לֹא אָמַר כְּלוּם. מַאי טַעְמָא? כׇּל מַעֲשֵׂה בֵּית דִּין – כְּמַאן דְּנָקֵיט שְׁטָרָא בִּידֵיהּ דָּמֵי.
él no ha dicho nada. Su reclamación no es aceptada. ¿Cuál es la razón por la que no se le cree? Es porque aquel a quien se le debe alguna cantidad de dinero con base en una disposición del tribunal es considerado como alguien que sostiene un pagaré en su mano, contra el cual no se acepta una reclamación de pago sin pruebas de respaldo.
אֲמַר לֵיהּ רַבִּי חִיָּיא בַּר אַבָּא לְרַבִּי יוֹחָנָן: וְלֹא מִשְׁנָתֵינוּ הִיא זוֹ? הוֹצִיאָה גֵּט וְאֵין עִמּוֹ כְּתוּבָּה – גּוֹבָה כְּתוּבָּתָהּ.
Rabí Ḥiyya bar Abba le dijo a Rabí Yoḥanan: Pero ¿qué estás agregando? ¿No está este principio expuesto en una mishná (Ketubot 88b), que enseña: Si una mujer presentó una carta de divorcio, y no había contrato matrimonial adjunto, ella cobra el pago de su contrato matrimonial? Este es un ejemplo del principio de Rabí Yoḥanan de que una ordenanza del tribunal permite cobrar una deuda incluso sin el documento pertinente.
אֲמַר לֵיהּ: אִי לָאו דְּדַלַּאי לָךְ חַסְפָּא, לָא מַשְׁכַּחַתְּ מַרְגָּנִיתָא תּוּתַהּ.
Rabí Yoḥanan le dijo: En efecto, esta mishná es una fuente para mi principio; pero si yo no hubiera levantado el tiesto para ti, no habrías encontrado una perla debajo de él. En otras palabras, si Rabí Yoḥanan no hubiera señalado el principio, Rabí Ḥiyya bar Abba no se habría dado cuenta de que estaba subyacente al dictamen de la mishná.
אָמַר אַבָּיֵי: מַאי מַרְגָּנִיתָא? דִּלְמָא בִּמְקוֹם שֶׁאֵין כּוֹתְבִין כְּתוּבָּה עָסְקִינַן, דְּגֵט הַיְינוּ כְּתוּבְּתַהּ. אֲבָל בִּמְקוֹם שֶׁכּוֹתְבִין כְּתוּבָּה, אִי נְקִיטָא כְּתוּבָּה – גָּבְיָא, אִי לָא – לָא גָּבְיָא.
Abaye dijo: ¿Qué califica esta prueba como una perla? No es una prueba convincente, ya que quizás en la mishná estamos tratando con un lugar donde no escriben un contrato matrimonial, pues en tal lugar, el acta de divorcio de una mujer es lo mismo que su contrato matrimonial. Pero en un lugar donde sí escriben un contrato matrimonial, si ella tiene un contrato matrimonial, entonces cobra el pago, y si no, no cobra el pago. No hay prueba de la mishná en apoyo del principio de Rabí Yoḥanan.
הֲדַר אָמַר אַבָּיֵי: לָאו מִלְּתָא הִיא דְּאָמְרִי, דְּאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ בִּמְקוֹם שֶׁאֵין כּוֹתְבִין כְּתוּבָּה עָסְקִינַן, אֲבָל בִּמְקוֹם שֶׁכּוֹתְבִין כְּתוּבָּה, אִי נְקִיטָא כְּתוּבָּה – גָּבְיָא, אִי לָא – לָא גָּבְיָא, אַלְמָנָה מִן הָאֵירוּסִין בְּמַאי גָּבְיָא?
Abaye dijo entonces: Lo que dije no es correcto. Pues, si se te ocurre que estamos tratando con un lugar donde no se escribe un contrato matrimonial, pero en un lugar donde sí se escribe un contrato matrimonial, si ella tiene en su poder un contrato matrimonial, entonces cobra el pago, y si no, no cobra el pago, entonces por medio de qué una viuda de su desposorio cobra el pago de su contrato matrimonial? No tiene ni contrato matrimonial ni acta de divorcio.
