דִּבְרֵי רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אֶלְעָזָר. שֶׁהָיָה רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אֶלְעָזָר אוֹמֵר: אִם בְּדֶרֶךְ הִילּוּכָהּ נִיטְּלָה – אוֹמֵר לוֹ: הֲרֵי שֶׁלְּךָ לְפָנֶיךָ, וְאִם לֹא – חַיָּיב לְהַעֲמִיד לוֹ חֲמוֹר.
Esta es la declaración de Rabí Shimon ben Elazar, pues Rabí Shimon ben Elazar solía decir: Si el animal fue apresado y luego llevado en la dirección en la que estaba caminando, el dueño puede decirle al arrendatario: Lo que es tuyo está ante ti, pero si no, el dueño está obligado a proporcionar al arrendatario otro burro.
וּמִי מָצֵית מוֹקְמַתְּ לַהּ כְּרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אֶלְעָזָר? וְהָא קָתָנֵי רֵישָׁא: הַשּׂוֹכֵר אֶת הַחֲמוֹר וְהִבְרִיקָה אוֹ שֶׁנִּשְׁתַּטְּתָה, אוֹמֵר לוֹ: הֲרֵי שֶׁלְּךָ לְפָנֶיךָ. וְאִילּוּ רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אֶלְעָזָר אָמַר: הַשּׂוֹכֵר אֶת הַחֲמוֹר לִרְכּוֹב עָלֶיהָ וְהִבְרִיקָה אוֹ שֶׁנִּשְׁתַּטְּתָה – חַיָּיב לְהַעֲמִיד לוֹ חֲמוֹר!
La Guemará pregunta: ¿Y puedes establecer toda esta baraita de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon ben Elazar? Pero la primera cláusula enseña: Con respecto a quien alquila un burro y este se enfermó o enloqueció, el dueño puede decirle al arrendatario: Lo que es tuyo está delante de ti. Y sin embargo Rabí Shimon ben Elazar dijo en una baraita diferente: Con respecto a quien alquila un burro para montarlo, y este se enferma o enloquece, el dueño está obligado a proporcionar al arrendatario otro burro.
אָמַר רַבָּה בַּר רַב הוּנָא: לִרְכּוֹב עָלֶיהָ שָׁאנֵי. אָמַר רַב פָּפָּא: וּכְלֵי זְכוּכִית – כְּלִרְכּוֹב עָלֶיהָ דָּמֵי.
Rabba bar Rav Huna dijo que esto no es una contradicción. El caso de quien toma un burro para montar es diferente, ya que necesita un burro que camine con firmeza. Un burro enfermo no es mejor que uno muerto para este propósito. Rav Pappa dijo: Y adquirir un burro para que lleve vasijas de vidrio se considera como montar en él, ya que las vasijas de vidrio también requieren un paso firme para evitar que la carga se caiga.
אָמַר רַבָּה בַּר רַב הוּנָא אָמַר רַב: הַשּׂוֹכֵר אֶת הַחֲמוֹר לִרְכּוֹב עָלֶיהָ וּמֵתָה לוֹ בַּחֲצִי הַדֶּרֶךְ, נוֹתֵן לוֹ שְׂכָרוֹ שֶׁל חֲצִי הַדֶּרֶךְ, וְאֵין לוֹ עָלָיו אֶלָּא תַּרְעוֹמֶת.
Rabba bar Rav Huna dice que Rav dice: En el caso de alguien que alquila un burro para montarlo y este murió a mitad del camino, el arrendatario da al dueño su pago por la mitad del viaje, pero el arrendatario no tiene más que una queja contra el dueño. No tiene ningún reclamo legal contra el dueño por el hecho de que ahora tiene que hacer un gran esfuerzo para encontrar otro burro.
הֵיכִי דָמֵי? אִי דִּשְׁכִיחַ לְאֹגוֹרֵי – תַּרְעוֹמֶת מַאי עֲבִידְתֵּיהּ? אִי דְּלָא שְׁכִיחַ לְאֹגוֹרֵי – אַגְרָא בָּעֵי לְמִיתַּב לֵיהּ!
