״וְחֵי אָחִיךָ עִמָּךְ״. אַהְדַּר לֵיהּ כִּי הֵיכִי דְּנֵיחֵי.
“Y tu hermano vivirá contigo” (Levítico 25:36), de lo cual se deriva: Devuélvele el interés para que pueda vivir.
וְרַבִּי יוֹחָנָן, הַאי ״וְחֵי אָחִיךָ עִמָּךְ״ מַאי עָבֵיד לֵיהּ? מִבְּעֵי לֵיהּ לְכִדְתַנְיָא: שְׁנַיִם שֶׁהָיוּ מְהַלְּכִין בַּדֶּרֶךְ וּבְיַד אֶחָד מֵהֶן קִיתוֹן שֶׁל מַיִם, אִם שׁוֹתִין שְׁנֵיהֶם – מֵתִים. וְאִם שׁוֹתֶה אֶחָד מֵהֶן – מַגִּיעַ לַיִּשּׁוּב. דָּרַשׁ בֶּן פְּטוֹרָא: מוּטָב שֶׁיִּשְׁתּוּ שְׁנֵיהֶם וְיָמוּתוּ, וְאַל יִרְאֶה אֶחָד מֵהֶם בְּמִיתָתוֹ שֶׁל חֲבֵירוֹ. עַד שֶׁבָּא רַבִּי עֲקִיבָא וְלִימֵּד: ״וְחֵי אָחִיךָ עִמָּךְ״, חַיֶּיךָ קוֹדְמִים לְחַיֵּי חֲבֵירֶךָ.
La Guemará pregunta: Y Rabí Yoḥanan, ¿qué hace él con este versículo: “Y tu hermano vivirá contigo”? La Guemará responde: Él necesita el versículo para aquello que se enseña en una baraita: Si dos personas iban caminando por un camino desolado y había una vasija [kiton] de agua en posesión de una de ellas, y la situación era tal que si ambos beben de la vasija, ambos morirán, pues no hay suficiente agua, pero si solo uno de ellos bebe, llegará a una zona habitada, hay una disputa en cuanto a la halakha. Ben Petora enseñó: Es preferible que ambos beban y mueran, y que ninguno de ellos vea la muerte del otro. Esta fue la opinión aceptada hasta que vino Rabí Akiva y enseñó que el versículo dice: “Y tu hermano vivirá contigo,” indicando que tu vida tiene precedencia sobre la vida del otro.
מֵיתִיבִי: הִנִּיחַ לָהֶם אֲבִיהֶם מָעוֹת שֶׁל רִבִּית, אַף עַל פִּי שֶׁיּוֹדְעִים שֶׁהֵן שֶׁל רִבִּית – אֵינָן חַיָּיבִין לְהַחְזִירָן. הָא אֲבִיהֶן חַיָּיב לְהַחְזִיר!
La Guemará plantea una objeción de una baraita a la opinión de que uno no está obligado a devolver el interés que tomó: Si su padre les legó dinero que había cobrado como interés, aunque sus hijos sepan que el dinero fue cobrado como interés, no están obligados a devolver el dinero. La Guemará infiere: Pero esto indica que su padre mismo está obligado a devolver el dinero.
בְּדִין הוּא דַּאֲבוּהוֹן נָמֵי לָא מִיחַיַּיב לְהַחְזִיר, וְאַיְּידֵי דְּקָא בָעֵי לְמִתְנֵי סֵיפָא: הִנִּיחַ לָהֶן אֲבִיהֶם פָּרָה וְטַלִּית וְכׇל דָּבָר הַמְסוּיָּם חַיָּיבִין לְהַחְזִיר מִפְּנֵי כְּבוֹד אֲבִיהֶם, תָּנֵי נָמֵי רֵישָׁא בְּדִידְהוּ.
