Drashot AI Logo
בְּאִסְרַטְיָא וּפָרָה רָצָה בֵּין הַכְּרָמִים – הֲרֵי זוֹ אֲבֵידָה. טַלִּית בְּצַד גָּדֵר, קַרְדּוֹם בְּצַד גָּדֵר, וּפָרָה רוֹעָה בֵּין הַכְּרָמִים – אֵין זוֹ אֲבֵידָה. שְׁלֹשָׁה יָמִים זֶה אַחַר זֶה – הֲרֵי זוֹ אֲבֵידָה. רָאָה מַיִם שֶׁשּׁוֹטְפִין וּבָאִין – הֲרֵי זֶה גּוֹדֵר בִּפְנֵיהֶם.
en una vía principal [be’isratiyya], o una vaca corriendo por los viñedos, eso es propiedad perdida. Si alguien encontró un manto junto a una cerca, un hacha junto a una cerca, o una vaca pastando entre los viñedos, eso no es propiedad perdida. Si alguien ve estos objetos durante tres días consecutivos, eso es propiedad perdida. Si alguien vio agua que está fluyendo y viniendo para inundar el campo de otro, debe levantar una barrera delante del agua para preservar el campo.
אָמַר רָבָא: ״לְכׇל אֲבֵידַת אָחִיךָ״ – לְרַבּוֹת אֲבֵידַת קַרְקַע. אֲמַר לֵיהּ רַב חֲנַנְיָא לְרָבָא: תַּנְיָא דִּמְסַיַּיע לָךְ, רָאָה מַיִם שֶׁשּׁוֹטְפִין וּבָאִין הֲרֵי זֶה גּוֹדֵר בִּפְנֵיהֶם.
Rava dice que el versículo: “Y así harás con todo objeto perdido de tu hermano” (Deuteronomio 22:3), sirve para incluir la obligación de proteger a tu hermano de la pérdida de su tierra. Rav Ḥananya dijo a Rava: Hay una baraita que se enseña y que apoya tu opinión. Si alguien vio agua que está fluyendo y viniendo para inundar el campo de otro, debe levantar una barrera ante el agua para preservar el campo.
אֲמַר לֵיהּ: אִי מִשּׁוּם הָא לָא (תְּסַיְּיעַי) [תְּסַיְּיעַן], הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן? בִּדְאִיכָּא עוּמְרִין. אִי דְּאִיכָּא עוּמְרִין, מַאי לְמֵימְרָא – לָא צְרִיכָא, דְּאִית בַּהּ עוּמְרִין דִּצְרִיכִי לְאַרְעָא, מַהוּ דְּתֵימָא: כֵּיוָן דִּצְרִיכִי לְאַרְעָא, כִּי גּוּפַהּ דְּאַרְעָא דָּמַיִין, קָא מַשְׁמַע לַן.
Rava le dijo a Rav Ḥananya: Si estás intentando aportar apoyo a mi dictamen debido a esabaraita, no apoyes mi dictamen. ¿Con qué estamos tratando aquí en la baraita? Estamos tratando con un campo en el que hay gavillas de grano sobre la tierra. El tanna de la baraita se refiere a la preservación de las gavillas, y no de la tierra misma. La Guemará pregunta: Si la baraita se refiere a un campo en el que hay gavillas de grano, ¿cuál es el propósito de decir esto? ¿No es obvio que uno está obligado a preservar las gavillas como preservaría cualquier otro objeto? No, es necesario establecer la halakha solo en un caso en que hay gavillas que necesitan la tierra para secarse. No sea que digas: Puesto que todavía necesitan la tierra, su estatus legal es como el de la tierra misma y él no está obligado a devolverlas, la baraitanos enseña que las gavillas son independientes de la tierra y deben ser preservadas.
