דָּבָר שֶׁאֵינוֹ נִישּׁוֹם מֵחַיִּים — לָא גְּזוּר רַבָּנַן, וּבְיַתְמֵי אוֹקְמוּהָ רַבָּנַן אַדְּאוֹרָיְיתָא.
Pero con respecto a un artículo que no es tasado cuando un animal se vende vivo, por ejemplo, el cuero y los tendones, como estos no son factores primarios que contribuyen al valor del animal, los Sabios no decretaron que no se puedan vender tales artículos después del sacrificio del animal. En consecuencia, la carne de una ofrenda del diezmo animal puede venderse mediante su inclusión en el cuero, la grasa, los tendones y los cuernos del animal. Y con respecto a un caso de huérfanos menores, los Sabios establecieron la halakhacomo si fuera por ley de la Torah, y por lo tanto la carne puede venderse de su manera habitual.
וְאַף רַב שְׁמוּאֵל בַּר רַב יִצְחָק סָבַר לַהּ לְהָא דְּרָבָא, דְּאָמַר רַב שְׁמוּאֵל בַּר רַב יִצְחָק: מִנַּיִן לְמַעְשַׂר בְּהֵמָה שֶׁל יְתוֹמִים שֶׁמּוֹכְרִים אוֹתוֹ כְּדַרְכּוֹ?
La Guemará señala: E incluso Rav Shmuel bar Rav Yitzḥak sostiene de acuerdo con aquella opinión de Rava, que según la ley de la Torah, la carne de una ofrenda de diezmo animal con defecto puede venderse de la manera habitual. Como dice Rav Shmuel bar Rav Yitzḥak: ¿De dónde se deriva que se puede vender la carne de una ofrenda de diezmo animal con defecto de huérfanos menores en su manera habitual , sin tener que recurrir al método de inclusión?
שֶׁנֶּאֱמַר: ״רַק בְּכׇל אַוַּת נַפְשְׁךָ תִּזְבַּח וְאָכַלְתָּ בָשָׂר״, אֵיזֶהוּ דָּבָר שֶׁאֵין בּוֹ בְּרָכָה מֵחַיִּים אֶלָּא לְאַחַר שְׁחִיטָה? הֱוֵי אוֹמֵר: זֶה מַעְשַׂר בְּהֵמָה.
Se deriva de un versículo, como está dicho en un versículo que trata de animales consagrados que se volvieron defectuosos: “Sin embargo, conforme a todo el deseo de tu alma, podrás sacrificar y comer carne, según la bendición del Señor tu Dios” (Deuteronomio 12:15). Ahora bien, ¿cuál es el elemento que no tiene bendición cuando está vivo, es decir, está prohibido obtener beneficio de él, pero sí tiene bendición después de su sacrificio, como indica el versículo “podrás sacrificar... según la bendición del Señor tu Dios”? Debes decir que esto es la carne de la ofrenda del diezmo animal.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: מַהוּ לְהַבְלִיעוֹ בַּעֲצָמוֹת? רַבִּי חִיָּיא וְרַבִּי שִׁמְעוֹן בְּרַבִּי, חַד אָמַר: מַבְלִיעוֹ, וְחַד אָמַר: אֵין מַבְלִיעוֹ.
§ La baraita citada anteriormente enseña que los Sabios permitieron incluir el valor de la carne de una ofrenda del diezmo animal con defecto en el costo de su piel, grasa, tendones y cuernos. A este respecto, se planteó un dilema ante los Sabios: ¿cuál es la halakhacon respecto a incluir el valor de la carne en el costo de los huesos del animal? Rabí Ḥiyya y Rabí Shimon, hijo de Rabí Yehuda HaNasi, discutieron este asunto. Uno dice que se puede incluir el valor en el costo de los huesos, y uno dice que no se puede incluir.
וְלָא פְּלִיגִי — הָא בְּדַקָּה, הָא בְּגַסָּה.
