אוֹ כֶשֶׂב״ – פְּרָט לְכִלְאַיִם, ״אוֹ עֵז״ – פְּרָט לְנִדְמֶה, ״כִּי יִוָּלֵד״ – פְּרָט לְיוֹצֵא דּוֹפֶן, ״שִׁבְעַת יָמִים״ – פְּרָט לִמְחוּסַּר זְמַן, ״תַּחַת אִמּוֹ״ – פְּרָט לַיָּתוֹם.
«o una oveja» es para excluir a un animal nacido de padres de especies diversas, que no puede ser traído como ofrenda. La frase «o una cabra» es para excluir a un animal que se asemeja a otra especie de animal. «Cuando nazca»; esto es para excluir a un animal nacido por cesárea. «siete días»; esto es para excluir a un animal cuyo tiempo aún no ha llegado. «debajo de su madre»; esto es para excluir a un animal que es huérfano.
הַאי יָתוֹם הֵיכִי דָמֵי? אִילֵּימָא דִּילִידְתֵּיהּ אִמֵּיהּ וַהֲדַר מִתָה, לְעוֹלָם תֵּיחֵי וְתֵיזִיל? אֶלָּא דְּמִתָה וַהֲדַר יְלִידְתֵּיהּ, מִ״כִּי יִוָּלֵד״ נָפְקָא.
Rava explica: ¿Cuáles son las circunstancias de este huérfano? Si decimos que su madre lo dio a luz y luego murió, eso es irrazonable. ¿Acaso la madre seguirá viviendo para siempre? Más bien, quizá la referencia sea a un caso en que la madre murió y luego lo dio a luz. La Guemará rechaza esa posibilidad, ya que el hecho de que este animal esté descalificado para el sacrificio se deriva de la expresión: «Cuando nace», pues después de la muerte de la madre el animal recién nacido solo puede salir del vientre por medio de una cesárea.
אֶלָּא פְּשִׁיטָא, זֶה פֵּירַשׁ לְמִיתָה וְזֶה פֵּירַשׁ לְחַיִּים. אִי אָמְרַתְּ בִּשְׁלָמָא בָּעֵינַן חִיּוּתָא בְּסוֹף לֵידָה – הַיְינוּ דְּאִיצְטְרִיךְ קְרָא לְמַעוֹטֵי, אֶלָּא אִי אָמְרַתְּ לָא בָּעֵינַן חִיּוּתָא בְּסוֹף לֵידָה, לְמָה לֵיהּ? מִ״כִּי יִוָּלֵד״ נָפְקָא!
Más bien, es obvio que la referencia es a un caso en el que la madre murió al concluir el parto, momento en el cual esta madre se retiró hacia la muerte y ese recién nacido se retiró hacia la vida. Concedido, si dices que requerimos vida al concluir el parto, por eso fue necesario un versículo para excluir al huérfano. Pero si dices que no requerimos vida al concluir el parto, y el versículo excluye solo a un animal que nació después de la muerte de su madre, ¿por qué es necesario este versículo para excluirlo? Puede derivarse de la expresión: “Cuando nazca.” De aquí puede derivarse que en cualquier situación en la que el animal deba estar vivo, debe permanecer vivo hasta el final del proceso. Ese es también el caso con respecto al sacrificio ritual de un animal en peligro inminente de muerte. El sacrificio ritual es válido solo si hay una señal de vida al final del acto de sacrificio ritual.
אָמַר רָבָא: הִלְכְתָא כִּי הָא מַתְנִיתָא – בְּהֵמָה דַּקָּה שֶׁפָּשְׁטָה יָדָהּ וְלֹא הֶחְזִירָה, פְּסוּלָה.
§ La mishná enseña: el sacrificio de un animal pequeño en peligro de muerte inminente que, durante el sacrificio, extendió su pata delantera que estaba doblada y no la devolvió a la posición doblada no es válido, ya que extender la pata es solo parte del curso natural de la salida del alma del animal de su cuerpo y no una convulsión que indique vida. Rava dice que la halakha está de acuerdo con la opinión expresada en esta baraita: el sacrificio de un animal pequeño que extendió su pata delantera que estaba doblada y no la devolvió a la posición doblada no es válido.
