כְּחָתוּךְ דָּמֵי.
se considera como si hubiera sido cortada. Por lo tanto, se considera como si la pata delantera ya hubiera sido separada del cuerpo del feto, y el punto de contacto entre ellos no se considera un área oculta. Más bien, se considera como si la pata delantera y el feto fueran dos elementos separados que entraron en contacto entre sí. En consecuencia, el primero puede transmitir impureza al segundo.
כְּמַאן? כְּרַבִּי מֵאִיר, דִּתְנַן: כָּל יְדוֹת הַכֵּלִים שֶׁהֵן אֲרוּכּוֹת וְעָתִיד לְקׇצְצָן – מַטְבִּיל עַד מָקוֹם מִדָּה, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר.
La Guemará pregunta: ¿De acuerdo con la opinión de quién es este principio halájico que cita Ravina? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, como aprendimos en una mishná (Mikvaot 10:5): Cuando un utensilio se sumerge en un baño ritual, queda purificado solo si todas las partes del utensilio están sumergidas al mismo tiempo. Pero con respecto a cualesquiera asas de utensilios que sean demasiado largas y por lo tanto finalmente serán cortadas, se las debe sumergir solo hasta el punto de su tamaño eventual. Aunque la parte del asa que será cortada no esté sumergida, el utensilio queda purificado de todos modos; esta es la declaración de Rabí Meir. Evidentemente, Rabí Meir sostiene que, aunque el asa todavía esté físicamente unida, dado que esa parte del asa está destinada a ser cortada, ya se la considera como si hubiera sido cortada. En consecuencia, sumergir el asa hasta ese punto se considera como sumergir el utensilio entero.
וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: עַד שֶׁיַּטְבִּיל אֶת כּוּלּוֹ.
Y los Rabinos dicen que el utensilio no queda purificado hasta que él sumerja todo él, incluida la empuñadura. Aparentemente, los Rabinos no sostienen que un objeto destinado a ser cortado se considera como si ya hubiera sido cortado, y la explicación de Ravina concuerda solo con la opinión de Rabbi Meir.
אֲפִילּוּ תֵּימָא רַבָּנַן, חִבּוּרֵי אֳכָלִין כְּמַאן דְּמִפַּרְתִי דָּמֵי, וּנְגִיעִי בַּהֲדָדֵי.
La Guemará responde: Tú puedes incluso decir que la explicación de Ravina está de acuerdo con la opinión de los Rabinos. La discrepancia entre los Rabinos y Rabí Meir se refiere a los utensilios, pero incluso los Rabinos están de acuerdo en que las conexiones entre dos porciones de alimento son desestimadas, y el elemento se considera como si estuviera ya separado en dos porciones que se tocan entre sí, y así la impureza ritual puede transmitirse de una porción a otra. De manera similar, el feto y la pata delantera se consideran como alimento en este sentido. Por lo tanto, se considera como si ya hubieran sido separados y estuvieran tocándose, permitiendo que la pata delantera transmita impureza al feto.
בִּשְׁלָמָא לְעוּלָּא, הַיְינוּ דְּקָתָנֵי ״חֲתָכָהּ״, אֶלָּא לְרָבִינָא, מַאי ״חֲתָכָהּ״? אַיְּידֵי דִּתְנָא רֵישָׁא ״חֲתָכָהּ״, תְּנָא נָמֵי סֵיפָא ״חֲתָכָהּ״.
La Guemará pregunta: Concedido, según la explicación de Ulla de que el feto quedó impuro en el momento de la separación de la carne del feto del miembro, esta explicación es consistente con lo que la mishná enseña, que la pata delantera fue cercenada del cuerpo del feto. Pero según la explicación de Ravina, la conexión entre la pata delantera y el feto es como la de alimento, e incluso si la pata delantera nunca hubiera sido cercenada del feto, aun así impartiría impureza al feto. ¿Cuál, entonces, es la razón por la que la mishná dice que fue cercenada? La Guemará responde: Dado que la mishná necesitaba enseñar en la primera cláusula que la pata delantera fue cercenada, también enseñó en la última cláusula que fue cercenada, por consistencia estilística, aunque la halajá se aplicaría incluso si no hubiera sido cercenada.
וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: מַגַּע טְרֵפָה שְׁחוּטָה. טְרֵפָה שְׁחוּטָה מִי מְטַמְּיָא? אִין, כְּדַאֲבוּהּ דִּשְׁמוּאֵל, דְּאָמַר אֲבוּהּ דִּשְׁמוּאֵל: טְרֵפָה שֶׁשְּׁחָטָהּ מְטַמְּאָה בְּמוּקְדָּשִׁין.
