אָמְרוּ חֲכָמִים וְלֹא פֵּירְשׁוּהוּ, אָמְרוּ נְבִיאִים וְלֹא פֵּירְשׁוּהוּ, עַד שֶׁפֵּירְשׁוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא בְּעַצְמוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיֹּאמֶר ה׳ עַל עׇזְבָם אֶת תּוֹרָתִי אֲשֶׁר נָתַתִּי לִפְנֵיהֶם״. אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: שֶׁלֹּא בֵּרְכוּ בַּתּוֹרָה תְּחִילָּה.
fue declarado por los Sabios, es decir, el hombre sabio mencionado en el versículo, y, aun así, ellos no pudieron explicarlo. Esto fue declarado por los profetas, es decir, aquellos a quienes la boca del Señor ha hablado, y, aun así, ellos no pudieron explicarlo, hasta que el Santo, Bendito sea Él, mismo lo explicó, como está declarado en el siguiente versículo: “Y el Señor dice: Porque han abandonado Mi Torah que puse delante de ellos” (Jeremías 9:12). Rav Yehuda dice que Rav dice: Esto no significa que el pueblo judío haya cesado por completo el estudio de la Torah; más bien, no recitaban una bendición sobre la Torah antes de su estudio, ya que no consideraban el estudio de la Torah como una empresa sagrada.
אָמַר רַב חָמָא: מַאי דִּכְתִיב ״בְּלֵב נָבוֹן תָּנוּחַ חׇכְמָה וּבְקֶרֶב כְּסִילִים תִּוָּדֵעַ״, ״בְּלֵב נָבוֹן תָּנוּחַ חׇכְמָה״ – זֶה תַּלְמִיד חָכָם בֶּן תַּלְמִיד חָכָם, ״וּבְקֶרֶב כְּסִילִים תִּוָּדֵעַ״ – זֶה תַּלְמִיד חָכָם בֶּן עַם הָאָרֶץ. אָמַר עוּלָּא: הַיְינוּ דְּאָמְרִי אִינָשֵׁי: אִסְתֵּירָא בְּלָגִינָא קִישׁ קִישׁ קָרְיָא.
Rav Ḥama dice: ¿Cuál es el significado de lo que está escrito: “En el corazón del que tiene discernimiento reposa la sabiduría; pero en el interior de los necios ella se da a conocer” (Proverbios 14:33)? “En el corazón del que tiene discernimiento reposa la sabiduría”; esto es un erudito de Torah, hijo de un erudito de Torah. “Pero en el interior de los necios ella se da a conocer”; esto es un erudito de Torah, hijo de un ignorante, pues su sabiduría resalta en contraste con la necedad del resto de su familia. Ulla dijo: Esto explica el dicho que la gente dice: Una pequeña moneda en un barril vacío hace: Kish, kish, es decir, traquetea ruidosamente, mientras que una moneda en un barril lleno de monedas no se oye.
אֲמַר לֵיהּ רַבִּי יִרְמְיָה לְרַבִּי זֵירָא: מַאי דִּכְתִיב ״קָטֹן וְגָדוֹל שָׁם הוּא וְעֶבֶד חׇפְשִׁי מֵאֲדֹנָיו״? אַטּוּ לָא יָדְעִינַן דְּקָטֹן וְגָדוֹל שָׁם הוּא? אֶלָּא כׇּל הַמַּקְטִין עַצְמוֹ עַל דִּבְרֵי תוֹרָה בָּעוֹלָם הַזֶּה – נַעֲשָׂה גָּדוֹל לָעוֹלָם הַבָּא, וְכׇל הַמֵּשִׂים עַצְמוֹ כְּעֶבֶד עַל דִּבְרֵי תוֹרָה בָּעוֹלָם הַזֶּה – נַעֲשֶׂה חׇפְשִׁי לָעוֹלָם הַבָּא.
Rabí Yirmeya le dijo a Rabí Zeira: ¿Qué significa aquello que está escrito con respecto al Mundo Venidero: “El humilde y el grande están allí; y el siervo está libre de su señor” (Job 3:19)? ¿Quiere eso decir que no sabemos que el humilde y el grande están allí en el Mundo Venidero? Más bien, este es el significado del versículo: Cualquiera que se humilla en asuntos de Torah en este mundo se vuelve grande en el Mundo Venidero; y cualquiera que se establece como siervo en asuntos de Torah en este mundo se vuelve libre en el Mundo Venidero.
