נִפְדִּין תְּמִימִים אוֹ אֵין נִפְדִּין תְּמִימִין?
La halakha es que la cría de un animal que posee santidad inherente nace santificada y, por lo tanto, no puede ser redimida hasta que desarrolle un defecto. La Guemará pregunta: Con respecto a la cría de un animal que posee santidad que reside en su valor, ¿son redimidas sin defecto, o no son redimidas sin defecto? En otras palabras, ¿pueden ser redimidas de inmediato, o hay que esperar hasta que desarrollen un defecto?
תָּא שְׁמַע: הַמַּתְפִּיס בַּעֲלֵי מוּמִין קְבוּעִין לְגַבֵּי מִזְבֵּחַ, וְיָלְדוּ — יִמָּכְרוּ, וְאֵין צְרִיכִין מוּם, שֶׁאֵין קְדוּשָּׁה חָלָה עֲלֵיהֶן, שֶׁלֹּא יְהֵא טָפֵל חָמוּר מִן הָעִיקָּר.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de una baraita: Con respecto a quien dedica animales con defecto permanente para el altar, y esos animales dieron a luz, su descendencia puede venderse para ser redimida, y no requieren un defecto para que su venta esté permitida. La razón es que no están imbuidos de santidad, y que la santidad subsidiaria de la descendencia no debe ser más estricta que la santidad primaria de la madre. Dado que la madre defectuosa puede ser redimida sin demora, lo mismo se aplica a su descendencia. Esto prueba que la descendencia de animales que poseen santidad inherente a su valor puede ser redimida.
טַעְמָא, שֶׁלֹּא יְהֵא טָפֵל חָמוּר מִן הָעִיקָּר, אֲבָל הִקְדִּישׁ זָכָר לְדָמָיו — קָדוֹשׁ קְדוּשַּׁת הַגּוּף. מְסַיַּיע לֵיהּ לְרָבָא, דְּאָמַר רָבָא: הִקְדִּישׁ זָכָר לְדָמָיו — קָדוֹשׁ קְדוּשַּׁת הַגּוּף.
La Guemará señala: La razón por la que la baraita dictamina que la santidad para el altar no surte efecto es que la santidad subsidiaria no debe ser más estricta que la santidad primaria; es decir, la única razón por la que no queda santificado para el altar es porque su santidad deriva de su madre, que no puede ser santificada para el altar porque tiene un defecto. Pero, si alguien consagró un animal macho sin defecto por su valor, donde no hay consagración secundaria, queda santificado con santidad inherente. La Guemará añade que esto respalda la opinión de Rava, como dice Rava: Si alguien consagró un macho por su valor, queda santificado con santidad inherente.
וְהַשּׁוֹחֲטָן בַּחוּץ פָּטוּר. רַבִּי אֶלְעָזָר מַתְנֵי ״חַיָּיב״, וּמוֹקֵי לַהּ בְּבָמַת יָחִיד.
§ La mishná enseña con respecto a los animales cuya tara precedió a su consagración: Y quien los sacrifica fuera del patio del Templo está exento. La Guemará señala que Rabí Elazar enseña la mishná de la siguiente manera: Y quien los sacrifica fuera del patio del Templo está obligado, e interpreta la mishná como refiriéndose a un caso de altar privado de un individuo. En otras palabras, la mishná no enseña que uno sea pasible de karet por sacrificar un animal fuera del patio del Templo, sino que es pasible de azotes por sacrificar un animal con tara sobre un altar privado.
דְּאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: מִנַּיִן לַזּוֹבֵחַ בְּהֵמָה בַּעֲלַת מוּם בְּבָמַת יָחִיד בִּשְׁעַת הֶיתֵּר הַבָּמוֹת, שֶׁהוּא בְּלֹא תַעֲשֶׂה? שֶׁנֶּאֱמַר: ״לֹא תִזְבַּח לַה׳ אֱלֹהֶיךָ שׁוֹר וָשֶׂה״, אִם אֵינוֹ עִנְיָן לְבָמָה גְּדוֹלָה, דִּכְתִיב: ״עַוֶּרֶת אוֹ שָׁבוּר וְגוֹ׳״, תְּנֵהוּ עִנְיָן לְבָמַת יָחִיד.
