מָה בָּנֶיךָ — אֵין בְּלָקוּחַ וּבְמַתָּנָה, אַף צֹאנְךָ וּבְקָרְךָ — אֵינוֹ בְּלָקוּחַ וּבְמַתָּנָה.
Así como la redención de tu hijo primogénito no se aplica a un niño que fue comprado o recibido como regalo, es decir, la mitzvá se aplica solo al propio hijo de la persona, así también, la mitzvá de separar el diezmo de tu rebaño y tu ganado no se aplica a animales que fueron comprados o recibidos como regalo.
וְהַאי בִּבְכוֹר כְּתִיב! אָמַר קְרָא: ״כֵּן תַּעֲשֶׂה״, אִם אֵינוֹ עִנְיָן לִבְכוֹר, דְּלָא אִיתֵיהּ בַּעֲשִׂיָּיה, דִּבְרֶחֶם קָדוֹשׁ — תְּנֵהוּ עִנְיָן לְמַעְשַׂר בְּהֵמָה.
La Guemará plantea una dificultad: Pero este versículo, que yuxtapone al hijo primogénito con un animal, está escrito con respecto a la redención de un primogénito, no con respecto al diezmo animal. La Guemará explica que el versículo dice: “Así harás con tu buey y con tus ovejas: siete días estará con su madre; al octavo día me lo darás” (Éxodo 22:29). Si esto no es necesario para el tema del primogénito de los animales, que no requiere ninguna acción para santificarlos, pues el animal ya está consagrado cuando sale del vientre, aplícalo al tema del diezmo animal, donde un animal se santifica solo cuando el dueño lo cuenta como el décimo animal.
וְאֵימָא: תְּנֵהוּ עִנְיָן לְחַטָּאת וּלְאָשָׁם! דּוּמְיָא דְּבִנְךָ — מָה בִּנְךָ שֶׁאֵינוֹ בָּא עַל חֵטְא, אַף צֹאנְךָ וְשׁוֹרְךָ שֶׁאֵינוֹ בָּא עַל חֵטְא.
La Guemará sugiere: Pero en cambio se puede decir que se debe aplicar esta frase: “Así harás”, al asunto de una ofrenda por el pecado y una ofrenda por la culpa en lugar del diezmo animal; es decir, se debe derivar que estas ofrendas son santificadas solo si originalmente pertenecían al individuo que está intentando santificarlas, y no si son compradas o recibidas como regalo. La Guemará explica que se expone la frase como referida al diezmo animal porque ese caso es similar a el caso de: Tu hijo. Así como tu hijo no viene para ser redimido para expiar un pecado, así también, la frase: Tus ovejas y tus bueyes, tratada en el versículo, se refiere al diezmo animal, que no viene al Templo para expiar un pecado. Las ofrendas por el pecado y por la culpa se traen solo si alguien comete un pecado.
וְאֵימָא: תְּנֵהוּ עִנְיָן לְעוֹלָה וְלִשְׁלָמִים! דּוּמְיָא דְּבִנְךָ — מָה בִּנְךָ שֶׁאֵינוֹ בָּא בְּנֶדֶר וּנְדָבָה, אַף צֹאנְךָ וְשׁוֹרְךָ כּוּ׳.
La Guemará sugiere: Pero en cambio se puede decir que hay que aplicar esta frase al asunto de un holocausto y una ofrenda de paz, que pueden traerse incluso si uno no ha pecado, como el diezmo animal. La Guemará explica que se expone la frase como referida al diezmo animal porque ese caso es similar al caso de: Tu hijo. Así como tu hijo no puede venir en forma de voto o de ofrenda voluntaria, así también, la frase: Tus ovejas y tus vacas, tratada en el versículo, se refiere al diezmo animal, que no puede traerse como voto ni como ofrenda voluntaria. No se refiere a un holocausto ni a una ofrenda de paz, ambos de los cuales pueden traerse como voto o como ofrenda voluntaria.
וְאֵימָא: תְּנֵהוּ עִנְיָן לְעוֹלַת רְאִיָּיה! דּוּמְיָא דְּבִנְךָ — מָה בִּנְךָ שֶׁאֵין קָבוּעַ לוֹ זְמַן, אַף שׁוֹרְךָ וְצֹאנְךָ שֶׁאֵין קָבוּעַ לוֹ זְמַן.
