עָבְדִי לְהוֹן נְקִירָתָא וּטְשׁוֹ בְּהוֹן. אָמְרִי: כִּי חָלְפִי יִשְׂרָאֵל הָכָא — נִקְטְלִינּוּן, וְלָא הֲווֹ יָדְעִי דְּאָרוֹן הֲוָה מְסַגֵּי קַמַּיְיהוּ דְּיִשְׂרָאֵל וַהֲוָה מַמֵּיךְ לְהוּ טוּרֵי מִקַּמַּיְיהוּ. כֵּיוָן דַּאֲתָא אָרוֹן, אִדְּבַקוּ טוּרֵי בַּהֲדֵי הֲדָדֵי, וְקַטְלִינּוּן, וּנְחַת דְּמַיְיהוּ לְנַחֲלֵי אַרְנוֹן. כִּי אֲתוֹ אֶת וָהֵב, חֲזוֹ דְּמָא דְּקָא נָפֵיק מִבֵּינֵי טוּרֵי. אֲתוֹ וְאָמְרִי לְהוּ לְיִשְׂרָאֵל וַאֲמַרוּ שִׁירָה. הַיְינוּ דִּכְתִיב: ״וְאֶשֶׁד הַנְּחָלִים אֲשֶׁר נָטָה לְשֶׁבֶת עָר וְנִשְׁעַן לִגְבוּל מוֹאָב״.
y prepararon cuevas para sí mismos y se escondieron en ellas. Dijeron: Cuando Israel pase por aquí, los mataremos. Y no sabían que el Arca del Pacto precedía a los hijos de Israel y aplanaría montañas delante de ellos. Cuando el Arca llegó, las montañas se unieron una a otra y los mataron; y su sangre fluyó hacia los arroyos de Arnón. Cuando Et y Hev, los leprosos, llegaron, vieron la sangre que salía de entre las montañas, y vinieron y le contaron a Israel lo que había sucedido. Israel recitó un canto de alabanza, como está dicho: “Y en la corriente de los arroyos que desciende hasta la morada de Ar, y se apoya en la frontera de Moab” (Números 21:15). Esto se refiere a la corriente de los arroyos donde la montaña, que una vez había sido un valle, se extendió en dirección a la montaña en Ar, en Moab.
אַבְנֵי אֶלְגָּבִישׁ. מַאי אַבְנֵי אֶלְגָּבִישׁ?
Entre los lugares enumerados en la baraita, donde uno está obligado a recitar una bendición en reconocimiento de los milagros que ocurrieron allí, estaba también el sitio de las piedras de granizo de Elgavish. La Guemará pregunta: ¿Qué son las piedras de granizo de Elgavish?
תָּנָא: אֲבָנִים שֶׁעָמְדוּ עַל גַּב אִישׁ, וְיָרְדוּ עַל גַּב אִישׁ. עָמְדוּ עַל גַּב אִישׁ — זֶה מֹשֶׁה, דִּכְתִיב: ״וְהָאִישׁ מֹשֶׁה עָנָו מְאֹד״, וּכְתִיב: ״וַיַּחְדְּלוּ הַקֹּלוֹת וְהַבָּרָד וּמָטָר לֹא נִתַּךְ אָרְצָה״. יָרְדוּ עַל גַּב אִישׁ — זֶה יְהוֹשֻׁעַ, דִּכְתִיב: ״קַח לְךָ אֶת יְהוֹשֻׁעַ בִּן נוּן אִישׁ אֲשֶׁר רוּחַ בּוֹ״, וּכְתִיב: ״וַיְהִי בְּנוּסָם מִפְּנֵי בְּנֵי יִשְׂרָאֵל הֵם בְּמוֹרַד בֵּית חוֹרֹן וַה׳ הִשְׁלִיךְ עֲלֵיהֶם אֲבָנִים גְּדֹלוֹת״.
