אַהֲנַי כְּתִיבָה לְגֵירָעוֹן.
La Guemará responde: La redacción de esta declaración en el documento es efectiva para la depreciación. Si la garantía se deprecia en valor, el acreedor puede reclamar el resto de la deuda de la propiedad del deudor.
רַבִּי יוֹסֵי הָיָה דּוֹרֵשׁ לְשׁוֹן הֶדְיוֹט. דְּתַנְיָא, רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: מָקוֹם שֶׁנָּהֲגוּ לַעֲשׂוֹת כְּתוּבָּה מִלְוָה – גּוֹבֶה מִלְוָה. לִכְפּוֹל – גּוֹבֶה מֶחֱצָה.
§ La Guemará continúa: Rabí Yosei también interpretaba el lenguaje común, como se enseña en una baraita que Rabí Yosei dice: En un lugar donde se acostumbraba formular los términos de un contrato matrimonial como se formulan los términos de un préstamo, es decir, el valor preciso de su dote se escribe en el contrato matrimonial, entonces, al terminar el matrimonio por divorcio o por la muerte del marido, la mujer cobra la suma de su dote como un acreedor cobraría el pago de un préstamo. En otras palabras, recibe la suma entera registrada como su dote. Por el contrario, en un lugar donde la costumbre es duplicar la suma escrita del dote en el contrato matrimonial para honrar a la novia, de modo que parezca que su padre está proporcionando a su marido un dote considerable, ella cobra solo la mitad de la suma escrita en el contrato matrimonial.
נְהַרְבְּלָאֵי גָּבוּ תִּילְתָּא, מָרִימָר מַגְבֵּי נָמֵי שְׁבָחָא.
La Guemará relata: Los Sabios de Neharbela recaudaban, es decir, permitían que la esposa recaudara un tercio de la suma indicada, ya que la costumbre en su localidad era escribir en el contrato matrimonial tres veces la cantidad real de la dote. Mareimar permitía que la esposa recaudara incluso el valor añadido de aquellas sumas que el padre de la novia había escrito en el contrato matrimonial en honor de su hija.
אֲמַר לֵיהּ רָבִינָא לְמָרִימָר, וְהָתַנְיָא: לִכְפּוֹל גּוֹבֶה מֶחֱצָה! לָא קַשְׁיָא: הָא (דִּקְנֵי) [דִּקְנוֹ] מִינֵּיהּ, הָא דְּלָא (קָנֵי) [קְנוֹ] מִינֵּיהּ.
Ravina le dijo a Mareimar: ¿Pero acaso no se enseña en la baraita que, en un lugar donde la costumbre es registrar el doble de la cantidad, ella cobra solo la mitad? La Guemará responde: Esto no es difícil; en este caso, donde Mareimar permitió que la esposa cobrara la suma completa, el marido realizó un acto de adquisición por toda la cantidad escrita con el padre de la novia; mientras que en aquel caso, donde la baraita dictamina que ella cobra solo una parte de la suma escrita para la dote, el marido no realizó un acto de adquisición por toda la cantidad escrita con el padre de la novia. Por lo tanto, la esposa cobraría la suma de su dote solo de acuerdo con la costumbre habitual.
רָבִינָא מַשְׁבַּח וְכָתֵיב לִבְרַתֵּיהּ. אֲמַרוּ לֵיהּ: נִקְנֵי מִינֵּיהּ דְּמָר. אֲמַר לְהוּ: אִי מִקְנֵא – לָא מִיכְפַּל, אִי מִיכְפַּל – לָא מִיקְנֵא.
La Guemará relata: Ravina escribió un incremento del valor de la dote para su hija en su contrato matrimonial, de acuerdo con la costumbre aceptada. La familia del novio le dijo a Ravina: Hagamos un acto de adquisición con el Maestro, para que quedara obligado a dar toda esa suma como dote. Ravina les dijo: Si desean realizar un acto de adquisición, yo no duplicaré la suma de la dote, sino que registraré la suma real que tengo intención de proporcionar; si prefieren que registre el doble de la suma de la dote en el contrato matrimonial, yo no les permitiré realizar un acto de adquisición.