מָצָא חֲמוֹר וּפָרָה [וְכוּ׳]. הָא גּוּפַהּ קַשְׁיָא! אָמְרַתְּ: מָצָא חֲמוֹר וּפָרָה רוֹעִין בַּדֶּרֶךְ – אֵין זוֹ אֲבֵידָה, רוֹעִין בַּדֶּרֶךְ הוּא דְּלָא הָווּ אֲבֵידָה, הָא רָצָה בַּדֶּרֶךְ וְרוֹעָה בֵּין הַכְּרָמִים הָוְיָא אֲבֵידָה. אֵימָא סֵיפָא: חֲמוֹר וְכֵלָיו הֲפוּכִים וּפָרָה רָצָה בֵּין הַכְּרָמִים – הֲרֵי זוֹ אֲבֵידָה. רָצָה בֵּין הַכְּרָמִים הוּא דְּהָוְיָא אֲבֵידָה, הָא רָצָה בַּדֶּרֶךְ וְרוֹעָה בֵּין הַכְּרָמִים – אֵין זוֹ אֲבֵידָה!
§ La mishná enseña: Si alguien encontró un asno o una vaca pastando en el camino, eso no se considera propiedad perdida. La Guemará pregunta: esto mismo es difícil. Por un lado dijiste: Si alguien encontró un asno o una vaca pastando en el camino, eso no es propiedad perdida, de lo cual puede inferirse que solo si está pastando en el camino no es propiedad perdida, pero si estaba corriendo en el camino o pastando entre los viñedos, es un objeto perdido. Por otro lado, di la cláusula final de la mishná: Si alguien encontró un asno con sus arreos volcados, o una vaca que corría por los viñedos, eso es propiedad perdida. De esta redacción puede inferirse que solo si el animal está corriendo por los viñedos es propiedad perdida, pero si está corriendo en el camino o pastando entre los viñedos, no es propiedad perdida.
אָמַר אַבָּיֵי: ״יַגִּיד עָלָיו רֵעוֹ״; תְּנָא רוֹעָה בַּדֶּרֶךְ דְּלָא הָוְיָא אֲבֵידָה, וְהוּא הַדִּין לְרוֹעָה בֵּין הַכְּרָמִים. תְּנָא רָצָה בֵּין הַכְּרָמִים דְּהָוְיָא אֲבֵידָה, וְהוּא הַדִּין לְרָצָה בַּדֶּרֶךְ.
Abaye dijo que el tanna emplea el estilo de: Su contraparte habla de ello (véase Job 36:33), y la mishná distingue entre pastar y correr. El tannaenseñó un caso de pastorear en el camino, donde el animal no se considera propiedad perdida, y lo mismo es cierto de un caso en que el animal está pastando entre los viñedos. Y el tannaenseñó un caso de correr entre los viñedos, donde el animal se considera propiedad perdida, y lo mismo es cierto de un caso en que el animal está corriendo en el camino.
אֲמַר לֵיהּ רָבָא: אִי ״יַגִּיד עָלָיו רֵעוֹ״ – לִיתְנֵי קִילְּתָא, וְכׇל שֶׁכֵּן חֲמִירְתָּא. לִיתְנֵי רָצָה בַּדֶּרֶךְ דְּהָוְיָא אֲבֵידָה, וְכׇל שֶׁכֵּן רָצָה בֵּין הַכְּרָמִים. וְלִתְנֵי רוֹעָה בֵּין הַכְּרָמִים, דְּלָא הָוְיָא אֲבֵידָה, וְכׇל שֶׁכֵּן רוֹעָה בַּדֶּרֶךְ.
Rava le dijo: Si el tanna emplea el estilo de: Su contraparte habla de ello, que enseñe el caso más leniente y con mayor razón se aplicaría al caso más estricto. La Guemará explica: Que el tannaenseñe que cuando el animal está corriendo por el camino es propiedad perdida, y con mayor razón es propiedad perdida cuando está corriendo por los viñedos. Y que el tannaenseñe que cuando el animal está pastando entre los viñedos no es propiedad perdida, y con mayor razón no es propiedad perdida cuando está pastando en el camino.
