מַתְנִי׳ הַמַּפְקִיד מָעוֹת אֵצֶל חֲבֵרוֹ, צְרָרָן וְהִפְשִׁילָן לַאֲחוֹרָיו, אוֹ שֶׁמְּסָרָם לִבְנוֹ וּלְבִתּוֹ הַקְּטַנִּים, וְנָעַל בִּפְנֵיהֶם שֶׁלֹּא כָּרָאוּי – חַיָּיב, שֶׁלֹּא שִׁימֵּר כְּדֶרֶךְ הַשּׁוֹמְרִים. וְאִם שִׁימֵּר כְּדֶרֶךְ הַשּׁוֹמְרִים – פָּטוּר.
MISHNA: En el caso de alguien que depositó monedas con otra persona, y ese depositario las ató en un paño y se las colgó detrás de sí, o se las entregó a su hijo o hija menores para su resguardo, o cerró con llave la puerta delante de ellas de manera inapropiada, es decir, insuficiente para protegerlas, el depositario es responsable de pagar por las monedas, ya que no las resguardó de la manera típica de los depositarios. Pero si resguardó el dinero de la manera en que los depositarios resguardan los objetos y, aun así, fue robado, queda exento.
גְּמָ׳ בִּשְׁלָמָא כּוּלְּהוּ שֶׁלֹּא שִׁימֵּר כְּדֶרֶךְ הַשּׁוֹמְרִים. אֶלָּא צְרָרָן וְהִפְשִׁילָן לַאֲחוֹרָיו, מַאי הֲוָה לֵיהּ לְמִיעְבַּד? אָמַר רָבָא אָמַר רַבִּי יִצְחָק אָמַר קְרָא: ״וְצַרְתָּ הַכֶּסֶף בְּיָדְךָ״, אַף עַל פִּי שֶׁצְּרוּרִין – יִהְיוּ בְּיָדְךָ.
GEMARA:Concedido, en todos los demás casos, el depositario está obligado a pagar, ya que no resguardó el dinero de la manera en que los depositarios resguardan los objetos. Pero si el depositario lo ató en un paño y lo colgó detrás de sí, ¿qué más debía hacer? Rava dice que Rabí Yitzḥak dijo: El versículo declara: “Y atarás el dinero en tu mano” (Deuteronomio 14:25), de lo cual se deriva: Aunque esté atado, para resguardar el dinero, este debe estar en tu mano.
וְאָמַר רַבִּי יִצְחָק: לְעוֹלָם יְהֵא כַּסְפּוֹ שֶׁל אָדָם מָצוּי בְּיָדוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְצַרְתָּ הַכֶּסֶף בְּיָדְךָ״. וְאָמַר רַבִּי יִצְחָק: לְעוֹלָם יַשְׁלִישׁ אָדָם אֶת מְעוֹתָיו, שְׁלִישׁ בְּקַרְקַע, וּשְׁלִישׁ בִּפְרַקְמַטְיָא, וּשְׁלִישׁ תַּחַת יָדוֹ.
Y, a propósito de ese versículo, Rabí Yitzḥak dice: El dinero de una persona siempre debe encontrarse en su posesión. No debe invertir todo su dinero, dejándose sin dinero disponible para gastos, como está dicho: “Y atarás el dinero en tu mano.” Y Rabí Yitzḥak dice: Una persona siempre debe dividir su dinero en tres partes; debe enterrar un tercio en la tierra, y invertir un tercio en negocios [bifrakmatya], y mantener un tercio en su posesión.
וְאָמַר רַבִּי יִצְחָק: אֵין הַבְּרָכָה מְצוּיָה אֶלָּא בְּדָבָר הַסָּמוּי מִן הָעַיִן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״יְצַו ה׳ אִתְּךָ אֶת הַבְּרָכָה בַּאֲסָמֶיךָ״. תָּנָא דְּבֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל: אֵין הַבְּרָכָה מְצוּיָה אֶלָּא בְּדָבָר שֶׁאֵין הָעַיִן שׁוֹלֶטֶת בּוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״יְצַו ה׳ אִתְּךָ אֶת הַבְּרָכָה בַּאֲסָמֶיךָ״.
