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אַתְיָא לְאִחַלּוֹפֵי בְּרִאשׁוֹן! הָא קָא אָתֵי רֶגֶל שְׁלִישִׁי.
porque quizá quien lo oiga llegue a confundir eso con el primer Festival de peregrinación? La Guemará responde: Confundir el segundo Festival con el primero no es un problema, pues en cualquier caso, ¿acaso no vendrá el hallador en el tercer Festival de peregrinación, dando así al dueño otra oportunidad de recuperar su objeto perdido?
תָּנוּ רַבָּנַן: בָּרִאשׁוֹנָה, כׇּל מִי שֶׁמָּצָא אֲבֵידָה הָיָה מַכְרִיז עָלֶיהָ שְׁלֹשָׁה רְגָלִים, וְאַחַר רֶגֶל אַחֲרוֹן שִׁבְעַת יָמִים, כְּדֵי שֶׁיֵּלֵךְ שְׁלֹשָׁה וְיַחְזוֹר שְׁלֹשָׁה וְיַכְרִיז יוֹם אֶחָד. מִשֶּׁחָרַב בֵּית הַמִּקְדָּשׁ, שֶׁיִּבָּנֶה בִּמְהֵרָה בְּיָמֵינוּ, הִתְקִינוּ שֶׁיְּהוּ מַכְרִיזִים בְּבָתֵּי כְנֵסִיּוֹת וּבְבָתֵּי מִדְרָשׁוֹת. וּמִשֶּׁרַבּוּ הָאַנָּסִים הִתְקִינוּ שֶׁיְּהוּ מוֹדִיעִין לִשְׁכֵינָיו וְלִמְיוּדָּעָיו וְדַיּוֹ.
§ Los Sabios enseñaron: Inicialmente, cualquiera que encontrara un objeto perdido proclamaba su hallazgo durante tres Festivales de peregrinación y durante siete días después del último de los tres Festivales de peregrinación, para que su dueño fuera a su casa, un viaje que duraba hasta tres días, y regresara a Jerusalén, un viaje que duraba hasta tres días, y proclamara su pérdida durante un día. Pero desde el tiempo en que el Templo fue destruido, que sea reconstruido prontamente en nuestros días, los Sabios instituyeron que quienes encuentran objetos perdidos proclamen sus hallazgos en sinagogas y casas de estudio. Y desde el tiempo en que los opresores se multiplicaron, los Sabios instituyeron una ordenanza de que quien encuentra un objeto perdido informe a sus vecinos y conocidos, y eso le baste.
מַאי מִשֶּׁרַבּוּ הָאַנָּסִין? דְּאָמְרִי אֲבֵידְתָּא לְמַלְכָּא. רַבִּי אַמֵּי אַשְׁכַּח אוּדְיָיא דְּדִינָרֵי, חַזְיֵיהּ הָהוּא רוֹמָאָה דְּקָא מִירְתַת. אֲמַר לֵיהּ: זִיל שְׁקוֹל לְנַפְשָׁךְ, דְּלָאו פָּרְסָאֵי אֲנַן דְּאָמְרִי אֲבֵידְתָּא לְמַלְכָּא.
La Guemará pregunta: ¿Qué significa: Desde el tiempo en que los opresores se multiplicaron? La Guemará responde: Es desde el tiempo en que dicen: Un objeto perdido pertenece al rey. Los Sabios temían que cualquier proclamación pública resultara en la confiscación del objeto perdido. La Guemará relata: Rabí Ami encontró un recipiente lleno de dinares. Cierto romano vio que él estaba receloso y vacilaba en tomarlo. El romano le dijo: Ve, tómalo para ti; pues no somos persas, que dicen que un objeto perdido pertenece al rey.
תָּנוּ רַבָּנַן: אֶבֶן טוֹעִ[י]ן הָיְתָה בִּירוּשָׁלַיִם. כׇּל מִי שֶׁאָבְדָה לוֹ אֲבֵידָה נִפְנֶה לְשָׁם, וְכׇל מִי שֶׁמּוֹצֵא אֲבֵידָה נִפְנֶה לְשָׁם. זֶה עוֹמֵד וּמַכְרִיז, וְזֶה עוֹמֵד וְנוֹתֵן סִימָנִין וְנוֹטְלָהּ. וְזוֹ הִיא שֶׁשָּׁנִינוּ: צְאוּ וּרְאוּ אִם נִמְחֵת אֶבֶן הַטּוֹעִ[י]ן.
