וּבְדִינֵינוּ אֵין מַחְזִירִין מִמַּלְוֶה לְלֹוֶה. אֲמַר לֵיהּ: אִינְהוּ, בְּתוֹרַת זְבִינֵי אֲתָא לִידַיְיהוּ.
Y, aun así, según nuestras leyes no se devuelve el interés del prestamista al prestatario. Dado que el interés no fue fijado desde el principio, y tampoco hay certeza de que él consuma producto alguno, esto es solamente un caso de indicio de interés. Rav Ashi le dijo: Los gentiles no consideran esa transacción un préstamo; más bien, ellos ven esto como un caso en el que el campo llegó a su posesión por medio de una transacción en forma de venta. El campo fue vendido temporalmente al prestamista, quien lo vende de nuevo al prestatario cuando la deuda es pagada.
אֶלָּא כֹּל שֶׁאִילּוּ בְּדִינֵיהֶן, דְּקָאָמַר רַב סָפְרָא: מַאי אֲתָא לְאַשְׁמוֹעִינַן! הָכִי אֲתָא לְאַשְׁמוֹעִינַן: כֹּל שֶׁאִילּוּ בְּדִינֵיהֶן מוֹצִיאִין מִלֹּוֶה לְמַלְוֶה, בְּדִינֵינוּ מַחְזִירִין מִמַּלְוֶה לְלֹוֶה, וּמַאי נִיהוּ – בְּרִבִּית קְצוּצָה, וְכִדְרַבִּי אֶלְעָזָר.
La Guemará pregunta: Pero si uno es un caso de depósito y el otro es un caso de venta, el principio que comienza con: Cualquier caso en que, según sus leyes, que Rav Safra está diciendo, ¿qué viene a enseñarnos? La Guemará responde que esto es lo que viene a enseñarnos: En cualquier caso en que, según sus leyes, se extrae el interés de la posesión del prestatario para darlo al prestamista, según nuestras leyes se devuelve el interés del prestamista al prestatario. ¿Y cuál es ese caso? Es un caso de interés fijo, y es de acuerdo con la opinión del rabino Elazar.
כֹּל שֶׁאִילּוּ בְּדִינֵיהֶם אֵין מוֹצִיאִין, בְּדִינֵינוּ אֵין מַחְזִירִין – רִבִּית מוּקְדֶּמֶת, רִבִּית מְאוּחֶרֶת.
Y en cuanto a la afirmación de que, en cualquier caso en que, según sus leyes, no se retira el interés de la posesión del prestatario para dárselo al prestamista, según nuestras leyes no se devuelve el interés del prestamista al prestatario, esto se refiere a un caso de interés previo, es decir, interés pagado antes de la concesión de un préstamo para inducir al prestamista a concederlo, y interés posterior, es decir, un regalo dado después de que un préstamo ha sido reembolsado para mostrar agradecimiento al prestamista por haber prestado el dinero. Aunque pagar estos tipos de interés está prohibido, como en realidad no forman parte del acuerdo, según nuestras leyes no se obliga al prestamista a devolver esos pagos.
כֵּיצַד: לָקַח הֵימֶנּוּ חִטִּים בְּדִינַר זָהָב הַכּוֹר, וְכֵן הַשַּׁעַר וְכוּ׳. וְכִי אֵין לוֹ יַיִן, מַאי הָוֵי?
§ La mishná enseña: ¿Cómo es eso? Por ejemplo, uno adquirió trigo de otro al precio de un kor de trigo por un dinar de oro, equivalente a veinticinco dinares de plata, con el trigo que habría de entregarse en una fecha posterior, y tal era el precio de mercado del trigo en el momento en que lo adquirió. El precio de un kor de trigo aumentó entonces y se situó en treinta dinares. En ese momento, el comprador dijo al vendedor: Dame ahora todo mi trigo, pues deseo venderlo y comprar vino con él. El vendedor le dijo: Cada kor de tu trigo es considerado por mí como valiendo treinta dinares, y tienes derecho a cobrar de mí su valor en vino. Y en este caso, el vendedor no tiene vino en su posesión. El vendedor es considerado un prestatario con respecto al prestamista, quien es visto como prestando el trigo al vendedor. La Guemará pregunta: Y si no tiene ningún vino, ¿qué importa? ¿Por qué es relevante este factor?
וְהָתַנְיָא: אֵין פּוֹסְקִין עַל הַפֵּירוֹת עַד שֶׁיֵּצֵא הַשַּׁעַר, יָצָא הַשַּׁעַר – פּוֹסְקִין, אַף עַל פִּי שֶׁאֵין לָזֶה, יֵשׁ לָזֶה!
Pero ¿no se enseña en una baraita: Al comprar productos para que el comprador los recoja en una etapa posterior, no se puede fijar un precio para los productos hasta que la tasa del mercado sea publicada. Si la tasa ha sido publicada, se puede fijar un precio, a pesar de que el vendedor no esté realmente en posesión de tales productos, ya que aunque este vendedor no tiene ninguno de esos productos, aquel, es decir, otro vendedor, sí tiene algunos de esos productos, que el primer vendedor podría comprar a la tasa del mercado. Evidentemente, una vez que la tasa del mercado ha sido publicada, la transacción se considera una compra y no un préstamo con interés, incluso si el comprador no recibe los productos de inmediato.
