אַגְבְּיֵהּ אִיהוּ בְּחוֹבוֹ, פְּלִיגִי בַּהּ רַב אַחָא וְרָבִינָא. חַד אָמַר: הָדְרָה, וְחַד אָמַר: לָא הָדְרָה.
Con respecto a un caso en el que el deudor, y no el tribunal, autorizó a su acreedor a recuperar la tierra por su deuda, y ahora procura pagar su deuda y reclamarla de nuevo, Rav Aḥa y Ravina discrepan. Uno dice: Si paga la deuda, la recuperación basada en la tasación se revierte y él recupera la tierra. Y uno dice: La recuperación basada en la tasación no se revierte.
מַאן דְּאָמַר לָא הָדְרָה סָבַר: הַאי זְבִינֵי מְעַלְּיָא הִיא, דְּהָא מִדַּעְתָּא דְּנַפְשֵׁיהּ אַגְבְּיֵהּ. וּמַאן דְּאָמַר הָדְרָה סָבַר: לָא זְבִינֵי מְעַלְּיָא הוּא, וְהַאי דְּאַגְבְּיֵהּ מִדַּעְתֵּיהּ וְלָא אֲתָא לְדִינָא – מֵחֲמַת כִּיסּוּפָא הוּא דְּאַגְבְּיֵהּ.
La Guemará explica: Quien dice que la recuperación basada en la tasación no se revierte sostiene que esta es una venta plena, ya que él autorizó la recuperación por iniciativa propia. En consecuencia, no puede retractarse. Y quien dice que la recuperación basada en la tasación se revierte sostiene que no es una venta plena. Y el hecho de que él autorizó la recuperación por iniciativa propia y no esperó a venir al tribunal para obtener un fallo de que su tierra fuera recuperada no la convierte en una venta plena. Fue solo debido a su deseo de evitar la vergüenza que autorizó la recuperación.
וּמֵאֵימַת אָכֵיל פֵּירֵי? רַבָּה אָמַר: מִכִּי מָטְיָא אַדְרַכְתָּא לִידֵיהּ. אַבָּיֵי אָמַר: עֵדָיו בַּחֲתוּמָיו זָכִין לוֹ.
La Guemará aclara las halakhot de la recuperación de posesión: Y cuando un acreedor recupera la tierra del deudor, ¿desde cuándo consume los frutos de esa tierra? Rabba dijo: Consume los frutos desde el momento en que el documento de autorización llega a su posesión. Este es un documento que lo autoriza a recuperar la propiedad del deudor como pago de la deuda, dondequiera que esa propiedad se encuentre. Abaye dijo: No necesita esperar hasta recibir ese documento. Más bien, los testigos del documento, con sus firmas, adquieren la tierra del deudor en su nombre. Desde el momento en que firman el documento, la tierra es suya.
רָבָא אָמַר: מִכִּי שְׁלִימוּ יְמֵי אַכְרַזְתָּא.
Rava dijo: Él consume los frutos desde el momento en que concluyen los días de proclamación. Después de que se localiza la propiedad perteneciente al deudor, el tribunal proclama que la propiedad será subastada para recaudar fondos y pagar la deuda. Por lo tanto, incluso después de que el documento de autorización llega a sus manos, el acreedor no tiene derecho a los frutos, ya que otra persona puede comprarla. Si el acreedor presenta la oferta más alta, tiene derecho a los frutos.
מַתְנִי׳ הַשּׂוֹכֵר פָּרָה מֵחֲבֵירוֹ וְהִשְׁאִילָהּ לְאַחֵר, וּמֵתָה כְּדַרְכָּהּ – יִשָּׁבַע הַשּׂוֹכֵר שֶׁמֵּתָה כְּדַרְכָּהּ, וְהַשּׁוֹאֵל יְשַׁלֵּם לַשּׂוֹכֵר. אָמַר רַבִּי יוֹסֵי: כֵּיצַד הַלָּה עוֹשֶׂה סְחוֹרָה בְּפָרָתוֹ שֶׁל חֲבֵירוֹ? אֶלָּא תַּחְזוֹר פָּרָה לַבְּעָלִים.