La Guemará rechaza la inferencia: En rigor, debería haber dicho que su padre tampoco está obligado a devolver el dinero. Pero como el tanna quiere enseñar la cláusula final, que establece: Si su padre les legó una vaca, o una prenda, o cualquier objeto definido que era propiedad robada, ellos están obligados a devolverlo a su dueño debido a su obligación de preservar el honor de su padre, el tannatambién enseñó la primera cláusula con respecto a su obligación, y no a la de su padre.
וְהָנֵי, מִפְּנֵי כְּבוֹד אֲבִיהֶם מִי מִיחַיְּיבִי? קְרִי כָּאן: ״וְנָשִׂיא בְעַמְּךָ לֹא תָאֹר״, בְּעוֹשֶׂה מַעֲשֵׂה עַמְּךָ.
La Guemará pregunta: Y estos hijos, ¿están obligados a actuar debido a la obligación de preservar el honor de su padre? Lee y aplica aquí el versículo: “No maldigas a un gobernante de tu pueblo” (Éxodo 22:27), del cual se infiere que esta prohibición se aplica solo a quien realiza una acción propia de tu pueblo. Las acciones del padre, que prestó dinero con interés, eran impropias del pueblo judío. Entonces, ¿por qué sus hijos deben preservar su honor?
כִּדְאָמַר רַבִּי פִּנְחָס מִשְּׁמֵיהּ דְּרָבָא: בְּשֶׁעָשָׂה תְּשׁוּבָה, הָכָא נָמֵי בְּשֶׁעָשָׂה תְּשׁוּבָה. אִי עָשָׂה תְּשׁוּבָה, מַאי בָּעֵי גַּבֵּיהּ? שֶׁלֹּא הִסְפִּיק לְהַחְזִיר עַד שֶׁמֵּת.
La Guemará explica: Es como dijo el rabino Pineḥas en nombre de Rava en un contexto diferente, que se refiere a un caso en el que el padre se arrepintió. También aquí, se trata de un caso en el que el padre se arrepintió, y por lo tanto era justo y digno de respeto. La Guemará pregunta: Si se arrepintió, ¿qué está haciendo el objeto robado en su posesión? La Guemará responde: Se trata de un caso en el que el padre no logró devolver el objeto antes de morir. En consecuencia, los hijos deben devolver el objeto para preservar el honor de su padre.
מֵיתִיבִי: הַגַּזְלָנִין וּמַלְוֵי רִבִּית, אַף עַל פִּי שֶׁגָּבוּ – מַחְזִירִין. גַּזְלָנִים מַאי ״אַף עַל פִּי שֶׁגָּבוּ״ אִיכָּא? אִי גְּזוּל – גְּזוּל, אִי לָא גְּזוּל – גַּזְלָנִין קָרֵית לְהוּ?! אֶלָּא אֵימָא: גַּזְלָנִין, מַאי נִיהוּ? מַלְוֵי רִבִּית. אַף עַל פִּי שֶׁגָּבוּ – מַחְזִירִין.
La Guemará plantea una objeción a partir de una baraita: Con respecto a ladrones y quienes prestan dinero con interés, aunque hayan cobrado el dinero, deben devolverlo. La Guemará analiza el lenguaje de la baraita: En el caso de ladrones, ¿qué caso hay que pueda describirse así: Aunque hayan cobrado el dinero? Si robaron, robaron, y es impreciso usar el lenguaje de cobrar dinero; si no robaron, ¿los llamas ladrones? Más bien, di como explicación de la baraita: Ladrones; en este contexto, ¿quiénes son? Son quienes prestan con interés, y aunque hayan cobrado el dinero, ellos deben devolverlo. Evidentemente, el dinero cobrado como interés debe ser devuelto.
תַּנָּאֵי הִיא, דְּתַנְיָא: רַבִּי נְחֶמְיָה וְרַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב פּוֹטְרִין אֶת הַמַּלְוֶה וְאֶת הֶעָרֵב, מִפְּנֵי שֶׁיֵּשׁ בָּהֶן קוּם עֲשֵׂה. מַאי קוּם עֲשֵׂה? לָאו מִשּׁוּם דְּאָמְרִינַן לְהוּ קוּמוּ אַהֲדוּרוּ?