אָמַר רַבָּה: מַתְנִיתִין בְּבָא לָחוּב בִּדְמֵיהֶן עָסְקִינַן.
Rabba dijo: En la mishná, estamos tratando con alguien que viene a contraer una deuda por su valor, es decir, por el valor del vino. Si el prestatario, es decir, el vendedor, hubiera tenido vino en ese momento, lo habría transferido al prestamista, es decir, al comprador, en lugar del trigo, y esto podría haber constituido una venta válida. Como no poseía vino alguno, se lo prometió al vendedor en una fecha posterior por un precio más alto, y esto constituyó un préstamo con interés en lugar de una venta.
וְכִדְתַנְיָא: הֲרֵי שֶׁהָיָה נוֹשֶׁה בַּחֲבֵירוֹ מָנֶה, וְהָלַךְ וְעָמַד עַל גּוֹרְנוֹ, וְאוֹמֵר: תֵּן לִי מְעוֹתַי, שֶׁאֲנִי רוֹצֶה לִיקַּח בָּהֶם חִטִּים. אָמַר לוֹ: חִטִּים יֵשׁ לִי שֶׁאֲנִי נוֹתֵן לְךָ, צֵא וַעֲשֵׂה עָלַי כְּשַׁעַר שֶׁל עַכְשָׁיו, וַאֲנִי אַעֲלֶה לְךָ כׇּל שְׁנֵים עָשָׂר חֹדֶשׁ – אָסוּר, דְּלָאו כְּאִיסָּרוֹ הַבָּא לְיָדוֹ דָּמֵי.
Y esto es como se enseña en una baraita: Si a una persona otra le debía cien dinares, y fue y se paró junto al granero del otro y le dijo: Dame mi dinero, pues deseo comprar trigo con él. Y el deudor le dijo: Tengo trigo en mi granero que te daré; ve y calcúlame la cantidad de trigo a la que tienes derecho según la tasa actual del mercado, y te daré esa cantidad de trigo a lo largo de doce meses completos, aunque el precio suba entretanto. Tal práctica está prohibida por causa del interés, ya que esto no es similar a un caso en el que su issar ha llegado a su posesión. Dado que el prestamista no dio al prestatario ni siquiera un solo issar como pago por el trigo, esto no es una venta, sino un préstamo con interés.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: אִי דְּלָא כְּאִיסָּרוֹ הַבָּא לְיָדוֹ, מַאי אִירְיָא ״אֵין לוֹ״? אֲפִילּוּ יֵשׁ לוֹ נָמֵי! אֶלָּא אָמַר אַבָּיֵי: מַתְנִיתִין, כִּדְתָנֵי רַב סָפְרָא בְּרִבִּית דְּבֵי רַבִּי חִיָּיא.
Abaye le dijo a Rabá: Si esta transacción está prohibida porque no es similar a un caso en el que su issar ha llegado a su posesión, ¿por qué la mishná enseña específicamente el caso en que él no tiene vino? Incluso si tiene vino, eso también estaría prohibido, ya que no entregó dinero en el momento de la adquisición. Más bien, Abaye rechazó la explicación de Rabá y dijo: La mishná debe entenderse como la baraita enseñada por Rav Safra con respecto a las halakhot de interés, que fue enseñada originalmente en la escuela de Rabbi Ḥiyya.
דְּתָנֵי רַב סָפְרָא בְּרִבִּית דְּבֵי רַבִּי חִיָּיא: יֵשׁ דְּבָרִים שֶׁהֵם מוּתָּרִין וַאֲסוּרִין מִפְּנֵי הַעֲרָמַת רִבִּית. כֵּיצַד? אָמַר לוֹ: הַלְוֵינִי מָנֶה! אָמַר לוֹ: מָנֶה אֵין לִי, חִטִּין בְּמָנֶה יֵשׁ לִי שֶׁאֲנִי נוֹתֵן לָךְ. נָתַן לוֹ חִטִּין בְּמָנֶה, וְחָזַר וּלְקָחָן הֵימֶנּוּ בְּעֶשְׂרִים וְאַרְבַּע סֶלַע – מוּתָּר, וְאָסוּר לַעֲשׂוֹת כֵּן מִפְּנֵי הַעֲרָמַת רִבִּית.
Como enseñó Rav Safra una baraita de la escuela de Rabbi Ḥiyya con respecto al interés: Hay asuntos que están intrínsecamente permitidos por la ley de la Torah, pero están prohibidos porque son artificios usados para eludir la transgresión de la prohibición del interés. ¿Cómo es eso? Si uno le dijo a otro: Préstame cien dinares, y el otro le dijo: No tengo cien dinares, pero tengo trigo por valor de cien dinares que te daré, y le dio trigo por valor de cien dinares, y después él fue y volvió a adquirir el trigo de él por veinticuatro sela, el equivalente a noventa y seis dinares, esto está permitido por la ley de la Torah, ya que se considera una transacción doble, pues incluyó primero un préstamo equivalente a cien dinares, y luego la compra del trigo a un precio rebajado. Pero está prohibido hacer eso por la ley rabínica porque esto es un artificio que permite eludir la transgresión de la prohibición del interés.
