רַבִּי חִיָּיא וּבֵי רַבִּי אוֹשַׁעְיָא מְשַׁבַּשְׁתָּא הִיא, וְלָא תּוֹתְבוּ מִינַּהּ בֵּי מִדְרְשָׁא, דִּלְמָא אֵינָהּ בִּכְלַל מַלְקוֹת אַרְבָּעִים תַּנְיָא.
de Rabí Ḥiyya o la casa de estudio de Rabí Oshaya, quienes eran precisos en la formulación de sus baraitot, está corrompida, y no puedes plantear objeciones basadas en ella en la casa de estudio? Dado que esta baraita no fue enseñada en ninguna de las dos casas de estudio mencionadas, no puedes citarla como prueba. Después de todo, quizás la frase: no están incluidos entre aquellos que son pasibles de recibir cuarenta azotes según la ley de la Torah, fue enseñada por Rabí Yehuda en la baraita, pero el texto se corrompió. Por lo tanto, es posible que, según Rabí Yehuda, no se azote por la violación de una prohibición que conlleva el cumplimiento de una mitzvá positiva, y el razonamiento de su dictamen en la mishná es que la palabra “shalle’aḥ” indica que la mitzvá de enviar a la madre del ave se aplica solo desde el inicio.
תָּא שְׁמַע, דְּתָנֵי רַבִּי אוֹשַׁעְיָא וְרַבִּי חִיָּיא: ״לֹא תָשׁוּב״ וְשָׁב, ״לֹא תְכַלֶּה״ וְכִלָּה – יֶשְׁנָן בִּכְלַל מַלְקוֹת אַרְבָּעִים, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una resolución de aquello que se enseña en una baraita por Rabí Oshaya y Rabí Ḥiyya: Está escrito con respecto a las gavillas olvidadas dejadas para los pobres: “Cuando siegues tu cosecha en tu campo y olvides una gavilla en el campo, no volverás para recogerla” (Deuteronomio 24:19). Si alguien transgredió esta prohibición y volvió para recogerla, es pasible de recibir azotes. Asimismo, está escrito con respecto al producto en la esquina del campo [pe’a], que se da a los pobres: “Y cuando seguéis la cosecha de vuestra tierra, no segarás por completo la esquina de tu campo” (Levítico 19:9). Si alguien transgredió esta prohibición y segó la esquina de su campo, tales individuos están incluidos entre aquellos que son pasibles de recibir azotes por la ley de la Torah. Esta es la declaración de Rabí Yehuda.
שְׁמַע מִינַּהּ טַעְמֵיהּ דְּרַבִּי יְהוּדָה, מִשּׁוּם דְּקָסָבַר לָאו שֶׁנִּיתָּק לַעֲשֵׂה – לוֹקִין עָלָיו.
La Guemará concluye la resolución: Dado que las mitzvot de dejar pe’a y las gavillas olvidadas son prohibiciones que conllevan el cumplimiento de una mitzvá positiva, como afirma el versículo con respecto a ambas: “Para el pobre y para el extranjero las dejarás” (Levítico 19:10), concluye de la baraita que el razonamiento del dictamen de Rabí Yehuda en la mishná es que él sostiene que se recibe azotes por la violación de una prohibición que conlleva el cumplimiento de una mitzvá positiva.
דִּלְמָא הָתָם הַיְינוּ טַעַם, דְּקָסָבַר ״תַּעֲזוֹב״ מֵעִיקָּרָא מַשְׁמַע.
La Guemará rechaza esto: Quizás allí, con respecto a la pe’a y las gavillas olvidadas, esta es la razón por la que Rabí Yehuda considera a una persona liable a recibir azotes: Porque él sostiene que la mitzvá positiva: “Para el pobre y para el extranjero dejarás ellas”, indica que estas mitzvot se aplican solo desde el principio. En consecuencia, estos no son casos de prohibiciones que conllevan el cumplimiento de una mitzvá positiva, sino de prohibiciones independientes. De manera similar, es posible que el razonamiento del fallo de Rabí Yehuda en la mishná sea que la mitzvá de enviar a la madre ave se aplica solo desde el principio.
אֲמַר לֵיהּ רָבִינָא לְרַב אָשֵׁי: תָּא שְׁמַע, ״לֹא תוֹתִירוּ מִמֶּנּוּ עַד בֹּקֶר וְגוֹ׳ בָּאֵשׁ תִּשְׂרֹפוּ״ – בָּא הַכָּתוּב לִיתֵּן עֲשֵׂה אַחַר לֹא תַעֲשֶׂה, לוֹמַר לָךְ שֶׁאֵין לוֹקִין עָלָיו, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה.
