וְאֵין מְבָרְכִין עַל הַנֵּר עַד שֶׁיֵּאוֹתוּ.
Aprendimos en la mishná: Y no se recita la bendición sobre la vela hasta que se obtenga beneficio de su luz.
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: לֹא ״יֵאוֹתוּ״ יֵאוֹתוּ מַמָּשׁ, אֶלָּא כׇּל שֶׁאִילּוּ עוֹמֵד בְּקָרוֹב וּמִשְׁתַּמֵּשׁ לְאוֹרָהּ, וַאֲפִילּוּ בְּרִיחוּק מָקוֹם. וְכֵן אָמַר רַב אָשֵׁי: בְּרִיחוּק מָקוֹם שָׁנִינוּ.
Rav Yehuda dice que Rav dice: “Obtener beneficio” no significa que quien recita la bendición deba realmente obtener beneficio de la luz de la vela. Más bien, siempre que, si uno estuviera cerca de la vela, pudiera utilizar su luz, si la ve puede recitar una bendición sobre ella, incluso si ahora está de pie a cierta distancia.
מֵיתִיבִי: הָיְתָה לוֹ נֵר טְמוּנָה בְּחֵיקוֹ, אוֹ בְּפַנָּס, אוֹ שֶׁרָאָה שַׁלְהֶבֶת וְלֹא נִשְׁתַּמֵּשׁ לְאוֹרָהּ, אוֹ נִשְׁתַּמֵּשׁ לְאוֹרָהּ וְלֹא רָאָה שַׁלְהֶבֶת — אֵינוֹ מְבָרֵךְ עַד שֶׁיִּרְאֶה שַׁלְהֶבֶת וְיִשְׁתַּמֵּשׁ לְאוֹרָהּ.
La Guemará plantea una objeción a partir de una Tosefta: Quien tenía una vela escondida en su regazo o la colocó dentro de una lámpara opaca, o si vio una llama y no utilizó su luz, o si utilizó su luz y no vio una llama, no puede recitar una bendición hasta que tanto vea la llama como utilice su luz.
בִּשְׁלָמָא מִשְׁתַּמֵּשׁ לְאוֹרָהּ וְלֹא רָאָה שַׁלְהֶבֶת מַשְׁכַּחַתְּ לַהּ — דְּקַיְימָא בְּקֶרֶן זָוִית. אֶלָּא רָאָה שַׁלְהֶבֶת וְלֹא נִשְׁתַּמֵּשׁ לְאוֹרָהּ הֵיכִי מַשְׁכַּחַתְּ לַהּ? לָאו דִּמְרַחֲקָא?!
La Guemará primero aclara el contenido de la propia Tosefta: Concedido, un caso en el que alguien utiliza su luz y no vio una llama puede darse cuando la llama está situada al doblar una esquina, iluminando el área pero oculta a su vista. Pero ¿cómo puede darse un caso en el que alguien vio una llama y no utilizó su luz? ¿No se está refiriendo a un caso en el que uno está distante? Aparentemente, uno debe utilizar realmente la llama; el mero potencial de utilizarla no es suficiente.
לָא, כְּגוֹן דְּעָמְיָא וְאָזְלָא.
La Guemará rechaza esto: No. Esto se refiere a un caso en el que la llama se va apagando gradualmente. Se ve la llama, pero no se puede utilizar su luz.
תָּנוּ רַבָּנַן: גֶּחָלִים לוֹחֲשׁוֹת — מְבָרְכִין עֲלֵיהֶן, אוֹמְמוֹת — אֵין מְבָרְכִין עֲלֵיהֶן. הֵיכִי דָּמֵי לוֹחֲשׁוֹת? אָמַר רַב חִסְדָּא: כׇּל שֶׁאִילּוּ מַכְנִיס לְתוֹכָן קֵיסָם וְדוֹלֶקֶת מֵאֵילֶיהָ.
Los Sabios enseñaron en una baraita: Se puede recitar una bendición sobre brasas ardientes tal como se hace sobre una vela; sin embargo, sobre brasas que se apagan [omemot], no se puede recitar una bendición. La Guemará pregunta: ¿Cuáles son las circunstancias de las brasas ardientes? Rav Ḥisda dijo: Las brasas ardientes son cualesquiera brasas que, si alguien coloca una astilla de madera entre ellas, esta se enciende por sí sola sin avivar la llama.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: ״אוֹמְמוֹת״ אוֹ ״עוֹמְמוֹת״?
