אָדָם שֶׁמַּצִּיל עַל טוּמְאָה שֶׁבְּתוֹכוֹ מִלְּטַמֵּא – אֵינוֹ דִּין שֶׁמַּצִּיל עַל טׇהֳרָה שֶׁבְּתוֹכוֹ מִלִּיטַּמֵּא?
Entonces, con respecto a una persona, que efectivamente protege contra la impureza de un trozo de cadáver contenido dentro de ella, impidiendo que transmita impureza a otros objetos en la misma tienda, como la Guemará derivó anteriormente, ¿no es lógico que proteja un objeto puro contenido dentro de ella para que no se vuelva impuro?
מָה לִכְלִי חֶרֶס, שֶׁכֵּן אֵין מִטַּמֵּא מִגַּבּוֹ, תֹּאמַר בָּאָדָם שֶׁמִּטַּמֵּא מִגַּבּוֹ?
La Guemará cuestiona la inferencia: ¿Qué tiene de notable una vasija de barro? Es notable porque no puede volverse impura por medio de una fuente de impureza que entre en contacto con su exterior. ¿Puedes decir, entonces, que es comparable a una persona, que puede volverse impura por medio de una fuente de impureza que entre en contacto con su exterior? Dado que aquí las halakhot relativas a la impureza de una persona son más estrictas que las relativas a una vasija de barro, no se puede aplicar a una persona una leniencia con respecto a una vasija de barro.
אַטּוּ אֲנַן מִגַּבּוֹ קָאָמְרִינַן? מִתּוֹכוֹ קָאָמְרִינַן!
La Guemará responde: ¿Quiere eso decir que estamos hablando de volver impuro un objeto mediante una fuente de impureza que entra en contacto con su exterior? En realidad, estamos de hecho hablando de un caso en el que la impureza entra en contacto con su interior. Para tales casos, es razonable comparar el caso de una persona con una vasija de barro.
אַדְּרַבָּה, כְּלִי חֶרֶס חָמוּר, שֶׁכֵּן מְטַמֵּא מֵאֲוִירוֹ.
La Guemará añade: Por el contrario, la contracción de impureza por una vasija de barro es más estricta que la de una persona, ya que se vuelve impura por la presencia de una fuente de impureza en su espacio interior, incluso si la fuente no toca la vasija misma. En cambio, una persona se vuelve impura por una fuente de impureza en su espacio interior, por ejemplo, en su boca, solo si realmente la toca, y la inferencia de kal vaḥomer sigue siendo válida.
אַשְׁכְּחַן בָּלוּעַ דִּלְמַעְלָה, בָּלוּעַ דִּלְמַטָּה מְנָלַן? קַל וָחוֹמֶר: וּמָה לְמַעְלָה, שֶׁאֵינוֹ עוֹשֶׂה עִיכּוּל – מַצִּיל, לְמַטָּה שֶׁעוֹשֶׂה עִיכּוּל – אֵינוֹ דִּין שֶׁמַּצִּיל?
La Guemará pregunta: Encontramos una fuente para la halakha de que un objeto impuro encapsulado en un cuerpo al que entró desde arriba, es decir, por la boca, no transmite impureza. ¿De dónde derivamos que un objeto impuro encapsulado en un cuerpo al que entró desde abajo, es decir, por el recto, tampoco transmite impureza? La Guemará responde: Se deriva mediante una inferencia a fortiori: Y si, cuando el objeto impuro entra desde arriba, por la boca, que es un lugar que no digiere el alimento, el cuerpo aun así protege al objeto impuro de transmitir impureza, entonces con respecto a un caso en que el objeto impuro entra desde abajo, que es un lugar que sí digiere alimento, ¿no es lógico que el cuerpo deba protegerlo de transmitir impureza?
כְּלוּם עוֹשֶׂה עִיכּוּל לְמַטָּה אֶלָּא עַל יְדֵי מַעְלָה? אֲפִילּוּ הָכִי, עִיכּוּל דִּלְמַטָּה רַב.
La Guemará cuestiona la base de la inferencia: ¿Acaso la digestión realizada abajo no se lleva a cabo únicamente por medio de las funciones de masticación y digestión del cuerpo arriba? La Guemará explica: Aun así, la digestión realizada abajo es mayor que la realizada arriba.