Se enseña en el midrash: Estas son las piedras que permanecieron suspendidas en el aire y no cayeron por causa de [al gav] un hombre [ish] y cayeron por causa de [al gav] un hombre [ish]. La Guemará explica: Ellas permanecieron suspendidas por causa de un hombre; este es Moisés, a quien el versículo se refiere como un hombre, como está escrito: “Y el hombre Moisés era muy humilde” (Números 12:3), y está escrito: “Y Moisés salió de la ciudad de delante de Faraón, y extendió sus manos al Señor; los truenos y el granizo cesaron, y la lluvia no fue derramada sobre la tierra” (Éxodo 9:33). Las piedras de granizo de Moisés permanecieron suspendidas. Y las piedras descendieron por causa de un hombre; este es Josué, quien también fue llamado hombre, como está escrito: “Toma a Josué hijo de Nun, un hombre en quien hay espíritu” (Números 27:18). Y está escrito que cuando Josué y su pueblo hicieron guerra contra el ejército de los reyes amorreos, Dios le dijo que no les temiera porque Dios los entregaría en sus manos; y en efecto, murieron por medio de estas piedras: “Y sucedió que mientras huían de delante de Israel, estando en la bajada de Bet-Jorón, el Señor arrojó grandes piedras desde el cielo sobre ellos hasta Azeca, y murieron; fueron más los que murieron por las piedras de granizo que aquellos a quienes los hijos de Israel mataron a espada” (Josué 10:11).
אֶבֶן שֶׁבִּקֵּשׁ עוֹג מֶלֶךְ הַבָּשָׁן לִזְרוֹק עַל יִשְׂרָאֵל, גְּמָרָא גְּמִירִי לַהּ. אֲמַר מַחֲנֵה יִשְׂרָאֵל כַּמָּה הָוֵי — תְּלָתָא פַּרְסֵי, אֵיזֵיל וְאֶיעֱקַר טוּרָא בַּר תְּלָתָא פַּרְסֵי וְאִישְׁדֵּי עֲלַיְיהוּ, וְאִיקְטְלִינְהוּ. אֲזַל עֲקַר טוּרָא בַּר תְּלָתָא פַּרְסֵי וְאַיְיתִי עַל רֵישֵׁיהּ, וְאַיְיתִי קוּדְשָׁא בְּרִיךְ הוּא עֲלֵיהּ קַמְצֵי וְנַקְבוּהּ, וּנְחֵית בְּצַוְּארֵיהּ.
Con respecto a la roca que Og, rey de Basán, trató de arrojar sobre Israel, no hay referencia en la Torah, sino que se transmitió una tradición. La Guemará relata que Og dijo: ¿Qué tan grande es el campamento de Israel? Es de tres parasangas. Iré y arrancaré una montaña de tres parasangas de largo y la arrojaré sobre ellos y los mataré. Fue, arrancó una montaña de tres parasangas de largo, y la llevó sobre su cabeza. Y el Santo, Bendito sea, hizo venir langostas sobre ella y perforaron la cima de la montaña y esta cayó sobre su cuello.
הֲוָה בָּעֵי לְמִשְׁלְפֵהּ, מָשְׁכִי שִׁינֵּיהּ לְהַאי גִּיסָא וּלְהַאי גִּיסָא וְלָא מָצֵי לְמִשְׁלְפֵהּ. וְהַיְינוּ דִּכְתִיב: ״שִׁנֵּי רְשָׁעִים שִׁבַּרְתָּ״. וְכִדְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ. דְּאָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ: מַאי דִּכְתִיב ״שִׁנֵּי רְשָׁעִים שִׁבַּרְתָּ״ — אַל תִּקְרֵי ״שִׁבַּרְתָּ״ אֶלָּא ״שִׁרְבַּבְתָּ״.
