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אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן מִשּׁוּם רַבִּי יוֹסֵי: מִנַּיִן שֶׁהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא מִתְפַּלֵּל? שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַהֲבִיאוֹתִים אֶל הַר קָדְשִׁי וְשִׂמַּחְתִּים בְּבֵית תְּפִלָּתִי״, ״תְּפִלָּתָם״ לֹא נֶאֱמַר, אֶלָּא ״תְּפִלָּתִי״, מִכָּאן שֶׁהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא מִתְפַּלֵּל.
En la misma línea, Rabí Yoḥanan dijo en nombre de Rabí Yosei: ¿De dónde se deriva que el Santo, bendito sea Él, ora? Como está dicho: “Los traeré a Mi santo monte y los alegraré en la casa de Mi oración” (Isaías 56:7). El versículo no dice la casa de su oración, sino más bien, “la casa de Mi oración”; de aquí vemos que el Santo, bendito sea Él, ora.
מַאי מְצַלֵּי?
La Guemará pregunta: ¿Qué reza Dios ?
אָמַר רַב זוּטְרָא בַּר טוֹבִיָּה, אָמַר רַב: ״יְהִי רָצוֹן מִלְּפָנַי שֶׁיִּכְבְּשׁוּ רַחֲמַי אֶת כַּעֲסִי, וְיִגּוֹלּוּ רַחֲמַי עַל מִדּוֹתַי, וְאֶתְנַהֵג עִם בָּנַי בְּמִדַּת רַחֲמִים, וְאֶכָּנֵס לָהֶם לִפְנִים מִשּׁוּרַת הַדִּין״.
Rav Zutra bar Tovia dijo que Rav dijo:
Dios dice: Que sea Mi voluntad que Mi misericordia venza Mi ira hacia Israel por sus transgresiones,
y que Mi misericordia prevalezca sobre Mis otros atributos por medio de los cuales Israel es castigado,
y que Yo me conduzca hacia Mis hijos, Israel, con el atributo de la misericordia,
y que Yo entre ante ellos más allá de la letra de la ley.
תַּנְיָא, אָמַר רַבִּי יִשְׁמָעֵאל בֶּן אֱלִישָׁע: פַּעַם אַחַת, נִכְנַסְתִּי לְהַקְטִיר קְטוֹרֶת לִפְנַי וְלִפְנִים, וְרָאִיתִי אַכְתְּרִיאֵל יָהּ ה׳ צְבָאוֹת, שֶׁהוּא יוֹשֵׁב עַל כִּסֵּא רָם וְנִשָּׂא, וְאָמַר לִי: ״יִשְׁמָעֵאל בְּנִי, בָּרְכֵנִי!״ אָמַרְתִּי לוֹ: ״יְהִי רָצוֹן מִלְּפָנֶיךָ, שֶׁיִּכְבְּשׁוּ רַחֲמֶיךָ אֶת כַּעַסְךָ, וְיִגּוֹלּוּ רַחֲמֶיךָ עַל מִדּוֹתֶיךָ, וְתִתְנַהֵג עִם בָּנֶיךָ בְּמִדַּת הָרַחֲמִים, וְתִכָּנֵס לָהֶם לִפְנִים מִשּׁוּרַת הַדִּין״. וְנִעְנַע לִי בְּרֹאשׁוֹ. וְקָמַשְׁמַע לַן, שֶׁלֹּא תְּהֵא בִּרְכַּת הֶדְיוֹט קַלָּה בְּעֵינֶיךָ.
Del mismo modo, se enseñó en una baraita que Rabí Yishmael ben Elisha, el Sumo Sacerdote, dijo: Una vez, en Yom Kippur, entré en el santuario más interno, el Santo de los Santos, para ofrecer incienso, y en una visión vi a Akatriel Ya, el Señor de los Ejércitos, uno de los nombres de Dios que expresa Su autoridad suprema, sentado sobre un trono alto y exaltado (véase Isaías 6).
Y Él me dijo: Yishmael, hijo Mío, bendíceme.
Yo le dije la oración que Dios reza: "Sea Tu voluntad que Tu misericordia venza Tu ira,
y que Tu misericordia prevalezca sobre Tus otros atributos,
y que actúes hacia Tus hijos con el atributo de la misericordia,
y que entres ante ellos más allá de la letra de la ley."
