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וְקַבָּלוֹת, הַזָּאוֹת, וְהַשְׁקָאַת סוֹטָה, וַעֲרִיפַת עֶגְלָה עֲרוּפָה, וְטׇהֳרַת מְצוֹרָע, וּנְשִׂיאוּת כַּפַּיִם – בֵּין מִבִּפְנִים בֵּין מִבַּחוּץ, תַּלְמוּד לוֹמַר ״מִבְּנֵי אַהֲרֹן״ – עֲבוֹדָה הָאֲמוּרָה לִבְנֵי אַהֲרֹן.
y la recepción de la sangre en un recipiente; y su aspersión sobre el altar, cada ofrenda conforme a su halakha; y el dar de beber agua a una mujer sospechada por su marido de haber sido infiel [sota]; y el ritual de quebrar la cerviz de una novilla en un valle no cultivado cuando se descubre un cadáver y el asesino es desconocido; y la purificación de un leproso; y el alzamiento de las manos para la Bendición Sacerdotal, ya sea dentro o fuera del Templo; ¿de dónde se derivan estas leyes? El versículo dice: “Entre los hijos de Aarón”, indicando que esta es la halakha con respecto a cualquier rito sacrificial que se declara a los hijos de Aarón.
וְכׇל כֹּהֵן שֶׁאֵינוֹ מוֹדֶה בָּהּ – אֵין לוֹ חֵלֶק בַּכְּהוּנָּה. טַעְמָא דְּאֵינוֹ מוֹדֶה בָּהּ, הָא מוֹדֶה בָּהּ – אַף עַל גַּב דְּאֵינוֹ בָּקִי בָּהֶן.
Y la Guemará explica la prueba: La baraita enseña que cualquier sacerdote que no cree en la validez de estos ritos no tiene parte en los dones del sacerdocio. Se puede inferir que la razón por la que el sacerdote no tiene parte es que no cree en ello, mientras que si sí cree en ello, aunque no sea experto en sus halakhot, recibe una parte. Esto contradice la opinión de Rav Ḥisda.
אָמַר רַבִּי אַבָּא, אָמַר רַב הוּנָא, אָמַר רַב: חוּטִין שֶׁבַּלְּחִי אֲסוּרִים, וְכׇל כֹּהֵן שֶׁאֵינוֹ יוֹדֵעַ לִיטְּלָן – אֵין נוֹתְנִין לוֹ מַתָּנָה.
Con respecto a los sacerdotes a quienes no se les deben dar los dones del sacerdocio, Rabí Abba dice que Rav Huna dice que Rav dice: Las venas que están contenidas en la mandíbula de un animal están prohibidas para el consumo, debido a la sangre que contienen. Y no se da el don de la mandíbula a ningún sacerdote que no sepa cómo quitar las venas, no sea que el sacerdote las coma.
וְלָא הִיא, אִי בְּטַוְיָא – מֵידָב דָּיְיבִי, וְאִי לְקִדְרָה – אִי דִּמְיחַתֵּךְ לְהוּ וּמָלַח לְהוּ – מֵידָב דָּיְיבִי.
La Guemará señala: Pero no es así, es decir, no hay necesidad de preocuparse de que el sacerdote pueda consumir la sangre dentro de las venas, ya que cualquier método de preparar la quijada eliminará la sangre: Si el sacerdote prepara la quijada asándola, la sangre drenará de la quijada debido al fuego. Y si tiene la intención de poner las quijadas en una olla para cocinarlas, si las corta y las sala, como se requiere hacer antes de cocinar cualquier carne, la sangre drenará de ellas, y estarán permitidas para el consumo.
אָמַר רָבָא: בָּדַק לַן רַב יוֹסֵף, הַאי כָּהֲנָא דְּחָטֵיף מַתְּנָתָא – חַבּוֹבֵי קָא מְחַבֵּב מִצְוָה, אוֹ זַלְזוֹלֵי קָא מְזַלְזֵל בְּמִצְוָה? וּפְשַׁטְנָא לֵיהּ ״וְנָתַן״ – וְלֹא שֶׁיִּטּוֹל מֵעַצְמוֹ.
§ Con respecto a la manera en que un sacerdote toma los dones del sacerdocio de sus dueños, Rava dijo: Rav Yosef nos examinó, a sus estudiantes, con la siguiente pregunta: Un sacerdote que arrebata los dones del sacerdocio de sus dueños, ¿está demostrando aprecio por la mitzvá o está demostrando desprecio por la mitzvá? Y yo resolví esta cuestión para él a partir del versículo: “Que den al sacerdote la pierna delantera, las quijadas y el cuajar” (Deuteronomio 18:3). La expresión “que den” indica que el dueño debe dar los dones, y no que un sacerdote deba tomarlos por sí mismo. En consecuencia, un sacerdote que arrebata los dones de sus dueños está demostrando desprecio por la mitzvá.
