יִפָּנֶה, וְיִטּוֹל יָדָיו, וְיַנִּיחַ תְּפִילִּין, וְיִקְרָא קְרִיאַת שְׁמַע, וְיִתְפַּלֵּל, וְזוֹ הִיא מַלְכוּת שָׁמַיִם שְׁלֵמָה.
debe hacer sus necesidades, lavarse las manos, ponerse las filacterias, recitar el Shemá y orar, y eso es la aceptación del Reino de los Cielos completo.
אָמַר רַבִּי חִיָּיא בַּר אַבָּא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: כָּל הַנִּפְנֶה, וְנוֹטֵל יָדָיו, וּמַנִּיחַ תְּפִילִּין, וְקוֹרֵא קְרִיאַת שְׁמַע, וּמִתְפַּלֵּל — מַעֲלֶה עָלָיו הַכָּתוּב כְּאִלּוּ בָּנָה מִזְבֵּחַ וְהִקְרִיב עָלָיו קׇרְבָּן, דִּכְתִיב: ״אֶרְחַץ בְּנִקָּיוֹן כַּפָּי וַאֲסוֹבְבָה אֶת מִזְבַּחֲךָ ה׳״. אֲמַר לֵיהּ רָבָא: לָא סָבַר לַהּ מָר כְּאִילּוּ טָבַל, דִּכְתִיב: ״אֶרְחַץ [בְּנִקָּיוֹן]״ — וְלָא כָּתַב ״אַרְחִיץ [כַּפָּי]״.
De manera similar, Rabí Ḥiyya bar Abba dijo que Rabí Yoḥanan dijo: Cualquiera que haga sus necesidades, se lave las manos, se ponga los filacterios, recite el Shemá y rece, el versículo le atribuye mérito como si hubiera construido un altar y ofrecido un sacrificio sobre él, como está escrito: “Lavaré en pureza mis manos, y rodearé el altar del Señor” (Salmos 26:6). Rava le dijo: ¿Acaso no sostienes, Maestro, que quien hace eso, es como si se hubiera sumergido todo el cuerpo, como está escrito: “Lavaré en pureza”, y no está escrito: “Lavaré mis manos”?
אֲמַר לֵיהּ רָבִינָא לְרָבָא: חֲזִי מָר הַאי צוּרְבָּא מֵרַבָּנָן דַּאֲתָא מִמַּעְרְבָא וְאָמַר: מִי שֶׁאֵין לוֹ מַיִם לִרְחוֹץ יָדָיו — מְקַנֵּחַ יָדָיו בְּעָפָר וּבִצְרוֹר וּבְקִסְמִית.
Ravina le dijo a Rava: Mi Maestro, mira a este erudito de la Torah [tzurva merabbanan] que vino de Eretz Yisrael y dijo algo asombroso: Aquel que no tiene agua con la cual lavarse las manos, es suficiente con que se limpie las manos con tierra, una roca o una astilla de madera.
אֲמַר לֵיהּ: שַׁפִּיר קָאָמַר, מִי כְּתִיב ״אֶרְחַץ בְּמַיִם״? ״בְּנִקָּיוֹן״ כְּתִיב — כֹּל מִידֵּי דִּמְנַקֵּי, דְּהָא רַב חִסְדָּא לָיֵיט אַמַּאן דִּמְהַדַּר אַמַּיָּא בְּעִידָּן צְלוֹתָא.
Rava respondió a Ravina: Habló bien, pues, ¿acaso está escrito: Me lavaré con agua? Está escrito: en pureza, refiriéndose a cualquier cosa que limpie, como Rav Ḥisda maldecía a quien se esforzaba de más por buscar agua en el momento de la oración.
וְהָנֵי מִילֵּי לִקְרִיאַת שְׁמַע, אֲבָל לִתְפִלָּה מְהַדַּר. וְעַד כַּמָּה? — עַד פַּרְסָה. וְהָנֵי מִילֵּי לְקַמֵּיהּ, אֲבָל לַאֲחוֹרֵיהּ — אֲפִילּוּ מִיל אֵינוֹ חוֹזֵר. [וּמִינַּהּ] מִיל הוּא דְּאֵינוֹ חוֹזֵר, הָא פָּחוֹת מִמִּיל — חוֹזֵר.
