מַתְנִיתִין נָמֵי דַּיְקָא, רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: הוֹאִיל וְנִשְׁחַט שֶׁלֹּא עַל פִּי מוּמְחֶה אָסוּר. שְׁמַע מִינַּהּ קְנָסָא קָא קָנֵיס רַבִּי מֵאִיר, שְׁמַע מִינַּהּ.
La mishná también está formulada con precisión, pues afirma que Rabí Meir dice: Dado que fue sacrificado no de acuerdo con el dictamen de un experto, está prohibido. Concluye de ello que esta redacción indica que Rabí Meir penaliza a la persona por no habérselo mostrado a un experto. En otras palabras, esto indica que el animal se considera prohibido como penalización. No se debe a ninguna incertidumbre, ya que los defectos del cuerpo no cambian después de la muerte, sino a un decreto rabínico. La Guemará comenta: Concluye de ello que la mishná debe entenderse como explicó Rabá bar bar Jana.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: מִפְּנֵי הַמִּשְׁתַּנִּין — דְּכוּלְּהוּ מִשְׁתַּנִּי, אוֹ דִלְמָא אִיכָּא דְּמִשְׁתַּנֵּי וְאִיכָּא דְּלָא מִשְׁתַּנֵּי?
Se planteó un dilema ante los Sabios: La baraita afirma: Debido a los defectos en la córnea, que cambian. Pero ¿significa esto que todos los defectos en la córnea del ojo definitivamente cambian después de la muerte del animal? ¿O quizás hay algunos que cambian después de la muerte y hay otros que no cambian.
לְמַאי נָפְקָא מִינַּהּ? לְאַכְחוֹשֵׁי סָהֲדִי. אִי אָמְרַתְּ: כּוּלְּהוּ מִשְׁתַּנִּי — שַׁקָּרֵי נִינְהוּ, וְאִי אָמְרַתְּ: אִיכָּא דְּמִשְׁתַּנֵּי וְאִיכָּא דְּלָא מִשְׁתַּנֵּי — סָמְכִינַן עֲלַיְיהוּ. מַאי?
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la diferencia práctica de este dilema? La Guemará explica: La diferencia es con respecto a testigos contradictorios que afirman que el animal tenía exactamente las mismas manchas en su ojo cuando estaba vivo. Si dices que todas las córneas cambian después de la muerte del animal, son mentirosos. Pero si dices que hay algunas que cambian después de la muerte y hay otras que no cambian, el tribunal confía en tales testigos. Por lo tanto, ¿cuál es la resolución del dilema?
תָּא שְׁמַע, דְּאָמַר רַבָּה בַּר בַּר חָנָה: שָׂח לִי רַבִּי יֹאשִׁיָּה דְּמִן אוּשָׁא, בֹּא וְאַרְאֶךָּ בְּדוּקִּין שֶׁהֵן מִשְׁתַּנִּים. מִדְּקָאָמַר לֵיהּ ״בֹּא וְאַרְאֶךָּ״, מִכְּלָל דְּאִיכָּא דְּמִשְׁתַּנֵּי וְאִיכָּא דְּלָא מִשְׁתַּנֵּי.
La Guemará responde: Ven y escucha una baraita, como dice Rabba bar bar Ḥana: Rabí Yoshiya de Usha me dijo: Ven y te mostraré las córneas que cambian. Puesto que él le dijo: Ven y te mostraré aquellas que cambian, se puede concluir por inferencia que hay algunas córneas que cambian después de la muerte y hay otras que no cambian.
מִי שֶׁאֵינוֹ מוּמְחֶה, וְרָאָה אֶת הַבְּכוֹר וְנִשְׁחַט עַל פִּיו, הֲרֵי זֶה יִקָּבֵר, וִישַׁלֵּם מִבֵּיתוֹ. לֵימָא תְּנַן סְתָמָא כְּרַבִּי מֵאִיר? דִּלְמָא בְּדוּקִּין שֶׁבָּעַיִן, וְדִבְרֵי הַכֹּל.
