אֶלָּא הָא דִּתְנַן: מָצָא תַּכְרִיךְ שֶׁל שְׁטָרוֹת אוֹ אֲגוּדָּה שֶׁל שְׁטָרוֹת – הֲרֵי זֶה יַחְזִיר, הָכִי נָמֵי דְּנִיחָא לֵיהּ לְלֹוֶה לְאַהְדּוֹרֵי לֵיהּ לְמַלְוֶה?
La Guemará pregunta: Pero existe aquello que aprendimos en esa mishná (20a): Si alguien encontró un rollo de documentos o un fajo de documentos, deberá devolver los documentos a quien describa el rollo y el fajo, que sirven como señales distintivas. ¿Diría uno que del mismo modo, si se devuelven objetos perdidos sobre la base de señales distintivas debido al acuerdo tácito de los propietarios, es satisfactorio para el deudor que los documentos sean devueltos al acreedor?
אֶלָּא אָמַר רָבָא: סִימָנִין דְּאוֹרָיְיתָא, דִּכְתִיב: ״וְהָיָה עִמְּךָ עַד דְּרֹשׁ אָחִיךָ אֹתוֹ״, וְכִי תַּעֲלֶה עַל דַּעְתְּךָ שֶׁיִּתְּנֶנּוּ קוֹדֶם שֶׁיִּדְרְשֶׁנּוּ?! אֶלָּא דׇּרְשֵׁהוּ אִם רַמַּאי הוּא אוֹ אֵינוֹ רַמַּאי. לָאו בְּסִימָנִין? שְׁמַע מִינַּהּ.
Más bien, Rava dijo: La identificación de un objeto sobre la base de señales distintivas es por ley de la Torah, como está escrito: “Y si tu hermano no está cerca de ti, y no lo conoces, entonces lo llevarás a tu casa, y estará contigo hasta que tu hermano lo reclame [derosh], y se lo devolverás” (Deuteronomio 22:2). ¿Se te ocurriría pensar que él entregaría el objeto perdido antes de que lo reclame? ¿Cómo puede quien lo encontró devolverlo si no conoce la identidad del dueño? Más bien, el verbo derosh no se refiere al reclamo del dueño; se refiere al escrutinio realizado por quien lo encontró. Examínalo [darshehu] para determinar si el reclamante es un impostor o si no es un impostor. Solo entonces podrás devolverle el objeto perdido. ¿Qué, acaso no es que quien reclama el objeto perdido demuestra que no es un impostor sobre la base de señales distintivas que proporciona? Rava afirma: Concluye de ello que la identificación de un objeto sobre la base de señales distintivas es por ley de la Torah.
אָמַר רָבָא: אִם תִּמְצֵי לוֹמַר סִימָנִין דְּאוֹרָיְיתָא. ״אִם תִּמְצֵי לוֹמַר״?! הָא פְּשִׁיט לֵיהּ סִימָנִין דְּאוֹרָיְיתָא! מִשּׁוּם דְּאִיכָּא לְמֵימַר כִּדְשַׁנִּינַן.
Rava comienza su declaración y dice: Si dices que la identificación de un objeto sobre la base de señales distintivas es por ley de la Torah. La Guemará interpone: ¿Si dices? ¿Acaso no resolvió ya el dilema y concluyó que la identificación de un objeto sobre la base de señales distintivas es por ley de la Torah? La Guemará responde: Rava formuló su declaración de manera condicional debido al hecho de que, aunque sostiene que la identificación de un objeto sobre la base de señales distintivas es por ley de la Torah, se podría rechazar su conclusión y decir como explicamos anteriormente (27b), que cuando la mishná afirma que el hallador examina si es un estafador, lo hace sobre la base de testigos y no sobre la base de señales distintivas.
סִימָנִין וְסִימָנִין – יַנִּיחַ. סִימָנִין וְעֵדִים – יִנָּתֵן לְבַעַל הָעֵדִים. סִימָנִין וְסִימָנִין וְעֵד אֶחָד – עֵד אֶחָד כְּמַאן דְּלֵיתֵיהּ דָּמֵי, וְיַנִּיחַ.