Los Sabios enseñaron en una baraita: Había una Piedra de los Reclamantes en Jerusalén, y cualquiera que perdiera un objeto era dirigido allí, y cualquiera que encontrara un objeto perdido era dirigido allí. Este hallador se ponía de pie y proclamaba su hallazgo, y aquel dueño se ponía de pie y daba sus señas distintivas y tomaba el objeto. Y ese es el lugar acerca del cual aprendimos en una mishná (Ta’anit 19a): Id y ved si la Piedra de los Reclamantes ha quedado cubierta por el agua creciente.
מַתְנִי׳ אָמַר אֶת הָאֲבֵידָה, וְלֹא אָמַר סִימָנֶיהָ – לֹא יִתֵּן לוֹ. וְהָרַמַּאי, אַף עַל פִּי שֶׁאָמַר סִימָנֶיהָ – לֹא יִתֵּן לוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״עַד דְּרֹשׁ אָחִיךָ אֹתוֹ״, עַד שֶׁתִּדְרוֹשׁ אֶת אָחִיךָ אִם רַמַּאי הוּא אִם אֵינוֹ רַמַּאי.
MISHNA: Si un reclamante declaró con precisión qué tipo de objeto es el objeto perdido que fue hallado por otro, pero no declaró, es decir, no describió, sus señales distintivas, quien lo encontró no deberá dárselo a él. Y en el caso de un estafador, aunque haya declarado sus señales distintivas, quien lo encontró no deberá darle el objeto perdido a él, como está escrito: “Y si tu hermano no está cerca de ti, y no lo conoces, entonces lo llevarás a tu casa, y estará contigo hasta que tu hermano lo reclame [derosh] [oto], y se lo devolverás” (Deuteronomio 22:2). ¿Se te ocurriría que quien lo encontró se lo daría antes de que lo reclamara? ¿Cómo puede quien lo encontró devolverlo si no conoce la identidad del dueño? Más bien, el verbo derosh no se refiere al reclamo del dueño; se refiere al escrutinio realizado por quien lo encontró. No devolverás el objeto perdido hasta que examines [shetidrosh] a tu hermano para determinar si él, el reclamante, es un estafador o si no es un estafador.
גְּמָ׳ אִתְּמַר, רַב יְהוּדָה אָמַר: ״אֲבֵידְתָּא״ מַכְרֵיז, וְרַב נַחְמָן אָמַר: ״גְּלִימָא״ מַכְרֵיז.
GUEMARÁ:Se declaró que Rav Yehuda dijo: Quien encuentra un objeto proclama que encontró un objeto perdido sin especificar su naturaleza. Y Rav Naḥman dijo: Él especifica la naturaleza del objeto; por ejemplo, proclama que encontró un manto.
רַב יְהוּדָה אָמַר: ״אֲבֵידְתָּא״ מַכְרֵיז, דְּאִי אָמְרַתְּ ״גְּלִימָא״ מַכְרֵיז – חָיְישִׁינַן לְרַמַּאי.
Rav Yehuda dijo: Quien encuentra un objeto proclama que encontró un objeto perdido, como si dijeras que proclama que encontró un manto, nos preocupa la posibilidad de que un estafador intente reclamar el objeto. Quizás el estafador se enteró de que otra persona perdió ese objeto, y averiguará sus señales distintivas, proporcionará esas señales distintivas y reclamará el objeto.
רַב נַחְמָן אָמַר: ״גְּלִימָא״ מַכְרֵיז, לְרַמַּאי לָא חָיְישִׁינַן, דְּאִם כֵּן אֵין לַדָּבָר סוֹף.
Rav Naḥman dijo: El hallador proclama que encontró un manto, y no nos preocupa la posibilidad de que un estafador intente reclamar el objeto, pues, de ser así, no habría fin al asunto. Incluso si el hallador no especifica la naturaleza del objeto, quizá un estafador pueda adivinar su naturaleza.
