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בְּלוֹקֵחַ מִן הַתַּגָּר, אֲבָל בְּלוֹקֵחַ מִבַּעַל הַבַּיִת – חַיָּיב לְהַחְזִיר. וְכֵן תָּנֵי תַּנָּא קַמֵּיהּ דְּרַב נַחְמָן: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא בְּלוֹקֵחַ מִן הַתַּגָּר, אֲבָל בְּלוֹקֵחַ מִבַּעַל הַבַּיִת – חַיָּיב לְהַחְזִיר.
en el caso de quien compra productos de un comerciante, que adquirió los productos de varios proveedores y no puede determinar el origen de las monedas. Pero en el caso de quien compra productos de un solo propietario, está obligado a devolver las monedas al vendedor. Y asimismo, el tanna que recitaba mishnayot y baraitot en la casa de estudio de Rav Naḥman enseñó una baraita ante Rav Naḥman: Los Sabios enseñaron que las monedas pertenecen al comprador solo en el caso de quien compra productos de un comerciante, pero en el caso de quien compra productos de un solo propietario, está obligado a devolver las monedas al vendedor.
אֲמַר לֵיהּ רַב נַחְמָן: וְכִי בַּעַל הַבַּיִת בְּעַצְמוֹ דָּשָׁן? אֲמַר לֵיהּ: אֶיסְמְיַהּ? אֲמַר לֵיהּ: לָא, תִּתַּרְגַּם מַתְנִיתִין כְּגוֹן שֶׁדָּשָׁן עַל יְדֵי עַבְדּוֹ וְשִׁפְחָתוֹ הַכְּנַעֲנִים.
Rav Naḥman le dijo al tanna: Pero, ¿acaso el dueño trilla el grano él mismo? Sus trabajadores trillan el grano, y las monedas podrían pertenecer a uno de ellos. El tanna le dijo a Rav Naḥman: Según la dificultad que planteas, ¿debo eliminarlo de la colección de baraitot autorizadas? Rav Naḥman le dijo al tanna: No. Interpreta la baraita como refiriéndose a un caso en el que el grano fue trillado por su esclavo o esclava cananea, y por lo tanto cualquier moneda encontrada mezclada con el producto pertenece al dueño.
מַתְנִי׳ אַף הַשִּׂמְלָה הָיְתָה בִּכְלַל כׇּל אֵלּוּ, וְלָמָּה יָצָאת? לְהַקִּישׁ אֵלֶיהָ, לוֹמַר לְךָ: מָה שִׂמְלָה מְיוּחֶדֶת, שֶׁיֵּשׁ בָּהּ סִימָנִין וְיֵשׁ לָהּ תּוֹבְעִין, אַף כׇּל דָּבָר שֶׁיֵּשׁ בּוֹ סִימָנִין וְיֵשׁ לוֹ תּוֹבְעִים חַיָּיב לְהַכְרִיז.
MISHNÁ: Esta mishná es un extracto de un midrash halájico relativo a los objetos perdidos, basado en el versículo: “No verás el buey de tu hermano ni su oveja extraviados, y los ignorarás; ciertamente se los devolverás a tu hermano… Y así harás con su asno; y así harás con su manto; y así harás con todo objeto perdido de tu hermano, que se haya perdido de él y tú lo hayas encontrado; no te está permitido ignorarlo” (Deuteronomio 22:1, 3). El manto también estaba incluido en la generalización de que uno debe devolver todos estos objetos. ¿Y por qué fue extraído de la generalización para ser especificado? Para establecer una analogía con él y decirte: ¿Qué tiene de notable un manto? Es notable en que hay señales distintivas respecto de él y tiene reclamantes que afirman su propiedad, y quien lo encuentra está obligado a anunciar su hallazgo. Así también con respecto a cualquier objeto respecto del cual haya señales distintivas y tenga reclamantes que afirman su propiedad, quien lo encuentra está obligado a anunciar su hallazgo.
גְּמָ׳ מַאי ״בִּכְלַל כׇּל אֵלּוּ״? אָמַר רָבָא: בִּכְלַל ״כׇּל אֲבֵדַת אָחִיךָ״.
GEMARA: Cuando la mishná dice que la prenda fue incluida en la generalización de que uno debe devolver todos estos objetos, ¿en qué generalización está incluida? Rava dijo: Está incluida en la generalización: “Y así harás con su asno; y así harás con su prenda; y así harás con todo objeto perdido de tu hermano, que se haya perdido de él y tú lo hayas encontrado; no podrás desentenderte de ello” (Deuteronomio 22:3).
