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הָכָא נָמֵי לָא שְׁנָא.
Aquí también, la halajá no es diferente.
וּשְׁמוּאֵל אָמַר לָךְ: הָתָם — בְּיָדוֹ לְקַדְּשָׁהּ מֵעַכְשָׁיו, הָכָא — אֵין בְּיָדוֹ לִפְדּוֹתוֹ מֵעַכְשָׁיו. וְאַף עַל גַּב דְּקַיְימָא לַן, דְּכֹל הֵיכָא דִּפְלִיגִי רַב וּשְׁמוּאֵל — הִלְכְתָא כְּרַב בְּאִיסּוּרֵי וְכִשְׁמוּאֵל בְּדִינֵי, הָכָא הִלְכְתָא כְּוָותֵיהּ דִּשְׁמוּאֵל.
Y Shmuel podría decirte: Allí, con respecto al desposorio, está en su poder desposarla desde ahora, cuando le dio las monedas, y por lo tanto es irrelevante que el dinero haya sido gastado. En cambio, aquí, en el caso de la redención, no está en su poder redimir a su hijo desde ahora. En cuanto a la halakha práctica en esta disputa, la Guemará comenta: Y aunque sostenemos como principio que dondequiera que Rav y Shmuel discrepan, la halakha está de acuerdo con la opinión de Rav en asuntos rituales y de acuerdo con la opinión de Shmuel en asuntos monetarios, aquí la halakha está de acuerdo con la opinión de Shmuel, quien sostiene que si uno redime a su hijo dentro de treinta días, no queda redimido.
תְּנַן: מֵת בְּתוֹךְ שְׁלֹשִׁים יוֹם, אַף עַל פִּי שֶׁנָּתַן לַכֹּהֵן — יַחְזִיר לוֹ חָמֵשׁ סְלָעִים. טַעְמָא דְּמֵת, הָא לֹא מֵת — בְּנוֹ פָּדוּי! הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן? דְּאִיתַנְהוּ לְמָעוֹת.
La Guemará plantea una dificultad: Aprendimos en la mishná en el amud anterior: Si el hijo primogénito muere dentro de treinta días del nacimiento, aunque el padre dio cinco monedas de sela al sacerdote, el sacerdote debe devolver las cinco monedas de sela . La Guemará infiere: La razón por la que debe devolver el dinero es que el hijo murió. Pero si no murió dentro de treinta días, su hijo es redimido a pesar de que el padre dio al sacerdote el dinero antes del momento apropiado. Esta inferencia contradice la opinión de Shmuel. La Guemará responde: Aquí estamos tratando un caso en el que el dinero todavía existe, es decir, está en posesión del sacerdote.
תָּא שְׁמַע: בְּחֶזְקַת שֶׁלֹּא נִפְדָּה עַד שֶׁיֹּאמְרוּ לוֹ שֶׁנִּפְדָּה! הָתָם נָמֵי דְּאִיתַנְהוּ לְמָעוֹת בְּעֵינַיְיהוּ.
La Guemará comenta: Ven y escucha otra dificultad de la mishná: Si el padre del hijo primogénito muere dentro de los treinta días del nacimiento, el estado presunto del hijo es que no está redimido, hasta que la gente le diga que está redimido. Pero si la gente le dice que está redimido, entonces la redención es efectiva, en contradicción con la opinión de Shmuel. La Guemará responde: También allí, se refiere a un caso en el que el dinero todavía existe, es decir, en posesión del sacerdote.
תָּנֵי תַּנָּא קַמֵּיהּ דְּרַב יְהוּדָה: הַפּוֹדֶה אֶת בְּנוֹ בְּתוֹךְ שְׁלֹשִׁים יוֹם — בְּנוֹ פָּדוּי. אֲמַר לֵיהּ: שְׁמוּאֵל אָמַר אֵין בְּנוֹ פָּדוּי, וְאַתְּ אָמְרַתְּ בְּנוֹ פָּדוּי?! וְאַף עַל גַּב דְּקַיְימָא לַן כְּרַב בְּאִיסּוּרֵי וְכִשְׁמוּאֵל בְּדִינֵי, הָכָא הִלְכְתָא כְּוָתֵיהּ דִּשְׁמוּאֵל.
