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אִם כֵּן, ״צִפּוֹר״ לְמַעוֹטֵי עוֹף טָמֵא לְמָה לִי?
La Guemará responde: Si es así, que la madre debe compararse con los polluelos, entonces ¿por qué necesito la palabra tzippor” para excluir un ave no kosher? Se podría derivar esto simplemente del hecho de que uno está exento de la mitzvá en el caso de polluelos no kosher, ya que no son aptos para el consumo. Más bien, dado que fue necesario que el versículo enseñara que las aves no kosher no están incluidas en la mitzvá de enviar a la madre, debe ser que no debe hacerse tal comparación.
וְהָתַנְיָא: אֵם אֶפְרוֹחִין טְרֵפָה – חַיָּיב בְּשִׁילּוּחַ! אָמַר אַבָּיֵי: הָכִי קָאָמַר – אֶפְרוֹחַ שֶׁאִמָּן טְרֵפָה חַיָּיב בְּשִׁילּוּחַ.
La Guemará cuestiona la afirmación de Rav Kahana de que la mitzvá de enviar a la madre ave fuera del nido no se aplica en el caso de polluelos no aptos para el consumo: ¿Pero no se enseña en una baraita: Con respecto a una madre de polluelos, en el caso de una tereifa, uno está obligado a enviar a la madre ave fuera del nido? La baraita parece enseñar que incluso si los propios polluelos son tereifot, uno está obligado en la mitzvá. Abaye dijo en respuesta: La palabra tereifa no se refiere a los polluelos. Más bien, esto es lo que la baraitaestá diciendo: En el caso de un polluelo cuya madre es una tereifa, uno está obligado a enviar a la madre ave. Esta baraita, entonces, concuerda con la afirmación de Rav Kahana.
בָּעֵי רַב הוֹשַׁעְיָא: הוֹשִׁיט יָדוֹ לַקֵּן, וְשָׁחַט מִיעוּט סִימָנִים, מַהוּ?
§ Con respecto a la declaración anterior de Rav Kahana, Rav Hoshaya plantea un dilema: Si alguien extendió la mano dentro de un nido que contenía un ave madre y sus polluelos y degolló, es decir, seccionó, una minoría de los dos órganos que deben seccionarse en el sacrificio ritual [simanim], es decir, la tráquea y el esófago, de los polluelos, ¿cuál es la halakha con respecto a enviar a la madre?
מִי אָמְרִינַן: כֵּיוָן דְּאִילּוּ שָׁבֵיק לְהוּ מִטַּרְפִי, בָּעֵינַן ״לָךְ וְלֹא לִכְלָבֶיךָ״, אוֹ דִלְמָא, כֵּיוָן דִּבְיָדוֹ לְמִגְמַר שְׁחִיטָה, ״תִּקַּח לָךְ״ קָרֵינָא בֵּיהּ, וְחַיָּיב בְּשִׁילּוּחַ? תֵּיקוּ.
Se explican los dos lados del dilema: ¿Diremos: Puesto que, si esos polluelos se dejan tal como están, con los simanim solo parcialmente seccionados, ellos finalmente serán tereifot, uno está por lo tanto exento de ahuyentar a la madre, porque requerimos que los polluelos sean tomados “para ti”, y no para tu perro? ¿O quizá, puesto que está en su poder completar el acto de sacrificio ritual, permitiendo así los polluelos para el consumo, podemos llamar a este caso: “Toma para ti”, y uno está obligado a ahuyentar a la madre ave. Como no se da ninguna respuesta, la Guemará concluye: El dilema quedará sin resolver.
בָּעֵי רַבִּי יִרְמְיָה: מַטְלֵית מַהוּ שֶׁתָּחוֹץ? כְּנָפַיִם מַהוּ שֶׁיָּחוֹצּוּ?
§ Rabí Yirmeya plantea un dilema: En un caso en que un trapo está en el nido entre la madre ave y los huevos, ¿cuál es la halakha? ¿Interpone una separación entre ellos, de modo que no se considere que la madre está posada sobre los huevos? Si es así, uno estaría exento de ahuyentar a la madre. Del mismo modo, si plumas se desprendieron de las alas de un ave y están entre la madre ave y los huevos, ¿cuál es la halakha? ¿Interponen una separación entre los huevos y la madre?
