חַיָּיב בְּשִׂמְחָה. וְאֶת שֶׁאֵינוֹ לֹא שׁוֹמֵעַ וְלֹא מְדַבֵּר, וְשׁוֹטֶה וְקָטָן — פְּטוּרִין אַף מִן הַשִּׂמְחָה, הוֹאִיל וּפְטוּרִין מִכׇּל מִצְוֹת הָאֲמוּרוֹת בַּתּוֹרָה. מַאי שְׁנָא לְעִנְיַן רְאִיָּה דִּפְטִירִי, וּמַאי שְׁנָא לְעִנְיַן שִׂמְחָה דִּמְחַיְּיבִי?
están obligados a regocijarse. Y quien no oye y no habla, un incapaz mental y un menor están todos exentos incluso del regocijo, ya que están exentos de todas las mitzvot mencionadas en la Torah. La Guemará pregunta: ¿Qué es diferente con respecto a la mitzvá de presentación, que un sordo y un mudo están exentos de esta mitzvá? ¿Y qué es diferente con respecto a la mitzvá de regocijo, que están obligados?
לְעִנְיַן רְאִיָּה גָּמַר ״רְאִיָּה״ ״רְאִיָּה״ מֵהַקְהֵל, דִּכְתִיב: ״הַקְהֵל אֶת הָעָם הָאֲנָשִׁים וְהַנָּשִׁים וְהַטַּף״, וּכְתִיב: ״בְּבֹא כׇּל יִשְׂרָאֵל לֵרָאוֹת״.
La Guemará explica: Con respecto a su exención de la obligación de presentarse, el tanna deriva esta halajá por medio de una analogía verbal entre el término presentarse dicho con respecto a la mitzvá de presentarse en el Templo en la Fiesta de peregrinación y el término presentarse dicho con respecto a la mitzvá de asamblea, es decir, la obligación de reunirse en el Templo en Sucot en el año siguiente al Año Sabático. Como está escrito, con respecto a la mitzvá de asamblea: “Reúne al pueblo, a los hombres y a las mujeres y a los pequeños” (Deuteronomio 31:12), y está escrito en ese contexto: “Cuando todo Israel venga a presentarse” (Deuteronomio 31:11). Así como un sordo y un mudo no están obligados a asistir a la asamblea, igualmente están exentos de presentarse en el Templo en las Fiestas.
וְהָתָם מְנָלַן? דִּכְתִיב: ״לְמַעַן יִשְׁמְעוּ וּלְמַעַן יִלְמְדוּ״, וְתַנְיָא: ״לְמַעַן יִשְׁמְעוּ״ — פְּרָט לִמְדַבֵּר וְאֵינוֹ שׁוֹמֵעַ, ״וּלְמַעַן יִלְמְדוּ״ — פְּרָט לְשׁוֹמֵעַ וְאֵינוֹ מְדַבֵּר.
La Guemará pregunta: Y allí, con respecto a la mitzvá de la asamblea, ¿de dónde derivamos que un sordo y un mudo están exentos? Como está escrito allí: “Para que oigan, y para que aprendan” (Deuteronomio 31:12), y se enseña en una baraita que la expresión “para que oigan” excluye a quien habla pero no oye; y la expresión “y para que aprendan” excluye a quien oye pero no habla, ya que no puede aprender.
לְמֵימְרָא דְּכִי לָא מִשְׁתַּעֵי לָא גָּמַר? וְהָא הָנְהוּ תְּרֵי אִילְּמֵי דַּהֲווֹ בְּשִׁבָבוּתֵיהּ דְּרַבִּי, בְּנֵי בְרַתֵּיה דְּרַבִּי יוֹחָנָן בֶּן גּוּדְגְּדָא, וְאָמְרִי לַהּ בְּנֵי אֲחָתֵיהּ דְּרַבִּי יוֹחָנָן, דְּכׇל אֵימַת דַּהֲוָה עָיֵיל רַבִּי לְבֵי מִדְרְשָׁא הֲווֹ עָיְילִי וְיָתְבִי קַמַּיְיהוּ וּמְנַיְּידִי בְּרֵישַׁיְיהוּ וּמְרַחֲשִׁין שִׂפְווֹתַיְיהוּ,
La Guemará pregunta: ¿Quiere eso decir que quien no puede hablar no puede aprender? Pero considera el siguiente incidente. Había dos mudos que estaban en el vecindario de Rabí Yehuda HaNasi. Eran los hijos de la hija de Rabí Yoḥanan ben Gudgeda, y algunos dicen que eran los hijos de la hermana de Rabí Yoḥanan ben Gudgeda. Siempre que Rabí Yehuda HaNasi entraba en la casa de estudio, ellos también entraban y se sentaban ante los Sabios, y asentían con la cabeza como si entendieran y movían los labios.