MISHNÁ: En el caso de alguien que alquila una vaca de otro, y ese arrendatario luego la presta a otra persona, y la vaca muere de su manera habitual, es decir, por causas naturales, estando en posesión del prestatario, el arrendatario presta juramento al dueño de la vaca de que la vaca murió de su manera habitual, y el prestatario paga al arrendatario por la vaca que tomó prestada. Un arrendatario está exento en caso de daño debido a circunstancias fuera de su control, incluida la muerte, pero un prestatario está obligado a compensar al propietario incluso por daño debido a circunstancias fuera de su control. Rabí Yosei dijo: ¿Cómo hace la otra parte, es decir, el arrendatario, negocio con y obtiene beneficio de la vaca de otro? Más bien, el valor de la vaca debe ser devuelto al propietario. El arrendatario no necesita prestar juramento, pero el prestatario debe compensar al propietario de la vaca.
גְּמָ׳ אֲמַר לֵיהּ רַב אִידִי בַּר אָבִין לְאַבָּיֵי: מִכְּדֵי, שׂוֹכֵר בְּמַאי קָנֵי לְהַאי פָּרָה? בִּשְׁבוּעָה.
GUEMARÁ:Rav Idi bar Avin le dijo a Abaye: Después de todo, con respecto al arrendatario, ¿con qué adquiere esta vaca hasta el punto de que quien toma prestada la vaca de él está obligado a compensarlo si muere? La adquiere con un juramento que hizo al dueño de la vaca de que la vaca murió por causas naturales.
וְנֵימָא לֵיהּ מַשְׂכִּיר לְשׂוֹכֵר: דַּל אַנְתְּ וְדַל שְׁבוּעֲתָךְ, וַאֲנָא מִשְׁתַּעֵינָא דִּינָא בַּהֲדֵי שׁוֹאֵל. אֲמַר לֵיהּ: מִי סָבְרַתְּ, שׂוֹכֵר בִּשְׁבוּעָה הוּא דְּקָא קָנֵי לַהּ? מִשְּׁעַת מִיתָה הוּא דְּקָנֵי. וּשְׁבוּעָה כְּדֵי לְהָפִיס דַּעְתּוֹ שֶׁל בַּעַל הַבַּיִת.
La Guemará pregunta: Pero, dado que la adquisición se efectúa mediante el juramento del arrendatario, que quien alquiló su animal le diga al arrendatario: Apártate y aparta tu juramento. No quiero tratar contigo en absoluto en este caso, y litigaré con el prestatario para recuperar mi vaca. Abaye le dijo a Rav Idi bar Avin: ¿Sostienes que es mediante un juramento que el arrendatario adquiere la vaca? No es así, pues desde el momento de la muerte de la vaca, el arrendatario adquiere la vaca. Desde el momento en que la vaca muere en posesión del prestatario, el arrendatario tiene derecho a recibir otra vaca a cambio. Y este juramento que el arrendatario hace al dueño de la vaca no es requerido por la halakha. Más bien, presta el juramento para aliviar las preocupaciones del dueño, para que el dueño no sospeche de él por negligencia. En consecuencia, el dueño de la vaca no puede litigar con el prestatario, e incluso si renuncia a su derecho de exigir un juramento del arrendatario, no puede recibir una vaca del prestatario.
אָמַר רַבִּי זֵירָא: פְּעָמִים שֶׁהַבְּעָלִים מְשַׁלְּמִין כַּמָּה פָּרוֹת לַשּׂוֹכֵר. הֵיכִי דָּמֵי? אַגְרַהּ מִינֵּיהּ מְאָה יוֹמֵי, וַהֲדַר שַׁיְילַהּ מִינֵּיהּ תִּשְׁעִין יוֹמֵי, הֲדַר אַגְרַהּ מִינֵּיהּ תְּמָנַן יוֹמֵי, וַהֲדַר שַׁיְילַהּ מִינֵּיהּ שִׁבְעִין יוֹמֵי, וּמֵתָה בְּתוֹךְ יְמֵי שְׁאֵלָתָהּ, דְּאַכֹּל שְׁאֵלָה וּשְׁאֵלָה מִיחַיַּיב חֲדָא פָּרָה.