Con respecto a la redacción de la baraita, la Guemará plantea un dilema: ¿dice la baraita omemot comenzando con un alef, o omemot comenzando con un ayin?
תָּא שְׁמַע דְּאָמַר רַב חִסְדָּא בַּר אַבְדִּימִי: ״אֲרָזִים לֹא עֲמָמֻהוּ בְּגַן אֱלֹהִים״.
Ven y escucha una resolución, como dijo Rav Ḥisda bar Avdimi: La versión correcta es omemot, que comienza con una ayin, como está dicho: “Los cedros en el jardín de Dios no pudieron oscurecerlo [amamuhu]” (Ezequiel 31:8).
וְרָבָא אָמַר: ״יֵאוֹתוּ״ מַמָּשׁ.
Y con respecto a la cuestión de si uno debe realmente beneficiarse de la luz de la llama para recitar una bendición, Rava dijo: Cuando la mishná dijo beneficio, quiso decir que él debe realmente obtener beneficio de la luz.
וְכַמָּה? אָמַר עוּלָּא: כְּדֵי שֶׁיַּכִּיר בֵּין אִיסָּר לְפוּנְדְּיוֹן. חִזְקִיָּה אָמַר: כְּדֵי שֶׁיַּכִּיר בֵּין מְלוּזְמָא שֶׁל טְבֶרְיָא לִמְלוּזְמָא שֶׁל צִפּוֹרִי.
La Guemará pregunta: ¿Y cuán cerca debe estar uno para ser considerado como alguien que ha obtenido beneficio de la llama? Ulla dijo: Lo suficiente como para poder distinguir entre un issar y un pundeyon, dos monedas de la época. Ḥizkiya dijo: Lo suficiente como para poder distinguir entre un peso usado en Tiberíades y un peso usado en Tzippori, que eran ligeramente diferentes.
רַב יְהוּדָה מְבָרֵךְ אַדְּבֵי אַדָּא דַּיָּילָא, רָבָא מְבָרֵךְ אַדְּבֵי גּוּרְיָא בַּר חָמָא. אַבָּיֵי מְבָרֵךְ אַדְּבֵי בַּר אֲבוּהּ.
La Guemará relata que los amora’im actuaban de acuerdo con sus opiniones antes mencionadas. Al concluir el Shabat, Rav Yehuda recitaba una bendición sobre la luz de la casa de Adda, el siervo, que estaba lejos de su casa. Rava recitaba una bendición sobre la luz de la casa de Gurya bar Ḥama, que estaba junto a su casa. Abaye recitaba una bendición sobre la luz de la casa de bar Avuh.
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: אֵין מְחַזְּרִין עַל הָאוּר כְּדֶרֶךְ שֶׁמְחַזְּרִים עַל הַמִּצְוֹת. אָמַר רַבִּי זֵירָא: מֵרֵישׁ הֲוָה מְהַדַּרְנָא, כֵּיוָן דִּשְׁמַעְנָא לְהָא דְּרַב יְהוּדָה אָמַר רַב, אֲנָא נָמֵי לָא מְהַדַּרְנָא, אֶלָּא אִי מִקְּלַע לִי מִמֵּילָא — מְבָרֵיכְנָא.
Rav Yehuda dijo que Rav dijo un principio halájico general: No es necesario buscar luz al concluir el Shabat de la manera en que se buscan otras mitzvot. Si no hay una llama disponible sobre la cual recitar una bendición, eso no impide que uno recite la havdalá. Y Rav Zeira dijo: Al principio yo buscaba luz; una vez que oí esta halajá de que Rav Yehuda dijo que Rav dijo, yo tampoco busco luz. Sin embargo, si una vela llega a estar disponible para mí, recito una bendición sobre ella.
מִי שֶׁאָכַל וְכוּ׳. אָמַר רַב זְבִיד וְאִיתֵּימָא רַב דִּימִי בַּר אַבָּא: מַחֲלוֹקֶת בְּשָׁכַח, אֲבָל בְּמֵזִיד, דִּבְרֵי הַכֹּל — יַחְזוֹר לִמְקוֹמוֹ וִיבָרֵךְ.