אַשְׁכְּחַן בָּלוּעַ דְּאָדָם, בָּלוּעַ דִּבְהֵמָה מְנָלַן? קַל וָחוֹמֶר: וּמָה אָדָם שֶׁמִּטַּמֵּא מֵחַיִּים מַצִּיל בְּבָלוּעַ, בְּהֵמָה שֶׁאֵינָהּ מְטַמְּאָה מֵחַיִּים – אֵינוֹ דִּין שֶׁתַּצִּיל בְּבָלוּעַ?
La Guemará pregunta: Encontramos una fuente para la halakha de que un objeto impuro encapsulado en el cuerpo de una persona no transmite impureza; ¿de dónde derivamos que un objeto impuro encapsulado en el cuerpo de un animal no transmite impureza? La Guemará responde: Se deriva mediante una inferencia a fortiori: Si el cuerpo de una persona, que puede transmitir impureza incluso mientras está todavía viva, por ejemplo, si es un leproso o un zav, aun así protege el objeto impuro encapsulado dentro de ella de transmitir impureza, entonces, con respecto a un animal, que no transmite impureza mientras está vivo, ¿no es lógico que deba proteger un objeto impuro encapsulado dentro de él de transmitir impureza?
מָה לְאָדָם, שֶׁכֵּן צָרִיךְ שְׁהִיָּיה בְּבַיִת הַמְנוּגָּע, תֹּאמַר בִּבְהֵמָה, שֶׁאֵינָהּ צְרִיכָה שְׁהִיָּיה בְּבַיִת הַמְנוּגָּע?
La Guemará cuestiona la inferencia: ¿Qué tiene de notable la impureza de una persona? Es notable en que, si entró en una casa leprosa, para que su prenda se vuelva impura necesita permanecer en la casa leprosa durante un período mínimo de tiempo (véase Levítico 14:33–53). ¿Puedes decir, entonces, que es comparable a un animal, que no necesita permanecer en una casa leprosa durante un período mínimo de tiempo? Más bien, cualquier utensilio colocado sobre él se vuelve impuro inmediatamente al entrar. Dado que aquí las halakhot relativas a la impureza de un animal son más estrictas que las relativas a una persona, no se puede aplicar necesariamente a un animal una leniencia con respecto a una persona.
בְּהֵמָה דְּאֵינָהּ צְרִיכָה שְׁהִיָּיה בְּבַיִת הַמְנוּגָּע, לְמַאי הִלְכְתָא? לְכֵלִים שֶׁעַל גַּבָּהּ. אָדָם נָמֵי לָא בָּעֵי!
La Guemará responde: Cuando se afirma acerca de un animal que no necesita permanecer en una casa leprosa durante un período mínimo de tiempo, ¿con respecto a qué halajá se dijo eso? Un animal vivo en sí mismo no puede volverse impuro. Por fuerza, la afirmación se refiere a utensilios que están colocados sobre su lomo, y estos se vuelven impuros inmediatamente al entrar. Pero en este aspecto no hay diferencia entre animales y personas: Una persona tampoco necesita permanecer en la casa leprosa durante un período mínimo de tiempo para volver impuros cualesquiera utensilios colocados sobre su espalda. Más bien, se vuelven impuros inmediatamente al entrar.
דִּתְנַן: הַנִּכְנָס לְבַיִת הַמְנוּגָּע וְכֵלָיו עַל כְּתֵפָיו, וְסַנְדָּלָיו וְטַבְּעוֹתָיו בְּיָדָיו – הוּא וְהֵן טְמֵאִין מִיָּד. הָיָה לָבוּשׁ כֵּלָיו וְסַנְדָּלָיו בְּרַגְלָיו וְטַבְּעוֹתָיו בְּאֶצְבָּעוֹ – הוּא טָמֵא מִיָּד, וְהֵן טְהוֹרִין עַד שֶׁיִּשְׁהֶא בִּכְדֵי אֲכִילַת פְּרָס, פַּת חִטִּים וְלֹא פַּת שְׂעוֹרִים, מֵיסֵב וְאוֹכֵל בְּלִיפְתָּן.