רֵישׁ לָקִישׁ הֲוָה מְצַיֵּין מְעָרָתָא דְּרַבָּנַן, כִּי מְטָא לִמְעָרְתֵּיהּ דְּרַבִּי חִיָּיא אִיעֲלַמָא מִינֵּיהּ. חֲלַשׁ דַּעְתֵּיהּ. אֲמַר: רִבּוֹנוֹ שֶׁל עוֹלָם! לֹא פִּלְפַּלְתִּי תּוֹרָה כְּמוֹתוֹ? יָצְתָה בַּת קוֹל וְאָמְרָה לוֹ: תּוֹרָה כְּמוֹתוֹ פִּלְפַּלְתָּ, תּוֹרָה כְּמוֹתוֹ לֹא רִיבַּצְתָּ.
§ La Guemará continúa analizando la grandeza de los Sabios. Reish Lakish estaba delimitando las cuevas de entierro de los Sabios. Cuando llegó a la cueva de Rabí Ḥiyya, la ubicación precisa de su tumba se le escapó. Reish Lakish se angustió, pues aparentemente no era digno de encontrar la tumba. Dijo: ¡Amo del Universo! ¿Acaso no analicé la Torah como Rabí Ḥiyya? Una Voz Divina salió y le dijo: Sí analizaste la Torah como él, pero no difundiste la Torah como él.
כִּי הֲווֹ מִינְּצוּ רַבִּי חֲנִינָא וְרַבִּי חִיָּיא, אֲמַר לֵיהּ רַבִּי חֲנִינָא לְרַבִּי חִיָּיא: בַּהֲדֵי דִּידִי קָא מִינְּצֵית? חַס וְחָלִילָה, אִי מִשְׁתַּכְחָא תּוֹרָה מִיִּשְׂרָאֵל – מַהְדַּרְנָא לַהּ מִפִּילְפּוּלַי. אֲמַר לֵיהּ רַבִּי חִיָּיא לְרַבִּי חֲנִינָא: בַּהֲדֵי דִּידִי קָא מִינְּצֵית? דַּעֲבַדִי לְתוֹרָה דְּלֹא תִּשְׁתַּכַּח מִיִּשְׂרָאֵל.
La Guemará relata: Cuando Rabí Ḥanina y Rabí Ḥiyya debatían asuntos de la Torah, Rabí Ḥanina le decía a Rabí Ḥiyya: ¿Crees que puedes debatir conmigo? ¡Dios no lo permita! Si la Torah fuera olvidada por el pueblo judío, yo podría restaurarla con mis capacidades de análisis y agudeza intelectual. Rabí Ḥiyya le dijo a Rabí Ḥanina: ¿Crees que puedes debatir conmigo? No puedes compararte conmigo, pues yo estoy actuando para asegurar que la Torah no sea olvidada por el pueblo judío.
מַאי עָבֵידְנָא – אָזֵילְנָא וְשָׁדֵינָא כִּיתָּנָא וְגָדֵילְנָא נִישְׁבֵּי, וְצָיֵידְנָא טְבֵי וּמַאֲכֵילְנָא בִּשְׂרַיְיהוּ לְיַתְמֵי, וְאָרֵיכְנָא מְגִילָּתָא וְכָתֵבְנָא חֲמִשָּׁה חוּמְשֵׁי, וְסָלֵיקְנָא לְמָתָא וּמַקְרֵינָא חַמְשָׁה יָנוֹקֵי בְּחַמְשָׁה חוּמְשֵׁי, וּמַתְנֵינָא שִׁיתָּא יָנוֹקֵי שִׁיתָּא סִדְרֵי, וְאָמַרְנָא לְהוּ: עַד דְּהָדַרְנָא וְאָתֵינָא אַקְרוֹ אַהֲדָדֵי וְאַתְנוֹ אַהֲדָדֵי וַעֲבַדִי לַהּ לְתוֹרָה דְּלֹא תִּשְׁתַּכַּח מִיִּשְׂרָאֵל.
Rabí Ḥiyya explicó: ¿Qué hago para este fin? Voy y siembro lino y tejo redes con el lino, y luego cazo ciervos y doy su carne de comer a huérfanos. Después preparo pergamino con sus pieles y escribo en él los cinco libros de la Torah. Voy a una ciudad y enseño a cinco niños los cinco libros, un libro por niño, y enseño a otros seis niños las seis órdenes de la Mishná, y les digo: Hasta que regrese y venga aquí, léanse unos a otros la Torah y enséñense unos a otros la Mishná. Así es como actúo para asegurar que la Torah no sea olvidada por el pueblo judío.