בֵּיצִים מוּזָרוֹת, מַהוּ? שְׁנֵי סִדְרֵי בֵיצִים זוֹ עַל גַּב זוֹ, מַהוּ? זָכָר עַל גַּבֵּי בֵיצִים וּנְקֵבָה עַל גַּבֵּי זָכָר, מַהוּ? תֵּיקוּ.
Rabí Yirmeya continúa: Si huevos no fecundados [muzarot] separan entre la madre ave y los huevos fecundados, ¿cuál es la halakha? Además, en un caso en que dos grupos de huevos fecundados están colocados uno encima del otro, ¿cuál es la halakha? ¿El grupo superior de huevos se interpone entre la madre y el grupo inferior? Además, ¿cuál es la halakha en un caso en que un macho ave está posado sobre los huevos y una hembra ave está posada sobre el macho? ¿El ave macho se interpone entre la hembra y los huevos? No se dan respuestas, por lo que la Guemará concluye: El dilema quedará sin resolver en todos estos casos.
בָּעֵי רַבִּי זֵירָא: יוֹנָה עַל בֵּיצֵי תָסִיל, מַהוּ? תָּסִיל עַל בֵּיצֵי יוֹנָה, מַהוּ?
§ Rabí Zeira plantea un dilema: Si una paloma está posada sobre los huevos de un tasil, un ave kosher parecida a una paloma, ¿cuál es la halajá con respecto a ahuyentar a la madre del nido? Asimismo, si un tasil está posado sobre los huevos de una paloma, ¿cuál es la halajá?
אָמַר אַבָּיֵי: תָּא שְׁמַע, עוֹף טָמֵא רוֹבֵץ עַל בֵּיצֵי עוֹף טָהוֹר, וְטָהוֹר רוֹבֵץ עַל בֵּיצֵי עוֹף טָמֵא – פָּטוּר מִשִּׁילּוּחַ. הָא טָהוֹר וְטָהוֹר – חַיָּיב! דִּלְמָא בְּקוֹרֵא.
Abaye dijo: Ven y escucha lo que se enseña en la mishná: En un caso en que un ave no kosher está posada sobre los huevos de un ave kosher, o un ave kosher está posada sobre los huevos de un ave no kosher, uno está exento de enviar al ave. Se puede inferir de la mishná que en un caso que involucra un ave kosher y huevos kosher, por ejemplo, un tasil posado sobre los huevos de una paloma, uno está obligado a enviar a la madre. La Guemará rechaza esto: Quizás esta inferencia se aplica solo al caso de una hembra de faisán, que normalmente se posa sobre los huevos de otras aves. Como este es su comportamiento normal, es obligatorio enviarla incluso si está posada sobre los huevos de otra ave kosher. Puede que este no sea el caso con respecto a un tasil o una paloma.
קוֹרֵא זָכָר, רַבִּי אֱלִיעֶזֶר מְחַיֵּיב וַחֲכָמִים פּוֹטְרִין. אָמַר רַבִּי אֲבָהוּ: מַאי טַעְמָא דְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר? אָתְיָא ״דְּגִירָה״ ״דְּגִירָה״, כְּתִיב הָכָא ״קוֹרֵא דָגַר וְלֹא יָלָד״, וּכְתִיב הָתָם ״וּבָקְעָה וְדָגְרָה בְצִלָּהּ״.
§ La mishná enseña: Con respecto al caso de un faisán macho que se posa sobre los huevos de su especie, Rabbi Eliezer considera que uno está obligado a ahuyentar al faisán, y los Rabinos consideran que uno está exento de ahuyentarlo. Con respecto a esta disputa, Rabbi Abbahu dijo: ¿Cuál es el razonamiento de Rabbi Eliezer? Según Rabbi Eliezer, una analogía verbal entre empollar, dicho con respecto a un faisán macho, y empollar con respecto a un ave hembra viene a indicar que el posarse de un faisán macho sobre sus huevos se considera un posarse efectivo. Está escrito aquí: “Como el faisán que empolla crías que no ha dado a luz” (Jeremías 17:11), y está escrito en otra parte acerca de un ave hembra: “Allí la lechuza grande hará su nido, y pondrá, y empollará, y cobijará bajo su sombra” (Isaías 34:15). Así como un ave hembra empolla sobre su nido, así también un faisán macho empolla sobre un nido. Por lo tanto, también se requiere ahuyentar al ave macho del nido.
אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: מַחְלוֹקֶת בְּקוֹרֵא זָכָר, אֲבָל בְּקוֹרֵא נְקֵבָה – דִּבְרֵי הַכֹּל חַיָּיב. פְּשִׁיטָא, ״קוֹרֵא זָכָר״ תְּנַן! מַהוּ דְּתֵימָא רַבָּנַן אֲפִילּוּ קוֹרֵא נְקֵבָה פָּטְרִי, וְהָא דְּקָתָנֵי ״זָכָר״ – לְהוֹדִיעֲךָ כֹּחוֹ דְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר, קָמַשְׁמַע לַן.
Con respecto a esta disputa entre Rabí Eliezer y los Rabinos, Rabí Elazar dice: Su disputa es solo con respecto a un faisán macho, pero con respecto a una faisana todos están de acuerdo en que uno está obligado a ahuyentar al ave. La Guemará pregunta: ¿No es eso obvio, dado que aprendimos en la mishná: ¿Un faisán macho? La Guemará responde: No sea que digas que los Rabinos consideran que uno está exento de la mitzvá de ahuyentar al ave madre incluso en el caso de una faisana, y en cuanto a aquello que la mishná enseña la disputa en el caso de un faisán macho, la razón es para transmitirte el alcance extremo de la opinión de Rabí Eliezer, en que él exige ahuyentar incluso a un faisán macho; por lo tanto, Rabí Elazar nos enseña que los Rabinos están de acuerdo en que se debe ahuyentar a una faisana.
וְאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: מַחְלוֹקֶת בְּקוֹרֵא זָכָר, אֲבָל בְּזָכָר דְּעָלְמָא – דִּבְרֵי הַכֹּל פָּטוּר. פְּשִׁיטָא, ״קוֹרֵא זָכָר״ תְּנַן! מַהוּ דְּתֵימָא רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אֲפִילּוּ זָכָר דְּעָלְמָא מְחַיֵּיב, וְהַאי דְּקָתָנֵי ״קוֹרֵא זָכָר״ – לְהוֹדִיעֲךָ כֹּחָן דְּרַבָּנַן, קָא מַשְׁמַע לַן.
Y Rabí Elazar también dice: La disputa entre Rabí Eliezer y los Rabinos es solo con respecto a un faisán macho, pero con respecto a las aves macho en general, todos están de acuerdo en que uno está exento de la mitzvá de ahuyentar al ave del nido. La Guemará pregunta: ¿Acaso eso no es obvio, dado que aprendimos en la mishná: ¿Un faisán macho? La Guemará responde: No sea que digas que Rabí Eliezer considera que uno está obligado a ahuyentar incluso a las aves macho en general, y que aquello que la mishná enseña: Un faisán macho, es para transmitirte el alcance extremo de la opinión de los Rabinos, en que ellos también consideran que uno está exento de ahuyentar a un faisán macho; por lo tanto, Rabí Elazar nos enseña que incluso según Rabí Eliezer, uno está exento de ahuyentar a las aves macho en general.
תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: זָכָר דְּעָלְמָא – פָּטוּר, קוֹרֵא זָכָר – רַבִּי אֱלִיעֶזֶר מְחַיֵּיב, וַחֲכָמִים פּוֹטְרִין.
La Guemará señala: Esta explicación de Rabí Elazar también se enseña en una baraita: Con respecto a un ave macho en general, uno está exento de la mitzvá de ahuyentarlo, pero con respecto a un faisán macho, Rabí Eliezer considera que uno está obligado a ahuyentarlo del nido, y los Rabinos consideran que uno está exento de ahuyentarlo.
מַתְנִי׳ הָיְתָה מְעוֹפֶפֶת, בִּזְמַן שֶׁכְּנָפֶיהָ נוֹגְעוֹת בַּקֵּן – חַיָּיב לְשַׁלֵּחַ, אֵין כְּנָפֶיהָ נוֹגְעוֹת בַּקֵּן – פָּטוּר מִלְּשַׁלֵּחַ. אֵין שָׁם אֶלָּא אֶפְרוֹחַ אֶחָד אוֹ בֵּיצָה אַחַת – חַיָּיב לְשַׁלֵּחַ, שֶׁנֶּאֱמַר ״קַן״, קֵן מִכׇּל מָקוֹם.
