וְנָהֲגוּ בְּנֵי כוּפְרָא אַגְרָא בִּשְׁעַת מְשִׁיכָה, פַּגְרָא בִּשְׁעַת שְׁבִירָה. אַטּוּ בְּמִנְהָגָא תַּלְיָא מִילְּתָא? מִשּׁוּם דְּמַתְנִיתָא תַּנְיָא – מִנְהָגָא.
Y los hombres del alquitrán [benei kufera], es decir, los marineros, acostumbran pagar alquiler en el momento de tirar y pagar por daño en el momento de la rotura. La Guemará pregunta: ¿Quiere eso decir que este asunto depende de la costumbre? ¿No hay halakha con respecto a esta cuestión? La Guemará responde: Porque la baraita enseñó esto, es una costumbre aceptable y por lo tanto está permitido.
אָמַר רַב עָנָן אָמַר שְׁמוּאֵל: מָעוֹת שֶׁל יְתוֹמִים מוּתָּר לְהַלְווֹתָן בְּרִבִּית. אֲמַר לֵיהּ רַב נַחְמָן: מִשּׁוּם דְּיַתְמֵי נִינְהוּ (סָפֵינָא) [סָפֵינַן] לְהוּ אִיסּוּרָא?! יַתְמֵי דְּאָכְלִי דְּלָאו דִּידְהוּ לֵיזְלוּ בָּתַר שָׁבְקַיְיהוּ! אֲמַר לֵיהּ: אֵימָא לִי אִיזִי גּוּפָא דְעוֹבָדָא הֵיכִי הֲוָה?
§ Rav Anan dice que Shmuel dice: Está permitido prestar con interés dinero perteneciente a huérfanos. Dado que los huérfanos son menores y están exentos de las mitzvot, la prohibición de cobrar interés no se les aplica. Rav Naḥman le dijo: ¿Porque son huérfanos podemos darles de comer cosas prohibidas? En un lenguaje más severo, añadió: Los huérfanos que consumen lo que no es suyo seguirán a su difunto padre al cementerio. No puede ser que esa fuera la intención de Shmuel. Por lo tanto, Rav Naḥman le dijo a Rav Anan: Dime ahora, ¿cuál fue el incidente real? ¿Qué fue exactamente lo que oíste decir a Shmuel?
אֲמַר לֵיהּ: הָהוּא דּוּדָא דִּבְנֵי מָר עוּקְבָא דַּהֲוָה בֵּי מָר שְׁמוּאֵל, תָּקֵיל וְיָהֵיב לֵיהּ, תָּקֵיל וְשָׁקֵיל לֵיהּ. שָׁקֵיל אַגְרָא וְשָׁקֵיל פַּחֲתָא. אִי אַגְרָא – לָא פַּחֲתָא, וְאִי פַּחֲתָא – לָא אַגְרָא.
Rav Anan le dijo: Había cierta caldera que pertenecía a los hijos de Mar Ukva, que eran huérfanos menores, y esta caldera estaba en la casa de Mar Shmuel, quien la alquilaba en nombre de los huérfanos. Mar Shmuel la pesaba y luego la entregaba, y cuando el arrendatario la devolvía, Mar Shmuel la pesaba y la recibía de vuelta, y cobraba una tarifa de alquiler por el uso de la caldera y también cobraba pago por depreciación de la caldera debido a la reducción en el peso del metal. En general, la halakha es que si él cobra una tarifa de alquiler, no debe cobrar pago por depreciación, y si cobra pago por depreciación, esto significa que la caldera era un préstamo, y por lo tanto no debe cobrar una tarifa de alquiler, ya que al cobrar ambas cosas, eso es interés. Sin embargo, Mar Shmuel hizo esto con la caldera perteneciente a los hijos de Mar Ukva, lo que significa que consideró permitido que los huérfanos cobraran interés.
אֲמַר לֵיהּ: כִּי הָא – אֲפִילּוּ בְּדִקְנָנֵי נָמֵי שְׁרֵי לְמִיעְבַּד, דְּהָא מְקַבְּלִי עֲלַיְיהוּ חוּסְכָא דִנְחָשָׁא, דְּכַמָּה דְּמִקְּלֵי נְחָשָׁא בְּצִיר דְּמֵיהּ.
Rav Naḥman le dijo: No hay prueba de un caso como este, pues incluso para los barbados, es decir, los adultos, está permitido actuar de esta manera, ya que los propietarios aceptan sobre sí la depreciación del cobre, pues cuanto más se quema el cobre, más disminuye el valor de la olla. Siendo así, los arrendatarios pagan por la depreciación visible según se mide por la reducción en el peso del utensilio, y por lo tanto este acuerdo está ciertamente permitido.
אָמַר רַבָּה בַּר שֵׁילָא אָמַר רַב חִסְדָּא, וְאָמְרִי לַהּ, אָמַר רַבָּה בַּר יוֹסֵף בַּר חָמָא אָמַר רַב שֵׁשֶׁת: מָעוֹת שֶׁל יְתוֹמִים מוּתָּר לְהַלְווֹתָן קָרוֹב לְשָׂכָר וְרָחוֹק לְהֶפְסֵד.
Rabba bar Sheila dice que Rav Ḥisda dice, y algunos dicen que Rabba bar Yosef bar Ḥama dice que Rav Sheshet dice: Está permitido prestar el dinero de huérfanos para invertirlo en una empresa comercial que está cerca de la ganancia y lejos de la pérdida. Dado que esto es solo un indicio de interés (véase 64b), la prohibición pertinente es una cuestión de ley rabínica, y los Sabios lo permitieron en el caso de huérfanos menores, para que su herencia sea preservada para ellos.
