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כִּמְלֹא נֶקֶב שֶׁל עוֹל! אִישְׁתִּיק, וְאָמַר לֵיהּ רַב חִסְדָּא: שֶׁמָּא מַקְדֵּחַ וְחִיסּוּמוֹ שָׁנִינוּ.
como el tamaño del agujero de un yugo de un animal. Evidentemente, la medida del agujero perforado estipulada por Beit Shammai con respecto a un cráneo deficiente equivale al tamaño de una moneda sela estipulada por Beit Hillel según la declaración de Rav Taḥlifa. La Guemará relata: Rav Taḥlifa guardó silencio. Y Rav Ḥisda le dijo: Quizás aprendimos que Beit Shammai no quiso decir solo el tamaño de un agujero perforado, sino más bien el tamaño de un agujero perforado y su obstrucción, es decir, un agujero que permite insertar y retirar el taladro. Esto es ligeramente mayor que la moneda sela mencionada por Beit Hillel.
וַאֲמַר לֵיהּ רַב תַּחְלִיפָא: לָא תֵּימָא שֶׁמָּא, אֶלָּא וַדַּאי מַקְדֵּחַ וְחִיסּוּמוֹ, צָרִיךְ לְהִתָּלוֹת עָלֶיהָ כְּחִזְקִיָּה אֲבִי עִקֵּשׁ.
Y Rav Taḥlifa le dijo: No digas: Quizás. Más bien, di: Beit Shammai sin duda se refería al tamaño de un agujero perforado y su obstrucción, y puedes confiar en esta explicación, ya que ciertamente es correcta, tan cierta como el testimonio de Ḥizkiyya, el padre de Ikkesh, que no es cuestionado. De aquí puede derivarse que, así como la expresión: tamaño de un agujero perforado, se refiere al tamaño de un agujero en el que la broca puede introducirse y sacarse, así también el tamaño de una arveja amarga mencionado en la mishná se refiere a un agujero en el que la arveja amarga puede introducirse y sacarse.
דִּתְנַן: זוֹ עֵדוּת הֵעִיד חִזְקִיָּה אֲבִי עִקֵּשׁ לִפְנֵי רַבָּן גַּמְלִיאֵל בְּיַבְנֶה, שֶׁאָמַר מִשּׁוּם רַבָּן גַּמְלִיאֵל הַזָּקֵן: כֹּל שֶׁאֵין לוֹ תּוֹךְ בִּכְלִי חֶרֶס — אֵין לוֹ אֲחוֹרַיִם לַחֲלִיקָה. נִטְמָא תּוֹכוֹ — נִטְמָא גַּבּוֹ, נִטְמָא גַּבּוֹ — נִטְמָא תּוֹכוֹ.
§ La Guemará explica la referencia al testimonio de Ḥizkiyya, el padre de Ikkesh. Como aprendimos en una baraita que Ḥizkiyya, el padre de Ikkesh, dio este testimonio ante Rabban Gamliel en Yavne, el cual dijo en nombre de Rabban Gamliel el Anciano: Con respecto a las vasijas de barro, cualquier vasija que no tenga receptáculo no tiene distinción con respecto al estatus halájico de sus lados. Esto contrasta con las vasijas de barro mencionadas en la Torah, donde solo el interior, y no el exterior, es susceptible a la impureza ritual. Más bien, si su interior, es decir, los lados que se usan, se volvió impuro, su exterior también se vuelve impuro. Del mismo modo, si su exterior se volvió impuro, su interior también se vuelve impuro.
כְּלִי חֶרֶס, בְּתוֹכוֹ תְּלָה רַחֲמָנָא — אִית לֵיהּ תּוֹךְ — אִיטַּמִּי לֵיהּ, לֵית לֵיהּ תּוֹךְ — לָא אִיטַּמִּי לֵיהּ!
La Guemará objeta: Con respecto a una vasija de barro, el Misericordioso hizo que su susceptibilidad a la impureza dependiera de la presencia de un receptáculo, como está escrito: “Y toda vasija de barro en cuyo interior caiga cualquiera de ellos” (Levítico 11:33). En consecuencia, si hay un receptáculo, se volverá impura, pero si no hay receptáculo, no debería volverse impura.
