אֲבָל יַד חֲבֵירוֹ — לֹא. וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אֶחָד יָדוֹ וְאֶחָד יַד חֲבֵירוֹ, בְּאוֹתָהּ הַיָּד. לִפְסוֹל, אֲבָל לֹא לְטַמֵּא.
pero una mano impura no vuelve impura la mano de otra persona. Y Rabí Yoḥanan dijo: Una mano impura vuelve impura otra mano, ya sea su propia mano o la mano de otra persona, siempre que la segunda mano sea tocada por la misma mano que entró en contacto con la impureza. Además, la mano impura afecta el alimento que toca solo para descalificarlo, pero no para volverlo impuro.
מִמַּאי — מִדְּקָתָנֵי סֵיפָא: שֶׁהַיָּד מְטַמְּאָה חֲבֶירְתָּהּ לַקֹּדֶשׁ, אֲבָל לֹא לַתְּרוּמָה. הָא תּוּ לְמָה לִי? הָא תְּנָא לֵיהּ רֵישָׁא! אֶלָּא לָאו שְׁמַע מִינַּהּ, לְאֵתוֹיֵי יַד חֲבֵירוֹ.
La Guemará desarrolla la opinión de Rabí Yoḥanan. ¿De dónde aprendió esto? Del hecho de que enseña en una cláusula posterior en la mishná: Pues una vuelve impura a su correspondiente, es decir, la otra mano, con respecto a alimento sacrificial, pero no con respecto a la terumá. ¿Por qué necesito también esta frase? Ya fue enseñado en la primera cláusula que una mano vuelve impura a la otra mano con respecto a alimento sacrificial. Más bien, ¿no se debe concluir de esta frase adicional que viene a incluir también el hecho de volver impura la mano de otra persona, además de su propia otra mano?
וְאַף רֵישׁ לָקִישׁ הֲדַר בֵּיהּ, דְּאָמַר רַבִּי יוֹנָה אָמַר רַבִּי אַמֵּי אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: אֶחָד יָדוֹ וְאֶחָד יַד חֲבֵירוֹ, בְּאוֹתָהּ הַיָּד, לִפְסוֹל אֲבָל לֹא לְטַמֵּא.
La Guemará observa: Y Reish Lakish también se retractó de su propia opinión en favor de la opinión de Rabí Yoḥanan. Pues Rabí Yona dijo que Rabí Ami dijo que Reish Lakish dijo: El decreto de que una mano vuelve impura a la otra se aplica ya sea su propia mano o la mano de otra persona, siempre que la segunda mano sea tocada por la misma mano que entró en contacto con la impureza. Además, la mano impura afecta al alimento que toca solo para descalificarlo, pero no para volverlo impuro.
וְלִפְסוֹל אֲבָל לֹא לְטַמֵּא תַּנָּאֵי הִיא. דִּתְנַן: כׇּל הַפּוֹסֵל בִּתְרוּמָה — מְטַמֵּא יָדַיִם לִהְיוֹת שְׁנִיּוֹת, וְיָד מְטַמֵּא חֲבֶירְתָּהּ, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: יָדַיִם שְׁנִיּוֹת הֵן, וְאֵין שֵׁנִי עוֹשֶׂה שֵׁנִי בַּחוּלִּין.
La Guemará comenta: Y esta opinión, de que una mano impura afecta el alimento sacrificial solo para descalificarlo pero no para volverlo impuro, es una disputa entre tanaím. Como aprendimos en una mishná (Yadayim 3:2): Cualquier cosa que descalifica la terumá por contacto con ella, es decir, cualquier cosa que sea impura al menos en segundo grado, vuelve impuras las manos al segundo grado. Y, además, una mano que es impura en segundo grado vuelve impura a su compañera, la otra mano; esta es la declaración de Rabí Yehoshua. Pero los Rabinos dicen: Las manos mismas son impuras en segundo grado, y aquello que es impuro en segundo grado no puede impartir impureza de segundo grado a otra cosa con respecto a alimento no sagrado.
מַאי לָאו: שֵׁנִי הוּא דְּלָא עָבֵיד, הָא שְׁלִישִׁי עָבֵיד.