La Guemará pregunta: ¿Cuáles son las circunstancias? Si esto se refiere a un lugar donde hay burros disponibles para alquilar, cuál es el propósito de esta queja? No tiene ningún motivo de queja en este caso, ya que simplemente puede alquilar otro burro y no ha perdido nada. Si es un lugar donde no hay burros disponibles para alquilar, ¿debería estar obligado a dar al dueño su pago? Después de todo, el burro no logró realizar la tarea para la cual fue alquilado.
לְעוֹלָם דְּלָא שְׁכִיחַ לְאֹגוֹרֵי, וּמִשּׁוּם דְּאָמַר לֵיהּ: אִילּוּ בָּעֵית לְמֵיתֵי עַד הָכָא – לָאו אַגְרָא בָּעֵית לְמִיתַּב?
La Guemará explica: En realidad, se refiere a un lugar donde no hay burros disponibles para alquilar, y el arrendatario debe pagar al propietario debido al hecho de que el dueño del burro puede decirle: Si hubieras querido llegar hasta aquí, es decir, hasta la mitad del viaje, ¿no habrías tenido que pagar una tarifa? Por lo tanto, págame por la distancia que mi burro te llevó.
הֵיכִי דָּמֵי? אִי דַּאֲמַר לֵיהּ: ״חֲמוֹר סְתָם״ – הָא חַיָּיב לְהַעֲמִיד לוֹ חֲמוֹר אַחֵר. אִי דַּאֲמַר לֵיהּ: ״חֲמוֹר זֶה״, אִם יֵשׁ בְּדָמֶיהָ לִיקַּח יִקַּח!
La Guemará pregunta además: ¿Cuáles son las circunstancias? Si esto se refiere a un caso en el que el propietario le dijo: Te estoy alquilando un burro no especificado, el propietario está obligado a proporcionarle otro burro. Dado que el propietario le prometió un burro, si el primer burro ya no está disponible, debe darle otro. Si se refiere a un caso en el que le dijo: Te estoy alquilando este burro en particular, entonces, si hay suficiente dinero que se pueda obtener de la venta de su carcasa para comprar otro burro, que el arrendatario compre otro.
לָא צְרִיכָא: בְּשֶׁאֵין בְּדָמֶיהָ לִיקַּח. אִם יֵשׁ בְּדָמֶיהָ לִשְׂכּוֹר – יִשְׂכּוֹר, רַב לְטַעְמֵיהּ, דְּאָמַר רַב: לָא מְכַלֵּינַן קַרְנָא.
La Guemará responde: No, es necesario establecer esta halajá solo en un caso en el que no hay suficiente dinero que pueda obtenerse de la venta de su carcasa para comprar otro burro. La Guemará pregunta: Aun así, si hay suficiente dinero que pueda obtenerse de la venta de su carcasa para alquilar otro burro, que alquile otro burro y continúe su camino. ¿Qué fundamento hay para el agravio? La Guemará explica que Rav concuerda con su línea habitual de razonamiento, pues Rav dijo: No se puede agotar por completo el capital principal para pagar tarifas de alquiler. En consecuencia, el arrendatario no tiene derecho a vender la carcasa, para no agotar todo el valor monetario del burro.
דְּאִתְּמַר: הַשּׂוֹכֵר אֶת הַחֲמוֹר וּמֵתָה לוֹ בַּחֲצִי הַדֶּרֶךְ. אָמַר רַב: אִם יֵשׁ בְּדָמֶיהָ לִיקַּח – יִקַּח, לִשְׂכּוֹר – אַל יִשְׂכּוֹר. וּשְׁמוּאֵל אָמַר: אַף לִשְׂכּוֹר – יִשְׂכּוֹר.
Esto es como fue declarado en una disputa entre amora’im sobre este asunto: Con respecto a quien alquila un burro y este murió a mitad del camino, Rav dice: Si hay suficiente dinero que se puede obtener de la venta de su carcasa para comprar otro burro, el arrendatario puede comprar uno, pero si hay dinero suficiente solo para alquilar otro burro, no puede alquilar uno. Shmuel dice: Incluso si hay suficiente dinero que se puede obtener de la venta de su carcasa solo para alquilar otro burro, puede alquilar uno.