MISHNÁ: Si el ave madre estaba revoloteando sobre los huevos o polluelos en el nido, cuando sus alas están tocando los huevos o polluelos en el nido, uno está obligado a enviar a la madre. Cuando sus alas no están tocando los huevos o polluelos en el nido, uno está exento de enviar a la madre. Incluso si hay solo un polluelo o un huevo, uno está obligado a enviar a la madre, como está escrito: “Si un nido de ave se presenta ante ti” (Deuteronomio 22:6), lo que indica que uno está obligado a enviar al ave madre del nido en cualquier caso.
הָיוּ שָׁם אֶפְרוֹחִים מַפְרִיחִים, אוֹ בֵּיצִים מוּזָרוֹת – פָּטוּר מִלְּשַׁלֵּחַ, שֶׁנֶּאֱמַר ״וְהָאֵם רֹבֶצֶת עַל הָאֶפְרֹחִים אוֹ עַל הַבֵּיצִים״, מָה אֶפְרוֹחִים בְּנֵי קַיָּימָא, אַף בֵּיצִים בְּנֵי קַיָּימָא, יָצְאוּ מוּזָרוֹת. וּמָה הַבֵּיצִים צְרִיכִין לְאִמָּן, אַף הָאֶפְרוֹחִין צְרִיכִין לְאִמָּן, יָצְאוּ מַפְרִיחִין.
Si hubiera polluelos capaces de volar, o huevos no fecundados de los que no nacerá un polluelo, uno está exento de ahuyentar a la madre ave del nido, como está dicho en el mismo versículo: “Y la madre está posada sobre los polluelos o sobre los huevos.” De la yuxtaposición de los polluelos y los huevos se deriva: Así como los polluelos están vivos, también los huevos deben ser capaces de producir polluelos vivos. Esto excluye los huevos no fecundados, que no pueden producir un polluelo vivo. Y, además, así como los huevos necesitan a sus madres para incubarlos, también los polluelos deben ser aquellos que necesitan a sus madres. Esto excluye a los polluelos capaces de volar.
גְּמָ׳ תָּנוּ רַבָּנַן: ״רוֹבֶצֶת״ – וְלֹא מְעוֹפֶפֶת. יָכוֹל אֲפִילּוּ כְּנָפֶיהָ נוֹגְעוֹת בַּקֵּן? תַּלְמוּד לוֹמַר ״רוֹבֶצֶת״. מַאי תַּלְמוּדָא? מִדְּלָא כְּתִיב ״יוֹשֶׁבֶת״.
GUEMARÁ: La mishná analiza el caso de un ave madre que se cierne sobre el nido. Con respecto a esto, los Sabios enseñaron en una baraita: El versículo enseña que uno está obligado a ahuyentar al ave madre solo cuando está en reposo, como dice: “Y la madre está reposando sobre los polluelos” (Deuteronomio 22:6), y no cuando está cerniéndose. Uno podría haber pensado que está exento incluso si la madre se cierne y sus alas están tocando el nido. Por lo tanto, el versículo dice: “Reposando”, lo que indica que de hecho uno está obligado en la mitzvá en tal caso. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la derivación bíblica, es decir, cómo se deriva esto de la palabra “reposando”? La Guemará responde: Se deriva del hecho de que la palabra sentada no está escrita en el versículo. Aunque un ave cuyas alas tocan el nido no está sentada sobre él, tal ave se considera en reposo sobre él.
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: הָיְתָה יוֹשֶׁבֶת בֵּין שְׁנֵי רוֹבְדֵי אִילָן – רוֹאִים, כֹּל שֶׁאִם תִּשָּׁמֵט נוֹפֶלֶת עֲלֵיהֶם – חַיָּיב לְשַׁלֵּחַ, וְאִם לָאו – פָּטוּר.
§ Rav Yehuda dice que Rav dice: Si el ave madre estaba posada sobre los huevos o polluelos entre dos ramas de árbol, se considera el siguiente factor para determinar si se aplica la obligación de ahuyentar a la madre: En cualquier caso en que, si las ramas se separaran, el ave se deslizaría entre ellas y caería sobre los huevos o polluelos, uno está obligado a ahuyentar al ave madre. Y si el ave no cayera sobre ellos, sino a los lados, uno está exento de la mitzvá de ahuyentar al ave madre.