Ravina dijo a Rav Ashi: Ven y escucha una resolución de lo que se enseña en una baraita: El versículo declara con respecto a la ofrenda pascual: “No dejaréis nada de ella hasta la mañana; pero lo que quede de ella hasta la mañana lo quemaréis en el fuego” (Éxodo 12:10). El versículo viene a situar la mitzvá positiva de quemar la carne sobrante después de la prohibición de dejar sobrar la carne, para decir que uno no recibe azotes por su violación; esta es la declaración de Rabí Yehuda.
שְׁמַע מִינַּהּ: טַעְמָא דְּרַבִּי יְהוּדָה מִשּׁוּם דְּקָסָבַר ״שַׁלֵּחַ״ מֵעִיקָּרָא מַשְׁמַע, שְׁמַע מִינַּהּ.
Ravina continuó: Concluye de la baraita que, según Rabí Yehuda, uno no recibe azotes por violar una prohibición que conlleva el cumplimiento de una mitzvá positiva, y que el razonamiento del dictamen de Rabí Yehuda en la mishná es que él sostiene que la palabra “shalle’aḥ” indica que la mitzvá de enviar a la madre se aplica solo desde el inicio. En consecuencia, la prohibición de tomar a la madre con la cría no es una prohibición que conlleva el cumplimiento de una mitzvá positiva, sino una prohibición independiente castigada con azotes. La Guemará concede: Concluye de ello que ese es el razonamiento de Rabí Yehuda.
אֲמַר לֵיהּ רַב אִידִי לְרַב אָשֵׁי: מַתְנִיתִין נָמֵי דַּיְקָא, דְּקָתָנֵי: הַנּוֹטֵל אֵם עַל הַבָּנִים – רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: לוֹקֶה וְאֵין מְשַׁלֵּחַ, וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ טַעְמָא דְּרַבִּי יְהוּדָה לָאו שֶׁנִּיתָּק לַעֲשֵׂה לוֹקִין עָלָיו, ״לוֹקֶה וּמְשַׁלֵּחַ״ מִבְּעֵי לֵיהּ!
Rav Idi dijo a Rav Ashi: El lenguaje de la mishná también es preciso, pues enseña: Con respecto a quien toma a la madre junto con la cría, Rabí Yehuda dice: Recibe azotes y ya no hay mitzvá de enviar a la madre. Pero si se te ocurriera decir que el razonamiento del dictamen de Rabí Yehuda en la mishná es que se recibe azotes por violar una prohibición que conlleva el cumplimiento de una mitzvá positiva, entonces Rabí Yehuda debería haber dicho: Recibe azotes y envía a la madre. Más bien, concluye que, según Rabí Yehuda, esto no es una prohibición que conlleva el cumplimiento de una mitzvá positiva.
וְדִלְמָא הָכִי קָאָמַר בְּמַתְנִיתִין: אֵין נִפְטָר עַד דְּמַלְקִין לֵיהּ.
La Guemará rechaza esto: No se puede inferir nada del lenguaje de la mishná, ya que quizás esto es lo que Rabí Yehuda está diciendo en la mishná: Todavía hay una mitzvá de enviar a la madre, pero uno no queda absuelto de culpa por transgredir la prohibición de tomar a la madre hasta que el tribunal lo azote.
עַד כַּמָּה מְשַׁלְּחָהּ? אָמַר רַב יְהוּדָה: כְּדֵי שֶׁתֵּצֵא מִתַּחַת יָדוֹ. בַּמֶּה מְשַׁלְּחָהּ? רַב הוּנָא אָמַר: בְּרַגְלֶיהָ, רַב יְהוּדָה אָמַר: בַּאֲגַפֶּיהָ. רַב הוּנָא אָמַר בְּרַגְלֶיהָ, דִּכְתִיב: ״מְשַׁלְּחֵי רֶגֶל הַשּׁוֹר וְהַחֲמוֹר״. רַב יְהוּדָה אָמַר בַּאֲגַפֶּיהָ, דְּהָא כְּנָפֶיהָ נִינְהוּ.
§ La mishná enseña que, según los Rabinos, si alguien transgredió la mitzvá y tomó al ave madre junto con las crías, debe enviar a la madre. La Guemará pregunta: ¿Qué tan lejos del nido debe enviarla? Rav Yehuda dice: Lo suficientemente lejos como para que salga de su alcance y ya no pueda ser atrapada de inmediato. La Guemará pregunta: ¿De qué manera la envía? Rav Huna dice: Sostiene a la madre por las patas y la envía. Rav Yehuda dice: La sostiene por las alas [baagappeha] y la envía. La Guemará explica: Rav Huna dice que se sostiene a la madre por las patas, como está escrito: “Que dejan libres los pies del buey y del asno” (Isaías 32:20), lo que indica que el envío de un animal está asociado con sus patas. Rav Yehuda dice que se la sostiene por las alas, porque las patas del ave madre son sus alas, ya que es por medio de sus alas que se desplaza.