Como dice Rabí Elazar: ¿De dónde se deriva que quien sacrifica un animal con defecto sobre un altar privado de un individuo en un tiempo en que los altares privados están permitidos incurre en violación de una prohibición? Se deriva de un versículo, como está dicho: “No sacrificarás al Señor tu Dios un buey, o una oveja, en el que haya defecto” (Deuteronomio 17:1). Si este versículo no se refiere al asunto de un gran altar público, ya que esa halakha se deriva de otro versículo, como está escrito: “Ciego o quebrado… no sacrificaréis estos al Señor” (Levítico 22:22), aplica el versículo de Deuteronomio al asunto de un altar privado de un individuo.
אֵימָא: אִם אֵינוֹ עִנְיָן לְקָדָשִׁים — תְּנֵהוּ עִנְיָן לִבְכוֹר, סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: הוֹאִיל וְקָדוֹשׁ כְּשֶׁהוּא בַּעַל מוּם — לִיקְרַב נָמֵי כְּשֶׁהוּא בַּעַל מוּם, קָא מַשְׁמַע לַן דְּלָא!
La Guemará plantea una objeción: Pero se puede decir con respecto al versículo en Deuteronomio: Si este versículo no está refiriéndose al asunto de los animales sacrificiales regulares, que se deriva del versículo en Levítico, aplícalo al asunto de un primogénito, ya que podría pasar por tu mente decir: Dado que un animal primogénito es santificado incluso cuando es un animal con defecto permanente, que también sea sacrificado sobre el altar cuando sea un animal con defecto. El versículo en Deuteronomio, por lo tanto, nos enseñaría que esta no es la halajá, es decir, un animal primogénito con defecto no puede ser sacrificado sobre el altar. ¿Cuál, entonces, es la razón por la que la halajá de un altar privado de un individuo, en lugar de la halajá de los animales primogénitos, se deriva del versículo en Deuteronomio?
אָמְרִי: בְּכוֹר בְּהֶדְיָא כְּתִיב בֵּיהּ ״פִּסֵּחַ אוֹ עִוֵּר לֹא תִזְבָּחֶנּוּ״.
Los Sabios dijeron a modo de explicación: Con respecto a un primogénito, la halakha está escrita explícitamente con respecto a él: “Todo primogénito… si hubiere en él algún defecto, cojera o ceguera… no lo sacrificarás” (Deuteronomio 15:19–21). En consecuencia, el versículo de Deuteronomio, capítulo 17, no puede estar refiriéndose a la halakha de que un animal primogénito no puede ser sacrificado sobre el altar, pues eso ya se enseña en el capítulo 15.
וְאֵימָא: אִם אֵינוֹ עִנְיָן לְקָדָשִׁים — תְּנֵהוּ עִנְיָן לְמַעֲשֵׂר, דְּסָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: הוֹאִיל וְקָדוֹשׁ בְּמוּמוֹ, דִּכְתִיב: ״לֹא יְבַקֵּר בֵּין טוֹב לָרַע״, נִקְרַב נָמֵי בְּמוּמֵיהּ, קָא מַשְׁמַע לַן דְּלָא!
La Guemará pregunta: Pero, aun así, se puede decir: Si el versículo del capítulo 17 no se refiere al asunto de los animales sacrificiales, que se deriva del versículo en Levítico, aplícelo al asunto del diezmo animal, ya que podría venir a tu mente decir: Puesto que un animal diezmado es sagrado incluso con su defecto, como está escrito: “No distinguirá entre bueno o malo” (Levítico 27:33), que también sea sacrificado con su defecto. El versículo en Deuteronomio (17:1), por lo tanto, vendría a enseñarnos que esta no es la halakha, es decir, un animal del diezmo con defecto no puede ser sacrificado sobre el altar.
