אֲמַרִי לֵיהּ: לָא. אֲמַר לִי: לֶיהְווֹ הָנָךְ זוּזֵי בְּפִקָּדוֹן גַּבָּךְ, דְּהָא חֲשַׁכָה לִי. אֲמַרִי לֵיהּ: הָא בֵּיתָא קַמָּךְ. אוֹתְבִינְהוּ בְּבֵיתָא וְאִיגְּנוּב. אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרָבָא. אֲמַר לֵיהּ: כֹּל ״הָא בֵּיתָא קַמָּךְ״ לָא מִיבַּעְיָא שׁוֹמֵר שָׂכָר דְּלָא הָוֵי, אֶלָּא אֲפִילּוּ שׁוֹמֵר חִנָּם נָמֵי לָא הָוֵי. אֲמַרִי לֵיהּ: וְהָא אֲמַרוּ [לֵיהּ] רַבָּנַן לְרָבָא: אִיבְּעִי לֵיהּ לְקַבּוֹלֵי עֲלֵיהּ ״מִי שֶׁפָּרַע״. וַאֲמַר לִי: לֹא הָיוּ דְבָרִים מֵעוֹלָם.
Le dije: No. Él me dijo: Que estos dinares permanezcan como un depósito contigo, pues el día se me ha oscurecido y no puedo llegar a casa antes de Shabat. Le dije: Esta casa está delante de ti. Él los puso en la casa y los dinares fueron robados. Aquel hombre vino para que su caso fuera juzgado ante Rava, exigiendo su dinero. Rava le dijo: Con respecto a cualquiera que diga: Esta casa está delante de ti, no es necesario decir que no es un depositario remunerado, sino que ni siquiera es un depositario no remunerado. Ravina le dijo a Rav Tavot: ¿Pero acaso los Sabios no le dijeron a Rava: El comerciante de sésamo está obligado a aceptar sobre sí la maldición: Aquel que exigió el pago? Y Rav Tavot me dijo: Nunca hubo tales cosas; ese incidente nunca ocurrió.
רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: כֹּל שֶׁהַכֶּסֶף בְּיָדוֹ – יָדוֹ עַל הָעֶלְיוֹנָה וְכוּ׳. תַּנְיָא, אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן: אֵימָתַי – בִּזְמַן שֶׁהַכֶּסֶף וְהַפֵּירוֹת בְּיַד מוֹכֵר. אֲבָל כֶּסֶף בְּיַד מוֹכֵר וּפֵירוֹת בְּיַד לוֹקֵחַ – אֵינוֹ יָכוֹל לַחֲזוֹר בּוֹ, מִפְּנֵי שֶׁכַּסְפּוֹ בְּיָדוֹ. ״בְּיָדוֹ״?! בְּיַד מוֹכֵר הוּא. אֶלָּא – מִפְּנֵי שֶׁדְּמֵי כַסְפּוֹ בְּיָדוֹ.
§ La mishná enseña que Rabí Shimon dice: Cualquiera que tenga el dinero en su posesión tiene la ventaja. Se enseña en una baraita: Rabí Shimon dice: ¿Cuándo tiene la ventaja aquel que tiene el dinero en su posesión? Es cuando tanto el dinero como los productos están en posesión del vendedor. Pero si el dinero está en posesión del vendedor y los productos están en posesión del comprador, el vendedor no puede retractarse, porque su dinero está en su posesión. La Guemará entendió esto en el sentido de que el comprador todavía tenía el dinero en su posesión, y pregunta: ¿En su, es decir, en posesión del comprador? ¿No está en posesión del vendedor? Más bien, enmienda el texto: Porque el valor de su, es decir, del comprador, dinero está en su, es decir, en posesión del comprador.
פְּשִׁיטָא! אָמַר רָבָא: הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – כְּגוֹן שֶׁהָיְתָה עֲלִיָּיה שֶׁל לוֹקֵחַ מוּשְׂכֶּרֶת בְּיַד מוֹכֵר. טַעְמָא מַאי תַּקִּינוּ רַבָּנַן מְשִׁיכָה – גְּזֵירָה שֶׁמָּא יֹאמַר לוֹ נִשְׂרְפוּ חִטֶּיךָ בַּעֲלִיָּיה. הָכָא בִּרְשׁוּתֵיהּ דְּלוֹקֵחַ נִינְהוּ, אִי נָפְלָה דְּלֵיקָה בְּאוֹנֶס – אִיהוּ טָרַח וּמַיְיתֵי לַהּ.