El Santo, bendito sea, asintió con la cabeza y aceptó la bendición. Este acontecimiento nos enseña que no debes tomar a la ligera la bendición de una persona común. Si Dios pidió y aceptó la bendición de un hombre, con mayor razón un hombre debe valorar la bendición de otro hombre.
וְאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן מִשּׁוּם רַבִּי יוֹסֵי: מִנַּיִן שֶׁאֵין מְרַצִּין לוֹ לְאָדָם בִּשְׁעַת כַּעְסוֹ, דִּכְתִיב: ״פָּנַי יֵלֵכוּ וַהֲנִחֹתִי לָךְ״. אָמַר לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְמֹשֶׁה: הַמְתֵּן לִי עַד שֶׁיַּעַבְרוּ פָּנִים שֶׁל זַעַם וְאָנִיחַ לְךָ.
Y Rabí Yoḥanan dijo en nombre de Rabí Yosei: ¿De dónde se deriva que no se debe apaciguar a una persona mientras está en pleno arrebato de su ira, sino que se la debe calmar después de que se haya serenado? Como está escrito, tras el pecado del Becerro de Oro, cuando Moisés pidió que la Presencia Divina reposara sobre Israel como antes, Dios le dijo: "Mi rostro irá, y te daré descanso" (Éxodo 33:14). Rabí Yoḥanan explicó: El Santo, Bendito sea, le dijo a Moisés: Espera hasta que pase Mi rostro de ira y concederé tu petición. También se debe esperar a que pase la ira de una persona.
וּמִי אִיכָּא רִתְחָא קַמֵּיהּ דְּקוּדְשָׁא בְּרִיךְ הוּא?
La Guemará pregunta: ¿Y acaso hay ira ante el Santo, bendito sea Él? ¿Podemos hablar de Dios usando términos como ira?
אִין, דְּתַנְיָא ״וְאֵל זוֹעֵם בְּכָל יוֹם״.
La Guemará responde: Sí, como fue enseñado en una baraita, Dios se enoja, como está dicho: “Dios hace justicia al justo, Dios se enfurece cada día” (Salmos 7:12).
וְכַמָּה זַעְמוֹ — רֶגַע. וְכַמָּה רֶגַע — אֶחָד מֵחֲמֵשֶׁת רִבּוֹא וּשְׁמוֹנַת אֲלָפִים וּשְׁמֹנֶה מֵאוֹת וּשְׁמֹנִים וּשְׁמֹנָה בְּשָׁעָה, וְזוֹ הִיא רֶגַע. וְאֵין כָּל בְּרִיָּה יְכוֹלָה לְכַוֵּין אוֹתָהּ שָׁעָה, חוּץ מִבִּלְעָם הָרָשָׁע, דִּכְתִיב בֵּיהּ: ״וְיוֹדֵעַ דַּעַת עֶלְיוֹן״.
¿Cuánto tiempo dura Su ira? La ira de Dios dura un momento. ¿Y cuánto tiempo es un momento? Un cincuenta y ocho mil ochocientos ochenta y ochoavo de una hora, eso es un momento. La Guemará añade: Y ninguna criatura puede determinar con precisión ese momento en que Dios se enoja, excepto Balaam el malvado, acerca de quien está escrito: “El que conoce el conocimiento del Altísimo” (Números 24:16).
הַשְׁתָּא דַּעַת בְּהֶמְתּוֹ לֹא הֲוָה יָדַע, דַּעַת עֶלְיוֹן הֲוָה יָדַע?
Esto no debe entenderse en el sentido de que Balaam era un profeta pleno y consumado. Ahora bien, claramente, Balaam no conocía la mente de su animal; ¿y conocía la mente del Altísimo? Si no podía entender la reprensión de su asna, ciertamente no podía entender la mente del Altísimo.
אֶלָּא, מְלַמֵּד שֶׁהָיָה יוֹדֵעַ לְכַוֵּין אוֹתָהּ שָׁעָה שֶׁהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא כּוֹעֵס בָּהּ.
Más bien, este versículo de Números enseña que Balaam era capaz de determinar con precisión la hora en que el Santo, Bendito sea Él, está enojado. En ese momento, Balaam pronunciaría su maldición y, por medio de la ira de Dios, esta se cumpliría.
