לְרַבִּי שִׁמְעוֹן נָמֵי, ״צְבִי וְאַיָּל״ כְּתִיב בְּהוּ.
según el rabino Shimon también, quizá no se pueda redimir un burro primogénito con animales consagrados descalificados, pues está escrito con respecto a ellos que deben ser tratados así: “Como la gacela y como el ciervo” (Deuteronomio 12:15). Así como la gacela y el ciervo no pueden usarse para la redención, tampoco los animales consagrados descalificados pueden usarse para la redención.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: מַהוּ לִפְדּוֹת בְּבֶהֱמַת שְׁבִיעִית?
§ Se planteó un dilema ante los Sabios: ¿cuál es la halakhacon respecto a redimir un burro primogénito con un animal que fue comprado con productos del año sabático, lo que hizo que la santidad de los productos se transfiriera al animal?
וַדַּאי — לָא תִּיבְּעֵי לָךְ, לַאֲכִילָה אָמַר רַחֲמָנָא, וְלֹא לִסְחוֹרָה. כִּי תִּיבְּעֵי לָךְ — סָפֵק.
La Guemará aclara la cuestión: Con respecto a redimir un burro que tiene estatus de primogénito definitivo con un animal que fue comprado con productos del Año Sabático, no debes plantear el dilema, ya que ciertamente no se puede redimir de esta manera, puesto que el dueño adquiere su burro primogénito a cambio del animal que le da al sacerdote, y esto está prohibido con respecto a tal animal. Esto se debe a que el Misericordioso declara con respecto al Año Sabático: “El producto de la tierra será para vosotros para consumo” (Levítico 25:6), lo que indica que los productos pueden usarse para consumo, pero no para comercio. Más bien, ¿cuándo debes plantear el dilema? Plantéalo en el caso de un burro con estatus de primogénito incierto.
וְאַלִּיבָּא דְּרַבִּי שִׁמְעוֹן לָא תִּיבְּעֵי לָךְ, דְּלֵית לֵיהּ סָפֵק, כִּי תִּיבְּעֵי לָךְ אַלִּיבָּא דְּרַבִּי יְהוּדָה.
La Guemará aclara además: Y según la opinión de Rabí Shimon no debes plantear el dilema, ya que él no sostiene que la redención sea necesaria en el caso de un burro con estatus de primogénito incierto. ¿Cuándo debes plantear el dilema? Plantéalo según la opinión de Rabí Yehuda, quien sostiene que en tal caso el dueño del burro debe designar un cordero para su redención a fin de anular su estatus prohibido, pero no está obligado a dárselo a un sacerdote.
מַאי כֵּיוָן דְּמַפְרֵישׁ טָלֶה וְהוּא לְעַצְמוֹ, ״לְאׇכְלָה״ קָרֵינָא בֵּיהּ, אוֹ דִילְמָא: כֵּיוָן דְּכַמָּה דְּלָא מַפְקַע אִיסּוּרֵיהּ לָא מִישְׁתְּרֵי, כִּסְחוֹרָה דָּמֵי?
¿Cuál es la halakha? Quizás, puesto que él designa un cordero y este es suyo, llamamos a este acto de redención “para consumo”, y no se considera comercio si no se lo da al sacerdote a cambio de su burro. O quizás, dado que mientras el cordero no abroga el estatus prohibido del primogénito del burro no está permitido obtener beneficio del burro, cuando el dueño designa el cordero como sustituto del burro equivale a participar en comercio con él.
תָּא שְׁמַע, דְּאָמַר רַב חִסְדָּא: בֶּהֱמַת שְׁבִיעִית אֵין פּוֹדִין בָּהּ אֶת הַוַּדַּאי, אֲבָל פּוֹדִין בָּהּ אֶת הַסָּפֵק.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una resolución de aquello que dice Rav Ḥisda: No se puede redimir un burro con estatus de primogénito definido con un animal que fue comprado con productos del año sabático, pero se puede redimir un burro con estatus de primogénito incierto con él.
וְאָמַר רַב חִסְדָּא: בֶּהֱמַת שְׁבִיעִית פְּטוּרָה מִן הַבְּכוֹרָה, וְחַיֶּיבֶת בַּמַּתָּנוֹת.
