בְּבָא בְּהַרְשָׁאָה.
Esto se refiere a un caso en que uno de los padres viene con autorización para actuar en nombre del otro padre y presentar su reclamación por él, y por lo tanto el sacerdote no puede rechazar su reclamación. Pero si dieron el dinero a dos sacerdotes diferentes, una autorización no tiene ningún efecto, ya que cada sacerdote puede afirmar que el otro recibió el dinero de la redención del hijo que murió.
וְהָאָמְרִי נְהַרְדָּעֵי: לָא כָּתְבִינַן אַדְרַכְתָּא אַמִּטַּלְטְלִי! הָנֵי מִילֵּי הֵיכָא דְּכַפְרֵיהּ, אֲבָל הֵיכָא דְּלָא כַּפְרֵיהּ — כָּתְבִינַן.
La Guemará pregunta: Pero ¿acaso no dijeron los Sabios de Neharde’a: No redactamos un documento de autorización [adrakhta] con respecto a bienes muebles? Por lo tanto, en el caso de la redención, donde se exige al sacerdote dinero, que tiene el estatus de bien mueble, no puede utilizarse un documento de autorización. La Guemará responde: Esta afirmación, de que no se redacta autorización para bienes muebles, se aplica solo cuando el demandado, en este caso el sacerdote, ya negó la reclamación contra él. Pero en un caso en que el demandado aún no negó la reclamación contra él, redactamos autorización incluso para bienes muebles. En el caso de la redención, aunque el sacerdote afirma que quien presenta la reclamación contra él no es el padre del hijo que murió, no niega que recibió el dinero.
זָכָר וּנְקֵבָה — אֵין כָּאן לַכֹּהֵן כְּלוּם. תָּנָא רַב הוּנָא: שְׁנֵי זְכָרִים וּנְקֵבָה — אֵין כָּאן לַכֹּהֵן כְּלוּם.
§ La mishná enseña: Con respecto a dos mujeres que no habían dado a luz previamente, que estaban casadas con dos hombres, y dieron a luz un varón y una mujer que luego se mezclaron, los padres están exentos de la mitzvá de redención, pero el hijo está obligado a redimirse a sí mismo, pues ciertamente tiene estatus de primogénito. Si la descendencia fueron dos mujeres y un varón, o dos varones y dos mujeres, todos los cuales se mezclaron, el sacerdote no tiene nada aquí. Con respecto a este caso Rav Huna enseña: Si dieron a luz dos varones y una mujer, el sacerdote no tiene nada aquí, a pesar del hecho de que uno de ellos es definitivamente un primogénito, ya que cada padre puede afirmar que su primogénito es la mujer. Además, los hijos también están exentos, ya que cada uno puede afirmar que la mujer era su hermana y nació primero.
וְתַנָּא דִּידַן, כֵּיוָן דְּבִשְׁנֵי אֲנָשִׁים הוּא דְּמַשְׁכַּחַתְּ לַהּ, בְּאִישׁ אֶחָד וּשְׁתֵּי נָשִׁים לָא מַשְׁכַּחַתְּ לַהּ — לָא מִתְּנֵי לֵיהּ.
La Guemará pregunta: Y con respecto al tanna de nuestra mishná, ¿por qué no expone este caso? La Guemará responde: Dado que encuentras esta norma de que están completamente exentos en un caso en que las mujeres están casadas con dos hombres, pero no la encuentras en un caso de un hombre y dos de sus esposas, ya que ciertamente nació un primogénito para ese hombre y él debe dar cinco monedas de sela a un sacerdote, el tannano enseña tampoco el caso de dos mujeres y dos hombres. La razón es que, estilísticamente, el tanna prefiere enseñar la norma: El sacerdote no tiene nada aquí, solo cuando la halajá es idéntica en un caso de dos esposas de dos hombres y en un caso de dos esposas de un hombre.
מַתְנִי׳ מֵת הַבֵּן בְּתוֹךְ שְׁלֹשִׁים יוֹם, אַף עַל פִּי שֶׁנָּתַן לַכֹּהֵן — יַחְזִיר. לְאַחַר שְׁלֹשִׁים יוֹם, אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא נָתַן — יִתֵּן. מֵת בְּיוֹם שְׁלֹשִׁים — כְּיוֹם שֶׁלְּפָנָיו. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: אִם נָתַן — לֹא יִטּוֹל, וְאִם לֹא נָתַן — לֹא יִתֵּן.
