הָאוֹנֵן וּמְחוּסַּר כִּפּוּרִים צְרִיכִין טְבִילָה לַקֹּדֶשׁ, אֲבָל לֹא לִתְרוּמָה.
Un doliente agudo [onen], es decir, alguien que ha sufrido la pérdida de un pariente cercano ese día, que no había tenido contacto con el fallecido; y alguien a quien le falta expiación, es decir, alguien que todavía necesita traer una ofrenda para completar su proceso de purificación, como un zav o una mujer después del parto, ambos requieren inmersión para comer alimento sacrificial. El onen se sumergiría después de que haya pasado el día, y el que carece de expiación se sumergiría después de que se traiga la ofrenda requerida. Sin embargo, la inmersión en estos casos no es necesaria para comer teruma.
גְּמָ׳ בַּקֹּדֶשׁ מַאי טַעְמָא לָא? אָמַר רַבִּי אִילָא: מִפְּנֵי שֶׁכְּבֵידוֹ שֶׁל כְּלִי חוֹצֵץ.
GUEMARÁ: Se enseña en la mishná que no se puede sumergir un utensilio dentro de otro si se usarán para alimento sacrificial, aunque esto puede hacerse para teruma. La Guemará pregunta: Con respecto al alimento sacrificial, ¿cuál es la razón por la que no se pueden sumergir utensilios de esta manera? Rabí Ila dijo: Porque el peso del utensilio interior causa una interposición entre el agua y los utensilios. Es decir, el utensilio más interno pesa sobre el de abajo, sin permitir que el agua llegue al punto de contacto entre los dos utensilios.
וְהָא מִדְּסֵיפָא מִשּׁוּם חֲצִיצָה, רֵישָׁא לָאו מִשּׁוּם חֲצִיצָה! דְּקָתָנֵי סֵיפָא: וְלֹא כְּמִדַּת הַקֹּדֶשׁ מִדַּת הַתְּרוּמָה, שֶׁבַּקֹּדֶשׁ מַתִּיר וּמְנַגֵּיב וּמַטְבִּיל וְאַחַר כָּךְ קוֹשֵׁר, וּבַתְּרוּמָה קוֹשֵׁר וְאַחַר כָּךְ מַטְבִּיל!
La Guemará plantea una pregunta sobre esta explicación: ¿Pero acaso no es así que, dado que la cláusula final de la mishná menciona que los alimentos sacrificiales y la terumá difieren con respecto a cuestiones de interposición, la primera cláusula de la mishná no debe ser con respecto a cuestiones de interposición, sino que se refiere a una consideración diferente? Como enseña en la parte final de la mishná: Las características de la terumá no son como las características del alimento sacrificial, pues en el caso del alimento sacrificial, si uno tiene una prenda o un utensilio atado, debe desatarlo y secarlo, y entonces puede sumergirlos, y después puede volver a atarlos si así lo desea; pero con respecto a la terumá, puede atar la prenda y luego sumergirla. Esta cláusula final muestra que allí los Sabios se preocuparon por cualquier posibilidad de interposición con respecto al alimento sacrificial, por lo que, muy probablemente, la cláusula anterior de la mishná se debe a una razón diferente.
רֵישָׁא וְסֵיפָא מִשּׁוּם חֲצִיצָה, וּצְרִיכָא: דְּאִי אַשְׁמְעִינַן רֵישָׁא, הֲוָה אָמֵינָא הַיְינוּ טַעְמָא דִּלְקֹדֶשׁ לָא — מִשּׁוּם כְּבֵידוֹ שֶׁל כְּלִי דְּאִיכָּא, אֲבָל סֵיפָא, דְּלֵיכָּא כְּבֵידוֹ שֶׁל כְּלִי — אֵימָא לְקֹדֶשׁ נָמֵי לָא הָוֵי חֲצִיצָה. וְאִי אַשְׁמְעִינַן סֵיפָא, הֲוָה אָמֵינָא: הַיְינוּ טַעְמָא דִּלְקֹדֶשׁ לָא, מִשּׁוּם
La Guemará responde: No, esto no es necesariamente así. Tanto en la primera cláusula como en la última cláusula de la mishná la preocupación es debido a una interposición, y, sin embargo, es necesario enseñarnos ambos casos. Pues si la mishná nos hubiera enseñado solo la primera cláusula, es decir, que no se puede sumergir un recipiente dentro de otro, yo habría dicho que esta es la razón por la que no se puede hacer eso para alimento sacrificial: Porque está el peso del recipiente interior que debe tomarse en cuenta. Pero, en la última cláusula, donde no hay peso de un recipiente que considerar, yo diría que no se considera una interposición para alimento sacrificial tampoco. Y si nos hubiera enseñado solo la última cláusula que trata de las vestimentas atadas, yo habría dicho que esta es la razón por la que no se puede hacer eso para alimento sacrificial: Porque es posible