אָמַר רַבִּי יִצְחָק בַּר אָבִין: הָכִי קָאָמַר, כֹּל שֶׁאֵין לוֹ תּוֹךְ בִּכְלִי חֶרֶס — כְּנֶגְדּוֹ בִּכְלִי שֶׁטֶף אֵין לוֹ אֲחוֹרַיִם לַחֲלִיקָה, נִטְמָא תּוֹכוֹ — נִטְמָא גַּבּוֹ, נִטְמָא גַּבּוֹ — נִטְמָא תּוֹכוֹ.
Rabí Yitzḥak bar Avin dijo en respuesta: El testimonio no se refiere a vasijas de barro, sino a vasijas que se purifican mediante inmersión en un baño ritual, como las vasijas de madera, que son susceptibles a la impureza ritual incluso si carecen de receptáculo. En consecuencia, esto es lo que el tannaestá diciendo: Con respecto a las vasijas de barro, cualquier vasija que no tenga receptáculo nunca se vuelve impura. La halakha en el caso correspondiente con respecto a una vasija que se purifica mediante enjuague, es decir, inmersión en un baño ritual, cuando carece de receptáculo, es que no hay distinción con respecto al estatus halájico de sus lados. Por lo tanto, si su interior, es decir, el lado que se usa, se volvió impuro, su exterior también se vuelve impuro. Asimismo, si su exterior se volvió impuro, su interior también se vuelve impuro.
לְמָה לִי לְמִיתְלְיֵיהּ בִּכְלִי חֶרֶס? נֵימָא: כֹּל שֶׁאֵין לוֹ תּוֹךְ בִּכְלִי שֶׁטֶף — אֵין לוֹ אֲחוֹרַיִם לַחֲלִיקָה!
La Guemará pregunta: ¿Por qué he de hacer depender esta halakha de una vasija de barro? Más bien, simplemente digamos: Con respecto a una vasija que se purifica mediante enjuague, cualquier vasija que no tenga receptáculo no presenta distinción con respecto al estatus halájico de sus lados.
הָא קָא מַשְׁמַע לַן, דְּיֵשׁ לוֹ תּוֹךְ — הֲרֵי הוּא כִּכְלִי חֶרֶס; מָה כְּלִי חֶרֶס, נִטְמָא תּוֹכוֹ — נִטְמָא גַּבּוֹ, לֹא נִטְמָא תּוֹכוֹ — לֹא נִטְמָא גַּבּוֹ; אַף כְּלִי שֶׁטֶף, נִטְמָא תּוֹכוֹ — נִטְמָא גַּבּוֹ, לֹא נִטְמָא תּוֹכוֹ — לֹא נִטְמָא גַּבּוֹ.
La Guemará responde: Esta asociación nos enseña que si el utensilio que se purifica mediante enjuague tiene un receptáculo, es como un utensilio de barro. Por lo tanto, así como en el caso de un utensilio de barro, si su interior se volvió impuro, su exterior también se vuelve impuro, pero si su interior no se volvió impuro, su exterior no se vuelve impuro, así también, con respecto a un utensilio que se purifica mediante enjuague, si su interior se volvió impuro, su exterior se vuelve impuro. Pero si su interior no se volvió impuro, su exterior no se vuelve impuro.
בִּשְׁלָמָא כְּלִי חֶרֶס, גַּלִּי בֵּיהּ רַחֲמָנָא ״תּוֹכוֹ״, אֶלָּא כְּלִי שֶׁטֶף, מִי גַּלִּי בֵּיהּ רַחֲמָנָא תּוֹכוֹ?
La Guemará pregunta: Concedido que, con respecto a una vasija de barro, la Torah reveló que esta se vuelve ritualmente impura solo si el objeto impuro cayó en su “interior” (véase Levítico 11:33). Pero, con respecto a una vasija que se purifica mediante enjuague, ¿reveló la Torah con respecto a ella que se vuelve impura solo a través de su interior? Por lo tanto, incluso si el objeto impuro tocó el exterior, debería volverse enteramente impura.