La Guemará relata que un tanna enseñó una baraita en presencia de Rav Yehuda: En el caso de alguien que redime a su hijo primogénito dentro de los treinta días de su nacimiento, su hijo queda redimido. Rav Yehuda le dijo: Shmuel dijo que su hijo no queda redimido, y aun así ¿tú dices que su hijo queda redimido? La Guemará comenta: Y aunque sostenemos que la halakha es de acuerdo con la opinión de Rav en asuntos rituales y de acuerdo con la opinión de Shmuel en asuntos monetarios, aquí la halakha es de acuerdo con la opinión de Shmuel.
הוּא לִפְדּוֹת וּבְנוֹ לִפְדּוֹת — הוּא קוֹדֵם לִבְנוֹ וְכוּ׳. תָּנוּ רַבָּנַן: הוּא לִפְדּוֹת וּבְנוֹ לִפְדּוֹת — הוּא קוֹדֵם לִבְנוֹ. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: בְּנוֹ קוֹדְמוֹ, שֶׁמִּצְוָתוֹ עַל אָבִיו, וּמִצְוַת בְּנוֹ עָלָיו.
§ La mishná enseña que, si uno tenía tanto que redimirse a sí mismo como redimir a su hijo, su propia redención tiene precedencia sobre la de su hijo. Los Sabios enseñaron en una baraita: Si uno tenía tanto que redimirse a sí mismo como redimir a su hijo, su propia redención tiene precedencia sobre la de su hijo. Rabí Yehuda dice: La redención de su hijo tiene precedencia, ya que la mitzvá de redimir al padre recae sobre su propio padre, y la mitzvá de redimir a su hijo recae sobre él. En consecuencia, primero debe cumplir la mitzvá que recae sobre él redimiendo a su hijo.
אָמַר רַבִּי יִרְמְיָה: הַכֹּל מוֹדִים הֵיכָא דְּלֵיכָּא אֶלָּא חָמֵשׁ סְלָעִים — הוּא קוֹדֵם לִבְנוֹ, מַאי טַעְמָא? דְּמִצְוָה דִּידֵיהּ עֲדִיף. כִּי פְּלִיגִי הֵיכָא דְּאִיכָּא חָמֵשׁ מְשׁוּעְבָּדוֹת וְחָמֵשׁ בְּנֵי חוֹרִין.
Rabí Yirmeya dice: Todos concuerdan en que, en un caso en el que solo hay cinco monedas de sela disponibles y uno tiene que redimirse tanto a sí mismo como a su hijo, su propia redención tiene prioridad sobre la de su hijo, a pesar de la indicación en contrario de la mishná. ¿Cuál es la razón? La razón es que su propia mitzvá es preferible a una que realiza en nombre de otros. En lo que discrepan es en un caso en el que hay tanto tierra por valor de cinco monedas de sela que es propiedad gravada, previamente vendida a otros, como tierra por valor de cinco monedas de sela que es propiedad no vendida.
רַבִּי יְהוּדָה סָבַר: מִלְוָה הַכְּתוּבָה בַּתּוֹרָה — כִּכְתוּבָה בִּשְׁטָר דָּמְיָא, וְדִידֵיהּ אָזֵיל וְטָרֵיף מִמְּשַׁעְבְּדִי, וּבְהָנֵי חָמֵשׁ בְּנֵי חוֹרִין — פָּרֵיק לֵיהּ לִבְרֵיהּ.
La Guemará explica el razonamiento detrás de la disputa: Rabí Yehuda sostiene que un préstamo que está escrito en la Torah, es decir, una obligación financiera según la ley de la Torah, como la redención del hijo primogénito con cinco monedas de sela, se considera como si estuviera escrito en un documento, y por lo tanto puede cobrarse de propiedad gravada, como cualquier préstamo registrado en un documento. Por lo tanto, las cinco monedas de sela que son propiedad gravada están disponibles para la propia redención de uno, pero no para la de su hijo, ya que presumiblemente la venta de la propiedad ocurrió antes del nacimiento de su primogénito. Y por lo tanto el sacerdote va y recupera la tierra por valor de cinco sela que es propiedad gravada para su propia redención, como cualquier deuda escrita en un documento; y con esas cinco monedas de sela de propiedad no vendida redime a su hijo. De esta manera, se pueden cumplir ambas mitzvot.