La Guemará retoma la declaración interrumpida de Rava: Si dices que la identificación de un objeto sobre la base de señales distintivas es por ley de la Torah, entonces, en un caso en que se encuentra un objeto y dos personas afirman que es suyo, y una describe señales distintivas en el objeto y la otra describe señales distintivas en el objeto, el hallador dejará el objeto en su posesión y no se lo dará a ninguno de los reclamantes. En un caso en que una persona describe señales distintivas en el objeto y la otra presenta dos testigos para respaldar su reclamación de propiedad, el objeto será entregado al reclamante con testigos. En un caso en que una persona describe señales distintivas en el objeto y la otra describe señales distintivas en el objeto y presenta un testigo para respaldar su reclamación de propiedad, el único testigo es como alguien que no está allí, y el hallador dejará el objeto en su posesión. El testimonio de un solo testigo no tiene validez legal en este caso.
עֵדֵי אֲרִיגָה וְעֵדֵי נְפִילָה – תִּנָּתֵן לְעֵדֵי נְפִילָה, דְּאָמְרִינַן זַבּוֹנֵי זַבְּנַהּ וּמֵאִינִישׁ אַחֲרִינָא נְפַל.
En un caso en que un reclamante de una prenda encontrada trae testigos que atestiguan que la prenda fue tejida para él, y el otro reclamante trae testigos que atestiguan que la prenda se le había caído, la prenda deberá ser entregada al reclamante cuyos testigos atestiguaron que la prenda se le había caído, pues decimos que quizá aquel para quien fue tejida vendió la prenda y esta se le cayó a otra persona, que es el propietario actual.
מִדַּת אׇרְכּוֹ וּמִדַּת רׇחְבּוֹ – תִּנָּתֵן לְמִדַּת אׇרְכּוֹ, דְּמִדַּת רׇחְבּוֹ שַׁעוֹרֵי קָא מְשַׁעַר לַהּ כַּד מִכַּסֵּי לַהּ מָרַהּ וְקָאֵי, וּמִדַּת אׇרְכּוֹ לָא מִשְׁתַּעַר לֵהּ.
Si un reclamante proporciona la medida del largo de una prenda perdida y el otro proporciona la medida de su ancho, la prenda deberá entregarse al reclamante que proporcionó la medida de su largo, ya que se puede estimar la medida de su ancho cuando su dueño se pone la prenda y permanece de pie, pero la medida de su largo no puede estimarse de esa manera. Por lo tanto, es una característica distintiva más clara.
מִדַּת אׇרְכּוֹ וּמִדַּת רׇחְבּוֹ וּמִדַּת גַּמָּיו – יִנָּתֵן לְמִדַּת אׇרְכּוֹ וְרׇחְבּוֹ.
Si uno de los reclamantes proporciona la medida de su longitud y la medida de su anchura y el otro proporciona la medida de su gamma, su longitud y anchura combinadas, que juntas forman la letra griega gamma, pero no proporciona cada medida individualmente, el objeto deberá darse al reclamante que proporcionó la medida de su longitud y la medida de su anchura por separado.
מִדַּת אׇרְכּוֹ וּמִדַּת רׇחְבּוֹ וּמִדַּת מִשְׁקְלוֹתָיו – יִנָּתֵן לְמִדַּת מִשְׁקְלוֹתָיו.
Si uno de los reclamantes proporciona la medida de su longitud y la medida de su anchura y el otro proporciona la medida de su peso, el objeto deberá entregarse al reclamante que proporcionó la medida de su peso, la cual, por ser más difícil de estimar, es una característica distintiva más clara.
הוּא אוֹמֵר סִימָנֵי הַגֵּט וְהִיא אוֹמֶרֶת סִימָנֵי הַגֵּט – יִנָּתֵן לָהּ. בְּמַאי? אִילֵימָא בְּמִדַּת אׇרְכּוֹ וְרׇחְבּוֹ, דִּלְמָא בַּהֲדֵי דְּנָקֵיט לֵיהּ חֲזַיְתֵיהּ. אֶלָּא – נֶקֶב יֵשׁ בּוֹ בְּצַד אוֹת פְּלוֹנִי.