La Guemará señala: Y no discrepan. Este, que sostiene que no se puede incluir el valor en el costo de los huesos, se refiere a un animal pequeño domesticado, cuyos huesos no pueden convertirse en utensilios y, por lo tanto, nunca se venden. Aquel, que sostiene que sí se puede incluir el valor en el costo de los huesos, se refiere a un animal grande domesticado, cuyos huesos pueden usarse y, por lo tanto, se venden.
וְאִיבָּעֵית אֵימָא: אִידֵּי וְאִידֵּי בְּגַסָּה, וְלָא פְּלִיגִי — מָר כִּי אַתְרֵיהּ, וּמָר כִּי אַתְרֵיהּ.
Y si lo deseas, di en cambio que tanto este como aquel se refieren incluso a un animal grande y domesticado, y aun así no discrepan. Este Sabio dictamina de acuerdo con la costumbre de su localidad, y aquel Sabio dictamina de acuerdo con la costumbre de su localidad. En otras palabras, en ciertos lugares la costumbre es usar los huesos y venderlos, mientras que en otros lugares no.
גּוּפָא: בִּבְכוֹר הוּא אוֹמֵר: ״לֹא יִפְדֶּה״, וְנִמְכָּר; בְּמַעֲשֵׂר נֶאֱמַר: ״לֹא יִגָּאֵל״, וְאֵינוֹ נִמְכָּר, לֹא חַי וְלֹא שָׁחוּט, וְלֹא תָּם וְלֹא בַּעַל מוּם. מְנָא הָנֵי מִילֵּי?
§ La Guemará vuelve al asunto mismo, expuesto en la baraita: Con respecto a un primogénito macho ofrecido en sacrificio, el versículo dice: “No lo redimirás” (Números 18:17), pero puede ser vendido mientras está vivo, por el sacerdote a quien pertenece. En cambio, con respecto a la ofrenda del diezmo animal, está dicho: “No será redimido” (Levítico 27:33), lo que indica que su santidad nunca puede ser removida de él, y no puede ser vendido, ni cuando está vivo ni cuando está sacrificado, ni cuando está sin defecto ni cuando está con defecto. La Guemará pregunta: ¿De dónde se deriva este asunto, que la expresión “no será redimido” se refiere a la prohibición de vender la ofrenda del diezmo animal?
אָמַר רַב חִינָּנָא אָמַר רַב, וְכֵן אָמַר רַב דִּימִי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: נֶאֱמַר ״לֹא יִגָּאֵל״ בְּמַעֲשֵׂר, וְנֶאֱמַר ״וְלֹא יִגָּאֵל״ בַּחֲרָמִים, מָה לְהַלָּן מְכִירָה עִמּוֹ, אַף כָּאן מְכִירָה עִמּוֹ.
Rav Ḥinnana dice que Rav dice, y de manera similar, Rav Dimi dice que Rabí Yoḥanan dice: Está escrito: “No será redimido”, con respecto a la ofrenda del diezmo animal, y está escrito: “Y no será redimido”, con respecto a las dedicaciones [baḥaramim], es decir, propiedad que uno consagró mediante la expresión: Ḥerem. Con respecto a las dedicaciones, el versículo dice: “Sin embargo, cualquier cosa dedicada… no podrá ser vendida ni redimida” (Levítico 27:28). Esta es una analogía verbal: Así como allí, con respecto a las dedicaciones, la prohibición de vender se menciona junto con la prohibición de redimir, así también aquí, con respecto a la ofrenda del diezmo animal, la prohibición de vender se menciona junto con la prohibición de redimir.
אֲמַר לֵיהּ רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק לְרַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ: מַפְנֵי, דְּאִי לָא מַפְנֵי, אִיכָּא לְמִפְרַךְ: מָה לַחֲרָמִים, שֶׁכֵּן חָלִים עַל הַכֹּל!