תְּנַן: אָמַר אֶת הָאֲבֵידָה וְלֹא אָמַר אֶת סִימָנֶיהָ – הֲרֵי זֶה לֹא יִתֵּן לוֹ. אִי אָמְרַתְּ בִּשְׁלָמָא ״אֲבֵידְתָּא״ מַכְרֵיז, הָא קָא מַשְׁמַע לַן אַף עַל גַּב דְּאָמַר ״גְּלִימָא״, כִּי לָא אָמַר סִימָנִין לָא מַהְדְּרִינַן לֵיהּ. אֶלָּא אִי אָמְרַתְּ ״גְּלִימָא״ מַכְרֵיז, אָמַר אִיהוּ גְּלִימָא, וְאָמַר אִיהוּ גְּלִימָא, צְרִיכָא לְמֵימַר כִּי לָא אָמַר סִימָנִין לָא מַהְדְּרִינַן לֵיהּ?
La Guemará cita una prueba de aquello que aprendimos en la mishná: Si un reclamante indica con precisión qué tipo de objeto es el objeto perdido que fue hallado por otro, pero no indicó sus señales distintivas, el hallador no deberá entregárselo. Ahora bien, si dices que el hallador proclama que encontró un objeto perdido no especificado, esta mishná nos enseña que aunque el reclamante efectivamente indicó que el objeto perdido es un manto, mientras no indicó sus señales distintivas, no se lo devolvemos. Pero si dices que el hallador proclama que encontró un manto, si el hallador indicó que encontró un manto y el reclamante indicó que perdió un manto, ¿hace falta decir que cuando no indicó sus señales distintivas, no se lo devolvemos?
אָמַר רַב סָפְרָא, לְעוֹלָם ״גְּלִימָא״ מַכְרֵיז, אָמַר אִיהוּ גְּלִימָא, וְאָמַר אִיהוּ סִימָנִין. וּמַאי לֹא אָמַר אֶת סִימָנֶיהָ? לָא אֲמַר סִימָנִין מוּבְהָקִין דִּידַהּ.
Rav Safra dijo: En realidad, se podría decir que quien encuentra proclama que encontró un manto, y la mishná se refiere a un caso en el que quien encuentra declaró que encontró un manto, y el reclamante declaró sus señas distintivas. ¿Y cuál es el significado de la frase en la mishná: Si él no declaró sus señas distintivas? Significa: Si no declaró sus señas distintivas claras e inequívocas, sino que declaró señas distintivas que no son exclusivas del objeto. Por lo tanto, no prueba su propiedad.
וְהָרַמַּאי אַף עַל פִּי שֶׁאָמַר אֶת סִימָנֶיהָ – הֲרֵי זֶה לֹא יִתֵּן לוֹ. תָּנוּ רַבָּנַן: בָּרִאשׁוֹנָה, כׇּל מִי שֶׁאָבְדָה לוֹ אֲבֵידָה – הָיָה נוֹתֵן סִימָנִין וְנוֹטְלָהּ. מִשֶּׁרַבּוּ הָרַמָּאִין, הִתְקִינוּ שֶׁיְּהוּ אוֹמְרִים לוֹ: צֵא וְהָבֵא עֵדִים דְּלָאו רַמַּאי אַתְּ, וְטוֹל.
§ La mishná enseña: Y en el caso de un estafador, aunque haya declarado sus señales distintivas, el hallador no deberá entregar el objeto perdido a él. Los Sabios enseñaron: Al principio, cualquiera que perdía un objeto proporcionaba sus señales distintivas y lo recuperaba. Pero cuando los estafadores proliferaron, los Sabios instituyeron una ordenanza según la cual los halladores le dirán: Ve y trae testigos que puedan dar testimonio de que no eres un estafador, y toma tu objeto.