מֵיתִיבִי: הָיְתָה יוֹשֶׁבֶת בֵּינֵיהֶן – פָּטוּר מִלְּשַׁלֵּחַ, עַל גַּבֵּיהֶן – חַיָּיב לְשַׁלֵּחַ, הָיְתָה מְעוֹפֶפֶת, אֲפִילּוּ כְּנָפֶיהָ נוֹגְעוֹת בַּקֵּן – פָּטוּר מִלְּשַׁלֵּחַ.
La Guemará plantea una objeción a la declaración de Rav a partir de lo que se enseñó en una baraita: Si el ave madre estaba sentada entre los huevos o los polluelos, uno está exento de enviarla lejos, como dice el versículo: “Y la madre está posada sobre los polluelos, o sobre los huevos” (Deuteronomio 22:6), es decir, sobre y no entre. Si estaba sentada encima de ellos, uno está obligado a enviarla lejos. Si estaba revoloteando, incluso si sus alas tocaban el nido, uno está exento de enviarla lejos.
מַאי לָאו עַל גַּבֵּיהֶן, דּוּמְיָא דְּבֵינֵיהֶן: מָה בֵּינֵיהֶן – דְּנָגְעָה בְּהוּ, אַף עַל גַּבֵּיהֶן – דְּנָגְעָה בְּהוּ, אֲבָל רוֹבְדֵי אִילָן – פָּטוּר?
¿Acaso no es que el caso de sentarse encima de ellos es similar al caso de sentarse entre ellos? La Guemará explica: Así como en el caso de sentarse entre ellos uno está exento cuando ella los está tocando, así también, en el caso de sentarse encima de ellos uno está obligado cuando ella los está tocando. Si es así, concluye de esta baraita que uno está obligado solo si el ave está tocando a los polluelos o los huevos, pero si está sentada entre dos ramas de árbol por encima de los huevos o polluelos sin tocarlos, está exento de ahuyentarla.
לֹא, עַל גַּבֵּיהֶן דּוּמְיָא דְּבֵינֵיהֶן: מָה בֵּינֵיהֶן – דְּלֹא נָגְעָה עֲלַיְיהוּ, אַף עַל גַּבֵּיהֶן – דְּלֹא נָגְעָה עֲלַיְיהוּ, וְהַיְינוּ רוֹבְדֵי אִילָן.
La Guemará rechaza esto: No; en realidad, el caso de sentarse encima de ellos es similar al de sentarse entre ellos de la siguiente manera: Así como el caso de sentarse entre ellos es uno en el que ella no los toca desde arriba, sino desde el costado, así también, el caso de sentarse encima de ellos es uno en el que ella no los toca desde arriba. En consecuencia, la baraita enseña que uno está obligado a ahuyentar al ave si está posada sobre ramas por encima del nido, aunque no esté tocando los huevos o los polluelos. Y ese es el caso en que la madre está sentada entre dos ramas de árbol.
הָכִי נָמֵי מִסְתַּבְּרָא, דְּאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ רוֹבְדֵי אִילָן פָּטוּר – אַדְּתָנֵי: הָיְתָה מְעוֹפֶפֶת, אֲפִילּוּ כְּנָפֶיהָ נוֹגְעוֹת בַּקֵּן פָּטוּר מִלְּשַׁלֵּחַ, לִיתְנֵי רוֹבְדֵי אִילָן, וְכׇל שֶׁכֵּן מְעוֹפֶפֶת!
La Guemará señala: Esto también tiene lógica, que uno está obligado a ahuyentar a un ave madre que está posada entre dos ramas de árbol sobre el nido. Pues, si se te ocurriera que uno está exento cuando el ave madre está sentada entre dos ramas de árbol, entonces cabe preguntar: En lugar de enseñar que si estaba revoloteando, incluso si sus alas tocaban el nido, uno está exento de ahuyentarla, que la baraita enseñe que uno está exento en el caso de un ave madre que está sentada entre dos ramas de árbol, y con mayor razón si la madre está revoloteando.
מְעוֹפֶפֶת אִיצְטְרִיךְ לֵיהּ, דַּאֲפִילּוּ כְּנָפֶיהָ נוֹגְעוֹת בַּקֵּן – פָּטוּר מִלְּשַׁלֵּחַ.
La Guemará rechaza esto: Quizás uno está exento de enviar a la madre ave si está posada entre dos ramas de un árbol. No obstante, era necesario que el tanna enseñara el caso de un ave planeando, para enseñar que incluso si sus alas están tocando el nido, uno está exento de enviar a la madre ave. Si el tanna hubiera enseñado la exención en un caso de un ave posada entre dos ramas de un árbol, se podría haber pensado que esto se debe a que las alas del ave no están tocando el nido.
