וְאִי לָא, אִיעָרוֹמֵי קָא מַעֲרֵים.
Pero si este campo no es de ninguna cualidad distintiva, ciertamente está tratando de emplear un artificio. Su plan es entonces comprar otra parcela de tierra de este propietario, una que sí colinde con el campo de un vecino. Al comprar primero la parcela del medio, está tratando de establecerse como vecino para que los otros vecinos no tengan el derecho preferente de compra frente a él. Por lo tanto, los vecinos pueden impedirle comprar la segunda parcela de tierra.
מַתָּנָה לֵית בָּהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא. אָמַר אַמֵּימָר: אִי כְּתַב לֵיהּ אַחְרָיוּת – אִית בָּהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא.
La Guemará continúa analizando la halakha de aquel cuyo campo linda con el de su vecino. Con respecto a un regalo, no está sujeto a la halakha de aquel cuyo campo linda con el campo de su vecino, ya que uno puede dar un regalo a quien elija. Ameimar dijo: Si él escribió una garantía de propiedad para el destinatario del regalo de que, si el campo es embargado para el pago de una deuda del donante, el donante del regalo compensará al destinatario por su pérdida, está sujeto a la halakha de aquel cuyo campo linda con el campo de su vecino. En ese caso, el supuesto regalo tiene apariencia de venta, por lo que el vecino puede obligar al destinatario a venderle la parcela.
מָכַר כׇּל נְכָסָיו לְאֶחָד – לֵית בַּהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא. לִבְעָלִים הָרִאשׁוֹנִים – לֵית בַּהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא. זְבַן מִגּוֹי וְזַבֵּין לְגוֹי – לֵית בַּהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא.
Si un vendedor vendió toda su propiedad a una sola persona, esta venta no está sujeta a la halakha de aquel cuyo campo colinda con el campo de su vecino, ya que no se exige al vendedor que deje fuera un campo en particular si el comprador está adquiriendo toda su propiedad. Del mismo modo, si el vendedor la vendió de nuevo a los propietarios anteriores, esta venta no está sujeta a la halakha de aquel cuyo campo colinda con el campo de su vecino. Si un comprador compró un campo de un gentil o un vendedor vendió un campo a un gentil, esta compra o venta no está sujeta a la halakha de aquel cuyo campo colinda con el campo de su vecino.
זְבַן מִגּוֹי – דַּאֲמַר לֵיהּ: אֲרִי אַבְרַחִי לָךְ מִמִּצְרָךְ. זַבֵּין לְגוֹי – גּוֹי וַדַּאי לָאו בַּר ״וְעָשִׂיתָ הַיָּשָׁר וְהַטּוֹב״ הוּא. שַׁמּוֹתֵי וַדַּאי מְשַׁמְּתִינַן לֵיהּ, עַד דִּמְקַבֵּל עֲלֵיהּ כֹּל אוּנְסֵי דְּאָתֵי לֵיהּ מֵחֲמָתֵיהּ.
La Guemará aclara esta resolución: Si un comprador compró el campo de un gentil, esto no se aplica, ya que él puede decirle al vecino: Es mejor para ti que yo haya comprado el campo, pues he ahuyentado un león de la frontera para ti; ya que el vecino ciertamente prefiere tener un vecino judío antes que un vecino gentil. Si un vendedor vendió un campo a un gentil, el gentil ciertamente no está obligado por el mandamiento de: “Y harás lo recto y lo bueno ante los ojos del Señor” (Deuteronomio 6:18). Por lo tanto, el gentil no tiene obligación de abstenerse de comprar esta tierra. No obstante, ciertamente excomulgamos a quien se la vendió al gentil hasta que acepte sobre sí la responsabilidad por todo daño resultante de accidentes que puedan sobrevenirle al vecino por cuenta del gentil .
מַשְׁכַּנְתָּא לֵית בַּהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא. דְּאָמַר רַב אָשֵׁי: אֲמַרוּ לִי סָבֵי דְּמָתָא מַחְסֵיָא: מַאי ״מַשְׁכַּנְתָּא״ – דִּשְׁכוּנָה גַּבֵּיהּ. מַאי נָפְקָא מִינַּהּ – לְדִינָא דְּבַר מִצְרָא.
