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בְּהֶשֵּׂג יָד כְּתִיב.
está escrito con respecto a la capacidad económica, es decir, un caso en el que alguien promete dar la valoración de un individuo al Templo pero no tiene fondos suficientes para cumplir su voto. En tal caso, debe pagar al menos un siclo. Esto no se aplica a otros asuntos.
אָמַר רַב נַחְמָן: הֲלָכָה כְּדִבְרֵי חֲכָמִים, וְכַמָּה? אָמַר רַב יוֹסֵף: אֲפִילּוּ פַּטְרוֹזָא בַּר דַּנְקָא, אָמַר רָבָא: אַף אֲנַן נָמֵי תְּנֵינָא גָּדוֹל וְקָטָן.
Rav Naḥman dice: La halakha está de acuerdo con la declaración de los Rabinos de que se puede redimir un primogénito de asno con un cordero que vale incluso menos de un shekel. ¿Y cuánto debe valer el cordero? Rav Yosef dice: Incluso un cordero flaco [patruza] que vale solo una ma’a [danka] puede usarse. Rava dice: Aprendemos también en la mishná (9a) que el dueño puede dar tanto un cordero grande como uno pequeño, lo que apoya el dictamen de Rav Yosef.
פְּשִׁיטָא! מַהוּ דְּתֵימָא כּוּלֵּי הַאי לָא? אִי נָמֵי, פַּטְרוֹזָא לָא? קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará pregunta: ¿Acaso no es obvio que incluso un cordero flaco que vale una ma’a puede usarse? La baraita afirma que el cordero puede valer cualquier cantidad. La Guemará responde: No sea que digas que, si el cordero es de un valor tan pequeño, no se puede redimir con él, Rav Yosef afirma que sí se puede redimir con él. Alternativamente, podría sostenerse que un cordero flaco no puede usarse para la redención debido a su condición física. Por lo tanto, Rav Yosef nos enseña que se puede redimir un primogénito de asno incluso con un cordero así.
רַבִּי יְהוּדָה נְשִׂיאָה הֲוָה לֵיהּ פֶּטֶר חֲמוֹר, שַׁדְּרֵיהּ לְקַמֵּיהּ דְּרַבִּי טַרְפוֹן, אֲמַר לֵיהּ: כַּמָּה בָּעֵינָא לְמִיתַּב לְכֹהֵן? אֲמַר לֵיהּ: הֲרֵי אָמְרוּ: עַיִן יָפָה בְּסֶלַע, עַיִן רָעָה בְּשֶׁקֶל, בֵּינוֹנִית בְּרִגְיָא.
Rabí Yehuda Nesia tenía un burro primogénito. Lo envió ante Rabí Tarfón, y le dijo: ¿Cuánto necesito dar a un sacerdote por su redención, es decir, cuánto debe valer el cordero usado para su redención? Rabí Tarfón le dijo: ¿No dijeron los Sabios : Quien tiene una disposición generosa redime a su burro primogénito con un cordero que vale un sela, quien tiene una disposición tacaña redime a su burro con un cordero que vale un shekel, y quien tiene una disposición intermedia redime a su burro con un cordero que vale un ragya?
אָמַר רָבָא: הִלְכְתָא בְּרִגְיָא. וְכַמָּה? תְּלָתָא זוּזֵי. רְגִיל הָכָא וְרָגִיל הָכָא.
Rava dijo: La halakha es que se debe redimir al primogénito del asno con un cordero que valga al menos un ragya. La Guemará pregunta: ¿Y cuánto vale un ragya? La Guemará responde: Un ragya vale tres dinares, y se llama ragya porque está cerca [ragil] de aquí y cerca de allá, es decir, su valor está entre el de un sela, que vale cuatro dinares, y un shekel, que vale dos dinares.
קַשְׁיָא הִלְכְתָא אַהִלְכְתָא! לָא קַשְׁיָא, כָּאן — בְּבָא לִימָּלֵךְ, כָּאן — בְּעוֹשֶׂה מֵעַצְמוֹ.
La Guemará comenta: La contradicción entre esta halakha, según la cual se debe dar un cordero que valga tres dinares, y la halakha expuesta por Rav Naḥman, según la cual se puede dar un cordero de cualquier valor monetario, plantea una dificultad. La Guemará responde: Eso no es difícil, pues aquí la referencia es a quien viene a consultar; se le dice que dé un cordero que valga tres dinares. Allí, la referencia es a quien actúa por su cuenta, es decir, quien redime su burro sin consultar, en cuyo caso ha cumplido con su obligación incluso si el cordero vale solo una ma’a.