אָמַר רָבָא: לְמָה לִי דִּכְתַב רַחֲמָנָא ״שׁוֹר״, ״חֲמוֹר״, ״שֶׂה״ וְ״שִׂמְלָה״?
Rava dice: ¿Por qué necesito yo todos los elementos específicos que el Misericordioso escribe que se deben devolver: un buey, un asno, una oveja y una prenda? Uno de ellos parecería ser suficiente.
צְרִיכִי, דְּאִי כְּתַב רַחֲמָנָא שִׂמְלָה, הֲוָה אָמֵינָא: הָנֵי מִילֵּי בְּעֵדִים דְּגוּפַהּ וְסִימָנִין דְּגוּפַהּ. אֲבָל חֲמוֹר בְּעֵדִים דְּאוּכָּף וְסִימָנִין דְּאוּכָּף, אֵימָא לָא מַהְדְּרִינַן לֵיהּ, כְּתַב רַחֲמָנָא ״חֲמוֹר״ דַּאֲפִילּוּ חֲמוֹר בְּסִימָנֵי הָאוּכָּף.
Rava responde: Todos son necesarios, ya que de cada ejemplo se deriva una halakha única. Pues, si el Misericordioso hubiera escrito solo “vestimenta”, yo diría: Este asunto, es decir, la mitzvá de devolver un objeto perdido, se aplica solo en un caso en que el dueño trae testigos capaces de testificar sobre el objeto mismo o describe señales distintivas relativas al objeto mismo; pero con respecto a devolver un burro a su dueño en un caso en que trae testigos con respecto a la silla o describe señales distintivas relativas a la silla y no al burro, diría que no devolvemos el burro al dueño. Para contrarrestar esto, el Misericordioso escribe: “Burro”, de lo cual se deriva que un burro es devuelto a su dueño incluso en un caso en que describe señales distintivas en la silla.
״שׁוֹר״ וָ״שֶׂה״, דִּכְתַב רַחֲמָנָא לְמָה לִי? ״שׁוֹר״ – דַּאֲפִילּוּ לְגִיזַּת זְנָבוֹ, וְ״שֶׂה״ – לְגִיזּוֹתָיו. וְלִכְתּוֹב רַחֲמָנָא ״שׁוֹר״, דַּאֲפִילּוּ לְגִיזַּת זְנָבוֹ, וְכׇל שֶׁכֵּן ״שֶׂה״ לְגִיזּוֹתָיו!
Rava continúa: Con respecto a las menciones específicas de “buey” y “oveja” que el Misericordioso escribe, ¿por qué las necesito? Rava responde: De “buey” se deriva que uno debe devolver incluso la lana esquilada de su cola; y de “oveja” se deriva que uno debe devolver incluso su lana esquilada. La Guemará objeta: Y que el Misericordioso escriba solo “buey”, de lo cual se deriva que uno debe devolver incluso la lana esquilada de su cola, y derivar con mayor razón que uno debe devolver la más sustancial lana esquilada de una oveja.
אֶלָּא אָמַר רָבָא: ״חֲמוֹר״ דְּבוֹר לְרַבִּי יְהוּדָה, וְ״שֶׂה״ דַאֲבֵידָה – לְדִבְרֵי הַכֹּל קַשְׁיָא.
Más bien, Rava dijo: El término “asno” mencionado con respecto a daños en la categoría de Foso, según la opinión de Rabí Yehuda (véase Éxodo 21:33 y Bava Kamma 54a), y el término “oveja” mencionado con respecto a un objeto perdido, según la opinión de todos, son difíciles. No hay explicación de por qué fueron mencionados.
וְאֵימָא לִגְלָלִים הוּא דַּאֲתָא? גְּלָלִים – אַפְקוֹרֵי מַפְקַר לְהוּ. וְדִילְמָא לְסִימָנִין הוּא דַּאֲתָא, דְּאִיבַּעְיָא לַן: סִימָנִין דְּאוֹרָיְיתָא אוֹ דְרַבָּנַן. כְּתַב רַחֲמָנָא ״שֶׂה״, דַּאֲפִילּוּ בְּסִימָנִין מַהְדְּרִינַן, וְסִימָנִין דְּאוֹרָיְיתָא.
La Guemará sugiere: Y di que el término “oveja” viene a enseñar la obligación de devolver el estiércol del animal? La Guemará responde: No es necesario devolver estiércol, porque el dueño ha renunciado a su propiedad. La Guemará sugiere: Y quizás el término “oveja” viene a enseñar la obligación de devolver un objeto basándose en señales distintivas, como planteamos un dilema: ¿la halajá de que un objeto puede identificarse mediante señales distintivas es ley de la Torah o es ley rabínica? Por lo tanto, el Misericordioso escribe: “Oveja” para enseñar que no es solo por el testimonio de testigos, sino incluso basándose en señales distintivas que devolvemos los objetos perdidos a su dueño. Resuelve el dilema y concluye que la halajá de que un objeto puede identificarse mediante señales distintivas es ley de la Torah.