וְרַבָּנַן סָבְרִי: מִלְוָה הַכְּתוּבָה בַּתּוֹרָה — לָאו כִּכְתוּבָה בִּשְׁטָר דָּמְיָא, הִלְכָּךְ מִצְוָה דִּידֵיהּ עָדִיף.
Y los Rabinos sostienen: Un préstamo que está escrito en la Torah no se considera como si estuviera escrito en un documento, ya que los compradores no sabrán protegerse contra la recuperación de bienes si no está escrito en un documento. Por lo tanto, las cinco monedas de sela que son propiedad gravada no están disponibles para la redención y, en consecuencia, su propia mitzvá es preferible. En consecuencia, se redime a sí mismo con la tierra que no está gravada.
מַתְנִי׳ חָמֵשׁ סְלָעִים שֶׁל בֵּן — בְּמָנֶה צוֹרִי.
MISHNÁ: Las cinco monedas de sela del rescate del hijo primogénito, respecto de las cuales está escrito: “Cinco siclos de plata, según el siclo del Santuario” (Números 18:16), se calculan usando un maneh tirio. El contenido de plata de la acuñación tiria es significativamente mayor que el de la acuñación provincial, que vale una octava parte de su valor.
שְׁלֹשִׁים שֶׁל עֶבֶד, חֲמִשִּׁים שֶׁל אוֹנֵס וְשֶׁל מְפַתֶּה, וּמֵאָה שֶׁל מוֹצִיא שֵׁם רַע — כּוּלָּם בְּשֶׁקֶל הַקֹּדֶשׁ, בְּמָנֶה צוֹרִי. וְכוּלָּן נִפְדִּין בְּכֶסֶף וּבְשָׁוֵה כֶּסֶף, חוּץ מִשְּׁקָלִים.
Con respecto a los treinta siclos pagados al dueño de un esclavo cananeo que es muerto por un buey (véase Éxodo 21:32), y a los cincuenta siclos pagados por un violador (véase Deuteronomio 22:29) y por un seductor (véase Éxodo 22:16) de una joven virgen, y los cien siclos pagados por el difamador de su novia con la afirmación de que ella no es virgen (véase Deuteronomio 22:19), todos ellos, incluso aquellos casos en los que la palabra siclo no está escrita explícitamente, se pagan en el siclo del Santuario, cuyo valor es de veinte geras (véase Números 18:16) y que se calcula usando una maneh tiria. Y todas las obligaciones monetarias se redimen, es decir, se pagan, con monedas o con artículos de valor equivalente al dinero, excepto los medios siclos que se donan al Templo cada año, los cuales deben darse específicamente como monedas.
גְּמָ׳ מָנֶה צוֹרִי. אָמַר רַבִּי אַסִּי: מָנֶה שֶׁל צוֹר. רַבִּי אַמֵּי אָמַר: דִּינָרָא (ערבא) [עַרְבָיָא]. רַבִּי חֲנִינָא אוֹמֵר: אִיסְתֵּרָא סֻרְסְיָא דְּמִיזְדַּבְּנָא תְּמָנְיָא בְּדִינָרָא, חֲמֵשׁ מִינַּיְיהוּ לְפִדְיוֹן הַבֵּן.
GUEMARÁ: La mishná estableció que las cinco monedas de sela de la redención del hijo se calculan usando una maneh tiria. En explicación de esto, Rabí Asi dice: Se deben dar cinco sela del maneh usado en Tiro. Rabí Ami dice: Las cinco monedas de sela equivalen a un dinar de oro arábigo. Rabí Ḥanina dice: Hay un sela sirio [istera], ocho de los cuales se venden por un gran dinar de oro. Se deben dar cinco de estos para la redención del hijo.

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