Drashot AI Logo
דַּאֲפִילּוּ פָּחוֹת מִכְּדֵי אוֹנָאָה חוֹזֵר.
de modo que incluso si la diferencia de precio es menor que la medida de la explotación, la parte explotada puede retractarse de la transacción. Rabí Yoḥanan no acepta la opinión de Rav Ḥisda, y Reish Lakish sí la acepta.
מֵיתִיבִי: רִבִּית וְאוֹנָאָה לַהֶדְיוֹט, וְאֵין רִבִּית וְאוֹנָאָה לַהֶקְדֵּשׁ! מִי אַלִּימָא מִמַּתְנִיתִין דְּאוֹקֵימְנָא בְּתוֹרַת אוֹנָאָה? הָכִי נָמֵי: רִבִּית וְדִין אוֹנָאָה לַהֶדְיוֹט, וְאֵין רִבִּית וְדִין אוֹנָאָה לַהֶקְדֵּשׁ.
La Guemará plantea una objeción a la opinión de Rav Ḥisda a partir de una baraita: Las transacciones con un particular están sujetas a las halakhot de interés y explotación, pero las transacciones con propiedad consagrada no están sujetas a las halakhot de interés y explotación. La Guemará responde: ¿Es la objeción de la baraita más fuerte que la de la mishná, que fue neutralizada cuando establecimos que se refería al principio de explotación, es decir, que el principio según el cual hasta una sexta parte no se considera explotación no se aplica a la propiedad consagrada? Del mismo modo, la baraita debe entenderse así: Las halakhot de interés y el principio de explotación se aplican a las transacciones con un particular, pero las halakhot de interés y el principio de explotación no se aplican a las transacciones que involucran propiedad consagrada.
אִי הָכִי, הַיְינוּ דְּקָתָנֵי סֵיפָא: זֶה חוֹמֶר בַּהֶדְיוֹט מִבַּהֶקְדֵּשׁ? אַרִבִּית! לִיתְנֵי נָמֵי: זֶה חוֹמֶר בַּהֶקְדֵּשׁ מִבַּהֶדְיוֹט, אַאוֹנָאָה!
La Guemará plantea una dificultad: Si es así, ¿es eso consistente con lo que se enseña en la cláusula final de aquella baraita: Esta es la rigurosidad con respecto al profano, en contraste con la halajá con respecto a la propiedad consagrada? Según esta explicación, la halajá con respecto a la propiedad consagrada es más estricta que la halajá con respecto a un profano. La Guemará responde: Esta rigurosidad es solo en el caso de interés, ya que está permitido cobrar interés de la propiedad consagrada. La Guemará pregunta: Si es así, que el tanna también enseñe: Esta es la rigurosidad con respecto a la propiedad consagrada, en contraste con la halajá con respecto al profano en el caso de explotación.
הָכִי הַשְׁתָּא? בִּשְׁלָמָא, זֶה חוֹמֶר בַּהֶדְיוֹט מִבַּהֶקְדֵּשׁ, וְתוּ לָא. אֶלָּא הֶקְדֵּשׁ, זֶה חוֹמֶר וְתוּ לָא?
La Guemará rechaza esta pregunta: ¿Cómo pueden compararse estos casos? Concedido, la mishná afirma: Esta es la rigurosidad con respecto al profano, en contraste con la halajácon respecto a la propiedad consagrada, y nada más, es decir, no hay otros casos en los que la halajá sea más estricta para el profano que para la propiedad consagrada. Pero con respecto a la propiedad consagrada, ¿puede decirse: Esta es la rigurosidad, y nada más, que no hay otras rigurosidades? Hay muchas halajot en las que la propiedad consagrada es tratada con mayor rigor que la propiedad no sagrada.
רִבִּית דְּהֶקְדֵּשׁ הֵיכִי דָמֵי? אִילֵּימָא דְּאוֹזְפֵיהּ גִּזְבָּר מֵאָה בְּמֵאָה וְעֶשְׂרִים – וַהֲלֹא מָעַל הַגִּזְבָּר, וְכֵיוָן שֶׁמָּעַל הַגִּזְבָּר, יָצְאוּ מְעוֹתָיו לְחוּלִּין, וְהָווּ לְהוּ דְּהֶדְיוֹט!
