מִיעוּטֵי כְּתִיבִי: הָכָא כְּתִיב ״וְשָׂמוֹ״, הָתָם כְּתִיב ״הָעֲרוּפָה״.
las exclusiones están escritas en estos dos casos, lo que indica que esta halakha se aplica solo a ellos. Aquí, con respecto a la remoción de las cenizas, está escrito: “Y él lo pondrá” (Levítico 6:3), lo que indica que esta halakha se aplica a “ello”, y a nada más. Allí, con respecto a la novilla de cerviz quebrada, está escrito: “Cuya cerviz fue quebrada” (Deuteronomio 21:6). Esta descripción superflua enseña que la halakha según la cual la prohibición del uso indebido de propiedad consagrada sigue vigente incluso después del cumplimiento de una mitzvá se aplica únicamente a este caso y no debe extenderse a otros.
וּתְלָתָא קְרָאֵי לְמָה לִי בְּדָם?
La Guemará vuelve a las tres expresiones de Levítico 17:11 citadas arriba como enseñanza de que la sangre de las ofrendas no está sujeta a la prohibición del uso indebido de propiedad consagrada: ¿Y por qué necesito los tres versículos dichos con respecto a la sangre?
חַד לְמַעוֹטֵי מִנּוֹתָר, וְחַד לְמַעוֹטֵי מִמְּעִילָה, וְחַד לְמַעוֹטֵי מִטּוּמְאָה.
La Guemará responde: Un término sirve para excluir la sangre de la prohibición de notar. Si alguien consumió la sangre de tal ofrenda, no es responsable por consumir notar, como sí lo sería quien consumió la carne. Más bien, es responsable únicamente por violar la prohibición de consumir sangre. Y un término sirve para excluir la sangre de la prohibición de uso indebido de propiedad consagrada, y otro término sirve para excluirla de la prohibición de consumir ofrendas en estado de impureza ritual. Si alguien consumió esta sangre en estado de impureza ritual, es responsable solo por consumir sangre, pero no por consumir alimento consagrado estando ritualmente impuro.
אֲבָל מִפִּגּוּל לָא צְרִיךְ קְרָא, דִּתְנַן: כֹּל שֶׁיֵּשׁ לוֹ מַתִּירִין, בֵּין לְאָדָם וּבֵין לְמִזְבֵּחַ – חַיָּיבִין עָלָיו מִשּׁוּם פִּגּוּל, וְדָם גּוּפֵיהּ מַתִּיר הוּא.
Pero no se requiere ningún versículo para excluir esta sangre de la halakha de piggul, una ofrenda sacrificada con la intención de consumirla más allá de su tiempo designado, cuyo consumo es castigado con karet, ya que esta excepción ya se deriva de otra fuente. Como aprendimos en una mishná (Zevaḥim 43a): Con respecto a cualquier elemento que tenga factores permisivos, ya sea con respecto al consumo por una persona o con respecto a la quema en el altar, uno es responsable por comerlo debido a la violación de la prohibición de piggul. Pero el propio factor permisivo no está sujeto a piggul, y la sangre de una ofrenda es en sí misma un factor permisivo, ya que el consumo de la ofrenda por una persona o por el altar solo está permitido después de que la sangre haya sido rociada sobre el altar. Por lo tanto, la sangre no está sujeta a la prohibición de piggul.
הֲדַרַן עֲלָךְ כׇּל הַבָּשָׂר.
מַתְנִי׳ הָעוֹר, וְהָרוֹטֶב, וְהַקֵּיפֶה, וְהָאָלָל, וְהָעֲצָמוֹת, וְהַגִּידִין, וְהַקַּרְנַיִם, וְהַטְּלָפַיִם –
MISHNÁ: Todos los alimentos que se volvieron ritualmente impuros por contacto con una fuente de impureza transmiten impureza a otros alimentos y líquidos solo si los alimentos impuros miden el volumen de un huevo. A este respecto, los Sabios dictaminaron que incluso si un trozo de carne en sí es menor que el volumen de un huevo, el cuero adherido a ella, aunque no sea apto para el consumo, se une con la carne para constituir el volumen de un huevo. Y lo mismo es cierto del jugo coagulado adherido a la carne, aunque no se coma; y asimismo de las especias añadidas para dar sabor a la carne, aunque no se coman; y de los residuos de carne adheridos al cuero después del desuello; y de los huesos; y de los tendones; y de la sección inferior de los cuernos, que permanece adherida a la carne cuando se retira el resto del cuerno; y de la sección superior de los cascos, que permanece adherida a la carne cuando se retira el resto del casco.
מִצְטָרְפִין לְטַמֵּא טוּמְאַת אֳכָלִין, אֲבָל לֹא טוּמְאַת נְבֵלוֹת.
Todos estos elementos se unen con la carne para constituir el volumen de un huevo requerido para transmitir la impureza de los alimentos. Aunque si cualquiera de ellos tuviera el volumen de un huevo, no transmitiría impureza de los alimentos, cuando está unido a la carne completa la medida. Pero no se unen para constituir la medida de un volumen de aceituna requerido para transmitir la impureza de los cadáveres de animales.
