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לְהַתִּיר חֶלְבָּהּ, וְהָכִי קָאָמַר: אֵלּוּ הֵן סִימָנֵי חַיָּה שֶׁחֶלְבָּהּ מוּתָּר – כֹּל שֶׁיֵּשׁ לָהּ קַרְנַיִם וּטְלָפַיִם.
Las señales se dan para permitir su grasa prohibida, es decir, para considerar al animal no domesticado. La grasa que está prohibida para el consumo en animales domesticados está permitida en animales no domesticados. Y esto es lo que el tanna está diciendo: Estas son las señales de un animal no domesticado kosher, para que se sepa que su grasa está permitida: Cualquier animal que tenga cuernos y pezuñas hendidas es un animal no domesticado.
רַבִּי דּוֹסָא אוֹמֵר: יֵשׁ לָהּ קַרְנַיִם – אִי אַתָּה צָרִיךְ לַחֲזוֹר עַל טְלָפַיִם, יֵשׁ לָהּ טְלָפַיִם – צָרִיךְ אַתָּה לַחֲזוֹר עַל קַרְנַיִם, וְקֶרֶשׁ, אַף עַל פִּי שֶׁאֵין לוֹ אֶלָּא קֶרֶן אַחַת – מוּתָּר.
Rabí Dosa dice: Si tiene cuernos, ciertamente es un animal salvaje kosher, y no es necesario buscar pezuñas hendidas. Pero si tiene pezuñas hendidas, todavía es necesario buscar cuernos. Y con respecto al animal llamado keresh, aunque tiene solo un cuerno, su grasa está permitida para el consumo.
כְּלָלָא הוּא? וַהֲרֵי עֵז, דְּיֵשׁ לוֹ קַרְנַיִם וּטְלָפַיִם, וְחֶלְבּוֹ אָסוּר! כְּרוּכוֹת בָּעֵינַן. וַהֲרֵי שׁוֹר, דִּכְרוּכוֹת, וְחֶלְבּוֹ אָסוּר! חֲרוּקוֹת בָּעֵינַן.
La Guemará pregunta: ¿Es este un principio establecido? Pero ¿acaso no hay una cabra, que tiene cuernos y pezuñas hendidas, y aun así su grasa está prohibida, por ser un animal domesticado? La Guemará responde: Requerimos cuernos que sean estratificados para designar a un animal kosher como no domesticado; los cuernos de la cabra no son estratificados. La Guemará pregunta: Pero ¿acaso no hay un toro, que tiene cuernos estratificados, y aun así su grasa está prohibida por ser domesticado? La Guemará responde: Requerimos cuernos que sean surcados; los cuernos del toro no son surcados.
וַהֲרֵי עֵז, דַּחֲרוּקוֹת, וְחֶלְבּוֹ אָסוּר? מְפוּצָּלוֹת בָּעֵינַן! וַהֲרֵי צְבִי, דְּאֵין מְפוּצָּלוֹת, וְחֶלְבּוֹ מוּתָּר? חֲדוּרוֹת בָּעֵינַן.
La Guemará insiste: Pero ¿acaso no hay una cabra, cuyos cuernos son estriados, y aun así su grasa está prohibida? La Guemará responde: Requerimos cuernos que sean ramificados; los cuernos de una cabra no son ramificados. La Guemará pregunta: Pero ¿acaso no hay una gacela [tzevi], cuyos cuernos no son ramificados y, aun así, su grasa está permitida? La Guemará responde: Requerimos cuernos que sean redondeados y no anchos como los de una oveja.
הִלְכָּךְ, הֵיכָא דְּמִיפַּצְלָא – לָא דִּינָא וְלָא דַּיָּינָא; הֵיכָא דְּלָא מִיפַּצְלָא – בָּעֵינַן כְּרוּכוֹת, חֲדוּרוֹת, וַחֲרוּקוֹת, וְהוּא דְּמִיבְּלַע חִירְקַיְיהוּ.