בַּמֶּה דְּבָרִים אֲמוּרִים? בַּיָּד, אֲבָל בָּרֶגֶל, בֵּין פָּשְׁטָה וְלֹא כָּפְפָה, בֵּין כָּפְפָה וְלֹא פָּשְׁטָה – כְּשֵׁרָה. בַּמֶּה דְּבָרִים אֲמוּרִים? בְּדַקָּה, אֲבָל בְּגַסָּה, בֵּין בַּיָּד בֵּין בָּרֶגֶל, בֵּין פָּשְׁטָה וְלֹא כָּפְפָה, בֵּין כָּפְפָה וְלֹא פָּשְׁטָה – כְּשֵׁרָה. וְעוֹף, אֲפִילּוּ לֹא רִפְרֵף אֶלָּא גַּפּוֹ, וְלֹא כִּשְׁכֵּשׁ אֶלָּא זְנָבוֹ – הֲרֵי זֶה פִּירְכּוּס.
La baraita continúa: ¿En qué caso se dice esta afirmación? Es con respecto a la pata delantera. Pero con respecto a la pata trasera, ya sea que el animal la haya extendido y no la haya devuelto a la posición doblada o que el animal la haya doblado pero no la haya extendido, el sacrificio ritual es válido. ¿En qué caso se dice esta afirmación, acerca de extender la pata delantera, se dice? Es con respecto a un animal pequeño. Pero con respecto a un animal grande, ya sea que la convulsión involucre su pata delantera o su pata trasera, y ya sea que el animal la haya extendido y no la haya devuelto a la posición doblada o que el animal la haya doblado pero no la haya extendido, el sacrificio ritual es válido. Y con respecto a un ave, incluso si aleteó [rifref] solo su ala o meneó solo su cola, eso es una convulsión y una indicación de vida.
מַאי קָא מַשְׁמַע לַן? כּוּלְּהוּ תְּנַנְהִי! בְּהֵמָה דַּקָּה שֶׁפָּשְׁטָה יָדָהּ וְלֹא הֶחְזִירָה – פְּסוּלָה, שֶׁאֵינָהּ אֶלָּא הוֹצָאַת נֶפֶשׁ. יָד – אִין, רֶגֶל – לָא; דַּקָּה – אִין, גַּסָּה – לָא. עוֹף אִיצְטְרִיכָא לֵיהּ, דְּלָא תְּנַן.
La Guemará pregunta: ¿Qué nos enseña Rava al dictaminar de acuerdo con la baraita? Nos está enseñando todas aquellas halakhot que aprendimos en la mishná: El degüello de un animal pequeño que, mientras estaba siendo degollado, extendió su pata delantera, que estaba doblada, y no la volvió a poner en la posición doblada, no es válido, pues extender la pata delantera es solo parte del curso natural de la salida del alma del animal de su cuerpo, y no una convulsión que indique vida. Puede inferirse de la mishná que, con respecto al movimiento de una pata delantera solamente, sí, no es una indicación de vida, pero el movimiento de una pata trasera, no, sí es una indicación de vida. Con respecto a un animal pequeño, sí, esta es la halakha; con respecto a un animal grande, no, esta no es la halakha, y extender una pata trasera sí indica vida. La Guemará responde: Fue necesario que Rava enseñara la halakha en la baraita con respecto a un ave, ya que no aprendimos esto en la mishná.
מַתְנִי׳ הַשּׁוֹחֵט לְנׇכְרִי – שְׁחִיטָתוֹ כְּשֵׁרָה, וְרַבִּי אֱלִיעֶזֶר פּוֹסֵל. אָמַר רַבִּי אֱלִיעֶזֶר: אֲפִילּוּ שְׁחָטָהּ לֶאֱכוֹל לְנׇכְרִי מֵחֲצַר כָּבֵד שֶׁלָּהּ – פְּסוּלָה, שֶׁסְּתָם מַחְשֶׁבֶת נׇכְרִי לַעֲבוֹדָה זָרָה.
MISHNÁ: En el caso de un judío que sacrifica el animal de un gentil para un gentil, su sacrificio es válido, y Rabí Eliezer lo considera inválido. Rabí Eliezer dice: Incluso si el judío sacrificó el animal con la intención de alimentar al gentil con su diafragma [meḥatzar kaved], su sacrificio no es válido, ya que la intención no especificada de un gentil es sacrificar el animal para idolatría, y está prohibido obtener beneficio de él.
אָמַר רַבִּי יוֹסֵי: קַל וָחוֹמֶר הַדְּבָרִים, וּמָה בִּמְקוֹם שֶׁהַמַּחְשָׁבָה פּוֹסֶלֶת בְּמוּקְדָּשִׁין – אֵין הַכֹּל הוֹלֵךְ אֶלָּא אַחַר הָעוֹבֵד, מְקוֹם שֶׁאֵין מַחְשָׁבָה פּוֹסֶלֶת בְּחוּלִּין – אֵינוֹ דִּין שֶׁלֹּא יְהֵא הַכֹּל הוֹלֵךְ אֶלָּא אַחַר הַשּׁוֹחֵט?