וְהַיְינוּ דְּאָמַר לְהוּ נָבִיא לְיִשְׂרָאֵל: ״עַמִּי זְכָר נָא מַה יָּעַץ בָּלָק מֶלֶךְ מוֹאָב וְגוֹ׳״. מַאי ״לְמַעַן דַּעַת צִדְקוֹת ה׳״?
Y eso es lo que el profeta dijo a Israel: “Pueblo mío, recuerda lo que aconsejó Balac, rey de Moab, y cómo respondió Balaam, hijo de Beor; desde Sitim hasta Guilgal, para que conozcan los actos justos del Señor” (Miqueas 6:5). ¿Qué significa la declaración: “Para que conozcan los actos justos del Señor”?
אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר, אָמַר לָהֶם הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְיִשְׂרָאֵל: דְּעוּ כַּמָּה צְדָקוֹת עָשִׂיתִי עִמָּכֶם שֶׁלֹּא כָּעַסְתִּי בִּימֵי בִּלְעָם הָרָשָׁע, שֶׁאִלְמָלֵי כָּעַסְתִּי — לֹא נִשְׁתַּיֵּיר מִשּׂוֹנְאֵיהֶם שֶׁל יִשְׂרָאֵל שָׂרִיד וּפָלִיט.
Rabí Elazar dijo que el Santo, Bendito sea Él, dijo a Israel: Sepan cuántos actos de bondad realicé en favor de ustedes, pues no Me enojé durante los días de Balaam el malvado; porque, si Me hubiera enojado, no habría quedado remanente ni sobreviviente entre los enemigos de Israel, un eufemismo para el propio Israel. En cambio, Dios contuvo Su ira y la maldición de Balaam no se cumplió.
וְהַיְינוּ דְּקָאָמַר לֵיהּ בִּלְעָם לְבָלָק: ״מָה אֶקֹּב לֹא קַבֹּה אֵל וּמָה אֶזְעֹם לֹא זָעַם ה׳״, מְלַמֵּד שֶׁכָּל אוֹתָן הַיָּמִים לֹא זָעַם.
Y eso es lo que Balaam dijo a Balac: “¿Cómo puedo maldecir a quien Dios no ha maldecido? ¿Y cómo puedo condenar a quien Dios no ha condenado?” (Números 23:8). Este versículo enseña que durante todos esos días, Dios no estaba enojado.
וְכַמָּה זַעְמוֹ — רֶגַע. וְכַמָּה רֶגַע? אָמַר רַבִּי אָבִין וְאִיתֵּימָא רַבִּי אֲבִינָא: רֶגַע כְּמֵימְרֵיהּ.
¿Y cuánto tiempo dura Su ira? La ira de Dios dura un momento. ¿Y cuánto tiempo dura un momento? Rabí Avin, y algunos dicen Rabí Avina, dijo: Un momento dura lo que se tarda en decirlo [rega].
וּמְנָא לָן דְּרֶגַע רָתַח? — שֶׁנֶּאֱמַר: ״כִּי רֶגַע בְּאַפּוֹ חַיִּים בִּרְצוֹנוֹ״. וְאִי בָּעֵית אֵימָא מֵהָכָא: ״חֲבִי כִּמְעַט רֶגַע עַד יַעֲבׇר זָעַם״.
¿De dónde derivamos que Dios está enojado solo por un momento? Como está escrito: “Su ira es solo por un momento, Su favor, por toda la vida” (Salmos 30:6). Y si lo deseas, di en cambio, de aquí, como está escrito: “Escóndete por un breve momento, hasta que pase la ira” (Isaías 26:20), lo que significa que la ira de Dios pasa en un mero instante.
וְאֵימַת רָתַח? אָמַר אַבַּיֵי: בְּהָנָךְ תְּלָת שָׁעֵי קַמָּיָיתָא כִּי חִיוָּרָא כַּרְבַּלְתָּא דְתַרְנְגוֹלָא וְקָאֵי אַחַד כַּרְעָא.
La Guemará pregunta: ¿Cuándo el Santo, Bendito sea Él, se enoja? Abaye dijo: La ira de Dios se revela por medio de los animales. Durante las primeras tres horas del día, cuando el sol blanquea la cresta del gallo y este se sostiene sobre una sola pata. Cuando parece que su vida lo ha abandonado y de repente se vuelve blanco, ese es el momento en que Dios está enojado.