אֶלָּא אָמַר רָבָא: רָצָה אַרָצָה לָא קַשְׁיָא, הָא דְּאַפַּהּ לְגַבֵּי דַּבְרָא, הָא דְּאַפַּהּ לְגַבֵּי מָתָא.
Más bien, Rava dijo: La aparente contradicción entre la inferencia de la primera cláusula con respecto a correr por el camino y la inferencia de la última cláusula con respecto a correr por el camino no es difícil. Esta inferencia de la primera cláusula, de que un animal que corre por el camino es propiedad perdida, se refiere a un caso en que su cara está dirigida hacia el campo, y está huyendo de la ciudad. Aquella inferencia de la última cláusula, de que un animal que corre por el camino no es propiedad perdida, se refiere a un caso en que su cara está dirigida hacia la ciudad.
רוֹעָה אַרוֹעָה נָמֵי לָא קַשְׁיָא: כָּאן בַּאֲבֵידַת גּוּפָהּ, כָּאן בַּאֲבֵידַת קַרְקַע.
Rava continúa: La aparente contradicción entre la inferencia de la primera cláusula con respecto al pastoreo entre los viñedos y la inferencia de la cláusula posterior con respecto al pastoreo entre los viñedos tampoco es difícil. Aquí, la inferencia de la cláusula posterior, de que un animal que pasta entre los viñedos no es propiedad perdida, es con respecto a la pérdida del propio animal. Allí, la inferencia de la primera cláusula, de que las halakhot de propiedad perdida se aplican en el caso de un animal que pasta entre los viñedos, se refiere a la pérdida en el sentido de daño a la tierra.
כִּי קָתָנֵי רוֹעָה בַּדֶּרֶךְ לָא הָוְיָא אֲבֵידָה, הָא רוֹעָה בֵּין הַכְּרָמִים הָוְיָא אֲבֵידָה בַּאֲבֵידַת קַרְקַע. וְכִי קָתָנֵי רָצָה בֵּין הַכְּרָמִים הָוְיָא אֲבֵידָה, הָא רוֹעָה בֵּין הַכְּרָמִים לָא הָוְיָא אֲבֵידָה בַּאֲבֵידַת גּוּפָהּ, דְּרָצָה בֵּין הַכְּרָמִים מִסְ[תַּ]קְּבָא, וְרוֹעָה בֵּין הַכְּרָמִים לָא מִסְ[תַּ]קְּבָא.
La Guemará explica: Cuando el tanna enseña que en el caso de un animal pastando en el camino, las halakhot de propiedad perdida no se aplican, de lo cual se infiere: Pero en el caso de un animal pastando entre los viñedos las halakhot de propiedad perdida sí se aplican, se refiere a prevenir la pérdida en el sentido de daño a la tierra causado por el animal. Y cuando el tanna enseña que en el caso de un animal corriendo entre los viñedos las halakhot de propiedad perdida sí se aplican, de lo cual se infiere: Pero en el caso de un animal pastando entre los viñedos las halakhot de propiedad perdida no se aplican, se refiere a la pérdida del animal mismo, ya que un animal corriendo entre los viñedos típicamente resulta herido con laceraciones de las vides, pero un animal pastando entre los viñedos típicamente no resulta herido.
וְרוֹעָה בֵּין הַכְּרָמִים, נְהִי דְּלָא מִסְ[תַּ]קְּבָא תִּיפּוֹק לֵיהּ מִשּׁוּם אֲבֵידַת קַרְקַע! בִּדְגוֹי.
La Guemará pregunta: Y con respecto a la inferencia de la cláusula final de que, en el caso de un animal pastando entre los viñedos, las halakhot de la propiedad perdida no se aplican, aunque no esté herido, ¿por qué no deducir que las halakhot de la propiedad perdida sí se aplican debido a la pérdida en el sentido del daño a la tierra causado por el animal? La Guemará responde: Se establece con respecto a la tierra de un gentil, que uno no está obligado a devolver ni a preservar.