Rabí Zeira dice: Según la halakha en la mishná, hay ocasiones en que el propietario paga varias vacas al arrendatario. ¿Cuáles son las circunstancias? En un caso en que el arrendatario alquiló de él una vaca por cien días, y luego el propietario de la vaca tomó prestada esa vaca del arrendatario por noventa días, y luego el arrendatario alquiló esa vaca del propietario por ochenta días, y luego este último tomó prestada esa vaca del arrendatario por setenta días, y esa vaca murió dentro del período de setenta días de su préstamo, entonces, por todas y cada una de las ocasiones de préstamo de la vaca, el propietario, que entonces se convirtió en el prestatario, debe una vaca. Dado que hubo dos actos distintos de préstamo y dos actos distintos de alquiler, el propietario le debe cuatro vacas: dos directamente como compensación por las vacas prestadas que murieron, y dos vacas para que el arrendatario las use durante la duración de sus períodos de alquiler.
אֲמַר לֵיהּ רַב אַחָא מִדִּיפְתִּי לְרָבִינָא: מִכְּדִי חֲדָא פָּרָה הִיא, עַיְילַהּ וְאַפְּקַהּ, אַפְּקַהּ מִשְּׂכִירוּת וְעַיְּילַהּ לִשְׁאֵילָה, אַפְּקַהּ מִשְּׁאֵילָה וְעַיְּילַהּ לִשְׂכִירוּת? אֲמַר לֵיהּ: וּמִי אִיתַהּ לְפָרָה בְּעֵינָא דְּנֵימָא לֵיהּ הָכִי?
Rav Aḥa de Difti dijo a Ravina con respecto a esta halakha: Después de todo, es una sola vaca, y él la introdujo en un estado legal y la sacó de otro estado legal. La sacó del estado de alquiler y la introdujo en el estado de préstamo; la sacó del estado de préstamo y la introdujo en el estado de alquiler. Entonces, ¿cómo paga el propietario varias vacas por una sola vaca? Ravina le dijo a Rav Aḥa: ¿Acaso la vaca está intacta de modo que el propietario pueda decirle esto al arrendatario: Aquí está tu vaca? Dado que el prestatario no puede devolver la vaca al acreedor, está obligado a devolver aquello que se comprometió a devolver, y se comprometió a devolver dos vacas, no una.
מָר בַּר רַב אָשֵׁי אָמַר: אֵין לוֹ עֲלֵיהֶן אֶלָּא שְׁתֵּי פָּרוֹת, חֲדָא דִּשְׁאֵלָה וַחֲדָא דִּשְׂכִירוּת. שׁוּם שְׁאֵלָה אַחַת הִיא, וְשׁוּם שְׂכִירוּת אַחַת הִיא. דִּשְׁאֵלָה קָנֵי לִגְמָרֵי, דִּשְׂכִירוּת – עָבֵד בַּהּ יְמֵי שְׂכִירוּתֵיהּ, וּמַיהְדַּר לַיהּ לְמָרַהּ.
Mar bar Rav Ashi dijo una tercera opinión: El arrendatario tiene contra el propietario solo un reclamo de dos vacas, una por el préstamo realizado por el propietario, y una por el cumplimiento de su acuerdo de alquiler. Esto se debe a que la categoría de préstamo es una, y la categoría de alquiler es una. En cuanto a la vaca que es pago por el préstamo, el arrendatario la adquiere por completo. Y en cuanto a la que es por el alquiler, trabaja con ella durante el período de su alquiler y luego la devuelve a su propietario.
אָמַר רַבִּי יִרְמְיָה: פְּעָמִים שֶׁשְּׁנֵיהֶם בְּחַטָּאת,
Con respecto a las situaciones descritas en la mishná, Rabí Yirmeya dice: Si el arrendatario y el prestatario hicieron cada uno un juramento falso y están obligados a traer ofrendas por sus juramentos falsos, hay casos en que ambos están obligados a traer una ofrenda por el pecado;