וּבָעֵי רַבִּי רַחֲמֵי עֲלַיְיהוּ וְאִיתַּסּוֹ, וְאִשְׁתַּכַּח דַּהֲווֹ גְּמִירִי הִלְכְתָא וְסִפְרָא וְסִפְרֵי, וְכוּלֵּהּ תַּלְמוּדָא!
Y Rabí Yehuda HaNasi oró para que Dios tuviera misericordia de ellos, y fueron sanados. Y se descubrió que habían estudiado y dominaban la halajá, es decir, la Mishná; Sifra, el midrash halájico sobre Levítico; Sifrei, el midrash halájico sobre Números y Deuteronomio; y todo el Talmud. Esto muestra que quienes no pueden hablar son capaces de aprender.
אָמַר מָר זוּטְרָא: קְרִי בֵּיהּ ״לְמַעַן יְלַמְּדוּ״. רַב אָשֵׁי אָמַר: וַדַּאי ״לְמַעַן יְלַמְּדוּ״ הוּא, דְּאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ ״לְמַעַן יִלְמְדוּ״, וְכֵיוָן דְּלָא מִשְׁתַּעֵי לָא גָּמַר, וְכֵיוָן דְּלָא שָׁמַע לָא גָּמַר,
Mar Zutra dijo que se debe interpretar el versículo así: Que enseñen [yelamdu], en lugar de: “Que aprendan [yilmedu]” (Deuteronomio 31:12). Incluso si una persona muda es capaz de aprender, no puede enseñar a otros. Rav Ashi dijo que el versículo ciertamente debe leerse: Que enseñen. Pues, si se te ocurre que se debe leer: “Que aprendan,” como está escrito, y explicas que puesto que no es capaz de hablar, él no es capaz de aprender, y de manera similar la razón de la exención de una persona sorda es que puesto que no es capaz de oír, no es capaz de aprender, habrás errado. Según esta interpretación, queda claro por el contexto que una persona sorda está exenta por la frase: “Que oigan”, no meramente debido a su falta de audición, sino porque su incapacidad para oír le impide aprender.
הַאי מִ״לְּמַעַן יִשְׁמְעוּ״ נָפְקָא! אֶלָּא וַדַּאי ״לְמַעַן יְלַמְּדוּ״ הוּא.
Sin embargo, esto es incorrecto, pues si así fuera, también esta exención de un mudo podría derivarse de: “Para que oigan,” ya que el versículo ya ha enseñado el principio básico de que cualquiera que no pueda aprender no está obligado en la mitzvá de la asamblea. Más bien, el versículo ciertamente debe leerse así: “Para que enseñen,” lo que indica que, aunque un mudo puede aprender por sí mismo, y por lo tanto no queda exento por el versículo anterior, sin embargo está exento porque no puede enseñar a otros.
אָמַר רַבִּי תַּנְחוּם: חֵרֵשׁ בְּאׇזְנוֹ אַחַת פָּטוּר מִן הָרְאִיָּה, שֶׁנֶּאֱמַר ״בְּאׇזְנֵיהֶם״.
Rabí Tanḥum dijo: Quien es sordo de un oído está exento de la mitzvá de comparecencia en el Templo, como está dicho con respecto a la mitzvá de la asamblea: “Cuando todo Israel venga para presentarse ante el Señor tu Dios en el lugar que Él elija, leerás esta Torah delante de todo Israel en sus oídos” (Deuteronomio 31:11). Este versículo indica que la obligación de la asamblea se aplica solo a quienes pueden oír con ambos oídos. Dado que las dos mitzvot están conectadas por analogía verbal, como se explicó anteriormente, esta halakha también se aplica a la mitzvá de comparecencia.