אִי בְּטוּמְאָה דְּאוֹרָיְיתָא — הָכִי נָמֵי, הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן? בְּטוּמְאַת מַשְׁקִין דְּרַבָּנַן, דִּתְנַן: כְּלִי שֶׁנִּטְמָא אֲחוֹרָיו בְּמַשְׁקִין — אֲחוֹרָיו טְמֵאִין, תּוֹכוֹ אׇגְנוֹ אׇזְנוֹ וְיָדָיו טְהוֹרִין, נִטְמָא תּוֹכוֹ — כּוּלּוֹ טָמֵא.
La Guemará responde: Si se refiere a la impureza ritual que es por ley de la Torah, entonces ciertamente un recipiente que se purifica mediante enjuague puede volverse impuro incluso por su parte exterior. Pero aquí estamos tratando de la impureza ritual de los líquidos, es decir, líquidos que se volvieron impuros y posteriormente tocaron el recipiente, que se vuelve impuro solo por ley rabínica. Como aprendimos en una mishná (Kelim 25:6): Con respecto a un recipiente cuyo exterior se volvió ritualmente impuro por contacto con líquidos impuros, solo su exterior es impuro, pero su interior, su borde, su asa en forma de oreja y su asa recta son puros. Si su interior se volvió impuro, se vuelve impuro en su totalidad.
מִדְּאוֹרָיְיתָא, אֵין אוֹכֶל מְטַמֵּא כְּלִי, וְאֵין מַשְׁקֶה מְטַמֵּא כְּלִי, וְרַבָּנַן הוּא דִּגְזוּר מִשּׁוּם מַשְׁקֵה זָב וְזָבָה.
La Guemará explica la razón: Según la ley de la Torah, la comida no transmite impureza a un utensilio, y un líquido no transmite impureza a un utensilio. Y fueron los Sabios quienes decretaron que un líquido impuro transmite impureza a un utensilio, debido a la preocupación de que la gente sea indulgente con respecto a el líquido de un zav y una zava, como su orina o saliva, que son una fuente primaria de impureza y transmiten impureza a los utensilios.
הִלְכָּךְ, שַׁוְּיוּהּ רַבָּנַן כְּטוּמְאָה דִּכְלִי חֶרֶס, וְלָא שַׁוְּיוּהּ רַבָּנַן כְּטוּמְאָה דְּאוֹרָיְיתָא דְּנַפְשֵׁיהּ.
Por lo tanto, los Sabios consideraron que la impureza de un recipiente que se purifica mediante enjuague, cuyo exterior se volvió impuro por un líquido, fuera como la impureza de un recipiente de barro, y si su exterior se volvió impuro, su interior permanece puro. Pero los Sabios no consideraron su impureza como su propia impureza, es decir, la de un recipiente que se purifica mediante enjuague, según la ley de la Torah, de modo que, si su exterior se volvió impuro, el recipiente se vuelve impuro en su totalidad.
עֲבַדוּ רַבָּנַן הֶיכֵּירָא, כִּי הֵיכִי דְּלָא לִישְׂרוֹף עֲלֵיהּ תְּרוּמָה וְקָדָשִׁים. אִי הָכִי, אֵין לוֹ תּוֹךְ נָמֵי, לֶיעְבֵּיד נָמֵי הֶיכֵּירָא!
La razón de esto es que, por medio de este dictamen, los Sabios emplearon un indicador de que es impuro solo por ley rabínica para que la gente no queme teruma y artículos consagrados debido a haber entrado en contacto con esos recipientes, ya que según la ley de la Torah son ritualmente puros y está prohibido quemarlos. La Guemará pregunta: Si es así, siendo este el caso en discusión, entonces con respecto a un recipiente que se purifica mediante enjuague y que tampoco tiene receptáculo, los Sabios deberían emplear un indicador. Deberían dictaminar que el interior permanece puro para que no se quemen teruma y artículos consagrados después de entrar en contacto con él. Entonces, ¿por qué Ḥizkiyya, el padre de Ikkesh, testificó que si su exterior se volvió impuro, su interior también se vuelve impuro?