Y el rabino Yitzḥak dice: La bendición se encuentra solo en algo oculto a la vista, como está escrito: “El Señor ordenará la bendición contigo en tus graneros” (Deuteronomio 28:8), donde el grano está oculto. La escuela del rabino Yishmael enseñó: La bendición se encuentra solo en algo sobre lo cual el ojo no tiene dominio, como está escrito: “El Señor ordenará la bendición contigo en tus graneros.”
תָּנוּ רַבָּנַן: הַהוֹלֵךְ לָמוֹד אֶת גּוֹרְנוֹ, אוֹמֵר: ״יְהִי רָצוֹן מִלְּפָנֶיךָ ה׳ אֱלֹהֵינוּ שֶׁתִּשְׁלַח בְּרָכָה בְּמַעֲשֵׂה יָדֵינוּ״. הִתְחִיל לָמוֹד, אוֹמֵר: ״בָּרוּךְ הַשּׁוֹלֵחַ בְּרָכָה בַּכְּרִי הַזֶּה״. מָדַד וְאַחַר כָּךְ בֵּירַךְ – הֲרֵי זֶה תְּפִילַּת שָׁוְא, לְפִי שֶׁאֵין הַבְּרָכָה מְצוּיָה לֹא בְּדָבָר הַשָּׁקוּל וְלֹא בְּדָבָר הַמָּדוּד וְלֹא בְּדָבָר הַמָּנוּי, אֶלָּא בְּדָבָר הַסָּמוּי מִן הָעַיִן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״יְצַו ה׳ אִתְּךָ אֶת הַבְּרָכָה בַּאֲסָמֶיךָ״.
Los Sabios enseñaron: Quien va a medir el grano en su era recita: Sea Tu voluntad, oh Señor, nuestro Dios, que envíes bendición sobre la obra de nuestras manos. Si uno comenzó a medir el grano, dice: Bendito es Aquel que envía bendición sobre este montón de grano. Si uno midió y después recitó esta bendición, esta es una oración hecha en vano, porque la bendición no se encuentra ni en algo que es pesado, ni en algo que es medido, ni en algo que es contado. Más bien, se encuentra en algo oculto a la vista, como está dicho: “El Señor ordenará la bendición contigo en tus graneros.”
אָמַר שְׁמוּאֵל: כְּסָפִים אֵין לָהֶם שְׁמִירָה אֶלָּא בַּקַּרְקַע. אָמַר רָבָא: וּמוֹדֵי שְׁמוּאֵל בְּעֶרֶב שַׁבָּת בֵּין הַשְּׁמָשׁוֹת, דְּלָא אַטְרְחוּהּ רַבָּנַן. וְאִי שְׁהָא לְמוֹצָאֵי שַׁבָּת שִׁעוּר לְמִקְבְּרִינְהוּ וְלָא קַבְרִינְהוּ – מְחַיַּיב. וְאִי צוּרְבָּא מֵרַבָּנַן הוּא סָבַר: דִּלְמָא מִיבְּעֵי לֵיהּ זוּזֵי לְאַבְדַּלְתָּא.
§ Shmuel dice: Hay resguardo para el dinero solo en la tierra. Rava dijo: Y Shmuel concede que si alguien recibió un depósito en la víspera de Shabat al anochecer, los rabinos no le impusieron enterrarlo en la tierra de inmediato. Y si, al concluir el Shabat, se demoró y no enterró el dinero dentro del período de tiempo necesario para enterrarlo, es responsable de pagar al dueño si es robado. Y si quien depositó el dinero es un erudito de la Torah y el depositario pensó: Quizá necesita dinero para la havdalá, y esa es la razón por la que no enterró el dinero de inmediato, entonces puede demorar un poco más en enterrar el dinero.