וְהַאי ״בְּאׇזְנֵיהֶם״ מִבְּעֵי לֵיהּ ״בְּאׇזְנֵיהֶם״ דְּכוּלְּהוּ יִשְׂרָאֵל! הַהוּא מִ״נֶּגֶד כׇּל יִשְׂרָאֵל״ נָפְקָא. אִי מִ״נֶּגֶד כׇּל יִשְׂרָאֵל״, הֲוָה אָמֵינָא: אַף עַל גַּב דְּלָא שָׁמְעִי — כְּתַב רַחֲמָנָא ״בְּאׇזְנֵיהֶם״, וְהוּא דְּשָׁמְעִי.
La Guemará pregunta: Pero esta expresión: “En sus oídos” es necesaria para enseñar que la lectura de la Torá en la asamblea debe entrar en los oídos de todo el pueblo judío. En consecuencia, no puede servir como fuente de la halakha con respecto a quien es sordo de un oído. La Guemará responde: Esa halakha, que la lectura de la Torá debe ser oída por todo el pueblo judío, se deriva de la expresión: “Ante todo Israel” (Deuteronomio 31:11). La Guemará pregunta: Si esa halakha se derivara de: “Ante todo Israel”, yo diría que la mitzvá se aplica aunque no puedan oír; por lo tanto, el Misericordioso escribe: “En sus oídos”, y eso indica que ellos deben ser capaces de oír. Si es así, esta expresión no está disponible para derivar la halakha de alguien que es sordo de un oído.
הָהוּא מִ״לְּמַעַן יִשְׁמְעוּ״ נָפְקָא.
La Guemará responde: Esahalajá, que el pueblo debe oír, se deriva de: “Para que oigan” (Deuteronomio 31:12). Por lo tanto, la frase: “En sus oídos”, no es necesaria para ese propósito. Más bien, enseña que solo aquellos que pueden oír con ambos oídos están obligados en la mitzvá de la asamblea y, por extensión, también en la mitzvá de la aparición.
אָמַר רַבִּי תַּנְחוּם: חִיגֵּר בְּרַגְלוֹ אַחַת — פָּטוּר מִן הָרְאִיָּה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״רְגָלִים״.
Rabí Tanḥum dijo: Quien está cojo de una pierna está exento de la mitzvá de presentación, como está dicho: “Tres veces [regalim] celebrarás fiesta para Mí en el año” (Éxodo 23:14). Dado que el término para pies es raglayim, se puede inferir de aquí que la obligación de ascender implica el uso de ambas piernas de la persona.
וְהָא ״רְגָלִים״ מִבְּעֵי לֵיהּ, פְּרָט לְבַעֲלֵי קַבִּין! הָהוּא מִ״פְּעָמִים״ נָפְקָא, דְּתַנְיָא: ״פְּעָמִים״, אֵין ״פְּעָמִים״ אֶלָּא רְגָלִים, וְכֵן הוּא אוֹמֵר: ״תִּרְמְסֶנָּה רָגֶל רַגְלֵי עָנִי פַּעֲמֵי דַלִּים״. וְאוֹמֵר: ״מַה יָּפוּ פְעָמַיִךְ בַּנְּעָלִים בַּת נָדִיב״.
La Guemará pregunta: Pero el término “regalim” es necesario para excluir a las personas con piernas artificiales. Aunque estas personas son capaces de caminar, como no tienen dos piernas naturales están exentas de ascender al Templo. La Guemará responde: Esahalajá se deriva de: “Tres ocasiones [pe’amim] en el año todos tus varones comparecerán ante el Señor Dios” (Éxodo 23:17). El término pe’amim también puede significar piernas, como se enseña en una baraita, con respecto al término “pe’amim”: Pe’amim no significa otra cosa que piernas. Y así dice: “Lo hollará el pie, los pies del pobre y los pasos [pa’amei] del necesitado” (Isaías 26:6), y dice: “¡Qué hermosos son tus pies [fe’amayikh] con sandalias, hija del príncipe!” (Cantar de los Cantares 7:2).