Y Rav Ḥisda dice una resolución adicional: Un animal que fue comprado con productos del Año Sabático está exento de que su cría sea contada como primogénito, pero está obligado a que se tomen de él dones del sacerdocio. Estos son los dones a los que tienen derecho los miembros del sacerdocio cuando se sacrifica un animal no sagrado,
פְּטוּרָה מִן הַבְּכוֹרָה — ״לְאׇכְלָה״ אָמַר רַחֲמָנָא, וְלֹא לִשְׂרֵיפָה, וְחַיֶּיבֶת בַּמַּתָּנוֹת — דִּ״לְאָכְלָה״ קָרֵינָא בַּהּ.
La Guemará explica: Está exenta de que su descendencia sea considerada primogénita, porque el Misericordioso declara, con respecto al producto del Año Sabático, que debe usarse “para consumo”, pero no para quemarlo, y partes de un animal primogénito kosher se queman sobre el altar. Y está obligada a que se tomen de ella los dones del sacerdocio, porque llamamos a este caso “para consumo”, ya que el sacerdote los come.
מֵיתִיבִי: הָאוֹכֵל מֵעִיסַּת שְׁבִיעִית עַד שֶׁלֹּא הוּרְמָה חַלָּתָהּ — חַיָּיב מִיתָה.
La Guemará plantea una objeción a partir de una mishná (Shevi’it 9:9): Quien come de una masa de producto del año sabático antes de que su ḥalla haya sido separada, es decir, la porción de la masa dada a los sacerdotes, es pasible de recibir el castigo de muerte a manos del Cielo, al igual que quien consume cualquier masa antes de que la ḥalla sea separada.
וְאַמַּאי? כֵּיוָן דְּאִילּוּ מִטַּמְּיָא בַּת שְׂרֵיפָה הִיא, ״לְאׇכְלָה״ אָמַר רַחֲמָנָא, וְלֹא לִשְׂרֵיפָה!
Pero, según la opinión de Rav Ḥisda, ¿por qué la masa hecha con productos del Año Sabático está sujeta a la obligación de separar jalá? No debería estar sujeta a esta mitzvá, ya que si la masa se vuelve ritualmente impura después de haber sido separada como jalá, queda sujeta a ser quemada, y el Misericordioso declara: “Para consumo”, pero no para quema. Esto es similar a la afirmación de Rav Ḥisda de que un animal primogénito que fue comprado con productos del Año Sabático no está sujeto a las obligaciones del estatus de primogénito.
שָׁאנֵי הָכָא, דִּכְתִיב ״לְדוֹרוֹתֵיכֶם״.
La Guemará responde: Aquí, con respecto a la jalá, es diferente, como está escrito: “De las primicias de vuestra masa daréis al Señor una porción como ofrenda por vuestras generaciones” (Números 15:21), lo que indica que toda masa, incluida la de productos del Año Sabático, está sujeta a la mitzvá de jalá.
תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: מִנַּיִן לָאוֹכֵל מֵעִיסַּת שְׁבִיעִית עַד שֶׁלֹּא הוּרְמָה חַלָּתָהּ שֶׁחַיָּיב מִיתָה — שֶׁנֶּאֱמַר: ״לְדֹרֹתֵיכֶם״.
Esto también se enseña en una baraita: ¿De dónde se deriva que quien consume masa de producto del año sabático antes de que su jalá haya sido separada es pasible de recibir el castigo de muerte a manos del Cielo? Se deriva de un versículo, como está dicho: “Por vuestras generaciones,” lo que indica la inclusión de los años sabáticos también. En cambio, esta formulación no se usa con respecto a un animal primogénito. Por lo tanto, dado que porciones de un animal primogénito kosher se queman sobre el altar, un animal que fue comprado con producto del año sabático está exento de que su cría sea contada como primogénita.
וְלִגְמַר מִינַּהּ! הָתָם עִיקָּר לַאֲכִילָה, הָכָא עִיקָּר לִשְׂרֵיפָה.
La Guemará objeta: Y que Rav Ḥisda derive de la halajá de jalá que tal animal está sujeto a que su cría sea contada como primogénita, y que la interpretación de: “Para consumo”, pero no para quema, no se aplica. La Guemará explica: Allí, con respecto a la jalá, el propósito principal de la masa es para consumo, y se quema solo si se vuelve impura. Aquí, con respecto a un animal primogénito, el propósito principal de las porciones consumidas en el altar es para quema.
נְתָנוֹ לְכֹהֵן כּוּ׳. תְּנֵינָא לְהָא דְּתָנוּ רַבָּנַן: יִשְׂרָאֵל שֶׁהָיָה לוֹ פֶּטֶר חֲמוֹר בְּתוֹךְ בֵּיתוֹ, וְאָמַר לוֹ הַכֹּהֵן: ״תְּנֵהוּ לִי וַאֲנִי אֶפְדֵּהוּ״ — הֲרֵי זֶה לֹא יִתְּנוּ לוֹ, אֶלָּא אִם כֵּן פְּדָאוֹ בְּפָנָיו.