Con respecto a buscar agua, la Guemará comenta: Esto se aplica solo a la recitación del Shemá, ya que el tiempo para su recitación es limitado, y si uno va a buscar agua puede quedarse sin tiempo. Sin embargo, para la oración, que puede recitarse durante todo el día, uno debe desviarse de su camino para buscar agua. ¿Y hasta dónde debe uno desviarse de su camino para buscar agua? Hasta un parasanga [parsa]. Y esto, una parsa, se aplica solo hacia delante de él, pero hacia atrás no necesita regresar ni siquiera un mil. De esto puede inferirse que no necesita regresar un mil, pero sí debe regresar menos de un mil.
מַתְנִי׳ הַקּוֹרֵא אֶת שְׁמַע וְלֹא הִשְׁמִיעַ לְאׇזְנוֹ — יָצָא. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: לֹא יָצָא.
MISHNÁ:Quien recita el Shemá y no lo recitó de manera audible para su propio oído, ya sea porque leyó en voz inaudible o porque es sordo, cumplió con su obligación. Rabí Yosei dice: No cumplió con su obligación.
קָרָא וְלֹא דִּקְדֵּק בְּאוֹתִיּוֹתֶיהָ, רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: יָצָא. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: לֹא יָצָא.
Quien recitóShemá y no fue lo suficientemente preciso en la pronunciación de sus letras, Rabí Yosei dice: Cumplió con su obligación. Rabí Yehuda dice: No cumplió con su obligación.
הַקּוֹרֵא לְמַפְרֵעַ — לֹא יָצָא. קָרָא וְטָעָה — יַחְזוֹר לִמְקוֹם שֶׁטָּעָה.
Quien recitóShemá fuera de orden, es decir, no leyó los versículos secuencialmente, no cumplió con su obligación. Quien recitó y se equivocó, debe volver al lugar en el Shemá donde se equivocó.
גְּמָ׳ מַאי טַעְמָא דְּרַבִּי יוֹסֵי? מִשּׁוּם דִּכְתִיב ״שְׁמַע״ — הַשְׁמַע לְאׇזְנְךָ מָה שֶׁאַתָּה מוֹצִיא מִפִּיךָ. וְתַנָּא קַמָּא סָבַר, ״שְׁמַע״ — בְּכָל לָשׁוֹן שֶׁאַתָּה שׁוֹמֵעַ.
GEMARA: La discusión en nuestra mishná trató la cuestión de si quien recita el Shema sin oírlo cumplió o no con su obligación. La Guemará aclara las opiniones citadas en la mishná: ¿Cuál es la razón de la opinión de Rabí Yosei de que uno debe recitar el Shema de una manera audible para su propio oído? Porque está escrito: Shema, oye, y Rabí Yosei sostiene que esto debe entenderse literalmente, es decir: Haz que tus oídos oigan lo que tu boca pronuncia. El primer tanna, que sostiene que uno cumple con su obligación incluso si no oye su recitación del Shema, sostiene que Shema, oye, viene a enseñar otra cosa; se puede recitar el Shema en cualquier idioma que uno pueda oír y entender, y no hay requisito de recitar el Shema específicamente en hebreo.
וְרַבִּי יוֹסֵי, תַּרְתֵּי שְׁמַע מִינַּהּ.
Y Rabí Yosei está de acuerdo con el principio derivado por el primer tanna de la palabra Shema; sin embargo, Rabí Yosei sostiene: Se derivan dos halakhot de la palabra Shema; primero, se puede recitar el Shema en cualquier idioma y, segundo, debe recitarse de una manera audible para sus propios oídos.
תְּנַן הָתָם: חֵרֵשׁ הַמְדַבֵּר וְאֵינוֹ שׁוֹמֵעַ — לֹא יִתְרוֹם. וְאִם תָּרַם — תְּרוּמָתוֹ תְּרוּמָה.
Aprendimos allí en una mishná con respecto a las leyes de la separación de los diezmos: Una persona sorda que puede hablar pero no puede oír no puede separar terumaa priori, porque debe recitar una bendición sobre la separación de la teruma y no puede oír la bendición. Pero, a posteriori, si la separó, su teruma es una teruma válida.
מַאן תְּנָא חֵרֵשׁ הַמְדַבֵּר וְאֵינוֹ שׁוֹמֵעַ דִּיעֲבַד — אִין, לְכַתְּחִלָּה — לָא?
