Drashot AI Logo
מַסּוּתָא דַּהֲווֹ מִנְּצוּ עֲלַהּ בֵּי תְרֵי, הַאי אָמַר דִּידִי הוּא וְהַאי אָמַר דִּידִי הוּא. קָם חַד מִינַּיְיהוּ אַקְדְּשַׁהּ. פָּרְשִׁי מִינַּהּ רַב חֲנַנְיָה וְרַב אוֹשַׁעְיָא וְכוּלְּהוּ רַבָּנַן. וַאֲמַר לֵיהּ רַב אוֹשַׁעְיָא לְרַבָּה: כִּי אָזְלַתְּ קַמֵּיהּ דְּרַב חִסְדָּא לְכַפְרִי, בְּעִי מִינֵּיהּ.
una casa de baños sobre la cual dos personas estaban discutiendo, y de la cual ninguna de ellas tenía posesión. Este uno dijo: Es mía, y aquel uno dijo: Es mía. Uno de ellos se levantó y consagró la casa de baños. Rav Ḥananya, Rav Oshaya y todos los Rabinos se mantuvieron alejados de la casa de baños y se abstuvieron de bañarse allí, no fuera que transgredieran la prohibición de hacer uso indebido de propiedad consagrada, ya que no estaban seguros de si este acto de consagración surtió efecto. Y Rav Oshaya dijo a Rabba: Cuando vayas a estudiar ante Rav Ḥisda en Kafrei, pregúntale qué debemos hacer en este caso.
כִּי אֲתָא לְסוּרָא, אֲמַר לֵיהּ רַב הַמְנוּנָא: מַתְנִיתִין הִיא. סְפֵק בְּכוֹרוֹת, אֶחָד בְּכוֹר אָדָם וְאֶחָד בְּכוֹר בְּהֵמָה, בֵּין טְהוֹרִים בֵּין טְמֵאִים: הַמּוֹצִיא מֵחֲבֵירוֹ עָלָיו הָרְאָיָה. וְתָנֵי עֲלַהּ: אֲסוּרִים בְּגִיזָה וּבַעֲבוֹדָה.
Cuando iba de camino a Kafrei, Rabba llegó a la ciudad de Sura y relató el incidente a los Sabios de allí. Rav Hamnuna le dijo: La resolución de tu dilema se encuentra en la siguiente mishná (Teharot 4:12): Si hay incertidumbre con respecto a los primogénitos, ya sea un primogénito humano o un primogénito animal, ya sea con respecto a animales kosher o no kosher, es decir, el primogénito de un burro, la carga de la prueba recae sobre el reclamante. El sacerdote no puede tomar el animal de su dueño, ni el pago de redención del padre del niño. Y se enseña al respecto en una baraita: No obstante, está prohibido esquilar y trabajar con tales animales, ya que su condición de primogénitos es incierta.
וְהָא הָכָא דְּאָמַר תְּקָפוֹ כֹּהֵן – אֵין מוֹצִיאִין אוֹתוֹ מִיָּדוֹ, דְּקָתָנֵי הַמּוֹצִיא מֵחֲבֵירוֹ עָלָיו הָרְאָיָה, וְכִי לֹא תְּקָפוֹ – אֲסוּרִין בְּגִיזָּה וּבַעֲבוֹדָה.
Rav Hamnuna continuó: Y aquí, donde la mishná efectivamente dice que si un sacerdote tomó por la fuerza un animal cuyo estatus como primogénito es incierto, el tribunal no lo retira de su posesión, como enseña que la carga de la prueba recae sobre el reclamante, la baraita afirma que incluso cuando el sacerdote no lo tomó, está prohibido esquilarlo y hacerlo trabajar. Evidentemente, el hecho de que el sacerdote permanecería en posesión del animal si lo tomara basta para conferir al animal estatus consagrado incluso en un caso en que el sacerdote no lo tomó. Lo mismo es cierto en el caso de la casa de baños, que aunque quien la consagró no había tomado posesión de ella, su consagración surte efecto.
אֲמַר לֵיהּ רַבָּה: קְדוּשַּׁת בְּכוֹר קָאָמְרַתְּ – לְעוֹלָם אֵימָא לָךְ תְּקָפוֹ כֹּהֵן מוֹצִיאִין אוֹתוֹ מִיָּדוֹ, וַאֲפִילּוּ הָכִי אֲסוּרִים בְּגִיזָּה וּבַעֲבוֹדָה, דִּקְדוּשָּׁה הַבָּאָה מֵאֵלֶיהָ שָׁאנֵי.
Rabba le dijo: Esto no es prueba, ya que los casos no son comparables. Tú hablas de un dictamen relativo a la santidad de un primogénito. En realidad, te diré que con respecto a un animal cuyo estatus como primogénito es incierto, si un sacerdote se apoderó de él, el tribunal lo saca de su posesión, ya que no hay validez en una propiedad adquirida por la fuerza. En consecuencia, cuando la mishná establece que la carga de la prueba recae sobre el reclamante, significa que el sacerdote debe aportar prueba de que el animal es un primogénito. Y sin embargo, está prohibido esquilarlo y hacerlo trabajar, pues la santidad que surge por sí misma es diferente. La santidad de un primogénito no resulta de un acto de consagración; más bien, el primogénito queda consagrado por sí mismo al nacer. Por lo tanto, la incertidumbre con respecto a su santidad es intrínseca, y está prohibido usar el animal mientras exista esa incertidumbre.
אֲמַר לֵיהּ רַב חֲנַנְיָה לְרַבָּה, תַּנְיָא דִּמְסַיַּיע לָךְ: הַסְּפֵיקוֹת נִכְנָסִין לַדִּיר לְהִתְעַשֵּׂר.
Rav Ḥananya le dijo a Rabba: Una halakha se enseña en una baraita que respalda tu opinión de que, si un sacerdote toma un animal cuyo estatus como primogénito es incierto, el tribunal lo retira de su posesión: Los animales cuyo estatus como primogénito es incierto entran en el corral para ser diezmados. Se los lleva junto con el resto de los animales jóvenes de los cuales se separa el diezmo animal. Esto es así a pesar de que las halakhot del diezmo animal no se aplican a un animal primogénito.
וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ תְּקָפוֹ כֹּהֵן אֵין מוֹצִיאִין אוֹתוֹ מִיָּדוֹ, אַמַּאי נִכְנָסִין לַדִּיר? נִמְצָא זֶה פּוֹטֵר מָמוֹנוֹ בְּמָמוֹנוֹ שֶׁל כֹּהֵן!
Y si se te ocurre decir que en el caso de un animal cuyo estatus de primogénito es incierto y que fue tomado por un sacerdote, el tribunal no lo saca de su posesión, ¿por qué estos animales entran en el corral? ¿No es este un caso en el que el dueño exime su propiedad del diezmo animal con la propiedad de un sacerdote? Si el animal pertenece a los sacerdotes, no puede usarse como diezmo, ya que uno está obligado a separar el diezmo animal de sus propios animales.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: אִי מִשּׁוּם הָא לָא תְּסַיְּיעֵיהּ לְמָר, הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – כְּגוֹן דְּלֵית לֵיהּ אֶלָּא תִּשְׁעָה, וְהוּא דְּמָה נַפְשָׁךְ: אִי בַּר חִיּוּבָא הוּא, שַׁפִּיר קָא מְעַשַּׂר. אִי לָאו בַּר חִיּוּבָא הוּא, תִּשְׁעָה לָאו בַּר עַשּׂוֹרֵי נִינְהוּ.
Abaye le dijo: Si tu apoyo a la opinión de Rabba es debido a esabaraita, eso no apoya al Maestro. Aquí, estamos tratando con un caso en el que el dueño tiene solo nueve animales y él, el animal cuyo estatus de primogénito es incierto. Pues, de cualquier manera que lo mires, el dueño de los animales está exento: Si ese animal no es un primogénito, pertenece al dueño y está sujeto a la obligación de ser diezmado como parte de un grupo de diez animales, y el dueño diezma correctamente. Y si el animal es un primogénito, pertenece a los sacerdotes y los animales no están sujetos a la obligación de ser diezmados, ya que los nueve animales que pertenecen a un dueño no están sujetos al diezmo.
הֲדַר אָמַר אַבָּיֵי: לָאו מִילְּתָא הִיא דְּאָמְרִי דִּסְפֵיקָא לָאו בַּר עַשּׂוֹרֵי הִיא, דִּתְנַן: קָפַץ אֶחָד מִן הַמְּנוּיִין לְתוֹכָן – כּוּלָּן פְּטוּרִין.
Abaye dijo entonces: Lo que dije no es correcto, pues, contrariamente a lo que dije, un animal cuyo estatus como primogénito es incierto no está sujeto al diezmo, como aprendimos en una mishná (Bekhorot 58b): Si antes de que uno completara el diezmo de sus animales, uno de los que ya habían sido contados saltó de regreso dentro del corral entre los animales que aún no habían sido contados, todos aquellos en el corral están exentos de la obligación de ser diezmados, porque cada uno de ellos podría ser el animal que ya había sido contado.
וְאִי סָלְקָא דַּעְתָּךְ סְפֵיקָא בָּעֵי עַשּׂוֹרֵי, לְעַשֵּׂר מִמָּה נַפְשָׁךְ: דְּאִי בַּר חִיּוּבָא הוּא – שַׁפִּיר מְעַשַּׂר, וְאִי לָאו בַּר חִיּוּבָא הוּא – נִפְּטַר בְּמִנְיָן הָרָאוּי.
Y si se te ocurre que un animal cuyo estatus de primogénito es incierto requiere diezmo, que diezme los animales restantes, pues, de cualquier manera, su diezmo sería válido. Porque si este grupo de diez que ahora salen hace que el dueño quede obligado al diezmo animal, está diezmando correctamente. Y si esto no hace que el dueño quede obligado al diezmo animal, ya que uno de los diez es el animal que fue contado previamente, aun así, cada uno de los otros nueve está exento del diezmo animal debido al principio de un conteo apto para llegar a diez.
דְּאָמַר רָבָא: מִנְיָן הָרָאוּי פּוֹטֵר.
Este principio es como dice Rava: un conteo apto para llegar a diez exime a la persona de la obligación de separar el diezmo. Si alguien comenzó a contar animales con el propósito de separar el diezmo y, cuando comenzó el conteo, el grupo era apto para ser diezmado, pero al final no pudo separar el diezmo, por ejemplo, porque uno de los animales murió y solo quedaron nueve, aquellos que fueron contados mientras el conteo era apto para llegar a diez quedan exentos del requisito del diezmo animal, y el propietario no está obligado a incluirlos en el diezmo del año siguiente. Del mismo modo, en un caso en que uno de los diez animales ya había sido contado, los otros nueve, sin embargo, quedan exentos por este conteo, ya que, mientras los estaba contando, el conteo era apto para llegar a diez.

Las traducciones generadas por IA pueden no ser completamente precisas.

Para comentarios o correcciones, contacta a drashot@drashot.ai.

Textos proporcionados por Sefaria