La Guemará pregunta: ¿Acaso no es obvio que el vendedor no puede retractarse, ya que el comprador adquirió los productos mediante el acto de jalarlos? Rava dijo: ¿Con qué estamos tratando aquí? Es un caso en el que el piso superior de la casa perteneciente al comprador, donde estaban almacenados los productos, fue alquilado al vendedor. La Guemará explica: ¿Cuál es la razón por la que los Sabios instituyeron que jalar, y no el pago de dinero, efectúa la adquisición? Es un decreto rabínico, no sea que el vendedor le diga al comprador: Tu trigo se quemó en el piso superior después de que pagaste. Aquí, los productos están en el dominio del comprador. Por lo tanto, si se inicia un incendio debido a circunstancias fuera de su control, el comprador se esforzará y sacará los productos del piso superior.
הָהוּא גַּבְרָא דִּיהַיב זוּזֵי אַחַמְרָא. לְסוֹף שְׁמַע דְּקָא בָעֵי לְמִנְסְבֵיהּ דְּבֵי פַּרְזַק רוּפִילָא. אֲמַר לֵיהּ: הַב לִי זוּזַי, לָא בָּעֵינָא חַמְרָא. אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרַב חִסְדָּא, אֲמַר לֵיהּ: כְּדֶרֶךְ שֶׁתִּיקְּנוּ מְשִׁיכָה בַּמּוֹכְרִין כָּךְ תִּיקְּנוּ מְשִׁיכָה בַּלָּקוֹחוֹת.
La Guemará relata: Había cierto hombre que dio dinero a cambio de vino. Finalmente oyó que hombres de la casa de Parzak el visir [rufila] buscaban apropiarse del vino. El comprador le dijo al vendedor: Dame mi dinero, pues no quiero el vino. El caso llegó ante Rav Ḥisda, quien le dijo: Así como los Sabios instituyeron la tracción con respecto a los vendedores, así también la instituyeron con respecto a los compradores. Dado que el comprador aún no había atraído el vino a su posesión, puede retractarse de la transacción.
מַתְנִי׳ הָאוֹנָאָה, אַרְבָּעָה כֶּסֶף מֵעֶשְׂרִים וְאַרְבָּעָה כֶּסֶף לַסֶּלַע, שְׁתוּת לְמִקָּח. עַד מָתַי מוּתָּר לְהַחְזִיר? עַד כְּדֵי שֶׁיַּרְאֶה לַתַּגָּר אוֹ לִקְרוֹבוֹ.
MISHNÁ:La medida de la explotación por la cual uno puede afirmar que fue explotado es de cuatro ma’a de plata de las veinticuatro ma’a de plata en un sela, o una sexta parte de la transacción. ¿Hasta cuándo está permitido que el comprador devuelva el artículo? Puede devolverlo solo hasta un período de tiempo que le permitiría mostrar la mercancía a un comerciante o a su pariente que esté más familiarizado con el precio de mercado de las mercancías. Si ha transcurrido más tiempo, ya no puede devolver el artículo, pues se supone que renunció a su derecho de recibir la suma de la diferencia.
הוֹרָה רַבִּי טַרְפוֹן בְּלוֹד: הָאוֹנָאָה שְׁמוֹנָה כֶּסֶף מֵעֶשְׂרִים וְאַרְבַּע כֶּסֶף לַסֶּלַע, שְׁלִישׁ לְמִקָּח. וְשָׂמְחוּ תַּגָּרֵי לוֹד. אָמַר לָהֶם: כׇּל הַיּוֹם מוּתָּר לַחְזוֹר. אָמְרוּ לוֹ יַנִּיחַ לָנוּ רַבִּי טַרְפוֹן בִּמְקוֹמֵינוּ, וְחָזְרוּ לְדִבְרֵי חֲכָמִים.
La mishná continúa: Rabí Tarfón dictaminó en Lod: la explotación es una medida de ocho ma’a de platama’ade veinticuatro ma’a de platama’a de un sela, un tercio de la transacción. Y los comerciantes de Lod se alegraron, ya que este dictamen les permitía un mayor margen de ganancia y hacía menos probable la anulación de una transacción. Rabí Tarfón les dijo: Durante todo el día está permitido retractarse de la transacción, y no solo durante el tiempo que toma mostrar el artículo comprado a un comerciante o a un familiar. Los comerciantes de Lod le dijeron: Que Rabí Tarfón nos deje como estábamos, con el dictamen anterior, y volvieron a seguir la declaración de los Rabinos en la mishná con respecto a ambos dictámenes.
גְּמָ׳ אִתְּמַר: רַב אָמַר: שְׁתוּת מִקָּח שָׁנִינוּ. וּשְׁמוּאֵל אָמַר: שְׁתוּת מָעוֹת נָמֵי שָׁנִינוּ. שָׁוֵי שִׁיתָּא בְּחַמְשָׁא, שָׁוֵי שִׁיתָּא בְּשִׁבְעָה – כּוּלֵּי עָלְמָא לָא פְּלִיגִי דְּבָתַר מִקָּח אָזְלִינַן וְאוֹנָאָה הָוְיָא. כִּי פְּלִיגִי שָׁוֵי חַמְשָׁא בְּשִׁיתָּא וְשָׁוֵי שִׁבְעָה בְּשִׁיתָּא.