MISHNÁ: Si el hijo primogénito muere dentro de treinta días del nacimiento, aunque el padre dio cinco sela al sacerdote, el sacerdote debe devolverlos. Si el hijo primogénito muere después de treinta días, incluso si el padre no dio cinco monedas de sela al sacerdote, debe darlas entonces. Si el primogénito muere en el trigésimo día, el estatus halájico de ese día es como el del día que lo precedió, ya que la obligación entra en vigor solo después de que hayan transcurrido treinta días. Rabí Akiva dice: Si el primogénito muere en el trigésimo día, es un caso de duda; por lo tanto, si el padre ya dio el pago de redención al sacerdote, no puede recuperarlo, pero si no ha dado todavía el pago, no necesita darlo.
גְּמָ׳ מַאי טַעְמַיְיהוּ דְּרַבָּנַן? גָּמְרִי ״חֹדֶשׁ״ ״חֹדֶשׁ״ מִמִּדְבָּר, מָה הָתָם ״וָמַעְלָה״ אַף הָכָא נָמֵי וָמַעְלָה.
GUEMARÁ: La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón de los Rabinos, es decir, del primer tanna, que sostienen que la mitzvá de la redención se aplica solo después de que hayan transcurrido treinta días? La Guemará explica que ellos derivan el significado del término “mes” dicho en este contexto por medio de una analogía verbal del significado del término “mes” dicho en el contexto de la redención del primogénito israelita en el desierto por medio de los levitas. Así como allí, con respecto a la redención por medio de los levitas, está dicho: “Cuenta a todos los primogénitos varones de los hijos de Israel de un mes de edad en adelante” (Números 3:40), es decir, después de treinta días, así también aquí, con respecto a la mitzvá de la redención para las generaciones futuras, donde dice: “Desde un mes de edad redimirás” (Números 18:16), el requisito: Y en adelante, se aplica también, es decir, solo después de treinta días.
וְרַבִּי עֲקִיבָא מְסַפְּקָא לֵיהּ, מִדְּאִיצְטְרִיךְ לְמִכְתַּב ״וָמַעְלָה״ גַּבֵּי עֲרָכִין, וְלָא גָּמְרִי מִמִּדְבָּר — הָווּ לְהוּ שְׁנֵי כְּתוּבִים הַבָּאִים כְּאֶחָד,
Y Rabí Akiva no está seguro al respecto, pues se podría afirmar: Del hecho de que fue necesario que el versículo escribiera “y hacia arriba” con respecto a la mitzvá de las valoraciones: “Y si fuere de sesenta años para arriba” (Levítico 27:7), y ello no se deriva del rescate de los primogénitos israelitas en el desierto, de que la expresión “de... años de edad” significa “y hacia arriba”, se puede concluir lo siguiente: El rescate de los primogénitos en el desierto y las valoraciones son dos versículos que vienen como uno, es decir, para enseñar la misma materia.
וְכׇל שְׁנֵי כְּתוּבִים הַבָּאִים כְּאֶחָד — אֵין מְלַמְּדִין.
Y hay un principio según el cual cualesquiera dos versículos que vienen como uno no enseñan su halakha común a otros casos. Si es así, la halakha con respecto a la mitzvá de redimir al primogénito para las generaciones futuras sería que el trigésimo día es como el día siguiente, lo cual no está de acuerdo con la opinión de los Sabios.
אוֹ דִלְמָא: כִּי אֵין מְלַמְּדִין — לְעָלְמָא, אֲבָל לְגוּפַיְיהוּ — מְלַמְּדִין, וּמִשּׁוּם הָכִי מְסַפְּקָא לֵיהּ.
O quizás se podría decir: ¿Cuándo dos versículos que vienen como uno no enseñan su halajá común? Eso es con respecto a halajot generales, es decir, áreas completamente diferentes de halajá. Pero con respecto a sí mismos, es decir, casos similares, sí enseñan. Si es así, se debería derivar la halajá permanente de la redención de los primogénitos de la redención del primogénito en el desierto. Y es por esa razón que Rabí Akiva está incierto con respecto a un primogénito en su trigésimo día.
אָמַר רַב אָשֵׁי: הַכֹּל מוֹדִים לְעִנְיַן אֲבֵילוּת, יוֹם שְׁלֹשִׁים כְּיוֹם שֶׁלְּפָנָיו. וְאָמַר שְׁמוּאֵל: הֲלָכָה כְּדִבְרֵי הַמֵּיקֵל בְּאֵבֶל.