תָּנוּ רַבָּנַן: קָרוֹב לְשָׂכָר וְרָחוֹק לְהֶפְסֵד – רָשָׁע. קָרוֹב לְהֶפְסֵד וְרָחוֹק לְשָׂכָר – חָסִיד. קָרוֹב לָזֶה וְלָזֶה, רָחוֹק מִזֶּה וּמִזֶּה – זוֹ הִיא מִדַּת כׇּל אָדָם.
Los Sabios enseñaron: Si hay una empresa conjunta en la que las condiciones para el inversionista son cercanas a la ganancia y lejanas a la pérdida, entonces el inversionista es una persona malvada, ya que esto es similar a un préstamo con intereses. Si las condiciones para el inversionista son cercanas a la pérdida y lejanas a la ganancia, entonces es una persona piadosa, ya que acepta restricciones adicionales sobre sí mismo para estar absolutamente seguro de que no está cobrando intereses. Si está cerca de esto y de aquello o lejos de esto y de aquello, esta es la cualidad de toda persona que actúa de acuerdo con la halakha.
אֲמַר לֵיהּ רַבָּה לְרַב יוֹסֵף: הָנֵי זוּזֵי דְיַתְמֵי הֵיכִי עָבְדִינַן לְהוּ? אֲמַר לֵיהּ: מוֹתְבִינַן לְהוּ בֵּי דִינָא וְיָהֲבִינַן לְהוּ זוּזָא זוּזָא. אֲמַר לֵיהּ: וְהָא קָא כָלְיָא קַרְנָא.
Rabba dijo a Rav Yosef: Cuando se nos confía este dinero que pertenece a huérfanos, ¿qué hacemos con él? ¿Cuál es la manera halájicamente apropiada de administrar estos fondos en nombre de los huérfanos para que no malgasten ni pierdan su herencia? Rav Yosef le dijo: Establecemos un tribunal especial que guarda el dinero para ellos, y nosotros instruimos al tribunal a darles dinar por dinar, según sus necesidades. Rabba le dijo: Pero si el patrimonio se administra de esa manera, el principal, es decir, el patrimonio mismo, se agotará, y por lo tanto el tribunal no estará actuando como guardianes adecuados de los huérfanos, ya que no estará administrando correctamente su patrimonio.
אֲמַר לֵיהּ מָר: הֵיכִי עָבֵיד? אֲמַר לֵיהּ: בָּדְקִינַן גַּבְרָא דְּאִית לֵיהּ דַּהֲבָא פְּרִיכָא, וְנָקְטִינַן דַּהֲבָא מִינֵּיהּ, וְיָהֲבִינַן לְהוּ נִיהֲלֵיהּ קָרוֹב לְשָׂכָר וְרָחוֹק לְהֶפְסֵד. אֲבָל דָּבָר מְסוּיָּם – לָא, דִּלְמָא פִּקָּדוֹן נִינְהוּ, וְאָתֵי מָרֵיהּ יָהֵיב סִימָנִין וְשָׁקֵיל לֵיהּ.
Rav Yosef le dijo: ¿Qué hace el Maestro en tal caso? Rabba le dijo: Buscamos a un hombre que tenga trozos de oro, y le compramos el oro y luego se lo damos de vuelta a él en una empresa conjunta con términos cercanos a la ganancia y lejanos de la pérdida. La Guemará explica lo que dice Rabba: Compramos específicamente trozos de oro, pero no compramos un artículo específico, es decir, un objeto de oro terminado, ya que quizás sea un depósito en posesión de quien lo tiene y el dueño vendrá, proporcionará señales distintivas y se lo llevará, y entonces los huérfanos sufrirán una pérdida.
אָמַר רַב אָשֵׁי: תִּינַח אִי מִשְׁתְּכַח גַּבְרָא דְּאִית לֵיהּ דַּהֲבָא פְּרִיכָא, אִי לָא מִשְׁתְּכַח גַּבְרָא דְּאִית לֵיהּ דַּהֲבָא פְּרִיכָא נֵיכְלוּ זוּזֵי דְיַתְמֵי? אֶלָּא אָמַר רַב אָשֵׁי: חָזֵינַן גַּבְרָא דִּמְשַׁפּוּ נִכְסֵיהּ, וּמְהֵימַן, וְשָׁמַע דִּינָא דְאוֹרָיְיתָא וְלָא מְקַבֵּל שַׁמְתָּא דְרַבָּנַן, וְיָהֲבִינַן לְהוּ נִיהֲלֵיהּ בְּבֵי דִינָא.
Rav Ashi dijo: Esto funciona bien si se encuentra a un hombre que tenga fragmentos de oro. Pero si no se encuentra a ningún hombre que tenga fragmentos de oro, ¿deberá disminuirse el dinero de los huérfanos? Existe la posibilidad de que la precaución adicional tomada para evitar la apariencia de interés conduzca a una pérdida para los huérfanos. Más bien, Rav Ashi dijo: Buscamos a un hombre cuyas propiedades estén libres de disputa, es decir, que no haya reclamación que cuestione su propiedad sobre ellas, y que sea un individuo confiable que escucha y obedece las leyes de la Torah y no está sujeto a excomunión por parte de los Sabios, es decir, que es conocido como alguien que obedece voluntariamente las instrucciones del tribunal sin necesidad de ser coaccionado, y le damos este dinero en el tribunal como una empresa comercial conjunta con términos cercanos a la ganancia y alejados de la pérdida, y de esta manera el dinero de los huérfanos puede invertirse de forma segura y rentable.