כֵּיוָן דַּעֲבַדוּ הֶיכֵּירָא בְּיֵשׁ לוֹ תּוֹךְ, יְדִיעַ דְּאֵין לוֹ תּוֹךְ דְּרַבָּנַן.
La Guemará responde: Dado que los Sabios emplearon un indicador con respecto a los utensilios que se purifican mediante enjuague y tienen un receptáculo, de ello se sabe que la impureza de un utensilio que no tiene receptáculo que entra en contacto con un líquido impuro es por ley rabínica. Por lo tanto, nadie quemará teruma ni objetos consagrados que hayan entrado en contacto con él.
וְאֵין לוֹ תּוֹךְ בִּכְלִי שֶׁטֶף, דְּאוֹרָיְיתָא בַּר קַבּוֹלֵי טוּמְאָה הוּא? דּוּמְיָא דְּשַׂק בָּעֵינַן, מָה שַׂק מִיטַּלְטֵל מָלֵא וְרֵיקָן, אַף כֹּל מִיטַּלְטֵל מָלֵא וְרֵיקָן.
La Guemará pregunta: Y con respecto a un utensilio que se purifica mediante enjuague, ¿es susceptible a la impureza ritual según la ley de la Torah, de modo que los Sabios consideraron necesario decretar que el exterior es susceptible a la impureza de los líquidos? Después de todo, para que un utensilio sea susceptible a la impureza se requiere que sea similar a un saco, que se menciona con respecto a la impureza ritual (véase Levítico 11:32): Así como un saco es llevado tanto lleno como vacío, así también cualquier objeto debe poder ser llevado tanto lleno como vacío para volverse ritualmente impuro. Esto excluye un utensilio que no tiene receptáculo y no puede ser llevado lleno.
בְּהָנָךְ דַּחֲזוּ לְמִדְרָסוֹת. אִי הָכִי, חֶרֶס נָמֵי! אֵין מִדְרָס בִּכְלִי חֶרֶס.
La Guemará responde que se refiere a estos recipientes aptos para sentarse y susceptibles a la impureza ritual impartida por pisoteo, es decir, la impureza ritual impartida por un zav, una zava o una mujer menstruante que se sienta o se recuesta sobre un objeto, aunque carezca de receptáculo. La Guemará objeta: Si es así, con respecto a un recipiente de barro que no tiene interior, los Rabinos deberían también decretar que es susceptible a la impureza de los líquidos si es apto para sentarse. La Guemará responde: No hay impureza ritual impartida por pisoteo con respecto a los recipientes de barro.
רַב פָּפָּא אָמַר: מַקְדֵּחַ גָּדוֹל שָׁנִינוּ.
§ La Guemará vuelve al tema de un cráneo incompleto. Según la opinión de Beit Shammai, si al cráneo le falta un fragmento de hueso del tamaño de un agujero perforado, no transmite impureza. Según Shmuel, Beit Hillel sostiene que debe faltarle un fragmento del tamaño de una moneda sela. Si es así, no habría desacuerdo entre Beit Shammai y Beit Hillel, pues se enseñó con respecto a una ventana que transmite impureza ritual que un agujero perforado tiene el mismo tamaño que una moneda sela. La Guemará ofrece ahora una respuesta adicional: Rav Pappa dice que fue con respecto a una broca grande que aprendimos que el tamaño mínimo de una ventana que transmite impureza equivale al tamaño de una moneda sela.
מִכְּלָל דְּמַקְדֵּחַ סְתָם זוּטַרא נָמֵי מִכְּסֶלַע. הָנִיחָא לְרַבִּי מֵאִיר, אֶלָּא לְרַבָּנַן מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
La Guemará comenta que por inferencia, el taladro no especificado mencionado en la declaración de Beit Shammai con respecto a un cráneo incompleto es también menor que el tamaño de una moneda de sela mencionada por Beit Hillel. La Guemará pregunta: Esto encaja bien según la explicación de Rabí Meir sobre la opinión de Beit Shammai. Pero según la opinión de los Sabios, ¿qué hay que decir?