Og quiso quitarlo de su cabeza; sus dientes se extendieron hacia un lado de su cabeza y hacia el otro, y no pudo quitarlo. Y eso es lo que está escrito: “Tú rompes los dientes de los malvados” (Salmos 3:8). Y esto está de acuerdo con la interpretación homilética de Rabí Shimon Ben Lakish, pues Rabí Shimon Ben Lakish dijo: ¿Cuál es el significado de lo que está escrito: “Tú rompes los dientes de los malvados”? No leas esto como: rompiste [shibarta], sino más bien como: alargaste [shirbavta].
מֹשֶׁה כַּמָּה הֲוָה — עֶשֶׂר אַמּוֹת, שְׁקֵיל נַרְגָּא בַּר עֲשַׂר אַמִּין, שְׁוַור עֲשַׂר אַמִּין, וּמַחְיֵיהּ בְּקַרְסוּלֵּיהּ וְקַטְלֵיהּ.
La historia concluye: ¿Qué tan alto era Moisés? Medía diez codos. Tomó un hacha de diez codos de largo, saltó diez codos y golpeó a Og en el tobillo y lo mató.
וְאֶבֶן שֶׁיָּשַׁב עָלֶיהָ מֹשֶׁה — דִּכְתִיב: ״וִידֵי מֹשֶׁה כְּבֵדִים וַיִּקְחוּ אֶבֶן וַיָּשִׂימוּ תַחְתָּיו וַיֵּשֶׁב עָלֶיהָ״.
Se debe recitar una bendición al ver la roca sobre la cual se sentó Moisés, como está escrito: “Pero las manos de Moisés se cansaban; y tomaron una piedra, la pusieron debajo de él, y él se sentó sobre ella” (Éxodo 17:12).
וְאִשְׁתּוֹ שֶׁל לוֹט — שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַתַּבֵּט אִשְׁתּוֹ מֵאַחֲרָיו וַתְּהִי נְצִיב מֶלַח״. וְחוֹמַת יְרִיחוֹ שֶׁנִּבְלְעָה — דִּכְתִיב: ״וַתִּפֹּל הַחוֹמָה תַּחְתֶּיהָ״.
Y se debe recitar una bendición al ver a la esposa de Lot, como está dicho: “Pero su esposa miró hacia atrás, a espaldas de él, y se convirtió en una columna de sal” (Génesis 19:26). Y la muralla de Jericó que fue tragada, como está escrito: “Y el muro cayó por tierra” (Josué 6:20).
בִּשְׁלָמָא כּוּלְּהוּ — נִיסָּא, אֶלָּא אִשְׁתּוֹ שֶׁל לוֹט פּוּרְעָנוּתָא הוּא! — דְּאָמַר ״בָּרוּךְ … דַּיַּין הָאֱמֶת״.
La Guemará pregunta: Concedido, que se recita una bendición por todas estas cosas. Estas son milagros; sin embargo, la esposa de Lot es una tragedia. ¿Por qué recitar una bendición por una tragedia? La Guemará responde: Quien ve ese lugar recita: Bendito... el Juez verdadero.
וְהָא ״הוֹדָאָה וָשֶׁבַח״ קָתָנֵי! תְּנִי: עַל לוֹט וְעַל אִשְׁתּוֹ מְבָרְכִים שְׁתַּיִם. עַל אִשְׁתּוֹ אוֹמֵר ״בָּרוּךְ … דַּיַּין הָאֱמֶת״, וְעַל לוֹט אוֹמֵר ״בָּרוּךְ … זוֹכֵר אֶת הַצַּדִּיקִים״. אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: אֲפִילּוּ בִּשְׁעַת כַּעֲסוֹ שֶׁל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, זוֹכֵר אֶת הַצַּדִּיקִים, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיְהִי בְּשַׁחֵת אֱלֹהִים אֶת עָרֵי הַכִּכָּר וַיִּזְכֹּר אֱלֹהִים אֶת אַבְרָהָם וַיְשַׁלַּח אֶת לוֹט מִתּוֹךְ הַהֲפֵכָה וְגוֹ׳״.