הַיְינוּ דְּאָמַר רַבִּי: כַּמָּה גְּדוֹלִים מַעֲשֵׂי חִיָּיא! אֲמַר לֵיהּ רַבִּי יִשְׁמָעֵאל בְּרַבִּי יוֹסֵי: אֲפִילּוּ מִמָּר? אֲמַר לֵיהּ: אִין. אֲפִילּוּ מֵאַבָּא? אֲמַר לֵיהּ: חַס וְחָלִילָה! לֹא תְּהֵא כְּזֹאת בְּיִשְׂרָאֵל.
La Guemará señala que esto es lo que Rabí Yehuda HaNasi dijo: ¡Cuán grandes son las obras de Rabí Ḥiyya! Rabí Yishmael, hijo de Rabí Yosei, dijo a Rabí Yehuda HaNasi: ¿Son sus obras incluso mayores que las del Maestro, es decir, las tuyas? Rabí Yehuda HaNasi le dijo: Sí. Rabí Yishmael insistió: ¿Son incluso mayores que las de mi padre, Rabí Yosei? Rabí Yehuda HaNasi le dijo: ¡El Cielo no lo permita! Tal afirmación no debe ser oída entre el pueblo judío, que alguien sea mayor que tu padre, Rabí Yosei.
אָמַר רַבִּי זֵירָא: אֶמֶשׁ נִרְאָה לִי רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא. אָמַרְתִּי לוֹ: אֵצֶל מִי אַתָּה תָּקוּעַ? אָמַר לִי: אֵצֶל רַבִּי יוֹחָנָן. וְרַבִּי יוֹחָנָן אֵצֶל מִי? אֵצֶל רַבִּי יַנַּאי. וְרַבִּי יַנַּאי אֵצֶל מִי? אֵצֶל רַבִּי חֲנִינָא. וְרַבִּי חֲנִינָא אֵצֶל מִי? אֵצֶל רַבִּי חִיָּיא. אָמַרְתִּי לוֹ: וְרַבִּי יוֹחָנָן אֵצֶל רַבִּי חִיָּיא לֹא? אָמַר לִי: בַּאֲתַר דְּזִקּוּקִין דְּנוּרָא וּבָעוֹרִין דְּאֶשָּׁא – מַאן מְעַיֵּיל בַּר נַפָּחָא לְתַמָּן?!
La Guemará continúa analizando la grandeza de Rabí Ḥiyya. Rabí Zeira dijo: Anoche, Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, se me apareció en un sueño. Le dije: ¿Cerca de quién estás colocado en los mundos superiores? Me dijo: Cerca de Rabí Yoḥanan. Pregunté: ¿Y Rabí Yoḥanan está cerca de quién? Respondió: Cerca de Rabí Yannai. ¿Y Rabí Yannai está cerca de quién? Cerca de Rabí Ḥanina. ¿Y Rabí Ḥanina está cerca de quién? Cerca de Rabí Ḥiyya. Rabí Zeira añadió: Le dije a Rabí Yosei: Pero, ¿acaso Rabí Yoḥanan no es digno de ser colocado cerca de Rabí Ḥiyya? Me dijo: En un lugar de chispas ardientes y fuegos abrasadores, ¿quién puede llevar allí a Rabí Yoḥanan, hijo de Nappaḥa?
אָמַר רַב חֲבִיבָא: אִשְׁתַּעִי לִי רַב חֲבִיבָא בַּר סוּרְמָקֵי, חֲזֵי לֵיהּ הָהוּא מֵרַבָּנַן דַּהֲוָה שְׁכִיחַ אֵלִיָּהוּ גַּבֵּיהּ, דִּלְצַפְרָא הֲווֹ שַׁפִּירָן עֵינֵיהּ, וּלְאוּרְתָּא דָּמְיָין כִּדְמִיקַּלְיָן בְּנוּרָא. אֲמַרִי לֵיהּ: מַאי הַאי? וַאֲמַר לִי: דַּאֲמַרִי לֵיהּ לְאֵלִיָּהוּ: אַחְוִי לִי רַבָּנַן כִּי סָלְקִי לִמְתִיבְתָּא דְּרָקִיעַ. אָמַר לִי: בְּכוּלְּהוּ מָצֵית אִסְתַּכּוֹלֵי בְּהוּ, לְבַר מִגּוּהַרְקָא דְּרַבִּי חִיָּיא דְּלָא תִּסְתַּכֵּל בֵּיהּ. מַאי סִימָנַיְיהוּ? בְּכוּלְּהוּ אָזְלִי מַלְאֲכֵי כִּי סָלְקִי וְנָחֲתִי, לְבַר מִגּוּהַרְקָא דְּרַבִּי חִיָּיא דְּמִנַּפְשֵׁיהּ סָלֵיק וּנְחֵית.
