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אֶלָּא, אִי אָמְרַתְּ ״אַהֲבָה רַבָּה״ הֲווֹ אָמְרִי, מַאי בְּרָכוֹת אֵין מְעַכְּבוֹת זוֹ אֶת זוֹ? דִּלְמָא הַאי דְּלָא אָמְרִי ״יוֹצֵר אוֹר״ מִשּׁוּם דְּלָא מְטָא זְמַן ״יוֹצֵר אוֹר״, וְכִי מְטָא זְמַן ״יוֹצֵר אוֹר״ הֲווֹ אָמְרִי.
Sin embargo, si dices que ellos omitían: Quien crea la luz, y recitaban: Un amor abundante, ¿sobre qué base concluirías que no recitar una de las bendiciones recitadas antes del Shemáno impide recitar la otra? En ese caso, podría ofrecerse otra razón por la cual se recita solo una bendición. Quizás el hecho de que no recitaran: Quien crea la luz se debía a que el tiempo para la recitación de: Quien crea la luz, aún no había llegado, ya que el sol todavía no había salido. Las bendiciones de la guardia sacerdotal se recitan en las primeras horas de la mañana, mucho antes del amanecer. Sin embargo, después, cuando llegaba el momento de recitar: Quien crea la luz, la recitaban. De la conclusión extraída por Rabí Shimón ben Lakish, de que no recitar una de las bendiciones recitadas antes del Shemá no impide recitar la otra, queda claro que la bendición recitada por los miembros de la guardia sacerdotal era: Quien crea la luz.
וְאִי מִכְּלָלָא מַאי?
Como este razonamiento deductivo parece coherente y convincente, la Guemará pregunta: ¿Y si esta halakha está basada en una inferencia, y no en una declaración explícita, qué importa? Parece no haber otra manera de interpretar la declaración de Rabí Shimon ben Lakish.
דְּאִי מִכְּלָלָא, לְעוֹלָם ״אַהֲבָה רַבָּה״ הֲווֹ אָמְרִי. וְכִי מְטָא זְמַן ״יוֹצֵר אוֹר״ הֲווֹ אָמְרִי לֵיהּ. וּמַאי ״בְּרָכוֹת אֵין מְעַכְּבוֹת זוֹ אֶת זוֹ״ — סֵדֶר בְּרָכוֹת.
La Guemará responde: Si esta conclusión se basara en una inferencia, se podría decir que en realidad ellos recitaban: Un amor abundante, y cuando llegaba el momento de recitar: Quien crea la luz, la recitaban. En ese caso, ¿qué significa: No recitar una de las bendiciones recitadas antes del Shemá no impide recitar la otra? Rabí Shimón ben Lakish quiso decir que no recitar el orden correcto de las bendiciones no impide que uno cumpla con su obligación. Incluso si uno recita: Un amor abundante antes de: Quien crea la luz, cumple con su obligación. Rabí Shimón ben Lakish no se refería a un caso en el que solo se recitó una de las bendiciones. En consecuencia, no se puede inferir de su declaración su opinión con respecto a la identidad de la única bendición.
וְקוֹרִין עֲשֶׂרֶת הַדִּבְּרוֹת ״שְׁמַע״, ״וְהָיָה אִם שָׁמוֹעַ״, ״וַיֹּאמֶר״, ״אֱמֶת וְיַצִּיב״, וַעֲבוֹדָה, וּבִרְכַּת כֹּהֲנִים.
La Guemará citada arriba relató que los sacerdotes en el Templo leían los Diez Mandamientos, junto con las secciones de Shema, VeHaya im Shamoa, VaYomer, Verdadero y Firme, Avoda, y la bendición sacerdotal.
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר שְׁמוּאֵל: אַף בִּגְבוּלִין בִּקְּשׁוּ לִקְרוֹת כֵּן, אֶלָּא שֶׁכְּבָר בִּטְּלוּם מִפְּנֵי תַּרְעוֹמֶת הַמִּינִין.