הָהוּא גַּבְרָא דַּאֲמַר לְהוּ: הַבוּ לָהּ אַרְבַּע מְאָה זוּזֵי לִבְרַתִּי בִּכְתוּבְּתַהּ. שְׁלַח רַב אַחָא בְּרֵיהּ דְּרַב אַוְיָא לְקַמֵּיהּ דְּרַב אָשֵׁי: אַרְבַּע מְאָה דְּאִינּוּן תַּמְנֵי מְאָה, אוֹ אַרְבַּע מְאָה זוּזֵי דְּאִינּוּן מָאתַן? אָמַר רַב אָשֵׁי: חָזֵינַן, אִי אֲמַר ״הַבוּ לַהּ״ – אַרְבַּע מְאָה זוּזֵי דְּאִינּוּן תַּמְנֵי מְאָה, אִי אֲמַר ״כְּתוֹבוּ לַהּ״ – אַרְבַּע מְאָה זוּזֵי דְּאִינּוּן מָאתַן.
La Guemará cita un incidente relacionado: Había cierto hombre que dijo a sus herederos antes de su muerte: Den cuatrocientos dinares a mi hija en su contrato matrimonial. Rav Aḥa, hijo de Rav Avya, envió la siguiente pregunta para que fuera formulada ante Rav Ashi: ¿Cuál era la intención de aquel hombre? ¿Quiso decir una dote real de cuatrocientos dinares, que son escritos como ochocientos, o cuatrocientos dinares escritos en el contrato matrimonial, que son en realidad una dote de doscientos dinares? Rav Ashi dijo: Examinamos el asunto. Si dijo: Denle, entonces quiso darle cuatrocientos dinares, que son escritos como ochocientos. Pero si dijo: Escríbanle, entonces quiso escribir cuatrocientos dinares, que son doscientos en la práctica.
אִיכָּא דְּאָמְרִי, אָמַר רַב אָשֵׁי: חָזֵינַן אִי אֲמַר ״לִכְתוּבְּתַהּ״ – אַרְבַּע מְאָה זוּזֵי דְּאִינּוּן תַּמְנֵי מְאָה, וְאִי אֲמַר ״בִּכְתוּבְּתַהּ״ – אַרְבַּע מְאָה זוּזֵי דְּאִינּוּן מָאתַן.
Hay quienes dicen una versión diferente del dictamen de Rav Ashi. Rav Ashi dijo: Examinamos el asunto. Si él dijo: Para su contrato matrimonial [likhtubatah], quiso decir cuatrocientos dinares, que son escritos como ochocientos, porque indicó que esa es la suma que quiere dar como su dote. Pero si dijo: En su contrato matrimonial [bikhtubatah], se estaba refiriendo claramente a la cantidad escrita, y se supone que quiso escribir cuatrocientos dinares, que son doscientos en la práctica.
וְלָא הִיא, לָא שְׁנָא דְּאָמַר ״לִכְתוּבְּתַהּ״ וְלָא שְׁנָא דְּאָמַר ״בִּכְתוּבְּתַהּ״ – אַרְבַּע מְאָה זוּזֵי דְּאִינּוּן מָאתַן, עַד דְּאָמַר ״הַבוּ לַהּ״ סְתָמָא.
La Guemará comenta: Y eso no es así. No hay diferencia entre que él diga: Para su contrato matrimonial, y no hay diferencia entre que él diga: En su contrato matrimonial. En cualquiera de los casos, su dote se escribe como cuatrocientos dinares, que son doscientos en la práctica, a menos que él simplemente diga: Denle a ella, sin especificación, es decir, sin mencionar el contrato matrimonial. En ese caso, la suma completa se entrega como dote.
הָהוּא גַּבְרָא דְּקַבֵּל אַרְעָא מֵחַבְרֵיהּ, אֲמַר: אִי מוֹבַרְנָא לַהּ – יָהֵיבְנָא לָךְ אַלְפָּא זוּזֵי. אוֹבַיר תִּילְתָּא. אָמְרִי נְהַרְדָּעֵי: דִּינָא הוּא דְּיָהֵיב לֵיהּ תְּלָת מְאָה וּתְלָתִין וּתְלָתָא וְתִילְתָּא. רָבָא אָמַר: אַסְמַכְתָּא הִיא, וְאַסְמַכְתָּא לָא קָנְיָא.
