Drashot AI Logo
מְפַנְּקִי, דִּכְתִיב: ״כִּי תָבֹאוּ לֵרָאוֹת פָּנָי מִי בִקֵּשׁ זֹאת מִיֶּדְכֶם רְמוֹס חֲצֵרָי״.
un hombre delicado, que no puede caminar sin zapatos. Como está escrito: “Cuando venís a presentaros ante Mí, ¿quién ha requerido esto de vuestra mano, para hollar Mis atrios?” (Isaías 1:12). Entrar al Templo con zapatos es descrito por el profeta como un pisoteo, y por lo tanto quien no puede entrar descalzo está exento de la mitzvá de presentarse.
תָּנָא: הֶעָרֵל וְהַטָּמֵא פְּטוּרִין מִן הָרְאִיָּיה. בִּשְׁלָמָא טָמֵא — דִּכְתִיב: ״וּבָאתָ שָּׁמָּה״ ״וַהֲבֵאתֶם שָׁמָּה״, כׇּל שֶׁיֶּשְׁנוֹ בְּבִיאָה — יֶשְׁנוֹ בַּהֲבָאָה, וְכׇל שֶׁאֵינוֹ בְּבִיאָה — אֵינוֹ בַּהֲבָאָה
Se enseñó: El incircunciso y el ritualmente impuro están exentos de la mitzvá de aparición. La Guemará comenta: Concedido, una persona ritualmente impura está exenta, como está escrito: “Y allí vendrás” (Deuteronomio 12:5), seguido de: “Y allí traeréis” (Deuteronomio 12:6). La yuxtaposición de estos versículos enseña: Cualquiera incluido en la mitzvá de venir, es decir, cualquiera que pueda entrar al Templo, está también incluido en la obligación de traer ofrendas; y cualquiera que no esté incluido en la mitzvá de venir no está incluido en la obligación de traer tampoco. Dado que a una persona ritualmente impura le está prohibido entrar al Templo, también está exenta de la obligación de traer una ofrenda de ascensión de aparición.
אֶלָּא עָרֵל מְנָלַן? הָא מַנִּי רַבִּי עֲקִיבָא הִיא, דִּמְרַבֵּי לְעָרֵל כְּטָמֵא. דְּתַנְיָא, רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: ״אִישׁ אִישׁ״, לְרַבּוֹת אֶת הֶעָרֵל.
Sin embargo, con respecto al incircunciso, ¿de dónde derivamos que está exento? La Guemará responde: ¿De acuerdo con la opinión de quién es esta baraita? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, quien amplía la halajá de modo que el incircunciso quede incluido en la misma categoría que el ritualmente impuro. Como se enseña en una baraita: Rabí Akiva dice, con respecto al versículo: “Cualquier hombre [ish ish]” de la descendencia de Aarón que sea leproso o tenga flujo; no comerá de las cosas sagradas” (Levítico 22:4), el uso doble del término: “Ish”, viene para incluir al incircunciso. Al igual que el ritualmente impuro, el incircunciso no puede ni comer carne de sacrificios ni traer ofrendas al Templo.
תָּנוּ רַבָּנַן: טָמֵא פָּטוּר מִן הָרְאִיָּיה, דִּכְתִיב: ״וּבָאתָ שָּׁמָּה״ ״וַהֲבֵאתֶם שָׁמָּה״. כׇּל שֶׁיֶּשְׁנוֹ בְּבִיאָה — יֶשְׁנוֹ בַּהֲבָאָה, וְכׇל שֶׁאֵינוֹ בְּבִיאָה — אֵינוֹ בַּהֲבָאָה.
Los Sabios enseñaron: Una persona ritualmente impura está exenta de la mitzvá de presentarse, como está escrito: “Y allí vendrás”, “y allí traerás.” Cualquiera incluido en venir está también incluido en la obligación de traer ofrendas; y cualquiera que no esté incluido en venir no está incluido en la obligación de traer tampoco.
רַבִּי יוֹחָנָן בֶּן דַּהֲבַאי אוֹמֵר מִשּׁוּם רַבִּי יְהוּדָה: סוֹמֵא בְּאַחַת מֵעֵינָיו פָּטוּר מִן הָרְאִיָּיה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״יִרְאֶה״ ״יֵרָאֶה״, כְּדֶרֶךְ שֶׁבָּא לִרְאוֹת כָּךְ בָּא לֵירָאוֹת. מַה בָּא לִרְאוֹת — בִּשְׁתֵּי עֵינָיו, אַף לֵירָאוֹת — בִּשְׁתֵּי עֵינָיו.
Rabí Yoḥanan ben Dehavai dice en nombre de Rabí Yehuda: Quien es ciego de uno de sus ojos está exento de la mitzvá de aparición, como está dicho: “Tres veces al año todos tus varones aparecerán [yera’e] ante el Señor Dios” (Éxodo 23:17). Como no hay vocales en el texto, esto también puede leerse así: todos tus varones verán [yireh] al Señor Dios. Esto enseña que de la misma manera que uno viene a ver, así viene a ser visto: Así como uno viene a ver con ambos ojos, así también la obligación de ser visto se aplica solo a quien viene con ambos ojos. Por lo tanto, quien es ciego de un ojo está exento de la mitzvá de aparición en el Templo.