La Guemará concluye: Por lo tanto, donde los cuernos de un animal son ramificados, no hay ni juicio ni juez, y el animal es sin duda no domesticado. Donde no son ramificados, exigimos que sean estratificados, redondeados y surcados. Y deben estar surcados de tal manera que sus surcos queden absorbidos unos en otros.
וְהַיְינוּ סְפֵיקָא דְּעִיזָּא כַּרְכּוּז. הָהִיא עִיזָּא כַּרְכּוּז דַּהֲוַאי בֵּי רֵישׁ גָּלוּתָא, דַּעֲקוּר מְלָא צַנָּא דְּתַרְבָּא מִינַּהּ. רַב אַחַאי אָסַר, רַב שְׁמוּאֵל בְּרֵיהּ דְּרַבִּי אֲבָהוּ אֲכַל מִינֵּיהּ, קָרֵי אַנַּפְשֵׁיהּ: ״מִפְּרִי פִי אִישׁ תִּשְׂבַּע בִּטְנוֹ״.
Y esta es la duda que surgió con respecto a la cabra karkoz, es decir, si se la considera un animal domesticado. Pues había una cierta cabra karkoz que estaba en la casa del Exilarca, de la cual ellos extrajeron una canasta llena de grasa después de sacrificarla. Rav Aḥai consideró la grasa prohibida, porque la consideraba un animal domesticado. Pero Rav Shmuel, hijo de Rabí Abbahu, comió de ella. Aplicó a sí mismo el versículo «El vientre del hombre se saciará del fruto de su boca» (Proverbios 18:20). En otras palabras, debido a su aprendizaje, sabía que estaba permitido comer la grasa de la cabra karkoz.
שְׁלַחוּ מִתָּם: הִלְכְתָא כְּוָותֵיהּ דִּשְׁמוּאֵל בְּרֵיהּ דְּרַבִּי אֲבָהוּ, וְהִזָּהֲרוּ בְּרַבֵּינוּ אַחַאי, שֶׁמֵּאִיר עֵינֵי גּוֹלָה הוּא.
Los Sabios enviaron un mensaje desde allí, Eretz Yisrael: La halakha está de acuerdo con la opinión de Rav Shmuel, hijo de Rabí Abbahu, de que una cabra karkoz es un animal no domesticado y su grasa está permitida; pero, aun así, ten presente el honor de nuestro maestro Aḥai, quien la considera prohibida, y no participes de la grasa en su presencia, pues él ilumina los ojos del exilio.
וְקֶרֶשׁ, אַף עַל פִּי שֶׁאֵין לוֹ אֶלָּא קֶרֶן אַחַת, מוּתָּר. אָמַר רַב יְהוּדָה: קֶרֶשׁ טַבְיָא דְּבֵי עִילַּאי, טִגְרִיס אַרְיָא דְּבֵי עִילַּאי. אָמַר רַב כָּהֲנָא: תְּשַׁע אַמְּהָתָא הָוֵי בֵּין אוּנָּא לְאוּנָּא דְּאַרְיָא דְּבֵי עִילַּאי. אָמַר רַב יוֹסֵף: שִׁיתְּסַר אַמְּהָתָא הָוֵי מַשְׁכֵיהּ דְּטַבְיָא דְּבֵי עִילַּאי.
§ La baraita afirma: Y con respecto al animal llamado keresh, aunque tiene solo un cuerno, su grasa está permitida para el consumo. Rav Yehuda dice: El keresh es la gacela nativa de la zona de Bei Ila’ei. El tagras mencionado por los Sabios es el león de Bei Ila’ei. Rav Kahana dice: Hay nueve codos entre las orejas del león de Bei Ila’ei. Rav Yosef dice: La longitud de la gacela de Bei Ila’ei es de dieciséis codos.