La Guemará continúa: Si vendió un campo previamente dado como hipoteca a aquel a quien le fue hipotecado, esta venta no está sujeta a la halakha de aquel cuyo campo limita con el campo de su vecino, como dijo Rav Ashi: Los ancianos de la ciudad de Mata Meḥasya me dijeron: ¿Cuál es el significado de la palabra hipoteca [mashkanta]? Significa que ella reside [shekhuna] con aquel a quien le fue hipotecada. La Guemará pregunta: ¿Qué diferencia hay en lo que significa la palabra? La Guemará responde: Es relevante con respecto a la halakha de aquel cuyo campo limita con el campo de su vecino, en que la persona a quien el campo está hipotecado tiene más derechos que los vecinos colindantes, ya que reclama una medida de propiedad sobre la tierra.
לִמְכּוֹר בְּרָחוֹק וְלִגְאוֹל בְּקָרוֹב, בְּרַע וְלִגְאוֹל בְּיָפֶה – לֵית בַּהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא.
Si alguien procuró vender un campo lejano y redimir, es decir, comprar para sí, uno cercano, o si vendió uno malo para redimir uno bueno, esta venta no está sujeta a la halakha de aquel cuyo campo colinda con el campo de su vecino. Más bien, puede vender su campo siempre que tenga la oportunidad.
לִכְרָגָא וְלִמְזוֹנֵי וְלִקְבוּרָה – לֵית בַּהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא. דְּאָמְרִי נְהַרְדְּעָאֵי: לִכְרָגָא, לִמְזוֹנֵי וְלִקְבוּרָה מְזַבְּנִינַן בְּלָא אַכְרַזְתָּא. לְאִשָּׁה וּלְיַתְמֵי וּלְשׁוּתָּפֵי – לֵית בַּהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא.
Asimismo, si vende su campo para pagar necesidades, como impuestos, el sustento de su esposa e hijas , o el entierro de uno de sus familiares, esta venta no está sujeta a la halakha de aquel cuyo campo colinda con el campo de su vecino. Esto es porque los Sabios de Neharde’a dijeron: Para impuestos, sustento y entierro vendemos un campo sin proclamación, ya que tales asuntos son apremiantes y urgentes y no deben demorarse por consideración a los derechos de un vecino colindante. Del mismo modo, si vendió el campo a una mujer, que por lo general no persigue a los vendedores, o a huérfanos, o a sus socios, esta venta no está sujeta a la halakha de aquel cuyo campo colinda con el campo de su vecino.
שְׁכֵינֵי הָעִיר וּשְׁכֵינֵי שָׂדֶה – שְׁכֵינֵי הָעִיר קוֹדְמִין.
Si varias personas tienen derechos iguales sobre el campo, como cuando ambas son vecinos colindantes, pero algunas de ellas son vecinos cuyos campos son adyacentes al suyo del lado de la ciudad, es decir, sus campos están entre la ciudad y el campo que se vende; y otras son vecinos cuyos campos son adyacentes al suyo del lado del campo, es decir, sus campos están entre el campo que se vende y la zona más alejada de la ciudad, los vecinos cuyos campos son adyacentes al suyo del lado de la ciudad reciben precedencia.
שָׁכֵן וְתַלְמִיד חָכָם – תַּלְמִיד חָכָם קוֹדֵם. קָרוֹב וְתַלְמִיד חָכָם – תַּלְמִיד חָכָם קוֹדֵם. אִיבַּעְיָא לְהוּ: שָׁכֵן וְקָרוֹב מַאי? תָּא שְׁמַע: ״טוֹב שָׁכֵן קָרוֹב מֵאָח רָחוֹק״.
Si uno es un vecino común y el otro es un erudito de la Torah, el erudito de la Torah recibe precedencia. Si uno es un pariente y el otro es un erudito de la Torah, también aquí, el erudito de la Torah recibe precedencia. Se planteó un dilema ante los Sabios: Con respecto a un vecino y un pariente, ¿cuál es la halakha? ¿Cuál de ellos tiene precedencia? La Guemará sugiere: Ven y escucha una respuesta del siguiente versículo: "Mejor es un vecino cercano que un hermano lejano" (Proverbios 27:10).
הָנֵי זוּזֵי טָבֵי וְהָנֵי זוּזֵי תְּקוּלֵי – לֵית בֵּיהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא. הָנֵי צַיְירִי וְהָנֵי שְׁרוּ – לֵית בֵּיהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא.
Si dos personas procuraron adquirir un campo, y estas monedas que el primero presenta para el pago son dinares buenos, y aquellas monedas que el segundo usa son dinares pesados, que son preferibles a los dinares buenos, esta venta no está sujeta a la halakha de aquel cuyo campo colinda con el campo de su vecino, ya que el propietario puede decir que prefiere monedas de calidad superior. Si estas monedas estaban envueltas y aquellas estaban sueltas, esta venta no está sujeta a la halakha de aquel cuyo campo colinda con el campo de su vecino, ya que puede vender su campo a aquel cuyo dinero está listo para ser contado.