כֹּל שַׁעְתָּא וְשַׁעְתָּא נָמֵי קָאֵי הָכִי?
La Guemará pregunta: El gallo también se para así cada hora. ¿Qué clase de señal es esta?
כֹּל שַׁעְתָּא — אִית בֵּיהּ שׁוּרְיָיקֵי סוּמָּקֵי, בְּהַהִיא שַׁעְתָּא לֵית בֵּיהּ שׁוּרְיָיקֵי סוּמָּקֵי.
La Guemará responde: La diferencia es que en cualquier otra hora en que el gallo se para de esa manera, hay vetas rojas en su cresta. Pero cuando Dios está enojado, no hay vetas rojas en su cresta.
הַהוּא מִינָא דַּהֲוָה בְּשִׁבְבוּתֵיהּ דְּרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי, הֲוָה קָא מְצַעֵר לֵיהּ טוּבָא בִּקְרָאֵי. יוֹמָא חַד שְׁקַל תַּרְנְגוֹלָא, וְאוֹקְמֵיהּ בֵּין כַּרְעֵיהּ דְּעַרְסָא, וְעַיֵּין בֵּיהּ, סְבַר: כִּי מָטָא הַהִיא שַׁעְתָּא, אֶלְטְיֵיהּ. כִּי מְטָא הַהִיא שַׁעְתָּא — נָיֵים. אֲמַר: שְׁמַע מִינַּהּ, לָאו אוֹרַח אַרְעָא לְמֶעְבַּד הָכִי. ״וְרַחֲמָיו עַל כָּל מַעֲשָׂיו״ כְּתִיב.
La Guemará relata: Cierto hereje que vivía en el vecindario de Rabí Yehoshua ben Levi lo perturbaba desafiando incesantemente la legitimidad de versículos. Un día, Rabí Yehoshua ben Levi tomó un gallo y lo colocó entre las patas de la cama sobre la que estaba sentado y lo observó. Pensó: Cuando el momento de la ira de Dios llegue, lo maldeciré y me libraré de él. Cuando el momento de la ira de Dios llegó, Rabí Yehoshua ben Levi se quedó dormido. Cuando despertó, se dijo a sí mismo: Concluye de esto que me cabeceé que no es una conducta apropiada hacer eso, maldecir a las personas, incluso si son malvadas. "Su misericordia está sobre todas Sus criaturas" (Salmos 145:9) está escrito incluso con respecto a los pecadores.
וּכְתִיב: ״גַּם עָנוֹשׁ לַצַּדִּיק לֹא טוֹב״.
Además, es inapropiado causar el castigo de otra persona, como está escrito: “El castigo, incluso para el justo, no es bueno” (Proverbios 17:26); incluso tratándose de una persona justa, es impropio castigar a otro.
תָּנָא, מִשְּׁמֵיהּ דְּרַבִּי מֵאִיר: בְּשָׁעָה שֶׁהַחַמָּה זוֹרַחַת, וְכָל מַלְכֵי מִזְרָח וּמַעֲרָב מַנִּיחִים כִּתְרֵיהֶם בְּרָאשֵׁיהֶם וּמִשְׁתַּחֲוִים לַחַמָּה, מִיָּד כּוֹעֵס הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא.
Explicando la causa de la ira de Dios, se enseña en nombre de Rabí Meir: Cuando sale el sol y los reyes del Oriente y del Occidente colocan sus coronas sobre sus cabezas y se inclinan ante el sol, el Santo, Bendito sea, se llena inmediatamente de ira. Dado que esto ocurre en las primeras horas de cada día, Dios se enoja con Su mundo en ese momento todos los días.
וְאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן מִשּׁוּם רַבִּי יוֹסֵי: טוֹבָה מַרְדּוּת אַחַת בְּלִבּוֹ שֶׁל אָדָם יוֹתֵר מִכַּמָּה מַלְקֻיוֹת. שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְרִדְּפָה אֶת מְאַהֲבֶיהָ וְגוֹ׳ וְאָמְרָה אֵלְכָה וְאָשׁוּבָה אֶל אִישִׁי הָרִאשׁוֹן כִּי טוֹב לִי אָז מֵעָתָּה״. וְרֵישׁ לָקִישׁ אָמַר, יוֹתֵר מִמֵּאָה מַלְקֻיוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר: ״תֵּחַת גְּעָרָה בְמֵבִין מֵהַכּוֹת כְּסִיל מֵאָה״.