Rav Ḥaviva dijo: Rav Ḥaviva bar Surmakei me dijo: Yo una vez vi a uno de los Sabios a quien Elías el profeta visitaba, y sus ojos se veían hermosos y sanos por la mañana, pero por la noche parecían chamuscados por el fuego. Le dije: ¿Qué es este fenómeno? Y él me dijo: Le dije a Elías: Muéstrame a los Sabios en su ascenso a la academia celestial. Elías me dijo: Puedes mirar a todos ellos excepto a los de la carroza [miguharka] de Rabí Ḥiyya, a quienes no puedes mirar. Le pregunté a Elías: ¿Cuáles son las señales de la carroza de Rabí Ḥiyya, para que sepa cuándo no mirar? Él dijo: Ángeles acompañan a todas las carrozas de los otros Sabios mientras ascienden y descienden, excepto la carroza de Rabí Ḥiyya, que asciende y desciende por sí sola, debido a su grandeza.
לָא מְצַאי לְאוֹקְמָא אַנַּפְשַׁאי, אִסְתַּכַּלִי בָּהּ: אֲתוֹ תְּרֵי בּוּטִיטֵי דְנוּרָא וּמַחְיוּהּו לְהָהוּא גַּבְרָא וְסַמּוֹנְהוּ לְעֵינֵיהּ. לִמְחַר אֲזַלִי אִשְׁתַּטַּחִי אַמְּעָרְתֵּיהּ, אָמֵינָא: מַתְנְיָיתָא דְּמָר מַתְנֵינָא, וְאִתַּסַּאי.
El Sabio que relató esta historia continuó: No pude contenerme, y miré el carro de Rabí Ḥiyya. Dos llamas de fuego vinieron y golpearon a aquel hombre, es decir, a mí, y cegaron sus ojos. Al día siguiente, fui y me postré sobre la cueva sepulcral de Rabí Ḥiyya en súplica. Dije: Estudio las baraitot del Maestro, Rabí Ḥiyya; por favor, ruega por mí. Y mi visión fue sanada, pero mis ojos quedaron chamuscados.
אֵלִיָּהוּ הֲוָה שְׁכִיחַ בִּמְתִיבְתָּא דְּרַבִּי, יוֹמָא חַד רֵישׁ יַרְחָא הֲוָה, נְגַהּ לֵיהּ וְלָא אֲתָא. אֲמַר לֵיהּ: מַאי טַעְמָא נְגַהּ לֵיהּ לְמָר? אֲמַר לֵיהּ: אַדְּאוֹקֵימְנָא לְאַבְרָהָם וּמָשֵׁינָא יְדֵיהּ וּמְצַלֵּי וּמַגְנֵינָא לֵיהּ, וְכֵן לְיִצְחָק וְכֵן לְיַעֲקֹב. וְלוֹקְמִינְהוּ בַּהֲדֵי הֲדָדֵי! סָבַרי: תָּקְפִי בְּרַחֲמֵי וּמַיְיתִי לֵיהּ לְמָשִׁיחַ בְּלָא זִמְנֵיהּ.
La Guemará relata otro incidente relacionado con Elías el profeta. Elías era frecuentemente encontrado en la academia de Rabí Yehuda HaNasi. Un día era Luna Nueva, el primer día del mes, y Elías se retrasó y no vino a la academia. Más tarde, Rabí Yehuda HaNasi le dijo a Elías: ¿Cuál es la razón por la que el Maestro se retrasó? Elías le dijo: Yo tenía que despertar a Abraham, lavarle las manos y esperar a que rezara, y luego volver a acostarlo. Y de manera similar, seguí el mismo procedimiento con Isaac, y de manera similar con Jacob a su vez. Rabí Yehuda HaNasi le preguntó a Elías: Y que el Maestro los despierte a todos juntos. Elías respondió: Sostengo que si despertara a los tres para rezar al mismo tiempo, ellos generarían plegarias poderosas y traerían al Mesías prematuramente.
