Drashot AI Logo
שְׁלֹשָׁה מַטְבְּעוֹת זֶה עַל גַּב זֶה, כְּרִיכוֹת בִּרְשׁוּת הַיָּחִיד, וְכִכָּרוֹת שֶׁל בַּעַל הַבַּיִת, וְגִיזֵּי צֶמֶר הַלְּקוּחִין מִבֵּית הָאוּמָּן, כַּדֵּי יַיִן וְכַדֵּי שֶׁמֶן – הֲרֵי אֵלּוּ חַיָּיב לְהַכְרִיז.
tres monedas apiladas una sobre otra; haces de grano en un área apartada; panes de un propietario, ya que cada uno da forma a sus panes de una manera única; vellones de lana tomados de la casa de un artesano, ya que cada artesano procesa la lana de una manera única; jarras de vino; o jarras de aceite. Si alguien encuentra cualquiera de estas cosas, está obligado a anunciar su hallazgo.
גְּמָ׳ טַעְמָא דְּמָצָא פֵּירוֹת בִּכְלִי וּמָעוֹת בְּכִיס. הָא כְּלִי וּלְפָנָיו פֵּירוֹת, כִּיס וּלְפָנָיו מָעוֹת – הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ. תְּנֵינָא לְהָא, דְּתָנוּ רַבָּנַן: מָצָא כְּלִי וּלְפָנָיו פֵּירוֹת, כִּיס וּלְפָנָיו מָעוֹת – הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ. מִקְצָתָן בַּכְּלִי וּמִקְצָתָן עַל גַּבֵּי קַרְקַע, מִקְצָתָן בַּכִּיס וּמִקְצָתָן עַל גַּבֵּי קַרְקַע – חַיָּיב לְהַכְרִיז.
GUEMARÁ: La Guemará infiere de la mishná: La razón por la que uno está obligado a proclamar su hallazgo es que encontró producto dentro del recipiente o monedas dentro de la bolsa; pero si encontró un recipiente y producto estaba delante de él, o si encontró una bolsa y monedas estaban delante de ella, esas, el producto y las monedas, le pertenecen a él. La Guemará comenta: Aprendemos de esta mishná por inferencia aquello que los Sabios enseñaron explícitamente en una baraita: Si uno encontró un recipiente y producto estaba delante de él, o si encontró una bolsa y monedas estaban delante de ella, esas, el producto y las monedas, le pertenecen a él. Si parte del producto está en el recipiente y parte del producto está en el suelo, o si parte de las monedas está dentro de la bolsa y parte de ellas está en el suelo, uno está obligado a proclamar su hallazgo.
וּרְמִינְהוּ: מָצָא דָּבָר שֶׁאֵין בּוֹ סִימָן בְּצַד דָּבָר שֶׁיֵּשׁ בּוֹ סִימָן – חַיָּיב לְהַכְרִיז. בָּא בַּעַל סִימָן וְנָטַל אֶת שֶׁלּוֹ – זָכָה הַלָּה בְּדָבָר שֶׁאֵין בּוֹ סִימָן.
Y la Guemará plantea una contradicción a partir de otra baraita: Si alguien encontró un objeto sobre el cual no hay una señal distintiva junto a un objeto sobre el cual sí hay una señal distintiva, está obligado a proclamar que encontró ambos. Si el dueño del objeto con la señal distintiva vino y tomó su objeto pero no reclamó la propiedad del otro objeto, la otra persona, que encontró los objetos, adquiere el objeto sobre el cual no hay señal distintiva. Esta halakha también debería aplicarse cuando alguien encuentra un recipiente sobre el cual hay una señal distintiva y productos sobre los cuales no hay señal distintiva.
אָמַר רַב זְבִיד, לָא קַשְׁיָא: הָא בְּכוּבָּא וְכִיתָּנָא, הָא בְּצַנָּא וּפֵירֵי.
La Guemará cita varias posibles resoluciones a esta contradicción. Rav Zevid dijo que esto no es difícil: Estabaraita, donde el hallador está obligado a proclamar su hallazgo tanto del recipiente como del producto, se refiere a un recipiente y lino. Dado que las fibras de lino están entrelazadas, cuando parte del lino cae fuera del recipiente, todo el lino caería. Por lo tanto, el hecho de que el lino esté completamente fuera del recipiente no indica que nunca estuvo en el recipiente. Esa mishná, de la cual se infiere que el producto encontrado fuera del recipiente pertenece al hallador, se refiere a una cesta y producto. Si el producto hubiera caído de la cesta, presumiblemente algo del producto habría permanecido en la cesta, porque las unidades individuales del producto no están conectadas. Por lo tanto, el hecho de que no se encontrara ningún producto en la cesta indica que el producto no cayó de la cesta.
רַב פָּפָּא אָמַר: הָא וְהָא בְּצַנָּא וּפֵירֵי, וְלָא קַשְׁיָא: הָא דְּאִשְׁתְּיַיר בַּהּ מִידֵּי, הָא דְּלָא אִשְׁתְּיַיר בַּהּ מִידֵּי.
Rav Pappa dijo: Tanto este dictamen como aquel dictamen se refieren a una cesta y productos, y, sin embargo, no hay dificultad: Esta baraita, donde el hallador está obligado a proclamar su hallazgo de los productos encontrados fuera del recipiente, se refiere a un caso en el que algunos productos permanecen en la cesta. Aquella mishná, de la cual se infiere que los productos encontrados fuera del recipiente pertenecen al hallador, se refiere a un caso en el que no quedan productos en la cesta.
וְאִיבָּעֵית אֵימָא: הָא וְהָא דְּלָא אִשְׁתְּיַיר בַּהּ מִידֵּי, וְלָא קַשְׁיָא: הָא דִּמְהַדְּרִי אַפֵּיהּ לְגַבֵּי פֵּירֵי, הָא דְּלָא מְהַדְּרִי אַפֵּיהּ לְגַבֵּי פֵּירֵי.
Y si lo deseas, di en cambio: Tanto este dictamen como aquel dictamen se refieren a un caso en el que no queda producto en la cesta, y, sin embargo, no hay dificultad: Esta baraita, donde quien encuentra está obligado a anunciar su hallazgo del producto encontrado fuera del recipiente vacío, se refiere a un caso en el que la boca de la cesta está orientada hacia el producto, lo que indica que el producto cayó de ella. Aquella mishná, de la cual se infiere que el producto encontrado fuera del recipiente pertenece a quien lo encuentra, se refiere a un caso en el que la boca de la cesta no está orientada hacia el producto.
וְאִיבָּעֵית אֵימָא: הָא וְהָא דִּמְהַדְּרִי אַפֵּיהּ לְגַבֵּי פֵּירֵי, וְלָא קַשְׁיָא: הָא דְּאִית לֵהּ אוּגְנִין לְצַנָּא, הָא דְּלֵית לֵהּ אוּגְנִין לְצַנָּא.
Y si lo deseas, di en cambio: Tanto este dictamen como aquel dictamen se refieren a un caso en el que la boca de la cesta está orientada hacia el producto, y, sin embargo, no es difícil: Aquella mishná, de la cual se infiere que el producto hallado fuera del recipiente pertenece a quien lo encontró, se refiere a un caso en el que la cesta vacía tiene borde. Si el producto hubiera caído fuera de la cesta, el borde habría impedido que parte del producto cayera. Estabaraita, en la que quien encuentra está obligado a proclamar el producto hallado fuera del recipiente vacío, se refiere a un caso en el que la cesta no tiene borde y, por lo tanto, el producto en su totalidad podría haber caído de la cesta.
צִבּוּרֵי פֵירוֹת וְצִבּוּרֵי מָעוֹת. שָׁמְעַתְּ מִינַּהּ מִנְיָן הָוֵי סִימָן, תְּנִי: ״צִבּוּר פֵּירוֹת״. שָׁמְעַתְּ מִינַּהּ מָקוֹם הָוֵי סִימָן, תְּנִי: ״צִבּוּרֵי פֵּירוֹת״.
§ La mishna enseña: Y respecto de estos objetos hallados, uno está obligado a proclamar su hallazgo: Montones de productos y montones de monedas. Concluye de ello que el número es una señal distintiva, y uno recupera sus productos o monedas declarando correctamente el número de montones. La Guemará rechaza esa prueba. Quizá se deba enseñar la mishna como diciendo: Un montón de productos. No es el número de montones sino su ubicación lo que sirve como señal determinante. Basado en esa enmienda, concluye de ello que la ubicación es una señal distintiva. La Guemará rechaza también esa prueba. Quizá se deba enseñar la mishna como diciendo: Montones de productos. Dado que la versión autorizada de la mishna no está clara, no puede citarse de ella ninguna prueba.
שְׁלֹשָׁה מַטְבְּעוֹת זֶה עַל גַּב זֶה. אָמַר רַבִּי יִצְחָק מַגְדְּלָאָה: וְהוּא שֶׁעֲשׂוּיִין כְּמִגְדָּלִין. תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: מָצָא מָעוֹת מְפוּזָּרוֹת – הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ, עֲשׂוּיִין כְּמִגְדָּלִים – חַיָּיב לְהַכְרִיז. וְאֵלּוּ הֵן עֲשׂוּיִין כְּמִגְדָּלִים? שְׁלֹשָׁה מַטְבְּעִין זֶה עַל גַּב זֶה.
§ La mishná enseña: Y respecto de estos objetos hallados, uno está obligado a proclamar su hallazgo: Tres monedas apiladas una sobre otra. Rabí Yitzḥak de Migdal dice: Y uno está obligado a proclamar el hallazgo en un caso en que las monedas están dispuestas en torres bien ordenadas. Esto también se enseña en una baraita: Si uno encontró monedas dispersas, estas le pertenecen a él. Si las monedas están dispuestas en torres bien ordenadas, está obligado a proclamar su hallazgo. La baraita explica: Y estas monedas están dispuestas en torres: tres monedas apiladas una sobre otra.
הָא גּוּפַהּ קַשְׁיָא: אָמְרַתְּ מָצָא מָעוֹת מְפוּזָּרוֹת הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ, הָא מְשַׁלְחֲפִי שַׁלְחוֹפֵי חַיָּיב לְהַכְרִיז! אֵימָא סֵיפָא: עֲשׂוּיִין כְּמִגְדָּלִין חַיָּיב לְהַכְרִיז, הָא מְשַׁלְחֲפִי שַׁלְחוֹפֵי הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ! תָּנָא כֹּל שֶׁאֵין עֲשׂוּיִין כְּמִגְדָּלִין – מְפוּזָּרוֹת קָרֵי לְהוּ.
La Guemará señala una aparente contradicción en la baraita. Esta baraita misma es difícil. En la primera cláusula de la baraita, dijiste: Si alguien encontró monedas dispersas, estas le pertenecen a él, de lo cual se puede inferir que si las monedas se superponen parcialmente [meshalḥefei shalḥufei], está obligado a proclamar su hallazgo. Di la cláusula final de la baraita: Si las monedas están dispuestas en torres bien ordenadas, está obligado a proclamar su hallazgo, de lo cual se puede inferir que si las monedas se superponen parcialmente, esas monedas le pertenecen. La Guemará responde: El tanna de la baraita llama a cualquier montón de monedas que no esté dispuesto en torres bien ordenadas: Dispersas.
אָמַר רַבִּי חֲנִינָא: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא שֶׁל שְׁלֹשָׁה מְלָכִים, אֲבָל שֶׁל מֶלֶךְ אֶחָד אֵינוֹ חַיָּיב לְהַכְרִיז. הֵיכִי דָמֵי? אִי דַּעֲשׂוּיִין כְּמִגְדָּלִין – אֲפִילּוּ שֶׁל מֶלֶךְ אֶחָד נָמֵי, וְאִי דְּאֵין עֲשׂוּיִין כְּמִגְדָּלִין – אֲפִילּוּ שֶׁל שְׁלֹשָׁה מְלָכִים נָמֵי לָא!
Rabí Ḥanina dice: Los Sabios enseñaron que uno debe proclamar su hallazgo solo cuando encuentra monedas acuñadas por tres reyes diferentes, pero si todas las monedas fueron acuñadas por un solo rey, no está obligado a proclamar su hallazgo. La Guemará pregunta: ¿Cuáles son las circunstancias? Si las monedas están dispuestas en torres bien ordenadas, entonces incluso si todas las monedas fueron acuñadas por un solo rey, quien las encontró también debería estar obligado a proclamar su hallazgo. Y si las monedas no están dispuestas en torres bien ordenadas, entonces incluso si las monedas fueron acuñadas por tres reyes, quien las encontró tampoco debería estar obligado a proclamar su hallazgo.
אֶלָּא אִי אִתְּמַר, הָכִי אִתְּמַר: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא שֶׁל מֶלֶךְ אֶחָד כְּעֵין שְׁלֹשָׁה מְלָכִים, אֲבָל שֶׁל מֶלֶךְ אֶחָד אֵינוֹ חַיָּיב לְהַכְרִיז. וְהֵיכִי דָּמֵי דַּעֲשׂוּיִין כְּמִגְדָּלִים? רְוִיחָא תַּתָּאָה וּמְצִיעָא עִילָּוֵיהּ וְזוּטָא עִילָּוֵיהּ מְצִיעָא. דְּאָמְרִינַן: אַנּוֹחֵי אַנְחִינְהוּ. אֲבָל שֶׁל מֶלֶךְ אֶחָד, דְּכוּלְּהוּ כִּי הֲדָדֵי נִינְהוּ אַף עַל גַּב דְּמַנְּחִי אַהֲדָדֵי – הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ, אֵימַר: אִתְרְמוֹיֵי אִתְרְמִי וּבַהֲדֵי הֲדָדֵי נְפוּל.