Rava continúa: En un caso en que se encuentra un documento de divorcio y no está claro si había sido entregado a la esposa, y el marido, que reconsideró, declara las señas distintivas del documento de divorcio y afirma que todavía no se lo dio a su esposa, y la esposa, que quiere divorciarse, declara las señas distintivas del documento de divorcio y afirma que ya lo recibió, el documento deberá ser entregado a la esposa. La Guemará pregunta: ¿Con qué seña distintiva describió ella el documento de divorcio? Si decimos que lo describió con la medida de su altura y su anchura, eso no es una seña distintiva inequívoca; quizás mientras su marido lo sostenía, ella lo vio, aunque él todavía no se lo había dado. Más bien, debe ser que ella dice que hay una perforación junto a tal o cual letra en el documento, algo que solo podría saber si el documento de divorcio hubiera estado en su mano.
הוּא אוֹמֵר סִימָנֵי הַחוּט, וְהִיא אוֹמֶרֶת סִימָנֵי הַחוּט – יִנָּתֵן לָהּ. בְּמַאי? אִילֵימָא בְּחִיוָּרָא וּבְסוּמָּקָא, וְדִלְמָא בַּהֲדֵי דְּנָקֵיט לֵיהּ חֲזַיְתֵיהּ? אֶלָּא בְּמִדַּת אׇרְכּוֹ.
En un caso en que el marido declara las señas distintivas del cordel con el que está atado el documento de divorcio, y ella declara las señas distintivas del cordel, el documento deberá ser entregado a la esposa. La Guemará pregunta: ¿Con qué seña distintiva describió ella el cordel? Si decimos que lo describió diciendo que el cordel es blanco o diciendo que es rojo, esa no puede ser la seña con base en la cual ella prueba su posesión, pues quizá mientras su marido estaba sosteniendo el documento de divorcio, ella vio el cordel. Más bien, debe ser que ella declaró la medida de su longitud. Como el cordel estaba enrollado alrededor del documento, ella conocería su longitud solo si el documento de divorcio hubiera estado en su mano.
הוּא אוֹמֵר בַּחֲפִיסָה וְהִיא אוֹמֶרֶת בַּחֲפִיסָה – יִנָּתֵן לוֹ. מַאי טַעְמָא? מִידָּע יָדְעָה דְּכֹל מָה דְּאִית לֵיהּ בַּחֲפִיסָה הוּא דְּמַנַּח לֵיהּ.
En un caso en que el marido afirma que el acta de divorcio no fue entregada a la esposa y declara que estaba guardada en un estuche, y la esposa afirma que recibió el acta de divorcio y declara que estaba guardada en un estuche, el documento deberá entregarse al marido. ¿Cuál es la razón? La identificación del documento basada en su lugar de almacenamiento no puede probar su posesión, pues ella sabe que él coloca cualquier objeto valioso que tiene en su posesión en el estuche.
מַתְנִי׳ וְעַד מָתַי חַיָּיב לְהַכְרִיז? עַד כְּדֵי שֶׁיֵּדְעוּ בּוֹ שְׁכֵנָיו, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: שָׁלֹשׁ רְגָלִים, וְאַחַר הָרֶגֶל הָאַחֲרוֹן שִׁבְעָה יָמִים, כְּדֵי שֶׁיֵּלֵךְ לְבֵיתוֹ שְׁלֹשָׁה, וְיַחְזוֹר שְׁלֹשָׁה, וְיַכְרִיז יוֹם אֶחָד.
MISHNÁ:¿Y hasta cuándo está obligado quien encuentra un objeto perdido a proclamar su hallazgo? Está obligado a hacerlo hasta el momento en que los vecinos sepan de su existencia; esta es la opinión de Rabí Meir. Rabí Yehuda dice: Está obligado a proclamar su hallazgo durante tres Festivales de peregrinación y durante siete días después del último de los tres Festivales de peregrinación, para que su dueño tenga tiempo de ir a su casa, un viaje que dura hasta tres días, y comprobar que en efecto perdió el objeto, y regresará a Jerusalén, un viaje que dura hasta tres días, y proclamará su pérdida durante un día.