Rav Naḥman bar Yitzḥak le dijo a Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua: Debe ser que al menos una de las expresiones “No será redimido” está libre, es decir, que al menos uno de estos términos es superfluo en su contexto, lo que significa que fue incluido con el propósito específico de la analogía verbal. En tal caso, la analogía verbal no puede ser refutada por la lógica, mientras que, si ninguna de las expresiones está libre, se puede refutar la analogía si hay una diferencia significativa entre los dos casos. Pues, si estos términos no están libres, la analogía verbal puede ser refutada: ¿Qué tienen de notable las consagraciones, en contraste con la ofrenda del diezmo animal? Son notables en que se aplican a todo lo que uno desea consagrar, mientras que la ofrenda del diezmo animal se aplica solo a animales aptos.
לָאיֵי אַפְנוֹיֵי מַפְנֵי, לֹא יֵאָמֵר ״וְלֹא יִגָּאֵל״ בַּחֲרָמִים, וְיִגְמַר מִמַּעֲשֵׂר: מָה מַעֲשֵׂר קָדוֹשׁ וְאֵינוֹ נִגְאָל, אַף חֲרָמִים קְדוֹשִׁים וְאֵינָם נִגְאָלִין. ״וְלֹא יִגָּאֵל״ דִּכְתַב רַחֲמָנָא לְמָה לִי? לְאַפְנוֹיֵי.
La Guemará señala: Esto no es así [la’ai], pues al menos una de las expresiones: “No será redimido”, ciertamente está libre. ¿Cómo es eso? Que el versículo no diga: “No será redimido”, con respecto a las consagraciones, y en cambio se podría derivar la prohibición de una ofrenda de diezmo animal: Así como la ofrenda de diezmo animal es sagrada y no puede ser redimida, así también las consagraciones son sagradas y no pueden ser redimidas. ¿Por qué, entonces, necesito la expresión “No será redimido” que el Misericordioso escribe, en el caso de las consagraciones? Evidentemente, fue escrita para ser considerada libre y así permitir la analogía verbal.
אִיכָּא לְמִיפְרַךְ: מָה לְמַעֲשֵׂר, שֶׁכֵּן קָדוֹשׁ לְפָנָיו וּלְאַחֲרָיו!
La Guemará rechaza esta sugerencia. Todavía es posible que la frase “No será redimido”, escrita con respecto a las consagraciones, no esté libre, ya que la derivación sugerida expuesta anteriormente puede ser refutada: ¿Qué tiene de notable el diezmo animal? Es notable en que hay santidad antes de él y después de él. Si, en lugar de proclamar como diezmo al décimo animal que contó, una persona proclamó inadvertidamente al noveno animal o al undécimo animal como diezmo, el animal proclamado por error asume el estatus sagrado de la ofrenda del diezmo animal. En cambio, no se puede consagrar propiedad al Templo inadvertidamente. Dado que el caso de la ofrenda del diezmo animal incluye una severidad que no comparten las consagraciones, la frase “No será redimido” es necesaria para enseñar que las consagraciones no pueden ser redimidas y, por lo tanto, no está libre para la analogía verbal.
אֶלָּא, לֹא יֵאָמֵר ״לֹא יִגָּאֵל״ בַּחֲרָמִים, וְיִגְמַר מִבְּכוֹר: מָה בְּכוֹר קָדוֹשׁ וְאֵינוֹ נִגְאָל, אַף חֲרָמִים קְדוֹשִׁין וְאֵינָן נִגְאָלִין. ״לֹא יִגָּאֵל״ דִּכְתַב רַחֲמָנָא לְמָה לִי? לְאַפְנוֹיֵי.
La Guemará cita una sugerencia alternativa. Más bien, que el versículo no diga: “No será redimido”, con respecto a las consagraciones, y en su lugar se puede derivar la prohibición de la ofrenda del primogénito: Así como la ofrenda del primogénito es sagrada y no puede ser redimida, como dice el versículo: “No lo redimirás” (Números 18:17), así también las consagraciones son igualmente sagradas y no pueden ser redimidas. ¿Por qué necesito la expresión “No será redimido” que el Misericordioso escribe en el caso de las consagraciones? Evidentemente, es para ser considerada libre y así permitir la analogía verbal con el diezmo animal.