La Guemará responde: En realidad, esta cuestión es una disputa entre tanna’im, como se enseña en una baraita: Rabí Neḥemya y Rabí Eliezer ben Ya’akov eximen al prestamista y al garante de los azotes por violar la prohibición del interés, porque, aunque violaron una prohibición, una vez que lo hicieron están obligados a levantarse y actuar, y existe un principio según el cual no se azota por una transgresión que puede rectificarse mediante el cumplimiento de una mitzvá. La Guemará aclara: ¿Qué mitzvá de levantarse y actuar hay aquí? ¿No es debido a que les decimos: Levántense y devuélvanlo?
מִכְּלָל דְּתַנָּא קַמָּא סָבַר לָאו בְּנֵי אַהְדּוֹרֵי נִינְהוּ! לָא, מַאי ״קוּם עֲשֵׂה״ – לִקְרוֹעַ שְׁטָרָא.
De la opinión de estos Sabios, se puede derivar por inferencia que el primer tanna sostiene que estas personas no están sujetas a la obligación de reembolso. Aparentemente, sostiene que no hay una mitzvá de levantarse y actuar. La Guemará rechaza esa inferencia: No, ¿cuál es la mitzvá de levantarse y actuar? Es la mitzvá de romper el documento promisorio que documenta el compromiso de pagar intereses.
מַאי קָסָבַר? אִי קָסָבַר שְׁטָר הָעוֹמֵד לִגְבּוֹת כְּגָבוּי דָּמֵי, וְהָא עֲבַדוּ אִיסּוּרַיְיהוּ. וְאִי לָאו כְּגָבוּי דָּמֵי, הָא לָא עֲבוּד וְלֹא כְּלוּם!
La Guemará pregunta: ¿Qué se logra al romper el documento? ¿Qué sostiene este tanna? Si sostiene que el estatus legal de la deuda en un documento apto para el cobro es como si ya hubiera sido cobrada, y, en consecuencia, ya cometieron su transgresión al redactar el documento, entonces no logran nada al romperlo, pues el mero acto de redactar el documento equivale a cobrar la deuda. Y si el estatus legal de la deuda en un documento apto para el cobro no es como si ya hubiera sido cobrada, no han hecho nada mientras no se hayan cobrado los intereses. De cualquier manera, romper el documento no cambia nada.
לְעוֹלָם קָסָבַר שְׁטָר הָעוֹמֵד לִגְבּוֹת לָאו כְּגָבוּי דָּמֵי, וְהָא קָא מַשְׁמַע לַן דְּשׂוּמָא מִילְּתָא הִיא.
La Guemará responde: En realidad, este tanna sostiene que el estatus legal de la deuda en un documento apto para ser cobrado no es como si ya hubiera sido cobrada, y él nos enseña el siguiente principio: Que la tasación del valor de un objeto es un asunto significativo. Si se redactó un documento para un préstamo con interés y la propiedad del deudor fue tasada, esto en sí mismo es un asunto significativo y punible con latigazos.
הָכִי נָמֵי מִסְתַּבְּרָא, דִּתְנַן: וְאֵלּוּ עוֹבְרִים בְּלֹא תַעֲשֶׂה: הַמַּלְוֶה וְהַלּוֹוֶה, הֶעָרֵב וְהָעֵדִים. בִּשְׁלָמָא כּוּלְּהוּ עֲבוּד מַעֲשֶׂה, אֶלָּא עֵדִים מַאי עֲבוּד? אֶלָּא לָאו, שְׁמַע מִינַּהּ דְּשׂוּמָא מִילְּתָא הִיא. שְׁמַע מִינַּהּ.