אָמַר אַבָּיֵי: מֵרֵישׁ הֲוָה חָטֵיפְנָא מַתְּנָתָא, אָמֵינָא: חַבּוֹבֵי קָא מְחַבֵּיבְנָא מִצְוָה. כֵּיוָן דִּשְׁמַעְנָא לְהָא ״וְנָתַן״ – וְלֹא שֶׁיִּטּוֹל מֵעַצְמוֹ, מִיחְטָף לָא חָטֵיפְנָא, מֵימָר (אֲמַרִי) [אָמֵינָא]: הַבוּ לִי. וְכֵיוָן דִּשְׁמַעְנָא לְהָא דְּתַנְיָא: ״וַיִּטּוּ אַחֲרֵי הַבָּצַע״, רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: בְּנֵי שְׁמוּאֵל חֶלְקָם שָׁאֲלוּ בְּפִיהֶם, מֵימָר נָמֵי לָא אָמֵינָא, וְאִי יָהֲבוּ לִי – שָׁקֵילְנָא.
Abaye, que era sacerdote, dijo: Al principio, yo tomaba los dones del sacerdocio, pues me decía a mí mismo que estoy demostrando aprecio por la mitzvá de esta manera. Una vez que oí esta interpretación: "Que ellos den", y no que él tome por sí mismo, dejé de tomarlos. En cambio, yo decía a los dueños de los dones: Denme. Y una vez que oí aquello que se enseña en una baraita: El versículo dice con respecto a los hijos de Samuel, que eran levitas: "Pero se desviaron tras la riqueza" (I Samuel 8:3), y Rabí Meir dice: Los hijos de Samuel pecaron cuando pidieron su porción, el primer diezmo dado al levita, con sus bocas, es decir, exigieron que los dueños les dieran el primer diezmo. Abaye continuó: Después de oír eso, yo tampoco decía nada a los dueños, pero si me daban dones, los tomaba.
כֵּיוָן דִּשְׁמַעְנָא לְהָא דְּתַנְיָא: הַצְּנוּעִים מוֹשְׁכִין אֶת יְדֵיהֶם, וְהַגַּרְגְּרָנִים חוֹלְקִים – מִשְׁקָל נָמֵי לָא שָׁקֵילְנָא, לְבַר מִמַּעֲלֵי יוֹמָא דְכִיפּוּרֵי, לְאַחְזוֹקֵי נַפְשַׁאי בְּכָהֲנֵי.
Abaye dijo además: Una vez escuché aquello que se enseña en una baraita con respecto a la distribución del pan de la proposición entre los sacerdotes: Los modestos [hatzenu’im] retiran sus manos y no toman, y los glotones dividen todo el pan; yo tampoco tomaba regalos incluso cuando me los ofrecían, excepto cuando se daban en la víspera de Yom Kippur, cuando había abundancia de regalos debido a los muchos animales que eran sacrificados, ya que es una mitzvá comer ese día. En ese caso, tomé los regalos para afirmarme entre los sacerdotes, es decir, si nunca tomara regalos, mi condición de sacerdote podría ponerse en duda.
וְלִפְרוֹס יְדֵיהּ! אַנְסֵיהּ לֵיהּ עִידָּנֵיהּ.
La Guemará objeta: Pero que extienda sus manos para la Bendición Sacerdotal durante todo el año, ya que esto dejará claro a todos que en efecto es un sacerdote. La Guemará responde: Su horario se lo impedía, pues estaba constantemente dedicado a enseñar Torah a sus alumnos, hasta tal punto que perdía el momento en que la comunidad se reunía en la sinagoga para la Bendición Sacerdotal.
אָמַר רַב יוֹסֵף: הַאי כָּהֲנָא דְּאִית לֵיהּ צוּרְבָּא מֵרַבָּנַן בְּשִׁבָבוּתֵיהּ, וּדְחִיקָא לֵיהּ מִילְּתָא – לִיזַכֵּי לֵיהּ מַתְּנָתָא, וְאַף עַל גַּב דְּלָא אָתֵי לִידֵיהּ, בְּמַכָּרֵי כְּהוּנָּה וּלְוִיָּה.