אִיכָּא לְמִיפְרַךְ: מָה לִבְכוֹר, שֶׁכֵּן קְדוּשָּׁתוֹ מֵרֶחֶם!
La Guemará rechaza también esta sugerencia: Es posible que la frase “No será redimido” no esté libre, ya que la derivación anterior puede refutarse: ¿Qué tiene de notable la ofrenda del primogénito? Es notable porque su santidad proviene del vientre, mientras que las consagraciones requieren un acto de consagración.
אֶלָּא לֹא יֵאָמֵר ״לֹא יִגָּאֵל״ בְּמַעֲשֵׂר, וְיִגְמַר הַעֲבָרָה הַעֲבָרָה מִבְּכוֹר, מָה בְּכוֹר קָדוֹשׁ וְאֵינוֹ נִגְאָל, אַף מַעֲשֵׂר קָדוֹשׁ וְאֵינוֹ נִגְאָל. ״לֹא יִגָּאֵל״ דִּכְתַב רַחֲמָנָא בְּמַעֲשֵׂר לְמָה לִי? לְאַפְנוֹיֵי.
Más bien, que el versículo no diga: “No será redimido”, con respecto a la ofrenda del diezmo animal, y en cambio se pueda derivar la prohibición mediante una analogía verbal del término de pasar declarado allí y del término de pasar declarado en el caso de un primogénito. Con respecto a la ofrenda del diezmo animal, el versículo dice: “Todo lo que pase bajo la vara” (Levítico 27:32), y en el caso de la ofrenda del primogénito se dice: “Y harás pasar todo lo que abre la matriz, al Señor” (Éxodo 13:12). Así como la ofrenda del primogénito es sagrada y no puede ser redimida, así también la ofrenda del diezmo animal es también sagrada y no puede ser redimida. ¿Por qué necesito la expresión “No será redimido” que el Misericordioso escribe con respecto a las ofrendas del diezmo animal? Evidentemente, es para ser considerada libre y así permitir la analogía verbal con las consagraciones.
וְאַכַּתִּי, בְּמַעֲשֵׂר נָמֵי לָא, מַפְנֵי דְּאִיכָּא לְמִיפְרַךְ כִּדְפָרְכִינַן!
La Guemará pregunta: Pero aun así, la expresión “No será redimido”, escrita con respecto a la ofrenda del diezmo animal, en sí misma no está libre, pues la analogía entre la ofrenda del diezmo animal y la ofrenda del primogénito puede ser refutada como refutamos la analogía entre la ofrenda del primogénito y las consagraciones, ya que la ofrenda del primogénito se distingue por estar santificada desde el vientre.
״וְהַעֲבַרְתָּ״ קְרָא יַתִּירָא הוּא.
La Guemará responde: La expresión “Y harás pasar,” escrita en el contexto del primogénito, es un versículo superfluo, ya que podría haber dicho simplemente: Todo lo que abre la matriz será para el Señor. En consecuencia, queda libre para permitir la analogía verbal. En resumen, la Guemará está sugiriendo que, debido a la expresión “Y harás pasar”, existe una analogía verbal entre la ofrenda del diezmo animal y la ofrenda del primogénito, de la cual se deriva que la ofrenda del diezmo animal no puede ser redimida. Esto significa que la frase “No será redimido”, escrita con respecto a la ofrenda del diezmo animal, queda libre para permitir la analogía verbal con las consagraciones, de la cual se deriva la prohibición de vender la carne de la ofrenda del diezmo animal.
בְּכוֹר נָמֵי נֵילַף ״גְּאוּלָּה״ ״גְּאוּלָּה״ מֵחֲרָמִים! דְּמַעֲשֵׂר מַפְנֵי, דִּבְכוֹר לָא מַפְנֵי.