Rav Ashi dice: Todos concuerdan con respecto al duelo en que el trigésimo día es como el día anterior, es decir, si el hijo murió en el trigésimo día, se considera como si hubiera muerto el día anterior y tiene el estatus de mortinato, y no se observan los ritos de duelo. Y la razón es como dice Shmuel: La halakha está de acuerdo con la opinión de la autoridad más indulgente en asuntos relativos al duelo.
מַתְנִי׳ מֵת הָאָב בְּתוֹךְ שְׁלֹשִׁים — בְּחֶזְקַת שֶׁלֹּא נִפְדָּה, עַד שֶׁיָּבִיא רְאָיָה שֶׁנִּפְדָּה; לְאַחַר שְׁלֹשִׁים יוֹם — בְּחֶזְקַת שֶׁנִּפְדָּה, עַד שֶׁיֹּאמְרוּ לוֹ שֶׁלֹּא נִפְדָּה. הוּא לִפְדּוֹת וּבְנוֹ לִפְדּוֹת — הוּא קוֹדֵם לִבְנוֹ; רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: בְּנוֹ קוֹדְמוֹ, שֶׁמִּצְוָתוֹ עַל אָבִיו וּמִצְוַת בְּנוֹ עָלָיו.
MISHNÁ: Si el padre del primogénito muere dentro de treinta días del nacimiento, el estado presuntivo del hijo es que no fue redimido, hasta que el hijo aporte prueba de que fue redimido. Si el padre muere después de treinta días de haber transcurrido, el estado presuntivo del hijo es que fue redimido, hasta que la gente le diga que no fue redimido. Si uno tenía tanto que redimirse a sí mismo como redimir a su hijo, su propia redención tiene precedencia sobre la de su hijo. Rabí Yehuda dice: La redención de su hijo tiene precedencia, ya que la mitzvá de redimir al padre recae sobre su propio padre, y la mitzvá de redimir a su hijo recae sobre él.
גְּמָ׳ אִיתְּמַר: הַפּוֹדֶה אֶת בְּנוֹ בְּתוֹךְ שְׁלֹשִׁים יוֹם, רַב אָמַר: בְּנוֹ פָּדוּי, וּשְׁמוּאֵל אָמַר: אֵין בְּנוֹ פָּדוּי. דְּכוּלֵּי עָלְמָא ״מֵעַכְשָׁיו״ — אֵין בְּנוֹ פָּדוּי, לְאַחַר שְׁלֹשִׁים יוֹם וְאִיתַנְהוּ לְמָעוֹת — וַדַּאי בְּנוֹ פָּדוּי.
GUEMARÁ: Se declaró: En el caso de quien redime a su hijo primogénito dentro de treinta días de su nacimiento entregando a un sacerdote cinco monedas de sela, Rav dice que su hijo queda redimido y Shmuel dice que su hijo no queda redimido. La Guemará explica: Todos están de acuerdo en que, si el padre dijo: Está redimido desde ahora, entonces su hijo no queda redimido, ya que la obligación de redimir al hijo todavía no está en vigor. Asimismo, si el padre dice que la redención debe surtir efecto después de treinta días, y el dinero todavía está allí, en posesión del sacerdote, después de treinta días, su hijo ciertamente queda redimido, ya que el dinero está en posesión del sacerdote cuando la obligación de la redención entra en vigor.
כִּי פְּלִיגִי לְאַחַר שְׁלֹשִׁים יוֹם, וְנִתְעַכְּלוּ הַמָּעוֹת, רַב אָמַר: בְּנוֹ פָּדוּי, מִידֵּי דְּהָוֵה אַקִּידּוּשֵׁי אִשָּׁה, הָתָם לָאו אַף עַל גַּב דְּנִתְעַכְּלוּ הַמָּעוֹת — הָווּ קִידּוּשֵׁי,
Ellos discrepan en una situación en la que el padre dice que la redención debe surtir efecto después de treinta días, pero el dinero fue malgastado mientras tanto. Rav dice que su hijo es redimido, tal como es la halakha con respecto al desposorio de una mujer con la condición de que surta efecto después de treinta días. En ese caso allí, ¿acaso no es correcto que, aunque el dinero fue malgastado durante los treinta días, sea un desposorio válido?