§ La Guemará pregunta: ¿Cuáles son las circunstancias en cuestión en los casos de propiedad consagrada? Si decimos que el tesorero del Templo prestó cien dinares consagrados a cambio del reembolso de ciento veinte dinares, ¿acaso el tesorero no hizo un uso indebido de la propiedad consagrada? Y una vez que el tesorero hizo un uso indebido del dinero al dárselo a un laico, su dinero inmediatamente sale de su estado consagrado y asume un estatus no sagrado. Y entonces es dinero de un laico, y las halakhot del interés se le aplican.
אָמַר רַב הוֹשַׁעְיָא: הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן? כְּגוֹן שֶׁקִּיבֵּל עָלָיו לְסַפֵּק סְלָתוֹת מֵאַרְבַּע, וְעָמְדוּ מִשָּׁלֹשׁ. כִּדְתַנְיָא: הַמְקַבֵּל עָלָיו לְסַפֵּק סְלָתוֹת מֵאַרְבַּע וְעָמְדוּ מִשָּׁלֹשׁ – מְסַפֵּק מֵאַרְבַּע; מִשָּׁלֹשׁ וְעָמְדוּ מֵאַרְבַּע – מְסַפֵּק מֵאַרְבַּע, שֶׁיַּד הֶקְדֵּשׁ עַל הָעֶלְיוֹנָה.
Rav Hoshaya dijo: ¿Con qué caso estamos tratando aquí? Estamos tratando con un caso en el que alguien acepta sobre sí suministrar harina fina al Templo al precio de cuatro se’a por un sela, y el precio del mercado subió y quedó en tres se’a por un sela, como se enseña en una baraita: En el caso de alguien que acepta sobre sí suministrar harina fina a cuatro se’a por un sela, y su precio de mercado quedó en tres se’a por un sela, está obligado a cumplir su compromiso y suministrar harina fina a cuatro se’a por un sela. Si alguien se comprometió a suministrar harina fina a tres se’a por un sela, y su precio de mercado disminuyó hasta quedar en cuatro se’a por un sela, debe suministrar harina fina a cuatro se’a por un sela. Esta es una forma de interés, ya que el resultado es que la tesorería del Templo sale beneficiada. Aunque un arreglo de ese tipo está prohibido en transacciones entre particulares, en los tratos de la tesorería del Templo está permitido.
רַב פָּפָּא אָמַר: הָכָא בְּאַבְנֵי בִנְיָן הַמְּסוּרוֹת לְגִזְבָּר עָסְקִינַן, כְּדִשְׁמוּאֵל, דְּאָמַר שְׁמוּאֵל: בּוֹנִין בַּחוֹל, וְאַחַר כָּךְ מַקְדִּישִׁין.
Rav Pappa dijo que hay un caso menos complicado de interés que involucra propiedad consagrada: Aquí estamos tratando con piedras de construcción confiadas al tesorero del Templo, de acuerdo con la opinión de Shmuel, pues Shmuel dice: Se construyen las estructuras en el Templo con materiales no sagrados para evitar el uso indebido de propiedad consagrada durante la construcción, y se consagran esos materiales después. El tesorero tiene posesión provisional de una propiedad que en última instancia pertenecerá al tesoro del Templo. Las piedras no son sagradas y pueden prestarse a otros, pero, aun así, no están sujetas a las halakhot del interés.
אֵין בָּהֶן תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל וְכוּ׳. מְנָהָנֵי מִילֵּי? דְּתָנוּ רַבָּנַן: ״עַל כׇּל דְּבַר פֶּשַׁע״ – כְּלָל, ״עַל שׁוֹר עַל חֲמוֹר עַל שֶׂה עַל שַׂלְמָה״ – פְּרָט, ״עַל כׇּל אֲבֵדָה אֲשֶׁר יֹאמַר״ – חָזַר וְכָלַל.