Rav Yehuda dijo que Shmuel dijo: Incluso en las zonas periféricas, fuera del Templo, procuraron recitar los Diez Mandamientos de esta manera todos los días, ya que son la base de la Torah (Rambam), pero ya habían abolido la recitación de los Diez Mandamientos debido a la queja de los herejes, quienes sostenían que toda la Torah, con excepción de los Diez Mandamientos, no emanó de Dios (Talmud de Jerusalén). Si los Diez Mandamientos se recitaran diariamente, eso daría credibilidad a su afirmación, por lo que su recitación fue eliminada de las oraciones diarias.
תַּנְיָא נָמֵי הָכִי, רַבִּי נָתָן אוֹמֵר: בִּגְבוּלִין בִּקְּשׁוּ לִקְרוֹת כֵּן, אֶלָּא שֶׁכְּבָר בִּטְּלוּם מִפְּנֵי תַּרְעוֹמֶת הַמִּינִין.
Eso también fue enseñado en una baraita en la que Rabí Natán dice: En las zonas periféricas, procuraron recitar los Diez Mandamientos de esta manera, pero ya habían abolido su recitación debido a la queja de los herejes.
רַבָּה בַּר בַּר חַנָּה סְבַר לְמִקְבְּעִינְהוּ בְּסוּרָא, אֲמַר לֵיהּ רַב חִסְדָּא: כְּבָר בִּטְּלוּם מִפְּנֵי תַּרְעוֹמֶת הַמִּינִין.
La Guemará relata que varios Sabios procuraron reinstaurar la recitación de los Diez Mandamientos, pues Rabba bar bar Ḥana pensó instituir esto en la ciudad de Sura, pero Rav Ḥisda le dijo: Ya los abolieron debido a la queja de los herejes.
אֲמֵימַר סְבַר לְמִקְבְּעִינְהוּ בִּנְהַרְדְּעָא, אֲמַר לֵיהּ רַב אָשֵׁי: כְּבָר בִּטְּלוּם מִפְּנֵי תַּרְעוֹמֶת הַמִּינִין.
Así también, Ameimar pensó instituir esto en la ciudad de Neharde’a. Rav Ashi, el más prominente de los Sabios de esa generación, le dijo: Ya los abolieron debido al agravio de los herejes.
וּבְשַׁבָּת מוֹסִיפִין בְּרָכָה אַחַת לַמִּשְׁמָר הַיּוֹצֵא. מַאי בְּרָכָה אַחַת? אָמַר רַבִּי חֶלְבּוֹ: מִשְׁמָר הַיּוֹצֵא אוֹמֵר לַמִּשְׁמָר הַנִּכְנָס: ״מִי שֶׁשִּׁכֵּן אֶת שְׁמוֹ בַּבַּיִת הַזֶּה, הוּא יַשְׁכִּין בֵּינֵיכֶם אַהֲבָה וְאַחְוָה וְשָׁלוֹם וְרֵיעוּת״.
Aprendimos en una mishná en el tratado Tamid que en Shabat se añade una sola bendición para bendecir a la guardia sacerdotal saliente. La Guemará pregunta: ¿Cuál es esa única bendición? Rabí Ḥelbo dijo: Al terminar su servicio, la guardia sacerdotal saliente decía a la guardia sacerdotal entrante: Que Aquel que hizo morar Su Nombre en esta casa haga morar entre vosotros amor y hermandad, paz y camaradería.
מָקוֹם שֶׁאָמְרוּ לְהַאֲרִיךְ. פְּשִׁיטָא הֵיכָא דְּקָא נָקֵיט כָּסָא דְחַמְרָא בִּידֵיהּ וְקָסָבַר דְּשִׁכְרָא הוּא, וּפָתַח וּמְבָרֵךְ אַדַּעְתָּא דְשִׁכְרָא, וְסַיֵּים בִּדְחַמְרָא — יָצָא. דְּאִי נָמֵי אִם אָמַר ״שֶׁהַכֹּל נִהְיֶה בִּדְבָרוֹ״ — יָצָא. דְּהָא תְּנַן: עַל כּוּלָּם אִם אָמַר ״שֶׁהַכֹּל נִהְיֶה בִּדְבָרוֹ״ — יָצָא.