בְּמַאי קָמִיפַּלְגִי? רַב סָבַר: לָא מְכַלֵּינַן קַרְנָא. וּשְׁמוּאֵל סָבַר: מְכַלֵּינַן קַרְנָא.
La Guemará pregunta: ¿Con respecto a qué discrepan? La Guemará responde: Rav sostiene que no se puede agotar por completo el principal, y como la carcasa ahora constituye el valor principal del burro, no se puede usar el producto de su venta para pagar las cuotas de alquiler, ya que no quedará nada para devolver al propietario. Y Shmuel sostiene que se puede agotar por completo el principal.
מֵיתִיבִי, יָבֵשׁ הָאִילָן אוֹ נִקְצַץ – שְׁנֵיהֶם אֲסוּרִין בּוֹ. כֵּיצַד יַעֲשֶׂה? יִלָּקַח בּוֹ קַרְקַע, וְהוּא אוֹכֵל פֵּירוֹת. וְהָא הָכָא, כֵּיוָן דְּכִי מָטֵי יוֹבֵל קָא הָדְרָא אַרְעָא לְמָרַהּ, וְקָא כָלְיָא קַרְנָא!
La Guemará plantea una objeción a la opinión de Rav a partir de una baraita (Tosefta, Arakhin 5:1), que analiza el caso de un prestatario que da a su prestamista un árbol como garantía de un préstamo, para que el prestamista pueda comer una cantidad de su fruto hasta el valor del préstamo. Si el árbol se secó o fue cortado, está prohibido para ambos —el prestatario y el prestamista— usar el cuerpo del árbol. ¿Qué debe hacerse? Debe comprarse tierra con el producto de la venta de lo que quedó del árbol, y el prestamista disfruta de las ganancias de esa tierra. La Guemará explica la objeción: Y, sin embargo, aquí, una vez que llega el año del Jubileo, esa tierra comprada volverá a su propietario original. No permanecerá con el prestatario después de que el préstamo haya sido pagado. Y resultará que el principal queda totalmente agotado, pues el prestatario se quedará sin nada.
הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – דְּזַבֵּין לֵיהּ לְשִׁתִּין שְׁנִין. דְּאָמַר רַב חִסְדָּא אָמַר רַב קַטִּינָא: מִנַּיִן לַמּוֹכֵר שָׂדֵהוּ לְשִׁשִּׁים שָׁנָה שֶׁאֵינָהּ חוֹזֶרֶת בַּיּוֹבֵל – שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְהָאָרֶץ לֹא תִמָּכֵר לִצְמִיתוּת״. מִי שֶׁאֵין שָׁם יוֹבֵל – נִצְמֶתֶת, יֵשׁ שָׁם יוֹבֵל – אֵינָהּ נִצְמֶתֶת. יָצְתָה זוֹ, שֶׁאַף עַל פִּי שֶׁאֵין שָׁם יוֹבֵל – אֵינָהּ נִצְמֶתֶת.
La Guemará responde: ¿Con qué estamos tratando aquí? Estamos tratando con un caso en el que él compró el campo por sesenta años. Como dice Rav Ḥisda que Rav Ketina dice: ¿De dónde se deriva, con respecto a quien vende su campo por sesenta años o por cualquier período fijo de tiempo, que no vuelve a su propietario original en el año del Jubileo? Como está dicho: “Y la tierra no será vendida a perpetuidad” (Levítico 25:23). Esta prohibición se aplica a la tierra que, si no hubiera Jubileo, sería vendida a perpetuidad, pero como hay Jubileo, no es vendida a perpetuidad. Eso excluye este caso, en el que el campo se vende por un período fijo de tiempo, ya que incluso si no hay Jubileo, no es vendido a perpetuidad.
סוֹף סוֹף, לְכִי מָטוּ שִׁיתִּין שְׁנִין – קָא הָדְרָא אַרְעָא לְמָרַהּ, וְקָא כָלְיָא קַרְנָא! אֶלָּא, הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – בִּזְמַן שֶׁאֵין הַיּוֹבֵל נוֹהֵג. הָכִי נָמֵי מִסְתַּבְּרָא, דְּאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ בִּזְמַן שֶׁהַיּוֹבֵל נוֹהֵג וּמְכַלֵּינַן קַרְנָא, נִצְלְחֵיהּ לְצִיבֵי וְנִשְׁקְלֵיהּ!