Rav Yosef dijo: En un caso en que un sacerdote que tiene a un erudito de la Torah [tzurva merabbanan] viviendo en su vecindario y ese erudito de la Torah está apremiado económicamente, que el sacerdote le conceda sus dádivas, es decir, el sacerdote puede declarar que esas dádivas que está destinado a recibir sean dadas al erudito pobre de la Torah. Y aunque las dádivas aún no han llegado a su posesión, puede concedérselas al erudito de la Torah en un caso en que haya conocidos del sacerdocio y de los levitas, es decir, si ese sacerdote o levita específico era bien conocido en su vecindario y tiene un arreglo habitual con muchas personas para que le den sus dádivas, ya que está seguro de que le serán dadas.
רָבָא וְרַב סָפְרָא אִיקְּלַעוּ לְבֵי מָר יוֹחָנָא בְּרֵיהּ דְּרַב חָנָא בַּר אַדָּא, וְאָמְרִי לַהּ לְבֵי מָר יוֹחָנָא בְּרֵיהּ דְּרַב חָנָא בַּר בִּיזְנָא. עָבֵיד לְהוּ עִגְלָא תִּילְתָּא, אֲמַר לֵיהּ רָבָא לְשַׁמָּעֵיהּ: זַכִּי לַן מַתְּנָתָא, דִּבְעֵינָא לְמֵיכַל לִישָּׁנָא בְּחַרְדְּלָא.
Con respecto a la declaración de Rav Yosef, la Guemará relata que Rava y Rav Safra visitaron la casa de Mar Yoḥana, hijo de Rav Ḥana bar Adda, y algunos dicen que visitaron la casa de Mar Yoḥana, hijo de Rav Ḥana bar Bizna. Mar Yoḥana les preparó un becerro de tercer parto. Rava dijo al sirviente de Mar Yoḥana, que era sacerdote y normalmente recibía de Mar Yoḥana los dones del sacerdocio: Danos los dones, pues deseo comer lengua con mostaza, y la lengua, junto con la quijada, es uno de los dones.
זַכִּי לֵיהּ. רָבָא אֲכַל, וְרַב סָפְרָא לָא אֲכַל. אַקְרְיוּהּ לְרַב סָפְרָא בְּחֶלְמָא: ״מַעֲדֶה בֶּגֶד בְּיוֹם קָרָה חֹמֶץ עַל נָתֶר וְשָׁר בַּשִּׁירִים עַל לֶב רָע״.
El asistente le concedió los regalos; Rava comió de ellos, pero Rav Safra no comió. Después de este incidente, leyeron el siguiente versículo a Rav Safra en un sueño: “Como quien se quita la ropa en tiempo de frío, y como vinagre sobre natrón, así es el que canta canciones a un corazón afligido” (Proverbios 25:20). El versículo puede interpretarse alegóricamente como una reprensión a quien estudia Torah pero no logra comprenderla.
אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרַב יוֹסֵף, אֲמַר לֵיהּ: דִּלְמָא מִשּׁוּם דַּעֲבַרִי אַשְּׁמַעְתָּא דְּמָר אַקְרְיֻין הָכִי? אֲמַר לֵיהּ: כִּי אֲמַרִי אֲנָא – בְּאַחֵר, שַׁמָּעָא – בְּעַל כֻּרְחֵיהּ מְזַכֵּי, וְכִי אֲמַרִי אֲנָא – לְמַאן דְּלָא אֶפְשָׁר לֵיהּ, הָא אֶפְשָׁר לֵיהּ.
Rav Safra vino ante Rav Yosef y le dijo: Quizás porque transgredí la halakha del Maestro me leyeron este versículo como reprensión. Rav Yosef le dijo: No, actuaste apropiadamente al abstenerte de consumir los dones. Cuando dije que un sacerdote puede otorgar los dones a un erudito de la Torah, eso fue solo con respecto a un sacerdote que los otorga a otra persona de su propia elección. No permití esto en el caso de un sirviente que otorga los dones a un huésped distinguido del dueño de la casa. La razón es que él otorga los dones contra su voluntad, ya que se siente presionado por el dueño de la casa para acceder. Y, además, cuando dije esta halakha, fue solo para alguien que no puede comer en otra circunstancia, pues está apremiado por el dinero. En este incidente, era posible que Rava comiera su propia carne con mostaza, ya que Rava no era pobre.
וְאֶלָּא מַאי טַעְמָא אַקְרְיֻין הָכִי? כְּלַפֵּי רָבָא! וְלַקְרְיוּהּ לְרָבָא? רָבָא נָזוּף הֲוָה.
