בִּימֵי רַבִּי נִשְׁנֵית מִשְׁנָה זוֹ, שְׁבַקוּ כּוּלֵּי עָלְמָא מַתְנִיתִין וַאֲזַלוּ בָּתַר תַּלְמוּדָא, הֲדַר דְּרַשׁ לְהוּ: וּלְעוֹלָם הֱוֵי רָץ לַמִּשְׁנָה יוֹתֵר מִן הַתַּלְמוּד.
Fue durante la era de Rabí Yehuda HaNasi cuando el comienzo de esta baraita, que ensalza el estudio del Talmud, fue enseñado. El resultado fue que todos abandonaron el estudio de la Mishná y se dedicaron a estudiar el Talmud. Fue entonces cuando Rabí Yehuda HaNasi les enseñó: Y siempre den prioridad al estudio de la Mishná más que al estudio del Talmud, pues sin una base firme en las halakhot fundamentales de la Mishná, el discurso talmúdico es inútil.
מַאי דְּרוּשׁ? כִּדְדָרֵישׁ רַבִּי יְהוּדָה בְּרַבִּי אִלְעַאי, מַאי דִּכְתִיב: ״הַגֵּד לְעַמִּי פִּשְׁעָם וּלְבֵית יַעֲקֹב חַטֹּאתָם״?
La Guemará pregunta: ¿Sobre la base de qué interpretación homilética el tanna afirmó que no hay virtud mayor que el estudio del Talmud? Esto es exactamente como Rabí Yehuda, hijo de Rabí Elai, interpretó homiléticamente: ¿Cuál es el significado de aquello que está escrito: “Clama en voz alta, no te contengas, alza tu voz como un shofar, y declara a Mi pueblo su transgresión y a la casa de Jacob sus pecados” (Isaías 58:1)?
״הַגֵּד לְעַמִּי פִּשְׁעָם״ – אֵלּוּ תַּלְמִידֵי חֲכָמִים, שֶׁשְּׁגָגוֹת נַעֲשׂוֹת לָהֶם כִּזְדוֹנוֹת. ״וּלְבֵית יַעֲקֹב חַטֹּאתָם״ – אֵלּוּ עַמֵּי הָאָרֶץ, שֶׁזְּדוֹנוֹת נַעֲשׂוֹת לָהֶם כִּשְׁגָגוֹת. וְהַיְינוּ דִּתְנַן, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: הֱוֵי זָהִיר בַּתַּלְמוּד, שֶׁשִּׁגְגַת תַּלְמוּד עוֹלָה זָדוֹן.
En la frase “declara a Mi pueblo su transgresión”, este pueblo son los eruditos de la Torah, cuyas transgresiones involuntarias se vuelven para ellos equivalentes a transgresiones intencionales. Debido a su erudición, se les juzga con un estándar más alto. “Y a la casa de Jacob sus pecados”, estos son los ignorantes, cuyas transgresiones intencionales se vuelven para ellos equivalentes a transgresiones involuntarias. Debido a su falta de erudición, se les juzga con un estándar más bajo. Y esa es la base de aquello que aprendimos en una mishná (Avot 4:13), que Rabí Yehuda dice: Sé cuidadoso en el estudio del Talmud, pues una transgresión basada en una interpretación involuntaria errónea del Talmud se considera una transgresión intencional.
דָּרֵשׁ רַבִּי יְהוּדָה בְּרַבִּי אִלְעַאי: מַאי דִּכְתִיב ״שִׁמְעוּ דְּבַר ה׳ הַחֲרֵדִים אֶל דְּבָרוֹ״ – אֵלּוּ תַּלְמִידֵי חֲכָמִים, ״[אָמְרוּ] אֲחֵיכֶם״ – אֵלּוּ בַּעֲלֵי מִקְרָא, ״שֹׂנְאֵיכֶם״ – אֵלּוּ בַּעֲלֵי מִשְׁנָה, ״מְנַדֵּיכֶם״ – אֵלּוּ עַמֵּי הָאָרֶץ.