Rabí Yosei dice: La cuestión de la intención del gentil es irrelevante en este caso, como puede derivarse por medio de una inferencia a fortiori. Si en un lugar donde la intención al degollar el animal invalida el degüello, es decir, en animales sacrificiales, como cuando se degüella una ofrenda con la intención de sacrificarla más allá de su tiempo designado, todo sigue solo la intención del sacerdote que realiza el servicio y no la intención del propietario, entonces en un lugar donde la intención no invalida el degüello, es decir, en animales no sagrados, ¿no es correcto que todo deba seguir solo la intención de quien degüella el animal?
גְּמָ׳ הָנֵי תַּנָּאֵי אִית לְהוּ דְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר בְּרַבִּי יוֹסֵי, דְּתַנְיָא: אָמַר רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בְּרַבִּי יוֹסֵי: שָׁמַעְתִּי שֶׁהַבְּעָלִים מְפַגְּלִין.
GEMARA: En explicación de la disputa entre el primer tanna y Rabí Eliezer, la Guemará explica: Estos tanna’im sostienen de acuerdo con la opinión de Rabí Eliezer, hijo de Rabí Yosei, como se enseña en una baraita, que Rabí Eliezer, hijo de Rabí Yosei, dice: Oí que los propietarios, y no solo el sacerdote, convierten una ofrenda en piggul por medio de una intención impropia. Lo mismo es cierto con respecto al sacrificio no sagrado, donde la intención de los propietarios para la idolatría invalida el sacrificio, incluso si el matarife no tiene intención de idolatría.
מִיהוּ תַּנָּא קַמָּא סָבַר: אִי שַׁמְעִינֵיהּ דְּחַשֵּׁיב – אִין, אִי לָא – לָא, סְתָם מַחְשֶׁבֶת נׇכְרִי לַעֲבוֹדָה זָרָה לָא אָמְרִינַן. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר סָבַר: אַף עַל גַּב דְּלָא שַׁמְעִינֵיהּ דְּחַשֵּׁיב, סְתָם מַחְשֶׁבֶת נׇכְרִי לַעֲבוֹדָה זָרָה אָמְרִינַן. וַאֲתָא רַבִּי יוֹסֵי לְמֵימַר: אַף עַל גַּב דְּשַׁמְעִינֵיהּ דְּחַשֵּׁיב, זֶה מְחַשֵּׁב וְזֶה עוֹבֵד לָא אָמְרִינַן.
Pero el primer tanna sostiene que si oímos al gentil decir que tiene la intención de destinar el animal a la idolatría, sí, su intención invalida el sacrificio, y si el gentil no expresó su intención ante nosotros, su intención no invalida el sacrificio, ya que no decimos que la intención no especificada de un gentil sea para idolatría. Rabí Eliezer sostiene: Aunque no oímos al gentil decir que tiene la intención de destinar el animal a la idolatría, el sacrificio no es válido, ya que decimos que la intención no especificada de un gentil es para idolatría. Y Rabí Yosei viene a decir que aunque oímos al gentil decir que tiene la intención de destinar el animal a la idolatría, en un caso en que este dueño tiene la intención de idolatría y aquel otro individuo está realizando el sacrificio, no decimos que la intención del dueño invalida el sacrificio.
אִיכָּא דְּאָמְרִי: בִּדְשַׁמְעִינֵיהּ דְּחַשֵּׁיב פְּלִיגִי, תַּנָּא קַמָּא סָבַר: כִּי אָמְרִינַן ״זֶה מְחַשֵּׁב וְזֶה עוֹבֵד״ – הָנֵי מִילֵּי בִּפְנִים, אֲבָל בְּחוּץ לֹא, חוּץ מִפְּנִים
Hay quienes dicen una explicación alternativa de la mishná. Se trata de un caso en el que oímos al gentil decir que tiene la intención de destinar el animal a la idolatría, y sobre esto los tana’im discrepan. El primer tanna sostiene que cuando decimos, en un caso en que este dueño tiene una intención impropia y aquel otro individuo está realizando el degüello, que la intención del dueño invalida el degüello, esta afirmación se aplica solo dentro del Templo, en el degüello de ofrendas. Pero, con respecto al degüello no sagrado fuera del Templo, la intención del dueño no invalida el degüello, ya que, en cuanto a derivar las halakhot del degüello no sagrado fuera del Templo a partir de las halakhot del degüello de animales sacrificiales dentro del Templo,