Y Rabí Yoḥanan dijo en nombre de Rabí Yosei: Un solo arrepentimiento o punzada de culpa en el corazón de una persona es preferible a muchos azotes administrados por otros que causan solo dolor físico, como está dicho: “Y ella persigue a sus amantes, pero no los alcanza; los busca, pero no los encuentra; y dirá: ‘Iré y volveré a mi primer marido; porque entonces me iba mejor que ahora’” (Oseas 2:9). El remordimiento es más eficaz que cualquier castigo impuesto externamente enumerado en los versículos que siguen (Oseas 2:11–19). Y Reish Lakish dijo que en la Torah, parece que tal remordimiento es preferible a cien azotes, como está dicho: “Una reprensión penetra más profundamente en un hombre entendido que cien azotes en un necio” (Proverbios 17:10).
וְאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן מִשּׁוּם רַבִּי יוֹסֵי: שְׁלֹשָׁה דְּבָרִים בִּקֵּשׁ מֹשֶׁה מִלִּפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, וְנָתַן לוֹ. בִּקֵּשׁ שֶׁתִּשְׁרֶה שְׁכִינָה עַל יִשְׂרָאֵל, וְנָתַן לוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״הֲלוֹא בְּלֶכְתְּךָ עִמָּנוּ״.
Y Rabí Yoḥanan dijo en nombre de Rabí Yosei con respecto a la petición de Moisés de que la Presencia Divina reposara sobre Israel como antes: Moisés pidió tres cosas al Santo, Bendito sea, en ese momento, todas las cuales le fueron concedidas. Pidió que la Presencia Divina reposara sobre Israel y no se apartara, y Él se lo concedió, como está dicho: “Pues, ¿cómo se sabrá que he hallado gracia ante Tus ojos, yo y Tu pueblo? ¿No es en que Tú vas con nosotros, para que seamos distinguidos, yo y Tu pueblo, de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?” (Éxodo 33:16). La petición: ¿No es en que Tú vas con nosotros, se refiere al reposo de la Presencia Divina sobre Israel.
בִּקֵּשׁ שֶׁלֹּא תִּשְׁרֶה שְׁכִינָה עַל עוֹבְדֵי כּוֹכָבִים, וְנָתַן לוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְנִפְלִינוּ אֲנִי וְעַמְּךָ״.
Moisés pidió que la Presencia Divina no reposara sobre las naciones del mundo, y Él se lo concedió, como está dicho: “Para que seamos distinguidos, yo y Tu pueblo, de entre todos los pueblos sobre la faz de la tierra” (Éxodo 33:16).
בִּקֵּשׁ לְהוֹדִיעוֹ דְּרָכָיו שֶׁל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, וְנָתַן לוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״הוֹדִיעֵנִי נָא אֶת דְּרָכֶיךָ״, אָמַר לְפָנָיו: רִבּוֹנוֹ שֶׁל עוֹלָם! מִפְּנֵי מָה יֵשׁ צַדִּיק וְטוֹב לוֹ, וְיֵשׁ צַדִּיק וְרַע לוֹ, יֵשׁ רָשָׁע וְטוֹב לוֹ, וְיֵשׁ רָשָׁע וְרַע לוֹ? אָמַר לוֹ: מֹשֶׁה, צַדִּיק וְטוֹב לוֹ — צַדִּיק בֶּן צַדִּיק. צַדִּיק וְרַע לוֹ — צַדִּיק בֶּן רָשָׁע. רָשָׁע וְטוֹב לוֹ — רָשָׁע בֶּן צַדִּיק. רָשָׁע וְרַע לוֹ — רָשָׁע בֶּן רָשָׁע.
Por último, Moisés pidió que los caminos por los cuales Dios conduce el mundo le fueran revelados, y Él se lo concedió, como está dicho: “Muéstrame Tus caminos y Te conoceré” (Éxodo 33:13).
Moisés dijo ante Dios: Amo del Universo. ¿Por qué es que el justo prospera, el justo sufre, el malvado prospera, el malvado sufre?
Dios le dijo: Moisés, el justo que prospera es un justo, hijo de un justo, que es recompensado por las acciones de sus antepasados. El justo que sufre es un justo, hijo de un malvado, que es castigado por las transgresiones de sus antepasados. El malvado que prospera es un malvado, hijo de un justo, que es recompensado por las acciones de sus antepasados. El malvado que sufre es un malvado, hijo de un malvado, que es castigado por las transgresiones de sus antepasados.