GEMARA:Se afirmó que hay una disputa amoraica con respecto a la explotación. Rav dice: Aprendimos que la explotación se determina por una sexta parte de la transacción, es decir, una sexta parte del artículo comprado, y no una sexta parte del dinero pagado. Y Shmuel dice: Aprendimos que la explotación se determina también por una sexta parte del dinero pagado. La Guemará explica: Con respecto a un artículo que vale seisma’a que fue vendido por cincoma’a, o un artículo que vale seisma’a que fue vendido por sietema’a, todos están de acuerdo en que seguimos la transacción, es decir, la fracción de la variación en el precio se determina en relación con el valor de mercado del artículo vendido, y eso es explotación. Donde Rav y Shmuel discrepan es en el caso de un artículo que vale cincoma’a vendido por seisma’a, o un artículo que vale sietema’a vendido por seisma’a.
לִשְׁמוּאֵל דְּאָמַר: בָּתַר מָעוֹת אָזְלִינַן, אִידֵּי וְאִידֵּי אוֹנָאָה הָוֵי. לְרַב דְּאָמַר: בָּתַר מִקָּח אָזְלִינַן, שָׁוֵי חַמְשָׁא בְּשִׁיתָּא בִּיטּוּל מִקָּח הָוְיָא. שָׁוֵי שִׁבְעָה בְּשִׁיתָּא, מְחִילָה הָוְיָא.
Según Shmuel, que dice que nosotros también seguimos la fracción de la variación en el precio según lo determinado por el dinero pagado, tanto este caso como aquel caso son explotación, ya que hay una discrepancia de un sexto entre el precio pagado y el valor del artículo. Según Rav, que dice que seguimos la transacción, cuando un artículo que vale cinco ma’a se vende por seis ma’a, la halakha es que hay anulación de la transacción, ya que la discrepancia entre el valor del artículo y el precio pagado es mayor que un sexto. Cuando un artículo que vale siete ma’a se vende por seis ma’a, la halakha es que hay renuncia a la suma de la discrepancia, ya que la discrepancia entre el valor del artículo y el precio pagado es menor que un sexto.
וּשְׁמוּאֵל אָמַר: כִּי אָמְרִינַן מְחִילָה וּבִיטּוּל מִקָּח – הֵיכָא דְּלֵיכָּא שְׁתוּת מִשְּׁנֵי צְדָדִים. אֲבָל הֵיכָא דְּאִיכָּא שְׁתוּת מִצַּד אֶחָד – אוֹנָאָה הָוְיָא.
Y Shmuel dice: Cuando decimos que hay una renuncia o una anulación de la transacción, es en un caso en el que no hay una discrepancia de una sexta parte desde ambos aspectos, es decir, tanto en términos del dinero pagado como en términos del valor del artículo. Pero en un caso en el que hay una discrepancia de una sexta parte desde un aspecto, ya sea en términos del dinero pagado o del valor del artículo, es explotación.
תְּנַן: הָאוֹנָאָה אַרְבָּעָה כֶּסֶף מֵעֶשְׂרִים וְאַרְבָּעָה כֶּסֶף לַסֶּלַע, שְׁתוּת לְמִקָּח. מַאי לָאו, דְּזַבֵּין שָׁוֵי עֶשְׂרִים בְּעֶשְׂרִין וְאַרְבְּעָה, וּשְׁמַע מִינַּהּ: שְׁתוּת מָעוֹת נָמֵי שָׁנִינוּ! לָא, דְּזַבֵּין שָׁוֵי עֶשְׂרִים וְאַרְבְּעָה בְּעֶשְׂרִים.
La Guemará cita una prueba para las opiniones de Rav y Shmuel. Aprendimos en la mishná: La medida de explotación por la cual uno puede afirmar que fue explotado es cuatroma’a de plata de las veinticuatroma’a de plata en un sela, lo cual es una sexta parte de la transacción. ¿Acaso no es un caso en el que él compró un artículo que valía veintema’a por veinticuatroma’a? Y, en consecuencia, se puede concluir de la mishná que aprendimos que la explotación se determina también por una sexta parte del dinero pagado, de acuerdo con la opinión de Shmuel. La Guemará rechaza esta prueba: No, es un caso en el que él vendió un artículo que valía veinticuatroma’a por veintema’a.
מִי נִתְאַנָּה – מוֹכֵר. אֵימָא סֵיפָא: עַד מָתַי מוּתָּר לְהַחְזִיר – בִּכְדֵי שֶׁיַּרְאֶה לַתַּגָּר אוֹ לִקְרוֹבוֹ. וְאָמַר רַב נַחְמָן: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא לוֹקֵחַ, אֲבָל מוֹכֵר – לְעוֹלָם חוֹזֵר.
