אַף הַתְּשִׁיעִי אֵינוֹ קָדוֹשׁ אֶלָּא אִם כֵּן נֶעֱקַר שֵׁם עֲשִׂירִי הֵימֶנּוּ, וְהַדִּין נוֹתֵן.
Incluso el noveno que fue designado accidentalmente como el décimo no es santificado y puede comerse antes de que desarrolle un defecto, a menos que el nombre del décimo sea quitado del décimo animal, es decir, si el dueño también se equivocó al llamar al décimo animal el noveno. Y la lógica lleva a esta conclusión.
וּמָה אַחַד עָשָׂר שֶׁהוּא עוֹשֶׂה קְדוּשָּׁה לִיקְרַב, אֵינוֹ קָדוֹשׁ אֶלָּא אִם כֵּן נֶעֱקַר שֵׁם ״עֲשִׂירִי״ הֵימֶנּוּ, תְּשִׁיעִי שֶׁאֵין עוֹשֶׂה קְדוּשָּׁה לִיקְרַב — אֵינוֹ דִּין שֶׁאִם נֶעֱקַר שֵׁם ״עֲשִׂירִי״ הֵימֶנּוּ — אִין, אִי לָא — לָא?
La Guemará explica el razonamiento lógico: La halakha es que si uno designó al noveno animal como el décimo, y al décimo como el décimo, y al undécimo como el décimo, entonces el undécimo no queda consagrado. Esto se debe a que en cualquier situación en la que el nombre del décimo no fue quitado del décimo animal, el undécimo, que fue llamado décimo, no queda consagrado. Y si el undécimo animal, que se santifica para ser sacrificado como ofrenda de paz, como se afirma en la mishná en 60a, se santifica solo si el nombre del décimo es quitado del décimo animal, entonces con respecto al noveno animal, que no se santifica para ser sacrificado sino que se come una vez que desarrolla un defecto, ¿no es lógico que si el nombre del décimo es quitado del décimo animal mismo, entonces sí, el noveno animal tiene santidad y puede comerse solo una vez que desarrolla un defecto, pero si no, entonces no queda santificado en absoluto y puede comerse incluso sin defecto?
הִיא הַנּוֹתֶנֶת! אַחַד עָשָׂר שֶׁהוּא עוֹשֶׂה קְדוּשָּׁה לִיקְרַב, אִי נֶעֱקַר שֵׁם עֲשִׂירִי הֵימֶנּוּ — אִין, אִי לָא — לָא; תְּשִׁיעִי שֶׁאֵינוֹ עוֹשֶׂה קְדוּשָּׁה לִיקְרַב, אַף עַל גַּב דְּלָא נֶעֱקַר שֵׁם עֲשִׂירִי הֵימֶנּוּ.
La Guemará rechaza esta derivación lógica: Esa afirmación misma brinda apoyo a la opinión contraria. Con respecto al undécimo animal, que se santifica con una santidad más estricta para ser sacrificado como ofrenda de paz, si el nombre del décimo es quitado del propio décimo animal, entonces sí, el undécimo se santifica, pero si la designación de ser el décimo no es quitada del décimo, entonces el undécimo no se santifica. Pero con respecto al noveno animal, que no se santifica con la santidad estricta para ser sacrificado, se puede decir que aunque el nombre del animal décimo no es quitado del décimo animal, sin embargo el noveno se santifica.
אִי נָמֵי, אַחַד עָשָׂר, דְּאִיבָּרַר לֵיהּ עֲשִׂירִי — אִי נֶעֱקַר שֵׁם עֲשִׂירִי הֵימֶנּוּ — אִין, אִי לָא — לָא.
Alternativamente, hay otra distinción entre los dos casos. Con respecto al undécimo animal, que es santificado solo después de que el décimo animal ha sido seleccionado, al salir del corral, se puede afirmar que si el nombre del décimo se quita del décimo animal, entonces sí, el undécimo se vuelve santificado, pero si el nombre del décimo no se quita del décimo animal, el undécimo no se vuelve santificado.
תְּשִׁיעִי, דְּאַכַּתִּי לָא אִיבָּרַר לֵיהּ עֲשִׂירִי, וְאַף עַל גַּב דְּלָא נֶעֱקַר שֵׁם ״עֲשִׂירִי״ הֵימֶנּוּ, תּוּ לָא מִידִּי.