כִּי הָא דַּאֲבוּהּ דְּרַב פָּפָּא אִירְכַס לֵיהּ חַמְרָא וְאַשְׁכְּחוּהּ. אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרַבָּה בַּר רַב הוּנָא, אֲמַר לֵיהּ: זִיל אַיְיתִי סָהֲדִי דְּלָאו רַמַּאי אַתְּ, וְטוֹל. אֲזַל אַיְיתִי סָהֲדֵי, אֲמַר לְהוּ: יָדְעִיתוּן בֵּיהּ דְּרַמַּאי הוּא? אֲמַרוּ לֵיהּ: אִין. אֲמַר לְהוּ: אֲנָא רַמָּאָה אֲנָא?! אֲמַרוּ לֵיהּ: אֲנַן ״לָאו רַמַּאי אַתְּ״ קָאָמְרִינַן. אָמַר רַבָּה בַּר רַב הוּנָא: מִסְתַּבְּרָא, לָא מַיְיתֵי אִינִישׁ חוֹבְתָּא לְנַפְשֵׁיהּ.
La Guemará relata: Esto es como en aquel incidente que involucró al padre de Rav Pappa, quien perdió un burro y otros lo encontraron. Él se presentó ante Rabba bar Rav Huna para recuperar su burro. Rabba bar Rav Huna le dijo al padre de Rav Pappa: Ve y trae testigos que puedan testificar que no eres un estafador, y podrás llevarte tu burro. El padre de Rav Pappa fue y trajo testigos. Rabba bar Rav Huna dijo a los testigos: ¿Saben ustedes acerca de él que es un estafador? Los testigos dijeron: Sí. El padre de Rav Pappa dijo, con incredulidad, a los testigos: ¿Yo soy un estafador? Los testigos le dijeron: Estábamos diciendo que no eres un estafador. Habían pensado que la pregunta era si no era un estafador y, por lo tanto, respondieron afirmativamente. Rabba bar Rav Huna dijo: Es razonable concluir que los testigos en realidad tenían la intención de apoyar al padre de Rav Pappa, porque presumiblemente una persona no trae condena sobre sí misma; el padre de Rav Pappa no se habría ofrecido a presentar testigos que declararan en su contra.
מַתְנִי׳ כׇּל דָּבָר שֶׁעוֹשֶׂה וְאוֹכֵל – יַעֲשֶׂה וְיֹאכַל, וְדָבָר שֶׁאֵין עוֹשֶׂה וְאוֹכֵל – יִמָּכֵר, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַהֲשֵׁבוֹתוֹ לוֹ״, רְאֵה הֵיאַךְ תְּשִׁיבֶנּוּ לוֹ.
MISHNA: Si alguien encuentra cualquier ser vivo que trabaja y genera ingresos suficientes para cubrir los costos del alimento que come, trabajará y comerá mientras esté en posesión de quien lo encontró. Y cualquier ser vivo que no trabaja pero come deberá ser vendido, como está dicho: “Entonces lo llevarás a tu casa, y estará contigo hasta que tu hermano lo reclame, y se lo devolverás” (Deuteronomio 22:2), lo que indica que quien lo encontró debe ver cómo devolvérselo mejor. Dado que el dueño debe reembolsar al hallador sus gastos, si alimentar al animal cuesta más que su valor, mantener al animal en posesión del hallador impedirá que el dueño lo recupere.
מָה יְהֵא בַּדָּמִים? רַבִּי טַרְפוֹן אוֹמֵר: יִשְׁתַּמֵּשׁ בָּהֶן, לְפִיכָךְ אִם אָבְדוּ – חַיָּיב בְּאַחְרָיוּתָן. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: לֹא יִשְׁתַּמֵּשׁ בָּהֶן, לְפִיכָךְ אִם אָבְדוּ – אֵין חַיָּיב בְּאַחְרָיוּתָן.
¿Qué se hará con el dinero recibido de la venta del animal? Rabí Tarfón dice: El hallador puede usarlo; por lo tanto, si el dinero se pierde, él es responsable de pagar restitución por él. Rabí Akiva dice: No puede usar el dinero; por lo tanto, si se pierde, él no es responsable de pagar restitución por él.