§ La mishná enseña: En un caso que involucra a alguien que no es experto, y examinó al primogénito animal y fue sacrificado sobre la base de su dictamen, ese animal debe ser enterrado, y el no experto debe pagar una compensación al sacerdote de sus bienes. La Guemará pregunta: ¿Diremos que aprendimos la mishná no atribuida de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, quien considera prohibido un animal primogénito en todos los casos en que no fue sacrificado basándose en el dictamen de un experto? La Guemará rechaza esta sugerencia: No; quizás esto se refiere solo a un caso en el que había una mancha en la córnea del ojo, que cambia después de la muerte del animal, y todos están de acuerdo con el dictamen de la mishná en tal caso.
תָּנָא: כְּשֶׁהוּא מְשַׁלֵּם — מְשַׁלֵּם רְבִיעַ לַדַּקָּה, וּמֶחֱצָה לַגַּסָּה. מַאי טַעְמָא? אָמַר רַב פָּפָּא: זֶה הֶפְסֵד מְרוּבֶּה, וְזֶה הֶפְסֵד מוּעָט.
§ Los Sabios enseñaron en una baraita: Cuando alguien paga al sacerdote por un primogénito que se volvió prohibido, paga una cuarta parte del valor de un animal pequeño, es decir, una oveja o cabra, o la mitad del valor de un animal grande, es decir, un toro. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón de esta discrepancia? Rav Pappa dice: La pérdida de este toro es una pérdida relativamente grande, y la pérdida de aquella oveja o cabra es una pérdida pequeña.
אִי הָכִי, לְפוּם פְּסֵידָא לִישַׁלֵּם! אָמַר רַב הוּנָא בַּר מָנוֹחַ מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב אַחָא בַּר אִיקָא: מִשּׁוּם גְּזֵירַת מְגַדְּלֵי בְּהֵמָה דַּקָּה נָגְעוּ בָּהּ.
La Guemará plantea una dificultad: Si es así, que pague de acuerdo con la pérdida real sufrida. En otras palabras, si pagara la misma proporción del valor de una oveja o cabra, todavía estaría pagando menos de la mitad del valor de un buey. Rav Huna bar Manoaḥ dice en nombre de Rav Aḥa bar Ika: Los Sabios trataron este asunto y determinaron que debe pagar solo una cuarta parte, debido al decreto contra quienes crían ganado menor en Eretz Yisrael, ya que estos animales causan daño a la tierra. Como resultado, tales animales solo pueden criarse en áreas específicas, lo que significa que el sacerdote se ahorró esfuerzo, y por lo tanto los Sabios exigieron que se pagara solo una cuarta parte del valor.
מַתְנִי׳ דָּן אֶת הַדִּין, זִיכָּה אֶת הַחַיָּיב וְחִיֵּיב אֶת הַזַּכַּאי, טִימֵּא אֶת הַטָּהוֹר וְטִיהֵר אֶת הַטָּמֵא — מַה שֶּׁעָשָׂה עָשׂוּי, וִישַׁלֵּם מִבֵּיתוֹ. וְאִם הָיָה מוּמְחֶה לְבֵית דִּין — פָּטוּר מִלְּשַׁלֵּם.
MISHNÁ: Si un juez dictó una sentencia y se equivocó, de modo que eximió a una parte culpable o declaró responsable a una parte inocente, o si dictaminó que un objeto puro es impuro o dictaminó que un objeto impuro es puro, y al hacerlo causó a un litigante una pérdida monetaria, entonces lo que hizo queda hecho, es decir, la sentencia permanece en vigor, y el juez debe pagar daños de su propia casa, es decir, de sus fondos personales. Y si el juez era un experto del tribunal, queda exento de responsabilidad de pagar.
גְּמָ׳ לֵימָא תְּנַן סְתָמָא כְּרַבִּי מֵאִיר, דְּדָאֵין דִּינָא דִּגְרָמֵי? אָמַר רַבִּי אִילְעָא אָמַר רַב: כְּגוֹן שֶׁנָּשָׂא וְנָתַן בַּיָּד.