אָמַר מָר: צַדִּיק וְטוֹב לוֹ — צַדִּיק בֶּן צַדִּיק, צַדִּיק וְרַע לוֹ — צַדִּיק בֶּן רָשָׁע. אִינִּי? וְהָא כְּתִיב: ״פֹּקֵד עֲוֹן אָבוֹת עַל בָּנִים״, וּכְתִיב: ״וּבָנִים לֹא יוּמְתוּ עַל אָבוֹת״, וְרָמֵינַן קְרָאֵי אַהֲדָדֵי,
La Guemará amplía sobre estos individuos justos y malvados: El Maestro dijo: El justo que prospera es un justo, hijo de un justo. El justo que sufre es un justo, hijo de un malvado. La Guemará pregunta: ¿Es así que uno siempre es castigado por las transgresiones de sus antepasados? ¿No está escrito: “Él visita la iniquidad de los padres sobre los hijos, y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generaciones” (Éxodo 34:7). Y está escrito en otro lugar: “Los padres no morirán por sus hijos, y los hijos no serán condenados a muerte por los padres; cada hombre morirá por su propia transgresión” (Deuteronomio 24:16). Y la Guemará plantea una contradicción entre los dos versículos.
וּמְשַׁנֵּינַן: לָא קַשְׁיָא, הָא — כְּשֶׁאוֹחֲזִין מַעֲשֵׂה אֲבוֹתֵיהֶם בִּידֵיהֶם, הָא — כְּשֶׁאֵין אוֹחֲזִין מַעֲשֵׂה אֲבוֹתֵיהֶם בִּידֵיהֶם.
La Guemará resuelve la contradicción: Esto no es difícil. Este versículo de la Torah, que afirma que Dios castiga a los descendientes por las transgresiones de sus antepasados, se refiere a un caso en el que adoptan las acciones de sus antepasados como propias. Mientras que este versículo de la Torah, que afirma que los descendientes no son castigados por las acciones de sus antepasados, se refiere a un caso en el que no adoptan las acciones de sus antepasados como propias, como está dicho: “Visito la iniquidad de los padres sobre los hijos, y sobre la tercera y la cuarta generaciones de los que me aborrecen” (Éxodo 20:5).
אֶלָּא, הָכִי קָאָמַר לֵיהּ: צַדִּיק וְטוֹב לוֹ — צַדִּיק גָּמוּר, צַדִּיק וְרַע לוֹ — צַדִּיק שֶׁאֵינוֹ גָּמוּר, רָשָׁע וְטוֹב לוֹ — רָשָׁע שֶׁאֵינוֹ גָּמוּר, רָשָׁע וְרַע לוֹ — רָשָׁע גָּמוּר.
Una persona justa claramente no es castigada por las transgresiones de sus antepasados. Más bien, debe ser que Dios le dijo a Moisés lo siguiente:
La persona justa que prospera es una persona completamente justa, cuyas acciones son enteramente buenas y cuya recompensa es enteramente buena tanto en este mundo como en el Mundo Venidero.
La persona justa que sufre es alguien que no es completamente justa. Debido a que sí tiene algunas transgresiones, es castigada en este mundo para que reciba una recompensa completa en el Mundo Venidero.
La persona malvada que prospera es alguien que no es completamente malvada. Dios la recompensa en este mundo por las buenas acciones que realizó, para que reciba un castigo completo en el Mundo Venidero.
Por último, la persona malvada que sufre es una persona completamente malvada. Como no realizó absolutamente ninguna mitzvá y no merece recompensa alguna, recibe solo castigo tanto en este mundo como en el Mundo Venidero (Maharsha).
וּפְלִיגָא דְּרַבִּי מֵאִיר, דְּאָמַר רַבִּי מֵאִיר: שְׁתַּיִם נָתְנוּ לוֹ וְאַחַת לֹא נָתְנוּ לוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְחַנֹּתִי אֶת אֲשֶׁר אָחוֹן״ — אַף עַל פִּי שֶׁאֵינוֹ הָגוּן, ״וְרִחַמְתִּי אֶת אֲשֶׁר אֲרַחֵם״ — אַף עַל פִּי שֶׁאֵינוֹ הָגוּן.