בְּעֵדֵי מִיתַת בַּעַל – לִטְעוֹן וְלֵימָא: פְּרַעְתִּיהָ. וְכִי תֵּימָא: הָכִי נָמֵי, אִם כֵּן מָה הוֹעִילוּ חֲכָמִים בְּתַקָּנָתָן?
Si se sugiere que ella puede cobrar el pago por medio de testigos de la muerte de su marido, que el heredero del marido, de quien ella está exigiendo el pago, alegue y diga: Yo lo pagué; ella no tiene prueba de que no recibió el dinero. Y si dijeras que en efecto, el heredero puede alegar que ha pagado lo que debe, entonces, ¿qué lograron los Sabios con su ordenanza de que una viuda desde el compromiso recibe el pago de su contrato matrimonial? Los herederos siempre pueden eximirse.
אֲמַר לֵיהּ מָר קַשִּׁישָׁא בְּרֵיהּ דְּרַב חִסְדָּא לְרַב אָשֵׁי: וְאַלְמָנָה מִן הָאֵירוּסִין, דְּאִית לַהּ כְּתוּבָּה מְנָא לַן?
Mar Kashisha, hijo de Rav Ḥisda, le dijo a Rav Ashi, cuestionando la suposición subyacente de Abaye: ¿Y de dónde derivamos que una viuda desde su desposorio tiene derecho a recibir el pago de su contrato matrimonial?
אִילֵּימָא מֵהָא דִּתְנַן: נִתְאַרְמְלָה אוֹ נִתְגָּרְשָׁה, בֵּין מִן הָאֵירוּסִין וּבֵין מִן הַנִּישּׂוּאִין – גּוֹבָה אֶת הַכֹּל, דִּלְמָא הֵיכָא דִּכְתַב לַהּ?
Si decimos que esta halakha se deriva de aquello que aprendimos en una mishná (Ketubot 54b): Si una mujer quedó viuda o se divorció, ya sea desde el compromiso matrimonial o desde el matrimonio, cobra todo aquello a lo que tiene derecho, tanto la suma principal de su contrato matrimonial instituida por los Sabios como la suma adicional que su marido añadió; esa mishná no puede servir como fuente para la halakha de que una viuda desde su compromiso matrimonial tiene derecho a recibir el pago de su contrato matrimonial. Pues quizás la mishná se refiere a un caso en que el marido escribió un contrato matrimonial para ella, pero si no lo hizo, no recibe dinero alguno.
וְכִי תֵּימָא: מַאי לְמֵימְרָא?! לְאַפּוֹקֵי מִדְּרַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה, דְּאָמַר שֶׁלֹּא כָּתַב לָהּ אֶלָּא עַל מְנָת לְכוֹנְסָהּ אִצְטְרִיכָא לֵיהּ.
Y si dijeras: En ese caso, ¿cuál es el propósito de enunciar esta halakha, ya que es obvio que ella puede cobrar si tiene un contrato escrito, entonces se podría responder que se enuncia para excluir la opinión de Rabbi Elazar ben Azarya, quien dice que una viuda desde el compromiso no recibe aquello que el marido se comprometió a pagar en el contrato matrimonial, pues él escribió el contrato matrimonial solo con la condición de que se casaría con ella. No tenía la intención de obligarse en una situación en la que muriera antes de su matrimonio. Por lo tanto, fue necesario que la mishná mencionara que una viuda desde el compromiso que tiene un contrato matrimonial escrito cobra el pago.
דַּיְקָא נָמֵי, דְּקָתָנֵי: גּוֹבָה אֶת הַכֹּל. אִי אָמְרַתְּ בִּשְׁלָמָא דִּכְתַב לַהּ, הַיְינוּ דְּקָא תָּנֵי גּוֹבֶה אֶת הַכֹּל. אֶלָּא אִי אָמְרַתְּ דְּלָא כְּתַב לַהּ,
El lenguaje de la mishná también es preciso según este entendimiento, ya que enseña: Ella cobra todo aquello a lo que tiene derecho. Concedido, si dices que la mishná se refiere a un caso en el que el marido le escribió un contrato matrimonial, esta es la razón por la que la mishná enseña que ella cobra todo aquello a lo que tiene derecho, es decir, incluso la cantidad que el marido añadió a la suma principal del contrato matrimonial. Pero si dices que se refiere a un caso en el que él no le escribió un contrato matrimonial,