Nuestra mishná citó una disputa con respecto a quien comió y olvidó y no recitó una bendición; Beit Shammai dicen: Él regresa al lugar donde comió y recita la bendición. Beit Hillel dicen: Eso es innecesario. Él recita la bendición en el lugar donde lo recordó. Rav Zevid dijo, y algunos dicen Rav Dimi bar Abba, dijo: Esta disputa es solo con respecto a un caso en que uno olvidó recitar la bendición, pero si lo hizo intencionalmente, todos están de acuerdo en que debe regresar al lugar donde él comió y recitar una bendición.
פְּשִׁיטָא, ״וְשָׁכַח״ תְּנַן.
La Guemará pregunta: Esto es obvio. Aprendimos en la mishná: Y olvidó, no si lo hizo intencionalmente.
מַהוּ דְתֵימָא הוּא הַדִּין אֲפִילּוּ בְּמֵזִיד, וְהַאי דְּקָתָנֵי ״וְשָׁכַח״ — לְהוֹדִיעֲךָ כֹּחָן דְּבֵית שַׁמַּאי. קָמַשְׁמַע לַן.
La Guemará explica: No sea que digas que lo mismo es cierto, que Beit Hillel permiten recitar una bendición sin regresar al lugar donde comió, incluso en un caso en que deliberadamente no recitó una bendición, y aquello que fue enseñado: Y olvidó, es para transmitir el alcance de la opinión de Beit Shammai, quienes exigen que regrese al lugar donde comió incluso si olvidó, Rav Zevid nos enseña que no hay desacuerdo en ese caso.
תַּנְיָא, אָמְרוּ לָהֶם בֵּית הִלֵּל לְבֵית שַׁמַּאי: לְדִבְרֵיכֶם, מִי שֶׁאָכַל בְּרֹאשׁ הַבִּירָה וְשָׁכַח וְיָרַד וְלֹא בֵּרַךְ, יַחְזוֹר לְרֹאשׁ הַבִּירָה וִיבָרֵךְ?! אָמְרוּ לָהֶן בֵּית שַׁמַּאי לְבֵית הִלֵּל: לְדִבְרֵיכֶם מִי שֶׁשָּׁכַח אַרְנָקִי בְּרֹאשׁ הַבִּירָה לֹא יַעֲלֶה וְיִטְלֶנָּה? לִכְבוֹד עַצְמוֹ הוּא עוֹלֶה, לִכְבוֹד שָׁמַיִם לֹא כׇּל שֶׁכֵּן?!
Se enseñó en una baraita que Beit Hillel dijo a Beit Shammai: Según vuestra afirmación, quien comió en la cima del Monte del Templo, lugar de morada escogido por Dios, y olvidó y descendió sin recitar una bendición, ¿debe regresar a la cima del Monte del Templo, lugar de morada escogido por Dios, para recitar una bendición? Beit Shammai dijo a Beit Hillel: ¿Por qué no? Y según vuestra afirmación, quien olvidó su bolsa en la cima del Monte del Templo, lugar de morada escogido por Dios, no subiría para recuperarla? Si uno sube en deferencia a sus propias necesidades, cuánto más debe subir en deferencia al Cielo.
הָנְהוּ תְּרֵי תַּלְמִידֵי, חַד עֲבַד בְּשׁוֹגֵג כְּבֵית שַׁמַּאי וְאַשְׁכַּח אַרְנְקָא דְּדַהֲבָא, וְחַד עֲבַד בְּמֵזִיד כְּבֵית הִלֵּל וְאַכְלֵיהּ אַרְיָא.
La Guemará relata: Había estos dos estudiantes que comieron y no recitaron una bendición. Uno de ellos lo hizo sin darse cuenta, y, de acuerdo con la opinión de Beit Shammai, regresó al lugar donde comió y encontró una bolsa de oro. Uno de ellos lo hizo intencionalmente, y, de acuerdo con la opinión de Beit Hillel, aunque en circunstancias en las que están de acuerdo con Beit Shammai, no regresó y un león se lo comió.