Más bien, si la resolución de Rabí Ḥanina fue enunciada, esto es como fue enunciada: Los Sabios enseñaron que uno debe proclamar su hallazgo solo cuando encuentra monedas de distintos tamaños acuñadas por un rey, que son similares a monedas acuñadas por tres reyes. Pero si son monedas del mismo tamaño acuñadas por un rey, no está obligado a proclamar su hallazgo. La Guemará explica: Según esta interpretación, ¿cuáles son las circunstancias de monedas dispuestas en torres bien ordenadas, sobre las que uno debe proclamar? Es cuando la de abajo es la moneda más ancha, y la de tamaño intermedio está encima de ella y la más pequeña está encima de la intermedia, como decimos: Fueron colocadas allí y no están perdidas en absoluto. Pero si uno encuentra monedas acuñadas por un rey, cada una del mismo tamaño que la otra, incluso si cada una está colocada sobre la otra, esas monedas pertenecen al hallador. La razón es que es posible decir que ello ocurrió por casualidad y cayeron juntas, por lo que su disposición no es una señal distintiva.
וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אֲפִילּוּ שֶׁל מֶלֶךְ אֶחָד נָמֵי מַכְרֵיז. מַאי מַכְרֵיז? מִנְיָן. מַאי אִירְיָא תְּלָתָא? אֲפִילּוּ תְּרֵין נָמֵי. אָמַר רָבִינָא: טִבְעָא מַכְרֵיז.
Y Rabí Yoḥanan dice: Incluso si las monedas fueron acuñadas por un solo rey, uno también está obligado a proclamar su hallazgo. La Guemará pregunta: ¿Qué proclama uno para invitar al dueño a describir su objeto? La Guemará responde: Proclama que encontró monedas, y el dueño especifica el número de monedas. La Guemará pregunta: Si es así, ¿por qué la mishná enseña específicamente un caso en el que uno encontró tres monedas, cuando incluso si hubiera encontrado dos monedas podrían identificarse por su número? Ravina dijo: Puesto que quien encuentra proclama que encontró monedas, usando el término en plural, lo que indica que había al menos dos monedas, si el dueño afirma que perdió dos monedas, el valor por defecto del término plural, no está proporcionando una señal distintiva. Por lo tanto, la mishná enseña un caso de tres monedas.
בָּעֵי רַבִּי יִרְמְיָה: כְּשֵׁיר, מַהוּ? כְּשׁוּרָה, מַהוּ? כַּחֲצוּבָה, מַהוּ? כְּסוּלָּם, מַהוּ?
Rabí Yirmeya plantea un dilema: Si alguien encontró monedas dispuestas como un brazalete redondo, ¿cuál es la halajá? Si estaban dispuestas como una línea recta, ¿cuál es la halajá? Si estaban dispuestas como un triángulo, cuál es la halajá? Si estaban dispuestas como una escalera, parcialmente una sobre otra y parcialmente sobresaliendo, ¿cuál es la halajá?
פְּשׁוֹט מֵהָא חֲדָא, דְּאָמַר רַב נַחְמָן אָמַר רַבָּה בַּר אֲבוּהּ: כֹּל שֶׁאִילּוּ מַכְנִיס לָהֶ[ן] קֵיסָם בֵּינֵיהֶן וְנוֹטְלָם בְּבַת אַחַת, חַיָּיב לְהַכְרִיז.
La Guemará sugiere: Resuelve al menos uno de estos dilemas, como dice Rav Naḥman que Rabba bar Avuh dice: Para cualquier disposición de monedas tal que, si alguien introdujera una astilla de madera entre las monedas, pudiera así levantarlas todas de una vez con esa astilla de madera, está obligado a anunciar su hallazgo. Basándose en ese criterio, se puede concluir que, si alguien encuentra monedas dispuestas como una escalera, está obligado a anunciar su hallazgo.
בָּעֵי רַב אָשֵׁי:
Rav Ashi plantea un dilema:

Las traducciones generadas por IA pueden no ser completamente precisas.

Para comentarios o correcciones, contacta a drashot@drashot.ai.

Textos proporcionados por Sefaria