Rav Safra preguntó a Rav Yosef: Pero si es así, ¿cuál es la razón por la que me leyeron este versículo? Rav Yosef respondió: La lectura no estaba dirigida a ti sino a Rava, que comió de los dones en contra de mi dictamen. La Guemará objeta: Pero que le lean este versículo a Rava mismo en un sueño. La Guemará responde: Rava fue reprendido como resultado de este incidente y por lo tanto no se le concedió comunicación celestial. Por eso el versículo fue proclamado a Rav Safra en su lugar.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי לְרַב דִּימִי: וּפְשָׁטֵיהּ דִּקְרָא בְּמַאי כְּתִיב? אֲמַר לֵיהּ: בְּשׁוֹנֶה לְתַלְמִיד שֶׁאֵינוֹ הָגוּן.
En el incidente anterior, la Guemará relató que el versículo: “Como quien se quita una prenda en tiempo frío, y como vinagre sobre nitro, así es quien canta canciones a un corazón apesadumbrado” (Proverbios 25:20), fue proclamado a Rav Safra en un sueño. Abaye dijo a Rav Dimi: ¿Y con respecto a qué asunto está escrito el sentido llano del versículo? Rav Dimi le dijo: Se refiere a quien enseña a un estudiante indigno. En otras palabras, así como se debe quitar una prenda gastada que no tiene utilidad en tiempo frío, o así como el vinagre sobre el nitro arruina el nitro, volviéndolo inutilizable, así tampoco hay utilidad en cantar canciones, es decir, en enseñar Torah, a un estudiante indigno que tiene el corazón apesadumbrado, es decir, que no tiene intención de adherirse a las halakhot que se le enseñan.
דְּאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: כׇּל הַשּׁוֹנֶה לְתַלְמִיד שֶׁאֵינוֹ הָגוּן – נוֹפֵל בְּגֵיהִנָּם, שֶׁנֶּאֱמַר ״כׇּל חֹשֶׁךְ טָמוּן לִצְפּוּנָיו תְּאׇכְלֵהוּ אֵשׁ לֹא נֻפָּח יֵרַע שָׂרִיד בְּאׇהֳלוֹ״, וְאֵין ״שָׂרִיד״ אֶלָּא תַּלְמִיד חָכָם, שֶׁנֶּאֱמַר ״וּבַשְּׂרִידִים אֲשֶׁר ה׳ קֹרֵא״.
Como dijo Rav Yehuda que Rav dijo: Cualquiera que enseña Torá a un estudiante indigno cae en el Guehinom, como está escrito: “Toda oscuridad está reservada para sus tesoros; un fuego no soplado por hombre lo consumirá; le irá mal al que permanece [yera sarid] en su tienda” (Job 20:26), y sarid significa nada más que un erudito de la Torá, como está escrito: “Y entre el remanente [sarid] aquellos a quienes el Señor llamará” (Joel 3:5). La palabra yera comparte una raíz con la palabra ra, mal, y por lo tanto “yera sarid” se entiende como una referencia a un estudiante indigno.
אָמַר רַבִּי זֵירָא אָמַר רַב: כׇּל הַשּׁוֹנֶה לְתַלְמִיד שֶׁאֵינוֹ הָגוּן – כְּזוֹרֵק אֶבֶן לְמֶרְקוּלִיס, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כִּצְרוֹר אֶבֶן בְּמַרְגֵּמָה כֵּן נוֹתֵן לִכְסִיל כָּבוֹד״, וּכְתִיב: ״לֹא נָאוֶה לִכְסִיל תַּעֲנוּג״.
De manera similar, Rabí Zeira dice que Rav dice: Cualquiera que enseña Torá a un estudiante indigno es considerado como quien arroja una piedra a Markulis, como está dicho: “Como una pequeña piedra en un montón de piedras, así es quien da honor a un necio” (Proverbios 26:8), y está escrito: “El lujo no es apropiado para un necio” (Proverbios 19:10).
וְהַמִּשְׁתַּתֵּף עִמָּהֶן צָרִיךְ לִרְשׁוֹם, וַאֲפִילּוּ עִם הַגּוֹי. וּרְמִינְהוּ: הַמִּשְׁתַּתֵּף עִם כֹּהֵן – צָרִיךְ לִרְשׁוֹם, וְהַמִּשְׁתַּתֵּף עִם הַגּוֹי וּפְסוּלֵי הַמּוּקְדָּשִׁים – אֵין צָרִיךְ לִרְשׁוֹם!
§ La mishná enseña que quien entra en sociedad con un sacerdote o un gentil debe marcar al animal. La Guemará pregunta: ¿Y está uno obligado a marcar al animal incluso si entra en sociedad con un gentil? Y la Guemará plantea una contradicción a partir de una baraita: Quien entra en sociedad con un sacerdote debe marcar al animal, pero quien entra en sociedad con un gentil y quien sacrifica animales consagrados descalificados no necesita marcar al animal.

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