Pero con respecto al noveno animal, que se santifica en un momento en que el décimo animal aún no ha sido seleccionado, ya que el décimo animal todavía no ha salido del corral, si el dueño designó accidentalmente a ese noveno animal como el décimo, este se santifica, y en tal caso esta es la halakhaaunque el nombre del décimo animal no sea removido del propio décimo animal. La Guemará añade que no hay nada más que añadir a esa explicación, y la opinión de Rabí Shimón ben Yehuda en nombre de Rabí Shimón es rechazada.
אָמַר רָבָא: מִנְיָן הָרָאוּי פּוֹטֵר. מְנָא לֵיהּ לְרָבָא הָא? אִילֵּימָא מֵהָא דִּתְנַן: קָפַץ אֶחָד מִן הַמְּנוּיִין לְתוֹכָן — כּוּלָּן פְּטוּרִין. מְנוּיִין גּוּפַיְיהוּ דְּאִיפְּטַרוּ — לָאו בְּמִנְיָן הָרָאוּי?
Rava dice: Un conteo apto para llegar a diez exime a los animales que han sido contados de ser diezmados. La Guemará pregunta: ¿De dónde deriva Rava estahalajá? Si decimos que la deriva de aquello que aprendimos en la mishná, esto es problemático. La Guemará cita la declaración pertinente de la mishná: Si antes de que uno completara el diezmo de sus animales, uno de aquellos contados saltó de regreso al corral entre los animales que aún no habían sido contados, todos aquellos que están en el corral están exentos de ser diezmados, ya que cada uno de ellos podría ser el animal que ya fue contado. La Guemará aclara: Con respecto a esta halajá según la cual los animales contados mismos están exentos, ¿acaso no es porque fueron contados con un conteo apto para llegar a diez?
וְדִלְמָא דְּעַשַּׂר עִילָּוַיְיהוּ!
La Guemará rechaza esta sugerencia: Pero quizás esto se refiere a un caso en el que el décimo animal también salió del corral, y el dueño diezmólo en nombre de los otros que fueron contados. Si es así, no están exentos simplemente porque fueron contados con una cuenta apta para llegar a diez, sino porque en realidad fueron diezmados.
הָהִיא לָא מָצֵית אָמְרַתְּ, הָא תָּנֵי: מִן הַמְעוּשָּׂרִין לְתוֹכָן!
La Guemará objeta: No puedes decir que la mishná está tratando un caso en el que uno de los animales para los cuales el diezmo ya había sido separado volvió a saltar adentro, ya que la cláusula final de la mishná enseña: Si uno de aquellos animales que ya habían sido diezmados volvió a saltar al corral entre los animales que todavía no habían sido contados. Esto indica que, en la situación descrita en la primera cláusula, los animales habían sido contados pero todavía no diezmados.
וְדִלְמָא מַאי ״מְעוּשָּׂרִין״? מַעֲשֵׂר דַּוְקָא, דַּיְקָא נָמֵי דְּקָתָנֵי ״יִרְעוּ״!
La Guemará rechaza esta afirmación: Pero quizá, ¿cuál es el significado del término: animales que habían sido diezmados? Esto se refiere específicamente al décimo animal, que es el verdadero diezmo. Y en consecuencia, el lenguaje de la mishná también es preciso, como enseña: Todos los animales deben pastar hasta que se vuelvan no aptos para el sacrificio, y después pueden ser comidos en su estado con defecto por su dueño. Con respecto al diezmo animal, esta halakha se aplica específicamente al décimo animal cuando volvió a entrar en el corral, y no a los otros nueve. Por lo tanto, la Guemará aún no ha encontrado una fuente para la halakha de Rava.
אֶלָּא אָמַר רָבָא: אָמַר קְרָא ״יַעֲבוֹר״, וְלֹא שֶׁכְּבָר עָבַר. מַאי שֶׁכְּבָר עָבַר? אִי דְּעַשַּׂר עִילָּוַיְיהוּ — צְרִיכָא לְמֵימְרָא? אֶלָּא לָאו דְּאִיפְּטַרוּ לְהוּ בְּמִנְיָן הָרָאוּי? שְׁמַע מִינַּהּ.
Más bien, Rava dice que el versículo establece: “Todo lo que pase bajo la vara, el décimo será sagrado al Señor” (Levítico 27:32). Esto indica que solo un animal que haya de pasar bajo la vara debe ser diezmado, pero no un animal que ya pasó bajo la vara. Rava explica: ¿Qué significa: un animal que ya pasó? Si significa que ya se separó el diezmo para él, es necesario que un versículo declare esto? Por supuesto, un animal que ya fue diezmado no necesita ser diezmado otra vez. Más bien, ¿acaso no se refiere a un caso en que los animales han quedado exentos mediante un conteo apto para llegar a diez? Concluye de esto que un conteo apto para llegar a diez hace que un animal quede exento de ser diezmado.