La Guemará pregunta: Pero la baraita enseña que por todos estos se debe dar gracias y ofrecer alabanza? La Guemará responde: El lenguaje de la baraita debe corregirse y enseñar: Sobre Lot y su esposa se recitan dos bendiciones. Sobre su esposa se recita: Bendito… el Juez verdadero, y sobre Lot se recita: Bendito… Quien recuerda a los justos. Como dijo Rabí Yoḥanan: De la historia de Lot es posible aprender que incluso en un tiempo de ira del Santo, Bendito sea Él, Él recuerda a los justos, como está dicho: “Y aconteció que, cuando Dios destruyó las ciudades de la llanura, Dios recordó a Abraham y sacó a Lot de en medio de la destrucción, cuando destruyó las ciudades en las que Lot habitaba” (Génesis 19:29).
וְחוֹמַת יְרִיחוֹ שֶׁנִּבְלְעָה. וְחוֹמַת יְרִיחוֹ נִבְלְעָה? וְהָא נָפְלָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיְהִי כִשְׁמֹעַ הָעָם אֶת קוֹל הַשּׁוֹפָר וַיָּרִיעוּ הָעָם תְּרוּעָה גְדוֹלָה וַתִּפֹּל הַחוֹמָה תַּחְתֶּיהָ״! — כֵּיוָן דְּפוּתְיַהּ וְרוּמַהּ כִּי הֲדָדֵי נִינְהוּ, מִשּׁוּם הָכִי אִבַּלְעָה בְּלוֹעֵי.
La baraita también enseñó que recitamos una bendición por la muralla de Jericó que fue tragada en su lugar. La Guemará pregunta: ¿Acaso las murallas de Jericó fueron tragadas por la tierra? ¿No cayeron, como está dicho: “Y sucedió que, cuando el pueblo oyó el sonido del shofar, el pueblo gritó con un gran clamor, y la muralla cayó desplomada” (Josué 6:20)? La Guemará explica: Puesto que el ancho y la altura de las murallas eran iguales entre sí, por lo tanto, fueron tragadas. Si simplemente hubieran caído, eso no habría tenido ningún efecto, ya que su ancho era igual a su altura.
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: אַרְבָּעָה צְרִיכִין לְהוֹדוֹת: יוֹרְדֵי הַיָּם, הוֹלְכֵי מִדְבָּרוֹת, וּמִי שֶׁהָיָה חוֹלֶה וְנִתְרַפֵּא, וּמִי שֶׁהָיָה חָבוּשׁ בְּבֵית הָאֲסוּרִים וְיָצָא.
Rav Yehuda dijo que Rav dijo: Cuatro deben ofrecer agradecimiento a Dios con una ofrenda de agradecimiento y una bendición especial. Ellos son: los navegantes, los que caminan por el desierto, quien estuvo enfermo y se recuperó, y quien estuvo encarcelado en prisión y salió. Todos estos aparecen en los versículos de un salmo (Salmos 107).
יוֹרְדֵי הַיָּם מְנָלַן? — דִּכְתִיב: ״יוֹרְדֵי הַיָּם בָּאֳנִיּוֹת וְגוֹ׳ הֵמָּה רָאוּ מַעֲשֵׂי ה׳״. וְאוֹמֵר: ״וַיַּעֲמֵד רוּחַ סְעָרָה יַעֲלוּ שָׁמַיִם יֵרְדוּ תְהוֹמוֹת״, וְאוֹמֵר: ״יָחוֹגּוּ וְיָנוּעוּ כַּשִּׁכּוֹר״, וְאוֹמֵר: ״וַיִּצְעֲקוּ אֶל ה׳ בַּצַּר לָהֶם וּמִמְּצוּקֹתֵיהֶם יוֹצִיאֵם״, וְאוֹמֵר: ״יָקֵם סְעָרָה לִדְמָמָה״, וְאוֹמֵר: ״וַיִּשְׂמְחוּ כִי יִשְׁתֹּקוּ״, וְאוֹמֵר: ״יוֹדוּ לַה׳ חַסְדּוֹ וְנִפְלְאוֹתָיו לִבְנֵי אָדָם״.