§ La mishná afirma: Y los Rabinos dicen: La carne de un feto que extendió su pata delantera fuera del vientre de su madre, y cuya madre fue posteriormente sacrificada, tiene impureza ritual por haber estado en contacto con una tereifa que fue sacrificada. La Guemará pregunta: ¿Una tereifa sacrificada transmite impureza? La Guemará responde: Sí, y esto es de acuerdo con la declaración del padre de Shmuel, pues el padre de Shmuel dice: Los Sabios decretaron que una tereifa que alguien sacrificó transmite impureza a los animales sacrificiales, es decir, los descalificará si entra en contacto con ellos.
מָה מָצִינוּ בִּטְרֵפָה שֶׁשְּׁחִיטָתָהּ מְטַהַרְתָּהּ, אַף שְׁחִיטַת בְּהֵמָה תְּטַהֵר אֶת הָעוּבָּר.
§ La mishná cita la justificación de los Rabinos para su opinión: Así como encontramos en el caso de una tereifa que su sacrificio ritual la hace ritualmente pura según la ley de la Torah, es decir, evita que tenga la impureza ritual de un cadáver animal, a pesar de no hacer que el animal sea permitido para el consumo, así también, el sacrificio ritual del animal madre debe hacer que el miembro de su feto que salió del útero sea ritualmente puro, a pesar del hecho de que está prohibido para el consumo.
תַּנְיָא, אָמַר לָהֶן רַבִּי מֵאִיר: וְכִי מִי טִיהֲרוֹ לְאֵבֶר זֶה מִידֵי נְבֵלָה? שְׁחִיטַת אִמּוֹ! אִם כֵּן, תַּתִּירֶנּוּ בַּאֲכִילָה!
La mishná misma procede a citar la respuesta de Rabí Meir a esta afirmación. La Guemará aquí cita una versión diferente de su respuesta, basada en lo que se enseña en una baraita: Rabí Meir dijo a los rabinos: Pero, ¿qué hace puro a este miembro de la impureza de un cadáver? Podrías decir que es el sacrificio de su madre, pero si es así, el acto de sacrificio debería también permitirlo incluso para el consumo.
אָמְרוּ לוֹ: הַרְבֵּה מַצֶּלֶת עַל שֶׁאֵינוֹ גּוּפָהּ יוֹתֵר מִגּוּפָהּ, שֶׁהֲרֵי שָׁנִינוּ: חוֹתֵךְ מִן הָעוּבָּר שֶׁבְּמֵעֶיהָ – מוּתָּר בַּאֲכִילָה, מִן הַטְּחוֹל וּמִן הַכְּלָיוֹת – אָסוּר בַּאֲכִילָה.
Los Rabinos le dijeron: El sacrificio de un animal tiene un efecto mayor al proteger aquello que no es parte de su cuerpo de la impureza ritual de un cadáver animal que aquello que sí es parte de su cuerpo, como resulta evidente de aquello que aprendimos en la mishná (68a): Si, antes de sacrificar un animal, alguien separa trozos de un feto que está en su vientre, dejando esos trozos en el vientre, su consumo está permitido en virtud del sacrificio del animal madre. En cambio, si alguien separa trozos del bazo o de los riñones de un animal y luego lo sacrifica, entonces, incluso si esos trozos quedaron dentro del animal, su consumo está prohibido.
מַאי קָאָמַר? אָמַר רָבָא, וְאָמְרִי לַהּ כְּדִי: חַסּוֹרֵי מְחַסְּרָא וְהָכִי קָתָנֵי, אָמַר לָהֶן רַבִּי מֵאִיר: וְכִי מִי טִהֲרוֹ לְאֵבֶר זֶה מִידֵּי נְבֵלָה? שְׁחִיטַת אִמּוֹ, אִם כֵּן תַּתִּירֶנּוּ בַּאֲכִילָה! אָמְרוּ לוֹ: טְרֵפָה תּוֹכִיחַ, שֶׁשְּׁחִיטָתָהּ מְטַהַרְתָּהּ מִידֵי נְבֵלָה וְאֵינָהּ מַתִּירָתָהּ בַּאֲכִילָה.