תַּנְיָא כְּוָותֵיהּ דְּרָבָא: הָיוּ לוֹ עֲשָׂרָה טְלָאִים וְהִכְנִיסָן לַדִּיר, וּמָנֶה חֲמִשָּׁה, וּמֵת אֶחָד מֵהֶם — אִם מִן הַמְּנוּיִים מֵת — מוֹנֶה וּמַשְׁלִים עֲלֵיהֶם, וְאִם מִשֶּׁאֵינָן מְנוּיִים מֵת — מְנוּיִים פְּטוּרִין, וְשֶׁאֵינָן מְנוּיִים מִצְטָרְפִין לַגּוֹרֶן אַחֵר.
Se enseña en una baraita de acuerdo con la opinión de Rava: En un caso en que una persona tenía diez corderos y los llevó al redil y contó cinco, y luego uno de ellos murió, si uno de aquellos animales que habían sido contados murió, él continúa contando y completa el diezmo para ellos. Pero si uno de los animales que no habían sido contados murió, aquellos animales que habían sido contados quedan exentos, y los animales que no habían sido contados se combinan con animales nacidos después, para ser diezmados en otro tiempo designado de reunión.
וְאָמַר רָבָא: הָיוּ לוֹ אַרְבָּעָה עָשָׂר טְלָאִים וְהִכְנִיסָן לְדִיר, וְיָצְאוּ שִׁשָּׁה בְּפֶתַח זֶה, וְאַרְבָּעָה בְּפֶתַח זֶה, וְאַרְבָּעָה נִשְׁתַּיְּירוּ שָׁם. אוֹתָם אַרְבָּעָה, אִם בְּפֶתַח הַשִּׁשָּׁה יָצְאוּ — נוֹטֵל אֶחָד מֵהֶם, וְהַשְּׁאָר מִצְטָרְפִין לְגוֹרֶן אַחֵר;
§ Y Rava dice: En un caso en que uno tenía catorce corderos y los hizo entrar en el redil, y seis de los corderos salieron primero por esta abertura en un lado del redil, y cuatro corderos salieron después por aquella abertura en el otro lado del redil, y cuatro corderos permanecieron allí; si esos cuatro que permanecieron salieron por la abertura por la que salieron los seis, él toma al último de ellos como diezmo animal. Y el resto, es decir, los cuatro que salieron por la otra abertura, se combinan con animales nacidos más tarde, para ser diezmados en otro tiempo designado de reunión.
וְאִם לָאו — שִׁשָּׁה פְּטוּרִין, וְאַרְבָּעָה אַרְבְּעָה מִצְטָרְפִין לְגוֹרֶן אַחֵר.
Pero si no, es decir, si los últimos cuatro permanecieron en el corral o salieron por la misma abertura por la que salieron los otros cuatro corderos, entonces los seis que salieron primero están exentos del diezmo animal, ya que formaban parte de un conteo apto para llegar a diez; y los cuatro que salieron después, por la otra abertura, y los últimos cuatro, se combinan con animales nacidos más tarde, para ser diezmados en otro tiempo designado de reunión.
יָצְאוּ אַרְבָּעָה בְּפֶתַח זֶה, וְשִׁשָּׁה בְּפֶתַח זֶה, וְנִשְׁתַּיְּירוּ שָׁם אַרְבָּעָה — אִם אוֹתָם אַרְבָּעָה בְּפֶתַח הַשִּׁשָּׁה יָצְאוּ — נוֹטֵל מֵהֶם אֶחָד, וְהַשְּׁאָר פְּטוּרִים; וְאִם לָאו — אַרְבָּעָה וְשִׁשָּׁה פְּטוּרִים, וְאַרְבָּעָה מִצְטָרְפִין לְגוֹרֶן אַחֵר.