הַהוּא דְּגַזִּינְהוּ לְגַפַּהּ, וְשַׁלְּחַהּ, וְאַחַר כָּךְ תַּפְשַׂהּ. נַגְּדֵיהּ רַב יְהוּדָה. אֲמַר לֵיהּ: זִיל רַבִּי לַהּ גַּדְפַיהּ, וְשַׁלְּחַהּ!
§ La Guemará relata: Cierta persona cortó el ala de un ave madre y la envió lejos y después la atrapó. Rav Yehuda lo azotó por transgredir la prohibición: “No tomarás a la madre con las crías” (Deuteronomio 22:6). Rav Yehuda también le dijo: Ve y deja que sus alas vuelvan a crecer y luego envíala lejos.
כְּמַאן? אִי כְּרַבִּי יְהוּדָה – לוֹקֶה וְאֵין מְשַׁלֵּחַ, אִי כְּרַבָּנַן – מְשַׁלֵּחַ וְאֵין לוֹקֶה! לְעוֹלָם כְּרַבָּנַן, וּמַכַּת מַרְדּוּת מִדְּרַבָּנַן.
La Guemará pregunta: ¿De acuerdo con la opinión de quién actuó Rav Yehuda en este caso? Si actuó de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, entonces no había necesidad de enviar a la madre, porque según Rabí Yehuda, recibe azotes por tomar al ave madre, y no envía a la madre. Si actuó de acuerdo con la opinión de los Rabinos, entonces no debería haber azotado a este individuo, ya que según los Rabinos, envía a la madre y no recibe azotes. La Guemará responde: En realidad, actuó de acuerdo con la opinión de los Rabinos, y los azotes administrados por Rav Yehuda no fueron por transgredir una prohibición de la Torah; más bien, fueron azotes rabínicos por rebeldía [makkat mardut], ya que este individuo actuó de manera inapropiada.
הָהוּא דַּאֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרָבָא, אֲמַר לֵיהּ: תֵּימָה מַהוּ? אָמַר: לָא יָדַע הַאי גַּבְרָא דְּעוֹף טָהוֹר חַיָּיב לְשַׁלּוֹחֵי? אֲמַר לֵיהּ: דִּילְמָא חֲדָא בֵּיעֲתָא הוּא דְּרַמְיָא? אֲמַר לֵיהּ: (הַאי יָדְעִי) [אִין. אֲמַר לֵיהּ: מַאי תִּיבְּעֵי] לָךְ? מַתְנִיתִין הִיא: אֵין שָׁם אֶלָּא אֶפְרוֹחַ אֶחָד אוֹ בֵיצָה אַחַת – חַיָּיב לְשַׁלֵּחַ.
La Guemará relata que cierto hombre se presentó ante Rava y le dijo: ¿Cuál es la halajá con respecto a cierta ave kosher conocida como teima? ¿Está incluida en la mitzvá de enviar a la madre fuera del nido? Rava dijo: ¿Acaso este hombre no sabe que con respecto a cualquier ave kosher se está obligado a enviar a la madre? El hombre respondió: Aun así, no estoy seguro con respecto a la halajá. Rava le dijo: Quizás tienes duda sobre un caso en el que se coloca un solo huevo en el nido, ya que la Torah dice: “Sobre los polluelos o sobre los huevos” (Deuteronomio 22:6). El hombre respondió afirmativamente. Rava le dijo: Eso también debería ser sabido por ti, pues está dicho en la mishná (140b): Incluso si hay solo un polluelo o un huevo, se está obligado a enviar a la madre.
שַׁלְחַהּ, וְאַהְדַּר לַהּ רָבָא פְּרִסְתָּקֵי וְתַפְסַהּ. וְלֵיחוּשׁ לַחֲשָׁדָא? כִּלְאַחַר יָד.
El hombre ahuyentó al pájaro, y Rava entonces la rodeó con redes [perastekei] y la atrapó. La Guemará pregunta: Pero, ¿no debería Rava preocuparse por suscitar sospecha de que exigió ahuyentar al pájaro solo para poder atraparla para sí mismo? La Guemará responde: Las redes fueron colocadas lejos del nido de una manera inusual que no despertó sospecha.