La Guemará plantea una dificultad: También con respecto a una ofrenda de primogénito, derivemos que no se puede vender su carne a partir de una analogía verbal entre la expresión de redención escrita allí y la expresión de redención escrita en el contexto de las consagraciones. Esto contradiría la resolución de la baraita de que una ofrenda de primogénito puede venderse después de que entra en posesión del sacerdote. La Guemará responde: La expresión de redención en el contexto del sacrificio de diezmo animal está libre para permitir la analogía verbal con las consagraciones, pero la expresión de redención en el contexto de una ofrenda de primogénito no está libre, ya que se requiere en su propio contexto para enseñar que la ofrenda de primogénito no puede ser redimida y como fuente para la halakha del diezmo animal.
וּמַאי חָזֵית דְּלֹא תִפְדֶּה דִּבְכוֹר — לְגוּפֵיהּ, וּדְמַעֲשֵׂר — לְאַפְנוֹיֵי? וְאֵימָא: דְּמַעֲשֵׂר — לְגוּפֵיהּ, דִּבְכוֹר — לְאַפְנוֹיֵי!
La Guemará pregunta: ¿Y qué viste para decir que la expresión “no redimirás” escrita en el contexto de un primogénito ofrecido no está libre, sino que es necesaria para sí misma, es decir, para enseñar que no puede ser redimido, mientras que la expresión de redención escrita con respecto a la ofrenda del diezmo animal está libre para permitir la analogía verbal, ya que la halajá de su redención se deriva del primogénito? Pero se puede decir lo contrario, que la expresión de redención escrita en el contexto del la ofrenda del diezmo animal es para sí misma, mientras que la escrita con respecto a un primogénito ofrecido está libre.
דָּנִין גְּאוּלָּה מִגְּאוּלָּה, וְאֵין דָּנִין פְּדִיָּיה מִגְּאוּלָּה.
La Guemará responde: Derivamos la expresión de redención [geula] escrita en el contexto de la ofrenda del diezmo animal de la expresión de redención [geula] escrita en el contexto de las consagraciones, pero no derivamos la expresión de redención [pediya] escrita en el contexto de una ofrenda de primogénito de la expresión diferente de redención [geula] escrita en el contexto de las consagraciones.
מַאי נָפְקָא מִינַּהּ? הָא תָּנָא דְּבֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל: ״וְשָׁב הַכֹּהֵן״ ״וּבָא הַכֹּהֵן״ — זוֹ הִיא שִׁיבָה זוֹ הִיא בִּיאָה!
La Guemará pregunta: ¿Qué diferencia hay entre que se use o no una expresión idéntica para una analogía verbal? ¿Acaso no enseñó la escuela de Rabí Yishmael una analogía verbal con respecto a la lepra de las casas? El versículo dice: “Y el sacerdote volverá [veshav]” en el séptimo día (Levítico 14:39), y otro versículo, con respecto a la visita del sacerdote siete días después, dice: “Y el sacerdote vendrá [uva]” y verá (Levítico 14:44). Este volver y este venir tienen el mismo significado, y por lo tanto se puede derivar por analogía verbal que la misma halakha que se aplica si la lepra se había extendido al final de la primera semana también se aplica si se había vuelto a extender al final de la semana siguiente. También aquí, los diferentes términos pediya y geula no deberían impedir la aplicación de una analogía verbal.
הָנֵי מִילֵּי, הֵיכָא דְּלֵיכָּא דְּדָמֵי לֵיהּ, אֲבָל אִיכָּא דְּדָמֵי לֵיהּ — מִדְּדָמֵי לֵיהּ יָלְפִינַן.
La Guemará responde: Esta afirmación, de que las expresiones usadas para una analogía verbal no tienen que ser idénticas, se aplica solo donde no hay términos que sean equivalentes a ella. Pero donde hay términos que son equivalentes a ella, derivamos la analogía verbal de los términos que son equivalentes a ella, en lugar de los términos que no son equivalentes.