§ La mishná enseña: Los esclavos, los documentos, la tierra y la propiedad consagrada no están sujetos a las halakhot del pago doble del principal. La Guemará pregunta: ¿De dónde se derivan estos asuntos? Es como enseñaron los Sabios en una baraita con respecto al versículo que trata del pago doble: “Por cualquier asunto de transgresión, ya sea por buey, por asno, por oveja, por vestido, o por cualquier clase de cosa perdida acerca de la cual uno diga: Esto es, las reclamaciones de ambos vendrán ante los jueces; aquel a quien los jueces condenen pagará el doble al otro” (Éxodo 22:8). “Por cualquier asunto de transgresión” es una generalización; “ya sea por buey, por asno, por oveja, por vestido” es un detalle. Y cuando el versículo dice: “O por cualquier clase de cosa perdida”, entonces generaliza de nuevo.
כְּלָל וּפְרָט וּכְלָל, אִי אַתָּה דָן אֶלָּא כְּעֵין הַפְּרָט; מָה הַפְּרָט מְפוֹרָשׁ – דָּבָר הַמִּטַּלְטֵל וְגוּפוֹ מָמוֹן, אַף כׇּל דָּבָר הַמִּטַּלְטֵל וְגוּפוֹ מָמוֹן.
En consecuencia, este versículo contiene una generalización, un detalle y una generalización, y una de las trece reglas de exégesis establece que en tal caso puede deducirse que el versículo se refiere solo a elementos similares al detalle. Por lo tanto, así como cada uno de los elementos mencionados en el detalle está claramente definido como un bien mueble y tiene valor monetario intrínseco, del mismo modo el pago doble se aplica con respecto a cualquier elemento que sea un bien mueble y tenga valor monetario intrínseco.
יָצְאוּ קַרְקָעוֹת, שֶׁאֵינָן מִטַּלְטְלִין. יָצְאוּ עֲבָדִים, שֶׁהוּקְּשׁוּ לְקַרְקָעוֹת. יָצְאוּ שְׁטָרוֹת, שֶׁאַף עַל פִּי שֶׁמִּטַּלְטְלִין, אֵין גּוּפָן מָמוֹן. הֶקְדֵּשׁוֹת – אָמַר קְרָא: ״רֵעֵהוּ״ – רֵעֵהוּ וְלֹא הֶקְדֵּשׁ.
La tierra queda excluida, ya que no es propiedad mueble. Los esclavos cananeos quedan excluidos, ya que se los compara con la tierra en muchas áreas de la halakha. Los documentos financieros quedan excluidos, ya que, aunque son propiedad mueble, no tienen valor monetario intrínseco. El valor del material sobre el que está escrito el documento es insignificante; los documentos solo son valiosos porque sirven como prueba de reclamaciones monetarias. Por último, la propiedad consagrada queda excluida porque está escrito en el versículo que quien sea hallado responsable pagará el doble al otro, es decir, a otra persona, pero no al tesoro del Templo.
וְלֹא תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה וְכוּ׳. מַאי טַעְמָא? תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה אָמַר רַחֲמָנָא, וְלֹא תַּשְׁלוּמֵי שְׁלֹשָׁה וְאַרְבָּעָה.
La mishná enseña: Tampoco el pago de cuatro y cinco veces el principal, ya que estos pagos no se aplican a animales consagrados. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón de esta exclusión? La Guemará explica: El Misericordioso establece un pago de cuatro o cinco veces el principal, pero no un pago de tres y cuatro veces el principal. Ya se ha establecido que no hay pago doble en los casos de la mishná. El pago cuádruple o quíntuple en el caso del sacrificio o la venta de una oveja o vaca robada comprende el principal, el pago doble, y luego dos o tres veces adicionales el principal, respectivamente. En consecuencia, una vez restado el pago doble, el total pagado sería de tres o cuatro veces el principal, y el versículo no contempla tal pago.
שׁוֹמֵר חִנָּם אֵינוֹ נִשְׁבָּע וְכוּ׳. מְנָהָנֵי מִילֵּי? דְּתָנוּ רַבָּנַן: ״כִּי יִתֵּן אִישׁ אֶל רֵעֵהוּ״ – כְּלָל, ״כֶּסֶף אוֹ כֵּלִים״ – פְּרָט, ״וְגֻנַּב מִבֵּית הָאִישׁ״ – חָזַר וְכָלַל.
La mishná enseña: un depositario no remunerado no presta juramento si estos objetos fueron robados o perdidos. La Guemará pregunta: ¿De dónde se derivan estos asuntos? Es como enseñaron los Sabios en una baraita con respecto al versículo que trata de un depositario no remunerado: “Cuando un hombre entrega a su prójimo dinero o utensilios para guardar, y es robado de la casa del hombre; si se encuentra al ladrón, pagará el doble. Si no se encuentra al ladrón, entonces el dueño de la casa se acercará al juez” (Éxodo 22:6–7). “Cuando un hombre entrega a su prójimo” es una generalización; “dinero o utensilios” es un detalle. Y cuando el versículo dice: “Y es robado de la casa del hombre”, entonces vuelve a generalizar.
כְּלָל וּפְרָט וּכְלָל, אִי אַתָּה דָן אֶלָּא כְּעֵין הַפְּרָט: מָה הַפְּרָט מְפוֹרָשׁ – דָּבָר הַמִּטַּלְטֵל וְגוּפוֹ מָמוֹן, אַף כׇּל דָּבָר הַמִּטַּלְטֵל וְגוּפוֹ מָמוֹן.
En consecuencia, este versículo contiene una generalización, un detalle y una generalización, y una de las trece reglas de exégesis establece que en tal caso puede deducirse que el versículo se refiere solo a elementos similares al detalle. Por lo tanto, así como cada uno de los elementos mencionados en el detalle está claramente definido como un bien mueble y tiene valor monetario intrínseco, del mismo modo el pago doble se aplica con respecto a cualquier elemento que sea un bien mueble y tenga valor monetario intrínseco.
יָצְאוּ קַרְקָעוֹת, שֶׁאֵינָן מִטַּלְטְלִין. יָצְאוּ עֲבָדִים, שֶׁהוּקְּשׁוּ לְקַרְקָעוֹת. יָצְאוּ שְׁטָרוֹת, שֶׁאַף עַל פִּי שֶׁמִּטַּלְטְלִין, אֵין גּוּפָן מָמוֹן. הֶקְדֵּשׁוֹת – אָמַר קְרָא: ״רֵעֵהוּ״ – רֵעֵהוּ, וְלֹא שֶׁל הֶקְדֵּשׁ.
La tierra queda excluida, ya que no es propiedad mueble. Los esclavos cananeos quedan excluidos, ya que se los compara con la tierra en muchas áreas de la halakha. Los documentos financieros quedan excluidos, ya que, aunque son propiedad mueble, no tienen valor monetario intrínseco. El valor del material sobre el que está escrito el documento es insignificante; los documentos solo son valiosos porque sirven como prueba de reclamaciones monetarias. Por último, la propiedad consagrada queda excluida porque está escrito en el versículo que quien sea hallado responsable pagará el doble al otro, es decir, a otra persona, pero no al tesoro del Templo.
נוֹשֵׂא שָׂכָר אֵינוֹ מְשַׁלֵּם וְכוּ׳. מְנָהָנֵי מִילֵּי? דְּתָנוּ רַבָּנַן: ״כִּי יִתֵּן אִישׁ אֶל רֵעֵהוּ״ – כְּלָל, ״חֲמוֹר אוֹ שׁוֹר אוֹ שֶׂה״ – פָּרַט, ״וְכׇל בְּהֵמָה לִשְׁמוֹר״ – חָזַר וְכָלַל.
La mishná continúa: un depositario remunerado no paga si estos objetos fueron robados o perdidos. La Guemará pregunta: ¿De dónde se derivan estos asuntos? La Guemará responde: Es como enseñaron los Sabios en una baraita con respecto al versículo que trata de un depositario remunerado: “Cuando un hombre entregue a su prójimo un asno, o un buey, o una oveja, o cualquier animal para guardar, y muera, o sea herido, o sea llevado, sin que nadie lo vea, el juramento del Señor será entre ambos... pero si le fuere robado, hará restitución a su dueño” (Éxodo 22:9–11). “Cuando un hombre entregue a su prójimo” es una generalización; “un asno, o un buey, o una oveja” es un detalle. Y cuando el versículo dice: “O cualquier animal para guardar”, entonces generaliza nuevamente.