Rava continúa: En un caso en que cuatro de los catorce corderos salieron primero, por esta abertura en un lado del corral, y seis corderos salieron después por aquella otra abertura, y cuatro corderos permanecieron allí; si esos cuatro que permanecieron salen por la abertura por la que los seis corderos salieron, el dueño toma el último de ellos como diezmo animal, y el resto, es decir, los cuatro que salieron por la otra abertura, están exentos, ya que formaban parte de un conteo apto para llegar a diez. Pero si no, es decir, si los últimos cuatro salen por la misma abertura que los primeros cuatro, los cuatro que salieron primero y los seis que salieron por la otra abertura están exentos, ya que quedaban suficientes corderos para completar los diez cuando todos estos salieron. Y los cuatro que salieron al final se combinan con animales nacidos más tarde, para ser diezmados en otro tiempo designado de reunión.
יָצְאוּ אַרְבָּעָה בְּפֶתַח זֶה, וְאַרְבָּעָה בְּפֶתַח זֶה, וְנִשְׁתַּיְּירוּ שָׁם שִׁשָּׁה — אִם אוֹתָן שִׁשָּׁה יָצְאוּ בְּפֶתַח אֶחָד — נוֹטֵל מֵהֶם אֶחָד וְהַשְּׁאָר פְּטוּרִים; וְאִם לָאו — אַרְבָּעָה פְּטוּרִים, וְשִׁשָּׁה מִצְטָרְפִין לְגוֹרֶן אַחֵר.
Rava continúa: En un caso en que cuatro de los catorce corderos salieron primero, por esta abertura, y cuatro corderos salieron después por aquella otra abertura, y seis corderos permanecieron allí, si esos seis que permanecieron salen por cualquier una abertura, él toma uno de ellos como diezmo animal, y el resto, es decir, los cuatro que salieron por la otra abertura, están exentos, ya que formaban parte de un conteo apto para llegar a diez. Pero si no, es decir, si los seis permanecen en el corral, las cuatro ovejas que salieron por este lado y las cuatro que salieron por aquel lado están exentas. Y las seis que permanecen se combinan con animales nacidos más tarde, para ser diezmados en otro tiempo designado de reunión.
מַאי קָא מַשְׁמַע לַן, דְּמִנְיָן הָרָאוּי פּוֹטֵר? וְהָאַמְרַהּ רָבָא חֲדָא זִמְנָא! מַהוּ דְּתֵימָא: וַדַּאי מִנְיָן הָרָאוּי אָמְרִינַן, סְפֵק מִנְיָן הָרָאוּי, דַּחֲזֵי לְהָכָא וְדַחֲזֵי לְהָכָא — לָא אָמְרִינַן, קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará pregunta: ¿Qué nos enseña Rava? ¿Está enseñando que cualquier animal que sale del corral como parte de un conteo apto para llegar a diez queda exento? Pero, ¿acaso no dijo ya Rava eso una vez? La Guemará responde: la declaración de Rava es necesaria, no sea que digas que solo si los animales salen como parte de un conteo que es ciertamente apto para llegar a diez decimos que están exentos. Pero si salen como parte de un conteo con respecto al cual es incierto si es apto para llegar a diez, como en este caso en el que los animales restantes son aptos para salir aquí y son aptos para salir allí, y por lo tanto los primeros animales podrían no formar parte de un conteo que llegará a diez, no decimos que están exentos. Por lo tanto, Rava nos enseña que incluso un conteo cuyo llegar a diez es incierto exime a los animales del diezmo.
וְאָמַר רָבָא: הָיוּ לוֹ חֲמִשָּׁה עָשָׂר טְלָאִים, לֹא יֹאמַר: אֶבְרוֹר עֲשָׂרָה וְאַכְנִיסֵם לַדִּיר וְאֶטּוֹל מֵהֶם אֶחָד, וְהַשְּׁאָר פְּטוּרִים, אֶלָּא כּוֹנְסָן לַדִּיר, וּמוֹצִיא עֲשָׂרָה, וְנוֹטֵל מֵהֶם אֶחָד, וְהַשְּׁאָר מִצְטָרְפִין לְגוֹרֶן אַחֵר. תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: הָיוּ לוֹ חֲמִשָּׁה עָשָׂר טְלָאִים,
§ Y Rava dice: Si uno tenía quince corderos, no puede decir: Separaré diez y los llevaré al redil, y tomaré uno de ellos como diezmo animal, y el resto quedará exento. Más bien, debe llevarlos todos al redil, y sacar diez de ellos haciéndolos salir por la abertura, y tomar uno de ellos, es decir, el que salga en décimo lugar, como diezmo animal. Y los restantes se combinan con animales nacidos después, para ser diezmados en otro tiempo designado de reunión. Esto también se enseña en una baraita: Si uno tenía quince corderos,