La Guemará sugiere: Pero se puede decir, en cambio, que se debe aplicar esta frase al asunto de una ofrenda quemada de aparición, que uno trae cuando asciende a Jerusalén en una de las tres Festividades de peregrinación. Esta ofrenda no se trae por un pecado, ni como voto o dádiva, ya que es obligatoria. La Guemará explica que se expone la frase como referida al diezmo animal porque ese caso es similar al caso de: Tu hijo. Así como tu hijo no tiene un tiempo fijo del año para ser redimido, sino que es redimido después del trigésimo día desde su nacimiento, así también: Tus bueyes y tus ovejas, de los que se habla en el versículo, se refieren al diezmo animal, que no tiene un tiempo fijo para ser traído. En cambio, la ofrenda quemada de aparición se trae solo en las tres Festividades de peregrinación.
אִי מָה בִּנְךָ אֵינוֹ בְּלָקוּחַ כְּלָל, אַף שׁוֹרְךָ וְצֹאנְךָ אֵינוֹ בְּלָקוּחַ כְּלָל, אַלְּמָה אָמַר רַבִּי אַסִּי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: לָקַח עֲשָׂרָה עוּבָּרִין בִּמְעֵי אִמָּן — כּוּלָּם נִכְנָסִין לַדִּיר לְהִתְעַשֵּׂר?
La Guemará pregunta: Si la halakha del diezmo de un animal comprado se deriva de la yuxtaposición con la mitzvá de la redención de un hijo primogénito, entonces todas las halakhot de uno deberían aplicarse al otro: Así como tu hijo primogénito no puede ser comprado en absoluto, bajo ninguna circunstancia, así también tus bueyes y tus ovejas no deberían estar sujetos al diezmo animal si son comprados en absoluto. Si es así, ¿por qué Rabí Asi dice que Rabí Yoḥanan dice: Si alguien compró diez fetos de animales mientras todavía estaban en los vientres de sus madres y los animales nacieron una vez que ya eran de su propiedad, todos entran en el corral para ser diezmados? Si la halakha se deriva de un hijo primogénito, no debería existir ningún concepto de diezmo en el caso de animales comprados.
אָמַר רָבָא, אָמַר קְרָא: ״תַּעֲשֶׂה״ — בִּשְׁעַת עֲשִׂיָּיה מִיעֵט הַכָּתוּב.
Rava dijo en respuesta que el versículo declara: “Así harás con tus bueyes y con tus ovejas: siete días estará con su madre; al octavo día me lo darás.” El versículo excluye a los animales comprados del diezmo animal solo en el momento de hacerlo, es decir, desde el momento en que los animales son aptos para ser sacrificados en el Templo, y no mientras todavía están en el vientre de sus madres, ya que en ese momento aún no son aptos para ser sacrificados sobre el altar.
גּוּפָא, אָמַר רַבִּי אַסִּי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: לָקַח עֲשָׂרָה עוּבָּרִים בִּמְעֵי אִמָּן — כּוּלָּן נִכְנָסִין לַדִּיר לְהִתְעַשֵּׂר. וְהָא אֲנַן תְּנַן: הַלּוֹקֵחַ אוֹ שֶׁנִּיתַּן לוֹ בְּמַתָּנָה פָּטוּר מִן מַעְשַׂר בְּהֵמָה!
La Guemará analiza el asunto mismo, para citar la discusión pertinente en su totalidad. Rabí Asi dice que Rabí Yoḥanan dice: Si alguien compró diez fetos de animales mientras aún estaban en el vientre de sus madres, y los animales nacieron una vez que ya le pertenecían, todos entran en el corral para ser diezmados. La Guemará pregunta: ¿Pero no aprendimos en la mishná: Quien compra un animal o recibe un animal como regalo está exento del diezmo animal? Si es así, ¿por qué el dueño de estos fetos no está también exento del diezmo animal?
אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: רַבִּי יוֹחָנָן חֲזַאי בְּחֶילְמָא, מִילְּתָא מְעַלְּיָא אָמֵינָא. אָמַר קְרָא ״תַּעֲשֶׂה״, בִּשְׁעַת עֲשִׂיָּיה מִיעֵט הַכָּתוּב. אֵיתִיבֵיהּ רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אֶלְיָקִים לְרַבִּי אֶלְעָזָר: הַלָּקוּחַ חָל עַל מְחוּסַּר זְמַן!