אָמְרִי: מִדְּקָתָנֵי לְהוּ תַּנָּא, לְסִימָנִין גַּבֵּי שִׂמְלָה, דְּקָתָנֵי: מָה שִׂמְלָה מְיוּחֶדֶת שֶׁיֵּשׁ בָּהּ סִימָנִין וְיֵשׁ לָהּ תּוֹבְעִין – חַיָּיב לְהַכְרִיז, אַף כׇּל דָּבָר שֶׁיֵּשׁ בּוֹ סִימָנִין וְיֵשׁ לוֹ תּוֹבְעִין – חַיָּיב לְהַכְרִיז. שְׁמַע מִינַּהּ דְּ״שֶׂה״ לָאו לְסִימָנִין הוּא דַּאֲתָא.
La Guemará rechaza esta prueba. Los Sabios dicen: Se puede entender el asunto a partir del hecho de que el tanna enseña el concepto de señales distintivas junto con el término vestimenta. Como se enseña en la mishná: ¿Qué tiene de notable una vestimenta? Es notable en que hay señales distintivas con respecto a ella y tiene reclamantes que afirman propiedad, y quien la encuentra está obligado a proclamar su hallazgo. Asimismo con respecto a cualquier objeto respecto del cual haya señales distintivas y tenga reclamantes que afirman propiedad, quien lo encuentra está obligado a proclamar su hallazgo. Concluye de ello que el término “ovejas” no viene a enseñar la obligación de devolver un objeto basándose en que su dueño proporcione señales distintivas.
תָּנוּ רַבָּנַן: ״אֲשֶׁר תֹּאבַד״ – פְּרָט לַאֲבֵידָה שֶׁאֵין בָּהּ שָׁוֶה פְּרוּטָה. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: ״וּמְצָאתָהּ״ – פְּרָט לַאֲבֵידָה שֶׁאֵין בָּהּ שָׁוֶה פְּרוּטָה.
Los Sabios enseñaron en una baraita: El versículo dice: “Y así harás con su asno; y así harás con su manto; y así harás con todo objeto perdido de tu hermano, que se haya perdido de él, y tú lo hayas encontrado” (Deuteronomio 22:3). Los Rabinos derivan que esta frase sirve para excluir un objeto perdido que no tenga el valor de una peruta, que, debido a su valor insignificante, no se considera perdido. Rabí Yehuda dice que esta halakha se deriva de la conclusión de ese versículo: “Que se haya perdido de él, y tú lo hayas encontrado.” La expresión “y tú lo hayas encontrado” sirve para excluir un objeto perdido que no tenga el valor de una peruta.
מַאי בֵּינַיְיהוּ? אָמַר אַבָּיֵי: מַשְׁמָעוּת דּוֹרְשִׁין אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ. מָר נָפְקָא לֵיהּ מֵ״אֲשֶׁר תֹּאבַד״ וּמָר נָפְקָא לֵיהּ מִ״וּמְצָאתָהּ״.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la diferencia práctica entre las dos opiniones? Ostensiblemente, los Rabinos y Rabí Yehuda ambos establecen la misma halakha. Abaye dijo: No hay diferencia práctica. Más bien, la interpretación del significado del versículo es la diferencia entre ellos. Un Sabio, los Rabinos, lo deriva de la frase: "Que se haya perdido de él"; y un Sabio, Rabí Yehuda, lo deriva del término: "Y la has encontrado."
וּלְמַאן דְּנָפְקָא לֵיהּ מֵ״אֲשֶׁר תֹּאבַד״ הַאי ״וּמְצָאתָהּ״ מַאי עָבֵיד לֵיהּ?
La Guemará pregunta: Y según el primer Sabio, los Rabinos, que deriva la halakha de que no es necesario devolver un objeto perdido que valga menos de una perutade la expresión “que se haya perdido” de él, ¿qué hace con el término: “Y la has encontrado”?
הַהוּא מִיבְּעֵי לֵיהּ לְכִדְרַבְנַאי, דְּאָמַר רַבְנַאי: ״וּמְצָאתָהּ״ – דַּאֲתַאי לִידֵיהּ מַשְׁמַע.