גְּמָ׳ וּלְעוֹלָם? אָמַר רַב נַחְמָן אָמַר שְׁמוּאֵל: עַד שְׁנֵים עָשָׂר חֹדֶשׁ. תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: כׇּל דָּבָר שֶׁעוֹשֶׂה וְאוֹכֵל כְּגוֹן פָּרָה וַחֲמוֹר – מִטַּפֵּל בָּהֶן עַד שְׁנֵים עָשָׂר חֹדֶשׁ, מִכָּאן וְאֵילָךְ – שָׁם דְּמֵיהֶן וּמַנִּיחָן.
GUEMARÁ: La mishná enseña que un animal que genera ingresos suficientes para cubrir los costos del alimento que come deberá trabajar y comer mientras esté en posesión de quien lo encontró. La Guemará pregunta: ¿Y debe él cuidar del animal para siempre? Rav Naḥman dice que Shmuel dice: Él cuida del animal hasta doce meses. Esto también se enseña en una baraita: Si alguien encuentra cualquier ser vivo que trabaja y genera ingresos suficientes para cubrir los costos del alimento que come, por ejemplo, una vaca o un burro, él los cuida hasta doce meses. A partir de ese momento se evalúa su valor, se venden y se aparta el dinero para el propietario.
עֲגָלִים וּסְיָיחִין – מִטַּפֵּל בָּהֶן שְׁלֹשָׁה חֳדָשִׁים, מִכָּאן וְאֵילָךְ – שָׁם דְּמֵיהֶן וּמַנִּיחָן. אֲווֹזִין וְתַרְנְגוֹלִין – מִטַּפֵּל בָּהֶם שְׁלֹשִׁים יוֹם, מִכָּאן וְאֵילָךְ – שָׁם דְּמֵיהֶן וּמַנִּיחָן.
Si alguien encuentra terneros y potrillos, que son jóvenes y no aptos para el trabajo, los cuida durante tres meses, ya que no cubren su manutención. A partir de entonces, se evalúa su valor, se venden y se aparta el dinero para el propietario. Si alguien encuentra gansos y gallos, los cuida durante treinta días. A partir de entonces, se evalúa su valor, se venden y se aparta el dinero para el propietario.
אָמַר רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק: תַּרְנְגוֹלֶת כִּבְהֵמָה גַּסָּה. תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: תַּרְנְגוֹלֶת וּבְהֵמָה גַּסָּה – מִטַּפֵּל בָּהֶן שְׁנֵים עָשָׂר חוֹדֶשׁ, מִכָּאן וְאֵילָךְ – שָׁם דְּמֵיהֶן וּמַנִּיחָן. עֲגָלִים וּסְיָיחִין – מִטַּפֵּל בָּהֶן שְׁלֹשִׁים יוֹם, מִכָּאן וְאֵילָךְ – שָׁם דְּמֵיהֶן וּמַנִּיחָן. אֲווֹזִין וְתַרְנְגוֹלִין וְכׇל דָּבָר שֶׁטִּיפּוּלוֹ מְרוּבֶּה מִשְּׂכָרוֹ – מִטַּפֵּל בָּהֶן שְׁלֹשָׁה יָמִים, מִכָּאן וְאֵילָךְ – שָׁם דְּמֵיהֶן וּמַנִּיחָן.
Rav Naḥman bar Yitzḥak dice: El estatus legal de una gallina es como el de un animal doméstico grande, en el sentido de que los huevos que pone bastan para cubrir el costo de su alimento, y por lo tanto quien la encuentra la conserva durante doce meses. Esto también se enseña en una baraita: Si alguien encuentra una gallina y un animal doméstico grande, los cuida durante doce meses. A partir de ese momento, se evalúa su valor, se venden, y se coloca el dinero aparte para el dueño. Si alguien encuentra terneros y potrillos, los cuida durante treinta días. A partir de ese momento, se evalúa su valor, se venden, y se coloca el dinero aparte para el dueño. Si alguien encuentra gansos y gallos y cualquier cosa que cueste más cuidarla de lo que produce de ingreso, los cuida durante tres días. A partir de ese momento, se evalúa su valor, se venden, y se coloca el dinero aparte para el dueño.