GUEMARÁ: La mishná enseña que un juez que se equivoca debe pagar compensación por el daño que causó. La Guemará sugiere: ¿Diremos que aprendimos la mishná no atribuida de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, quien sostiene que hay responsabilidad por daño causado por una acción indirecta? Rabí Ile’a dice que Rav dice: Esto se refiere a un caso en el que un juez tomó el objeto en cuestión de un litigante y lo dio al otro litigante con su mano, y por lo tanto causó el daño directamente.
בִּשְׁלָמָא חִיֵּיב אֶת הַזַּכַּאי — כְּגוֹן שֶׁנָּשָׂא וְנָתַן בַּיָּד, אֶלָּא זִיכָּה אֶת הַחַיָּיב הֵיכִי דָּמֵי? אִי דַּאֲמַר לֵיהּ ״פָּטוּר אַתָּה״ — וְהָא לֹא נָשָׂא וְנָתַן בַּיָּד! אָמַר רָבִינָא: כְּגוֹן שֶׁהָיָה לוֹ מַשְׁכּוֹן וּנְטָלוֹ הֵימֶנּוּ.
La Guemará plantea una dificultad: Concedido, el caso en que él declara a una parte inocente responsable es un caso en el que el juez tomó el objeto en cuestión de la parte inocente y se lo dio al otro litigante con su mano. Pero ¿cuáles son las circunstancias de entregar el objeto de una parte a otra con respecto a la cláusula de: Él exime a una parte responsable? Es si el juez solo le dijo al litigante: Estás exento de la obligación de pagar, pero el juez no tomó el objeto en cuestión de un litigante y se lo dio al otro litigante con su mano. Ravina dijo: Se refiere a un caso en el que el prestamista tenía una garantía prendaria del prestatario, y el juez la tomó de él y la devolvió a la otra parte.
טִימֵּא אֶת הַטָּהוֹר — דְּאַגַּע בְּהוּ שֶׁרֶץ, טִיהֵר אֶת הַטָּמֵא — שֶׁעֵירְבָן עִם פֵּירוֹתָיו.
En el caso de: Él dictaminó que un artículo puro es impuro, ¿cómo pudo causar una pérdida con sus propias manos? Es cuando él hizo que el objeto ritualmente puro del litigante tocara un animal rastrero para enfatizar que creía que ya era impuro, y de ese modo le impartió impureza. En el caso de: Él dictaminó que un artículo impuro es puro, ¿cómo pudo causar una pérdida con sus propias manos? Es cuando él mezcló este producto impuro del litigante con el producto ritualmente puro del litigante, y de ese modo hizo que todo el producto fuera considerado impuro. Cuando un juez experto dictamina después que ese producto es en realidad impuro, el resultado es que toda la mezcla contiene producto impuro, y el juez causó este daño directamente.
מַתְנִי׳ וּמַעֲשֶׂה בְּפָרָה שֶׁנִּיטְּלָה הָאֵם שֶׁלָּהּ, וְהֶאֱכִילָהּ רַבִּי טַרְפוֹן לִכְלָבִים, וּבָא מַעֲשֶׂה לִפְנֵי חֲכָמִים בְּיַבְנֶה, וְהִתִּירוּהָ.
MISHNÁ: A propósito de la mishná anterior, que enseñó que un juez que era experto para el tribunal y que erró está exento de pago, esta mishná enseña: Hubo un incidente relacionado con una vaca a la que se le extrajo el útero, y cuando se consultó a Rabí Tarfón, dictaminó que era un animal con una herida que haría que muriera dentro de doce meses [tereifa], lo cual está prohibido para el consumo. Y, basándose en el dictamen de Rabí Tarfón, quien consultó se la dio de comer a los perros. Y el incidente llegó ante los Sabios del tribunal en Yavne, y ellos dictaminaron que tal animal está permitido y no es una tereifa.