La Guemará pregunta: ¿Quién es este tanna que sostiene que, si una persona sorda que puede hablar pero no puede oír separa terumá, se considera terumá a posteriori, pero ab initio no puede hacerlo?
אָמַר רַב חִסְדָּא: רַבִּי יוֹסֵי הִיא, דִּתְנַן: הַקּוֹרֵא אֶת ״שְׁמַע״ וְלֹא הִשְׁמִיעַ לְאׇזְנוֹ — יָצָא, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: לֹא יָצָא.
Rav Ḥisda dijo: Es Rabbi Yosei, como aprendimos en nuestra mishná: Quien recita el Shema y no lo recitó de manera que fuera audible para su propio oído, cumplió con su obligación. Esta es la declaración de Rabbi Yehuda. Rabbi Yosei dice: No cumplió con su obligación.
עַד כָּאן לָא קָאָמַר רַבִּי יוֹסֵי לֹא יָצָא, אֶלָּא גַּבֵּי קְרִיאַת שְׁמַע דְּאוֹרָיְיתָא, אֲבָל תְּרוּמָה — מִשּׁוּם בְּרָכָה הוּא, וּבְרָכָה דְּרַבָּנַן וְלָא בִּבְרָכָה תַּלְיָא מִילְּתָא.
Rav Ḥisda explica: Rabí Yosei solo afirmó que una persona sorda no cumplió su obligación incluso a posteriori con respecto a la recitación del Shemá, que es una obligación de la Torah. Pero, con respecto a la terumá, la preocupación es debido a la bendición recitada sobre su separación. Y la bendición es de ley rabínica, y la separación misma de la terumá no depende de la bendición. La separación de la terumá surte efecto independientemente de si se recita una bendición o no, por lo tanto, en el caso de una persona sorda, cumplió su obligación a posteriori.
וּמִמַּאי דְּרַבִּי יוֹסֵי הִיא, דִּילְמָא רַבִּי יְהוּדָה הִיא? וְאָמַר גַּבֵּי קְרִיאַת שְׁמַע נָמֵי דִּיעֲבַד — אִין, לְכַתְּחִלָּה — לָא. תֵּדַע, דְּקָתָנֵי: ״הַקּוֹרֵא״, דִּיעֲבַד — אִין, לְכַתְּחִלָּה — לָא.
La Guemará cuestiona la afirmación de que esta mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei: ¿Y de dónde infieres que esta es la opinión de Rabí Yosei? Quizás está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, y él dijo que con respecto a la recitación del Shemá también, si uno no lo recitó de una manera audible para sus propios oídos, ha cumplido su obligación a posteriori, pero ab initio no puede hacerlo. Esta opinión es idéntica a la del tanna en el caso de la terumá. Sabe que esto es cierto porque se enseñó en la mishná: Aquel que recita el Shemá sin que sea audible para su propio oído. El tanna formuló la disputa en un caso que era a posteriori. Si uno ya recitó el Shemá de esta manera, sí, ha cumplido su obligación. El tanna no formuló el caso en la mishná usando lenguaje de ab initio, es decir, que se puede recitar el Shemá de una manera inaudible para los propios oídos, porque ab initio, no puede hacerlo según Rabí Yehuda.
אָמְרִי: הַאי דְּקָתָנֵי ״הַקּוֹרֵא״, לְהוֹדִיעֲךָ כֹּחוֹ דְרַבִּי יוֹסֵי דְּאָמַר דִּיעֲבַד נָמֵי לָא. דְּאִי רַבִּי יְהוּדָה, אֲפִילּוּ לְכַתְּחִלָּה נָמֵי יָצָא.
La Guemará rechaza esta prueba. Como explicación, dicen: El hecho de que la mishná enseñó la halakha utilizando el lenguaje de después del hecho: Uno que recitó, no prueba que Rabí Yehuda también sostenga que no se puede, ab initio, recitar el Shemá de una manera inaudible para sus propios oídos. Más bien, la mishná formuló la halakha de esa manera para transmitir el alcance amplio de la opinión de Rabí Yosei, quien dijo que si uno hace eso, incluso después del hecho, no cumplió su obligación de recitar el Shemá. Pues, si ella hubiera buscado transmitir la opinión de Rabí Yehuda, entonces incluso ab initio él puede cumplir su obligación sin oír la recitación.