אָמַר רַבִּי יִצְחָק אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: מִי שֶׁיֵּשׁ לוֹ פֶּטֶר חֲמוֹר וְאֵין לוֹ שֶׂה לִפְדּוֹתוֹ — פּוֹדֵהוּ בְּשׇׁוְיוֹ. לְמַאן? אִילֵימָא לְרַבִּי יְהוּדָה — הָא אָמַר: הִקְפִּידָה עָלָיו תּוֹרָה בְּשֶׂה! אֶלָּא לְרַבִּי שִׁמְעוֹן.
§ Rabí Yitzḥak dice que Reish Lakish dice: Quien tiene un burro primogénito pero no tiene un cordero con el cual redimirlo, puede redimir el burro con una suma de dinero igual a su valor y dársela a un sacerdote. La Guemará pregunta: ¿De acuerdo con la opinión de quién es esta declaración? Si decimos que es de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, ¿acaso él no dice que la Torah es específica en que el burro sea redimido con un cordero (véase 9a)? Más bien, está claro que es de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon.
רַב אַחָא מַתְנִי הָכִי, רָבִינָא קַשְׁיָא לֵיהּ: רַבִּי יְהוּדָה וְרַבִּי שִׁמְעוֹן — הֲלָכָה כְּרַבִּי יְהוּדָה!
La Guemará comenta: Rav Aḥa enseña esto de esta manera, que la declaración de Reish Lakish fue hecha de acuerdo con la opinión de Rabbi Shimon. Ravina encontró esto difícil, ya que dondequiera que haya una disputa entre Rabbi Yehuda y Rabbi Shimon, la halajá es conforme a la opinión de Rabbi Yehuda.
וּסְתַם לַן תַּנָּא כְּרַבִּי יְהוּדָה, וְאַתְּ אָמְרַתְּ הֲלָכָה כְּרַבִּי שִׁמְעוֹן?!
Y, además, el tanna nos enseñó una mishná anónima de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda. La mishná en 9a afirma que, en un caso en que el estatus de primogénito de un burro es incierto, el dueño debe redimirlo con un cordero para anular su estatus prohibido, y luego puede quedarse con el cordero. La Guemará en 9b explica que esto es de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda de que un burro primogénito está prohibido antes de su redención. ¿Y tú dices que Reish Lakish dictamina que la halakha es de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon?
אֶלָּא, אֲפִילּוּ תֵּימָא רַבִּי יְהוּדָה, לֹא יְהֵא חָמוּר מִן הַהֶקְדֵּשׁ, וְלֹא אָמְרָה תּוֹרָה ״בְּשֶׂה״ לְהַחְמִיר עָלָיו אֶלָּא לְהָקֵל עָלָיו. רַב נַחְמָן בְּרֵיהּ דְּרַב יוֹסֵף פָּרֵיק לֵיהּ בְּשִׁילְקֵי בְּשׇׁוְיוֹ.
Ravina concluye: Más bien, la declaración de Reish Lakish es correcta incluso si dices que la halakha está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, ya que la halakha de un primogénito de asno no debe ser más estricta que la de los objetos consagrados. Quien redime un animal consagrado de su estado consagrado lo redime con cualquier bien mueble que valga su valor. Y la Torah no declaró que uno deba redimir un primogénito de asno con un cordero para ser más estricto con el dueño, sino para ser más indulgente con el dueño, de modo que no esté obligado a redimirlo por su valor, ya que un cordero vale menos que un asno. La Guemará relata que Rav Naḥman, hijo de Rav Yosef, redimió un primogénito de asno con verduras cocidas que valían su valor.
אָמַר רַב שֵׁיזְבִי אָמַר רַב הוּנָא: הַפּוֹדֶה פֶּטֶר חֲמוֹר שֶׁל חֲבֵירוֹ, פִּדְיוֹנוֹ פָּדוּי. אִיבַּעְיָא לְהוּ: פִּדְיוֹנוֹ לַפּוֹדֶה, אוֹ דִלְמָא פִּדְיוֹנוֹ לַבְּעָלִים?
§ Rav Sheizevi dice que Rav Huna dice: En el caso de alguien que redime el burro primogénito de otra persona, su objeto de redención, es decir, el burro primogénito, queda redimido, a pesar de que el dueño no lo redimió. Se planteó un dilema ante los Sabios: ¿pertenece su objeto de redención al que lo redime, o quizá su objeto de redención pertenece al dueño?