וְתִיפּוֹק לֵיהּ מִשּׁוּם אֲבֵידַת גּוּפָהּ, דְּדִלְמָא קָטְלוּ לַהּ! בְּאַתְרָא דְּמַתְרוּ וַהֲדַר קָטְלִי. וְדִלְמָא אַתְרוֹ בָּהּ! אִי אַתְרוֹ בַּהּ וְלָא אִזְדְּהַרוּ בַּהּ, וַדַּאי אֲבֵידָה מִדַּעַת הִיא.
La Guemará cuestiona esta explicación: Pero ¿por qué no derivar que uno está obligado a devolverlo debido a la pérdida de el animal mismo, ya que quizá los gentiles lo maten? La Guemará responde: Se declara con respecto a un lugar donde ellos advierten al dueño y solo después matan al animal. La Guemará objeta: ¿Y quizá ellos ya advirtieron al dueño con respecto a el animal? La Guemará explica: Si ellos ya advirtieron al dueño con respecto a el animal y el dueño no hizo caso de la advertencia, este es ciertamente un caso de pérdida deliberada, en el que no hay obligación de devolverlo.
הֶחְזִירָהּ וּבָרְחָה הֶחְזִירָהּ וּבָרְחָה [וְכוּ׳]. אֲמַר לֵיהּ הָהוּא מִדְּרַבָּנַן לְרָבָא, אֵימָא: ״הָשֵׁב״ חֲדָא זִמְנָא, ״תְּשִׁיבֵם״ תְּרֵי זִמְנֵי!
§ La mishna enseña: En un caso en que alguien devolvió el animal perdido y este huyó, y nuevamente lo devolvió y huyó, incluso si este escenario se repite cuatro o cinco veces, está obligado a devolverlo cada vez, como está dicho: “No verás el buey de tu hermano ni su oveja extraviados y te desentenderás de ellos; ciertamente los devolverás [hashev teshivem] a tu hermano” (Deuteronomio 22:1). La Guemará entiende que, por el uso de la forma compuesta del verbo, “hashev teshivem”, la mishna deriva que se debe devolver el animal perdido múltiples veces si huye. La Guemará pregunta: Cierto sabio le dijo a Rava: Di que de hashev se deriva la obligación de devolver el animal una vez, y de teshivem se deriva la obligación de devolver el animal dos veces, y más allá de eso no hay obligación.
אֲמַר לֵיהּ: ״הָשֵׁב״ אֲפִילּוּ מֵאָה פְּעָמִים מַשְׁמַע, ״תְּשִׁיבֵם״ אֵין לִי אֶלָּא לְבֵיתוֹ, לְגִינָּתוֹ וּלְחוּרְבָּתוֹ מִנַּיִן? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״תְּשִׁיבֵם״, מִכׇּל מָקוֹם. הֵיכִי דָמֵי? אִי דְּמִינַּטְרָא, פְּשִׁיטָא. אִי דְּלָא מִינַּטְרָא, אַמַּאי?
Rava le dijo: “Hashev” indica que existe una obligación absoluta de devolver el animal, incluso si huye cien veces. “Teshivem enseña otro asunto: solo he derivado que se puede devolver el animal a la casa del dueño. ¿De dónde se deriva la halakha de que se puede devolver el animal a su jardín o a su edificio en ruinas? El versículo dice: “Teshivem”, para enseñar que en cualquier caso, dondequiera que uno devuelva el animal perdido, cumple la mitzvá de devolverlo. La Guemará pregunta: ¿Cuáles son las circunstancias? Si esas áreas están protegidas, es obvio que quien devuelve allí el animal cumple con su obligación. Si no están protegidas, ¿por qué se considera que ha devuelto el animal perdido? Simplemente volverá a huir.
לְעוֹלָם דְּמִינַּטְרָא, וְהָא קָא מַשְׁמַע לַן: דְּלָא בָּעֵינַן דַּעַת בְּעָלִים. וְכִדְרַבִּי אֶלְעָזָר דְּאָמַר: הַכֹּל צְרִיכִין דַּעַת בְּעָלִים, חוּץ מֵהֲשָׁבַת אֲבֵידָה, שֶׁהַתּוֹרָה רִיבְּתָה הֲשָׁבוֹת הַרְבֵּה.
La Guemará responde: En realidad, se trata de un caso en el que la propiedad está protegida. Y esto nos enseña que no requerimos el conocimiento del propietario para devolverle el objeto perdido. Y este dictamen está de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar, quien dice: Todo caso que implique la devolución de un objeto a su dueño, por ejemplo, por un depositario o por un ladrón, requiere el conocimiento del propietario de que está siendo devuelto, excepto la devolución de un objeto perdido, pues la Torah amplió la halakha para permitir múltiples formas de devolución por medio del verbo compuesto “hashev teshivem”, entre ellas la devolución sin el conocimiento del propietario.
״שַׁלֵּחַ תְּשַׁלַּח״, אֵימָא: ״שַׁלֵּחַ״ חֲדָא זִימְנָא, ״תְּשַׁלַּח״ תְּרֵי זִמְנֵי!
La Guemará cita mitzvot adicionales en las que la Torah emplea la forma verbal compuesta, y los Sabios derivaron halakhot adicionales de la redacción del versículo. Con respecto a la mitzva de ahuyentar a la madre ave del nido antes de tomar sus huevos o sus polluelos, el versículo dice: “Ciertamente ahuyentarás [shalle’aḥ teshallaḥ] a la madre, pero a las crías las tomarás para ti; para que te vaya bien y prolongues tus días” (Deuteronomio 22:7). La Guemará entiende que, del uso de la forma compuesta del verbo, “shalle’aḥ teshallaḥ”, los Sabios derivan que se debe ahuyentar a la madre ave múltiples veces si regresa. La Guemará pregunta: Di que de shalle’aḥ se deriva la obligación de ahuyentar a la madre una vez, y de teshallaḥ se deriva la obligación de ahuyentar a la madre dos veces, y más allá de eso no hay obligación.
אֲמַר לֵיהּ: ״שַׁלֵּחַ״ – אֲפִילּוּ מֵאָה פְּעָמִים מַשְׁמַע. ״תְּשַׁלַּח״ אֵין לִי אֶלָּא לִדְבַר הָרְשׁוּת, לִדְבַר מִצְוָה מִנַּיִן? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״תְּשַׁלַּח״, מִכׇּל מָקוֹם.
Rava le dijo: “Shalle’aḥ” indica que se debe ahuyentar a la madre incluso cien veces. “Teshallaḥ enseña otro asunto: yo he derivado solo la obligación de ahuyentar al ave madre en un caso en que uno toma los huevos o los polluelos y quiere tomar al ave madre para un asunto no obligatorio, por ejemplo, para comerla. En un caso en que uno toma los huevos o los polluelos y necesita al ave madre para un asunto que implica una mitzvá, por ejemplo, la purificación de un leproso, ¿de dónde se deriva la halakha de que debe ahuyentar a la madre? El versículo dice: “Teshallaḥ”, para enseñar que en cualquier caso se debe ahuyentar a la madre.
אֲמַר לֵיהּ הָהוּא מִדְּרַבָּנַן לְרָבָא: וְאֵימָא ״הוֹכֵחַ״ חֲדָא זִימְנָא, ״תּוֹכִיחַ״ תְּרֵי זִמְנֵי?
Con respecto a la mitzvá de la reprensión, el versículo declara: “No odiarás a tu hermano en tu corazón; ciertamente reprenderás [hokhe’aḥ tokhiaḥ] a tu prójimo, y no cargarás pecado por causa de él” (Levítico 19:17). La Guemará entiende que, del uso de la forma compuesta del verbo, “hokhe’aḥ tokhiaḥ”, los Sabios derivan que uno debe reprender a otro múltiples veces si es necesario. Cierto de los Sabios le dijo a Rava: Di que de hokhe’aḥ se deriva la obligación de reprender a otro una vez, y de tokhiaḥ se deriva la obligación de reprender a otro dos veces, y más allá de eso no hay obligación.