§ La mishná enseña: Si el dueño dio el primogénito del burro mismo a un sacerdote, el sacerdote puede quedárselo solo después de designar un cordero en su lugar para la redención. Este lenguaje indica que existe la preocupación de que el sacerdote sea negligente en redimirlo. La Guemará comenta: Aprendemos en la mishná aquello que los Sabios enseñaron explícitamente en una baraita: En el caso de un israelita que tenía un primogénito de burro en su casa y el sacerdote le dijo: Dámelo y yo lo redimiré, no puede dar el burro al sacerdote a menos que el sacerdote lo redima en su presencia.
אָמַר רַב נַחְמָן אָמַר רַבָּה בַּר אֲבוּהּ: זֹאת אוֹמֶרֶת נֶחְשְׁדוּ הַכֹּהֲנִים עַל פִּטְרֵי חֲמוֹרִים. פְּשִׁיטָא! מַהוּ דְּתֵימָא: הָנֵי מִילֵּי הֵיכָא דְּמַחְזַק לַן דְּמִיקְּרֵי, אֲבָל בִּסְתָמָא לָא — קָא מַשְׁמַע לַן דְּמוֹרֵה בַּהּ הֶיתֵּירָא.
Rav Naḥman dice que Rabba bar Avuh dice: Esto quiere decir que los sacerdotes son sospechosos con respecto a usar asnos primogénitos sin redención. La Guemará pregunta: ¿Acaso no es obvio? Eso es exactamente lo que establece la baraita. La Guemará explica: la declaración de Rav Naḥman es necesaria no sea que digas que esta declaración de la baraita se aplica solo en un caso en el que tenemos la presunción de que eso a veces sucede, que este sacerdote usa un asno primogénito sin redimirlo primero, pero en el caso de un sacerdote ordinario, no hay preocupación por esto. Por lo tanto, Rav Naḥman nos enseña que esta preocupación es relevante para todo sacerdote, ya que se sospecha que un sacerdote se concede a sí mismo permiso para usar el asno primogénito sin redimirlo primero con un cordero, pues en cualquier caso el cordero seguirá siendo suyo.
מַתְנִי׳ הַמַּפְרִישׁ פִּדְיוֹן פֶּטֶר חֲמוֹר וָמֵת, רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: חַיָּיבִין בְּאַחְרָיוּתוֹ, כַּחֲמֵשׁ סְלָעִים שֶׁל בֵּן, וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֵין חַיָּיבִין בְּאַחְרָיוּתוֹ, כְּפִדְיוֹן מַעֲשֵׂר שֵׁנִי.
MISHNÁ: En el caso de quien designa un cordero para la redención de un burro primogénito y el cordero muere, Rabí Eliezer dice: El dueño tiene responsabilidad financiera y debe dar al sacerdote otro cordero en su lugar. Esto es como el caso de los cinco sela para la redención de un hijo primogénito, donde si el dinero se pierde antes de entregárselo al sacerdote, debe dar al sacerdote otros cinco sela. Y los Rabinos dicen: El dueño no tiene responsabilidad financiera. Esto es como el caso del dinero designado para la redención del segundo diezmo, donde una vez que el dueño designa el dinero para la redención, el producto queda desacralizado.
הֵעִיד רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ וְרַבִּי צָדוֹק עַל פִּדְיוֹן פֶּטֶר חֲמוֹר שֶׁמֵּת, שֶׁאֵין כָּאן לַכֹּהֵן כְּלוּם. מֵת פֶּטֶר חֲמוֹר, רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: יִקָּבֵר, וּמוּתָּר בַּהֲנָאָתוֹ שֶׁל טָלֶה. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֵין צָרִיךְ לְהִקָּבֵר, וְטָלֶה לַכֹּהֵן.
Rabí Yehoshua y Rabí Tzadok testificaron acerca de un cordero designado para la redención de un primogénito de asno que murió, que el sacerdote no tiene aquí nada, es decir, en tal caso, como el primogénito de asno ya ha sido redimido, y el dueño ya no tiene responsabilidad financiera por el cordero muerto, de acuerdo con la opinión de los Sabios. Si después de que el cordero fue designado, el primogénito de asno murió, Rabí Eliezer dice: El asno debe ser enterrado, y al dueño se le permite obtener beneficio del cordero. Y los Sabios dicen: No necesita ser enterrado, y el cordero se entrega al sacerdote.