גְּמָ׳ תָּנָא: שְׁכֵנֵי אֲבֵידָה. מַאי שְׁכֵנֵי אֲבֵידָה? אִילֵימָא שְׁכֵינִים דְּבַעַל אֲבֵידָה? אִי יָדַע לֵיהּ לֵיזוֹל וְלַהְדְּרַיהּ נִהֲלֵיהּ! אֶלָּא שְׁכֵנֵי מָקוֹם שֶׁנִּמְצֵאת בּוֹ אֲבֵידָה.
GUEMARÁ: La mishná enseña que uno debe proclamar su hallazgo hasta que sus vecinos sepan de su existencia. Un tannaenseñó: Uno debe proclamar su hallazgo hasta que los vecinos del objeto perdido sepan de su existencia. La Guemará pregunta: ¿Qué significa la expresión: Vecinos del objeto perdido? Si decimos que la referencia es a los vecinos del dueño del objeto perdido, no necesita proclamar su hallazgo, pues si quien lo encontró sabe quién perdió el objeto, que vaya y se lo devuelva. La Guemará responde: Más bien, la referencia es a los vecinos del lugar donde se encontró el objeto perdido.
רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: כּוּ׳.
§ La mishná enseña que Rabí Yehuda dice: Está obligado a proclamar su hallazgo durante tres Festivales de peregrinación y durante siete días después del último de los tres Festivales de peregrinación, para que su dueño vaya a su casa, un viaje que dura hasta tres días, compruebe que en efecto perdió el objeto, y regrese a Jerusalén, un viaje que dura hasta tres días, y proclame su pérdida durante un día.
וּרְמִינְהוּ: בִּשְׁלֹשָׁה בִּמְרַחְשְׁוָן שׁוֹאֲלִין אֶת הַגְּשָׁמִים. רַבָּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: בְּשִׁבְעָה בּוֹ, שֶׁהוּא חֲמִישָּׁה עָשָׂר יוֹם אַחַר הֶחָג, כְּדֵי שֶׁיַּגִּיעַ אַחֲרוֹן שֶׁבְּאֶרֶץ יִשְׂרָאֵל לִנְהַר פְּרָת!
Con respecto al cálculo de Rabí Yehuda de tres días como la duración del viaje de un peregrino desde Jerusalén hasta su casa, la Guemará plantea una contradicción a partir de una mishná (Ta’anit 10a): En el tercer día de Marḥeshvan se comienza a pedir lluvia insertando la frase: Y concede rocío y lluvia, en la bendición de los años, la novena bendición de la oración de la Amidá. Rabán Gamliel dice: Se comienza a pedir lluvia en el séptimo día de Marḥeshvan, que son quince días después de la conclusión de la festividad de Sucot, para que el último de aquellos que están en Eretz Yisrael en la peregrinación a Jerusalén pueda llegar a su hogar más allá del río Éufrates antes del comienzo de la lluvia, lo que haría más peligroso cruzar el río. Aparentemente, toma quince días para que quienes vinieron para las Festividades de peregrinación regresen a casa, y no tres días.
אָמַר רַב יוֹסֵף: לָא קַשְׁיָא, כָּאן – בְּמִקְדָּשׁ רִאשׁוֹן, כָּאן – בְּמִקְדָּשׁ שֵׁנִי.
Rav Yosef dice: Esto no es difícil. Aquí, en la mishná del tratado Ta’anit, la declaración de Rabban Gamliel se refiere a la duración del viaje durante el período del Primer Templo, que tomaba quince días; mientras que allí, la declaración de Rabbi Yehuda se refiere a la duración del viaje durante el período del Segundo Templo, que tomaba tres días.
בְּמִקְדָּשׁ רִאשׁוֹן, דִּנְפִישִׁי יִשְׂרָאֵל טוּבָא, דִּכְתִיב בְּהוּ: ״יְהוּדָה וְיִשְׂרָאֵל רַבִּים כַּחוֹל אֲשֶׁר עַל הַיָּם לְרַב״ – בָּעֵינַן כּוּלֵּי הַאי. בְּמִקְדָּשׁ שֵׁנִי, דְּלָא נְפִישִׁי יִשְׂרָאֵל טוּבָא, דִּכְתִיב בְּהוּ: ״כׇּל הַקָּהָל כְּאֶחָד אַרְבַּע רִבּוֹא אַלְפַּיִם שְׁלֹשׁ מֵאוֹת שִׁשִּׁים״ – לָא בָּעֵינַן כּוּלֵּי הַאי.