Esto es como aprendimos en una mishná (Nega’im 13:9): Con respecto a quien entra en una casa leprosa con su ropa apoyada sobre sus hombros pero sin llevarla puesta de la manera normal, y sus sandalias y sus anillos están en sus manos, tanto él como ellos, la ropa, las sandalias y los anillos, quedan ritualmente impuros de inmediato. Si él estaba vestido con su ropa, y sus sandalias estaban en sus pies y sus anillos estaban en sus dedos, él queda impuro de inmediato al entrar en la casa, pero ellos, la ropa, las sandalias y los anillos, permanecen puros hasta que él permanezca en la casa durante el tiempo que lleva comer medio pan. Este cálculo se hace con pan de trigo y no con pan de cebada, que tarda más en comerse que el pan de trigo. Además, el cálculo se hace con respecto a alguien que está reclinado, y comiendo el pan junto con un condimento que suele consumirse con pan, lo cual acelera la comida.
אָמַר רָבָא: תַּרְוַיְיהוּ תְּנַנְהִי, טוּמְאָה בְּלוּעָה תְּנֵינָא, טׇהֳרָה בְּלוּעָה תְּנֵינָא!
§ Rabba afirmó anteriormente que un objeto impuro encapsulado no puede transmitir impureza y que un objeto ritualmente puro que está encapsulado dentro de otro cuerpo no puede volverse impuro. Rava dijo: ¿Por qué es necesaria esta afirmación? Aprendemos ambashalajot en una mishná: Aprendemos acerca de un objeto impuro encapsulado, y aprendemos acerca de un objeto puro encapsulado.
טוּמְאָה בְּלוּעָה – דִּתְנַן: בָּלַע טַבַּעַת טְמֵאָה, טוֹבֵל וְאוֹכֵל בִּתְרוּמָתוֹ; הֱקִיאָהּ – טְמֵאָה, וְטִמְּאַתּוּ.
Rava explica: Con respecto a un objeto impuro encapsulado, la halakha es como aprendimos (Mikvaot 10:8): Si alguien tragó un anillo que estaba impuro por haber estado en contacto con un cadáver, por ello queda impuro. Para purificarse, se sumerge y luego puede consumir su teruma, a pesar de que el anillo impuro todavía está dentro de él. La razón por la que esto está permitido es que, dado que el anillo está encapsulado dentro del cuerpo de la persona, no puede transmitir impureza. Si vomitó este anillo, este permanece impuro, ya que no fue purificado por su inmersión, y por lo tanto lo hace impuro al salir de su cuerpo.
טׇהֳרָה בְּלוּעָה תְּנֵינָא, דִּתְנַן: בָּלַע טַבַּעַת טְהוֹרָה, וְנִכְנַס לְאֹהֶל הַמֵּת, וְהִזָּה וְשָׁנָה וְטָבַל וֶהֱקִיאָהּ – הֲרֵי הִיא כְּמָה שֶׁהָיְתָה.
Asimismo, aprendemos la halakha de que un objeto puro encapsulado no puede volverse impuro, como aprendemos en esa misma mishná (Mikvaot 10:8): Si alguien tragó un anillo ritualmente puro y luego entró en una tienda que contenía un cadáver, contrayendo así impureza, y luego, para purificarlo, alguien rociò sobre él el agua mezclada con las cenizas de la vaca roja, una vez en el tercer día y nuevamente en el séptimo día, como se requiere, y luego se sumergió, completando así el proceso de purificación; y luego vomitó el anillo, el anillo está puro tal como siempre lo estuvo, es decir, no se volvió impuro por el cadáver.
כִּי קָאָמַר רַבָּה, כְּגוֹן שֶׁבָּלַע שְׁתֵּי טַבָּעוֹת, אַחַת טְמֵאָה וְאַחַת טְהוֹרָה, דְּלָא מְטַמְּיָא לַהּ טְמֵאָה לִטְהוֹרָה.
La Guemará responde: Los casos en la mishná tratan de la posibilidad de transmitir impureza del anillo al cuerpo dentro del cual está contenido y viceversa. Pero cuando Rabá estaba hablando, se refería a transmitir impureza de un objeto a otro cuando ambos están contenidos juntos dentro de un cuerpo, como en el caso en que una persona se tragó dos anillos, uno impuro y uno puro, y entraron en contacto directo entre sí. Rabá enseñó que incluso en este caso el anillo impuro no vuelve impuro al anillo puro.