בְּמַאי אוֹקִימְתָּא — כְּרַבִּי יוֹסֵי? וְאֶלָּא הָא דְתַנְיָא: לֹא יְבָרֵךְ אָדָם בִּרְכַּת הַמָּזוֹן בְּלִבּוֹ, וְאִם בֵּירַךְ — יָצָא.
La Guemará cuestiona esta conclusión: ¿Cómo estableciste el razonamiento de la mishná que trata de las leyes de terumot? De acuerdo con la opinión de Rabí Yosei, quien sostiene que aquel que no oye su propia recitación no cumple con su obligación incluso a posteriori. Pero ¿qué hay de lo que fue enseñado en una baraita: No se puede recitar la Bendición después de las Comidas, que, al igual que el Shemá y a diferencia de la bendición por separar terumá, es un mandamiento de la Torah, en su corazón, inaudiblemente, y si recitó la bendición de esa manera, cumplió con su obligación?
מַנִּי? לָא רַבִּי יוֹסֵי וְלָא רַבִּי יְהוּדָה. דְּאִי רַבִּי יְהוּדָה — הָא אָמַר, לְכַתְּחִלָּה נָמֵי יָצָא? אִי רַבִּי יוֹסֵי, דִּיעֲבַד נָמֵי לָא!
¿De acuerdo con la opinión de quién es estabaraita? Está de acuerdo ni con la opinión de Rabí Yosei ni con la opinión de Rabí Yehuda. Pues si dices que está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, ¿acaso no dijo, según la manera en que la Guemará explicó su postura, que incluso a priori puede cumplir su obligación de esa manera, y no necesita recitarlo en voz alta. En ese caso, ¿por qué habría de abstenerse uno de recitar la bendición en su corazón? Y si dices que está de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei; él sostiene que incluso a posteriori, no cumplió su obligación.
אֶלָּא מַאי, רַבִּי יְהוּדָה. וְדִיעֲבַד — אִין, לְכַתְּחִלָּה — לָא.
Más bien, ¿qué debemos decir? Debemos volver a la explicación de que esto está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, quien sostiene que a posteriori, sí, cumplió con su obligación, pero a priori, no, no se puede recitar de una manera inaudible para sus propios oídos. Por lo tanto, la baraita referente a la Gracia después de las Comidas está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda.
אֶלָּא הָא דְתָנֵי רַבִּי יְהוּדָה בְּרֵיהּ דְּרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן פַּזִּי: חֵרֵשׁ הַמְדַבֵּר וְאֵינוֹ שׁוֹמֵעַ — תּוֹרֵם לְכַתְּחִלָּה, מַנִּי?
La Guemará cuestiona esto: Pero ¿qué hay de esabaraitaque fue enseñada por Rabí Yehuda, hijo de Rabí Shimon ben Pazi: Una persona sorda que habla pero no oye puede, a priori, separar terumá. ¿De acuerdo con la opinión de quién es esabaraita?
לָא רַבִּי יְהוּדָה וְלָא רַבִּי יוֹסֵי. אִי רַבִּי יְהוּדָה — הָא אָמַר דִּיעֲבַד אִין, לְכַתְּחִלָּה לָא. אִי רַבִּי יוֹסֵי — הָא אָמַר דִּיעֲבַד נָמֵי לָא?
Según lo que hemos dicho, esto está de acuerdo ni con la opinión de Rabí Yehuda ni con la opinión de Rabí Yosei. Pues si dices que está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, ¿acaso no dijo que a posteriori, sí, cumplió con su obligación, aunque fuera inaudible para sus propios oídos, pero a priori, no, no puede cumplir con su obligación de esa manera? Y si dices que está de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei, ¿acaso no dijo que si no se oye a sí mismo, incluso a posteriori él no cumplió con su obligación? Si es así, ¿la opinión de quién se refleja en esta baraita?
אֶלָּא, לְעוֹלָם רַבִּי יְהוּדָה, וַאֲפִילּוּ לְכַתְּחִלָּה נָמֵי. וְלָא קַשְׁיָא, הָא — דִידֵיהּ, הָא — דְרַבֵּיהּ. דִּתְנַן, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר מִשּׁוּם רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה: הַקּוֹרֵא אֶת שְׁמַע צָרִיךְ שֶׁיַּשְׁמִיעַ לְאׇזְנוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״שְׁמַע יִשְׂרָאֵל ה׳ אֱלֹהֵינוּ ה׳ אֶחָד״. אָמַר לוֹ רַבִּי מֵאִיר: הֲרֵי הוּא אוֹמֵר ״אֲשֶׁר אָנֹכִי מְצַוְּךָ הַיּוֹם עַל לְבָבֶךָ״ — אַחַר כַּוָּנַת הַלֵּב הֵן הֵן הַדְּבָרִים.
Más bien, debemos volver a la explicación anterior, pero con una ligera revisión, y decir que en realidad es conforme a la opinión de Rabí Yehuda, e incluso a priori, una persona sorda puede también separar terumá. Y esto no es difícil y no hay contradicción entre la mishná y la baraita, pues esta es su propia opinión y aquella es la opinión de su maestro. Como fue enseñado en una baraita: Rabí Yehuda dijo en nombre de Rabí Elazar ben Azaria: Quien recita el Shemá debe hacerlo audible a sus oídos, como está dicho: “Escucha, Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor es Uno.” Esto significa que debe hacerlo así, pero a posteriori, si no lo hizo, de todos modos cumplió con su obligación. La baraita continúa: Rabí Meir le dijo: Dice: “Que yo te ordeno hoy, sobre tu corazón”; lo cual Rabí Meir explica en el sentido de que el significado de las palabras sigue la intención del corazón y aun a priori no es necesario recitar el Shemá en voz audible.
הַשְׁתָּא דְּאָתֵית לְהָכִי, אֲפִילּוּ תֵּימָא רַבִּי יְהוּדָה כְּרַבֵּיהּ סְבִירָא לֵיהּ. וְלָא קַשְׁיָא: הָא רַבִּי מֵאִיר, הָא רַבִּי יְהוּדָה.
La Guemará señala: Ahora que has llegado a este punto y toda la baraita ha sido citada, incluso si dices que Rabí Yehuda sostiene de acuerdo con la opinión de su maestro, que solo a posteriori una persona sorda cumple con su obligación, no es, sin embargo, difícil y las diferentes baraitot no son contradictorias. Pues esta baraita que permite a una persona sorda separar terumá ab initio es conforme a la opinión de Rabí Meir, mientras que esta baraita que sostiene que no puede recitar la Gracia Después de las Comidas ab initio, pero a posteriori cumplió con su obligación, es conforme a la opinión de Rabí Yehuda.
תְּנַן הָתָם: הַכֹּל כְּשֵׁרִים לִקְרוֹת אֶת הַמְּגִילָּה, חוּץ מֵחֵרֵשׁ, שׁוֹטֶה וְקָטָן. וְרַבִּי יְהוּדָה מַכְשִׁיר בְּקָטָן.
La Guemará cita una discusión similar con respecto a la lectura de la Meguilá: Aprendimos en una mishná allí, en el tratado Meguilá: Todos son aptos para leer la Meguilá excepto un sordo, un imbécil y un menor. Y Rabí Yehuda considera apto a un menor.
מַאן תָּנָא חֵרֵשׁ דִּיעֲבַד נָמֵי לָא? אָמַר רַב מַתְנָה: רַבִּי יוֹסֵי הִיא. דִּתְנַן: הַקּוֹרֵא אֶת ״שְׁמַע״ וְלֹא הִשְׁמִיעַ לְאׇזְנוֹ — יָצָא, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: לֹא יָצָא.
La Guemará aclara: ¿Quién es el tanna que sostiene que incluso a posteriori, la lectura de una persona sorda no es válida? Rav Mattana dijo: Es Rabí Yosei, como aprendimos en nuestra mishná: Quien recita el Shemá y no lo recitó de manera que fuera audible para su propio oído, cumplió con su obligación. Esta es la declaración de Rabí Yehuda. Rabí Yosei dice: No cumplió con su obligación.
מִמַּאי דְּרַבִּי יוֹסֵי הִיא וְדִיעֲבַד נָמֵי לָא,
La Guemará pregunta: ¿De dónde concluyes que la mishná citada del tratado Megilla está de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei, y que incluso a posteriori su lectura tampoco es válida?