La Guemará explica la respuesta: Durante el período del Primer Templo, cuando el pueblo judío era muy numeroso, como está escrito acerca de ellos: “Judá e Israel eran muchos, como la arena que está junto al mar en multitud, comiendo, bebiendo y regocijándose” (I Reyes 4:20), necesitamos tanto tiempo para que viajen desde Jerusalén hasta los confines más lejanos de la Tierra de Israel, debido a la amplia dispersión de la gran población. Durante el período del Segundo Templo, cuando el pueblo judío no era muy numeroso, como está escrito: “Toda la congregación junta era de cuarenta y dos mil trescientos sesenta” (Esdras 2:64), no necesitamos tanto tiempo para que viajen desde Jerusalén hasta los confines más lejanos de la Tierra de Israel, debido a la dispersión limitada de la pequeña población.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: וְהָא כְּתִיב ״וַיֵּשְׁבוּ הַכֹּהֲנִים וְהַלְוִיִּם וְגוֹ׳ וְהַמְשֹׁרְרִים וְהַשּׁוֹעֲרִים וְכׇל יִשְׂרָאֵל בְּעָרֵיהֶם״.
Abaye le dijo a Rav Yosef: Pero, ¿acaso no está escrito: “Así los sacerdotes, y los levitas, y algunos del pueblo, y los cantores, y los porteros, y los gabaonitas, habitaron en sus ciudades, y todo Israel en sus ciudades” (Esdras 2:70). El versículo indica que, a pesar de su número limitado, el pueblo judío habitó en todas las ciudades que había habitado anteriormente, y la distancia hasta los confines de la Tierra de Israel no era menor durante el período del Segundo Templo.
וְכֵיוָן דְּהָכִי הוּא, אִפְּכָא מִסְתַּבְּרָא: מִקְדָּשׁ רִאשׁוֹן, דִּנְפִישִׁי יִשְׂרָאֵל טוּבָא, דִּמְצַוַּות עָלְמָא, וּמִשְׁתַּכְחִי שְׁיָירָתָא דְּאָזְלִי בֵּין בִּימָמָא וּבֵין בְּלֵילְיָא – לָא בָּעֵינַן כּוּלֵּי הַאי, וְסַגִּי בִּתְלָתָא יוֹמָא. מִקְדָּשׁ שֵׁנִי, דְּלָא נְפִישִׁי יִשְׂרָאֵל טוּבָא, וְלָא מְצַוַּות עָלְמָא, וְלָא מִשְׁתַּכְחִי שְׁיָירָתָא דְּאָזְלִי בֵּין בִּימָמָא וּבֵין בְּלֵילְיָא – בָּעֵינַן כּוּלֵּי הַאי.
Abaye continuó: Y dado que esa es la realidad, lo contrario es razonable. Durante el período del Primer Templo, cuando el pueblo judío era muy numeroso y cuando todos estaban organizados en grupos, y se podían encontrar caravanas que viajaban tanto de día como de noche, no necesitamos tanto tiempo para viajar desde Jerusalén hasta los confines más lejanos de Eretz Yisrael, y tres días bastan. En cambio, durante el período del Segundo Templo, cuando el pueblo judío no era muy numeroso y cuando no todos estaban organizados en grupos, y por lo tanto las caravanas no se podían encontrar viajando tanto de día como de noche, necesitamos tanto tiempo, es decir, quince días, para viajar desde Jerusalén hasta los confines más lejanos de Eretz Yisrael.
רָבָא אֲמַר: לָא שְׁנָא בְּמִקְדָּשׁ רִאשׁוֹן וְלָא שְׁנָא בְּמִקְדָּשׁ שֵׁנִי, לֹא הִטְרִיחוּ רַבָּנַן בַּאֲבֵדָה יוֹתֵר מִדַּאי.