La Guemará explica: ¿De dónde derivamos que los marineros están obligados a agradecer a Dios?
Como está escrito: “Los que descienden al mar en barcos, que hacen negocios en las muchas aguas; ellos ven las obras del Señor” (Salmos 107:23–24).
Y dice: “Pues Él ordena y levanta el viento tempestuoso que alza sus olas.
Suben a los cielos, vuelven a bajar a las profundidades: su alma se derrite a causa de la angustia” (Salmos 107:25–26).
Y dice: “Van de un lado a otro y se tambalean como un hombre ebrio, y toda su sabiduría desaparece.”
Y dice inmediatamente después: “Entonces claman al Señor en su angustia, y Él los saca de sus aflicciones” (Salmos 107:28).
Y dice: “Él calma la tormenta, de modo que sus olas se aquietan” (Salmos 107:29),
y dice: “Entonces se alegran porque están en calma; así Él los guía a su puerto deseado” (Salmos 107:30),
y dice: “Agradezcan a Dios por Su bondad y Sus maravillas para con la humanidad” (Salmos 107:31).
הוֹלְכֵי מִדְבָּרוֹת מְנָלַן? דִּכְתִיב: ״תָּעוּ בַמִּדְבָּר בִּישִׁימוֹן דָּרֶךְ עִיר מוֹשָׁב לֹא מָצָאוּ … וַיִּצְעֲקוּ אֶל ה׳ … וַיַּדְרִיכֵם בְּדֶרֶךְ יְשָׁרָה … יוֹדוּ לַה׳ חַסְדּוֹ״.
La Guemará pregunta: ¿De dónde derivamos que quienes caminan por el desierto están obligados a agradecer a Dios? La Guemará responde:
Como está escrito en el mismo salmo:
“Anduvieron errantes por el desierto, por un camino solitario; no hallaron ciudad donde habitar” (Salmos 107:4),
“Entonces clamaron al Señor en su angustia, y Él los libró de sus aflicciones.
Y los guio por el camino recto” (Salmos 107:6–7).
Después de que Dios los guía por el camino recto, se dice: “Agradezcan a Dios por Su bondad” (Salmos 107:8).
מִי שֶׁחָלָה וְנִתְרַפֵּא, דִּכְתִיב: ״אֱוִילִים מִדֶּרֶךְ פִּשְׁעָם וּמֵעֲוֹנֹתֵיהֶם יִתְעַנּוּ. כׇּל אֹכֶל תְּתַעֵב נַפְשָׁם וְגוֹ׳ וַיִּזְעֲקוּ אֶל ה׳ בַּצַּר לָהֶם וְגוֹ׳ יִשְׁלַח דְּבָרוֹ וְיִרְפָּאֵם וְגוֹ׳ יוֹדוּ לַה׳ חַסְדּוֹ״.
Aquel que estaba enfermo y se recuperó debe ofrecer agradecimiento, como se deriva, como está escrito:
“Los necios, a causa de su transgresión y a causa de sus iniquidades, son afligidos.
Su alma aborrece toda clase de alimento y se acercan hasta las puertas de la muerte” (Salmos 107:17–18),
y: “Entonces claman al Señor en su angustia, y Él los salva de su aflicción” (Salmos 107:19),
y luego: “Él envió Su palabra y los sanó, y los libró de sus destrucciones” (Salmos 107:20).
Después de ser sanados: “Agradezcan a Dios por Su bondad” (Salmos 107:21).