אַלִּיבָּא דְּרַבִּי שִׁמְעוֹן לָא תִּיבְּעֵי לָךְ, כֵּיוָן דְּאָמַר מוּתָּר בַּהֲנָאָה — מָמוֹנָא דִבְעָלִים הוּא, כִּי תִּיבְּעֵי אַלִּיבָּא דְּרַבִּי יְהוּדָה, דְּאָמַר אָסוּר בַּהֲנָאָה.
La Guemará aclara: Según la opinión de Rabí Shimon no debes plantear el dilema, ya que él dice que antes de la redención está permitido al dueño obtener beneficio del burro primogénito usándolo para trabajo o alquilándolo. Por lo tanto, es propiedad del dueño, y dar un cordero al sacerdote no cambia este estatus. Cuando plantees el dilema, debe ser según la opinión de Rabí Yehuda, quien dice que está prohibido obtener beneficio del burro primogénito antes de su redención. Si es así, inicialmente no pertenece al dueño, y solo redimir el burro con el cordero le permite tomar posesión de él.
לְהֶקְדֵּשׁ מְדַמֵּי לֵיהּ, וְרַחֲמָנָא אָמַר: ״וְנָתַן הַכֶּסֶף וְקָם לוֹ״, אוֹ דִלְמָא, כֵּיוָן דְּקָנֵי לְהוּ בְּבֵינֵי וּבֵינֵי, לָא דָּמֵי לְהֶקְדֵּשׁ?
En consecuencia, se puede preguntar si el burro primogénito se compara con propiedad consagrada; y el Misericordioso dice con respecto al rescate de propiedad consagrada: “Y él dará el dinero y le será asegurado” (véase Levítico 27:19), lo que indica que quien da el dinero del rescate adquiere el objeto incluso si no lo consagró inicialmente. O quizá, dado que el propietario puede rescatar el burro primogénito con un cordero que vale menos que el burro, él conserva la diferencia entre el precio del burro y el precio del cordero, y por lo tanto no es similar a propiedad consagrada, donde quien la consagró no conserva ninguna propiedad sobre el objeto.
אָמַר רַב נַחְמָן, תָּא שְׁמַע: הַגּוֹנֵב פֶּטֶר חֲמוֹר שֶׁל חֲבֵירוֹ — מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל לַבְּעָלִים, וְאַף עַל פִּי שֶׁאֵין לוֹ עַכְשָׁיו — יֵשׁ לוֹ לְאַחַר מִכָּאן.
Rav Naḥman dijo: Ven y escucha una resolución de una baraita: En el caso de alguien que roba el burro primogénito de otro antes de que sea redimido y luego es atrapado, paga el pago doble del principal al propietario (véase Éxodo 22:3). Y aunque el propietario no tiene derechos sobre el burro ahora, sí tiene derechos sobre él después, es decir, después de la redención.
מַנִּי? אִילֵימָא רַבִּי שִׁמְעוֹן, אַמַּאי אֵין לוֹ עַכְשָׁיו? אֶלָּא פְּשִׁיטָא רַבִּי יְהוּדָה.
La Guemará analiza la baraita: ¿De quién es la opinión que esto sigue? Si decimos que está de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon, ¿por qué el dueño no tiene derechos sobre ello ahora? Rabí Shimon sostiene que está permitido obtener beneficio de un burro primogénito incluso antes de su redención. Más bien, es evidente que está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, quien considera prohibido obtener beneficio de un burro primogénito antes de su redención.
וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ לְהֶקְדֵּשׁ מְדַמֵּינַן לֵיהּ, ״וְגֻנַּב מִבֵּית הָאִישׁ״ אָמַר רַחֲמָנָא, וְלֹא מִבֵּית הֶקְדֵּשׁ! וְתוּ לָא מִידֵּי.
Y si se te ocurre que lo comparamos con propiedad consagrada, entonces ¿por qué debe el ladrón pagar el doble del principal? ¿Acaso el Misericordioso declara con respecto al pago doble de un ladrón: “Y sea robado de la casa del hombre” (Éxodo 22:6), indicando: Pero no cuando es robado del tesoro del Templo? En tal caso, el ladrón no paga el doble. Evidentemente, un burro primogénito no tiene el estatus de propiedad consagrada, y si otra persona lo redimió, todavía pertenece al dueño. La Guemará concluye: Y nada más queda por decir sobre este asunto, pues esta es una prueba clara.