אָמְרִי: מַעֲשֵׂר נָמֵי גָּמַר ״הַעֲבָרָה״ ״הַעֲבָרָה״ מִבְּכוֹר.
Los Sabios dijeron en respuesta: Con respecto al diezmo animal también, no es necesario que el versículo enseñe esta halakha, ya que se deriva de una analogía verbal entre la palabra: Pasando, mencionada con respecto a los animales diezmados (véase Levítico 27:32), y pasando mencionada con respecto al primogénito (véase Éxodo 13:12). Así como un animal primogénito con defecto no es sacrificado sobre el altar, así también un animal diezmado con defecto no es sacrificado sobre el altar.
אֵימָא: תְּנֵהוּ עִנְיָן לִתְמוּרַת קָדָשִׁים, דְּסָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: הוֹאִיל וּקְדוֹשָׁה כְּשֶׁהִיא בַּעֲלַת מוּם, דִּכְתִיב: ״לֹא יַחֲלִיפֶנּוּ וְלֹא יָמִיר אוֹתוֹ וְגוֹ׳״, קָרֵיבָה נָמֵי כְּשֶׁהִיא בַּעֲלַת מוּם, קָא מַשְׁמַע לַן דְּלָא!
La Guemará continúa: Pero digamos que se debe aplicar Deuteronomio 17:1 al tema de animales sustituidos por animales sacrificiales, ya que podría venirte a la mente decir: Puesto que un sustituto se vuelve sagrado incluso cuando tiene defecto, como está escrito: “No lo cambiará ni lo sustituirá, uno bueno por uno malo, o uno malo por uno bueno; y si de algún modo sustituye animal por animal, entonces tanto él como aquel por el que fue sustituido serán santos” (Levítico 27:10), igualmente puede ser sacrificado cuando tiene defecto. El versículo en Deuteronomio, por lo tanto, nos enseñaría que esta no es la halakha, ya que un sustituto con defecto no puede ser sacrificado sobre el altar.
אָמַר קְרָא: ״וְהָיָה הוּא וּתְמוּרָתוֹ״, מַקִּישׁ תְּמוּרָתוֹ לוֹ — מָה הוּא בַּעַל מוּם לֹא, אַף תְּמוּרָתוֹ בַּעַל מוּם לֹא.
La Guemará responde: la halakha con respecto a un sustituto ya está establecida, pues el versículo dice: “Él y aquello por lo cual fue sustituido” serán sagrados. El versículo compara un sustituto con el animal consagrado por el cual fue sustituido: Así como el animal consagrado no se sacrifica si está blemished, así también su sustituto no se sacrifica si está blemished.
מַתְקֵיף לַהּ רַבִּי זֵירָא: אֵימָא, תְּנֵהוּ עִנְיָן לְוַלְדוֹת קָדָשִׁים, דְּסָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: הוֹאִיל וּקְדוֹשִׁין כְּשֶׁהֵן בַּעֲלֵי מוּמִין אַגַּב אִמָּן, כְּשֶׁהֵן בַּעֲלֵי מוּמִין נָמֵי קָרְבִי, קָא מַשְׁמַע לַן דְּלָא!
La Guemará presenta una objeción final: Rabí Zeira objeta a la afirmación de que Deuteronomio 17:1 debe entenderse como referido a un altar privado de un individuo. Di, en cambio, que se debe aplicar a la cuestión de la descendencia de animales sacrificiales, pues podría pasar por tu mente decir: Dado que son sagrados incluso cuando tienen una tara, a causa de su madre, también pueden ser sacrificados cuando tienen una tara. Deuteronomio 17:1, por lo tanto, nos enseña que esta no es la halajá.