אֲמַר לֵיהּ קֵיסָר לְרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן חֲנַנְיָה: אֱלֹהֵיכֶם כְּאַרְיָה מְתִיל, דִּכְתִיב ״אַרְיֵה שָׁאָג מִי לֹא יִירָא״, מַאי רְבוּתֵיהּ? פָּרָשָׁא קָטֵיל אַרְיָא! אֲמַר לֵיהּ: לָאו כְּהַאי אַרְיָא מְתִיל, כְּאַרְיָא דְּבֵי עִילַּאי מְתִיל. אֲמַר לֵיהּ: בָּעֵינָא דְּמַיחֲזֵית לֵיהּ נִיהֲלִי. אֲמַר לֵיהּ: לָא מָצֵית חָזֵית לֵיהּ. אֲמַר לֵיהּ: אִיבְרָא, חָזֵינָא לֵיהּ! בְּעָא רַחֲמֵי, אִתְעֲקַר מִדּוּכְתֵּיהּ,
La Guemará relata: El emperador romano le dijo a Rabí Yehoshua ben Ḥananya: Su Dios es comparado con un león, como está escrito: “El león ha rugido, ¿quién no temerá?” (Amós 3:8). Pero si es así, ¿cuál es Su grandeza? Un jinete puede matar a un león. Rabí Yehoshua le dijo: Dios no es comparado con ese león que un jinete puede matar. Más bien, Dios es comparado con el león de Bei Ila’ei. El emperador le dijo: Le pido que me lo muestre. Rabí Yehoshua le dijo: No puede verlo. El emperador le dijo: Verdaderamente, yo deseo verlo. Rabí Yehoshua oró por misericordia, y el león de Bei Ila’ei partió de su lugar de origen hacia Roma.
כִּי הֲוָה מְרַחַיק אַרְבַּע מְאָה פַּרְסֵי, נַיהֵם חַד קָלָא, אַפִּילוּ כֹּל מְעַבְּרָתָא, וְשׁוּרָא דְּרוֹמִי נְפַל. אַדִּמְרַחַק תְּלָת מְאָה פַּרְסֵי, נַיהֵם קָלָא אַחֲרִינָא, נְתוּר כַּכֵּי וְשִׁינֵּי דְּגַבְרֵי, וְאַף הוּא נְפַל מִכּוּרְסְיָיא לְאַרְעָא. אֲמַר לֵיהּ: בְּמָטוּתָא מִינָּךְ, בְּעֵי רַחֲמֵי עֲלֵיהּ דְּלֶהְדַּר לְדוּכְתֵּיהּ. בְּעָא רַחֲמֵי עֲלֵיהּ, וְאַהְדַּר לֵיהּ לְאַתְרֵיהּ.
Cuando estaba a cuatrocientas parasangas de distancia de Roma, rugió una vez, y todas las mujeres embarazadas abortaron, y la muralla de Roma cayó. Cuando estaba a trescientas parasangas de distancia, rugió otra vez, y a todos los dientes delanteros y traseros de los hombres se les cayeron del miedo. E incluso él, el emperador, cayó de su trono al suelo. El emperador le dijo a Rabí Yehoshua: Te ruego, ora por misericordia con respecto a esto, para que vuelva al lugar de donde ello vino. Rabí Yehoshua oró por misericordia con respecto a esto, y ello volvió al lugar de donde ello vino.
אֲמַר לֵיהּ קֵיסָר לְרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן חֲנַנְיָה: בָּעֵינָא דְּאִיחְזֵי לֵאלָהַיְכוּ. אֲמַר לֵיהּ: לָא מָצֵית חָזֵית לֵיהּ. אֲמַר לֵיהּ: אִיבְרָא
§ La Guemará relata: El emperador le dijo a Rabí Yehoshua ben Ḥananya: Deseo ver a tu Dios. Rabí Yehoshua le dijo: No puedes verlo. El emperador le dijo: En verdad,

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