La Guemará plantea una dificultad: En última instancia, cuando llegue el final de esos sesenta años, la tierra volverá a su dueño, y en ese momento el principal quedará totalmente agotado. La Guemará responde: Más bien, ¿de qué estamos tratando aquí? Estamos tratando con un período en el que las halakhot del Año del Jubileo no están en vigor, ya que se puede comprar tierra en perpetuidad cuando no se observa el Año del Jubileo. La Guemará añade apoyo a esta explicación: Esto también tiene sentido, pues, si se te ocurre que esta halakha se refiere a un período en el que las halakhot del Año del Jubileo están en vigor y el dictamen es que el principal puede agotarse por completo, ¿por qué emprender una transacción complicada? Que el prestamista simplemente corte el árbol en ramas para leña, y lo tome y lo venda de inmediato.
אִי מִשּׁוּם הָא – לָא קַשְׁיָא: זִמְנִין דְּשָׁלְמוּ שְׁנֵי מַשְׁכַּנְתָּא מִקַּמֵּי יוֹבֵל. אִי נָמֵי דְּמָטוּ לֵיהּ זוּזֵי וּפָרֵיק לַהּ אַרְבַּע וְחָמֵשׁ שְׁנִין מִקַּמֵּי יוֹבֵל.
La Guemará responde: Si la objeción a la opinión de Rav es debido a aquella baraita, no es difícil. Puede haber ocasiones en que los años durante los cuales el prestamista tiene derecho a la garantía se completan antes de la llegada del año del Jubileo, en cuyo caso la tierra volvería al prestatario por cierto período de tiempo, y por lo tanto el capital no queda necesariamente agotado por completo. Alternativamente, es posible que llegue dinero a manos del prestatario y él redima el campo cuatro o cinco años antes de la llegada del año del Jubileo. En este caso, el capital no quedará completamente agotado, ya que él devuelve el préstamo antes de que la tierra sea devuelta.
תָּנוּ רַבָּנַן: הַשּׂוֹכֵר אֶת הַסְּפִינָה וְטָבְעָה לָהּ בַּחֲצִי הַדֶּרֶךְ, רַבִּי נָתָן אוֹמֵר: אִם נָתַן – לֹא יִטּוֹל, וְאִם לֹא נָתַן – לֹא יִתֵּן.
§ Los Sabios enseñaron: Con respecto a quien alquila una barca, y esta se hundió a mitad del viaje, Rabí Natán dice: Si el arrendatario ya dio dinero por la barca, no recibe reembolso, pero si aún no dio el dinero, no lo da después de que la barca se hundió.
הֵיכִי דָמֵי? אִילֵּימָא בִּסְפִינָה זוֹ וְיַיִן סְתָם, אִם נָתַן אַמַּאי לֹא יִטּוֹל? נֵימָא לֵיהּ: הַב לִי סְפִינְתָּא, דַּאֲנָא מַיְיתֵינָא חַמְרָא. אֶלָּא בִּסְפִינָה סְתָם וְיַיִן זֶה, אִם לֹא נָתַן אַמַּאי לֹא יִתֵּן?
La Guemará pregunta: ¿Cuáles son las circunstancias de este contrato? Si decimos que el propietario declaró que le alquilaba esta barca en particular y el arrendatario dijo que estaba transportando vino no especificado, entonces, incluso si dio dinero, ¿por qué no habría de recibir un reembolso? Que le diga al propietario: Dame la barca para que pueda transportar vino, y si no puedes hacerlo, reembolsa la tarifa de alquiler para que pueda alquilar otra barca. Más bien, se podría decir que esto se refiere a una situación en la que el propietario dijo que le alquilaría una barca no especificada, y el arrendatario dijo que transportaría este vino en particular. Pero en ese caso, incluso si no dio dinero, ¿por qué no habría de dar al propietario la tarifa de alquiler?