La Guemará aclara la respuesta de los Rabinos: ¿Qué están diciendo los Rabinos? Rava dijo, y algunos dicen que fue dicho sin atribución [kedi] a ningún Sabio en particular, que la baraita está incompleta, y esto es lo que está enseñando: Rabí Meir dijo a los Rabinos: Pero ¿qué hace puro este miembro de la impureza de un cadáver animal? Podrías decir que es el sacrificio ritual de su madre, pero si es así, debería también permitirlo incluso para el consumo. En respuesta, los Rabinos le dijeron: Que la halajá de una tereifa demuestre el punto, pues su sacrificio ritual la hace pura de la impureza de un cadáver animal, pero no la permite para el consumo. Del mismo modo, el sacrificio ritual del animal madre debe hacer puro incluso el miembro delantero de su feto, aunque no lo permita para el consumo.
אָמַר לָהֶן: לֹא, אִם טִיהֲרָה שְׁחִיטַת טְרֵפָה אוֹתָהּ, דָּבָר שֶׁהִיא גּוּפָהּ, תְּטַהֵר אֶת הָאֵבֶר דָּבָר שֶׁאֵינוֹ גּוּפָהּ? אָמְרוּ לוֹ: הַרְבֵּה מַצֶּלֶת עַל שֶׁאֵינוֹ גּוּפָהּ יוֹתֵר מִגּוּפָהּ, שֶׁהֲרֵי שָׁנִינוּ: חוֹתֵךְ מִן הָעוּבָּר שֶׁבְּמֵעֶיהָ – מוּתָּר בַּאֲכִילָה, מִן הַטְּחוֹל וּמִן הַכְּלָיוֹת – אָסוּר בַּאֲכִילָה.
Rabí Meir les dijo: No, incluso si el sacrificio ritual de una tereifa hace que el propio animal quede puro de la impureza de un cadáver animal, eso es cierto con respecto a algo que es parte de su propio cuerpo. ¿Se sigue necesariamente que deba también purificar el miembro de su feto, que es algo que no es parte de su propio cuerpo? Los Rabinos le dijeron: El sacrificio ritual de un animal tiene un efecto mayor al proteger aquello que no es parte de su cuerpo de la impureza de un cadáver animal que aquello que es parte de su cuerpo, como se desprende de lo que aprendimos en la mishná al comienzo del capítulo: Si alguien corta trozos de un feto que está en el vientre del animal y luego sacrifica a la madre, su consumo está permitido. En cambio, si alguien corta trozos del bazo o de los riñones de un animal y luego lo sacrifica, su consumo está prohibido.
תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: אָמַר לָהֶן רַבִּי מֵאִיר: וְכִי מִי טִיהֲרוֹ לְאֵבֶר זֶה מִידֵּי נְבֵלָה? אָמְרוּ לוֹ: שְׁחִיטַת אִמּוֹ. אִם כֵּן, תַּתִּירֶנּוּ בַּאֲכִילָה! אָמְרוּ לוֹ: טְרֵפָה תּוֹכִיחַ, שֶׁשְּׁחִיטָתָהּ מְטַהַרְתָּהּ מִידֵי נְבֵלָה וְאֵינָהּ מַתִּירָתָהּ בַּאֲכִילָה.
La Guemará señala que esta aclaración de Rava también se enseña explícitamente en una baraita: Rabí Meir dijo a los Rabinos: Pero ¿qué hace puro este miembro de la impureza de un cadáver? Los Rabinos le dijeron: Es el degüello de su madre. Rabí Meir respondió: Pero si es así, debería también permitirlo incluso para el consumo. En respuesta, los Rabinos le dijeron: Que la halakha de una tereifa lo demuestre, pues su degüello la hace pura de la impureza de un cadáver, pero no la permite para el consumo. Del mismo modo, el degüello del animal madre debe hacer puro incluso el miembro delantero de su feto, aunque no lo permita para el consumo.
אָמַר לָהֶן: אִם טִיהֲרָה שְׁחִיטַת טְרֵפָה אוֹתָהּ וְאֶת הָאֵבֶר הַמְדוּלְדָּל בָּהּ, דָּבָר שֶׁגּוּפָהּ, תְּטַהֵר אֶת הָעוּבָּר שֶׁאֵינוֹ גּוּפָהּ?
Rabí Meir les dijo: Incluso si el degüello de una tereifa vuelve puro al animal mismo , y asimismo el degüello de cualquier animal vuelve el miembro que fue cortado parcialmente de él pero aún cuelga de él puro de transmitir la impureza de un cadáver animal, a pesar de estar prohibido para el consumo, esa es la halakha con respecto a algo que es parte de su propio cuerpo. ¿Se sigue necesariamente que debería también volver puro el miembro de su feto, que es algo que no es parte de su propio cuerpo?