De la respuesta de los Rabinos a Rabí Yehoshua queda claro que la opinión de este último es que la segunda mano efectivamente queda impura en segundo grado, impartiendo impureza de tercer grado al alimento sacrificial que toca. Además: ¿Acaso no es correcto inferir de las palabras de los Rabinos que es la impureza de segundo grado la que la primera mano no transmite a la segunda mano al tocarla, pero la impureza de tercer grado sí transmite a la segunda mano? La segunda mano, por lo tanto, solo descalificaría el alimento sacrificial que toca al impartirle una impureza de cuarto grado. Por consiguiente, los Rabinos y Rabí Yehoshua están discutiendo precisamente este punto: ¿la segunda mano solo descalifica el alimento sacrificial al impartirle una impureza de cuarto grado, o vuelve impuro el alimento con impureza de tercer grado?
דִּלְמָא לָא שֵׁנִי עָבֵיד וְלָא שְׁלִישִׁי.
La Guemará rechaza esta prueba: Quizás los Rabinos quisieron decir que la primera mano no transmite impureza a la segunda mano ni al segundo ni al tercer grado, pues, en su opinión, una mano impura no impurifica en absoluto a la otra mano, en contradicción con la mishná, mientras que la opinión expresada en la mishná seguiría a Rabí Yehoshua.
אֶלָּא כִּי הָנֵי תַּנָּאֵי, דְּתַנְיָא: יָד נְגוּבָה מְטַמָּא אֶת חֲבֶירְתָּהּ לְטַמֵּא בַּקֹּדֶשׁ, אֲבָל לֹא לַתְּרוּמָה, דִּבְרֵי רַבִּי. רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: אוֹתָהּ יָד לִפְסוֹל, אֲבָל לֹא לְטַמֵּא.
Más bien, la cuestión de qué grado de impureza se transmite a la segunda mano es como la siguiente disputa entre tanaím, como se enseñó en la baraita citada anteriormente: Incluso una mano seca que es impura vuelve impura a su compañera, es decir, la otra mano, hasta el punto de que la segunda mano ahora vuelve impuro el alimento que toca. Esto es cierto con respecto a los alimentos sacrificiales pero no con respecto a la terumá. Esta es la declaración de Rabí Yehuda HaNasi. Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, dice: La segunda mano no se vuelve impura en un grado tan severo. Solo puede descalificar el alimento sacrificial que toca, haciéndolo impuro en cuarto grado, pero no volverlo impuro en tercer grado.
אוֹכְלִין אוֹכָלִים נְגוּבִין בְּיָדַיִם מְסוֹאָבוֹת כּוּ׳. תַּנְיָא, אָמַר רַבִּי חֲנִינָא בֶּן אַנְטִיגְנוֹס: וְכִי יֵשׁ נְגוּבָה לַקֹּדֶשׁ? וַהֲלֹא חִיבַּת הַקֹּדֶשׁ מַכְשַׁרְתָּן.
§ Se enseñó en la mishná: Se pueden comer alimentos secos, es decir, alimentos que nunca han sido humedecidos y por lo tanto no son susceptibles a la impureza, con manos impuras en el caso de la teruma, pero no en el caso de alimento sacrificial. Se enseña en una baraita que hay una dificultad con esta afirmación de la mishná: Rabí Ḥanina ben Antigonus dijo: Ahora bien, ¿existe tal posibilidad de alimento seco, es decir, alimento que no es susceptible a la impureza, con respecto al alimento sacrificial? ¿No es así que la reverencia otorgada al alimento sacrificial mismo lo hace apto para contraer impureza incluso si nunca ha estado en contacto con líquido alguno? Por lo tanto, todo alimento sacrificial es automáticamente susceptible a la impureza, y que sea seco, es decir, que nunca haya sido humedecido, o no, es irrelevante.
לָא צְרִיכָא, כְּגוֹן שֶׁתָּחַב לוֹ חֲבֵירוֹ לְתוֹךְ פִּיו, אוֹ שֶׁתָּחַב הוּא לְעַצְמוֹ בְּכוּשׁ וּבְכַרְכֵּר, וּבִיקֵּשׁ לֶאֱכוֹל צְנוֹן וּבָצָל שֶׁל חוּלִּין עִמָּהֶן.
La Guemará responde: No, es necesario que la mishná diga esto. Y el caso no es uno de alimento sacrificial seco, como se supuso al principio. Más bien, la mishná trata de un caso en el que, por ejemplo, su compañero introdujo alimento sacrificial o terumá en su boca, o, alternativamente, de un caso en el que él lo introdujo en su propia boca por medio de un huso o una rueca, que son utensilios de madera sin receptáculos que no pueden contraer impureza. En cualquiera de los casos, el alimento llega a su boca sin volverse impuro por sus manos impuras. Y entonces, mientras el alimento sacrificial o la terumá todavía está en su boca, él desea poner en su boca y comer un rábano o una cebolla no sagrados junto con ellos.