Rabí Yehuda, hijo de Rabí Elai, interpretó un versículo homiléticamente. ¿Cuál es el significado de aquello que está escrito: “Oíd la palabra del Señor, vosotros que tembláis ante Su palabra: Vuestros hermanos que os odian, que os excluyen por causa de Mi nombre, han dicho: Sea glorificado el Señor, para que veamos vuestro gozo; pero ellos serán avergonzados” (Isaías 66:5)? “Oíd la palabra del Señor, vosotros que tembláis ante Su palabra”, estos son los eruditos de la Torah; “vuestros hermanos… han dicho”, estos son los maestros de la Torah, que son conscientes de sus limitaciones y tratan a los eruditos de la Torah con deferencia; “que os odian”, estos son los maestros de la Mishna, que se consideran iguales a los eruditos de la Torah y resienten el hecho de que los eruditos de la Torah no los traten como iguales; “que os excluyen”, estos son los ignorantes, que se distancian con sus acciones de los eruditos de la Torah.
שֶׁמָּא תֹּאמַר פָּסַק סִבְרָם וּבָטַל סִיכּוּיָם? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וְנִרְאֶה בְּשִׂמְחַתְכֶם״. שֶׁמָּא תֹּאמַר יִשְׂרָאֵל יֵבוֹשׁוּ? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וְהֵם יֵבֹשׁוּ״, אוּמּוֹת הָעוֹלָם יֵבוֹשׁוּ וְיִשְׂרָאֵל יִשְׂמָחוּ.
No sea que digas, con respecto a aquellos grupos que no son eruditos de la Torah, que su esperanza ha cesado y sus posibilidades han sido eliminadas, el versículo declara: “Para que contemplemos vuestra alegría.” Todo el pueblo judío, incluidos los grupos enumerados arriba, contemplará la alegría de los eruditos de la Torah. No sea que digas que el pueblo judío se avergonzará, el versículo declara: “Pero ellos se avergonzarán,” lo que significa que los gentiles se avergonzarán, pero el pueblo judío se alegrará.
הֲדַרַן עֲלָךְ אֵלּוּ מְצִיאוֹת
מַתְנִי׳ הַמַּפְקִיד אֵצֶל חֲבֵירוֹ בְּהֵמָה אוֹ כֵלִים, וְנִגְנְבוּ אוֹ שֶׁאָבְדוּ, שִׁילֵּם וְלֹא רָצָה לִישָּׁבַע, שֶׁהֲרֵי אָמְרוּ: ״שׁוֹמֵר חִנָּם נִשְׁבָּע וְיוֹצֵא״.
MISHNÁ: En el caso de alguien que deposita un animal o utensilios con otro, que actúa como un custodio no remunerado, y fueron robados o se perdieron, y el custodio pagó al propietario el valor del depósito, y no quiso prestar juramento de que no se apropió indebidamente del objeto y de que no fue negligente en su resguardo, eso determinará quién se queda con el depósito si es hallado o devuelto. El custodio también puede optar por prestar juramento, como los Sabios dijeron: Un custodio no remunerado presta juramento, y queda así exento de la obligación de pagar al propietario.
נִמְצָא הַגַּנָּב – מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל. טָבַח וּמָכַר – מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה. לְמִי מְשַׁלֵּם? לְמִי שֶׁהַפִּקָּדוֹן אֶצְלוֹ.
Si el ladrón es posteriormente encontrado, el ladrón paga el pago doble. Si el objeto depositado era una oveja o un buey y el ladrón lo degolló o vendió, él paga el pago cuádruple o quíntuple. ¿A quién paga el ladrón ? Él entrega el pago a quien tenía el depósito en su posesión cuando fue robado, es decir, al depositario. Cuando el depositario pagó al dueño por el objeto robado, el dueño transfirió los derechos sobre el objeto al depositario. Por lo tanto, el depositario tiene derecho a cualquier pago que el ladrón entregue por el objeto, ya sea compensación por el valor del objeto o una multa.
נִשְׁבַּע וְלֹא רָצָה לְשַׁלֵּם, נִמְצָא הַגַּנָּב – מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל. טָבַח וּמָכַר – מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה, לְמִי מְשַׁלֵּם? לְבַעַל הַפִּקָּדוֹן.
En el caso de un depositario que juró y no quiso pagar, si el ladrón es luego hallado y se le exige pagar el pago doble, o si degolló o vendió el animal y se le exige pagar el cuádruple o quíntuple, ¿a quién paga el ladrón? Él entrega el pago al dueño del depósito, no al depositario.