כְּלָל וּפְרָט וּכְלָל, אִי אַתָּה דָן אֶלָּא כְּעֵין הַפְּרָט: מָה הַפְּרָט מְפוֹרָשׁ – דָּבָר הַמִּטַּלְטֵל וְגוּפוֹ מָמוֹן, אַף כׇּל דָּבָר הַמִּטַּלְטֵל וְגוּפוֹ מָמוֹן.
En consecuencia, este versículo contiene una generalización, un detalle y una generalización, y una de las trece reglas de exégesis establece que en tal caso puede deducirse que el versículo se refiere solo a elementos similares al detalle. Por lo tanto, así como cada uno de los elementos mencionados en el detalle está claramente definido como un bien mueble y tiene valor monetario intrínseco, del mismo modo el pago doble se aplica con respecto a cualquier elemento que sea un bien mueble y tenga valor monetario intrínseco.
יָצְאוּ קַרְקָעוֹת, שֶׁאֵינָן מִטַּלְטְלִין. יָצְאוּ עֲבָדִים, שֶׁהוּקְּשׁוּ לְקַרְקָעוֹת. יָצְאוּ שְׁטָרוֹת, שֶׁאַף עַל פִּי שֶׁמִּטַּלְטְלִין, אֵין גּוּפָן מָמוֹן. הֶקְדֵּשׁוֹת – אָמַר קְרָא: ״רֵעֵהוּ״ – רֵעֵהוּ, וְלֹא שֶׁל הֶקְדֵּשׁ.
La tierra queda excluida, ya que no es propiedad mueble. Los esclavos cananeos quedan excluidos, ya que se los compara con la tierra en muchas áreas de la halakha. Los documentos financieros quedan excluidos, ya que, aunque son propiedad mueble, no tienen valor monetario intrínseco. El valor del material sobre el que está escrito el documento es insignificante; los documentos solo son valiosos porque sirven como prueba de reclamaciones monetarias. Por último, la propiedad consagrada queda excluida porque está escrito en el versículo que quien sea hallado responsable pagará el doble al otro, es decir, a otra persona, pero no al tesoro del Templo.
שׁוֹמֵר חִנָּם אֵינוֹ נִשְׁבָּע וְכוּ׳. וּרְמִינְהוּ, בְּנֵי הָעִיר שֶׁשָּׁלְחוּ אֶת שִׁקְלֵיהֶן וְנִגְנְבוּ אוֹ שֶׁאָבְדוּ,
§ Después de determinar la fuente de las halakhot en la mishná, la Guemará analiza esas halakhot. La mishná enseña: Un depositario no remunerado no presta juramento si estos objetos fueron robados o perdidos. Y la Guemará plantea una contradicción a partir de una mishná. Los medios siclos fueron donados por el pueblo durante el mes de Adar y colocados en una cámara especial en el Templo, de donde, según fuera necesario, algunos de los siclos eran tomados para usarse en la compra de ofrendas públicas en los meses siguientes. Esto se hacía para dar a todo el pueblo judío una participación en esas ofrendas públicas. Además, desde el momento en que el dinero es tomado de allí, tanto aquellos siclos que llegaron al Templo como aquellos que todavía no llegaron se convierten en propiedad del Templo. La mishná enseña (Shekalim 5a): Con respecto a los habitantes de la ciudad que enviaron sus siclos al Templo, y las monedas fueron robadas al agente o se perdieron en el camino, la halakha depende de las circunstancias.
אִם מִשֶּׁנִּתְרְמָה הַתְּרוּמָה –
Si esto ocurrió después de que las contribuciones de la cámara ya habían sido recogidas de la cámara,

Las traducciones generadas por IA pueden no ser completamente precisas.

Para comentarios o correcciones, contacta a drashot@drashot.ai.

Textos proporcionados por Sefaria