כַּיּוֹצֵא בּוֹ, הַשּׁוֹחֵט בְּהֵמָה טְמֵאָה לְגוֹי וּמְפַרְכֶּסֶת, מְטַמְּאָה טוּמְאַת אֳכָלִין, אֲבָל לֹא טוּמְאַת נְבֵלוֹת עַד שֶׁתָּמוּת אוֹ עַד שֶׁיַּתִּיז אֶת רֹאשָׁהּ. רִיבָּה לְטַמֵּא טוּמְאַת אֳכָלִין מִמַּה שֶּׁרִיבָּה לְטַמֵּא טוּמְאַת נְבֵלוֹת.
De manera similar, hay otro elemento que transmite impureza de alimento, pero no impureza de cadáveres de animales: En el caso de quien sacrifica un animal no kosher para un gentil y el animal todavía está convulsionando y entra en contacto con una fuente de impureza, el animal se vuelve impuro con impureza de alimento y transmite impureza de alimento a otro alimento, pero no transmite impureza de cadáveres de animales hasta que muera, o hasta que se le corte la cabeza. La mishná resume: La Torah incluyó ciertos elementos para transmitir impureza de alimento más allá de aquellos que incluyó para transmitir impureza de cadáveres de animales.
רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: הָאָלָל הַמְכוּנָּס, אִם יֵשׁ בּוֹ כְּזַיִת בְּמָקוֹם אֶחָד – חַיָּיב עָלָיו.
Rabí Yehuda dice: Con respecto al residuo de carne adherido al cuero después del desuello que fue reunido, si hay un volumen de una aceituna en un solo lugar, transmite la impureza de un cadáver animal, y quien contrae impureza por ello y luego come alimentos consagrados o entra en el Templo es pasible de recibir karet. Al reunirlo en un solo lugar, la persona indica que lo considera carne.
גְּמָ׳ תְּנֵינָא לְהָא דְּתָנוּ רַבָּנַן: שׁוֹמְרִים לְטוּמְאָה קַלָּה, וְלֹא שׁוֹמְרִים לְטוּמְאָה חֲמוּרָה.
GUEMARÁ: La mishná enseña que el cuero adherido se une con la carne para constituir el volumen requerido de un huevo a fin de transmitir la impureza de los alimentos, aunque no sea apto para el consumo. Esto se debe a que el cuero actúa como una cubierta protectora para la carne. Pero no se une para constituir la medida de un volumen de aceituna requerida para transmitir la impureza de los cadáveres de animales. La Guemará señala: Aprendemos en la mishná aquello que los Sabios enseñaron explícitamente en una baraita: Un apéndice que sirve de protección se une con el alimento con respecto a un nivel leve de impureza, como la impureza de los alimentos, que puede transmitirse solo a alimentos pero no a personas ni a utensilios. Pero la protección adherida al alimento no se une con el alimento con respecto a un nivel grave de impureza, como la impureza del cadáver de un animal, que puede transmitirse incluso a personas y utensilios.
שׁוֹמְרִים לְטוּמְאָה קַלָּה מְנָלַן? דְּתָנָא דְּבֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל: ״עַל כׇּל זֶרַע זֵרוּעַ״ – כְּדֶרֶךְ שֶׁבְּנֵי אָדָם מוֹצִיאִין לִזְרִיעָה: חִטָּה בִּקְלִיפָּתָהּ, וּשְׂעוֹרָה בִּקְלִיפָּתָהּ, וַעֲדָשִׁים בִּקְלִיפָּתָן.
La Guemará pregunta: ¿De dónde derivamos que la protección se une al alimento con respecto a un nivel leve de impureza? La Guemará responde que esto se deriva de un versículo, como enseñó la escuela de Rabí Yishmael: Con respecto a las halakhot de transmitir impureza a los alimentos, el versículo dice: “Y si algo cae de sus cadáveres sobre cualquier semilla de siembra que ha de sembrarse, es pura. Pero si se pone agua sobre la semilla, y algo del cadáver cae sobre ella, es impura para vosotros” (Levítico 11:37–38). La expresión “sobre cualquier semilla de siembra” indica que toda la semilla es susceptible a la impureza cuando está en un estado en el que es habitual que la gente la saque al campo para sembrar: Esto se aplica al trigo en su cáscara, y la cebada en su cáscara, y las lentejas en sus cáscaras. Esto demuestra que las cáscaras y otros componentes que protegen el alimento se consideran parte del alimento con respecto a un nivel leve de impureza.
וְלֹא שׁוֹמְרִים לְטוּמְאָה חֲמוּרָה מְנָלַן? דְּתָנוּ רַבָּנַן: ״בְּנִבְלָתָהּ״ – וְלֹא בְּעוֹר שֶׁאֵין עָלָיו כְּזַיִת בָּשָׂר.
La Guemará pregunta: ¿De dónde derivamos que la protección no se une con el alimento con respecto a un nivel grave de impureza? La Guemará responde que es como enseñaron los Sabios en una baraita: Con respecto a la impureza de un cadáver animal, el versículo dice: “Y si muere algún animal de los que os es permitido comer, quien toque su cadáver será impuro hasta la noche” (Levítico 11:39). Esto indica que solo quien toca la carne del cadáver se vuelve impuro, pero quien toca el cuero del cadáver sobre el cual no hay una cantidad de carne del tamaño de una aceituna no se vuelve impuro.