אֲמַר לֵיהּ: וְיֵשׁ דּוּגְמָתָן בָּעוֹלָם הַזֶּה? אֲמַר לֵיהּ: אִיכָּא רַבִּי חִיָּיא וּבָנָיו. גְּזַר רַבִּי תַּעֲנִיתָא, אַחְתִינְהוּ לְרַבִּי חִיָּיא וּבָנָיו. אֲמַר ״מַשִּׁיב הָרוּחַ״ – וּנְשַׁבָה זִיקָא. אֲמַר ״מוֹרִיד הַגֶּשֶׁם״ – וַאֲתָא מִיטְרָא, כִּי מְטָא לְמֵימַר ״מְחַיֵּה הַמֵּתִים״ – רְגַשׁ עָלְמָא.
Rabí Yehuda HaNasi le dijo a Elías: ¿Y hay alguien vivo en este mundo que sea comparable a ellos y pueda producir plegarias tan eficaces? Elías le dijo: Están Rabí Ḥiyya y sus hijos. Rabí Yehuda HaNasi decretó un ayuno, y los Sabios hicieron bajar a Rabí Ḥiyya y a sus hijos al púlpito para orar en nombre de la congregación. Rabí Ḥiyya recitó la frase en la oración de la Amida: Quien hace soplar el viento, y el viento sopló. Rabí Ḥiyya recitó la siguiente frase: Quien hace caer la lluvia, y la lluvia cayó. Cuando estaba a punto de decir la frase: Quien revive a los muertos, el mundo tembló.
אָמְרִי בִּרְקִיעָא: מַאן גַּלִּי רָזַיָּא בְּעָלְמָא? אָמְרִי: אֵלִיָּהוּ. אַתְיוּהּ לְאֵלִיָּהוּ מַחְיוּהּ שִׁתִּין פּוּלְסֵי דְנוּרָא. אֲתָא אִידְּמִי לְהוּ כְּדוּבָּא דְנוּרָא, עָל בֵּינַיְיהוּ וְטַרְדִינְהוּ.
Dijeron en el cielo: ¿Quién es el revelador de secretos en el mundo? Dijeron en respuesta: Es Elías. Elías fue llevado al cielo, donde fue azotado con sesenta latigazos de fuego. Elías bajó de nuevo a la tierra disfrazado como un oso de fuego. Vino entre la congregación y los distrajo de sus oraciones, impidiendo que el rabino Ḥiyya recitara la frase: Quien revive a los muertos.
שְׁמוּאֵל יַרְחִינָאָה אָסְיֵיהּ דְּרַבִּי הֲוָה. חֲלַשׁ רַבִּי בְּעֵינֵיהּ. אֲמַר לֵיהּ: אֶימְלֵי לָךְ סַמָּא. אֲמַר לֵיהּ: לָא יָכֵילְנָא. אֶשְׁטַר לָךְ מִשְׁטָר. אֲמַר לֵיהּ: לָא יָכֵילְנָא. הֲוָה מוֹתֵיב לֵיהּ בְּגוּבְתָּא דְסַמָּנֵי תּוּתֵי בֵּי סַדְיֵיהּ, וְאִיתַּסִּי.
§ La Guemará relata: Shmuel Yarḥina’a era el médico de Rabí Yehuda HaNasi. En una ocasión, Rabí Yehuda HaNasi sintió dolor en el ojo. Shmuel le dijo: Pondré un medicamento en tu ojo. Rabí Yehuda HaNasi le dijo: No puedo permitir que el medicamento sea puesto directamente en mi ojo, pues temo que eso me cause demasiado dolor. Shmuel le dijo: Aplicaré un ungüento sobre tu ojo, no directamente en él. Rabí Yehuda HaNasi le dijo: Incluso eso no puedo soportarlo. Shmuel colocó el medicamento en un tubo de hierbas debajo de su almohada, y Rabí Yehuda HaNasi se curó.
הֲוָה קָא מִצְטַעַר, רַבִּי לְמִסְמְכֵיהּ וְלָא הֲוָה מִסְתַּיְּיעָא מִילְּתָא. אֲמַר לֵיהּ: לָא לִצְטַעַר מָר, לְדִידִי חֲזֵי לִי סִיפְרָא דְּאָדָם הָרִאשׁוֹן, וּכְתִיב בֵּיהּ: שְׁמוּאֵל יַרְחִינָאָה
Rabí Yehuda HaNasi hizo esfuerzos para ordenar a Shmuel Yarḥina’a como rabino, pero no tuvo éxito, ya que Shmuel siempre declinaba. Shmuel Yarḥina’a le dijo: El Maestro no debe disgustarse por mi negativa, pues sé que no estoy destinado a ser ordenado como rabino. Yo mismo vi el libro de Adán, el primer hombre, que contiene la genealogía de la raza humana, y está escrito en él que Shmuel Yarḥina’a