Rava dijo: No hay diferencia durante el período del Primer Templo ni hay diferencia durante el período del Segundo Templo; el tiempo de viaje requerido hasta la frontera era de quince días, como indica la opinión de Rabban Gamliel. No obstante, Rabí Yehuda calculó tres días de viaje hasta la frontera porque los Sabios no quisieron molestar al hallador excesivamente al devolver un objeto perdido, exigiéndole que esperara un período prolongado de tiempo.
אָמַר רָבִינָא: שְׁמַע מִינַּהּ כִּי מַכְרֵיז, גְּלִימָא מַכְרֵיז. דְּאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ ״אֲבֵידְתָּא״ מַכְרֵיז, בָּעֵינַן לְמִטְפֵּי לֵיהּ חֲדָא יוֹמָא לְעַיּוֹנֵי בְּמָאנֵיהּ. אֶלָּא שְׁמַע מִינַּהּ: גְּלִימָא מַכְרֵיז. שְׁמַע מִינַּהּ.
Ravina dice: Aprende de esto del cálculo de Rabí Yehuda en la mishná que, cuando quien encuentra un objeto proclama su hallazgo, especifica la naturaleza del artículo; por ejemplo, proclama que encontró un manto. Pues, si se te ocurriera que quien encuentra proclama que encontró un objeto perdido sin especificar su naturaleza, necesitamos aumentar el período de tiempo concedido al dueño para determinar que perdió un objeto, y añadir un día para que pueda examinar todos sus utensilios. Más bien, aprende de esto que quien encuentra proclama que encontró un manto. La Guemará confirma: Aprende de esto que quien encuentra especifica la naturaleza del artículo.
רָבָא אָמַר: אֲפִילּוּ תֵּימָא ״אֲבֵידְתָּא״ מַכְרֵיז, לֹא הִטְרִיחוּ רַבָּנַן בַּאֲבֵידָה יוֹתֵר מִדַּאי.
Rava dijo: Incluso si dices que quien encuentra proclama que encontró un objeto perdido no especificado, aun así, el rabino Yehuda no exige extender el período concedido al dueño, porque los Sabios no quisieron molestar excesivamente a quien encuentra al devolver un objeto perdido exigiéndole que espere un período prolongado de tiempo.
תָּנוּ רַבָּנַן: רֶגֶל רִאשׁוֹן אוֹמֵר רֶגֶל רִאשׁוֹן, רֶגֶל שֵׁנִי אוֹמֵר רֶגֶל שֵׁנִי, רֶגֶל שְׁלִישִׁי אוֹמֵר סְתָם.
Los Sabios enseñaron en una baraita: En la primera Fiesta de peregrinación después de encontrar el objeto perdido, quien lo encontró proclama su hallazgo y dice: Esta es la primera Fiesta de peregrinación en la que proclamo este hallazgo. En la segunda Fiesta de peregrinación después de encontrar el objeto perdido, quien lo encontró proclama su hallazgo y dice: Esta es la segunda Fiesta de peregrinación en la que proclamo este hallazgo. En la tercera Fiesta de peregrinación, quien lo encontró proclama su hallazgo y dice su proclamación sin especificar el número de la Fiesta.
וְאַמַּאי? לֵימָא רֶגֶל שְׁלִישִׁי! דְּלָא אָתֵי לְאִחַלּוֹפֵי בְּשֵׁנִי. שֵׁנִי נָמֵי
La Guemará pregunta: ¿Y por qué no especifica el número de la Fiesta? Así como especificó las dos Fiestas anteriores, que diga que es la tercera Fiesta de peregrinación. La Guemará responde: No especifica que es la tercera Fiesta de peregrinación, para que quien lo oiga no llegue a confundirla con la segunda Fiesta de peregrinación. Si quien encontró el objeto proclamara que es la tercera [shelishi] Fiesta, es posible que el dueño oyera por error la palabra segunda [sheni] y creyera que todavía queda tiempo para reclamar su objeto perdido. Como en la segunda Fiesta menciona el número y en la tercera Fiesta no menciona ningún número, no hay posibilidad de confusión. La Guemará pregunta: Según ese razonamiento, en la segunda Fiesta de peregrinación también, quien encontró el objeto no debería mencionar el número de la Fiesta,