מִי שֶׁהָיָה חָבוּשׁ בְּבֵית הָאֲסוּרִין מְנָלַן? — דִּכְתִיב: ״יֹשְׁבֵי חֹשֶׁךְ וְצַלְמָוֶת וְגוֹ׳ כִּי הִמְרוּ אִמְרֵי אֵל וְגוֹ׳״. וְאוֹמֵר: ״וַיַּכְנַע בֶּעָמָל לִבָּם וְגוֹ׳״, וְאוֹמֵר: ״וַיִּזְעֲקוּ אֶל ה׳ בַּצַּר לָהֶם״, וְאוֹמֵר: ״יוֹצִיאֵם מֵחֹשֶׁךְ וְצַלְמָוֶת וְגוֹ׳״, וְאוֹמֵר: ״יוֹדוּ לַה׳ חַסְדּוֹ״.
¿De dónde derivamos que quien estuvo encarcelado en prisión debe ofrecer agradecimiento?
Como está escrito: “Los que moraban en tinieblas y en sombra de muerte, presos en aflicción y en hierros.
Porque se rebelaron contra las palabras de Dios y despreciaron el consejo del Altísimo” (Salmos 107:10–11).
Y dice: “Por eso abatió con trabajo sus corazones; tropezaron, y no hubo quien los ayudara” (Salmos 107:12),
y dice: “Entonces clamaron al Señor en su angustia, y Él los salvó de sus aflicciones” (Salmos 107:13),
y dice: “Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte,
y rompió sus cadenas” (Salmos 107:14).
Y después de que Dios los saca de esa oscuridad y sombra de muerte, dice: “Agradecen a Dios por Su bondad.”
מַאי מְבָרֵךְ? אָמַר רַב יְהוּדָה: ״בָּרוּךְ גּוֹמֵל חֲסָדִים טוֹבִים״. אַבָּיֵי אָמַר: וְצָרִיךְ לְאוֹדוֹיֵי קַמֵּי עַשְׂרָה, דִּכְתִיב: ״וִירוֹמְמוּהוּ בִּקְהַל עָם וְגוֹ׳״. מָר זוּטְרָא אָמַר: וּתְרֵין מִינַּיְיהוּ רַבָּנַן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּבְמוֹשַׁב זְקֵנִים יְהַלְלוּהוּ״.
La Guemará pregunta: ¿Qué bendición recita él? Rav Yehuda dijo: Bendito es…Quien otorga actos de bondad amorosa. Abaye dijo: Y él debe dar gracias ante diez personas, como está escrito en el mismo capítulo: "Que también Lo exalten en la congregación del pueblo y Lo alaben en la asamblea de los ancianos" (Salmos 107:32), y congregación indica un grupo de al menos diez. Mar Zutra dijo: Dos de ellos deben ser Sabios, como se afirma allí: "Y Lo alaben en la asamblea de los ancianos." Estos ancianos son los Sabios, y el uso del plural indica un mínimo de dos.
מַתְקֵיף לַהּ רַב אָשֵׁי: וְאֵימָא כּוּלְּהוּ רַבָּנַן?! — מִי כְּתִיב ״בִּקְהַל זְקֵנִים״? ״בִּקְהַל עָם״ כְּתִיב. וְאֵימָא בֵּי עַשְׂרָה שְׁאָר עַמָּא, וּתְרֵי רַבָּנַן! קַשְׁיָא.
Rav Ashi objeta enérgicamente a esto: Digamos que todos ellos deben ser Sabios. La Guemará rechaza esto: ¿Acaso está escrito: en la congregación de ancianos? Está escrito: en la congregación del pueblo; y los Sabios están entre ellos. Aun así, todavía hay lugar para objetar: Digamos que diez sean del resto del pueblo, y además debe haber dos Sabios. No se encontró una respuesta satisfactoria, y la cuestión permanece difícil, aunque la halajá no fue rechazada.