וְלֵילַף בְּכוֹר ״הַעֲבָרָה״ ״הַעֲבָרָה״ מִמַּעֲשֵׂר, דְּהָא מַעֲשֵׂר נָמֵי גָּמַר ״גְּאוּלָּה״ ״גְּאוּלָּה״ מֵחֲרָמִים!
La Guemará plantea una dificultad: Pero que se derive que está prohibido vender la carne de una ofrenda de primogénito con defecto mediante la analogía verbal entre la expresión de pasar y la expresión de pasar, del caso de la ofrenda del diezmo animal. Esto debería ser posible, ya que la venta de la carne de una ofrenda del diezmo animal con defecto también está prohibida, como se deriva por una analogía verbal entre la expresión de redención escrita en su contexto y la expresión de redención escrita con respecto a las consagraciones, como se explicó anteriormente.
מִיעֵט רַחֲמָנָא גַּבֵּי חֲרָמִים, ״הוּא״ — ״הוּא״ וְלֹא בְּכוֹר. וְאֵימָא ״הוּא״ וְלֹא מַעֲשֵׂר! מַעֲשֵׂר גְּאוּלָּה כְּמוֹתוֹ.
La Guemará responde: El Misericordioso limita la extensión de la prohibición de vender con respecto a las consagraciones al añadir el término “ello” en el versículo: “Es cosa santísima para el Señor” (Levítico 27:28). El término “ello” enseña que la prohibición de vender se aplica solo a ello, es decir, a las consagraciones, pero no a una ofrenda de primogénito. La Guemará plantea una dificultad: Pero se puede decir, en cambio, que el término “ello” enseña que la prohibición de vender se aplica a las consagraciones, pero no a la ofrenda del diezmo animal. La Guemará responde: La prohibición de vender se aplica a la ofrenda del diezmo animal, con respecto a la cual está escrita la expresión de redención, tal como en las consagraciones, mientras que el término “ello” limita la prohibición a la ofrenda de primogénito.
רָבָא אָמַר, ״לֹא יִגָּאֵל״ דַּחֲרָמִים לָא צְרִיךְ, דְּאִיתַנְהוּ הֵיכָא? אִי בֵּי בְעָלִים — הֶקְדֵּשׁ נִינְהוּ, אִי בֵּי כֹהֵן — חוּלִּין נִינְהוּ.
§ Rava dice que hay una explicación alternativa para la prohibición de vender el diezmo animal. La frase “No puede ser redimido”, escrita con respecto a las cosas dedicadas, es innecesaria y por lo tanto queda libre para permitir una analogía verbal con la ofrenda del diezmo animal. Rava explica: ¿Dónde están los artículos dedicados, designados para los sacerdotes? Si están en posesión del propietario, son considerados consagrados y no pueden ser redimidos. Y si están en posesión del sacerdote, son considerados no sagrados y el sacerdote puede venderlos.
דְּתַנְיָא: חֲרָמִים, כׇּל זְמַן שֶׁהֵן בְּבֵית בְּעָלִים — הֲרֵי הֵן כְּהֶקְדֵּשׁ לְכׇל דִּבְרֵיהֶם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כׇּל חֵרֶם קֹדֶשׁ קָדָשִׁים הוּא לַה׳״. נְתָנָן לְכֹהֵן — הֲרֵי הֵן כְּחוּלִּין לְכׇל דִּבְרֵיהֶם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כׇּל חֵרֶם בְּיִשְׂרָאֵל לְךָ יִהְיֶה״. ״לֹא
Esto es como se enseña en una baraita: Las dedicaciones, mientras estén en posesión del propietario, son como propiedad consagrada en todos los aspectos, como está dicho: “Todo objeto dedicado es cosa santísima para el Señor” (Levítico 27:28). Una vez que el propietario las dio al sacerdote, son como propiedad no sagrada en todos los aspectos, como está dicho: “Todo objeto dedicado en Israel será tuyo” (Números 18:14). Rava continúa: En consecuencia, con respecto a la expresión “No puede