אָמַר רָבָא: כְּבָר פַּסְקַהּ תַּנָּא דְּבֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל, דְּתָנָא דְּבֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל: ״רַק קָדָשֶׁיךָ אֲשֶׁר יִהְיוּ לְךָ וּנְדָרֶיךָ״ — ״רַק קָדָשֶׁיךָ״ אֵלּוּ הַתְּמוּרוֹת, ״אֲשֶׁר יִהְיוּ לְךָ״ אֵלּוּ הַוְּולָדוֹת, ״וּנְדָרֶיךָ״ — הִקִּישָׁן הַכָּתוּב לְנֶדֶר, מָה נֶדֶר בַּעַל מוּם לֹא, אַף הָנֵי נָמֵי בַּעַל מוּם לֹא.
Rava dice en respuesta: El tanna de la escuela del rabino Yishmael ya dictaminó que la descendencia con defecto de animales sacrificiales no puede ser sacrificada sobre el altar, a partir de otro versículo. Como enseñó la escuela del rabino Yishmael: El versículo dice: “Solo tus objetos sagrados que tengas, y tus votos, tomarás y vendrás al lugar que el Señor elija” (Deuteronomio 12:26). “Solo tus objetos sagrados”; estos son los sustitutos. “Que tengas”; estos son la descendencia. Cuando dice: “Y tus votos,” el versículo de ese modo yuxtapone los sustitutos y la descendencia con un animal consagrado por un voto, enseñando que así como un animal consagrado por un voto no es sacrificado si está defectuoso, así también estos no son sacrificados si están defectuosos. En consecuencia, Deuteronomio 17:1 debe entenderse como referido a un altar privado de un individuo, como sostuvo el rabino Elazar.
וְאֵין עוֹשִׂין תְּמוּרָה, מַאי טַעְמָא? דְּאָמַר קְרָא: ״לֹא יַחֲלִיפֶנּוּ וְלֹא יָמִיר וְגוֹ׳״. הַשְׁתָּא רַע בְּטוֹב אָמְרַתְּ לֹא, טוֹב בְּרָע מִיבַּעְיָא? אֶלָּא טוֹב מֵעִיקָּרוֹ עוֹשֶׂה תְּמוּרָה, רַע מֵעִיקָּרוֹ אֵין עוֹשֶׂה תְּמוּרָה.
§ La mishná enseña: Y los animales sacrificiales cuya tara precedió a su consagración no hacen sagrado a un animal que fue una sustitución por ellos. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón de esta decisión? Se deriva de un versículo, como dice el versículo: “No lo cambiará ni lo sustituirá, uno bueno por uno malo, o uno malo por uno bueno” (Levítico 27:10). La Guemará infiere: Ahora que has dicho que sustituir un animal malo por uno bueno no está permitido, ¿es necesario decir que sustituir un animal bueno por uno malo no está permitido? Más bien, el versículo enseña que un animal que es bueno desde el principio hace sagrado a un animal que fue una sustitución por él, pero un animal que es malo desde el principio, es decir, cuya tara precedió a su consagración, no hace sagrado a un animal que fue una sustitución por él.
אִם מֵתוּ יִפָּדוּ. אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: זוֹ דִּבְרֵי רַבִּי שִׁמְעוֹן, דְּאָמַר: קׇדְשֵׁי מִזְבֵּחַ הָיוּ בִּכְלַל הַעֲמָדָה וְהַעֲרָכָה, קׇדְשֵׁי בֶּדֶק הַבַּיִת לֹא הָיוּ בִּכְלַל הַעֲמָדָה וְהַעֲרָכָה.
§ La mishná además enseña: Y si estos animales murieron antes de ser redimidos, pueden ser redimidos y dados de comer a los perros. Rav Yehuda dice que Rav dice: Esta es la declaración de Rabbi Shimon, quien dice: Los elementos consagrados para ser sacrificados en el altar fueron incluidos en el requisito de presentación y valoración, pero los elementos con la santidad de los consagrados para el mantenimiento del Templo, como la vaca roja, no fueron incluidos en el requisito de presentación y valoración. Dado que los animales consagrados para el altar requieren presentación y valoración para ser redimidos, no pueden ser redimidos después de la muerte, ya que ya no es posible presentarlos ante el sacerdote. Los animales consagrados para el mantenimiento del Templo, y asimismo los animales cuya tara precedió a su consagración, no requieren presentación y valoración, y por lo tanto pueden ser redimidos después de la muerte.