La Guemará comenta: Así también, es razonable explicar el asunto de esta manera, como aprendimos en una mishná (75b): Y estos individuos violan la prohibición del interés: El prestamista, y el prestatario, el garante, y los testigos. La Guemará pregunta: Concedido, con respecto a todos ellos, es decir, el prestamista, el prestatario y el garante, se entiende que violan la prohibición, ya que realizaron una acción. Pero con respecto a los testigos, ¿qué hicieron para hacerse responsables? Más bien, ¿no es correcto concluir de la mishná que la tasación del valor de un objeto es un asunto significativo? Dado que la mishná afirma que los testigos, cuyo testimonio permite la tasación, participan en la transgresión, esto prueba que la tasación es significativa. La Guemará confirma: Concluye de la mishná que así es.
אָמַר רַב סָפְרָא: כֹּל שֶׁאִילּוּ בְּדִינֵיהֶם מוֹצִיאִים מִלֹּוֶה לְמַלְוֶה, בְּדִינֵינוּ מַחְזִירִין מִמַּלְוֶה לְלֹוֶה. כֹּל שֶׁאִילּוּ בְּדִינֵיהֶם אֵין מוֹצִיאִין מִלֹּוֶה לְמַלְוֶה, בְּדִינֵינוּ אֵין מַחְזִירִין מִמַּלְוֶה לְלֹוֶה.
§ Rav Safra dice: Según la opinión de que se obliga al prestamista a devolver el dinero pagado como interés, estas son las reglas que deben aplicarse: En cualquier caso en que la obligación registrada en el documento sea tan clara que, según las leyes de los gentiles, que no tienen prohibido cobrar interés, se extrae el interés de la posesión del prestatario para darlo al prestamista, según nuestras leyes judías se devuelve el interés del prestamista al prestatario. Y en cualquier caso en que el acuerdo no sea inequívoco y según sus leyes no se extrae el interés de la posesión del prestatario para darlo al prestamista, según nuestras leyes no se devuelve el interés del prestamista al prestatario.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי לְרַב יוֹסֵף: וּכְלָלָא הוּא? וַהֲרֵי סְאָה בִּסְאָה – דִּבְדִינֵיהֶם מוֹצִיאִין מִלֹּוֶה לְמַלְוֶה, וּבְדִינֵינוּ אֵין מַחְזִירִין מִמַּלְוֶה לְלֹוֶה! אֲמַר לֵיהּ: אִינְהוּ בְּתוֹרַת פִּקָּדוֹן אֲתָא לִידֵיהּ.
Abaye le dijo a Rav Yosef: ¿Y es esto un principio establecido que se aplica en todos los casos? Pero existe el caso en que alguien prestó una se’a de productos a cambio de la devolución de una se’a del mismo tipo de producto, y el precio del producto subió entretanto, donde según sus leyes se extrae el interés de la posesión del prestatario para dárselo al prestamista, y sin embargo según nuestras leyes no se devuelve el interés del prestamista al prestatario, ya que tomar este tipo de interés no está prohibido por la ley de la Torah. Rav Yosef le dijo: Los gentiles no consideran esa transacción un préstamo. Más bien, según sus leyes, entró en posesión del prestatario con estatus de depósito, y en consecuencia, devolver los productos no se considera el reembolso de un préstamo con interés, aunque su valor sea mayor que al principio.
אֲמַר לֵיהּ רָבִינָא לְרַב אָשֵׁי: וַהֲרֵי מַשְׁכַּנְתָּא בְּלָא נַכְיְיתָא – דִּבְדִינֵיהֶם מוֹצִיאִין מִלֹּוֶה לְמַלְוֶה
Ravina le dijo a Rav Ashi: Pero está el caso de una hipoteca sin deducción, en el que el campo del deudor es retenido por el acreedor hasta que la deuda sea pagada, y mientras retiene el campo, al acreedor se le permite consumir el producto del campo sin deducir del préstamo el valor del producto que consumió. El consumo del producto constituye un tipo de interés, y en ese caso, según las leyes de los gentiles se extrae el interés de la posesión del prestatario para darlo al prestamista.