וְהָאֲנַן תְּנַן: בִּזְמַן שֶׁכְּנָפֶיהָ נוֹגְעוֹת בַּקֵּן חַיָּיב לְשַׁלֵּחַ! אָמַר רַבִּי יִרְמְיָה: כִּי קָתָנֵי מַתְנִיתָא בְּנוֹגֵעַ מִן הַצַּד.
La Guemará ahora cuestiona la propia baraita: ¿Cómo puede la baraita afirmar que incluso si las alas del ave que se cierne están tocando el nido, uno está exento de ahuyentar al ave? ¿Pero no aprendimos en la mishná: Cuando sus alas están tocando el nido, uno está obligado a ahuyentar a la madre? Rabí Yirmeya dijo: Cuando el caso del ave madre que se cierne se enseña en la baraita, se refiere a un ave tocando el nido desde el lado. En tal caso, uno está exento porque sus alas no están tocando el nido desde arriba. En cambio, la mishná se refiere a un caso en el que el ave se cierne directamente sobre el nido y toca el nido con sus alas desde arriba.
אִיכָּא דְאָמְרִי, לֵימָא מְסַיַּיע לֵיהּ: הָיְתָה יוֹשֶׁבֶת בֵּינֵיהֶן – פָּטוּר מִלְּשַׁלֵּחַ, עַל גַּבֵּיהֶן – חַיָּיב לְשַׁלֵּחַ, הָיְתָה מְעוֹפֶפֶת, אֲפִילּוּ כְּנָפֶיהָ נוֹגְעוֹת בַּקֵּן – פָּטוּר מִלְּשַׁלֵּחַ.
Hay quienes dicen que la discusión procedió de la siguiente manera: Digamos que la siguiente baraita respalda la opinión de Rav: Si el ave madre estaba sentada entre los huevos o los polluelos, uno está exento de enviarla lejos. Si estaba sentada sobre ellos, uno está obligado a enviarla lejos. Si estaba revoloteando, incluso si sus alas están tocando el nido, uno está exento de enviarla lejos.
מַאי לָאו עַל גַּבֵּיהֶן, דּוּמְיָא דְּבֵינֵיהֶן: מָה בֵּינֵיהֶן – דְּלָא נָגְעָה עֲלַיְיהוּ, אַף עַל גַּבֵּיהֶן – דְּלָא נָגְעָה עֲלַיְיהוּ, וְהַיְינוּ רוֹבְדֵי אִילָן?
¿Acaso no es que el caso de sentarse encima de ellos es similar al de sentarse entre ellos de la siguiente manera: Así como el caso de sentarse entre ellos es uno en el que ella no los está tocando desde arriba sino desde el costado, así también, el caso de sentarse encima de ellos es uno en el que ella no los está tocando desde arriba? Si es así, la baraita enseña que si el ave reposa sobre ramas por encima de los huevos o polluelos sin tocarlos, uno está obligado en la mitzvá. Y ese es el caso en que la madre está sentada entre dos ramas de árbol.
לָא, עַל גַּבֵּיהֶן דּוּמְיָא דְּבֵינֵיהֶן: מָה בֵּינֵיהֶן – דְּנָגְעָה בְּהוּ, אַף עַל גַּבֵּיהֶן – דְּנָגְעָה בְּהוּ. אֲבָל רוֹבְדֵי אִילָן – פָּטוּר. אִי הָכִי, אַדְּקָתָנֵי סֵיפָא: הָיְתָה מְעוֹפֶפֶת, אֲפִילּוּ כְּנָפֶיהָ נוֹגְעוֹת בַּקֵּן – פָּטוּר,
La Guemará rechaza esto: No, el caso de sentarse encima de ellos es similar al de sentarse entre ellos de la siguiente manera: Así como el caso de sentarse entre ellos es uno en el que ella los está tocando, así también el caso de sentarse encima de ellos es uno en el que ella los está tocando. En consecuencia, uno está obligado solo si el ave está tocando el nido desde arriba; pero si está posada entre dos ramas de árbol sin tocar los huevos o los polluelos, queda exento de ahuyentarla. La Guemará objeta: Si es así, en lugar de enseñar en la última cláusula: Si estaba revoloteando, incluso si sus alas están tocando el nido, uno está exento de ahuyentarla,

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