תָּנוּ רַבָּנַן: יוֹנֵי שׁוֹבָךְ וְיוֹנֵי עֲלִיָּיה – חַיָּיבוֹת בְּשִׁלּוּחַ, וַאֲסוּרוֹת מִשּׁוּם גָּזֵל מִפְּנֵי דַּרְכֵי שָׁלוֹם.
§ Los Sabios enseñaron en una baraita: Las palomas de un palomar y las palomas de un ático están sujetas a la obligación de enviar a la madre del ave, porque no tienen dueño y, por lo tanto, no se consideran fácilmente disponibles. Pero, aun así, están sujetas a la prohibición de robo debido a una ordenanza rabínica para mantener los caminos de la paz.
וְאִי אִיתָא לְהָא דְּאָמַר רַבִּי יוֹסֵי בַּר רַבִּי חֲנִינָא, חֲצֵרוֹ שֶׁל אָדָם קוֹנָה לוֹ שֶׁלֹּא מִדַּעְתּוֹ, קְרִי כָּאן ״כִּי יִקָּרֵא״ – פְּרָט לִמְזוּמָּן!
La Guemará objeta: Pero si es así que esta resolución es correcta, que el rabino Yosei, hijo del rabino Ḥanina, dice, es decir, que el patio de una persona efectúa adquisición para ella de un objeto colocado en él incluso sin su conocimiento, entonces un palomar o un ático efectuarán adquisición para su dueño de cualesquiera huevos que estén dentro de ellos. En consecuencia, se debe aplicar aquí el principio de que la mitzvá de enviar a la madre ave lejos del nido se aplica solo en el caso descrito en el versículo: "Si un nido de ave se presenta ante ti" (Deuteronomio 22:6), lo cual excluye de la mitzvá a un ave o huevo fácilmente disponible en la casa de uno. Sin embargo, la baraita dictamina que la mitzvá sí se aplica en este caso.
אָמַר (רב) [רַבָּה]: בֵּיצָה – עִם יְצִיאַת רוּבָּהּ הוּא דְּאִחַיַּיב בְּשִׁלּוּחַ, מִקְנָא לָא קָנֵי עַד דְּתִפּוֹל לַחֲצֵרוֹ, וְכִי קָתָנֵי חַיָּיבוֹת בְּשִׁלּוּחַ – מִקַּמֵּי דְּתִפּוֹל לַחֲצֵרוֹ.
Rav dice: Es desde el momento de la salida de la mayor parte de un huevo del cuerpo del ave madre que uno queda obligado a enviar a la madre lejos del nido. Por otro lado, el dueño de un patio no adquiere el huevo hasta que este salga por completo y caiga en su patio. Y por lo tanto, cuando la baraita enseña que en el caso de las palomas en un palomar o en un ático, están sujetas a la obligación de enviar lejos al ave madre, se refiere a un momento antes de que el huevo caiga en su patio.
אִי הָכִי, אַמַּאי אֲסוּרוֹת מִשּׁוּם גָּזֵל? אַאִמָּם. וְאִיבָּעֵית אֵימָא: לְעוֹלָם אַבֵּיצָה, וּבֵיצָה כֵּיוָן דִּנְפַק לֵיהּ רוּבָּא – דַּעְתֵּיהּ עֲלֵיהּ.
La Guemará pregunta: Si es así, que la baraita se refiere a un caso en el que el huevo aún no ha salido por completo, ¿por qué la baraita dictamina que los huevos están prohibidos por ley rabínica para que otros los tomen debido a la prohibición de robo? Los huevos todavía no han sido adquiridos por el dueño del patio. La Guemará responde: Ese dictamen de la baraita se refiere a su madre, es decir, al ave madre. O, si lo deseas, di en cambio: En realidad, ese dictamen se refiere al huevo. Y la razón por la que los Sabios prohibieron tomar los huevos debido a la prohibición de robo es que una vez que emerge la mayor parte de un huevo del cuerpo del ave madre, la mente del dueño está puesta en los huevos para adquirirlos, aunque técnicamente no los adquirirá hasta que salgan por completo.
וְהַשְׁתָּא דְּאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: אָסוּר לִזְכּוֹת בְּבֵיצִים שֶׁהָאֵם רוֹבֶצֶת עֲלֵיהֶן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״שַׁלֵּחַ אֶת הָאֵם״ וַהֲדַר ״הַבָּנִים תִּקַּח לָךְ״. אֲפִילּוּ תֵּימָא אַף עַל גַּב דִּנְפַל לַחֲצֵרוֹ, כֹּל הֵיכָא דְּאִיהוּ מָצֵי זָכֵי – חֲצֵרוֹ נָמֵי זָכְיָא, וְכֹל הֵיכָא דְּאִיהוּ לָא מָצֵי זָכֵי – חֲצֵרוֹ נָמֵי לָא זָכְיָא לֵיהּ.