דִּתְנַן: בְּאֵיזֶה מַקְדֵּחַ אָמְרוּ? בְּקָטָן שֶׁל רוֹפְאִים, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: בְּגָדוֹל שֶׁל לִשְׁכָּה.
Como aprendimos en una mishná (Oholot 2:3): ¿Con respecto a qué taladro declararon Beit Shammai su opinión acerca de un cráneo incompleto? Fue con respecto a un taladro pequeño de médicos, usado para perforar huesos. Esta es la declaración de Rabí Meir. Y los Rabinos dicen: Fue con respecto a un taladro grande, como el que se usaba en la cámara del Templo. Según la mishná acerca de una ventana que transmite impureza, el tamaño de este taladro es como el de una moneda sela, y las opiniones de Beit Shammai y Beit Hillel seguirían siendo idénticas.
וּלְרַבִּי מֵאִיר, מִי נִיחָא? הָוֵה לֵיהּ מִקּוּלֵּי בֵּית שַׁמַּאי וּמֵחוּמְרֵי בֵּית הִלֵּל. וַאֲנַן דִּתְנַן — תְּנַן, דְּלָא תְּנַן — לָא תְּנַן!
La Guemará pregunta además: Y aun según la opinión de Rabí Meir, ¿queda bien resuelto? Si la barrena no especificada mencionada por Beit Shammai es menor que una moneda sela, entonces esto es un caso de las leniencias de Beit Shammai y de las severidades de Beit Hillel, ya que con respecto a un cráneo al que le faltaba una parte solo del tamaño de un agujero perforado, Beit Shammai son lenientes y sostienen que no transmite impureza en una tienda, mientras que Beit Hillel sí lo consideran impuro. Y nosotros tenemos un principio: Aquello que aprendimos en la mishná del tratado Eduyyot con respecto a las leniencias de Beit Shammai y las severidades de Beit Hillel, lo aprendimos, y aquello que no aprendimos allí, no lo aprendimos. Por lo tanto, en todos los demás casos, Beit Shammai son estrictos y Beit Hillel son lenientes.
אָמַר רַב נַחְמָן: סֶלַע נִירוֹנִית שָׁנִינוּ, כְּמַקְדֵּחַ גָּדוֹל, סֶלַע סְתָם זוּטַרא מִמַּקְדֵּחַ סְתָם.
Rav Naḥman dice: Es específicamente con respecto a un sela de el emperador Nerón que aprendimos en la mishná, en relación con una ventana que transmite impureza, que es como el tamaño de un gran agujero perforado. Pero con respecto al sela no especificado mencionado por Beit Hillel como medida, es incluso más pequeño que un agujero perforado no especificado. Por lo tanto, Beit Shammai son estrictos incluso de acuerdo con la opinión de Rabí Meir.
מַתְנִי׳ הָרִיס שֶׁל עַיִן שֶׁנִּיקַּב, שֶׁנִּפְגַּם, שֶׁנִּסְדַּק, הֲרֵי בְּעֵינוֹ דַּק, תְּבַלּוּל, חִלָּזוֹן, נָחָשׁ, עָצָב. אֵיזֶהוּ תְּבַלּוּל? לָבָן הַפּוֹסֵק בַּסִּירָא וְנִכְנָס בַּשָּׁחוֹר. שָׁחוֹר נִכְנַס בַּלָּבָן — אֵינוֹ מוּם.
MISHNÁ: Por estos defectos del ojo, se puede sacrificar el animal primogénito fuera del Templo: El párpado que fue perforado, un párpado que fue dañado y quedó incompleto, o un párpado que fue hendido; y asimismo, se puede sacrificar un animal primogénito fuera del Templo si había en su ojo una catarata, un tevallul, o un crecimiento con forma de caracol, serpiente o baya que cubre la pupila. ¿Qué es un tevallul? Es un hilo blanco que biseca el iris y entra en la parte negra de la pupila. Si es un hilo negro que biseca el iris y entra en la parte blanca del ojo, no es un defecto.

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