רַבָּה בַּר בַּר חָנָה הֲוָה קָאָזֵל בְּשַׁיַּירְתָּא, אֲכַל וְאִשְׁתְּלִי וְלָא בָּרֵיךְ. אֲמַר: הֵיכִי אַעֲבֵיד? אִי אָמֵינָא לְהוּ ״אִנְּשַׁאי לְבָרֵךְ״, אָמְרוּ לִי: בָּרֵיךְ, כׇּל הֵיכָא דִּמְבָרְכַתְּ — לְרַחֲמָנָא מְבָרְכַתְּ. מוּטָב דְּאָמֵינָא לְהוּ: אִנְּשַׁאי יוֹנָה דְּדַהֲבָא. אֲמַר לְהוּ: אִנְטַרוּ לִי, דְּאִנְּשַׁאי יוֹנָה דְּדַהֲבָא. אָזֵיל וּבָרֵיךְ וְאַשְׁכַּח יוֹנָה דְּדַהֲבָא.
La Guemará continúa relatando: Rabba bar bar Ḥana viajaba una vez con una caravana. Comió y olvidó y no recitó una bendición. Se dijo a sí mismo: ¿Qué haré? Si les digo: Olvidé recitar una bendición, ellos me dirán que recite una bendición aquí, pues dondequiera que recites una bendición, recitas una bendición a Dios. Es mejor que les diga: Olvidé una paloma de oro. Entonces me esperarán mientras la recupero. Les dijo: Espérenme, pues olvidé una paloma de oro. Fue y recitó una bendición y encontró una paloma de oro.
וּמַאי שְׁנָא יוֹנָה? דִּמְתִילִי כְּנֶסֶת יִשְׂרָאֵל לְיוֹנָה. דִּכְתִיב: ״כַּנְפֵי יוֹנָה נֶחְפָּה בַכֶּסֶף וְאֶבְרוֹתֶיהָ בִּירַקְרַק חָרוּץ״ — מָה יוֹנָה אֵינָהּ נִיצּוֹלֶת אֶלָּא בִּכְנָפֶיהָ, אַף יִשְׂרָאֵל אֵינָן נִיצּוֹלִין אֶלָּא בְּמִצְוֹת.
La Guemará pregunta: ¿Qué tiene de diferente una paloma, para que él dijera específicamente que ese era el objeto que había olvidado? La Guemará responde: Porque la comunidad de Israel es comparada con una paloma, como está escrito: “Las alas de una paloma, cubiertas de plata, y sus plumas con el resplandor del oro” (Salmos 68:14). La Guemará explica la parábola: Así como una paloma se salva de sus enemigos solo por sus alas, así también Israel se salva solo por el mérito de las mitzvot.
עַד אֵימָתַי הוּא וְכוּ׳.
Aprendimos en la mishná: ¿Y hasta cuándo él recita la bendición? Hasta que la comida sea digerida en sus intestinos.
כַּמָּה שִׁיעוּר עִכּוּל? אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: כׇּל זְמַן שֶׁאֵינוֹ רָעֵב. וְרֵישׁ לָקִישׁ אָמַר: כׇּל זְמַן שֶׁיִּצְמָא מֵחֲמַת אֲכִילָתוֹ.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la duración de la digestión? Rabí Yoḥanan dijo: Mientras todavía no tenga hambre de nuevo. Y Reish Lakish dijo: Mientras tenga sed debido a su comida.
אֲמַר לֵיהּ רַב יֵימַר בַּר שֶׁלֶמְיָא לְמָר זוּטְרָא וְאָמְרִי לַהּ רַב יֵימַר בַּר שֵׁיזְבִי לְמָר זוּטְרָא: מִי אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ הָכִי? וְהָאָמַר רַב אַמֵּי אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: כַּמָּה שִׁיעוּר עִכּוּל? — כְּדֵי לְהַלֵּךְ אַרְבַּע מִילִין!
Rav Yeimar bar Shelamya le dijo a Mar Zutra, y algunos dicen que fue Rav Yeimar bar Sheizevi quien le dijo a Mar Zutra: ¿Acaso Reish Lakish dijo eso? ¿No dijo Rav Ami que Reish Lakish dijo: ¿Cuál es la duración de la digestión? Mientras se tarda en caminar cuatro mil?
לָא קַשְׁיָא: כָּאן בַּאֲכִילָה מְרוּבָּה, כָּאן בַּאֲכִילָה מוּעֶטֶת.
La Guemará responde: Esto no es difícil. Aquí, donde Reish Lakish dijo que la duración es el tiempo que lleva caminar cuatro mil, es en un caso en que comió una comida abundante; aquí, donde Reish Lakish dijo que la duración es mientras siga teniendo sed, es en un caso en que comió una comida escasa.
בָּא לָהֶן יַיִן וְכוּ׳.
Aprendimos en la mishná una disputa tanaítica con respecto a un caso en el que vino fue traído ante los comensales después de la comida, y también aprendimos en la mishná que se responde amén después de que un judío recita una bendición, incluso si no oyó toda la bendición.
לְמֵימְרָא דְּיִשְׂרָאֵל אַף עַל גַּב דְּלָא שָׁמַע כּוּלָּהּ בְּרָכָה עוֹנֶה? וְכִי לָא שָׁמַע הֵיכִי נָפֵיק?
La Guemará pregunta: ¿Quiere eso decir que, si un judío recita una bendición, aunque uno no haya oído toda la bendición, responde amén? Si no oyó toda la bendición, ¿cómo cumplió su obligación?
אָמַר חִיָּיא בַּר רַב: בְּשֶׁלֹּא אָכַל עִמָּהֶן, וְכֵן אָמַר רַב נַחְמָן אָמַר רַבָּה בַּר אֲבוּהּ בְּשֶׁלֹּא אָכַל עִמָּהֶן. אֲמַר לֵיהּ רַב לְחִיָּיא בְּרֵיהּ: בְּרִי, חֲטוֹף וּבָרֵיךְ. וְכֵן אֲמַר רַב הוּנָא לְרַבָּה בְּרֵיהּ: חֲטוֹף וּבָרֵיךְ.
Ḥiyya bar Rav dijo: Este no es un caso en el que alguien busca cumplir su obligación respondiendo amén; más bien, es un caso en el que él no comió con ellos y aun así desea responder amén a su bendición. Y así Rav Naḥman dijo que Rabba bar Avuh dijo: Es un caso en el que él no comió con ellos. La Guemará relata: Rav dijo a su hijo, Ḥiyya: Hijo mío, aprovecha la oportunidad y recita una bendición rápidamente. Y de manera similar Rav Huna dijo a su hijo, Rabba: aprovecha la oportunidad y recita una bendición.
לְמֵימְרָא דִּמְבָרֵךְ עֲדִיף מִמַּאן דְּעָנֵי ״אָמֵן״? וְהָתַנְיָא רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: גָּדוֹל הָעוֹנֶה ״אָמֵן״ יוֹתֵר מִן הַמְבָרֵךְ.
La Guemará pregunta: ¿Quiere eso decir que quien recita una bendición es preferible a quien responde amén? ¿Acaso no fue enseñado en una baraita que Rabí Yosei dice: La recompensa de quien responde amén es mayor que la recompensa de quien recita la bendición?
אֲמַר לֵיהּ רַבִּי נְהוֹרַאי: הַשָּׁמַיִם, כֵּן הוּא. תִּדַּע — שֶׁהֲרֵי גּוּלְיָירִין יוֹרְדִין וּמִתְגָּרִין בַּמִּלְחָמָה, וְגִבּוֹרִים יוֹרְדִין וּמְנַצְּחִין!
Rabí Nehorai le dijo: Por los Cielos, un juramento en el nombre de Dios, así es. Sabe que esto es verdad, tal como los asistentes militares [gulyarin] descienden al campo de batalla e inician la guerra y los poderosos descienden y prevalecen. El amén que sigue a una bendición se compara con los poderosos que se unen a la guerra después de los asistentes, lo que ilustra que responder amén es más significativo que recitar la bendición inicial.
תַּנָּאֵי הִיא. דְּתַנְיָא: אֶחָד הַמְבָרֵךְ וְאֶחָד הָעוֹנֶה ״אָמֵן״ בַּמַּשְׁמָע, אֶלָּא שֶׁמְּמַהֲרִין לַמְבָרֵךְ יוֹתֵר מִן הָעוֹנֶה אָמֵן.
La Guemará responde: Esto está sujeto a una disputa tanaítica, como fue enseñado en una baraita: Tanto quien recita una bendición como quien responde amén están incluidos entre aquellos que “se levantan y bendicen” (Nehemías 9:5), pero se apresuran a dar recompensa, es decir, al que recita la bendición, más que se apresuran a dar recompensa, es decir, al que responde amén.
בְּעָא מִינֵּיהּ שְׁמוּאֵל מֵרַב: מַהוּ לַעֲנוֹת ״אָמֵן״ אַחַר תִּינוֹקוֹת שֶׁל בֵּית רַבָּן? אֲמַר לֵיהּ: אַחַר הַכֹּל עוֹנִין אָמֵן, חוּץ מִתִּינוֹקוֹת שֶׁל בֵּית רַבָּן, הוֹאִיל וּלְהִתְלַמֵּד עֲשׂוּיִין. וְהָנֵי מִילֵּי בִּדְלָא עִידָּן מִפְטְרַיְיהוּ, אֲבָל בְּעִידָּן מִפְטְרַיְיהוּ — עוֹנִין.
Shmuel planteó un dilema ante Rav: ¿Cuál es la halakha con respecto a responder amén después de las bendiciones de los niños escolares? Rav le dijo: Se responde amén después de todos aquellos a quienes oímos recitar una bendición, excepto los niños escolares, ya que ellos recitan bendiciones meramente para aprenderlas, y no como expresiones de agradecimiento. Esto se aplica específicamente en un momento en que no están cumpliendo con su obligación mediante la recitación de la bendición, sino que simplemente están aprendiendo. Sin embargo, en un momento en que están cumpliendo con su obligación mediante la recitación de una bendición, se responde amén después de su bendición.
תָּנוּ רַבָּנַן: שֶׁמֶן מְעַכֵּב אֶת הַבְּרָכָה, דִּבְרֵי רַבִּי זִילַאי. רַבִּי זִיוַאי אוֹמֵר: אֵינוֹ מְעַכֵּב. רַב אַחָא אוֹמֵר: שֶׁמֶן טוֹב מְעַכֵּב. רַבִּי זוּהֲמַאי אוֹמֵר: כְּשֵׁם שֶׁמְּזֹוהָם פָּסוּל לַעֲבוֹדָה, כָּךְ יָדַיִם מְזוֹהָמוֹת פְּסוּלוֹת לִבְרָכָה.
Los Sabios enseñaron en una baraita: Si uno no tiene aceite para untarse y limpiarse las manos después de comer, esto le impide recitar la bendición de la Gracia después de las Comidas ; esta es la declaración de Rabí Zilai. Rabí Zivai dice: La falta de ese aceite no le impide a uno recitar la Gracia después de las Comidas. Rav Aḥa dice: La falta de aceite fino le impide a uno recitar la Gracia después de las Comidas. Debe esperar hasta frotarse aceite en las manos. Rav Zuhamai dice: Así como quien está sucio no es apto para el servicio del Templo, así también las manos sucias no son aptas para recitar la bendición de la Gracia después de las Comidas .
אָמַר רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק: אֲנָא לָא זִילַאי וְלָא זִיוַאי וְלָא זוּהֲמַאי יָדַעְנָא אֶלָּא מַתְנִיתָא יָדַעְנָא. דְּאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב וְאָמְרִי לַהּ בְּמַתְנִיתָא תָּנָא: ״וְהִתְקַדִּשְׁתֶּם״ אֵלּוּ מַיִם רִאשׁוֹנִים, ״וִהְיִיתֶם קְדֹשִׁים״ אֵלּוּ מַיִם אַחֲרוֹנִים, ״כִּי קָדוֹשׁ״ — זֶה שֶׁמֶן, ״אֲנִי ה׳ אֱלֹהֵיכֶם״ — זוֹ בְּרָכָה.
Rav Naḥman bar Yitzḥak dijo sobre esto: No sé de Zilai, ni de Zivai, ni de Zuhamai; más bien, conozco una baraita, como dijo Rav Yehuda que Rav dijo, y algunos dicen que fue enseñada en una baraita: Está escrito: “Y os santificaréis, y seréis santos, porque santo soy Yo, el Señor vuestro Dios” (Levítico 20:26). Con respecto a este versículo, los Sabios dijeron: Y os santificaréis, estas son las primeras aguas con las que uno se lava las manos antes de la comida; y seréis santos, estas son las aguas finales; porque santo, esto es el aceite que uno se unta en las manos; Yo, el Señor vuestro Dios, esto es la bendición de la Gracia después de las Comidas .
הדרן עלך אלו דברים
¿Podemos volver a ti?: ¡Estos son los puntos de discrepancia!