רַב הוּנָא כִּי מָטֵי לְהַאי קְרָא ״יִרְאֶה״ ״יֵרָאֶה״, בָּכֵי. אָמַר: עֶבֶד שֶׁרַבּוֹ מְצַפֶּה לוֹ לִרְאוֹתוֹ יִתְרַחֵק מִמֶּנּוּ, דִּכְתִיב: ״כִּי תָבוֹאוּ לֵרָאוֹת פָּנָי מִי בִקֵּשׁ זֹאת מִיֶּדְכֶם רְמוֹס חֲצֵרָי״.
La Guemará relata que cuando Rav Huna llegó a este versículo, que puede leerse como: “verá” [yireh] y “aparecerá” [yera’e], lloró. Dijo: ¿Puede suceder que un siervo a quien su amo espera ver, que el amo termine por alejarse de él y ya no lo quiera? Como está escrito: “Cuando venís a presentaros ante Mí, ¿quién ha requerido esto de vuestra mano, para hollar Mis atrios?” (Isaías 1:12).
רַב הוּנָא כִּי מָטֵי לְהַאי קְרָא, בָּכֵי: ״וְזָבַחְתָּ שְׁלָמִים וְאָכַלְתָּ שָּׁם״, עֶבֶד שֶׁרַבּוֹ מְצַפֶּה לֶאֱכוֹל עַל שֻׁלְחָנוֹ יִתְרַחֵק מִמֶּנּוּ? דִּכְתִיב: ״לָמָּה לִּי רוֹב זִבְחֵיכֶם יֹאמַר ה׳״.
Del mismo modo, cuando Rav Huna llegó a este versículo, lloró: “Y sacrificarás ofrendas de paz-offerings, y comerás allí” (Deuteronomio 27:7). ¿Puede suceder que un esclavo de quien su amo espera que coma a su mesa, que su amo termine por alejarlo de sí? Como está escrito: “¿Para qué Me sirve la multitud de vuestros sacrificios? dice el Señor” (Isaías 1:11).
רַבִּי אֶלְעָזָר כִּי מָטֵי לְהַאי קְרָא, בָּכֵי: ״וְלֹא יָכְלוּ אֶחָיו לַעֲנוֹת אֹתוֹ כִּי נִבְהֲלוּ מִפָּנָיו״, וּמָה תּוֹכֵחָה שֶׁל בָּשָׂר וָדָם כָּךְ, תּוֹכֵחָה שֶׁל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא — עַל אַחַת כַּמָּה וְכַמָּה. רַבִּי אֶלְעָזָר כִּי מָטֵי לְהַאי קְרָא, בָּכֵי: ״וַיֹּאמֶר שְׁמוּאֵל אֶל שָׁאוּל לָמָּה הִרְגַּזְתַּנִי לְהַעֲלוֹת אוֹתִי״, וּמָה שְׁמוּאֵל הַצַּדִּיק הָיָה מִתְיָירֵא מִן הַדִּין, אָנוּ — עַל אַחַת כַּמָּה וְכַמָּה!
La Guemará relata de manera similar: Cuando el rabino Elazar llegó a este versículo, lloró: “Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban aterrados ante su presencia” (Génesis 45:3). Dijo, explicando su reacción emocional: Si la reprensión de un hombre de carne y hueso fue tal que los hermanos no pudieron responder, cuando se trata de la reprensión del Santo, Bendito sea Él, cuánto más. Cuando el rabino Elazar llegó a este versículo, lloró: “Y Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has inquietado, haciéndome subir?” (I Samuel 28:15). Dijo: Si Samuel el justo temía el juicio cuando fue levantado por nigromancia, pues pensó que estaba siendo convocado para un juicio Divino, cuánto más que nosotros debemos temer.
שְׁמוּאֵל מַאי הִיא — דִּכְתִיב: ״וַתֹּאמֶר הָאִשָּׁה אֶל שָׁאוּל אֱלֹהִים רָאִיתִי עוֹלִים״. ״עוֹלִים״ — תְּרֵי מַשְׁמַע: חַד שְׁמוּאֵל, וְאִידָּךְ — דַּאֲזַל שְׁמוּאֵל וְאַתְיֵיהּ לְמֹשֶׁה בַּהֲדֵיהּ. אֲמַר לֵיהּ: דִּלְמָא חַס וְשָׁלוֹם לְדִינָא מִתְבְּעֵינָא, קוּם בַּהֲדַאי, דְּלֵיכָּא מִילְּתָא דִּכְתַבְתְּ בְּאוֹרָיְיתָא דְּלָא קַיֵּימְתַּיהּ.
La Guemará pregunta: En el caso de Samuel, ¿qué era lo que temía? Como está escrito: “Y la mujer dijo a Saúl: Veo un ser divino que sube [olim] de la tierra” (I Samuel 28:13). Olim”, en forma plural, indica que había dos. Uno de ellos era Samuel, pero el otro, ¿quién era? La Guemará explica que Samuel fue y trajo consigo a Moisés. Le dijo a Moisés: Quizá, Dios no lo quiera, fui convocado a juicio por Dios; quédate conmigo y da testimonio a mi favor de que no hay nada de lo que escribiste en la Torah que yo no haya cumplido.