גְּמָ׳ אָמַר רַב יוֹסֵף: מַאי טַעְמָא דְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר? דִּכְתִיב: ״אַךְ פָּדֹה תִפְדֶּה וְגוֹ׳״, מָה בְּכוֹר אָדָם חַיָּיב בְּאַחְרָיוּתוֹ, אַף בְּכוֹר בְּהֵמָה טְמֵאָה חַיָּיב בְּאַחְרָיוּתוֹ.
GEMARA:Rav Yosef dice: ¿Cuál es la razón de la opinión de Rabbi Eliezer, quien sostiene que el dueño tiene responsabilidad económica por el cordero si es designado y muere antes de que el sacerdote lo reciba? Como está escrito: “Sin embargo, ciertamente redimirás al primogénito del hombre, y al primogénito de los animales no kosher redimirás” (Números 18:15). De la comparación entre los dos casos se deriva que, así como con respecto a la redención del hijo primogénito de una mujer, el padre tiene responsabilidad económica de compensar por los cinco sela en caso de pérdida, así también, con respecto a la redención de un primogénito de animal no kosher, el dueño tiene responsabilidad económica de compensar al sacerdote en caso de su pérdida.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: אִי מָה בְּכוֹר אָדָם מוּתָּר בַּהֲנָאָה, אַף בְּכוֹר בְּהֵמָה טְמֵאָה מוּתָּר! וְכִי תֵּימָא הָכִי נָמֵי, וְהָתְנַן: מֵת פֶּטֶר חֲמוֹר, רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: יִקָּבֵר. מַאי יִקָּבֵר? לָאו דְּאָסוּר בַּהֲנָאָה?
Abaye le dijo: Si se los compara, entonces así como está permitido obtener beneficio del hijo primogénito de una mujer si aún no ha sido redimido, también obtener beneficio del primogénito de un animal no kosher debería estar permitido antes de la redención, incluso esquilarlo y hacerlo trabajar. Y si dijeras que en efecto Rabí Eliezer permite obtener beneficio de un primogénito de asno, eso es difícil: ¿Pero no aprendimos en la mishná que si después de que el cordero fue designado el primogénito del asno murió, Rabí Eliezer dice: Debe ser enterrado? Ahora bien, ¿cuál es la razón por la que debe ser enterrado? ¿No es porque obtener beneficio de él está prohibido?
לָא, יִקָּבֵר כִּבְכוֹר אָדָם. אֶלָּא, אָדָם בְּכוֹר הוּא דְּבָעֵי קְבוּרָה, פָּשׁוּט לָא בָּעֵי קְבוּרָה?
Rav Yosef respondió: No, debe ser enterrado como el hijo primogénito de una mujer. Hay una mitzvá de enterrar al hijo primogénito de una mujer si muere, y debido a la comparación del versículo, lo mismo se aplica a un burro primogénito. La Guemará pregunta: Pero, según esta respuesta, ¿una persona que murió requiere sepultura solo si es primogénita, mientras que una persona común que no es primogénita no requiere sepultura? Eso ciertamente no es correcto. Por lo tanto, tampoco debería existir tal distinción con respecto a un burro.
וְעוֹד תַּנְיָא: מוֹדֶה רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בְּיִשְׂרָאֵל שֶׁיֵּשׁ לוֹ סְפֵק פֶּטֶר חֲמוֹר בְּתוֹךְ בֵּיתוֹ — שֶׁמַּפְרִישׁ טָלֶה עָלָיו, וְהוּא שֶׁלּוֹ!
Y además, Rabí Eliezer sostiene claramente que está prohibido obtener beneficio de un burro primogénito antes de su redención, pues se enseña en una baraita: Rabí Eliezer concede con respecto a un israelita que tiene un burro en su casa cuyo estatus de primogénito es incierto, que designa un cordero para él y el cordero es suyo. Designar un cordero en este caso es necesario solo para eliminar la prohibición de obtener beneficio del burro.
אֶלָּא אָמַר רָבָא: אָמַר קְרָא ״אַךְ פָּדֹה תִפְדֶּה״, לִפְדִיָּיה הִקַּשְׁיתִּיו, וְלֹא לְדָבָר אַחֵר.