הָכָא נָמֵי. כְּגוֹן דְּאָמַר: הַלְוֵינִי שְׁלֹשִׁים דִּינָרִים, אֲמַר לֵיהּ: שְׁלֹשִׁים דִּינָרִים אֵין לִי, חִטִּין בִּשְׁלֹשִׁים דִּינָרִים יֵשׁ לִי שֶׁאֲנִי נוֹתֵן לָךְ. נָתַן לוֹ חִטִּין בִּשְׁלֹשִׁים דִּינָרִים, וְחָזַר וּלְקָחָם הֵימֶנּוּ בְּדִינַר זָהָב. אִי אִית לֵיהּ חַמְרָא לְלֹוֶה, דְּיָהֵיב לֵיהּ בִּשְׁלֹשִׁים דִּינָר – פֵּירָא הוּא דְּקָא שָׁקֵיל מִינֵּיהּ, וְלֵית לַן בַּהּ. וְאִי לָא, כֵּיוָן דְּלֵית לֵיהּ חַמְרָא – וַדַּאי מִשְׁקַל זוּזֵי מִינֵּיהּ, מִחֲזֵי כְּרִבִּית.
También aquí, la mishná se refiere a un caso en el que él le dijo: Préstame treinta dinares, y el otro le dijo: No tengo treinta dinares, pero tengo trigo por valor de treinta dinares que te daré. Entonces él le dio trigo por valor de treinta dinares, y luego fue y volvió a adquirir el trigo de él por un dinar de oro, que vale veinticinco dinares. En este caso, si el prestatario tiene vino que le da en lugar de los treinta dinares, es producto que el prestamista toma de él, y por lo tanto no tenemos problema con ello. Y si no, como no tiene vino, ciertamente el tomar dinero de él tiene al menos la apariencia de interés.
אֲמַר לֵיהּ רָבָא: אִי הָכִי, ״תֵּן לִי חִיטַּי״, דְּמֵי חִיטַּי מִבְּעֵי לֵיהּ! תְּנִי ״דְּמֵי חִיטַּי״. ״שֶׁאֲנִי מוֹכְרָן״, ״שֶׁמְּכַרְתִּים לָךְ״ מִבַּעְיָא לֵיהּ! תְּנִי ״שֶׁמְּכַרְתִּים לָךְ״. ״הֲרֵי חִטֶּיךָ עֲשׂוּיוֹת עָלַי בִּשְׁלֹשִׁים דִּינָרִין״, מֵעִיקָּרָא נָמֵי הָכִי אוֹקְמִינְהוּ עִילָּוֵיהּ! הָכִי קָאָמַר לֵיהּ: בִּדְמֵי חִטֶּיךָ שֶׁעָשִׂיתָ עָלַי בִּשְׁלֹשִׁים דִּינָר.
Rava le dijo a Abaye: Si es así, tu explicación no concuerda con la redacción de la mishná, pues la mishná dice: Dame mi trigo, mientras que, según tu interpretación, debería haber dicho: Dame el valor de mi trigo. Abaye responde: Enmienda el texto y enseña: El valor de mi trigo. Rava preguntó además: La frase: Como deseo venderlo, también es imprecisa, pues debería haber dicho: Que te vendí. Abaye vuelve a sugerir: Enmienda el texto y enseña: Que te vendí. Rava plantea otra dificultad con respecto al lenguaje de la mishná. El tanna declara: Tu trigo es considerado por mí como valiendo treinta dinares, pero, según tu interpretación, él también ya había establecido el precio para él en esta cantidad desde el principio. Abaye responde: Esto es lo que le está diciendo: El vino debe cobrarse de acuerdo con el valor de tu trigo que calculaste para mí en treinta dinares.
״הֲרֵי לָךְ אֶצְלִי בָּהֶן יַיִן וְיַיִן אֵין לוֹ״, וְהָא ״בְּדִינַר זָהָב הַכּוֹר וְכֵן הַשַּׁעַר״ קָתָנֵי! אֶלָּא אָמַר רָבָא: כִּי שָׁכֵיבְנָא רַבִּי אוֹשַׁעְיָא נְפַק לְווֹתִי,
Rava continuó cuestionando la redacción de la mishná. Esta dice: Y tienes derecho a cobrar su valor en vino de mí, y él no tiene vino en su posesión. Pero el tannaenseñó: Al precio de un kor de trigo por un dinar de oro, y en efecto ese es el precio de mercado del trigo en ese momento. Ambas cláusulas no concuerdan con la explicación de Abaye. Más bien, Rava dijo otra explicación. La prefació comentando: Cuando muera, el rabino Oshaya saldrá del Jardín del Edén para recibirme,