לְקֹדֶשׁ גְּזַרוּ בְּהוּ רַבָּנַן, לִתְרוּמָה לָא גְּזַרוּ בְּהוּ רַבָּנַן.
La comida no sagrada no se vuelve impura por ser tocada con manos impuras, por lo que no debería ser problemático poner un rábano o una cebolla en la boca con las manos. Sin embargo, con respecto a la comida sacrificial, los Sabios decretaron en contra de hacerlo, no sea que la persona toque inadvertidamente la comida sacrificial en su boca con su mano impura. Este decreto, enseña la mishná, se aplica solo a la comida sacrificial, pero en un caso en el que tenía terumá en la boca, los Sabios no decretaron en contra de ello.
הָאוֹנֵן וּמְחוּסַּר כִּפּוּרִים כּוּ׳. מַאי טַעְמָא — כֵּיוָן דְּעַד הָאִידָּנָא הֲווֹ אֲסִירִי, אַצְרְכִינְהוּ רַבָּנַן טְבִילָה.
§ Se enseñó en la mishná: Un doliente agudo y quien carece de expiación requieren inmersión para comer alimento sacrificial, pero esto no es necesario para la terumá. La Guemará explica: ¿Cuál es la razón de este decreto? Puesto que hasta ahora les estaba prohibido a ellos participar del alimento sacrificial, y por lo tanto quizá no se habían cuidado adecuadamente de la impureza, los Sabios les exigieron realizar inmersión antes de comer alimento sacrificial.
מַתְנִי׳ חוֹמֶר בַּתְּרוּמָה, שֶׁבִּיהוּדָה נֶאֱמָנִין עַל טׇהֳרַת יַיִן וָשֶׁמֶן כׇּל יְמוֹת הַשָּׁנָה, וּבִשְׁעַת הַגִּיתּוֹת וְהַבַּדִּים — אַף עַל הַתְּרוּמָה.
MISHNÁ: La mishná anterior enumeró rigurosidades que se aplican a los alimentos sacrificiales, pero no a la terumá. Sin embargo, también hay rigurosidades que se aplican a la terumá por encima de los alimentos sacrificiales: En Judea, todas las personas, incluso aquellas que por lo general no son meticulosas en su observancia de las halakhot de pureza ritual [amei ha’aretz], son dignas de confianza con respecto a la pureza del vino y aceite consagrados durante todos los días del año. Y durante el período del lagar y de la prensa de aceitunas, cuando las uvas y las aceitunas se prensan y se convierten en vino y aceite, respectivamente, se les considera dignas de confianza incluso con respecto a la pureza de la terumá, ya que todas las personas, incluidos los amei ha’aretz, purifican sus utensilios para esta temporada.
עָבְרוּ הַגִּיתּוֹת וְהַבַּדִּים, וְהֵבִיאוּ לוֹ חָבִית שֶׁל יַיִן שֶׁל תְּרוּמָה — לֹא יְקַבְּלֶנָּה מִמֶּנּוּ, אֲבָל מַנִּיחָהּ לַגַּת הַבָּאָה. וְאִם אָמַר לוֹ הִפְרַשְׁתִּי לְתוֹכָהּ רְבִיעִית קֹדֶשׁ — נֶאֱמָן.
Pero una vez que los períodos del lagar de vino y de la prensa de aceitunas han pasado, si amei ha’aretz le trajeron, es decir, a un sacerdote que es meticuloso con respecto a las halakhot de pureza ritual [ḥaver], un barril de vino de teruma, él no puede aceptarlo de ellos, ya que no se confía en los amei ha’aretz en asuntos de pureza ritual durante el resto del año. Pero el donante puede dejarlo para la siguiente temporada del lagar de vino, en el año siguiente, momento en el cual el sacerdote ḥaver puede aceptarlo de él, aunque antes le estaba prohibido aceptar ese mismo barril. Y si el donante le dijo al sacerdote: Separé y puse en este barril de teruma un cuarto de log de vino o aceite sacrificial, se confía en él con respecto a todo el contenido del barril. Dado que se confía en un am ha’aretz con respecto a la pureza de los alimentos sacrificiales, también se le cree con respecto a la teruma que está mezclada con el alimento sacrificial.
כַּדֵּי יַיִן וְכַדֵּי שֶׁמֶן
Con respecto a jarras de vino y jarras de aceite