La Guemará responde: Según los Rabinos, ese término es necesario para la derivación de la halajáde acuerdo con la opinión de Rabbenai. Como dice Rabbenai al interpretar el versículo: “Y así harás con todo objeto perdido de tu hermano, que él haya perdido y tú hayas encontrado” (Deuteronomio 22:3), que la expresión “y tú hayas encontrado” significa que solo adquiere el estatus de objeto encontrado cuando realmente entra en su posesión.
וּלְמַאן דְּנָפְקָא לֵיהּ מִ״וּמְצָאתָהּ״, הַאי ״אֲשֶׁר תֹּאבַד״ מַאי עָבֵיד לֵיהּ?
La Guemará pregunta: Y según Rabí Yehuda, quien deriva la halajá de que no es necesario devolver un objeto perdido que vale menos de una peruta del término: “Y la has encontrado”, qué hace él con la frase: “Que se ha perdido de él”?
מִבְּעֵי לֵיהּ לְכִדְרַבִּי יוֹחָנָן. דְּאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן מִשּׁוּם רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן יוֹחַאי: מִנַּיִין לַאֲבֵידָה שֶׁשְּׁטָפָהּ נָהָר שֶׁהִיא מוּתֶּרֶת? שֶׁנֶּאֱמַר: ״כֵּן תַּעֲשֶׂה לְכׇל אֲבֵדַת אָחִיךָ אֲשֶׁר תֹּאבַד מִמֶּנּוּ וּמְצָאתָהּ״ – מִי שֶׁאֲבוּדָה הֵימֶנּוּ וּמְצוּיָה אֵצֶל כׇּל אָדָם, יָצְתָה זוֹ שֶׁאֲבוּדָה הֵימֶנּוּ וְאֵינָהּ מְצוּיָה אֵצֶל כׇּל אָדָם.
La Guemará responde: Según Rabí Yehuda, esa frase es necesaria para la derivación de la halajáde acuerdo con la opinión de Rabí Yoḥanan. Pues Rabí Yoḥanan dice en nombre de Rabí Shimon ben Yoḥai: ¿De dónde se deriva con respecto a un objeto perdido que el río arrastró, que está permitido que quien lo encuentre se lo quede? Se deriva de este versículo, como está escrito: “Y así harás con su asno; y así harás con su manto; y así harás con todo objeto perdido de tu hermano, que se haya perdido de él, y tú lo hayas encontrado” (Deuteronomio 22:3). El versículo establece que uno debe devolver aquello que se ha perdido de él, del dueño, pero que está disponible para ser encontrado por cualquier persona. Queda excluido de esa obligación aquello que se ha perdido de él y no está disponible para ser encontrado por ninguna persona; es propiedad sin dueño, y cualquiera que lo encuentre puede quedárselo.
וְאִידַּךְ, הָא דְּרַבְנַאי מְנָא לֵיהּ? נָפְקָא לֵיהּ מִ״וּמְצָאתָהּ״.
La Guemará pregunta: Y el otro tanna, Rabí Yehuda, que derivó del término: “y la has encontrado”, que no es necesario devolver un objeto perdido que valga menos de una perutá, ¿de dónde deriva la halajá de Rabbenai de que el objeto adquiere el estatus de objeto encontrado solo cuando realmente llega a su posesión? La Guemará responde: Rabí Yehuda lo deriva de la conjunción superflua “y” en el término “y la has encontrado”.
וְאִידַּךְ, הָא דְּרַבִּי יוֹחָנָן מְנָא לֵיהּ? נָפְקָא לֵיהּ ״מִמֶּנּוּ״. וְאִידָּךְ? ״מִמֶּנּוּ״ לָא מַשְׁמַע לֵיהּ.
La Guemará pregunta además: Y el otrotanna, el primer tanna, que deriva de la expresión “que se haya perdido de él” que no es necesario devolver un objeto perdido que valga menos de una peruta, ¿de dónde derivan la halajá de Rabí Yoḥanan de que no es necesario devolver un objeto que se perdió de él y que no está disponible para ser hallado por cualquier persona? La Guemará responde: Él lo deriva del término superfluo “de él”, en la expresión “que se haya perdido de él”. Y en cuanto al otrotanna, Rabí Yehuda, él no aprende nada del término “de él”.
רָבָא אָמַר: פְּרוּטָה שֶׁהוּזְלָה אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ, מַאן דְּאָמַר מֵ״אֲשֶׁר תֹּאבַד״ – אִיכָּא, וּמַאן דְּאָמַר מִ״וּמְצָאתָהּ״ – לֵיכָּא.