אֲמַר לֵיהּ: ״הוֹכֵחַ״ – אֲפִילּוּ מֵאָה פְּעָמִים מַשְׁמַע. ״תּוֹכִיחַ״ – אֵין לִי אֶלָּא הָרַב לְתַלְמִיד. תַּלְמִיד לְרַב מִנַּיִן? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״הוֹכֵחַ תּוֹכִיחַ״, מִכׇּל מָקוֹם.
Rava le dijo: “Hokhe’aḥ” indica que uno debe reprender a otro incluso cien veces. “Tokhiaḥ enseña otro asunto: yo he derivado solo la obligación de un maestro de reprender a un alumno. En cuanto a la obligación de un alumno de reprender a un maestro, ¿de dónde se deriva? El versículo dice: “Hokhe’aḥ tokhiaḥ para enseñar que uno está obligado a reprender a otro en cualquier caso que amerite reprensión.
״עָזֹב תַּעֲזֹב עִמּוֹ״, אֵין לִי אֶלָּא בְּעָלָיו עִמּוֹ. שֶׁאֵין בְּעָלָיו עִמּוֹ, מִנַּיִן? תַּלְמוּד לוֹמַר ״עָזֹב תַּעֲזֹב״, מִכׇּל מָקוֹם.
§ La Guemará cita derivaciones adicionales de formas verbales compuestas. “Si ves el asno de quien te odia caído bajo su carga, te abstendrás de pasar de largo; ciertamente lo descargarás [azov ta’azov] con él” (Éxodo 23:5). He derivado solo que uno está obligado a ayudar a descargar al animal caído en un caso en que su dueño está con él. ¿De dónde se deriva la obligación de descargarlo en un caso en que su dueño no está con él? El versículo dice: “Azov ta’azov”, indicando que existe la obligación de descargarlo en cualquier caso.
״הָקֵם תָּקִים עִמּוֹ״, אֵין לִי אֶלָּא בְּעָלָיו עִמּוֹ. שֶׁאֵין בְּעָלָיו עִמּוֹ, מִנַּיִן? תַּלְמוּד לוֹמַר ״הָקֵם תָּקִים״, מִכׇּל מָקוֹם.
El versículo declara: “No verás el asno de tu hermano ni su buey caídos en el camino, y te ocultarás de ellos; ciertamente los levantarás [hakem takim] con él” (Deuteronomio 22:4). He derivado solo que uno está obligado a ayudar a cargar al animal en un caso en que su dueño está con él. ¿De dónde se deriva la obligación de cargarlo en un caso en que su dueño no está con él? El versículo declara: “Hakem takim”, para enseñar que existe la obligación de cargarlo en cualquier caso.
וּלְמָה לֵיהּ לְמִכְתַּב פְּרִיקָה, וּלְמָה לֵיהּ לְמִכְתַּב טְעִינָה? צְרִיכִי, דְּאִי כְּתַב רַחֲמָנָא פְּרִיקָה – הֲוָה אָמֵינָא מִשּׁוּם דְּאִיכָּא צַעַר בַּעֲלֵי חַיִּים וְאִיכָּא חֶסְרוֹן כִּיס, אֲבָל טְעִינָה, דְּלָאו צַעַר בַּעֲלֵי חַיִּים אִיכָּא וְלָא חֶסְרוֹן כִּיס אִיכָּא, אֵימָא לָא.