וְהָאִידָּנָא דִּשְׁכִיחִי גָּשׁוֹשָׁאֵי – אֵין לָהֶן שְׁמִירָה אֶלָּא בִּשְׁמֵי קוֹרָה. וְהָאִידָּנָא דִּשְׁכִיחִי פָּרוֹמָאֵי – אֵין לָהֶם שְׁמִירָה אֶלָּא בֵּינֵי אוּרְבֵי. אָמַר רָבָא: וּמוֹדֶה שְׁמוּאֵל בְּכוֹתֶל, אִי נָמֵי בֵּין הַקְּרָנוֹת. וְהָאִידָּנָא דִּשְׁכִיחִי טָפוֹחָאֵי – אֵין לָהֶן שְׁמִירָה אֶלָּא בְּטֶפַח הַסָּמוּךְ לַקַּרְקַע, אוֹ בְּטֶפַח הַסָּמוּךְ לִשְׁמֵי קוֹרָה.
La Guemará comenta: Y ahora que los escarbadores, que cavan para encontrar y robar propiedad enterrada, son comunes, hay resguardo para el dinero solo en las vigas del techo de una casa. La Guemará comenta: Y ahora que los desmanteladores, que intentan encontrar y robar propiedad escondida en las vigas, son comunes, hay resguardo para el dinero solo entre los ladrillos de una pared. Rava dijo: Y Shmuel concede que el dinero puede resguardarse en la pared o, alternativamente, entre las esquinas de la casa. Y ahora que los golpeadores, que golpean las paredes para encontrar y robar propiedad escondida allí, son comunes, hay resguardo para el dinero solo en el palmo de la pared adyacente al suelo o en el palmo de la pared adyacente al techo, ya que golpear la pared no revelará su existencia.
אֲמַר לֵיהּ רַב אַחָא בְּרֵיהּ דְּרַב יוֹסֵף לְרַב אָשֵׁי: הָתָם תְּנַן: חָמֵץ שֶׁנָּפְלָה עָלָיו מַפּוֹלֶת – הֲרֵי הוּא כִּמְבוֹעָר. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: כֹּל שֶׁאֵין הַכֶּלֶב יָכוֹל לְחַפֵּשׂ אַחֲרָיו. וְתָנָא: כַּמָּה חֲפִישַׂת הַכֶּלֶב – שְׁלֹשָׁה טְפָחִים. הָכָא מַאי? מִי בָּעֵינַן שְׁלֹשָׁה טְפָחִים אוֹ לָא?
Rav Aḥa, hijo de Rav Yosef, le dijo a Rav Ashi: Aprendimos en una mishná allí (Pesaḥim 31b): El estatus legal del pan leudado sobre el cual cayó un derrumbe es como el del pan leudado que fue eliminado, ya que permanecerá allí para siempre. Rabban Shimon ben Gamliel dice: Este dictamen se aplica en cualquier caso en que el pan leudado esté cubierto hasta el punto de que un perro no pueda detectarlo. Y se enseña: ¿Cuál es la medida de la detección de un perro? Es de tres palmos. La pregunta es: Aquí, cuál es la halakha? ¿Requerimos que el dinero sea enterrado a una profundidad de tres palmos o no?
אֲמַר לֵיהּ: הָתָם מִשּׁוּם רֵיחָא – בָּעֵינַן שְׁלֹשָׁה טְפָחִים. הָכָא מִשּׁוּם אִיכַּסּוֹיֵי מֵעֵינָא – לָא בָּעֵינַן שְׁלֹשָׁה טְפָחִים. וְכַמָּה? אָמַר רַפְרָם מִסִּיכְרָא: טֶפַח.
Rav Ashi le dijo a Rav Aḥa: Allí, con respecto al pan, es debido al olor que requerimos tres palmos para ocultarlo del perro. Aquí, con respecto al dinero, es porque debe estar oculto a la vista que lo enterramos. El olor no es relevante, y por lo tanto no necesitamos tres palmos. La Guemará pregunta: ¿Y qué tan profundo debe enterrarse el dinero? Rafram de Sikhera dijo: Un palmo.