גְּמָ׳ לְמָה לֵיהּ לְמִתְנֵי בְּהֵמָה, וּלְמָה לֵיהּ לְמִתְנֵי כֵּלִים?
GEMARA: La Guemará pregunta: ¿Por qué la mishná necesita enseñar el caso de quien deposita un animal, y por qué la mishná necesita enseñar el caso de quien deposita utensilios? La mishná podría haberse conformado con una halakha general sobre quien deposita cualquier objeto.
צְרִיכִי, דְּאִי תְּנָא בְּהֵמָה – הֲוָה אָמֵינָא: בְּהֵמָה הוּא דְּמַקְנֵי לֵיהּ כְּפֵילָא, מִשּׁוּם דִּנְפִישׁ טִירְחַהּ לְעַיּוֹלַהּ וּלְאַפּוֹקַהּ. אֲבָל כֵּלִים דְּלָא נְפִישׁ טִירְחַיְיהוּ, אֵימָא לָא מַקְנֵי לֵיהּ כְּפֵילָא.
La Guemará explica: Ambos son necesarios, pues, si la mishná enseñara solo el caso de quien deposita un animal, yo diría: es solo con respecto a un animal que el dueño acepta transferir los derechos al pago doble al depositario cuando el depositario paga por el objeto robado. Esto se debe al hecho de que el esfuerzo requerido para cuidar al animal, para meterlo y sacarlo, es grande. En consecuencia, cuando queda claro que el depositario no era responsable del robo del animal pero, sin embargo, compensó al dueño, el dueño renuncia a sus derechos a cualquier compensación que pague el ladrón. Pero en el caso de utensilios, donde el esfuerzo requerido para cuidar los utensilios no es grande, di que el dueño no transfiere al depositario los derechos al pago doble.
וְאִי תְּנָא כֵּלִים הֲוָה אָמֵינָא: כֵּלִים הוּא דְּקָמַקְנֵי לֵיהּ כְּפֵילָא – מִשּׁוּם דְּלָא נְפִישׁ כְּפֵלַיְיהוּ, אֲבָל בְּהֵמָה דְּכִי טָבַח וּמָכַר מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה – אֵימָא לָא מַקְנֵי לֵיהּ כְּפֵילָא, צְרִיכָא.
Y si la mishná hubiera enseñado solo el caso de quien deposita utensilios, yo diría: es solo con respecto a utensilios que el propietario transfiere los derechos al pago doble al depositario cuando el depositario paga por el objeto perdido. Esto se debe al hecho de que el pago doble, en su caso, no es sustancial, ya que ese es el pago máximo que podría recibir. Pero en el caso de un animal, donde si el ladrón lo degolló o vendió, paga el cuádruple o quíntuple, lo cual es sustancial, yo diría que el propietario no transfiere los derechos al pago doble al depositario. Por lo tanto, ambos casos son necesarios.
מַתְקֵיף לַהּ רָמֵי בַּר חָמָא: וְהָא אֵין אָדָם מַקְנֶה דָּבָר שֶׁלֹּא בָּא לָעוֹלָם! וַאֲפִילּוּ לְרַבִּי מֵאִיר דְּאָמַר אָדָם מַקְנֶה דָּבָר שֶׁלֹּא בָּא לָעוֹלָם, הָנֵי מִילֵּי כְּגוֹן פֵּירוֹת דֶּקֶל דַּעֲבִידִי דְּאָתוּ,
Rami bar Ḥama objeta a la lógica fundamental. ¿Cómo puede el dueño del depósito transferir al depositario los derechos al pago doble? ¿Pero acaso no existe un principio de que uno no puede transferir a otro la propiedad de una entidad que aún no ha venido al mundo? Dado que el ladrón todavía no estaba obligado a pagar el doble cuando el depositario pagó al dueño por el objeto, no había manera de transferir los derechos a ese pago a otra persona. E incluso según Rabbi Meir, quien dice que una persona puede transferir a otra la propiedad de una entidad que aún no ha venido al mundo, esa afirmación se aplica a cosas como los frutos de una palmera datilera, que probablemente llegarán a existir, ya que crecen regularmente.
אֲבָל הָכָא
Pero aquí, donde la transferencia de los derechos al pago forma parte del acuerdo inicial entre el propietario y el depositario, entrando en vigor cuando se deposita el artículo,