דָּרֵשׁ רָבָא, מַאי דִּכְתִיב: ״מַה יָּפוּ פְעָמַיִךְ בַּנְּעָלִים בַּת נָדִיב״ — כַּמָּה נָאִין רַגְלֵיהֶן שֶׁל יִשְׂרָאֵל בְּשָׁעָה שֶׁעוֹלִין לָרֶגֶל. ״בַּת נָדִיב״ — בִּתּוֹ שֶׁל אַבְרָהָם אָבִינוּ שֶׁנִּקְרָא נָדִיב, שֶׁנֶּאֱמַר: ״נְדִיבֵי עַמִּים נֶאֱסָפוּ עַם אֱלֹהֵי אַבְרָהָם״. ״אֱלֹהֵי אַבְרָהָם״, וְלֹא אֱלֹהֵי יִצְחָק וְיַעֲקֹב? אֶלָּא: ״אֱלֹהֵי אַבְרָהָם״ — שֶׁהָיָה תְּחִילָּה לְגֵרִים.
Con respecto al versículo antes mencionado, Rava enseñó: ¿Cuál es el significado de lo que está escrito: “¡Qué hermosos son tus pies en sandalias, hija del príncipe [nadiv]!”? Qué agradables son los pies [raglehen] del pueblo judío cuando ascienden a Jerusalén en la Fiesta de peregrinación [regel]. “Hija del príncipe”: esto se refiere a la hija de Abraham nuestro padre, quien es llamado príncipe, como está dicho: “Los príncipes de los pueblos se han reunido, el pueblo del Dios de Abraham” (Salmos 47:10). La Guemará pregunta: ¿Es Dios solo “el Dios de Abraham”, y no el Dios de Isaac y Jacob? Más bien, el versículo menciona “el Dios de Abraham”, ya que él fue el primero de los conversos. Abraham fue el primer príncipe, pues todos los conversos que siguen su camino son llamados “los príncipes de los pueblos”.
אָמַר רַב כָּהֲנָא, דָּרֵשׁ רַב נָתָן בַּר מִנְיוֹמֵי מִשּׁוּם רַבִּי תַּנְחוּם: מַאי דִּכְתִיב ״וְהַבּוֹר רֵק אֵין בּוֹ מָיִם״, מִמַּשְׁמַע שֶׁנֶּאֱמַר ״וְהַבּוֹר רֵק״ — אֵינִי יוֹדֵעַ שֶׁאֵין בּוֹ מָיִם? אֶלָּא: מַיִם אֵין בּוֹ, אֲבָל נְחָשִׁים וְעַקְרַבִּים יֵשׁ בּוֹ.
La Guemará cita otra declaración de Rabí Tanḥum. Rav Kahana dijo que Rabí Natán bar Manyumi enseñó en nombre de Rabí Tanḥum: ¿Cuál es el significado de lo que está escrito con respecto a José: “Y lo tomaron y lo arrojaron al pozo; y el pozo estaba vacío, no había agua en él” (Génesis 37:24). Por inferencia de lo que se declara: “Y el pozo estaba vacío”, ¿acaso no sé que no había agua en él? Más bien, esto enseña que no había agua en él, pero había serpientes y escorpiones en él.
תָּנוּ רַבָּנַן: מַעֲשֶׂה בְּרַבִּי יוֹחָנָן בֶּן בְּרוֹקָה וְרַבִּי אֶלְעָזָר [בֶּן] חִסְמָא שֶׁהָלְכוּ לְהַקְבִּיל פְּנֵי רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בִּפְקִיעִין. אָמַר לָהֶם: מָה חִידּוּשׁ הָיָה בְּבֵית הַמִּדְרָשׁ הַיּוֹם? אָמְרוּ לוֹ: תַּלְמִידֶיךָ אָנוּ וּמֵימֶיךָ אָנוּ שׁוֹתִין. אָמַר לָהֶם: אַף עַל פִּי כֵן, אִי אֶפְשָׁר לְבֵית הַמִּדְרָשׁ בְּלֹא חִידּוּשׁ.
§ Los Sabios enseñaron: Hubo un incidente que involucró al rabino Yoḥanan ben Beroka y al rabino Elazar ben Ḥisma, cuando fueron a saludar al rabino Yehoshua en Peki’in. El rabino Yehoshua les dijo: ¿Qué idea novedosa fue enseñada hoy en la casa de estudio? Le dijeron: Somos tus alumnos y bebemos de tu agua, es decir, todo nuestro conocimiento de la Torah proviene de ti, y por lo tanto, ¿cómo podemos decirte algo que aún no hayas aprendido? Él les dijo: Aun así, no puede haber casa de estudio sin una novedad.
שַׁבָּת שֶׁל מִי הָיְתָה? שַׁבָּת שֶׁל רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה הָיְתָה. וּבַמֶּה הָיְתָה הַגָּדָה הַיּוֹם? אָמְרוּ לוֹ: בְּפָרָשַׁת הַקְהֵל. וּמָה דָּרַשׁ בָּהּ?
Les preguntó: ¿De quién era la semana, es decir, quién era el expositor esta semana? Le dijeron: Era la semana de Rabí Elazar ben Azaría. Preguntó: ¿Y sobre qué tema fue la lección de hoy? Le dijeron: Habló sobre la porción de la mitzvá de asamblea. Rabí Yehoshua insistió: ¿Y qué versículo interpretó homiléticamente con respecto a esta mitzvá?
״הַקְהֵל אֶת הָעָם הָאֲנָשִׁים וְהַנָּשִׁים וְהַטַּף״. אִם אֲנָשִׁים בָּאִים לִלְמוֹד, נָשִׁים בָּאוֹת לִשְׁמוֹעַ, טַף לָמָּה בָּאִין? כְּדֵי לִיתֵּן שָׂכָר לִמְבִיאֵיהֶן. אָמַר לָהֶם: מַרְגָּלִית טוֹבָה הָיְתָה בְּיַדְכֶם, וּבִקַּשְׁתֶּם לְאַבְּדָהּ מִמֶּנִּי?
Le dijeron que el rabino Elazar ben Azarya interpretó el siguiente versículo: “Reúne al pueblo, a los hombres, a las mujeres y a los pequeños” (Deuteronomio 31:12). Este versículo es desconcertante: Si los hombres vienen para aprender, y las mujeres, que quizá no entiendan, vienen al menos para oír, ¿por qué vienen los pequeños? Vienen para que Dios dé una recompensa a quienes los traen, es decir, Dios acredita mérito a quienes llevan a sus hijos a la asamblea. El rabino Yehoshua les dijo: Esta buena perla de sabiduría estaba en sus manos, e intentaron ocultármela?
וְעוֹד דָּרַשׁ: ״אֶת ה׳ הֶאֱמַרְתָּ הַיּוֹם״, ״וַה׳ הֶאֱמִירְךָ הַיּוֹם״,
Al ver que el rabino Yehoshua se complació al oír esta idea, el rabino Yoḥanan ben Beroka y el rabino Elazar ben Ḥisma le dijeron: Además, el rabino Elazar interpretó los siguientes versículos de manera homilética: “Has afirmado hoy que el Señor es tu Dios, y que andarás en Sus caminos y guardarás Sus estatutos, Sus mitzvot y Sus ordenanzas, y escucharás Su voz. Y el Señor te ha afirmado hoy, para ser Su tesoro, como te prometió, y para que guardes todas Sus mitzvot” (Deuteronomio 26:17–18).
אָמַר לָהֶם הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְיִשְׂרָאֵל: אַתֶּם עֲשִׂיתוּנִי חֲטִיבָה אַחַת בָּעוֹלָם, וַאֲנִי אֶעֱשֶׂה אֶתְכֶם חֲטִיבָה אַחַת בָּעוֹלָם. אַתֶּם עֲשִׂיתוּנִי חֲטִיבָה אַחַת בָּעוֹלָם, דִּכְתִיב: ״שְׁמַע יִשְׂרָאֵל ה׳ אֱלֹהֵינוּ ה׳ אֶחָד״, וַאֲנִי אֶעֱשֶׂה אֶתְכֶם חֲטִיבָה אַחַת בָּעוֹלָם, שֶׁנֶּאֱמַר:
Rabí Elazar explicó: El Santo, Bendito sea Él, dijo al pueblo judío: Ustedes Me han hecho una entidad única en el mundo, al distinguirme como separado y único. Y por lo tanto Yo haré de ustedes una entidad única en el mundo, pues serán una nación atesorada, elegida por Dios. Ustedes Me han hecho una entidad única en el mundo, como está escrito: “Escucha, oh Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor es Uno” (Deuteronomio 6:4). Y por lo tanto Yo haré de ustedes una entidad única en el mundo, como está dicho: