הָעוֹמְדִים בַּשּׁוּרָה וְכוּ׳. תָּנוּ רַבָּנַן: שׁוּרָה הָרוֹאָה פְּנִימָה — פְּטוּרָה, וְשֶׁאֵינָהּ רוֹאָה פְּנִימָה — חַיֶּיבֶת. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: הַבָּאִים מֵחֲמַת הָאָבֵל — פְּטוּרִין, מֵחֲמַת עַצְמָן — חַיָּיבִין.
Aprendimos en la mishná que los que están de pie en la fila, los que están en la fila interior, están exentos de recitar el Shemá, y los demás están obligados. Los Sabios enseñaron esto con más amplitud en la Tosefta: Los consoladores que están en una fila desde la cual se ve hacia adentro del área por donde pasan los dolientes están exentos, y los que están en una fila desde la cual no se ve hacia adentro están obligados. Y Rabí Yehuda amplía esto y dice: Los consoladores que están en la fila que vienen por causa del doliente están exentos, mientras que los que vienen por cuenta propia, por curiosidad, están obligados a recitar el Shemá.
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: הַמּוֹצֵא כִּלְאַיִם בְּבִגְדוֹ — פּוֹשְׁטָן אֲפִילּוּ בַּשּׁוּק. מַאי טַעְמָא: ״אֵין חׇכְמָה וְאֵין תְּבוּנָה וְאֵין עֵצָה לְנֶגֶד ה׳״, כׇּל מָקוֹם שֶׁיֵּשׁ חִלּוּל הַשֵּׁם אֵין חוֹלְקִין כָּבוֹד לָרַב.
Aprendimos que algunos de quienes vienen a consolar a los dolientes están exentos del Shemá como medio de honrar al fallecido. La Guemará amplía la discusión para plantear la cuestión general: ¿Hasta qué punto preservar la dignidad humana tiene precedencia sobre las mitzvot enumeradas en la Torah? Rav Yehuda dijo que Rav dijo: Quien descubre mezclas diversas [kilayim], es decir, una mezcla prohibida de lana y lino, en su prenda, debe quitarlas incluso en el mercado público. No puede esperar hasta llegar a su casa. ¿Cuál es la razón de esto? Como está dicho: “No hay sabiduría, ni entendimiento, ni consejo contra el Señor” (Proverbios 21:30). De aquí se deriva el principio general: En cualquier lugar donde haya profanación del nombre del Señor, no se muestra respeto al maestro,.
מֵתִיבִי: קָבְרוּ אֶת הַמֵּת וְחָזְרוּ, וְלִפְנֵיהֶם שְׁתֵּי דְרָכִים, אַחַת טְהוֹרָה וְאַחַת טְמֵאָה, בָּא בַּטְּהוֹרָה — בָּאִין עִמּוֹ בַּטְּהוֹרָה, בָּא בַּטְּמֵאָה — בָּאִין עִמּוֹ בַּטְּמֵאָה מִשּׁוּם כְּבוֹדוֹ. אַמַּאי? לֵימָא ״אֵין חׇכְמָה וְאֵין תְּבוּנָה לְנֶגֶד ה׳״!
La Guemará cita varias fuentes para cuestionar este principio. La Guemará planteó una objeción a partir de una baraita: Después de que enterraron al difunto y regresaron, y en su camino hay ante ellos dos senderos, uno ritualmente puro y otro ritualmente impuro, por ejemplo, si pasa por un cementerio, si el doliente viene por el camino puro, ellos vienen con él por el camino puro; si él viene por el camino impuro, todos los participantes del funeral lo acompañan por el camino impuro para mostrarle respeto. ¿Por qué harían esto? Digamos también aquí que «¡No hay sabiduría, ni entendimiento… contra el Señor!»
תַּרְגְּמַהּ רַבִּי אַבָּא בְּבֵית הַפְּרָס דְּרַבָּנַן.
Rabí Abba explicó que la baraita se refiere a un camino que pasa por un área donde hay incertidumbre con respecto a la ubicación de una tumba o de un cadáver [beit haperas]. Por ejemplo, con respecto a un campo en el que hay una tumba que fue arada y ya no está intacta, todo el campo se considera impuro debido a la preocupación de que el arado haya esparcido huesos por todo el campo. El campo es impuro solo por ley rabínica, pero no según la ley de la Torah. Dado que está prohibido solo por ley rabínica, se permite caminar por el campo para mostrar respeto al doliente.
דְּאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר שְׁמוּאֵל: מְנַפֵּחַ אָדָם בֵּית הַפְּרָס וְהוֹלֵךְ. וְאָמַר רַב יְהוּדָה בַּר אָשֵׁי מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב: בֵּית הַפְּרָס שֶׁנִּדַּשׁ — טָהוֹר.
La Guemará cita una prueba de que el estatus legal de un beit haperas no es como el estatus legal de la impureza según la ley de la Torah: Rav Yehuda dijo que Shmuel dijo: Quien pasa por un beit haperas puede soplar sobre el polvo antes de dar cada paso, para que, si hay un hueso debajo del polvo, lo deje al descubierto, lo evite y camine. No se puede confiar en ese método de examen con respecto a la impureza según la ley de la Torah. Y Rav Yehuda bar Ashi dijo en nombre de Rav: Un beit haperas que ha sido pisoteado, creando un sendero, es puro, y ya no es necesario preocuparse por huesos. Claramente, toda la prohibición es una rigurosidad decretada por los Sabios.
תָּא שְׁמַע דְּאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר בַּר צָדוֹק: מְדַלְּגִין הָיִינוּ עַל גַּבֵּי אֲרוֹנוֹת שֶׁל מֵתִים, לִקְרַאת מַלְכֵי יִשְׂרָאֵל. וְלֹא לִקְרַאת מַלְכֵי יִשְׂרָאֵל בִּלְבַד אָמְרוּ אֶלָּא אֲפִילּוּ לִקְרַאת מַלְכֵי אוּמּוֹת הָעוֹלָם, שֶׁאִם יִזְכֶּה, יַבְחִין בֵּין מַלְכֵי יִשְׂרָאֵל לְמַלְכֵי אוּמּוֹת הָעוֹלָם. אַמַּאי? לֵימָא ״אֵין חׇכְמָה וְאֵין תְּבוּנָה וְאֵין עֵצָה לְנֶגֶד ה׳״!
La Guemará cita una prueba adicional con respecto al grado en que la dignidad humana prevalece sobre las mitzvot en la Torah. Ven y escucha, pues Rabí Elazar bar Tzadok, el sacerdote, dijo: Yo y mis compañeros sacerdotes saltábamos por encima de los ataúdes de los difuntos para apresurarnos hacia los reyes de Israel para saludarlos. Y no dijeron esto solo con respecto a los reyes de Israel, sino que lo dijeron incluso con respecto a los reyes de las naciones del mundo, para que si uno tiene el privilegio de presenciar la redención de Israel, distinga entre los reyes de Israel y los reyes de las naciones del mundo. El sacerdote violó la prohibición de la Torah de volverse ritualmente impuro por contacto con los muertos, con el fin de mostrar respeto por un rey. Y ¿por qué es esto así? Digamos también aquí: «No hay sabiduría, ni entendimiento, ni consejo contra el Señor».
כִּדְרָבָא. דְּאָמַר רָבָא: דְּבַר תּוֹרָה, אֹהֶל, כֹּל שֶׁיֵּשׁ בּוֹ חָלָל טֶפַח — חוֹצֵץ בִּפְנֵי הַטּוּמְאָה. וְשֶׁאֵין בּוֹ חָלָל טֶפַח — אֵינוֹ חוֹצֵץ בִּפְנֵי הַטּוּמְאָה.
La Guemará responde a esta dificultad diciendo que esto debe entenderse de acuerdo con la opinión de Rava, pues Rava dijo: Según la ley de la Torah, una tienda sobre un cadáver, siempre que haya un palmo de espacio entre el cadáver y la tienda que está sobre él, constituye una barrera ante la propagación de la impureza, y nada por encima de la tienda puede volverse ritualmente impuro debido a la impureza transmitida por el cadáver. Y cuando no hay un palmo de espacio entre el cadáver y la tienda que está sobre él, la tienda no constituye una barrera ante la propagación de la impureza, y la impureza ritual “comprimida” puede alcanzar los cielos.
וְרוֹב אֲרוֹנוֹת יֵשׁ בָּהֶן חָלָל טֶפַח. וְגָזְרוּ עַל שֶׁיֵּשׁ בָּהֶן מִשּׁוּם שֶׁאֵין בָּהֶן. וּמִשּׁוּם כְּבוֹד מְלָכִים לָא גְזַרוּ בְּהוּ רַבָּנַן.
La mayoría de los ataúdes tienen un espacio de un palmo. En consecuencia, su impureza no se extiende por encima del ataúd. Sin embargo, los Sabios promulgaron un decreto con respecto a los ataúdes en los que hay un espacio de un palmo debido a aquellos ataúdes en los que no lo hay. No obstante, debido al respeto por los reyes, los Sabios no promulgaron un decreto en un caso que los involucraba a ellos, y a los sacerdotes se les permitió saltar sobre los ataúdes, como está permitido por la ley de la Torah. Por lo tanto, no hay prueba de aquí con respecto a la cuestión de si la dignidad humana prevalece o no sobre la ley de la Torah.
תָּא שְׁמַע: גָּדוֹל כְּבוֹד הַבְּרִיּוֹת שֶׁדּוֹחֶה [אֶת] לֹא תַעֲשֶׂה שֶׁבַּתּוֹרָה.
La Guemará cita una prueba adicional de una baraita: Ven y escucha: Grande es la dignidad humana, pues desplaza una prohibición en la Torah.
וְאַמַּאי? לֵימָא ״אֵין חׇכְמָה וְאֵין תְּבוּנָה וְאֵין עֵצָה לְנֶגֶד ה׳״! תַּרְגְּמַהּ רַב בַּר שְׁבָא קַמֵּיהּ דְּרַב כָּהֲנָא בְּלָאו דְּ״לֹא תָסוּר״. אֲחִיכוּ עֲלֵיהּ, לָאו דְּ״לֹא תָסוּר״ דְאוֹרָיְיתָא הִיא?!
La Guemará pregunta: ¿Por qué? Digamos también aquí: “No hay sabiduría, ni entendimiento, ni consejo contra el Señor.” Rav bar Shaba interpretó esta prohibición, que es dejada de lado por la dignidad humana, ante Rav Kahana como refiriéndose a la prohibición de: “Según la Torah que te enseñen y el dictamen que te transmitan, harás; no te desviarás ni a la izquierda ni a la derecha de aquello que te digan” (Deuteronomio 17:11). Los estudiantes de la yeshivá se rieron de él, pues la prohibición de “no te desviarás” es ley de la Torah, como todas las demás prohibiciones de la Torah. ¿Por qué la dignidad humana habría de prevalecer sobre ella más que sobre cualquier otra prohibición de la Torah?
אָמַר רַב כָּהֲנָא: גַּבְרָא רַבָּה אָמַר מִילְּתָא, לָא תְּחִיכוּ עֲלֵיהּ. כׇּל מִילֵּי דְרַבָּנַן אַסְמְכִינְהוּ עַל לָאו דְּ״לֹא תָסוּר״, וּמִשּׁוּם כְּבוֹדוֹ שְׁרוֹ רַבָּנַן.
Rav Kahana respondió a ellos: Un gran hombre ha hablado, no se rían de él. Los Sabios basaron toda la ley rabínica en la prohibición de “no te desviarás”; sin embargo, debido a la preocupación por la dignidad humana, los Sabios permitieron la suspensión de la ley rabínica en los casos en que ambas entran en conflicto. Todos los decretos rabínicos se basan en la mitzvá de la Torah de escuchar a los jueces de cada generación y no apartarse jamás de sus palabras. Por lo tanto, cuando los Sabios suspenden un decreto en interés de preservar la dignidad humana, la dignidad humana está prevaleciendo sobre una prohibición de la Torah. En cualquier caso, solo prevalece sobre decretos rabínicos.
תָּא שְׁמַע: ״וְהִתְעַלַּמְתָּ מֵהֶם״ — פְּעָמִים שֶׁאַתָּה מִתְעַלֵּם מֵהֶם, וּפְעָמִים שֶׁאֵין אַתָּה מִתְעַלֵּם מֵהֶם.
La Guemará cita una prueba adicional de una baraita: Ven y escucha: Con respecto a las leyes de devolver un objeto perdido, está escrito: “No verás el buey de tu hermano ni su oveja extraviados y los ignorarás; ciertamente los devolverás a tu hermano” (Deuteronomio 22:1). La baraita explica que la expresión aparentemente superflua y los ignorarás debe entenderse como una concesión de permiso: que a veces ignoras los objetos perdidos y a veces no los ignoras.
הָא כֵּיצַד? אִם הָיָה כֹּהֵן, וְהִיא בְּבֵית הַקְּבָרוֹת, אוֹ הָיָה זָקֵן וְאֵינָהּ לְפִי כְבוֹדוֹ, אוֹ שֶׁהָיְתָה מְלַאכְתּוֹ מְרוּבָּה מִשֶּׁל חֲבֵרוֹ, לְכָךְ נֶאֱמַר ״וְהִתְעַלַּמְתָּ״. אַמַּאי, לֵימָא ״אֵין חׇכְמָה וְאֵין תְּבוּנָה וְאֵין עֵצָה לְנֶגֶד ה׳״!
¿Cómo es eso? Si él era un sacerdote y el objeto perdido estaba en el cementerio, o si él era un anciano y está por debajo de su dignidad ocuparse de un objeto perdido de ese tipo, o si tenía más trabajo que otra persona y no quiere dejarlo todo de lado cuando otra persona está disponible para ocuparse del objeto perdido. Por lo tanto, con respecto a esos casos se declara: Y los ignorarás para permitir que uno se abstenga de devolver el objeto. ¿Por qué? Digamos también aquí: Aunque ocuparse del objeto perdido esté por debajo de su dignidad, "no hay sabiduría, ni entendimiento, ni consejo contra el Señor."
שָׁאנֵי הָתָם, דִּכְתִיב ״וְהִתְעַלַּמְתָּ מֵהֶם״. וְלִיגְמַר מִינַּהּ? אִיסּוּרָא מִמָּמוֹנָא לָא יָלְפִינַן.
La Guemará responde: Allí es diferente, como está escrito: “Y los ignorarás,” lo que indica que, en ciertas circunstancias, se permite ignorar un objeto perdido. En ese caso, hay una directiva bíblica que crea una excepción a la prohibición: “No podrás ignorar” (Deuteronomio 22:3). Encontramos un caso en el que la dignidad humana prevalece sobre una prohibición de la Torah. La Guemará sugiere: Derivemos un principio general de que la dignidad humana tiene precedencia sobre todas las mitzvot de la Torah de este caso. Esta posibilidad es rechazada: No derivamos halakhot relativas a prohibiciones de leyes monetarias, y el caso del objeto perdido solo implica una pérdida monetaria, a diferencia de otras prohibiciones.
תָּא שְׁמַע.
La Guemará cita una prueba adicional de una baraita. Ven y escucha lo que fue dicho en la Torah con respecto al nazareo: “No se impurificará por su padre, ni por su madre, ni por su hermano, ni por su hermana en su muerte, porque la corona de su Dios está sobre su cabeza” (Números 6:7). Puesto que ya estaba escrito con respecto al nazareo: “No vendrá sobre un cuerpo muerto” (Números 6:6), ¿por qué es necesario explayarse y especificar a sus padres y hermanos?
״וּלְאַחֹתוֹ״ מַה תַּלְמוּד לוֹמַר? הֲרֵי שֶׁהָיָה הוֹלֵךְ לִשְׁחוֹט אֶת פִּסְחוֹ, וְלָמוּל אֶת בְּנוֹ, וְשָׁמַע שֶׁמֵּת לוֹ מֵת, יָכוֹל יַחְזוֹר וְיִטַּמָּא? — אָמַרְתָּ: לֹא יִטַּמָּא.
Los Sabios derivaron mediante el midrash halájico que cada una de estas relaciones viene a enseñar un matiz específico de la ley. Aprendieron: ¿Con qué propósito dijo el versículo: Y su hermana? Para enseñar que alguien que iba a sacrificar su cordero pascual y a circuncidar a su hijo, ambos mandamientos positivos que, si no los cumple, es castigado con karet, y oyó que un pariente suyo murió, podría haber pensado que él debería regresar y volverse ritualmente impuro con la impureza impartida por un cadáver. Dijiste: “No se impurificará”; la muerte de su pariente no anulará una mitzvá tan significativa de la Torah.
יָכוֹל: כְּשֵׁם שֶׁאֵינוֹ מִטַּמֵּא לָהֶם כָּךְ אֵינוֹ מִטַּמֵּא לְמֵת מִצְוָה — תַּלְמוּד לוֹמַר ״וּלְאַחוֹתוֹ״ — לַאֲחוֹתוֹ הוּא דְּאֵינוֹ מִטַּמֵּא,
Yo podría haber pensado: Así como él no se vuelve impuro por sus parientes, tampoco se vuelve impuro por un cadáver que no tiene quien lo entierre [met mitzva]. El versículo dice: “Y su hermana”; él no puede volverse impuro por su hermana, ya que otra persona puede encargarse de su entierro,