הָהוּא גַּבְרָא דְּאַפְקֵיד זוּזֵי גַּבֵּי חַבְרֵיהּ, אוֹתְבִינְהוּ בִּצְרִיפָא דְאוּרְבָּנֵי, אִיגְּנוּב. אָמַר רַב יוֹסֵף: אַף עַל גַּב דִּלְעִנְיַן גַּנָּבֵי – נְטִירוּתָא הִיא, לְעִנְיַן נוּרָא – פְּשִׁיעוּתָא הִיא, הָוֵה תְּחִילָּתוֹ בִּפְשִׁיעָה וְסוֹפוֹ בְּאוֹנֶס – חַיָּיב. וְאִיכָּא דְּאָמְרִי: אַף עַל גַּב דִּלְעִנְיַן נוּרָא – פְּשִׁיעוּתָא הִיא, לְעִנְיַן גַּנָּבֵי – נְטִירוּתָא הִיא, וּתְחִלָּתוֹ בִּפְשִׁיעָה וְסוֹפוֹ בְּאוֹנֶס – פָּטוּר. וְהִילְכְתָא: תְּחִילָּתוֹ בִּפְשִׁיעָה וְסוֹפוֹ בְּאוֹנֶס – חַיָּיב.
La Guemará relata: Había cierto hombre que depositó dinero con otro, y el depositario lo colocó en una choza de sauce de donde el dinero fue robado. Rav Yosef dijo: Aunque con respecto a los ladrones, colocar el dinero en la choza es una custodia eficaz, con respecto al fuego eso es negligencia, ya que es probable que se queme. Por lo tanto, es un caso en el que el incidente fue inicialmente por negligencia y finalmente por accidente, y el depositario es responsable de pagar. Y algunos dicen: Aunque con respecto al fuego eso es negligencia, con respecto a los ladrones eso es una custodia eficaz. Por lo tanto, es un caso en el que el comienzo del incidente fue negligencia y finalmente el daño fue causado por accidente, y el depositario está exento. La Guemará concluye: Y la halakha es: En un caso en el que el incidente fue inicialmente por negligencia y finalmente por accidente, el depositario es responsable de pagar.
הָהוּא גַּבְרָא דְּאַפְקֵיד זוּזֵי גַּבֵּי חַבְרֵיהּ, אֲמַר לֵיהּ: הַב לִי זוּזַאי! אֲמַר לֵיהּ: לָא יָדַעְנָא הֵיכָא אוֹתְבִינְהוּ. אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרָבָא, אֲמַר לֵיהּ: כֹּל ״לָא יָדַעְנָא״ פְּשִׁיעוּתָא הִיא, זִיל שַׁלֵּם.
La Guemará relata: Había cierto hombre que depositó dinero con otro. Finalmente, el dueño del dinero le dijo al depositario: Dame mi dinero. El depositario le dijo: No sé dónde lo puse. El asunto llegó ante Rava, quien le dijo al depositario: Toda circunstancia en la que un depositario afirma: No sé, es en sí misma negligencia; ve y paga.
הָהוּא גַּבְרָא דְּאַפְקֵיד זוּזֵי גַּבֵּי חַבְרֵיהּ, אַשְׁלְמִינְהוּ לְאִימֵּיהּ, וְאוֹתְבִינְהוּ בְּקַרְטְלִיתָא, וְאִיגְּנוּב. אָמַר רָבָא: הֵיכִי נְדַיְינוּ דַּיָּינֵי לְהַאי דִּינָא?
La Guemará relata: Había cierto hombre que depositó dinero con otro. El depositario dio el dinero a su madre, y ella colocó el dinero en un cofre [bekartalita], y fue robado. Rava dijo: ¿Cómo deben dictaminar los jueces en este caso?
נֵימָא לֵיהּ לְדִידֵיהּ: זִיל שַׁלֵּים, אָמַר:
Digamos al depositario: Ve a pagar. Pero él puede decir: Hay un principio: