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הָא בְּבָרִיא, וְהָא בִּשְׁכִיב מְרַע.
Estahalakha se aplica en el caso de un regalo dado por una persona sana, y esahalakha se aplica en el caso de un regalo dado por una persona en su lecho de muerte.
מַתְנִיתִין דְּקָתָנֵי: הָא אָמַר תְּנוּ נוֹתְנִין – בִּשְׁכִיב מְרַע, דְּבַר מִהְדַּר הוּא.
La Guemará explica: La mishná que enseña que, si quien da dice: Den esto a su destinatario previsto, quien lo encuentra debe entregarlo, se aplica en un caso de un regalo dado por una persona en su lecho de muerte, que puede retractarse de su regalo.
דְּאָמְרִינַן, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר: דִּלְמָא כַּתְבַהּ מֵעִיקָּרָא לְהַאי וְאִמְּלִיךְ וְלָא יַהֲבַהּ נִיהֲלֵיהּ, וַהֲדַר כַּתְבַהּ לְאִינִישׁ אַחֲרִינָא וְיַהֲבַיהּ נִיהֲלֵיהּ – הַשְׁתָּא קָא הָדַר בֵּיהּ מֵהָהוּא דְּיַהֲבַהּ נִיהֲלֵיהּ.
Por lo tanto, quien lo encuentra debe entregar la escritura al destinatario, como decimos: ¿Qué hay que decir como razón para no devolver la escritura? Se podría sugerir que quizás el otorgante inicialmente escribió una escritura de donación para esta persona, pero luego reconsideró y no se la dio, y entonces escribió una segunda escritura de donación para otra persona y así dio su propiedad a ella. Y ahora que se encontró su primera escritura, desea revocar su donación a esa segunda persona a quien dio la propiedad, validando deshonestamente la primera escritura.
אִי בְּמַתְּנַת בָּרִיא יַהֲבַהּ לֵיהּ – לֵית לֵיהּ פְּסֵידָא, דְּכִי נָפְקָא תַּרְתֵּי, בָּתְרָיְיתָא זָכֵי, דְּהָא הֲדַר בֵּיהּ מִקַּמָּיְיתָא.
Este intento de retractarse de su donación posterior no tendrá éxito. Si dio su propiedad al destinatario de la segunda escritura de donación como donación de una persona sana, entonces el segundo destinatario no sufre ninguna pérdida porque la primera escritura sea entregada a su destinatario previsto. Esto es porque, cuando las dos escrituras son presentadas ante el tribunal, el destinatario de la posterior adquiere la propiedad, ya que el propietario evidentemente se retractó de la primera donación. Dado que quien dio su propiedad en su lecho de muerte puede posteriormente retractarse de su donación, el segundo destinatario adquiere la propiedad.
אִי בְּמַתְּנַת שְׁכִיב מְרַע נָמֵי יַהֲבַהּ נִיהֲלֵיהּ, לֵית בַּהּ פְּסֵידָא – דְּבָתְרָיְיתָא זָכֵי, דְּקָא הָדַר בֵּיהּ מִקַּמָּיְיתָא.
Del mismo modo, si se lo dio a la segunda persona como el regalo de una persona en su lecho de muerte, no incurre en ninguna pérdida. Esto es porque el destinatario del documento posterior adquiere la propiedad, ya que el donante evidentemente se retractó de su regalo al primer destinatario.
כִּי קָתָנֵי בְּבָרַיְיתָא: אַף עַל פִּי שֶׁשְּׁנֵיהֶם מוֹדִים לֹא יַחְזִיר לֹא לָזֶה וְלֹא לָזֶה – בְּבָרִיא, דְּלָאו בַּר מִהְדַּר הוּא,
Y cuando la baraita enseña que incluso si ambos, el que escribió la escritura y su destinatario previsto, están de acuerdo en que es válida, quien la encontró no debe devolverla ni a este individuo ni a aquel individuo, se refiere al caso de un regalo dado por una persona sana, que no puede retractarse de su regalo.
דְּאָמְרִינַן: דִּלְמָא כַּתְבַהּ לְהַאי מֵעִיקָּרָא וְאִמְּלִיךְ וְלָא יַהֲבַהּ לֵיהּ, וַהֲדַר כַּתְבַהּ לְאִינִישׁ אַחֲרִינָא וְיַהֲבַהּ לֵיהּ – הַשְׁתָּא קָא הָדַר בֵּיהּ מֵהָהוּא דְּיַהֲבַהּ לֵיהּ וְסָבַר: מִהְדָּר לָא מָצֵינָא הָדַרְנָא בִּי, אֵימַר לְהוּ דַּאֲנָא לְהַאי יַהֲבִתַהּ, וְנַיהְדְּרוּ נִיהֲלֵיהּ כְּתָבָא, כִּי הֵיכִי דְּכִי מַפֵּיק הַאי כְּתָבָא, דְּקָדֵים זָכֵה בֵּיהּ הוּא.
Por lo tanto, no se puede devolver la escritura, pues decimos que quizás el donante escribió inicialmente una escritura de donación para esta persona pero luego reconsideró y no se la dio, y entonces escribió una segunda escritura de donación para otra persona y así le dio su propiedad a ella; y ahora desea revocar su donación a aquella segunda persona a quien dio la propiedad, pensando: Puesto que no puedo revocar legalmente la donación, diré al tribunal que di la primera escritura de donación a esta primera persona, y ellos le devolverán la escritura de donación para que, cuando presente esta escritura de donación, que está fechada antes, él así adquiera la propiedad.
אֶלָּא אָמְרִינַן לֵיהּ אֲנַן: הַאי כְּתָבָא לָא יָהֲבִינַן לֵיהּ לְהַאי. דִּלְמָא מִכְתָּב כְּתַבְתְּ, מֵיהָב לָא יְהַבְתְּ נִיהֲלֵיהּ, וִיהַבְתַּהּ לְאִינִישׁ אַחֲרִינָא וְקָא הָדְרַתְּ בֵּיהּ. אִי לָא יְהַבְתַּהּ לְאִינִישׁ אַחֲרִינָא וְקָא בָּעֵית דְּתִתְּבַהּ לְהַאי, כְּתֹב לֵיהּ הַשְׁתָּא כְּתָבָא אַחֲרִינָא וְיַהֲבֵיהּ נִיהֲלֵיהּ, דְּאִי יָהֲבַתְּ לְאִינִישׁ אַחֲרִינָא לֵית בַּהּ פְּסֵידָא, דְּקָדֵים זָכֵי.
Más bien, le decimos al donante: No entregaremos este documento a esta persona, ya que quizás lo escribiste pero no se lo diste, y luego diste la propiedad a otra persona, y ahora deseas revocar tu regalo a él de manera ilícita. Por lo tanto, si en realidad no diste esta propiedad como regalo a otra persona, y deseas devolverla a esta persona, entonces haz lo siguiente: Escribe otra escritura de donación para él ahora y entrégasela, para que si previamente diste la propiedad a otra persona, él no incurra en ninguna pérdida, ya que el destinatario anterior adquiere el regalo.
מַתְקֵיף לַהּ רַב זְבִיד: וְהָא אִידֵּי וְאִידֵּי דְּיָיתֵקָאוֹת קָא תָנֵי! אֶלָּא אָמַר רַב זְבִיד: הָא וְהָא בִּשְׁכִיב מְרַע, וְלָא קַשְׁיָא: הָא בֵּיהּ, וְהָא בִּבְרֵיהּ!
Rav Zevid objeta esta distinción entre la mishná y la baraita, preguntando: ¿Pero no enseñan esta mishná y aquella baraita ambas halakhot con respecto a testamentos? ¿Cómo puede Rabí Abba bar Memel explicar que la baraita se refiere al regalo de una persona sana? Más bien, Rav Zevid dijo que tanto esta mishná como aquella baraita se refieren al regalo de una persona en su lecho de muerte, y, sin embargo, la contradicción entre ellas no es difícil; esta mishná se refiere a él, al propio donante, que autoriza la devolución del testamento a su destinatario previsto, y aquella baraita se refiere a un caso en el que el donante murió, y su hijo es quien autoriza la devolución del testamento.
דְּקָא אָמַר ״תְּנוּ״ נוֹתְנִין, בְּדִידֵיהּ דְּבַר מִהְדָּר הוּא, דְּאָמְרִינַן: אִי נָמֵי יַהֲבַהּ לְאִינִישׁ אַחֲרִינָא לֵית בַּהּ פְּסֵידָא, דְּקַמָּא וּבָתְרָא – בָּתְרָא זָכֵי, דְּהָא הֲדַר בֵּיהּ מִקַּמָּא.
La Guemará explica: La mishná, que indica que si el otorgante dice: Dad esto al destinatario, quien lo encuentra debe dárselo, se refiere a un caso en el que el otorgante mismo autoriza la entrega del testamento, ya que es capaz de retractarse de él. Por lo tanto, no hay perjuicio en entregar el testamento al destinatario, pues decimos que incluso si entretanto él ya dio la propiedad a otra persona, ese destinatario posterior no sufre ninguna pérdida. Esto es así porque en un caso en que hay dos testamentos, uno primero y uno último, el destinatario del último adquiere la propiedad, ya que el propietario evidentemente se retractó del primero testamento.
כִּי קָא תָנֵי בְּבָרַיְיתָא: אַף עַל פִּי שֶׁשְּׁנֵיהֶם מוֹדִים, לֹא יַחְזִיר לֹא לָזֶה וְלֹא לָזֶה, בִּבְרֵיהּ.
Y cuando la baraita enseña que incluso si ambos, el que escribió el documento y su destinatario previsto, están de acuerdo en que es válido, quien lo encontró no debe devolverlo ni a este ni a aquel, se refiere a un caso en el que quien lo escribió murió, y es su hijo quien autoriza su devolución al destinatario.
דְּאָמְרִינַן: דִּלְמָא כְּתַב אֲבוּהּ לְהַאי, וְאִמְּלִיךְ וְלָא יַהֲבַיהּ נִיהֲלֵיהּ, וּבָתַר אֲבוּהּ כְּתַב אִיהוּ לְאִינִישׁ אַחֲרִינָא וְיַהֲבַהּ לֵיהּ, וְהַשְׁתָּא קָא הָדַר בֵּיהּ מֵהָהוּא. סָבַר: מִהְדָּר לָא מָצֵינָא הָדַרְנָא בִּי. אֵימַר לְהוּ דְּאַבָּא יַהֲבַהּ לֵיהּ לְהַאי, וְנִתְּבוּ לֵיהּ כְּתָבֵיהּ, וְנֵיזִיל וְנַפֵּיק מִינֵּיהּ דְּהוּא זָכֵי וְנִפְלוֹג בַּהֲדֵיהּ.
En ese caso, la escritura no puede ser devuelta, pues decimos que quizás su padre escribió la escritura de donación para esta persona y luego reconsideró y no se la dio, y después de que su padre murió, el hijo escribió una escritura de donación entregando la propiedad a otra persona y se la dio. Y ahora el hijo desea revocar esa donación, pensando: Como no puedo revocar la donación legalmente, diré al tribunal que mi padre dio su escritura de donación a esta primera persona, y ellos le devolverán su escritura de donación, y él entonces irá y tomará la propiedad de quien la adquirió legalmente, pues él logrará adquirirla, y yo la dividiré con él.
הִלְכָּךְ אָמְרִינַן לֵיהּ אֲנַן: הַאי כְּתָבָא לָא יָהֲבִינַן לֵיהּ לְהַאי, דְּדִלְמָא מִכְתָּב כַּתְבֵיהּ אֲבוּהּ מֵיהָב לָא יַהֲבַהּ לֵיהּ, וִיהַבְתֵּיהּ אַתְּ לְאִינִישׁ אַחֲרִינָא וְקָא הָדְרַתְּ בֵּיהּ.
Por lo tanto, le decimos al hijo: No daremos esta escritura a esta persona, pues quizá tu padre la escribió pero no se la dio, y luego tú diste la propiedad a otra persona, y ahora deseas revocar tu regalo.
אֶלָּא אִי קוּשְׁטָא קָא אָמְרַתְּ, דִּיהַב לֵיהּ אֲבוּךְ – זִיל אַתְּ הַשְׁתָּא כְּתֹב לֵיהּ שְׁטָרָא אַחֲרִינָא, דְּאִי נָמֵי לָא יַהֲבַהּ לֵיהּ אֲבוּהּ וּכְתַבְתֵּיהּ אַתְּ לְאִינִישׁ אַחֲרִינָא – לֵית בַּהּ פְּסֵידָא, דְּקַמָּא וּבָתְרָא – קַמָּא זָכֵי.
Más bien, si estás diciendo la verdad de que tu padre le dio esta propiedad, entonces debes ir ahora y escribir otra escritura de donación para él, de modo que incluso si tu padre no le dio esta propiedad, y tú escribiste una escritura de donación que otorga esta propiedad a otra persona, él no sufrirá ninguna pérdida. Esto es porque en un caso en que hay dos escrituras de donación, una primera y una última, el destinatario de la primera adquiere la propiedad.
תָּנוּ רַבָּנַן: מָצָא שׁוֹבָר, בִּזְמַן שֶׁהָאִשָּׁה מוֹדֶה – יַחְזִיר לַבַּעַל. אֵין הָאִשָּׁה מוֹדֶה – לֹא יַחְזִיר לֹא לָזֶה וְלֹא לָזֶה.
§ Los Sabios enseñaron en una baraita: Si alguien encontró un recibo del pago de un contrato matrimonial, en un caso en que la esposa admite que fue pagado, debe devolvérselo al marido. Si la esposa no admite que fue pagado, no debe devolvérselo ni a este hombre, el marido, ni a aquella persona, la esposa.
בִּזְמַן שֶׁהָאִשָּׁה מוֹדֶה מִיהַת יַחְזִיר לַבַּעַל, וְלֵיחוּשׁ דִּלְמָא כָּתְבָה לִיתֵּן בְּנִיסָן, וְלֹא נָתְנָה עַד תִּשְׁרֵי, וַאֲזַלָה זְבֵנְתַּהּ לִכְתוּבְּ[תַ]הּ בְּטוֹבַת הֲנָאָה מִנִּיסָן עַד תִּשְׁרֵי.
En cualquier caso, la baraita establece que cuando la esposa admite que fue pagado, se debe devolver el recibo al marido. La Guemará pregunta: Pero sospechemos que quizás la esposa escribió el recibo con la intención de dárselo al marido en Nisán, pero al final no se lo dio hasta Tishrei, y fue y vendió su contrato matrimonial por beneficio económico mientras tanto, entre Nisán y Tishrei. En otras palabras, recibió una suma de dinero y, a cambio, acordó que si llegaba a divorciarse o enviudar y tenía derecho al pago de su contrato matrimonial, el dinero pertenecería al comprador de los derechos sobre su contrato matrimonial.
וּמַפֵּיק לֵיהּ לְשׁוֹבָר דִּכְתִיב בְּנִיסָן, וְאָתֵא לְמִטְרַף לָקוֹחוֹת שֶׁלֹּא כַּדִּין!
Y luego, después de que la pareja se divorcie, y el comprador cobre del marido el pago del contrato matrimonial, el marido presentará el recibo que fue escrito en Nisán y vendrá a recuperar la propiedad de los compradores ilegalmente.
אָמַר רָבָא:
Rava dijo:

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