אַחַת בִּיכְּרָה וְאַחַת שֶׁלֹּא בִּיכְּרָה [כּוּ׳]. תָּנוּ רַבָּנַן: כֵּיצַד אָמְרוּ נִכְנַס לְדִיר לְהִתְעַשֵּׂר?
§ La mishná establece que si una persona poseía dos asnas, y una había previamente parido y una no previamente había parido, y dieron a luz un macho y una hembra, y no está claro cuál asna dio a luz al macho y cuál a la hembra, él designa un cordero como redención debido a la incertidumbre, pues quizá la que no había parido previamente fue la que dio a luz al macho. La mishná también establece que este cordero se diezma con los demás animales no sagrados. Con respecto a este punto, la Guemará dice que los Sabios enseñaron en una baraita: ¿En qué caso dijeron los Sabios que este cordero entra en el corral para ser diezmado?
אִי אַתָּה יָכוֹל לוֹמַר בְּבָא לְיַד כֹּהֵן, שֶׁהֲרֵי שָׁנִינוּ: הַלָּקוּחַ וְשֶׁנִּיתַּן לוֹ בְּמַתָּנָה פָּטוּר מִמַּעְשַׂר בְּהֵמָה, אֶלָּא בְּיִשְׂרָאֵל שֶׁהָיוּ לוֹ עֲשָׂרָה סְפֵק פִּטְרֵי חֲמוֹרִים בְּתוֹךְ בֵּיתוֹ, שֶׁמַּפְרִישׁ עֲלֵיהֶן עֲשָׂרָה שֵׂיִין, וּמְעַשְּׂרָן, וְהֵן שֶׁלּוֹ.
No puedes decir que esto se refiere a un caso en el que el cordero ya había entrado en posesión de un sacerdote, como aprendimos en una mishná (55b): Un animal que fue comprado por una persona o que le fue dado como regalo está exento del diezmo animal, y este cordero fue dado como regalo al sacerdote. Más bien, se refiere a un israelita que tiene diez burros en su casa cuyo estado de primogénito es incierto, que designa diez corderos para ellos a fin de redimirlos debido a la incertidumbre, y él diezma también esos corderos, y son suyos.
מְסַיַּיע לֵיהּ לְרַב נַחְמָן, דְּאָמַר רַב נַחְמָן אָמַר רַבָּה בַּר אֲבוּהּ: יִשְׂרָאֵל שֶׁהָיוּ לוֹ עֲשָׂרָה סְפֵק פִּטְרֵי חֲמוֹרִים — מַפְרִישׁ עֲלֵיהֶן עֲשָׂרָה שֵׂיִין, וּמְעַשְּׂרָן, וְהֵן שֶׁלּוֹ.
La Guemará comenta que esta baraita respalda la declaración de Rav Naḥman, pues Rav Naḥman dice que Rabba bar Avuh dice: Un israelita que tiene en su casa diez burros cuyo estado de primogénito es incierto designa diez corderos para redimirlos, y diezma los corderos, separando uno como diezmo, y ellos todos le pertenecen, ya que un sacerdote no puede demostrar que tiene derecho a alguno de los diez.
וְאָמַר רַב נַחְמָן אָמַר רַבָּה בַּר אֲבוּהּ: יִשְׂרָאֵל שֶׁהָיוּ לוֹ עֲשָׂרָה פִּטְרֵי חֲמוֹרִים וַדָּאִין בְּתוֹךְ בֵּיתוֹ, שֶׁנָּפְלוּ מִבֵּית אֲבִי אִמּוֹ כֹּהֵן, וְאוֹתוֹ אֲבִי אִמּוֹ כֹּהֵן נָפְלוּ לוֹ מִבֵּית אֲבִי אִמּוֹ יִשְׂרָאֵל.
Y, además, Rav Naḥman dice que Rabba bar Avuh dice: En el caso de un israelita que tiene en su casa diez asnos primogénitos ciertos que le fueron legados de la casa del padre de su madre, quien era un sacerdote y por lo tanto estaba exento de la redención de los asnos primogénitos, pero ese padre de la madre que era un sacerdote había recibido los asnos por herencia de la casa del padre de su madre, quien era un israelita, los asnos inicialmente requerían redención, y el sacerdote debería haberlos redimido con corderos, aunque le estaba permitido quedarse con los corderos para sí mismo.
מַפְרִישׁ עֲלֵיהֶן עֲשָׂרָה שֵׂיִין, וּמְעַשְּׂרָן, וְהֵן שֶׁלּוֹ.