La Guemará añade: Y ahora que Rav Yehuda dijo que Rav dijo: Está prohibido adquirir huevos cuya madre está posada sobre ellos, como está escrito: “Enviarás a la madre”, y sólo entonces: “los polluelos podrás tomar para ti” (Deuteronomio 22:7), incluso puedes decir: Aunque los huevos hayan salido por completo y caído en su patio, aun así debe enviar a la madre ave. Esto se debe a que en cualquier caso en que el dueño del patio es capaz de adquirir un objeto por sí mismo, su patio también puede efectuar la adquisición de éste para él. Pero, en cualquier caso en que él es incapaz de adquirir un objeto por sí mismo, su patio no puede efectuar la adquisición de éste para él tampoco. Dado que uno es incapaz de adquirir los huevos mientras la madre ave está posada sobre ellos, su propiedad no adquiere los huevos para él, incluso si ya han caído en ella.
אִי הָכִי, אַמַּאי אֲסוּרוֹת מִפְּנֵי דַּרְכֵי שָׁלוֹם? אִי דְּשַׁלְּחַהּ – גָּזֵל מְעַלְּיָא הוּא, אִי דְּלָא שַׁלְּחַהּ – שַׁלּוֹחֵי בָּעֵי!
La Guemará pregunta: Si es así, que la baraita se refiere a un caso en el que el patio no puede efectuar la adquisición de los huevos para él, ¿por qué la baraita dictamina: Están sujetos a la prohibición solo debido a la ordenanza rabínica de mantener los caminos de la paz? Si alguien ahuyentó a la madre ave antes de tomar los huevos, entonces es un robo en toda regla según la ley de la Torah, ya que el patio efectuó la adquisición de los huevos en nombre de su dueño; y si alguien no ahuyentó a la madre ave, necesita ahuyentarla antes de que esté permitido tomar los huevos. De cualquier manera, habrá transgredido la ley de la Torah y no una prohibición rabínica.
בְּקָטָן. קָטָן בַּר דַּרְכֵי שָׁלוֹם הוּא? הָכִי קָאָמַר: אָבִיו שֶׁל קָטָן חַיָּיב לְהַחְזִיר לוֹ, מִפְּנֵי דַּרְכֵי שָׁלוֹם.
La Guemará responde: La baraita se refiere a un caso en el que un menor tomó los huevos sin ahuyentar a la madre. Un menor no está obligado en la mitzvá de ahuyentar al ave madre. La Guemará pregunta: ¿Está un menor sujeto a una ordenanza rabínica sobre el robo promulgada para mantener los caminos de la paz? La Guemará responde: Esto es lo que la cláusula final de la baraitaestá diciendo: El padre de un menor que tomó tales huevos está obligado a devolverlos al dueño del palomar o del ático, debido a la prohibición rabínica sobre el robo instituida para mantener los caminos de la paz.
לֵוִי בַּר סִימוֹן אַקְנִי פֵּירוֹת שׁוֹבָכוֹ לְרַב יְהוּדָה. אֲתָא לְקַמֵּיהּ דִּשְׁמוּאֵל, אֲמַר לֵיהּ: זִיל טְרוֹף אַקַּן, דְּלִיתְגַּבְהוּ וּקְנִינְהוּ.
§ La Guemará relata un incidente adicional con respecto a las palomas de un palomar que se analizaron anteriormente: Leví bar Simón transfirió la propiedad de la producción de su palomar, es decir, los pichones y los huevos contenidos en él, a Rav Yehuda. Rav Yehuda se presentó ante Shmuel y le contó acerca de su adquisición. Shmuel le dijo: Ve, golpea el nido, es decir, el palomar, para que los pichones se levanten y los adquieras.
לְמַאי? אִי לְמִקְנֵא – לַקְנִינְהוּ לֵיהּ בְּסוּדָר! אִי בְּיוֹם טוֹב –
La Guemará pregunta: ¿Con qué propósito le dijo Shmuel a Rav Yehuda que hiciera esto? Si quiso decir que Rav Yehuda completara la adquisición para que Levi bar Simon no pudiera retractarse, que lo haga por medio de una adquisición con un paño. No hay necesidad de golpear el palomar. Si este incidente ocurrió en la víspera de una Festividad, y Rav Yehuda vino a preguntar qué acción tomar para hacer que las aves estuvieran permitidas para el sacrificio en la Festividad, entonces no debería ser necesario golpear el palomar,