Abaye explicó que no hay diferencia práctica entre la opinión del primer tanna y la de Rabí Yehuda. En cambio, Rava dijo: La diferencia práctica entre ellos es con respecto a un objeto que valía una peruta cuando se perdió, pero que luego fue devaluado y valía menos de una peruta cuando fue encontrado. Según quien dice que la halakha de que no es necesario devolver un objeto perdido que vale menos de una peruta se deriva de la frase “que se haya perdido” de él, hay obligación de devolver el objeto, ya que ese versículo se refiere al valor del objeto cuando se perdió. Y, según quien dice que la halakha de que no es necesario devolver un objeto perdido que vale menos de una peruta se deriva de la frase: “Y la has encontrado”, no hay obligación de devolver el objeto, ya que ese versículo se refiere al valor del objeto cuando es encontrado.
וּלְמַאן דְּאָמַר ״אֲשֶׁר תֹּאבַד״ – הָא בָּעֵינַן ״וּמְצָאתָהּ״, וְלֵיכָּא!
La Guemará pregunta: Pero incluso según quien dice que la halakha se deriva de la expresión “que se perderá de él”, ¿acaso no requerimos que el objeto valga una peruta cuando es hallado, basándonos en el término “y la has encontrado”? Y en este caso, no vale una peruta cuando es hallado, por lo que debería estar de acuerdo en que no es necesario devolverlo.
אֶלָּא: פְּרוּטָה שֶׁהוּקְרָה אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ, מַאן דְּאָמַר ״וּמְצָאתָהּ״ – אִיכָּא, וּמַאן דְּאָמַר ״אֲשֶׁר תֹּאבַד״ – לֵיכָּא.
Más bien, la diferencia práctica entre ellos se refiere a un objeto que valía menos de una peruta cuando se perdió y que aumentó de valor, de modo que vale una peruta cuando es hallado. Según quien dice que la halakha de que no es necesario devolver un objeto perdido que vale menos de una peruta se deriva de la expresión: “Y lo has hallado”, existe la obligación de devolver el objeto, ya que ese versículo se refiere a su valor cuando es hallado. Y, según quien dice que la halakha de que no es necesario devolver un objeto perdido que vale menos de una peruta se deriva de la frase: “Que se habrá perdido de él”, no existe obligación de devolver el objeto, ya que ese versículo se refiere al valor del objeto cuando se perdió.
וּלְמַאן דְּאָמַר ״וּמְצָאתָהּ״, הָא בָּעֵינַן ״אֲשֶׁר תֹּאבַד״ וְלֵיכָּא!
La Guemará pregunta: Pero, incluso según quien dice que la halakha se deriva de la expresión “y la has encontrado”, ¿no requerimos que el objeto valga una peruta cuando se perdió, basándonos en la frase “que se haya perdido de él”? Y, en este caso, no valía una peruta cuando se perdió, por lo que debe estar de acuerdo en que no es necesario devolverlo.
אֶלָּא פְּרוּטָה שֶׁהוּקְרָה וְהוּזְלָה וְחָזְרָה וְהוּקְרָה אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ. מַאן דְּאָמַר ״אֲשֶׁר תֹּאבַד״ – אִיכָּא. וּמַאן דְּאָמַר ״וּמְצָאתָהּ״ – בָּעֵינַן דְּאִית בַּהּ שִׁיעוּר מְצִיאָה מִשְּׁעַת אֲבֵידָה וְעַד שְׁעַת מְצִיאָה.
Más bien, la diferencia práctica entre ellos es con respecto al caso de un objeto que valía una peruta cuando se perdió, que aumentó de valor y luego se devaluó entretanto y pasó a valer menos de una peruta, y luego aumentó de valor y vale una peruta cuando es hallado. Según quien dice que la halakha de que no es necesario devolver un objeto perdido que vale menos de una peruta se deriva de la frase: “Que se haya perdido” de él, hay obligación de devolver el objeto, pues el versículo se refiere a su valor solo cuando se perdió y cuando es hallado. Y según quien dice que la halakha de que no es necesario devolver un objeto perdido que vale menos de una peruta se deriva de: “Y lo has hallado,” no hay obligación de devolver el objeto, pues requerimos que haya el valor de una peruta, la medida requerida de un objeto perdido, desde el momento de su pérdida y hasta el momento de su hallazgo, ya que la conjunción “y” conecta el momento del hallazgo con el momento de la pérdida.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: סִימָנִין דְּאוֹרָיְיתָא אוֹ דְרַבָּנַן? מַאי נָפְקָא מִינַּהּ?
§ Se planteó un dilema ante los Sabios: ¿la identificación de un objeto sobre la base de señales distintivas es por ley de la Torah o es por ley rabínica? La Guemará pregunta: ¿Qué diferencia hay entre que sea por ley de la Torah o por ley rabínica?

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