קַשְׁיָא עֲגָלִים וּסְיָיחִין אַעֲגָלִים וּסְיָיחִין, אֲווֹזִין וְתַרְנְגוֹלִין אַאֲווֹזִין וְתַרְנְגוֹלִין!
La Guemará pregunta: Es difícil, pues hay una contradicción entre la resolución en la primera baraita, según la cual quien encuentra conserva terneros y potrillos durante tres meses, y la resolución en la segunda baraita, según la cual quien encuentra conserva terneros y potrillos durante treinta días; y hay otra contradicción entre la resolución en la primera baraita, según la cual quien encuentra conserva gansos y gallos durante treinta días, y la resolución en la segunda baraita, según la cual quien encuentra conserva gansos y gallos durante tres días.
עֲגָלִים וּסְיָיחִין אַעֲגָלִים וּסְיָיחִין לָא קַשְׁיָא: הָא דְּרִעְיָא, וְהָא דְּפִטּוּמָא.
La Guemará responde: La contradicción entre la resolución en la primera baraita con respecto a terneros y potrillos y la resolución en la segunda baraita con respecto a terneros y potrillos no es difícil. Esta resolución en la primera baraita, según la cual quien los encuentra los conserva durante tres meses, se refiere a terneros y potrillos que pastan en el prado, mientras que esa resolución en la segunda baraita, según la cual quien los encuentra los conserva durante treinta días, se refiere a terneros y potrillos que necesitan ser engordados y, por lo tanto, requieren un mayor esfuerzo por parte de quien los encuentra.
אֲווֹזִין וְתַרְנְגוֹלִין אַאֲווֹזִין וְתַרְנְגוֹלִין נָמֵי לָא קַשְׁיָא: הָא בְּרַבְרְבֵי, הָא בְּזוּטְרֵי.
La contradicción entre la resolución en la primera baraita con respecto a gansos y gallos y la resolución en la segunda baraita con respecto a gansos y gallos tampoco es difícil. Esta resolución en la primera baraita, según la cual quien los encuentra los conserva durante treinta días, se refiere a los grandes gansos y gallos, que no requieren gran esfuerzo, y aquella resolución en la segunda baraita, según la cual quien los encuentra los conserva durante tres días, se refiere a los pequeños gansos y gallos, que requieren gran esfuerzo.
וְשֶׁאֵינוֹ עוֹשֶׂה וְאוֹכֵל. תָּנוּ רַבָּנַן: ״וַהֲשֵׁבוֹתוֹ לוֹ״ – רְאֵה הֵיאַךְ תְּשִׁיבֶנּוּ לוֹ, שֶׁלֹּא יַאֲכִיל עֵגֶל לַעֲגָלִים, וּסְיָח לִסְיָיחִין, אֲווֹזָא לַאֲווֹזִין, וְתַרְנְגוֹל לְתַרְנְגוֹלִין.
La mishná enseña: Y cualquier ser vivo que no trabaja sino que come deberá venderse. Los Sabios enseñaron en una baraita: El versículo dice: “Y se lo devolverás” (Deuteronomio 22:2), lo que indica que quien encuentra debe ver cómo devolvérselo mejor, es decir, que no se debe alimentar con el valor de un becerro a los becerros perdidos que está cuidando, ni con el valor de un potrillo a los potrillos perdidos que está cuidando, ni con el valor de un ganso a los gansos que está cuidando, ni con el valor de un gallo a los gallos que está cuidando. Si quien lo encontró hiciera eso, al final el dueño no recibiría nada.
מָה יְהֵא בַּדָּמִים? רַבִּי טַרְפוֹן אוֹמֵר יִשְׁתַּמֵּשׁ וְכוּ׳. עַד כָּאן לָא פְּלִיגִי
§ La mishná enseña: ¿Qué debe hacerse con el dinero recibido de la venta del animal? Rabí Tarfón dice: quien lo encontró puede usarlo; por lo tanto, si el dinero se pierde, está obligado a pagar restitución por esa pérdida. Rabí Akiva dice: No puede usar el dinero. Por lo tanto, si se pierde, no está obligado a pagar restitución. La Guemará analiza la disputa tanaítica: Rabí Tarfón y Rabí Akiva discrepan

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