אֲבָל זֶבַח לָא. וְאִי אֵין אָדָם אוֹסֵר דָּבָר שֶׁאֵינוֹ שֶׁלּוֹ, מַאי אִרְיָא חַטַּאת הָעוֹף? אֲפִילּוּ חַטַּאת בְּהֵמָה נָמֵי, כֵּיוָן דְּקַנְיָא לֵיהּ לְכַפָּרָה כְּדִידֵיהּ דָּמְיָא.
Pero en el caso de una ofrenda animal no hay manera de violar las tres prohibiciones simultáneamente. Pero si una persona no hace prohibido un objeto que no es suyo, ¿por qué debe el tanna enseñar la halakha específicamente con respecto a una ofrenda por el pecado de ave? La misma halakha se aplicaría incluso en el caso de una ofrenda por el pecado animal. Esto se debe a que cortar un siman para idolatría no hace prohibido al animal, ya que el sacerdote tiene el derecho exclusivo de beneficiarse de él, por lo que ya no pertenece al dueño. Por lo tanto, uno violaría las tres prohibiciones simultáneamente. La Guemará responde: Dado que quien trae una ofrenda por el pecado adquiere el animal para su expiación, su estatus es como el de un animal que es suyo, y lo hace prohibido con el primer corte al comienzo del sacrificio.
תָּא שְׁמַע: שְׁנַיִם אוֹחֲזִין בְּסַכִּין וְשׁוֹחֲטִין, אֶחָד לְשׁוּם אֶחָד מִכׇּל אֵלּוּ, וְאֶחָד לְשׁוּם דָּבָר כָּשֵׁר – שְׁחִיטָתוֹ פְּסוּלָה. הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן? דְּאִית לֵיהּ שׁוּתָּפוּת בְּגַוַּהּ.
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra objeción de la mishná: Si hubiera dos personas sosteniendo un cuchillo juntas y sacrificando un animal, una sacrificando por causa de una de todas aquellas enumeradas en la primera cláusula de la mishná y una sacrificando por causa de un asunto legítimo, su sacrificio no es válido. Según la formulación de la mishná, quien sacrifica con intención impropia no es necesariamente el dueño del animal. Entonces, ¿cómo puede volver prohibido al animal? Aparentemente, uno puede volver prohibido un objeto que no es suyo. La Guemará responde: ¿De qué estamos tratando aquí? Estamos tratando de un caso en el que quien tiene la intención impropia tiene una participación de sociedad en el animal, por lo que está volviendo prohibido su propio animal.
תָּא שְׁמַע: הַמְטַמֵּא, וְהַמְדַמֵּעַ, וְהַמְנַסֵּךְ – בְּשׁוֹגֵג פָּטוּר, בְּמֵזִיד חַיָּיב. הָכָא נָמֵי דְּאִית לֵיהּ שׁוּתָּפוּת בְּגַוַּהּ.
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra objeción de una mishná (Guitín 52b): Con respecto a quien vuelve impuro el alimento de otro, y quien mezcla terumá con los productos no sagrados de otro, y quien derrama el vino de otro como libación ante un ídolo, si lo hizo sin querer, está exento del pago de daños, aunque haya causado al otro una pérdida monetaria. Si lo hizo intencionalmente, está obligado a pagar daños. Aparentemente, uno puede volver prohibido un objeto que no es suyo. La Guemará responde: Aquí también se trata de un caso en el que quien causó el daño tiene una participación en los productos.
כְּתַנָּאֵי: גּוֹי שֶׁנִּיסֵּךְ יֵינוֹ שֶׁל יִשְׂרָאֵל שֶׁלֹּא בִּפְנֵי עֲבוֹדָה זָרָה – אֲסָרוֹ, רַבִּי יְהוּדָה בֶּן בְּתֵירָא וְרַבִּי יְהוּדָה בֶּן בָּבָא מַתִּירִין אוֹתוֹ מִפְּנֵי שְׁנֵי דְבָרִים: אֶחָד – שֶׁאֵין מְנַסְּכִין יַיִן אֶלָּא בִּפְנֵי עֲבוֹדָה זָרָה, וְאֶחָד – שֶׁיָּכוֹל לוֹמַר לוֹ ״לֹא כׇּל הֵימֶנָּךְ שֶׁתֶּאֱסֹר יֵינִי לְאוֹנְסִי״.
La Guemará señala que la disputa acerca de si quien sacrifica el animal de otro para la adoración de ídolos vuelve al animal prohibido, de acuerdo con Rav Huna, o no lo vuelve prohibido, de acuerdo con Rav Naḥman, Rav Amram y Rav Yitzḥak, es paralela a una disputa entre tanaím en una baraita: En el caso de un gentil que derramó el vino de un judío como una libación idolátrica, pero no en presencia de un objeto de adoración de ídolos, él ha vuelto el vino prohibido. Rabí Yehuda ben Beteira y Rabí Yehuda ben Bava permiten beber el vino debido a dos factores: Uno es que la presunción es que los adoradores de ídolos derraman vino como una libación idolátrica solo en presencia de un objeto de adoración de ídolos. Y el otro factor es que incluso si el gentil derramó el vino como una libación idolátrica, el judío puede decirle al gentil: No está en tu poder volver mi vino prohibido contra mi voluntad.
וְרַב נַחְמָן וְרַב עַמְרָם וְרַב יִצְחָק אָמְרִי: אֲפִילּוּ לְמַאן דְּאָמַר אָדָם אוֹסֵר דָּבָר שֶׁאֵינוֹ שֶׁלּוֹ – הָנֵי מִילֵּי גּוֹי, אֲבָל יִשְׂרָאֵל לְצַעוֹרֵיהּ קָא מִיכַּוֵּין.