רַבִּי אַמֵּי כִּי מָטֵי לְהַאי קְרָא, בָּכֵי: ״יִתֵּן בֶּעָפָר פִּיהוּ אוּלַי יֵשׁ תִּקְוָה״, אָמַר: כּוּלֵּי הַאי וְ״אוּלַי״?! רַבִּי אַמֵּי כִּי מָטֵי לְהַאי קְרָא, בָּכֵי: ״בַּקְּשׁוּ צֶדֶק בַּקְּשׁוּ עֲנָוָה אוּלַי תִּסָּתְרוּ בְּיוֹם אַף ה׳״, אָמַר: כּוּלֵּי הַאי וְ״אוּלַי״?! רַבִּי אַסִּי כִּי מָטֵי לְהַאי קְרָא, בָּכֵי: ״שִׂנְאוּ רָע וְאֶהֱבוּ טוֹב וְהַצִּיגוּ בַשַּׁעַר מִשְׁפָּט אוּלַי יֶחֱנַן ה׳ [אֱלֹהֵי] צְבָאוֹת״, כּוּלֵּי הַאי וְ״אוּלַי״?!
Cuando el rabino Ami llegó a este versículo, lloró: “Ponga su boca en el polvo; quizá aún haya esperanza” (Lamentaciones 3:29). Él dijo: Un pecador sufre todo este castigo y solo quizá haya esperanza? Cuando el rabino Ami llegó a este versículo, lloró: “Buscad la justicia, buscad la humildad; quizá seréis escondidos en el día de la ira del Señor” (Sofonías 2:3). Él dijo: Todo esto se espera de cada individuo, y solo quizá la ira de Dios sea ocultada? Asimismo, cuando el rabino Asi llegó a este versículo, lloró: “Aborreced el mal, y amad el bien, y estableced la justicia en la puerta; quizá el Señor, Dios de los ejércitos, tendrá piedad” (Amós 5:15). Él dijo: Todo esto, y solo quizá?
רַב יוֹסֵף כִּי מָטֵי לְהַאי קְרָא, בָּכֵי: ״וְיֵשׁ נִסְפֶּה בְּלֹא מִשְׁפָּט״, אָמַר: מִי אִיכָּא דְּאָזֵיל בְּלָא זִמְנֵיהּ? אִין, כִּי הָא דְּרַב בִּיבִי בַּר אַבָּיֵי הֲוָה שְׁכִיחַ גַּבֵּיהּ מַלְאַךְ הַמָּוֶת. אֲמַר לֵיהּ לִשְׁלוּחֵיהּ: זִיל אַיְיתִי לִי מִרְיָם מְגַדְּלָא שְׂיעַר נַשְׁיָיא. אֲזַל, אַיְיתִי לֵיהּ מִרְיָם מְגַדְּלָא דַּרְדְּקֵי.
Cuando Rav Yosef llegó a este versículo, lloró: “Pero hay quienes son arrebatados sin justicia” (Proverbios 13:23). Dijo: ¿Hay alguien que se va antes de su tiempo y muere sin razón? La Guemará responde: Sí, como este incidente de Rav Beivai bar Abaye, a quien frecuentaba la compañía del Ángel de la Muerte y veía cómo la gente moría a manos de este ángel. El Ángel de la Muerte dijo a su agente: Ve y tráeme, es decir, mata, a Miriam la peinadora, es decir, trenzadora, del cabello de las mujeres. Él fue, pero en cambio le trajo a Miriam, la cuidadora de bebés.
אֲמַר לֵיהּ: אֲנָא מִרְיָם מְגַדְּלָא שֵׂיעָר נְשַׁיָּיא אֲמַרִי לָךְ! אֲמַר לֵיהּ: אִי הָכִי, אַהְדְּרַהּ! אֲמַר לֵיהּ: הוֹאִיל וְאַיְיתִיתַהּ — לֶיהֱוֵי לְמִנְיָינָא! אֶלָּא הֵיכִי יְכֵלְתְּ לַהּ? הֲוָת נְקִיטָא מְתָארָא בִּידַהּ וַהֲוָת קָא שָׁגְרָא
El Ángel de la Muerte le dijo: Te dije que trajeras a Miriam, la peinadora de cabello de mujeres. Su agente le dijo: Si es así, devuélvela a la vida. Él le dijo: Ya que tú ya la trajiste, que sea contada entre el número de los fallecidos. Aparentemente, esta mujer murió sin intención. Rav Beivai le preguntó al agente: Pero, como su tiempo de morir aún no había llegado, ¿cómo pudiste matarla? El agente respondió que tuvo la oportunidad, pues ella sostenía una pala en su mano y con ella estaba encendiendo

Las traducciones generadas por IA pueden no ser completamente precisas.

Para comentarios o correcciones, contacta a drashot@drashot.ai.

Textos proporcionados por Sefaria