La opinión de Rabí Yoḥanan, de que Dios concedió a Moisés las tres de sus peticiones, discrepa de la de Rabí Meir, pues Rabí Meir dijo: dos de las peticiones de Moisés le fueron concedidas, y una no le fue concedida. Dios le concedió que la Presencia Divina reposara sobre Israel y no se apartara, y que la Presencia Divina no reposara sobre las naciones del mundo, pero Dios no reveló a Moisés los caminos por los cuales Él conduce el mundo. Como está dicho: “Tendré gracia de quien tendré gracia” (Éxodo 33:19); en Su misericordia, Dios otorga Su gracia a toda persona, aunque no sea digna. Del mismo modo, Dios dice: “Y tendré misericordia de quien tendré misericordia”, aunque no sea digna. Según Rabí Meir, la manera en que Dios conduce el mundo y otorga gracia y misericordia no fue revelada ni siquiera a Moisés.
״וַיֹּאמֶר לֹא תוּכַל לִרְאוֹת אֶת פָּנָי״, תָּנָא מִשְּׁמֵיהּ דְּרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן קָרְחָה, כָּךְ אָמַר לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְמֹשֶׁה: כְּשֶׁרָצִיתִי — לֹא רָצִיתָ, עַכְשָׁיו שֶׁאַתָּה רוֹצֶה — אֵינִי רוֹצֶה.
La Guemará continúa citando la explicación de los Sabios sobre versículos que requieren aclaración acerca del mismo tema. Con respecto a la declaración de Dios a Moisés, “Y Él dijo: ‘No puedes ver Mi rostro, porque el hombre no Me verá y vivirá’” (Éxodo 33:20), se enseñó en nombre de Rabí Yehoshua ben Korḥa que el Santo, Bendito sea, le dijo a Moisés lo siguiente: Cuando Yo quise mostrarte Mi gloria en la zarza ardiente, tú no quisiste verla, como está dicho: “Y Moisés cubrió su rostro, porque temía mirar a Dios” (Éxodo 3:6). Pero ahora que tú quieres ver Mi gloria, como dijiste: “Muéstrame Tu gloria”, Yo no quiero mostrártela. Rabí Yehoshua ben Korḥa interpreta negativamente la negativa inicial de Moisés a contemplar la gloria de Dios, pues rechazó el deseo de Dios de acercarlo a Él.
וּפְלִיגָא דְּרַבִּי שְׁמוּאֵל בַּר נַחְמָנִי אָמַר רַבִּי יוֹנָתָן, דְּאָמַר רַבִּי שְׁמוּאֵל בַּר נַחְמָנִי, אָמַר רַבִּי יוֹנָתָן: בִּשְׂכַר שָׁלֹשׁ זָכָה לְשָׁלֹשׁ.
Esto discrepa de lo que Rabí Shmuel bar Naḥmani dijo que Rabí Yonatan dijo, como Rabí Shmuel bar Naḥmani dijo que Rabí Yonatan dijo: Específicamente, como recompensa por tres actos de humildad al desviar su mirada de la zarza ardiente, Moisés tuvo el privilegio de experimentar tres grandes revelaciones:
בִּשְׂכַר ״וַיַּסְתֵּר מֹשֶׁה פָּנָיו״ — זָכָה לִקְלַסְתֵּר פָּנִים. בִּשְׂכַר ״כִּי יָרֵא״ — זָכָה לְ״וַיִּירְאוּ מִגֶּשֶׁת אֵלָיו״. בִּשְׂכַר ״מֵהַבִּיט״ — זָכָה לְ״וּתְמֻנַת ה׳ יַבִּיט״.
Porque “Moisés ocultó su rostro, temiendo mirar a Dios” (Éxodo 3:6), tuvo el privilegio de que su rostro [kelaster] resplandeciera.
Porque él “temió”, tuvo el privilegio de que “temieron acercarse a él” (Éxodo 34:30).
Porque no “miró fijamente”, tuvo el privilegio de “contemplar la semejanza del Señor” (Números 12:8).
״וַהֲסִרֹתִי אֶת כַּפִּי וְרָאִיתָ אֶת אֲחֹרָי״. אָמַר רַב חָנָא בַּר בִּיזְנָא, אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן חֲסִידָא: מְלַמֵּד שֶׁהֶרְאָה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְמֹשֶׁה קֶשֶׁר שֶׁל תְּפִילִּין.