Aprendimos en la mishná: En el lugar donde los Sabios dijeron que se recitara una bendición larga, no se la puede acortar, y viceversa. La Guemará procede a abordar un problema particular que surge de las conclusiones extraídas de esta mishná. Sin embargo, antes de tratar el problema principal, se plantea una cuestión más simple y secundaria: Obviamente, en un caso en que alguien tomó una copa de vino en su mano y pensó que era cerveza, y comenzó a recitar la bendición pensando que era cerveza, es decir, tenía la intención de recitar la bendición apropiada sobre la cerveza: Por cuya palabra todas las cosas llegaron a ser, y, al darse cuenta de que era vino, concluyó la bendición con aquella que se recita sobre el vino: Quien crea el fruto de la vid, cumplió con su obligación. En ese caso, incluso si hubiera recitado: Por cuya palabra todas las cosas llegaron a ser, como originalmente pretendía, él habría cumplido con su obligación, como aprendimos en una mishná: Si alguien recitó la bendición general: Por cuya palabra todas las cosas llegaron a ser, sobre todos los alimentos, cumplió con su obligación a posteriori, aunque ab initio se hubiera instituido otra bendición para recitar antes de comer ese alimento. Por lo tanto, si reconsideró y concluyó la bendición con el final de la bendición sobre el vino, cumplió con su obligación.
אֶלָּא הֵיכָא דְּקָא נָקֵיט כָּסָא דְשִׁכְרָא בִּידֵיהּ וְקָסָבַר דְּחַמְרָא הוּא, פְּתַח וּבָרֵיךְ אַדַּעְתָּא דְחַמְרָא, וְסַיֵּים בִּדְשִׁכְרָא, מַאי?
Sin embargo, en un caso en que alguien tomó una copa de cerveza en su mano y pensó que era vino, y comenzó a recitar la bendición pensando que era vino, es decir, tenía la intención de recitar: Quien crea el fruto de la vid, y al darse cuenta de que era cerveza concluyó la bendición con aquello que se recita sobre cerveza: Por cuya palabra todas las cosas llegaron a ser, ¿cuál es la halakha?
בָּתַר עִיקַּר בְּרָכָה אָזְלִינַן, אוֹ בָּתַר חֲתִימָה אָזְלִינַן?
Aparentemente, esta bendición se compone de dos secciones. La primera sección, durante la cual tenía la intención de recitar: Quien crea el fruto de la vid, no puede cumplir con su obligación, ya que es una bendición inapropiada para recitar sobre la cerveza. Sin embargo, en la segunda sección recitó: Por cuya palabra todas las cosas llegaron a ser, la bendición apropiada. El dilema, entonces, es: ¿Seguimos la esencia de la bendición, la primera sección, o seguimos la conclusión de la bendición?
תָּא שְׁמַע: שַׁחֲרִית, פָּתַח בְּ״יוֹצֵר אוֹר״ וְסִיֵּים בְּ״מַעֲרִיב עֲרָבִים״ — לֹא יָצָא. פָּתַח בְּ״מַעֲרִיב עֲרָבִים״ וְסִיֵּים בְּ״יוֹצֵר אוֹר״ — יָצָא.
Ven y escucha una prueba de lo que fue enseñado en una baraita con respecto a un caso similar: Si, en la oración de la mañana, alguien comenzó las bendiciones previas a la recitación del Shemá apropiadamente con: Quien crea la luz, y concluyó con la fórmula de la oración de la noche: Quien trae los atardeceres, no cumplió con su obligación. Sin embargo, si hizo lo contrario, y comenzó con: Quien trae los atardeceres, y concluyó con: Quien crea la luz, sí cumplió con su obligación.