La Guemará pregunta: ¿Y por qué la Torah necesita escribir la forma verbal compuesta para enseñar la obligación en ausencia del dueño con respecto a la descarga, y por qué la Torah necesita escribir la forma verbal compuesta para enseñar la obligación en ausencia del dueño con respecto a la carga del animal? La Guemará responde: Ambas son necesarias, pues si el Misericordioso hubiera escrito esta halakha solo con respecto a la descarga, yo diría que uno está obligado a descargar el animal incluso cuando el dueño no está presente, debido al hecho de que al no descargar el animal hay potencial sufrimiento de los animales y hay potencial pérdida monetaria, ya que la carga podría dañarse o el animal podría morir. Pero en el caso de la carga, donde no hay potencial sufrimiento de los animales y no hay potencial pérdida monetaria, yo diría que no, no hay obligación de cargar el animal cuando el dueño no está presente.
וְאִי אַשְׁמְעִינַן טְעִינָה מִשּׁוּם דִּבְשָׂכָר, אֲבָל פְּרִיקָה דִּבְחִנָּם, אֵימָא לָא. צְרִיכָא.
La Guemará continúa su respuesta: Y si la Torah nos hubiera enseñado la obligación en ausencia del dueño con respecto a la carga, yo diría que es debido al hecho de que su acción es recompensada con remuneración, ya que se paga por cargar un animal. Pero con respecto a la descarga, que es realizada gratis, yo diría que no, no hay obligación de descargar al animal cuando el dueño no está presente. Debido al elemento único en cada caso, ambos son necesarios.
וּלְרַבִּי שִׁמְעוֹן דְּאָמַר: אַף טְעִינָה בְּחִנָּם, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר? לְרַבִּי שִׁמְעוֹן לָא מְסַיְּימִי קְרָאֵי.
La Guemará pregunta: Y según Rabí Shimon, que dice que incluso la carga debe realizarse gratis, ¿qué hay que decir para explicar por qué fue necesario repetir la obligación con respecto a la descarga? La Guemará responde: Según Rabí Shimon, no está claramente definido cuál de los versículos se refiere a la carga y cuál se refiere a la descarga. Si la Torah hubiera escrito un versículo, se habría interpretado como referido a la descarga, y se podría haber supuesto que no es necesario cargar un animal en ausencia del propietario.
לְמָה לִי לְמִכְתַּב הָנֵי תַּרְתֵּי, וּלְמָה לִי לְמִכְתַּב אֲבֵידָה? צְרִיכִי, דְּאִי כְּתַב רַחֲמָנָא הָנֵי תַּרְתֵּי – מִשּׁוּם דְּצַעֲרָא דְּמָרַהּ אִיתָא, צַעֲרָא דִּידַהּ אִיתָא. אֲבָל אֲבֵידָה, דְּצַעֲרָא דְּמָרַהּ אִיתָא וְצַעֲרָא דִּידַהּ לֵיתָא, אֵימָא לָא. וְאִי אַשְׁמְעִינַן אֲבֵידָה – מִשּׁוּם דְּלֵיתֵאּ לְמָרַהּ בַּהֲדַהּ,
La Guemará pregunta: ¿Por qué necesito yo que la Torah escriba estas dos mitzvot de descargar y cargar, y por qué necesito yo que la Torah escriba la obligación de devolver un objeto perdido? Escribe una de ellas, y deriva la otra de ella, ya que todas son mitzvot para preservar la propiedad ajena. La Guemará responde: Ambas son necesarias, pues si el Misericordioso hubiera escrito solo estas dos mitzvot de descargar y cargar, se diría que es debido a que en esos casos hay el sufrimiento de su dueño y hay el sufrimiento del propio animal . Pero en el caso de un objeto perdido, donde hay el sufrimiento de su dueño pero no hay sufrimiento del objeto perdido, podría decir que no, no hay obligación de devolver el objeto perdido. Y si la Torah nos hubiera enseñado solo la obligación de devolver un objeto perdido, se diría que eso es debido a que su dueño no está con él para cuidarlo;

Las traducciones generadas por IA pueden no ser completamente precisas.

Para comentarios o correcciones, contacta a drashot@drashot.ai.

Textos proporcionados por Sefaria