Rabí Elazar dijo: Vi a Rabí Yoḥanan en un sueño, lo cual es una señal de que estoy diciendo algo correcto al explicar su opinión. El versículo dice: “Así harás” (Éxodo 22:29); el versículo excluye a los animales comprados del diezmo animal solo en el momento de hacerlo, es decir, desde el momento en que los animales son aptos para ser sacrificados en el Templo. Rabí Shimon ben Elyakim objetó a Rabí Elazar a partir de una baraita: La exención de un animal comprado se aplica incluso a un animal cuyo tiempo aún no ha llegado, es decir, antes de que tenga ocho días de edad y sea apto para ser sacrificado en el Templo. Del mismo modo, la exención también debería aplicarse a un feto, a pesar de que todavía no es apto para ser sacrificado.
אֲמַר לֵיהּ: זוֹ אֵינָהּ מִשְׁנָה, וְאִם תִּמְצָא לוֹמַר מִשְׁנָה — רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן יְהוּדָה הִיא מִשּׁוּם רַבִּי שִׁמְעוֹן, דְּאָמַר: מְחוּסַּר זְמַן נִכְנָס לַדִּיר לְהִתְעַשֵּׂר, וַהֲרֵי הוּא כִּבְכוֹר, מָה בְּכוֹר קָדוֹשׁ לִפְנֵי זְמַנּוֹ וְקָרֵב לְאַחַר זְמַנּוֹ — אַף מְחוּסַּר זְמַן קָדוֹשׁ לִפְנֵי זְמַנּוֹ וְקָרֵב לְאַחַר זְמַנּוֹ.
Rabí Elazar le dijo a Rabí Shimon ben Elyakim: Estabaraitano es una fuente tanaítica en la que se pueda confiar, ya que no es precisa. Y si dices que esta baraitaes una fuente tanaítica en la que se puede confiar, es solo de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon ben Yehuda en nombre de Rabí Shimon, quien dice que un animal cuyo tiempo aún no ha llegado también entra en el corral para ser diezmado, y en este sentido es como un primogénito. Así como un primogénito es santificado antes de su tiempo de ser sacrificado, pero es sacrificado después de su tiempo, es decir, después de tener al menos ocho días de edad, así también, un animal cuyo tiempo aún no ha llegado entra en el corral para ser diezmado, y si sale como el décimo animal, es santificado antes de su tiempo de sacrificio pero es sacrificado solo después de su tiempo, es decir, después de tener al menos ocho días de edad.
תָּנֵי תַּנָּא קַמֵּיהּ דְּרַב: אֵיזֶהוּ אֶתְנַן שֶׁנִּכְנָס לַדִּיר לְהִתְעַשֵּׂר? כֹּל שֶׁנְּתָנוֹ לָהּ וְחָזַר וּלְקָחוֹ הֵימֶנָּה. וְהָא אִיפְּסִיל לֵיהּ בְּלוֹקֵחַ!
Un tanna enseñó una baraita en presencia de Rav: ¿Cuál es el tipo de animal apartado como pago a una prostituta, acerca del cual los Sabios dijeron (véase 57a) que entra en el redil para ser diezmado? Cualquier animal que él le dio como pago y posteriormente compró de vuelta de ella. El tanna preguntó: Pero acaso no queda descalificado del estatus de diezmo animal como un animal comprado, ya que lo compró de vuelta de la prostituta?
אִישְׁתְּמִיטְתֵּיהּ הָא דְּאָמַר רַבִּי אַסִּי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: לָקַח עֲשָׂרָה עוּבָּרִין בִּמְעֵי אִמָּן — כּוּלָּם נִכְנָסִין לַדִּיר לְהִתְעַשֵּׂר.
La Guemará responde que esta declaración se le escapó a aquel tanna: Como dice Rabí Asi que Rabí Yoḥanan dice: Si alguien compró diez fetos de animales mientras todavía estaban en los vientres de sus madres, todos entran en el redil para ser diezmados. En consecuencia, la baraita puede entenderse como refiriéndose a un animal que fue dado a una prostituta como pago y vuelto a comprar de ella mientras todavía estaba dentro del vientre de su madre.