La Guemará pregunta: Si es así, ¿quién fue explotado en esta transacción? Fue el vendedor. Di la cláusula final de la mishná: ¿Hasta cuándo le está permitido al comprador devolver el artículo? En el tiempo que le toma al comprador mostrar la mercancía a un comerciante o a su pariente. Y Rav Naḥman dijo: Los Sabios enseñaron esta halakhasolo con respecto a un comprador, que está en posesión del artículo y puede mostrárselo a un comerciante de inmediato. Pero un vendedor siempre puede retractarse de la transacción. Como el artículo adquirido no está en su posesión, solo puede determinar su precio de mercado si casualmente se encuentra con un artículo similar, y no hay un plazo dentro del cual esto ciertamente ocurra.
אֶלָּא דְּזַבֵּין שָׁוֵי עֶשְׂרִים וְאַרְבְּעָה בְּעֶשְׂרִין וּתְמָנְיָא. תְּנַן, הוֹרָה רַבִּי טַרְפוֹן בְּלוֹד: הָאוֹנָאָה שְׁמוֹנָה כֶּסֶף מֵעֶשְׂרִים וְאַרְבָּעָה כֶּסֶף לַסֶּלַע, שְׁלִישׁ לְמִקָּח. מַאי לָאו, דְּזַבֵּין שָׁוֵי שִׁיתַּסְרֵי בְּעֶשְׂרִים וְאַרְבְּעָה? וּשְׁמַע מִינַּהּ: שְׁלִישׁ מָעוֹת נָמֵי שָׁנִינוּ.
Más bien, es un caso en que él vendió un artículo que valía veinticuatroma’a por veintiochoma’a. Aprendimos en la mishná que Rabí Tarfón dictaminó en Lod: la explotación es una medida de ocho platasma’a de las veinticuatro platasma’a de un sela, un tercio de la transacción. ¿No es un caso en que él compró un artículo que valía dieciséisma’a por veinticuatroma’a? Y, en consecuencia, se puede concluir de la mishná que aprendimos que la explotación también se determina por un tercio del dinero pagado, de acuerdo con la opinión de Shmuel.
לָא: דְּזַבֵּין שָׁוֵי עֶשְׂרִים וְאַרְבְּעָה בְּשִׁיתְּסַר. מִי נִתְאַנָּה מוֹכֵר, אֵימָא סֵיפָא: אָמַר לָהֶם – כׇּל הַיּוֹם מוּתָּר לַחְזוֹר. וְאָמַר רַב נַחְמָן: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא לוֹקֵחַ, אֲבָל מוֹכֵר לְעוֹלָם חוֹזֵר. אֶלָּא דְּזַבֵּין שָׁוֵי עֶשְׂרִים וְאַרְבְּעָה בִּתְלָתִין וּתְרֵין.
La Guemará rechaza esta prueba: No, es un caso en el que vendió un artículo que valía veinticuatroma’apor dieciséisma’a. La Guemará pregunta: Si es así, ¿quién fue explotado en esta transacción? Fue el vendedor. Di la cláusula final de la mishná: Rabí Tarfón les dijo: Durante todo el día está permitido retractarse de la transacción. Y Rav Naḥman dice: Enseñaron esta halakhasolo con respecto a un comprador, pero un vendedor siempre puede retractarse de la transacción. Más bien, es un caso en el que vendió un artículo que valía veinticuatroma’apor treinta y dosma’a.
תַּנְיָא כְּווֹתֵיהּ דִּשְׁמוּאֵל: מִי שֶׁהוּטַּל עָלָיו יָדוֹ עַל הָעֶלְיוֹנָה. כֵּיצַד? מָכַר לוֹ שָׁוֶה חֲמִשָּׁה בְּשִׁשָּׁה, מִי נִתְאַנָּה – לוֹקֵחַ, יָד לוֹקֵחַ עַל הָעֶלְיוֹנָה, רָצָה אוֹמֵר: תֵּן לִי מְעוֹתַי, אוֹ תֵּן לִי מָה שֶׁאוֹנֵיתַנִי. מָכַר לוֹ
La Guemará comenta: Se enseña en una baraitade acuerdo con la opinión de Shmuel: Aquel sobre quien se impuso la explotación tiene la ventaja. ¿Cómo es eso? En un caso en que alguien le vendió un artículo que vale cinco ma’a por seis ma’a, ¿quién fue explotado? Fue el comprador. Por lo tanto, el comprador tiene ventaja. Si desea, puede decir al vendedor: Devuélveme mi dinero y anula la transacción, o puede decir: Devuélveme la suma que tú recibiste al incurrir en explotación contra mí. En un caso en que alguien le vendió