¿Qué vio Moisés? Está dicho: “Y quitaré Mi mano, y verás Mi espalda, pero Mi rostro no verás” (Éxodo 33:23). Rav Ḥana bar Bizna dijo en nombre de Rabbi Shimon Ḥasida, la expresión: “y verás Mi espalda” debe entenderse de la siguiente manera: Esto enseña que el Santo, Bendito sea, quien, como se mencionó anteriormente, usa filacterias, le mostró el nudo de las filacterias de Su cabeza, que se lleva en la parte posterior de la cabeza.
וְאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן מִשּׁוּם רַבִּי יוֹסֵי: כָּל דִּבּוּר וְדִבּוּר שֶׁיָּצָא מִפִּי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְטוֹבָה, אֲפִילּוּ עַל תְּנַאי — לֹא חָזַר בּוֹ.
Sobre este tema, Rabí Yoḥanan dijo en nombre de Rabí Yosei: Toda declaración a una persona o a una nación que salió de la boca del Santo, Bendito sea Él, con una promesa de bien, incluso si era condicional, Él no se retractó de ella. En última instancia, toda promesa hecha por Dios se cumplirá.
מְנָא לָן — מִמֹּשֶׁה רַבֵּינוּ, שֶׁנֶּאֱמַר ״הֶרֶף מִמֶּנִּי וְאַשְׁמִידֵם וְגוֹ׳ וְאֶעֱשֶׂה אוֹתְךָ לְגוֹי עָצוּם״. אַף עַל גַּב דִּבְעָא מֹשֶׁה רַחֲמֵי עֲלַהּ דְּמִלְּתָא וּבַטְּלַהּ, אֲפִילּוּ הָכִי — אוֹקְמַהּ בְּזַרְעֵיהּ. שֶׁנֶּאֱמַר: ״בְּנֵי מֹשֶׁה גֵּרְשׁוֹם וֶאֱלִיעֶזֶר. וַיִּהְיוּ בְנֵי אֱלִיעֶזֶר רְחַבְיָה הָרֹאשׁ וְגוֹ׳ וּבְנֵי רְחַבְיָה רָבוּ לְמָעְלָה וְגוֹ׳״.
¿De dónde derivamos que todas las promesas de Dios se cumplen? Lo sabemos por Moisés, nuestro maestro, como Dios prometió y dijo: “Déjame; Yo los destruiré y borraré su nombre de debajo del cielo; y haré de ti una nación más poderosa y más grande que ellos” (Deuteronomio 9:14). Aunque Moisés oró para que el decreto fuera revocado, y este fue anulado, la promesa se cumplió y los descendientes de Moisés se convirtieron en una nación más poderosa y más grande que los 600.000 israelitas en el desierto. Como está dicho con respecto a los levitas: “Los hijos de Moisés: Gersón y Eliezer... y los hijos de Eliezer fueron Rejabías, el jefe. Y Eliezer no tuvo otros hijos; y los hijos de Rejabías fueron muchísimos” (I Crónicas 23:15–17).
וְתָנֵי רַב יוֹסֵף: ״לְמַעְלָה״ — מִשִּׁשִּׁים רִבּוֹא, אַתְיָא ״רְבִיָּה״ ״רְבִיָּה״. כְּתִיב הָכָא: ״רָבוּ לְמַעְלָה״, וּכְתִיב הָתָם: ״וּבְנֵי יִשְׂרָאֵל פָּרוּ וַיִּשְׁרְצוּ וַיִּרְבּוּ״.
Y Rav Yosef enseñó en una baraita: “Muchos” significa más de 600.000. Esto se aprende por medio de una analogía verbal entre las palabras muchos y muchos. Está escrito aquí con respecto a los hijos de Reḥaviya: “Eran muchísimos.” Y está escrito allí con respecto a los israelitas en Egipto: “Y los hijos de Israel fructificaron, se multiplicaron, aumentaron y llegaron a ser muchísimos, y se hicieron extremadamente poderosos; y la tierra se llenó de ellos” (Éxodo 1:7). Así como, cuando los hijos de Israel estaban en Egipto, muchísimos significaba que eran 600.000, así también los descendientes de Reḥaviya eran 600.000.

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