Por lo tanto, su nieto, que hereda estos asnos y es israelita, designa diez corderos para ellos y los diezma y son suyos, como si su abuelo hubiera designado los corderos él mismo y se los hubiera legado.
וְאָמַר רַב נַחְמָן אָמַר רַבָּה בַּר אֲבוּהּ: יִשְׂרָאֵל שֶׁהָיוּ לוֹ טְבָלִים מְמוֹרָחִין בְּתוֹךְ בֵּיתוֹ, שֶׁנָּפְלוּ מִבֵּית אֲבִי אִמּוֹ כֹּהֵן, וְאוֹתוֹ אֲבִי אִמּוֹ כֹּהֵן נָפְלוּ לוֹ מִבֵּית אֲבִי אִמּוֹ יִשְׂרָאֵל — מְעַשְּׂרָן וְהֵן שֶׁלּוֹ.
Y, de la misma manera, Rav Naḥman dice que Rabba bar Avuh dice: En el caso de un israelita que ha alisado montones de producto no diezmado en su casa, del cual se está obligado a separar teruma para los sacerdotes y diezmos para los levitas, y es producto que le fue legado de la casa del padre de su madre, quien era un sacerdote, y ese abuelo materno que era un sacerdote previamente lo había recibido como herencia de la casa del padre de su madre, quien era un israelita, él separa teruma y diezmos del producto y es suyo, tal como si su abuelo, que era sacerdote, hubiera diezmado el producto, adquirido el diezmo y se lo hubiera legado como herencia.
וּצְרִיכָא, דְּאִי אַשְׁמְעִינַן קַמַּיְיתָא — מִשּׁוּם דְּקָא מַפְרַישׁ וְקָאֵי.
La Guemará comenta que ambos dictámenes de Rav Naḥman, es decir, el relativo a los burros primogénitos y el relativo al producto del que no se separaron los diezmos, son necesarios. Pues si él nos hubiera enseñado solo el primer caso, es decir, el de los burros primogénitos, se podría afirmar que quizá solo en ese caso el nieto israelita puede quedarse con los corderos; se considera como si su abuelo, que era sacerdote, hubiera designado los corderos y los hubiera adquirido porque estos están separados. Un acto de separación habría sido innecesario, ya que el sacerdote podría simplemente haber declarado que sus propios corderos estaban sirviendo para redimir los burros.
אֲבָל הָכָא — מַתָּנוֹת שֶׁלֹּא הוּרְמוּ כְּמִי שֶׁלֹּא הוּרְמוּ דָּמְיָין, אֵימָא לָא.
Pero aquí, con respecto al producto no diezmado, es necesario separar la teruma y declararla como tal para que el sacerdote la adquiera. Por lo tanto, quizá los dones a los que tienen derecho los miembros del sacerdocio que no fueron separados sean tratados como si no hubieran sido separados, incluso si ya estaban en posesión de un sacerdote. Si es así, di que no se considera como si su abuelo, que era sacerdote, hubiera adquirido la teruma.
וְאִי אַשְׁמְועִינַן הָכָא — דְּאֶפְשָׁר לְעַשּׂוֹרֵי מִינֵּיהּ וּבֵיהּ, דְּהָא מַנַּח, אֲבָל הָתָם — כֵּיוָן דְּשֶׂה מֵעָלְמָא בָּעֵי אֵתוֹיֵי, וּמַפְרַישׁ וְקָאֵי, אֵימָא לָא, צְרִיכָא.
Y si Rav Naḥman nos hubiera enseñado solo aquí, con respecto al producto no diezmado, que se lo trata como si su abuelo, que era sacerdote, hubiera separado la teruma y la hubiera adquirido, se podría afirmar que esto es solo porque es posible diezmar el producto de sí mismo, ya que tanto el producto no diezmado como la teruma que será separada de él yacen juntos. Pero allí, con respecto a un burro primogénito, puesto que es necesario traer un cordero de otro lugar para redimirlo, di que el principio de que el cordero se considera separado y no requiere separación adicional no se aplica. Por lo tanto, es necesario que se enuncien ambos casos.
אָמַר רַבִּי שְׁמוּאֵל בַּר נָתָן אָמַר רַבִּי חֲנִינָא: הַלּוֹקֵחַ טְבָלִים
§ La Guemará analiza una variación del caso anterior. Rabí Shmuel bar Natan dice que Rabí Ḥanina dice: Con respecto a quien compra productos de los que no se han separado los diezmos

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