§ La Guemará relata otro incidente: Había cierto hombre que recibió tierra de otro para cultivarla. Dijo: Si yo no trabajo la tierra y en cambio la dejo en barbecho, te daré mil dinares. Y dejó un tercio de ella en barbecho. Los Sabios de Neharde’a dijeron: La halakha es que él le da 333⅓ dinares, un tercio de la cantidad estipulada, como compensación por descuidar un tercio del campo. Rava dijo: Este tipo de acuerdo es una transacción con consentimiento no concluyente [asmakhta]. Y dado que una asmakhta no efectúa adquisición, no necesita pagar.
וּלְרָבָא, מַאי שְׁנָא מֵהָא דִּתְנַן: ״אִם אוֹבִיר וְלָא אֶעֱבֵיד אֲשַׁלֵּם בְּמֵיטְבָא״? הָתָם לָא קָא גָזֵים, הָכָא כֵּיוָן דְּקָאָמַר מִילְּתָא יַתִּירְתָּא – גּוּזְמָא בְּעָלְמָא הוּא דְּקָגָזֵים.
La Guemará pregunta: Y según Rava, ¿en qué se diferencia esto de lo que aprendimos en la mishná acerca de quien escribió: Si dejo el campo en barbecho y no lo cultivo, pagaré con productos de la mejor calidad? La Guemará responde: Allí no exageró, sino que simplemente dijo que pagará las pérdidas del propietario con productos de la mejor calidad; mientras que aquí, como dijo algo de más, es decir, prometió dar una suma de dinero excesivamente grande, solo está exagerando. Por lo tanto, esto no se considera una obligación monetaria real, sino una asmakhta.
הָהוּא גַּבְרָא דְּקַבֵּיל אַרְעָא לְשׁוּמְשְׁמֵי, זַרְעַהּ חִיטֵּי. עֲבַדָא חִיטֵּי כְּשׁוּמְשְׁמֵי. סְבַר רַב כָּהֲנָא לְמֵימַר מְנַכֵּי לֵיהּ כַּחְשָׁא דְאַרְעָא.
§ La Guemará relata: Había cierto hombre que actuaba como aparcero que recibió tierra para plantar sésamo, que normalmente debilita la tierra pero produce mayores ganancias a corto plazo, pero él la plantó con trigo en su lugar. Ese año, el campo produjo trigo con un valor similar al del sésamo. Rav Kahana pensó decir que el propietario debe deducir la cantidad habitual del deterioro de la tierra por plantar sésamo de su propia parte, ya que al plantar trigo el aparcero le ahorró al propietario el daño a su campo, mientras que el propietario recibió la misma ganancia.
אֲמַר לֵיהּ רַב אָשֵׁי לְרַב כָּהֲנָא, אָמְרִי אִינָשֵׁי: (כָּחֲשָׁא) [תִּכְחוֹשׁ] אַרְעָא, וְלָא לִכְחוֹשׁ מָרַהּ.
Rav Ashi dijo a Rav Kahana: La gente dice el siguiente proverbio: Que la tierra se debilite, pero no debilites a su dueño. La gente prefiere una ganancia rápida y resta importancia al daño a su tierra. Por lo tanto, el aparcero no tiene derecho a una parte mayor de la cosecha por haber evitado al dueño el debilitamiento de su campo.
הָהוּא גַּבְרָא דְּקַבֵּיל אַרְעָא לְשׁוּמְשְׁמֵי, זַרְעָא חִיטֵּי, עֲבַדָא חִיטֵּי טְפֵי מִן שׁוּמְשְׁמֵי. סְבַר רָבִינָא לְמֵימַר יָהֵיב לֵיהּ שְׁבָחָא דְּבֵינֵי בֵּינֵי. אֲמַר לֵיהּ רַב אַחָא מִדִּפְתִּי לְרָבִינָא: אַטּוּ הוּא אַשְׁבַּח, אַרְעָא לָא אַשְׁבַּחָה?!
La Guemará relata otro incidente: Había cierto hombre que recibió tierra para plantar sésamo y la plantó con trigo. Finalmente, produjo más trigo que el valor habitual del sésamo. Ravina pensó decir que el propietario debe dar al cultivador el valor agregado que es la diferencia entre esto, el valor real del trigo, y aquello, el valor esperado del sésamo. Rav Aḥa de Difti dijo a Ravina: ¿Quiere eso decir que solo el cultivador incrementó su valor, pero la tierra no ayudó a incrementarlo? Más bien, deben dividir la suma adicional entre ambos.