אָמְרוּ לוֹ: הַרְבֵּה מַצֶּלֶת עַל שֶׁאֵינוֹ גּוּפָהּ יוֹתֵר מִגּוּפָהּ, שֶׁהֲרֵי שָׁנִינוּ: חוֹתֵךְ מִן הָעוּבָּר שֶׁבְּמֵעֶיהָ – מוּתָּר בַּאֲכִילָה, מִן הַטְּחוֹל וּמִן הַכְּלָיוֹת – אָסוּר בַּאֲכִילָה.
Los Rabinos le dijeron: El sacrificio ritual de un animal tiene un efecto mayor al proteger aquello que no es parte de su cuerpo de transmitir la impureza ritual de un cadáver animal que aquello que sí es parte de su cuerpo, como resulta evidente de aquello que hemos aprendido en la mishná anterior: Si alguien separó trozos de un feto que estaba en el vientre de un animal y luego sacrificó al animal madre, su consumo está permitido. Pero si alguien separó trozos del bazo o de los riñones de un animal y luego lo sacrificó, su consumo está prohibido.
אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ: כְּמַחְלוֹקֶת בְּעוּבָּרִין, כָּךְ מַחְלוֹקֶת בְּאֵיבָרִין.
§ Rabí Shimon ben Lakish dijo: Así como hay una disputa entre Rabí Meir y los Rabinos con respecto a los fetos, acerca de si el sacrificio ritual de la madre impide que un miembro que salió del útero adquiera la impureza de un cadáver animal, así también tienen una disputa paralela con respecto a los miembros de un animal que fueron parcialmente cortados de él pero que aún colgaban de él, acerca de si el sacrificio ritual del animal impide que tales miembros adquieran la impureza de un cadáver animal.
וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: מַחְלוֹקֶת בְּאֵבֶר דְּעוּבָּר, אֲבָל בְּאֵבֶר דִּבְהֵמָה – דִּבְרֵי הַכֹּל שְׁחִיטָה עוֹשָׂה נִיפּוּל.
Y Rabí Yoḥanan dijo: Su disputa es solo con respecto a un miembro de un feto que salió del vientre, pero con respecto a un miembro colgando de un animal, todos están de acuerdo en que el sacrificio ritual del animal hace que tal miembro sea como si ya hubiera caído antes del sacrificio ritual, y el sacrificio ritual no impide que el miembro tenga la impureza de un cadáver animal.
אָמַר רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא: מַאי טַעְמָא דְּרַבִּי יוֹחָנָן אַלִּיבָּא דְּרַבָּנַן? הַאי אִית לֵיהּ תַּקַּנְתָּא בַּחֲזָרָה, וְהָא לֵית לֵיהּ תַּקַּנְתָּא בַּחֲזָרָה.
Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, dijo: ¿Cuál es la razón de la distinción hecha por Rabí Yoḥanan con respecto a la opinión de los Rabinos de que el sacrificio de un animal purifica el miembro de su feto, pero no purifica un miembro colgante del propio animal? La razón es que este miembro del feto que salió de su vientre tiene un medio de rectificación al regresar al interior del vientre, de acuerdo con la opinión de que entonces estará permitido para el consumo en virtud del sacrificio del animal madre. Pero este miembro colgante no tiene un medio de rectificación por retorno, ya que no puede volver a unirse al cuerpo del animal.
מֵיתִיבִי: אָמַר לָהֶם רַבִּי מֵאִיר: לֹא, אִם טִיהֲרָה שְׁחִיטַת טְרֵפָה אוֹתָהּ וְאֶת הָאֵבֶר הַמְדוּלְדָּל בָּהּ – דָּבָר שֶׁגּוּפָהּ, תְּטַהֵר אֶת הָעוּבָּר – דָּבָר שֶׁאֵינוֹ גּוּפָהּ?
La Guemará plantea una objeción a la opinión de Rabí Yoḥanan a partir de la baraita citada anteriormente: Rabí Meir les dijo: No, incluso si el sacrificio ritual de una tereifa purifica al animal mismo y, de manera similar, el sacrificio ritual de cualquier animal purifica el miembro que cuelga de él de tener la impureza de un cadáver animal, esto es cierto con respecto a algo que es parte de su propio cuerpo. ¿Se sigue necesariamente que debería también purificar el miembro de su feto, que es algo que no es parte de su propio cuerpo?