אָמַר: אֵיזִיל וְאֶטְרַח וְאַיְיתֵי זוּזֵי – לָא נָטְרִינַן לֵיהּ. אָמַר: אֵיזִיל אַיְיתֵי זוּזֵי, חָזֵינַן: אִי גַּבְרָא דַּאֲמִיד הוּא דְּאָזֵיל וּמַיְיתֵי זוּזֵי – נָטְרִינַן לֵיהּ, וְאִי לָא – לָא נָטְרִינַן לֵיהּ.
Si el vecino dijo: Iré y haré el esfuerzo y traeré dinero, no lo esperamos, a pesar de su condición de vecino colindante, si hay otra persona disponible que esté preparada para pagar de inmediato. Si él dijo: Iré a traer dinero, vemos cuál es su situación financiera: Si es una persona que se considera como alguien que puede ir y traer dinero sin demora, lo esperamos, pero si no, no lo esperamos.
אַרְעָא דְּחַד וּבָתֵּי דְּחַד – מָרֵי אַרְעָא מְעַכֵּב אַמָּרֵי בָּתֵּי, מָרֵי בָּתֵּי לָא מְעַכֵּב אַמָּרֵי דְּאַרְעָא. אַרְעָא דְּחַד וְדִיקְלֵי דְּחַד – מָרֵי דְּאַרְעָא מָצֵי מְעַכֵּב אַמָּרֵי דִּקְלֵי, מָרֵי דִּיקְלֵי לָא מָצֵי מְעַכֵּב אַמָּרֵי דְּאַרְעָא.
Si la tierra pertenecía a una persona y las casas sobre la tierra pertenecían a otra persona, el dueño de la tierra impide al dueño de las casas vender sus casas a otra persona, ya que tiene el derecho preferente de compra. En cambio, el dueño de las casas no impide al dueño de la tierra vender su tierra, ya que uno puede cambiar su lugar de residencia con relativa facilidad, por lo que no se le considera ligado a la tierra. Del mismo modo, si la tierra pertenecía a una persona y sus palmeras a otra persona, el dueño de la tierra puede impedir al dueño de las palmeras vender los árboles a otro, pero el dueño de las palmeras no puede impedir al dueño de la tierra vender su tierra a otro.
אַרְעָא לְבָתֵּי וְאַרְעָא לְזַרְעָא – יִשּׁוּב עֲדִיף, וְלֵית בַּהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא.
Si dos personas quisieran comprar la tierra, pero una deseara la tierra para construir casas y la otra quisiera comprar la tierra para plantar, el asentamiento de la tierra mediante la construcción de casas es preferible, y esta venta no está sujeta a la halakha de quien cuyo campo colinda con el campo de su vecino. Por lo tanto, puede vender al que quiere construir una casa allí, aunque no sea un vecino colindante y el otro comprador potencial sí lo sea.
אַפְסֵיק מְשׁוּנִּיתָא אוֹ רִיכְבָּא דְּדִיקְלָא, (חָזֵינָא) [חָזֵינַן]: אִם יָכוֹל לְהַכְנִיס בָּהּ אֲפִילּוּ תֶּלֶם אֶחָד – אִית בַּהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא, וְאִי לָא – לֵית בַּהּ מִשּׁוּם דִּינָא דְּבַר מִצְרָא.
Si un borde irregular de roca o una hilera de palmeras servía como barrera entre dos campos colindantes, vemos si existe algún espacio abierto. Si el propietario del campo adyacente puede introducir allí siquiera un solo surco que entre en contacto con el otro campo, esta venta está sujeta a la halakha de quien cuyo campo colinda con el campo de su vecino. Pero si no existe espacio suficiente para un surco, esta venta no está sujeta a la halakha de quien cuyo campo colinda con el campo de su vecino.
הָנֵי אַרְבָּעָה בְּנֵי מִצְרָנֵי, דְּקָדֵים חַד מִינַּיְיהוּ וְזָבֵין – זְבִינֵיהּ זְבִינֵי. וְאִי כּוּלְּהוּ אָתוּ בַּהֲדֵי הֲדָדֵי – פָּלְגוּ לַהּ בְּקַרְנְזִיל.
En el caso de esos cuatro vecinos colindantes que rodean un campo que está en venta por sus cuatro lados, si uno de ellos se adelantó a los demás y lo compró, su compra es una compra válida y los demás no pueden objetar. Y si todos vinieron simultáneamente para comprarlo, entonces dividen la parcela de tierra con dos líneas diagonales bisectrices, de modo que cada uno reciba una porción cercana a su campo.