אָמְרִי נְהַרְדָּעֵי: הַאי עִיסְקָא פַּלְגָא מִלְוָה וּפַלְגָא פִּקָּדוֹן, עֲבוּד רַבָּנַן מִילְּתָא דְּנִיחָא לֵיהּ לְלֹוֶה וְנִיחָא לֵיהּ לְמַלְוֶה.
§ Un tipo común de empresa comercial era aquel en el que el capital o la mercancía eran suministrados por una persona y administrados por otra, que recibiría una parte, comúnmente la mitad de las ganancias, por sus esfuerzos. Este arreglo también puede verse como uno en el que el inversionista presta la mitad del capital invertido o de la mercancía al gestor, y el gestor acepta supervisar la empresa a cambio de recibir el préstamo. Para evitar violar la prohibición del interés, el inversionista acepta asumir una parte mayor de la posible pérdida, por ejemplo, dos tercios, que de las ganancias, por ejemplo, la mitad. Los Sabios de Neharde’a dijeron: Con respecto a su estatus halájico, esta empresa conjunta se considera mitad préstamo y mitad depósito, ya que los Sabios formularon una ordenanza que sería satisfactoria para el prestatario, es decir, el gestor, y igualmente satisfactoria para el prestamista, es decir, el inversionista.
הַשְׁתָּא דְּאָמְרִינַן פַּלְגָא מִלְוָה, אִי בָּעֵי לְמִשְׁתֵּי בֵּיהּ שִׁכְרָא – שַׁפִּיר דָּמֵי. רָבָא אָמַר: לְהָכִי קָרוּ לֵיהּ ״עִיסְקָא״, דַּאֲמַר לֵיהּ: כִּי יָהֲבִינָא לָךְ לְאִיעֲסוֹקֵי בֵּיהּ, וְלָא לְמִשְׁתֵּי בֵּיהּ שִׁכְרָא.
Ahora que hemos dicho que la mitad del capital se considera un préstamo, parecería que el administrador puede usar el dinero de cualquier manera que elija: Si quiere beber alcohol con él, bien puede hacerlo, sin importar cualquier objeción por parte del inversionista. Rava no estuvo de acuerdo y dijo: Es por esta razón que se llama una empresa conjunta, ya que el inversionista puede decirle al administrador: Cuando te di el dinero a ti fue para usarlo en negocios y no para beber alcohol con él.
אָמַר רַב אִידִי בַּר אָבִין: וְאִם מֵת – נַעֲשֶׂה מִטַּלְטְלִין אֵצֶל בָּנָיו. רָבָא אָמַר: לְהָכִי קָרוּ לֵיהּ עִיסְקָא, דְּאִם מֵת לֹא יֵעָשֶׂה מִטַּלְטְלִין אֵצֶל בָּנָיו.
Rav Idi bar Avin dijo: Y según este razonamiento, si el administrador murió, esto se convierte en propiedad mueble en posesión de sus hijos. Por lo tanto, no puede tomarse de ellos, ya que la propiedad mueble heredada por huérfanos está gravada para el pago de las deudas de su padre. Rava no estuvo de acuerdo y dijo: Es por esta razón que se llama empresa conjunta, para que si él muriera no se convierta en propiedad mueble en posesión de sus hijos, ya que se considera una sociedad y no un préstamo.
אָמַר רָבָא: חֲדָא עִיסְקָא וּתְרֵי שְׁטָרֵי – פְּסֵידָא דְמַלְוֶה.
Rava dice: Si dos personas llevaron a cabo una empresa conjunta y la redactaron como empresas separadas de igual valor en dos documentos separados, y sufrieron una gran pérdida en la empresa registrada en uno de los documentos y obtuvieron una pequeña ganancia en la otra, la halakha es la siguiente: Los dos documentos se tratan como dos acuerdos separados, y no se calculan conjuntamente las ganancias y pérdidas de las dos empresas. Por lo tanto, esto será en detrimento del prestamista. Según el arreglo habitual, él recibirá la mitad de las ganancias de una empresa y soportará dos tercios de la pérdida de la otra.