Más bien, Rava dice que aunque el versículo compara el estatus de un burro primogénito con el de un hijo primogénito de una mujer, esto es solo con respecto a asumir responsabilidad financiera por el cordero, pero no con respecto a derivar beneficio del burro. Esto se debe a que el versículo dice: “Sin embargo, redimirás [pado tifde] al primogénito del hombre, y redimirás al primogénito de los animales no casher.” El verbo doble “pado tifde” indica que lo he comparado con respecto a la redención, pero no con respecto a otro asunto.
תְּנַן הָתָם: הָעֲרָכִין — בִּשְׁעָתָן, וּפִדְיוֹן הַבֵּן — אַחַר שְׁלֹשִׁים יוֹם, פִּדְיוֹן פֶּטֶר חֲמוֹר — לְאַלְתַּר.
§ Aprendimos en una baraitaen otro lugar: Las valoraciones se determinan según el momento del voto. Por lo tanto, si alguien hizo un voto para consagrar la valoración de un bebé de menos de un mes de edad, no está obligado a dar dinero alguno incluso después de que el bebé cumpla un mes, ya que un bebé de menos de un mes no tiene valoración. Y con respecto al rescate del hijo primogénito de una mujer, se debe dar la suma requerida al sacerdote después de que el bebé tenga treinta días de edad, como está dicho: “Y su dinero de rescate, desde la edad de un mes, los redimirás” (Números 18:16). Con respecto al rescate de un burro primogénito, debe realizarse de inmediato.
וּפִדְיוֹן פֶּטֶר חֲמוֹר לְאַלְתַּר? וּרְמִינְהִי: אֵין בַּעֲרָכִין, וּבְפִדְיוֹן הַבֵּן, וּבִנְזִירוּת, וּבְפֶטֶר חֲמוֹר — פָּחוֹת מִשְּׁלֹשִׁים.
La Guemará pregunta: ¿Y debe redimirse un burro primogénito de inmediato? Pero se puede plantear una contradicción a partir de otra baraita: Las halakhot de las valoraciones, y de la redención del hijo primogénito de una mujer, y de los votos de nazareo, y de un burro primogénito, no se aplican a menos de treinta días. En otras palabras, las halakhot de las valoraciones, de la redención del hijo primogénito de una mujer y de un burro primogénito no se aplican a una persona o animal que tenga menos de treinta días de vida, y un período de nazireato es de un mínimo de treinta días.
וּמוֹסִיפִין עַד עוֹלָם!
Pero se puede añadir a esta cantidad para siempre. Es decir, las halakhot de las valoraciones se aplican a una persona de cualquier edad mayor de treinta días, la redención del hijo primogénito de una mujer y de un burro primogénito se aplican incluso si el primogénito en cuestión ya tiene varios años, y uno puede hacer un voto de nazareo por cualquier período de tiempo mayor de treinta días. Esta baraita indica que un burro primogénito no se redime de inmediato, sino solo después de treinta días.
אָמַר רַב נַחְמָן: לוֹמַר שֶׁאִם פְּדָאוֹ — פָּדוּי, מִכְּלָל דִּבְנוֹ אִם פְּדָאוֹ אֵינוֹ פָּדוּי? וְהָאִיתְּמַר: הַפּוֹדֶה אֶת בְּנוֹ בְּתוֹךְ שְׁלֹשִׁים יוֹם, רַב אָמַר: בְּנוֹ פָּדוּי!
Rav Naḥman dice: Cuando la primera baraita establece que un burro primogénito debe ser redimido de inmediato, quiere decir que si alguien lo redimió de inmediato, queda redimido, aunque ab initio solo debería redimirse después de treinta días. La Guemará pregunta: Por inferencia, en el caso del hijo primogénito de una mujer, donde la primera baraita establece que es redimido después de treinta días, si alguien lo redimió antes de ese momento, ¿no queda redimido? ¿Pero no fue enseñado: En el caso de alguien que redime a su hijo dentro de los treinta días desde el nacimiento, Rav dice: ¿Su hijo queda redimido?
לָאו אִיתְּמַר עֲלַהּ, אָמַר רָבָא: דְּכוּלֵּי עָלְמָא ״מֵעַכְשָׁיו״ — אֵין בְּנוֹ פָּדוּי.
La Guemará responde: ¿Acaso no se declaró con respecto a ese asunto que Rava dice: Todos están de acuerdo en que, si alguien dice dentro de los treinta días del nacimiento de su hijo que lo está redimiendo desde ahora, su hijo no queda redimido. Tal redención sería efectiva solo si entregó el dinero con la condición de que la redención entrara en vigor después de que su hijo cumpliera treinta días.