עַרְבִית, פָּתַח בְּ״מַעֲרִיב עֲרָבִים״ וְסִיֵּים בְּ״יוֹצֵר אוֹר״ — לֹא יָצָא. פָּתַח בְּ״יוֹצֵר אוֹר״ וְסִיֵּים בְּ״מַעֲרִיב עֲרָבִים״ — יָצָא.
Del mismo modo, si, en la oración de la noche, alguien comenzó la recitación del Shemá con: Quien trae las noches y concluyó con: Quien crea la luz, no cumplió con su obligación. Si alguien comenzó con: Quien crea la luz y concluyó con: Quien trae las noches, cumplió con su obligación.
כְּלָלוֹ שֶׁל דָּבָר: הַכֹּל הוֹלֵךְ אַחַר הַחִתּוּם.
La baraita resume que el principio general es: todo sigue la conclusión de la bendición. Con base en este principio, la cuestión planteada anteriormente con respecto a una bendición recitada sobre comida y bebida puede resolverse.
שָׁאנֵי הָתָם דְּקָאָמַר ״בָּרוּךְ יוֹצֵר הַמְּאוֹרוֹת״.
Esta prueba es rechazada: Allí, en el caso de la bendición recitada sobre las luces radiantes, es diferente, pues se recita: Bendito…Quien forma las luces radiantes, y de manera similar, por la noche se recita: Bendito…Quien trae las noches. Dado que estas son bendiciones largas que concluyen con una segunda bendición que resume su contenido, se podría afirmar que todo sigue la conclusión. Sin embargo, en el caso de bendiciones cortas, como: Por cuya palabra todas las cosas llegaron a ser, o: Quien crea el fruto de la vid, ostensiblemente, si hay un problema con la primera parte de la bendición, toda la bendición queda anulada.
הָנִיחָא לְרַב דְּאָמַר כָּל בְּרָכָה שֶׁאֵין בָּהּ הַזְכָּרַת הַשֵּׁם אֵינָהּ בְּרָכָה — שַׁפִּיר. אֶלָּא לְרַבִּי יוֹחָנָן דְּאָמַר כָּל בְּרָכָה שֶׁאֵין בָּהּ מַלְכוּת אֵינָהּ בְּרָכָה, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
La distinción entre la bendición recitada sobre las luces radiantes y las bendiciones recitadas sobre la comida y la bebida surge de la suposición de que la conclusión: Bendito… Quien forma las luces radiantes, es una bendición completa e independiente. Sin embargo, no necesariamente es así. Esto encaja bien según Rav, quien dijo: Toda bendición que no incluya mención del nombre de Dios no es considerada una bendición, y puesto que: Quien crea la luz, incluye el nombre de Dios, constituye una bendición completa e independiente. Eso encaja bien. Sin embargo, según Rabbi Yoḥanan, quien dijo: Toda bendición que no incluya mención de la soberanía de Dios, es decir, nuestro Dios, Rey del universo, no es considerada una bendición, ¿qué se puede decir para distinguir entre la conclusión de las bendiciones sobre la comida y la bebida y la bendición sobre las luces radiantes? Dado que la conclusión: Quien crea la luz, no menciona la soberanía de Dios, no constituye una bendición completa e independiente.
אֶלָּא כֵּיוָן דְּאָמַר רַבָּה בַּר עוּלָּא: כְּדֵי לְהַזְכִּיר מִדַּת יוֹם בַּלַּיְלָה וּמִדַּת לַיְלָה בַּיּוֹם, כִּי קָאָמַר בְּרָכָה וּמַלְכוּת מֵעִיקָּרָא — אַתַּרְוַיְיהוּ קָאָמַר.
La Guemará responde: Más bien, Rabí Yoḥanan también sostiene que la bendición sobre las luminarias radiantes es una bendición completa. Dado que Rabba bar Ulla dijo: Quien crea la oscuridad se menciona durante el día y: Hace rodar la luz ante la oscuridad, se menciona por la noche para mencionar el atributo del día en la noche y el atributo de la noche en el día, el comienzo de la bendición en el que se menciona la soberanía de Dios de día y de noche es apropiado tanto para el día como para la noche, y cuando uno recita la bendición con el nombre de Dios y menciona la soberanía de Dios al comienzo de la bendición, se refiere a ambos, al día y a la noche. Por lo tanto, no puede citarse ninguna prueba de la bendición sobre las luminarias radiantes para las bendiciones recitadas sobre la comida y la bebida.
תָּא שְׁמַע מִסֵּיפָא: ״כְּלָלוֹ שֶׁל דָּבָר: הַכֹּל הוֹלֵךְ אַחַר הַחִתּוּם״. כְּלָלוֹ שֶׁל דָּבָר לְאֵתוּיֵי מַאי? לָאו לְאֵתוּיֵי הָא דַּאֲמַרַן?
La Guemará intenta citar una prueba adicional: Ven y escucha otra solución basada en lo que aprendimos en la cláusula final de la baraita citada arriba: El principio general es: Todo sigue la conclusión de la bendición. ¿Qué viene la expresión: El principio general es, a incluir más allá del ejemplo detallado citado en la baraita? ¿No viene a incluir el caso que expusimos, que tanto en el caso de una bendición larga como en el caso de una bendición corta, la conclusión de la bendición es el factor determinante?
לָא, לְאֵתוּיֵי נַהֲמָא וְתַמְרֵי. הֵיכִי דָמֵי? אִילֵּימָא דַּאֲכַל נַהֲמָא, וְקָסָבַר דְּתַמְרֵי אֲכַל, וּפְתַח אַדַּעְתָּא דְתַמְרֵי וְסַיֵּים בִּדְנַהֲמָא — הַיְינוּ בַּעְיָין!
La Guemará rechaza esto: No, el principio se cita para incluir un caso de pan y dátiles. La Guemará aclara: ¿Cuáles son las circunstancias del dilema con respecto a las bendiciones sobre estos alimentos? Si dices que es un caso en el que alguien comió pan y pensó que había comido dátiles, y comenzó a recitar la bendición pensando que eran dátiles; entonces, al darse cuenta de que era pan, concluyó la bendición con aquella que se recita sobre el pan, ¿no es este nuestro dilema, ya que este caso es idéntico al que involucra vino y cerveza?
לָא צְרִיכָא: כְּגוֹן דַּאֲכַל תַּמְרֵי, וְקָסָבַר נַהֲמָא אֲכַל, וּפְתַח בִּדְנַהֲמָא, וְסַיֵּים בִּדְתַמְרֵי [— יָצָא]. דַּאֲפִילּוּ סַיֵּים בִּדְנַהֲמָא — נָמֵי יָצָא.
La Guemará responde: No; este principio general es solo necesario para enseñar un caso especial, en el que alguien comió dátiles y pensó que había comido pan, y comenzó a recitar la bendición pensando que eran pan. Al darse cuenta de que eran dátiles, concluyó la bendición con aquella que se recita sobre los dátiles. En ese caso cumplió con su obligación, ya que incluso si hubiera concluido la bendición con aquella que se recita sobre el pan, él habría cumplido con su obligación.
מַאי טַעְמָא — דְּתַמְרֵי נָמֵי מֵיזָן זָיְינִי.
¿Cuál es la razón por la que, si hubiera concluido con la bendición recitada sobre el pan, habría cumplido con su obligación de recitar una bendición sobre los dátiles? Esto es porque los dátiles también proporcionan a una persona sustento. Aunque a priori no se debe recitar la bendición del pan sobre los dátiles, a posteriori, si alguien lo hizo, cumplió con su obligación. Es con respecto a esta situación particular que la baraita estableció el principio: Todo sigue la conclusión de la bendición. En última instancia, el dilema respecto de una bendición con una apertura inapropiada y una conclusión apropiada permanece sin resolverse.
La Guemará procede a discutir la fórmula de las bendiciones recitadas junto con el Shemá.