רַב יְהוּדָה חֲלַשׁ וְאִתְּפַח. עָל לְגַבֵּיהּ רַב חָנָא בַּגְדָּתָאָה וְרַבָּנַן. אָמְרִי לֵיהּ: ״בְּרִיךְ רַחֲמָנָא דְּיַהֲבָךְ נִיהֲלַן וְלָא יַהֲבָךְ לְעַפְרָא״. אֲמַר לְהוּ: פְּטַרְתּוּן יָתִי מִלְּאוֹדוֹיֵי.
La Guemará relata: Rav Yehuda enfermó y se recuperó; Rav Ḥana de Bagdad y los Sabios entraron para visitarlo. Le dijeron: Bendito es Dios, que te nos dio y no te dio al polvo. Él les dijo: Ustedes me han eximido de ofrecer agradecimiento, pues su declaración cumplió mi obligación de recitar una bendición.
וְהָא אָמַר אַבָּיֵי בָּעֵי אוֹדוֹיֵי בְּאַפֵּי עַשְׂרָה! — דַּהֲווֹ בֵּי עַשְׂרָה. וְהָא אִיהוּ לָא קָא מוֹדֵה! — לָא צְרִיךְ, דְּעָנֵי בָּתְרַיְיהוּ ״אָמֵן״.
La Guemará pregunta: Pero, ¿acaso Abaye no dijo que se debe dar gracias ante diez? La Guemará responde: Había diez personas allí cuando los Sabios bendijeron a Dios en presencia de Rav Yehuda. La Guemará plantea otra dificultad: Pero Rav Yehuda no dio gracias él mismo; otros dieron gracias en su nombre. La Guemará responde: No necesitaba recitarla él mismo, ya que respondió amén después de su bendición. Responder amén después de una bendición equivale a recitar la bendición uno mismo.
אָמַר רַב יְהוּדָה: שְׁלֹשָׁה צְרִיכִין שִׁימּוּר, וְאֵלּוּ הֵן — חוֹלֶה, חָתָן, וְכַלָּה. בְּמַתְנִיתָא תָּנָא: חוֹלֶה, חַיָּה, חָתָן, וְכַלָּה. וְיֵשׁ אוֹמְרִים: אַף אָבֵל. וְיֵשׁ אוֹמְרִים: אַף תַּלְמִידֵי חֲכָמִים בַּלַּיְלָה.
De manera incidental a la declaración anterior de Rav Yehuda, que organizó varios casos en una sola categoría, la Guemará cita declaraciones similares suyas. Rav Yehuda dijo: Tres requieren protección contra el daño: un enfermo, un novio y una novia. Se enseñó en una baraita: un enfermo, una mujer de parto, un novio y una novia requieren protección contra el daño. Y algunos dicen: Incluso un doliente. Y algunos dicen: Incluso los eruditos de Torah por la noche. Aquellos cuyos pensamientos están enfocados en otra parte o que están en un estado físico debilitado requieren protección.
וְאָמַר רַב יְהוּדָה: שְׁלֹשָׁה דְּבָרִים הַמַּאֲרִיךְ בָּהֶן מַאֲרִיכִין יָמָיו וּשְׁנוֹתָיו שֶׁל אָדָם. הַמַּאֲרִיךְ בִּתְפִלָּתוֹ, וְהַמַּאֲרִיךְ עַל שֻׁלְחָנוֹ, וְהַמַּאֲרִיךְ בְּבֵית הַכִּסֵּא.
Y Rav Yehuda dijo: Hay tres cosas que, cuando quien prolonga su duración, ellas extienden los días y los años de una persona. Son: Quien prolonga su oración, quien prolonga su comida en la mesa, y quien prolonga su tiempo en el baño.
וְהַמַּאֲרִיךְ בִּתְפִלָּתוֹ מְעַלְּיוּתָא הִיא? וְהָאָמַר רַבִּי חִיָּיא בַּר אַבָּא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן:
La Guemará pregunta: Y quien prolonga su oración; ¿es eso una virtud? ¿Acaso no dijo Rabí Ḥiyya bar Abba que Rabí Yoḥanan dijo: