בְּיָדוּעַ שֶׁלִּפְנֵי שְׁחִיטָה, לֹא נִמְצָא עָלֶיהָ קוֹרֶט דָּם – בְּיָדוּעַ שֶׁלְּאַחַר שְׁחִיטָה.
es seguro que la perforación se produjo antes del sacrificio ritual del animal, y por lo tanto es una tereifa. Si no se encuentra en ella una gota de sangre, es seguro que esto ocurrió después del sacrificio ritual, cuando la sangre del animal había dejado de fluir. Por lo tanto, el animal es kosher.
הִגְלִיד פִּי הַמַּכָּה – בְּיָדוּעַ שֶׁשְּׁלֹשָׁה יָמִים קוֹדֶם שְׁחִיטָה. לֹא הִגְלִיד פִּי הַמַּכָּה – הַמּוֹצִיא מֵחֲבֵירוֹ עָלָיו הָרְאָיָה.
Si una costra cubría la abertura de la herida, es decir, la perforación, es seguro que la perforación ocurrió tres días antes de la matanza. En consecuencia, si el animal fue vendido menos de tres días antes de la matanza, el comprador puede alegar que la transacción se realizó por error, ya que no tenía intención de comprar un animal tereifa, y el vendedor debe reembolsar al comprador. Si una costra no cubría la abertura de la herida, y es incierto si la perforación ocurrió antes o después de que el animal fuera comprado, la carga de la prueba recae sobre el reclamante. En consecuencia, el comprador debe aportar prueba de que la perforación ocurrió antes de la compra para exigir un reembolso.
וּמַאי שְׁנָא מִכֹּל נְקוּבֵי דְּעָלְמָא, דְּאַף עַל גַּב דְּלֵיכָּא דָּם טָרֵיף מָר? הָתָם לֵיכָּא מִידֵּי לְמִיסְרַךְ, הָכָא כֵּיוָן דְּאִיכָּא מַחַט, אִי אִיתָא דְּקוֹדֶם שְׁחִיטָה הוּא – מִיסְרָךְ הֲוָה סָרֵיךְ.
La Guemará pregunta: Pero en qué se diferencia este caso de todas las demás perforaciones, donde, aunque no hay sangre en la herida, el Maestro considera al animal una tereifa? La Guemará responde: Allí, en todos los demás casos, no hay nada a lo que la sangre pueda adherirse. Incluso si la herida hubiera sangrado, la sangre sería reabsorbida por la carne. Aquí, puesto que hay una aguja, se sigue que si la perforación ocurrió antes del sacrificio, la sangre de la herida se habría adherido a la aguja. En consecuencia, si no hay sangre en la aguja, es seguro que la perforación ocurrió después del sacrificio.
אֲמַר לֵיהּ רַב סָפְרָא לְאַבָּיֵי: חֲזִי מָר הַאי צוּרְבָּא מֵרַבָּנַן דַּאֲתָא מִמַּעְרְבָא, וְאָמַר: רַב עַוִּירָא שְׁמֵנִי, וְאָמַר: מַעֲשֶׂה וּבָא לִפְנֵי רַבִּי מַחַט שֶׁנִּמְצֵאת בְּעוֹבִי בֵּית הַכּוֹסוֹת מִצַּד אֶחָד, וּטְרָפָהּ. שְׁלַח לֵיהּ לָא אֲתָא לְגַבֵּיהּ, אֲזַל הוּא לְגַבֵּיהּ. הֲוָה קָאֵי אַאִיגָּרָא, אָמַר: נֵיחוֹת מָר וְנֵיתֵי. לָא נָחֵית, סָלֵיק הוּא לְגַבֵּיהּ. אֲמַר לֵיהּ: אֵימָא לִי גּוּפָא דְעוֹבָדָא הֵיכִי הֲוָה?
La Guemará relata que Rav Safra le dijo a Abaye: ¿Vio el Maestro a un erudito de Torah que vino del Oeste, Eretz Yisrael, y dijo: Mi nombre es Rav Avira? Él dijo que hubo un incidente que se presentó ante Rabí Yehuda HaNasi que involucraba una aguja que fue hallada en el espesor del retículo sobresaliendo de solo un lado, y él consideró al animal una tereifa. Abaye envió un mensaje a Rav Avira llamándolo para que viniera y explicara el asunto, ya que esto contradice la baraita que establece que el animal es una tereifa solo si la aguja sobresale por ambos lados. Rav Avira no fue ante él, así que Abaye fue ante Rav Avira. Rav Avira estaba de pie en el techo. Abaye le dijo: Que el Maestro descienda y venga, pero Rav Avira no descendió. Abaye subió hacia él y le dijo: Dime, ¿cuáles fueron las circunstancias del incidente mismo?
אֲמַר לֵיהּ: מַפְטִיר כְּנֵסִיּוֹת אֲנָא, לְעֵילָּא מֵרַבִּי רַבָּה. וַהֲוָה רַב הוּנָא צִיפּוֹרָאָה וְרַבִּי יוֹסֵי מָדָאָה יוֹשְׁבִין לְפָנָיו, וּבָאת לִפְנֵי רַבִּי מַחַט שֶׁנִּמְצֵאת בְּעוֹבִי בֵּית הַכּוֹסוֹת מִצַּד אֶחָד, וַהֲפָכָהּ רַבִּי וּמָצָא עָלֶיהָ קוֹרֶט דָּם וּטְרָפָהּ, וְאָמַר: אִם אֵין שָׁם מַכָּה, קוֹרֶט דָּם מִנַּיִן? אֲמַר לֵיהּ: טְרָא טַרְיֵיהּ לְהָהוּא גַּבְרָא! מַתְנִיתִין הִיא: הֶמְסֵס וּבֵית הַכּוֹסוֹת שֶׁנִּיקְּבוּ לַחוּץ.
Rav Avira le dijo: Soy director de asambleas en la casa de estudio. Yo estaba de pie por encima del Gran Rabino Yehuda HaNasi, y Rav Huna de Tzippori y Rabí Yosei de Media estaban sentados ante él, y una aguja fue presentada ante el Rabino Yehuda HaNasi que fue hallada en el espesor del retículo sobresaliendo por un lado, es decir, por dentro, y el Rabino Yehuda HaNasi dio vuelta el retículo y encontró una gota de sangre en el exterior, paralela a la herida del interior, y él consideró al animal una tereifa. Y dijo: Si no hay herida también en el exterior allí, ¿de dónde viene esta gota de sangre? Abaye le dijo a Rav Avira: Él le causó molestias a ese hombre innecesariamente, es decir, me molestaste sin razón. Esto es nada más que la mishná, que establece que un animal es una tereifa si el omaso o el retículo fue perforado hacia el exterior.
נָפְלָה מִן הַגָּג, אָמַר רַב הוּנָא: הִנִּיחַ בְּהֵמָה לְמַעְלָה, וּבָא וּמְצָאָהּ לְמַטָּה – אֵין חוֹשְׁשִׁין מִשּׁוּם רִיסּוּקֵי אֵבָרִים.
§ La mishná establece: Un animal que cayó del techo es una tereifa, ya que sus extremidades pueden haberse destrozado. Rav Huna dice: Si alguien dejó un animal arriba, en el techo, y volvió después y lo encontró abajo, pero no lo vio caer, no es necesario preocuparse por el destrozamiento de las extremidades. Se puede presumir que saltó intencionalmente y no resultó herido.
הָהוּא גַּדְיָא דַּהֲוָה לֵיהּ לְרָבִינָא, דַּחֲזָא חוּשְׁלָא בְּאִיפּוּמָא דְּגַר, נְפַל מֵאִיגָּרָא לְאַרְעָא, אַתְיוּהּ לְקַמֵּיהּ דְּרַב אָשֵׁי. אֲמַר לֵיהּ: הָא דְּאָמַר רַב הוּנָא ״הִנִּיחַ בְּהֵמָה לְמַעְלָה וּבָא וּמְצָאָהּ לְמַטָּה אֵין חוֹשְׁשִׁין מִשּׁוּם רִיסּוּקֵי אֵבָרִים״, מִשּׁוּם דְּאִית לַהּ מִידֵּי לְמִסְרַךְ, וְהַאי לֵית לֵיהּ מִידֵּי לְמִסְרַךְ? אוֹ דִלְמָא מִשּׁוּם דְּאָמְדָה נַפְשָׁהּ, וְהַאי נָמֵי אָמֵדה נַפְשֵׁהּ?
La Guemará relata: Había un cierto cabrito perteneciente a Ravina que vio granos de cebada triturados a través de un tragaluz abierto. Saltó hacia abajo por el tragaluz y cayó del techo al suelo. El caso llegó ante Rav Ashi, y Ravina le dijo: ¿Cuál es la razón de esta afirmación que dice Rav Huna, de que si alguien dejó un animal arriba y regresó y lo encontró abajo, no es necesario preocuparse por la posible rotura de miembros? ¿Es porque el animal normalmente tiene algo de lo que agarrarse? Si es así, dado que este cabrito saltó por un tragaluz, no tenía algo de lo que agarrarse, y hay que preocuparse. ¿O quizá es porque el animal se evalúa a sí mismo y determina que puede saltar sin lesionarse. Si es así, este cabrito también se evaluó a sí mismo antes de saltar, y no es necesario preocuparse.
אֲמַר לֵיהּ: מִשּׁוּם דְּאָמְדָה נַפְשָׁהּ, וְהַאי נָמֵי אָמֵדה נַפְשֵׁהּ.
Rav Ashi le dijo: Es porque el animal se evalúa a sí mismo antes de saltar, y este cabrito también se evaluó a sí mismo antes de saltar. Por lo tanto, no es necesario preocuparse por la posible fractura de las extremidades.
הָהִיא אִימַּרְתָּא דַּהֲוָה בֵּי רַב חֲבִיבָא, דַּהֲווֹ שָׁדְרָן כַּרְעַיהּ בָּתְרָיָיתָא. אָמַר רַב יֵימַר: הַאי שִׁיגְרוֹנָא נַקְטַיהּ. מַתְקֵיף לַהּ רָבִינָא: וְדִלְמָא חוּט הַשִּׁדְרָה אִיפְּסִיק? בַּדְקוּהָ, אַשְׁכְּחוּהָ כְּרָבִינָא. וַאֲפִילּוּ הָכִי, הִלְכְתָא כְּרַב יֵימַר, שִׁגְרוֹנָא שְׁכִיחַ, חוּט הַשִּׁדְרָה לָא שְׁכִיחַ.
La Guemará relata que había una cierta oveja que estaba en la casa de Rav Ḥaviva, cuyas patas traseras se arrastraban. Rav Yeimar dijo: Esta oveja sufre de reumatismo [shigrona], y por eso arrastra las patas. Ravina objeta a esto: Pero quizá la médula espinal fue cortada, y por eso la oveja arrastraba las patas, y el animal es una tereifa. La inspeccionaron y encontraron que la médula espinal había sido cortada, como Ravina dijo. La Guemará señala: Y aun así, la halakha es conforme a la opinión de Rav Yeimar, ya que el reumatismo es común, pero una médula espinal cortada no es común. En consecuencia, no es necesario preocuparse por la posibilidad de una médula espinal cortada.
אָמַר רַב הוּנָא: זְכָרִים הַמְנַגְּחִין זֶה אֶת זֶה – אֵין חוֹשְׁשִׁין מִשּׁוּם רִיסּוּקֵי אֵבָרִים, אַף עַל גַּב דְּמִידְּווּ וְקָיְימִי – צִימְרָא בְּעָלְמָא הוּא דְּנָקֵט לְהוּ; אִי נְפוּל לְאַרְעָא – וַדַּאי חָיְישִׁינַן.
Rav Huna también dice: Con respecto a carneros que se embisten entre sí, no es necesario preocuparse por el aplastamiento de las extremidades. Aunque sienten dolor y permanecen quietos, solo es una fiebre la que los aflige; no es necesario preocuparse por la posibilidad de lesiones graves. Pero si caen al suelo debido al impacto, ciertamente debemos preocuparnos de que sus extremidades puedan haberse aplastado.
אָמַר רַב מְנַשֵּׁי: הָנֵי דִּכְרֵי דְּגָנְבִי גַּנָּבֵי – אֵין חוֹשְׁשִׁין מִשּׁוּם רִיסּוּק אֵבָרִים, מַאי טַעְמָא? כִּי שָׁדוּ לְהוּ אַמׇּתְנַיְיהוּ שָׁדוּ לְהוּ, כִּי הֵיכִי דְּלִירְהֲטוּ קַמַּיְיהוּ. אַהְדְּרִינְהוּ – וַדַּאי חָיְישִׁינַן; וְהָנֵי מִילֵּי דְּאַהְדְּרִינְהוּ מֵחֲמַת יִרְאָה, אֲבָל מֵחֲמַת תְּשׁוּבָה – תְּשׁוּבָה מְעַלַּיְיתָא הוּא דְּעָבְדִי.
Rav Menashei dice: Con respecto a estos carneros que los ladrones roban y arrojan por encima de la cerca, no es necesario preocuparse por la rotura de las extremidades. ¿Cuál es la razón de esto? Cuando los ladrones los arrojan por encima de la cerca, los arrojan de modo que caigan sobre las caderas, donde no resultarán heridos, para que puedan correr delante de ellos. Pero si los ladrones los devolvieron al dueño, ciertamente debemos preocuparnos de que sus extremidades puedan haberse roto, ya que los ladrones no los arrojan con cuidado cuando los devuelven. Y esta declaración se aplica solo cuando los devuelven por miedo a ser atrapados, o cuando de otro modo se ven obligados a devolverlos. Pero si los devuelven por arrepentimiento, han realizado un arrepentimiento completo y tendrán cuidado de devolverlos sin lesión.
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: הִכָּהּ עַל רֹאשָׁהּ וְהָלְכָה לָהּ כְּלַפֵּי זְנָבָהּ, עַל זְנָבָהּ וְהָלְכָה לָהּ כְּלַפֵּי רֹאשָׁהּ, כְּנֶגֶד כׇּל הַשִּׁדְרָה כּוּלָּהּ – אֵין חוֹשְׁשִׁין מִשּׁוּם רִיסּוּקֵי אֵבָרִים, וְאִי שְׁלֵים חוּטְרָא אַפַּלְגֵי דְּגַבָּא – חָיְישִׁינַן; וְאִי אִית בַּהּ קִיטְרֵי – חָיְישִׁינַן; וְאִי מַחְיַיהּ אַפַּסְקִית – חָיְישִׁינַן.
Rav Yehuda dice que Rav dice: Si alguien golpeó a un animal en la cabeza con un palo, y la longitud del palo se extendía hacia su lomo; o si alguien golpeó al animal en la cola y la longitud del palo se extendía hacia su cabeza, de modo que en cualquiera de los casos el golpe se extendió a lo largo de toda la columna, no hay que preocuparse por fractura de miembros. Pero si la longitud del palo terminaba en la mitad del lomo, debemos preocuparnos de que el golpe haya causado una lesión en la columna. Y si hay nudos, es decir, protuberancias, en el palo, debemos preocuparnos de que haya lesionado la columna, incluso si el palo cayó a lo largo de todo el lomo. Y si lo golpeó como un tajo a lo ancho del lomo, debemos preocuparnos de que haya lesionado la columna.
אָמַר רַב נַחְמָן: בֵּית הָרֶחֶם אֵין בּוֹ מִשּׁוּם רִיסּוּקֵי אֵבָרִים. אֲמַר לֵיהּ רָבָא לְרַב נַחְמָן: תַּנְיָא דִּמְסַיַּיע לָךְ, תִּינוֹק בֶּן יוֹם אֶחָד
§ Rav Naḥman dice: El útero no está sujeto a la preocupación por miembros destrozados. En otras palabras, no es necesario preocuparse de que las extremidades de un ternero recién nacido puedan haber sido destrozadas por el estrecho canal de parto. Rava dijo a Rav Naḥman: Aquello que se enseña en una baraita respalda tu opinión: Un bebé de un día