דִּתְנַן, רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: קׇדְשֵׁי בֶּדֶק הַבַּיִת, אִם מֵתוּ — יִפָּדוּ. וּמוֹדֶה רַבִּי שִׁמְעוֹן בְּבַעַל מוּם מֵעִיקָּרוֹ שֶׁנִּפְדֶּה. מַאי טַעְמָא? דְּאָמַר קְרָא: ״אוֹתָהּ״ ״אוֹתָהּ״ — לְמַעוֹטֵי בַּעַל מוּם מֵעִיקָּרָא.
Esto es como aprendimos en una mishná (Temurá 32a): Rabí Shimon dice: Con respecto a los animales consagrados para el mantenimiento del Templo, si murieron pueden ser redimidos, porque los animales consagrados para el mantenimiento del Templo no están incluidos en la obligación de presentación y valoración. Y Rabí Shimon concede con respecto a un animal que estaba manchado desde el principio, es decir, antes de ser consagrado, que puede ser redimido incluso si fue consagrado para el altar. ¿Cuál es la razón? Se deriva de un versículo, como dice el versículo: “Entonces pondrá el animal delante del sacerdote. Y el sacerdote lo valorará, a él” (Levítico 27:11–12). El énfasis en “a él” sirve para excluir a un animal que estaba manchado desde el principio.
אֲבָל חֲכָמִים אוֹמְרִים: אִם מֵתוּ — יִקָּבֵרוּ. מַאן חֲכָמִים? תָּנָא דְּבֵי לֵוִי הוּא, דְּתָנָא דְּבֵי לֵוִי: הַכֹּל הָיוּ בִּכְלַל הַעֲמָדָה וְהַעֲרָכָה, וַאֲפִילּוּ בַּעַל מוּם מֵעִיקָּרוֹ.
Pero los Rabinos dicen: Tanto con respecto a los animales consagrados para el altar como a los animales consagrados para el mantenimiento del Templo, si murieron, deben ser enterrados. La Guemará pregunta: ¿De quién es la opinión de los Rabinos en la mishná? Es la opinión del tanna de la escuela de Leví, pues la escuela de Leví enseñó: Todos los animales fueron incluidos en la obligación de presentación y valoración, incluso un animal que estaba blemado desde el principio.
וְכֵן תָּנָא דְּבֵי לֵוִי בְּמַתְנִיתֵיהּ: אֲפִילּוּ חַיָּה, אֲפִילּוּ עוֹף, וְהָכְתִיב ״אוֹתָהּ״! ״אוֹתָהּ״ לְתָנָא דְּבֵי לֵוִי קַשְׁיָא.
Y de manera similar, la escuela de Leví enseñó en la propia colección de baraitot de Leví: Incluso un animal no domesticado y hasta un ave están incluidos en la obligación de presentación y valoración, a pesar de que nunca pueden ser sacrificados sobre el altar. La Guemará pregunta: Pero ¿acaso no está escrito: “Y el sacerdote lo valorará ”, lo cual es una expresión de exclusión? Si es así, el versículo debe estar excluyendo algún caso, al menos el de un animal no domesticado o un ave. La Guemará concede que la expresión “y el sacerdote lo valorará ” es difícil según la opinión del tanna de la escuela de Leví.
אֲבָל רַבָּנַן דִּפְלִיגִי עֲלֵיהּ דְּרַבִּי שִׁמְעוֹן, מַאי? הָכִי נָמֵי דְּאִם מֵתוּ יִפָּדוּ? אִי הָכִי,
La Guemará pregunta: Pero, a la luz de esta dificultad, según los Rabinos que discrepan con Rabí Shimon en la mishná de Temurá, ¿cuál es la halajá? ¿Es realmente así que, si animales cuyo defecto precedió a su consagración murieron, pueden ser redimidos, como se deriva de la palabra “ello”? Si es así, entonces ¿por qué dijo Rav: Esta es la opinión de Rabí Shimon?