אָמַר רַבָּה בַּר חִינָּנָא סָבָא מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב: כָּל שֶׁלֹּא אָמַר ״אֱמֶת וְיַצִּיב״ שַׁחֲרִית, וֶ״אֱמֶת וֶאֱמוּנָה״ עַרְבִית — לֹא יָצָא יְדֵי חוֹבָתוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״לְהַגִּיד בַּבֹּקֶר חַסְדֶּךָ וֶאֱמוּנָתְךָ בַּלֵּילוֹת״.
Rabba bar Ḥinnana Sava dijo en nombre de Rav: Quien no recitó: Verdadero y Firme [emet veyatziv] al comienzo de la bendición de la redención que sigue al Shema en la oración de la mañana, y: Verdadero y Fidedigno [emet ve’emuna] en la oración de la noche, no cumplió con su obligación. Una alusión a la diferencia de formulación entre la mañana y la noche es, como está dicho: “Para declarar Tu bondad por la mañana y Tu fidelidad en las noches” (Salmos 92:3). Por la mañana, se debe mencionar la bondad amorosa de Dios, mientras que por la noche se requiere enfatizar el aspecto de la fe.
וְאָמַר רַבָּה בַּר חִינָּנָא [סָבָא] מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב: הַמִּתְפַּלֵּל, כְּשֶׁהוּא כּוֹרֵעַ כּוֹרֵעַ בְּבָרוּךְ, וּכְשֶׁהוּא זוֹקֵף — זוֹקֵף בַּשֵּׁם
Y Rabba bar Ḥinnana Sava dijo en nombre de Rav: Quien está rezando, cuando se inclina en los lugares apropiados, se inclina cuando dice: Bendito, y cuando luego se endereza, se endereza cuando dice el nombre de Dios.
אָמַר שְׁמוּאֵל: מַאי טַעְמָא דְרַב — דִּכְתִיב: ״ה׳ זוֹקֵף כְּפוּפִים״.
Shmuel, quien era colega de Rav y lo sobrevivió por mucho tiempo, dijo: ¿Cuál es la razón de Rav para decir que uno debe ponerse erguido al mencionar el nombre de Dios? Como está escrito: “El Señor, que levanta a los encorvados” (Salmos 146:8); uno se pone erguido al mencionar el nombre de Dios para recordar que es Dios quien levanta a los encorvados.
מֵתִיבִי: ״מִפְּנֵי שְׁמִי נִחַת הוּא״.
La Guemará plantea una objeción basándose en lo que aprendimos en alabanza de un sacerdote: “Y temía ante Mi nombre” (Malaquías 2:5), lo que indica que uno debe ser humilde y no erguido ante el nombre de Dios.
מִי כְּתִיב ״בִּשְׁמִי״? ״מִפְּנֵי שְׁמִי״ כְּתִיב.
La Guemará responde: ¿Está escrito: En Mi nombre? Está escrito: Ante Mi nombre, lo que significa que uno se humilla y se inclina antes de la mención del nombre de Dios, cuando dice: Bendito.
אֲמַר לֵיהּ שְׁמוּאֵל לְחִיָּיא בַּר רַב: בַּר אוֹרְיָאן, תָּא וְאֵימָא לְךָ מִלְּתָא מְעַלַּיְיתָא דְּאָמַר אֲבוּךְ. הָכִי אָמַר אֲבוּךְ: כְּשֶׁהוּא כּוֹרֵעַ — כּוֹרֵעַ בְּ״בָרוּךְ״, כְּשֶׁהוּא זוֹקֵף — זוֹקֵף בַּשֵּׁם.
La Guemará relata: Shmuel le dijo a Ḥiyya bar Rav: Hijo de Torah, ven y te diré una gran enseñanza que dijo tu padre. Tu padre dijo lo siguiente: Cuando uno se inclina, se inclina cuando dice: Bendito, y cuando se endereza, se endereza cuando dice el nombre de Dios.

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