וְאָמַר תּוֹדוֹס הָרוֹפֵא: אֵין פָּרָה וַחֲזִירָה יוֹצְאָה מֵאֲלֶכְּסַנְדְּרִיָּא שֶׁל מִצְרַיִם, שֶׁאֵין חוֹתְכִין הָאֵם שֶׁלָּהּ, בִּשְׁבִיל שֶׁלֹּא תֵּלֵד.
Y Teodosio [Todos], el médico, dijo: Una vaca o cerdo no sale de Alejandría de Egipto a menos que los habitantes le corten el útero para que no dé a luz en el futuro. Las razas de vacas y cerdos en Alejandría eran de calidad excepcional, y la gente de Alejandría no quería que se reprodujeran en otro lugar. El hecho de que estos animales vivieran mucho tiempo después de que se les extrajera el útero demuestra que la histerectomía no los convirtió en tereifot.
אָמַר רַבִּי טַרְפוֹן: הָלְכָה חֲמוֹרְךָ טַרְפוֹן! אָמַר לוֹ רַבִּי עֲקִיבָא: רַבִּי טַרְפוֹן, אַתָּה מוּמְחֶה לְבֵית דִּין, וְכׇל הַמּוּמְחֶה לְבֵית דִּין פָּטוּר מִלְּשַׁלֵּם.
Al oír esto, Rabí Tarfon dijo: Tu burro se ha ido, Tarfon, pues creía que estaba obligado a compensar al dueño por la vaca sobre la que dictaminó que era una tereifa. Rabí Akiva le dijo: Rabí Tarfon, eres un experto para el tribunal, y cualquier experto para el tribunal está exento de responsabilidad de pagar.
גְּמָ׳ וְתִיפּוֹק לֵיהּ, דְּטָעָה בִּדְבַר מִשְׁנָה, וְטָעָה בִּדְבַר מִשְׁנָה חוֹזֵר!
GEMARA: La Guemará pregunta: Pero que Rabí Akiva derive su dictamen del hecho de que Rabí Tarfón se equivocó con respecto a un asunto que aparece en la Mishna, ya que el dictamen que permite un animal al que se le ha extraído el útero está registrado en una mishna (véase Ḥullin 54a), y con respecto a cualquiera que se equivocó con respecto a un asunto que aparece en la Mishna, la decisión queda revocada, pues esto se considera un error evidente. En otras palabras, el dictamen de Rabí Tarfón no era vinculante y, por lo tanto, cuando el dueño dio la vaca a los perros, actuó sobre la base de un dictamen sin validez y con ello causó su propia pérdida.
חֲדָא וְעוֹד קָאָמַר: חֲדָא — דְּטָעָה בִּדְבַר מִשְׁנָה חוֹזֵר, וְעוֹד — אִי נָמֵי בְּשִׁיקּוּל הַדַּעַת טָעִיתָה, מוּמְחֶה לְבֵית דִּין אַתָּה, וְכׇל הַמּוּמְחֶה לְבֵית דִּין פָּטוּר מִלְּשַׁלֵּם.
La Guemará responde: Rabí Akiva expone una razón y añade otra razón. Una razón es que, en el caso de alguien que se equivoca en un asunto que aparece en la Mishná, la decisión queda revocada. Otra razón es que incluso si te equivocaste en una deliberación, eres un juez aceptado como experto para el público, y cualquier juez aceptado como experto para el público está exento de responsabilidad de pagar.
מַתְנִי׳ הַנּוֹטֵל שָׂכָר לִהְיוֹת רוֹאֶה אֶת הַבְּכוֹרוֹת — אֵין שׁוֹחֲטִין עַל פִּיו, אֶלָּא אִם כֵּן הָיָה מוּמְחֶה.
MISHNÁ: En el caso de una persona que recibe pago por ser quien examina a los primogénitos de animales para determinar si tienen defecto, no se puede sacrificar al primogénito basándose en su dictamen, a menos que fuera un experto