Y Rav Naḥman, Rav Amram y Rav Yitzḥak dicen: Aunque la opinión de Rav Huna es compatible solo con la opinión del primer tanna en la baraita y no con la opinión de Rabbi Yehuda ben Beteira y Rabbi Yehuda ben Bava, podemos expresar nuestra opinión incluso según quien dice que una persona vuelve prohibido un objeto que no es suyo, por ejemplo, al derramar su vino como libación o al sacrificar su animal para la idolatría. Esta afirmación se aplica solo en un caso en que un gentil derrama la libación o sacrifica el animal. Pero, si un judío derrama el vino o sacrifica el animal, presumiblemente su intención es atormentar a esa otra persona, y no participar en la idolatría. Por lo tanto, un judío no vuelve prohibido al animal.
תָּא שְׁמַע: שְׁנַיִם אוֹחֲזִין בְּסַכִּין וְשׁוֹחֲטִין, אֶחָד לְשׁוּם אֶחָד מִכׇּל אֵלּוּ וְאֶחָד לְשׁוּם דָּבָר כָּשֵׁר – שְׁחִיטָתוֹ פְּסוּלָה. הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן? בְּיִשְׂרָאֵל מְשׁוּמָּד.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una contradicción a esa distinción de la mishná: Si hubiera dos personas sosteniendo un cuchillo juntas y degollando un animal, una degollando por causa de una de todas aquellas enumeradas en la primera cláusula de la mishná y una degollando por causa de algo legítimo, su degüello no es válido. Como la mishná está tratando un caso que involucra a judíos, esto indica que incluso un judío que degüella un animal para idolatría lo vuelve prohibido. La Guemará responde: ¿De qué estamos tratando aquí? Estamos tratando el caso de un transgresor judío cuya intención, al declarar que su degüello es por causa de montañas, colinas u otras entidades naturales, es para idolatría.
תָּא שְׁמַע: הַמְטַמֵּא וְהַמְדַמֵּעַ וְהַמְנַסֵּךְ, בְּשׁוֹגֵג – פָּטוּר, בְּמֵזִיד – חַיָּיב. הָכָא נָמֵי בְּיִשְׂרָאֵל מְשׁוּמָּד.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una contradicción a la distinción entre un judío y un gentil a partir de una mishná (Guitín 52b): Con respecto a quien vuelve impuro el alimento de otro, y a quien mezcla terumá con el producto no sagrado de otro, y a quien derrama el vino de otro como libación ante un ídolo, si lo hizo sin querer, está exento del pago de daños, aunque haya causado al otro una pérdida monetaria. Si lo hizo intencionalmente, está obligado a pagar daños. Aparentemente, un judío que derrama vino como libación para la idolatría vuelve prohibido un vino que no es suyo. La Guemará responde: Aquí también la referencia es a un judío apóstata cuya intención es para la adoración de ídolos.
אֲמַר לֵיהּ רַב אַחָא בְּרֵיהּ דְּרָבָא לְרַב אָשֵׁי: הִתְרוּ בּוֹ וְקִבֵּל עָלָיו הַתְרָאָה, מַאי? אֲמַר לֵיהּ: הִתִּיר עַצְמוֹ לְמִיתָה קָאָמְרַתְּ? אֵין לָךְ מְשׁוּמָּד גָּדוֹל מִזֶּה.
Rav Aḥa, hijo de Rava, dijo a Rav Ashi: Con respecto a un judío que no es un transgresor pero declaró que está sacrificando el animal de otro para idolatría, si quienes oyeron su declaración le advirtieron que hacerlo está prohibido por la ley de la Torah y se castiga con la muerte, y él reconoció la advertencia y dijo: Lo hago con pleno conocimiento de la prohibición y del castigo, ¿cuál es la halakha? ¿Hace él que el animal quede prohibido en ese caso? Rav Ashi le dijo: ¿Estás hablando de un caso en el que él mismo se hizo pasible de muerte al reconocer la advertencia? No tienes transgresor mayor que ese, y ciertamente hace que el animal quede prohibido.
מַתְנִי׳ אֵין שׁוֹחֲטִין לֹא לְתוֹךְ יַמִּים, וְלֹא לְתוֹךְ נְהָרוֹת, וְלֹא לְתוֹךְ כֵּלִים, אֲבָל שׁוֹחֵט הוּא לְתוֹךְ עוּגָה שֶׁל מַיִם. וּבִסְפִינָה, עַל גַּבֵּי כֵלִים. אֵין שׁוֹחֲטִין לַגּוּמָּא כׇּל עִיקָּר, אֲבָל עוֹשֶׂה גּוּמָּא בְּתוֹךְ בֵּיתוֹ בִּשְׁבִיל שֶׁיִּכָּנֵס הַדָּם לְתוֹכָהּ. וּבַשּׁוּק לֹא יַעֲשֶׂה כֵּן, שֶׁלֹּא
MISHNÁ:No se puede degollar un animal y hacer que su sangre fluya, ni hacia mares, ni hacia ríos, ni hacia recipientes, pues en todos esos casos parece que está degollando el animal a la manera de los idólatras. Pero se puede degollar un animal y hacer que su sangre fluya hacia una excavación redonda que contenga agua. Y en un barco, se puede degollar un animal sobre recipientes, ya que está claro que su objetivo es evitar ensuciar el barco. No se puede degollar un animal y hacer que su sangre fluya hacia un pequeño hoyo en el suelo de ningún modo, pero se puede hacer un pequeño hoyo dentro de su casa para que la sangre entre en él. Y en el mercado no se debe hacer así, para que no